29 de diciembre de 2011

Daze Before Christmas: Santa Claus es el Diablo


Jamás de los jamases dejéis que nadie os convenza para escribir un artículo sobre un videojuego de temática navideña. Os hablo por experiencia. Ningún producto que aspire a venderse en una época determinada del año será nunca bueno. Excepto el turrón. O el roscón de Reyes. O la ropa de abrigo... Ejem. Además, ¿qué clase de persona se compraría un videojuego navideño entre enero y noviembre? Quizá en diciembre, contagiado de la fiebre de las fiestas, podría justificarse el capricho, pero más allá de esas fechas... un perturbado anda suelto.

Yo, sin embargo, me dejé llevar por mi estupidez y, ¡ale!, a probar una tras otra las más horribles y mediocres aventuras concebidas por el hombre. ¿Habéis jugado al Solo en casa de NES? Ha sido uno de mis momentos más bajos del año. ¡Y os recuerdo que he repasado el The very best of de David Hasselhoff!

El único videojuego que soporté más de diez minutos es este Daze Before Christmas de Super Nintendo, que, aun así, se las apañó para aniquilar mi espíritu navideño.

26 de diciembre de 2011

Especial de Navidad de Xena

Toda serie de televisión cuenta al menos con un especial navideño. Alf lo tuvo, He-Man y Garfield también, y Xena: La Princesa Guerrera no iba a ser menos, aunque se ruede en Nueva Zelanda, cuya economía se sustenta en la cría del ganado ovino.

Así pues, en el noveno episodio de la segunda temporada, ya con el éxito del primer año de emisión a sus espaldas y con una legión creciente de fans, había llegado el momento de que Xena salvase la Navidad.

¿Navidad? Quería decir Solsticio de Invierno. La Navidad es una fiesta cristiana, y Xena se desarrolla en la era de los antiguos dioses, de los señores de la guerra y de las lesbianas con armadura.

Bueno, aunque solo sea por hoy, abracemos esta tradición pagana. Eso sí, no me imagino a Luis Miguel cantando Ooooh, blancosolsticiodeinvierno, sueñooos, que tooodo es blanco alrededooooor...

22 de diciembre de 2011

Catálogo de juguetes 2011

Como bien saben aquellos lectores incansables que me siguen desde que empecé a colaborar en ion litio, todas las Navidades me hago con algunos catálogos de juguetes para echarles un vistazo y rememorar así algunos momentos de mi infancia.

Es una tradición de lo más idiota, pero tradición al fin y al cabo; y ya se trate de decorar un árbol de plástico, poner el Belén, o realizar sacrificios rituales con cabras y vírgenes vestales, las tradiciones son algo que respeto. Como los semáforos en rojo. El ámbar, en cambio, es una zona gris.

Hecha esta estúpida, pero necesaria introducción (si no, a ver cómo demonios encajaba la imagen de la derecha), a continución os ofrezco un repaso de los siete juguetes que más me han llamado la atención este año. El catálogo que he escogido una vez más es el de El Corte Inglés, con sus más de 400 páginas de potenciales causas de despilfarro paterno. No me ha dado tiempo a mirarme otro, la verdad.

19 de diciembre de 2011

La Liga de la Justicia en... ¡El hombre que mató a Santa Claus!

Rebuscando en mis cajas de trastos viejos, he encontrado el cómic navideño definitivo de finales de los ochenta: Christmas con los superhéroes, que nos demuestra que los especiales de Navidad no se limitan a la televisión y que las editoriales de cómics también tienen un filón en las fiestas tradicionales, sobre todo en una que promueve el consumo irracional. Es el curso natural de las cosas.

El cómic, publicado en España por Ediciones Zinco, consta de dos números y contiene varias historias, todas igualmente tontas; pero como soy demasiado vago para recapitularlas todas y siempre puedo volver sobre ellas otro año, me centraré en la protagonizada por la Liga de la Justicia Americana, el mayor grupo de superhéroes conocido por el hombre con permiso del Supergrupo de Jan.

¿Y cuál es el reto al que se enfrentan nuestros poderosos amigos en esta ocasión? Pues nada menos que descubrir quién mató a Santa Claus. O, para ser exactos, a un tipo disfrazado de Santa Claus. Superman dice que se apellida Simpson, pero yo voy a pensar que es Tim Allen porque así soy más feliz.

15 de diciembre de 2011

Navidad 2011


El mundo se divide en dos categorías: los que odian la Navidad y los que no. A mí me entusiasma la Navidad por varios motivos. El primero y más importante, porque durante una semana, y con un poco de suerte, podré poner una respuesta automática en Outlook que diga de forma educada "Estoy tocándome los huevos. Vete a dar por culo a otro, idiota" y tomarme un descanso, que buena falta me hace. El segundo, porque puedo comprar más basura que de costumbre sin dar la nota. El tercero, porque aunque me doy un atracón, no me siento tan culpable. Y el cuarto, porque me gustan los villancicos.

Sí, soy una persona horrible.

Para vosotros, esto significa que durante las tres próximas semanas, podréis leer algunos artículos de temática navideña. O más o menos navideña. Seré generoso con el margen, la verdad. Esta vez, eso sí, no voy a cambiar el aspecto de la plantilla. No he conseguido secuestrar a ningún huérfano que dominase el lenguaje html.

12 de diciembre de 2011

Enredados (2010)

En los últimos años, he tenido muy, pero que muy abandonado al niño que llevo dentro. ¿Cómo?, ¿que el Tipo de la Brocha se ha comido a un niño? No, hombre, no. Me refiero al niño interior. ¿Cómo?, ¿que el Tipo de la Brocha tiene un niño interior? Sí, hombre, sí. Algo desnutrido, pero vivo aún. Ya sé que mi madurez mental se corresponde con la de un crío de ocho años, pero tampoco me refiero a ese cabroncete imberbe, sino al pequeño y soñador "yo" que todos llevamos dentro y que algunos se esfuerzan en ocultar o, en mi caso, emparedar tras un muro de piedra en el sótano y dejar morir de hambre. Sin embargo, tener un niño interior no es nada de lo que avergonzarse. No por ello debería dejar de enloqueceros la estrangulación erótica.

La reflexión anterior viene a cuento de que recientemente, con esto de que se acerca la Navidad, he visto Enredados, el quincuagésimo largometraje animado de Disney. O el 50º, si es que sois víctimas de cualquier sistema educativo posterior a la EGB y eso de quincuagésimo os suena chino. Se dice pronto, pero es que el primer largometraje de Disney fue Blancanieves, que se remonta a 1937. Ni siquiera yo soy tan viejo, y aunque me tragué todos los clásicos mil y una veces en la tele, lo cierto es que pertenezco a la generación de La sirenita, La Bella y la Bestia, Aladdin y El rey león. La última peli de Disney que vi en el cine fue Tarzán, hace ya más de diez años, y a diferencia de lo que me ocurre con los otros títulos que he mencionado, no tengo ni buen ni mal recuerdo de ella.

Por lo tanto, cuando me recomendaron que viera Enredados, reaccioné con el mismo interés que presto a las mujeres cuando me arrastran a una zapatería. Eso sí, entre ver esta película o una de artes marciales en hongkonés, preferí darle a Disney una segunda oportunidad, empezando por el tráiler.

8 de diciembre de 2011

Despilfarrando que es gerundio: Piraña, La Patrulla-X, El Corsario Negro y Skyrim

¿Sabéis lo que me gusta de crear categorías para el blog? No es irlas completando de entrada en entrada para luego presumir de un gran archivo, sino sencillamente ver la imagen que sirve de enlace a cada categoría. Por eso, hay siete categorías, y no tres, que sería lo lógico. ¿O es que alguien piensa que crear una categoría para hablar de música fue una buena idea? En un año he comentado cuatro discos y no tengo ninguna reseña en cola, ni siquiera he recibido sugerencias de mis lectores al respecto. ¿Quién sabe?, a lo mejor me sorprendo a mí mismo y para 2013 son ya seis discos los repasados en el blog; pero no apostaría por ello.

Con todo, la sección de compras es casi peor, porque dados mis hábitos de consumo, creí que acabaría siendo uno de los apartados más recurrentes y, a pesar de todo, lo tengo más abandonado que mi cuenta de Twitter. ¡Con lo bien que me viene para publicar entradas sobre cosas sobre las que no soy capaz de hilar más de tres o cuatro párrafos seguidos!

Pero este problema tiene solución: salir de compras. Y para evitar los remordimientos de haberme gastado más de lo debía, tiré solo de VISA. Si nunca consultas tu cuenta bancaria y además tu banco no te manda los extractos a casa, es como si te hubiera salido gratis. Solo que no. Pero fingiremos que sí.

Los comentarios sobre mi nuevo disco duro externo se quedan de puertas para adentro, porque el chiste sobre cuánta pornografía puede uno almacenar es muy malo incluso para mí.

5 de diciembre de 2011

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Como sabéis, cuando se trata de los temas sobre los que escribir en el blog, siempre estoy abierto a vuestras sugerencias. Lo peor que os puede pasar es que acabe poniendo a caer de un burro alguna de vuestras películas, series videojuegos o cómics favoritos. Aun así, recibo bastantes e-mails de este tipo, lo que significa que existen personas que quieren arriesgarse a conocer mi opinión. Los pobres...

En octubre, por ejemplo, un lector me pidió que comentase Las posibles vidas de Mr. Nobody, una producción belga dirigida por un tipo sobre el que no había oído hablar en la vida y protagonizada por Jared Leto, uno de los rostros más hostiables de Hollywood. La IMDb la clasifica en cuatro géneros: drama, fantasía, ciencia-ficción y romance. Sí, romance. Viendo la clase de cintas sobre las que suelo escribir, eso es lo que más me pega. Todo sea por complacer a los lectores.

Por suerte, a los quince minutos de estar viendo la película, ya sabía exactamente lo que me tocaría soportar durante las dos próximas horas, así que hice una pausa y bajé al supermercado a comprar palomitas y un pack de seis botellas de Budweiser. Dos meses después, seguí desde donde la había dejado.

1 de diciembre de 2011

Jurassic Park (Super Nintendo)


Los dinosaurios fueron animales gloriosos y fascinantes. Especialmente los grandes saurios como el Tyrannosaurus Rex; siete toneladas de músculos y dientes diseñados para matar. Con plumas, según los estudios más recientes. La Ciencia es estúpida.

Vi Jurassic Park en el cine el día de su estreno cuando solo tenía nueve años y me entusiasmó. Mi nivel de fanatismo llegó a tal extremo que, aparte de tragarme la película más veces de las que mis padres hubieran querido, me compré merchandising de todo tipo: la gorra, la riñonera, una baraja de cartas, el álbum de cromos, las figuras de acción... y el videojuego de Super Nintendo. Visualmente me parecía menos atractivo que su homónimo de Mega Drive, y desde luego no era ni la mitad de emocionante que la recreativa; pero tenía dinosaurios y podías freírlos a tiros.

El único problema del título de Ocean es que era demasiado difícil, así que jamás llegué a pasármelo. Ni siquiera sabía qué leches había que hacer. Deambulaba por Isla Nublar más perdido que Marco en el día de la madre, aplastando compsognatus, huyendo del tiranosaurio y preguntándome cuánto tardarían en comérseme vivo los velociraptores. Solo era divertido durante un par de horas y, a la larga, acababa cansándome.

Luego volvía a jugar, porque, ¡oye!, me gustaban mucho los dinosaurios.

28 de noviembre de 2011

El desafío de las águilas (1968)

No me gusta el cine bélico. Muchas veces es pura propaganda patriótica y otras, un rollo patatero. El puente sobre el río Kwai, por ejemplo. Se dice que es un clásico atemporal, ganó siete Oscars y cuenta con una melodía inolvidable. Viéndola, aguanto despierto menos de quince minutos. Y no me hagáis empezar con Salvar al soldado Ryan.

Dicho esto, hay unas pocas películas de este género por las que siento debilidad. Una de ellas es El desafío de las águilas (Where Eagles Dare, 1968), basada en la novela homónima del aquí también guionista Alistair MacLean y dirigida por Brian G. Hutton, que coincidiría nuevamente con Eastwood en Los héroes de Kelly.

La trama se desarrolla durante la II Guerra Mundial y trata sobre un equipo de agentes británicos liderado por el flemático mayor Smith (Richard Burton) que vuela al sur de Bavaria acompañado por un teniente norteamericano (Clint Eastwood) con la misión de infiltrarse en el Castillo de las Águilas, una fortaleza casi inexpugnable. Allí deben rescatar a un compatriota del teniente antes de que los nazis le sonsaquen información sobre el desembarco de Normandía. Pero el mayor Smith sospecha que puede haber un infiltrado en su equipo. Y eso es solo la punta del iceberg.

24 de noviembre de 2011

Los primeros cómics de Transformers

El fin de semana pasado, buscando material para próximos artículos en casa de mis padres (y un abrigo para el invierno, y ropa de cama, y comida...), encontré por casualidad mis viejos cómics de Transformers, que la editorial Forum publicó bajo el sello de Marvel entre finales de los ochenta y principios de los noventa. Estaban guardados en una baúl junto con un tebeo de las Tortugas Ninja, dos tomos de Don Mickey, tres tazos de Dragon Ball Z, un capuchón de boli Bic y algunas historietas de Conan el Bárbaro recopiladas de la revista infantil Gente Menuda.

Los números de Conan estaban encuadernados y en perfecto estado, pero el resto de cómics, incluidos los de Transformers, me los encontré tal y como los dejé cuando era un crío: hechos polvo. Las cubiertas dobladas, las hojas cuarteadas, las viñetas pintarrajeadas... Incluso faltaban algunas páginas, y aunque ya no recuerdo qué hice con ellas, seguro que no fue bonito.

Aun así, estos cómics tienen que valer una fortuna. Para ir sobre seguro, habría qué ver a cuánto cotiza la nostalgia en época de crisis; pero para mí su valor es incalculable, sobre todo los de Transformers. Y no lo digo no porque estos juguetes japoneses adaptados a formato cómic y luego a teleserie me gustasen especialmente, sino porque dentro de su colección también se publicaban las historietas de Rom, el Caballero del Espacio, un personaje que nunca fue tan popular como Spider-Man o Iron Man, pero que contaba con su pequeño círculo de seguidores, más o menos como la Cosa del Pantano en DC. Pero me estoy desviando del tema.

Aunque en España la colección de Transformers abarcó casi 70 números, sus primeras aventuras se repasan en un pispás. Permitidme que os lo demuestre con este artículo de más de 4.000 palabras.

21 de noviembre de 2011

Mundodisco, la aventura gráfica

Es curioso. Ahora mismo no sé dónde he puesto mi teléfono móvil, pero recuerdo perfectamente dónde jugué por primera vez al Mundodisco hace más de quince años. Fue en casa del mismo amigo con el que competía para ver quién mantenía más tiempo a raya al yeti en el SkiFree. Podría deciros incluso qué merendé esa tarde: sándwich mixto y zumo de naranja. Ahora que lo he mencionado aquí, creo que ya es hora de ir olvidándolo para dejar hueco a información más útil. El caso es que mi amigo tenía ordenador, y yo, no, así que me las apañaba con el suyo. Incluso me compraba videojuegos aunque solo pudiera jugarlos en su casa, como el Heart of China o el título del que hablaré hoy si consigo no extraviarme en una madeja de anécdotas.

Mundodisco es el primero de una corta serie de videojuegos inspirados en las novelas del mismo título del escritor británico Terry Pratchett. ¿Y en qué género encajarían mejor estas sátiras fantásticas plagadas de diálogos ingeniosos que en una aventura gráfica? En ninguno. Bueno, tal vez en un "yo contra el barrio" protagonizado por Cohen el Bárbaro y la Horda de Plata, pero dudo que ninguna compañía quisiera invertir su dinero en eso.

17 de noviembre de 2011

Esclavas en el espacio (1987)

A finales de los años ochenta, Esclavas en el espacio debió de ser carne de videoclub. No hay más que ver el póster para saber que estamos ante un caso agudo de seriebenitis. La película no se estrenaba en el cine, no se invertía en publicidad, y simplemente se escogía un título sugerente (Slave Girls from Beyond Infinity en el original) y se contrataba a un ilustrador más o menos competente para tener una carátula atractiva a la vista. Y en el reverso, ¡alé!, un fotograma de la prota encadenada y ligerita de ropa y otro de un robot. Más de un incauto acabaría alquilando la cinta.

Sin embargo, ahora que la información nos desborda por medio de mil y un dispositivos, es improbable que nos la den con queso. Al fin y al cabo, es solo cuestion de meterse en la IMDb y ver que la peli tiene un 4.3. No se tarda más que unos segundos.

Pero algo hemos perdido.

Yo lo que más echo de menos es la incertidumbre. Uno podía bajar al videoclub, alquilar tres películas y que dos de ellas fueran un asco, sí; pero si la tercera era buena-buena o tan mala que era buena, se te quedaba grabada como parte de una experiencia más grande que la propia película. No es el caso de Esclavas en el espacio, una versión de tantas de la muy superior El malvado Zaroff. Con chicas en bikini, eso sí.

14 de noviembre de 2011

El Capitán Trueno: Atlántida

No sé por qué me compré esta basura de tebeo. Ah, no, esperad, no lo hice. Convencí a mi padre de que se lo comprase argumentando que no podía dejar su colección incompleta. Sabía que este cómic iba a ser malo con ansia y no quería gastarme ni un solo euro en alimentar la frustración de mis expectativas. Uno de mis lemas es que la frustración de expectativas siempre debería salirte gratis. Y otro de ellos es deja de comprarte cómics de El Capitán Trueno.

Algunos dirán que no se puede juzgar un libro por su portada, pero es evidente que no han leído Atlántida. Cuando recuerdo las magníficas portadas de Antonio Bernal para Trueno Color o las de la revista Aventuras Bizarras y luego veo la portada de Atlántida, me entran ganas de llorar. Si no supiera que este es un cómic de El Capitán Trueno, apostaría a que se trata de un libro de pinta y colorea para niños con un retraso mental grave. ¿Qué tal si dibujamos al Capitán Trueno y a Sigrid rejuvenecidos hasta la náusea y en una pose carente de todo dinamismo, sobre un fondo en el que ni siquiera parecen estar integrados? ¡Brillante!

Me estoy planteando muy seriamente pagar a una gitana para que le eche mal de ojo a Ricard Ferrándiz. Lo que sea por que no se acerque más a Trueno.

10 de noviembre de 2011

'Northumbria, el último reino', de Bernard Cornwell

Hará cosa de medio año, gracias a la compañera Tempus Frangit del blog Azulianos Infames, descubrí una serie de novelas históricas sobre las incursiones danesas a la Gran Bretaña del siglo IX llamada Sajones, vikingos y normandos, del escritor londinense Bernard Cornwell. Y creedme, al menos la primera novela de la saga es más emocionante de lo que pueda desprenderse de este párrafo introductorio tan aburrido.

Habida cuenta de la sugerente recomendación, y como ex devorador de libros que intenta retomar los viejos hábitos de lectura, pronto empecé a leerme el primer libro de esta saga vikinga con mucha ilusión. Por desgracia, tuve mucho lío en el curro, luego surgieron otras cuestiones más apremiantes y aunque tenía pensado aparcar el libro solo unos días, los días pronto se convirtieron en semanas, las semanas en meses y... Bueno, ya sabéis cómo acaban estas cosas: con un libro triste y solo oculto bajo una capa de polvo. Creo que esta última frase es una de las muchas razones por la que ninguna editorial me citará jamás en la contraportada de sus libros. Algunas otras son la ausencia de cordura y mi reconocido desprestigio global.

No fue hasta el sábado pasado que, limpiándose la casa (hablo en reflexivo, porque yo, lo que es limpiar, no limpio, digamos que aparto la suciedad para que no se me coma vivo), volví a verme las caras con Northumbria, el último reino. Después de quitarle las telarañas y pasarle el aspirador, me puse cómodo en el sofá, botella de Coca-Cola de un litro a mano, y me leí la novela de una sentada. Cuando terminé, eso sí, tenía muchas ganas de mear.

7 de noviembre de 2011

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio (2011)

Desde aquella nefasta coproducción franco-española que fue Tintín y el misterio de las naranjas azules, han tenido que pasar casi cincuenta años para que los seguidores del cómic más popular de Hergé (porque, honestamente, ni Cristo leía Quique y Flupi) veamos una adaptación cinetamográfica de Tintín con actores reales. O con híbridos entre imagen real y animación 3D, que no es lo mismo, pero se le acerca.

Steven Spielberg llevaba detrás del proyecto desde los años ochenta (se cruzó con una crítica de En busca del Arca perdida que comparaba a Indiana Jones con Tintín, descubrió al personaje de Hergé, se enamoró de él... ya sabéis, la clásica comedia romántica gay) y pretendía utilizar intérpretes de carne y hueso para realizar la película.

Por suerte, su amigo Peter Jackson le convenció de que la única manera de hacer justicia al mundo creado por Hergé era utilizando la tecnología de captura de movimiento que tan penosos resultados le había dado a Robert Zemeckis en Polar Express. Costes disparatados, críticas negativas, fracasos estrepitosos en taquilla... Sinceramente, me extraña que Jackson lograse convencer a su colega; pero vaya si me alegro de que así fuera.

Con este envoltorio nos llega, pues, la primera película animada de Steven Spielberg, una montaña rusa de efectos digitales desde sus magníficos títulos de entrada, reminiscentes de los trabajos de Saul Bass, hasta su sorpresivo cliffhanger final. Y todo ello acompañado de la banda sonora más inspirada que ha compuesto John Williams en mucho tiempo.

3 de noviembre de 2011

Estrenando secciones y resultados de la encuesta sobre qué prefieren los lectores

Qué bien sienta volver al viejo aspecto del blog, ¿verdad? Halloween quedó resultón y las visitas no han hecho más que aumentar en este último mes, pero tanto rojo sobre negro empezaba a cansarme y deprimirme. Para el próximo especial de terror, utilizaré más naranja.

Y ahora, para celebrar la vuelta a la normalidad, os traigo algunas pequeñas sorpresas: ¡Tenemos F.A.Q.!, que, para quien no esté en la onda, significa Frecuentando A Quetzalcoatl. O puede que no. Consultad la sección y averiguadlo por vosotros mismos.

Además, aprovechando que tenía que retocar el diseño, he quitado las categorías de la barra lateral y las he trasalado a una pestaña propia. También he eliminado los blogs recomendados de la barra lateral para incluirlos en una página independiente con un pequeño descriptivo de cada uno de ellos. ¿Quién sabe?, quizá algún día vuestro blog también aparezca ahí. Y puede que ese día no esté muy lejos de aquel en que me hagáis un favor. ¿He mencionado ya que pronto habilitaré un botón para hacer donaciones?*

31 de octubre de 2011

Buffy Cazavampiros contra Drácula


Si sois lectores asiduos del blog o, mejor dicho, lo fuisteis de ion litio (si no, poneos al día), ya sabréis que me gusta escribir artículos seriados. Escojo un tema y lo exprimo poco a poco. El Coche Fantástico, Masters del Universo, Star Trek, Star Wars... y no hace mucho empecé con Hércules y Xena.

Pues bien, hoy añadiré una nueva entrada a la lista: Buffy Cazavampiros. Y qué mejor manera de empezar que con un crossover tan sonado como inevitable: ¡Buffy contra Drácula!, que, según datos no contrastados de la Wikipedia, alcanzó la impresionante audiencia de 5.800.000 espectadores el día de su emisión. Ahí es nada.

27 de octubre de 2011

Amnesia: The Dark Descent

Cuando digo que soy un fan confeso de los juegos de terror, no hablo necesariamente de videojuegos. De niño, por ejemplo, me fascinaba jugar a tinieblas. Podías pellizcar nalgas e incluso sobar alguna teta, y nadie protestaba porque esa era precisamente la gracia del juego. Puede que cuando se encendiera la luz, descubrieras que el culo era el de tu mejor amigo, y la teta, la del chico gordo de la clase (antes solo tocábamos a un gordo por aula); pero lo que contaba era la ilusión del momento y lo que tú te inventases después. Sin embargo, si analizamos el tinieblas a fondo, terror, lo que se dice terror, no sentías. La verdad es que solo quería estar seguro de que el primer párrafo de esta entrada incluyese las palabras "teta" y "culo".

Los videojuegos de miedo ya son otra historia, porque si están bien diseñados, pueden dejarte los calzoncillos mucho más sucios que cualquier película del género.

Conozco personas demasiado miedosas como para soportar este tipo de aventuras, algunas entre los lectores de este blog; pero, por suerte para mí, muy pocas cosas me asustan. Cuando tienes un trabajo en el que todo es para ayer y los marrones son el pan nuestro de cada día, no dedicas tu tiempo a pensar en monstruos lovecraftianos. A lo máximo que llegas es a rogar por que uno entre por la puerta de tu dormitorio mientras duermes y te libre de tu agonía. Anda que no habré bailado yo veces unas sevillanas delante del espejo a medianoche con la esperanza de que el espíritu de Lola Flores me arrastrase a un tablao en el Infierno...

Todo lo anterior nos lleva a mi última adquisición para PC: Amnesia: The Dark Descent, un videojuego a caballo entre la aventura gráfica y el survival horror desarrollado por Frictional Games y que salió allá por 2010. Probé la demo siguiendo la recomendación de uno de mis seguidores de Twitter (no recuerdo tu nombre, pero si estás ahí, tío, tú sí que sabes) y me gustó tanto que acabé comprándome el juego en Steam.

24 de octubre de 2011

Masters del Universo: La Masa Siniestra


Mi afición por los Masters del Universo es tan evidente como el peluquín de Sean Connery en Nunca digas nunca jamás. No solo he escrito varios artículos sobre el tema, sino que he incluido referencias a los Masters en un 73% de las entradas de este blog. Puede que dentro de algunos años, esto degenere en una obsesión que requiera tratamiento médico. O puede que ya lo haya hecho y prefiera negar mi afección hasta que alguna mujer desafortunada vea mi cama cubierta con una sábana oficial de los Masters del Universo de 1983 y huya despavorida.

Hasta que necesite más ayuda psicológica de la que pueden ofrecerme las galletitas de la fortuna, supongo que seguiré alimentando mi afición y recordando lo mejor y lo peor de esta gran franquicia.

Y ya sin más preámbulos, paso a comentaros algunos detalles y curiosidades de la Masa Siniestra, la trampa con la que Hordak esclavizaba a sus rivales cuando necesitaba que alguien se ocupara de limpiar de excrementos y restos humanos el cubil del dragón, y su malvada horda se había tomado unos días libres.

20 de octubre de 2011

El ciclo del hombre lobo, de Stephen King

Todo el mundo ha leído algún libro de Stephen King o al menos sabe quién es, ya sea por culturilla general o por los chistes que hacen a costa de él en series como Los Simpsons o Padre de familia. Sus editores le llaman "el maestro indiscutible de la narrativa de terror contemporánea". Yo no lo discuto, porque eso lleva tiempo y estoy deseando meterme en la cama; pero lo cierto es que cuando escribes tantos libros como Stephen King, es imposible que todos sean buenos.

Entre sus novelas, las hay que consiguen crear todo un microcosmos (It y La Torre Oscura son buenos ejemplos) y las hay que causan desasosiego (entre las más recientes, Duma Key); pero la vasta mayoría solo da cosica porque viene la foto de Stephen King en la contraportada.

En cualquier caso, está claro que este autor afincado en Maine domina el arte de crear imágenes evocadoras en un medio en el que dar canguelo depende de lo fértil que sea la imaginación del lector y de su credulidad. Para mí, por ejemplo, la idea de tener que leventarme para ir a trabajar cada día es mucho más espantosa que cualquier cuento sobre fantasmas. Y eso por no hablar de las terroríficas empanadas de atún de la máquina de vending. Yuk.

17 de octubre de 2011

Project Zero III: The Tormented

Un día, hace ya la tira años, se apoderó de mí la fiebre del terror japonés. Con el tiempo, me daría cuenta de que este subgénero no era para tanto y me aficionaría a las comedias dramáticas húngaras; pero, en aquel momento, el cine de miedo oriental me parecía el no va más.

La película que me abrió las puertas a este mundillo fue The Ring. La vi a las tantas de la madrugada estando solo en casa y me cagué de miedo. No me importa reconocer que esa noche la pasé con el televisor encerrado en el armario bajo llave, la cama atrancando la puerta de mi dormitorio, y un cuchillo debajo de la almohada (porque un cuchillo, tal y como demuestra la experiencia, es muy útil contra entidades sobrenaturales).

Vale, la mayor parte del párrafo anterior es mentira. Ni siquiera puedo imaginarme haciendo el esfuerzo de desconectar el televisor o de mover mi cama, y, de hecho, es probable que le hubiera tirado los trastos a Sadako de haberla visto salir del televisor. Con diecisiete o dieciocho años, mi lema era que no había mujer fea, sino copa de menos.

Después de The Ring, me tragué muchas otras películas de terror orientales, como Llamada perdida o El grito, y también todas sus secuelas y remakes.

El caso es que era cuestión de tiempo que acabase comprándome algún videojuego que inspirase la misma clase de terror psicológico que tanto me había gustado del filme de Hideo Nakata. El primero que añadí a mi colección personal fue Project Zero 3: The Tormented, para PlayStation 2; y no me defraudó en lo más mínimo.

16 de octubre de 2011

¡Nuevo sistema de comentarios!

Por cortesía de un tipo con boina e IntenseDebate, estrenamos nuevo sistema de comentarios. Debería ser más completo que el que viene por defecto con Blogger y, entre cosas, permitirnos anidar las tonterías que decimos; pero como no estaré seguro de eso hasta haberlo visto en funcionamiento, vamos a probarlo y experimentar con él antes de que publique mi próximo artículo. Sé que va a darme problemas, porque soy un desastre para estas cosas y, además, hoy me he levantado con el pie izquierdo (llevo tres horas con la camiseta puesta del revés y acabo de darme cuenta); pero espero que, en el medio plazo, el cambio merezca la pena. Ya me diréis qué os parece.

Por otro lado, y con independencia del resultado de este experimento, aprovecho la ocasión para anunciar una nueva encuesta que he incluido en la columna de la derecha del blog. Tengo interés en saber qué tipo de entradas os gustan más, si mis resúmenes interminables (Deathstalker, Los 4 Fantásticos de John Byrne), las reseñas y análisis (En costas extrañas, Duke Nukem Forever), o las listas (Top 5: Videojuegos cooperativos, Star Wars: Los 11 peores cambios introducidos en la trilogía original). Vuestro voto es importante.

13 de octubre de 2011

'La Cosa del Pantano', de Alan Moore

Los más jóvenes no sabéis qué suerte tenemos los lectores de cómics hoy día. Cuando yo era un chaval, las películas en 3D eran horrendas, las hombreras estaban de moda y los cómics de superhéroes, incluso los más serios como Caballero Luna o Conan el Bárbaro, recibían el mismo trato que los tebeos, que el diccionario define como "revistas infantiles de historietas". Esto hacía que adquirir una edición cuidada y completa de las mejores aventuras de tus personajes favoritos era una misión imposible.

Ahora, en cambio, nos lo ponen más fácil que a un zombi en una convención de intelectuales parapléjicos, y podemos encontrar sin problema obras maestras del cómic internacional en ediciones de lujo. Ya sabéis: con tapas duras, prólogos, fanfarrias y luces de neón.

Ese es precisamente el caso del primer volumen de La Cosa del Pantano publicado por Planeta DeAgostini, que recopila la primera etapa del escritor británico Alan Moore al timón de la colección, concretamente los números 20 al 34 de The Saga of the Swamp Thing y el Annual #2 (desde enero de 1984 hasta marzo de 1985).

10 de octubre de 2011

Capitán Trueno y el Santo Grial (2011)

El Capitán Trueno es uno de mis héroes de tebeo favoritos. Hace muchos años que no repaso la colección de mi padre, pero cuando era un crío, me la leía todos los veranos sin falta, sus más de 600 cuadernos apaisados y la serie roja de la revista Aventuras bizarras.Y después seguía con El Jabato.

En otras palabras: crecí con las historietas de Ambrós y Víctor Mora. Mi imaginación volaba cuando acompañaba a Trueno, Goliath y Crispín en sus viajes más allá de los confines del mundo, llevando la justicia y luchando contra la opresión allí donde iban. Les animaba cuando se enfrentaban a villanos y bestias salvajes, sufría cuando se metían en un aprieto, y reía con sus chanzas y ocurrencias. Quizá sea la nostalgia de tiempos mejores o la combinación de paracetamol y amoxicilina que corre por mis venas; pero ahora mismo no recuerdo ningún otro tebeo que viviese con tanta intensidad.

¿Cómo recibe entonces un fan de El Capitán Trueno la noticia de su adaptación cinematográfica? Pues si acaba de terminar de hacer el amor con su media naranja o le ha tocado la lotería, con mucho escepticismo. En los demás casos, sabe de antemano que va a ser una patata.

6 de octubre de 2011

Elvira: Mistress of the Dark


Tras haber escrito sobre vampiros, hombres lobo y otras criaturas de la noche, hoy hablaré de un personaje de carne y hueso íntimamente ligado al mundo del horror: Elvira, la Reina de las Tinieblas, cuyo éxito solo puede compararse con el tamaño de sus encantos.

Es cierto que Elvira no tuvo el mismo impacto en el pop-horror español que en el norteamericano, pero, quien más quien menos, todo el mundo ha oído hablar de ella. Y aunque la actriz detrás de las curvas de Elvira tiene ahora 60 tacos y ya no es el exuberante mito erótico que era en los ochenta, si sois de mi quinta y la visteis en su momento de máximo esplendor, es imposible que os hayáis olvidado de ella.

3 de octubre de 2011

A Vampyre Story

Si dijera que A Vampyre Story es una aventura gráfica en tercera persona tipo point 'n' click, supongo que me darían el primer premio a la frase menos original con la que comenzar una reseña. De todos modos, os alegrará saber que mi otra opción era hablaros otra vez de vampiros mutantes. Daos con un canto en los dientes.

El título, distribuido en España por Friendware, debe su creación al artista y ex-LucasArts Bill Tiller, fan declarado de los largometrajes de Disney, de Dragones y Mazmorras y de las viejas aventuras gráficas para ordenador, como Zork o Cristal Oscuro. Tiller fue el dibujante, entre otros, de los fondos de The Curse of Monkey Island, perfectamente reconocibles por sus estructuras combadas y sus nubes tan rizadas como improbables.

En 2004, después de curtirse durante ocho años y medio en LucasArts y de vivir el final de la era SCUMM, Tiller fundó su propia desarrolladora, Autumn Moon Entertainment, cuyo primer juego fue este A Vampyre Story. Su propio autor se refiere a él como "un cruce entre Monkey Island y El jovencito Frankenstein". Palabras mayores, pero, creedme, está a la altura.

Halloween 2011


¡Sí! Una vez más se acerca Halloween, mi época favorita del año. ¿Y por qué es mi favorita? Vedlo del siguiente modo: maratones de películas de miedo, atracones de caramelos y chavalas disfrazadas. Además, es el momento perfecto para sacar todos esos pies amputados de la nevera y arrojarlos en un contenedor de basura sin llamar la atención.

Mi entusiasmo por esta festividad se traduce, por supuesto, en que los artículos del blog se acomodarán a la temática propia de estas fechas. Mis lectores más fieles recordarán que inicié esta tradición en ion litio en 2008 y conseguí mantenerla contra viento y marea durante tres años seguidos, así que, ¿cómo no iba a seguirla en mi propio blog? Pero lo que allí duraba solo una semana, me propongo extenderlo aquí a todo el mes de octubre.

Sí, habéis leído bien, un mes entero de artículos terroríficos. Da igual que escriba sobre cine, libros, cómics o videojuegos... El terror palpitante será el punto de partida y destino de cada uno de ellos. Y ya os adelanto que no pienso escribir sobre música. Si queréis canciones que os hielen la sangre, ya reseñé el disco The very best of David Hasselhoff, pista por pista, en agosto. Empezad por ahí para entrar en ambiente.

29 de septiembre de 2011

Cine Basura: El regreso de la Cosa del Pantano

Es grande y verde, huele a popurrí de flores secas y sabe a aguacate. La Cosa del Pantano llega a Cine Basura con la que fue su segunda y última incursión en la gran pantalla: El retorno del Monstruo del Pantano (1989), del director Jim Wynorski. Y si este nombre no os suena de nada, tranquilos; eso significa que sois normales.

Acompañando a nuestros comentaristas habituales José Viruete y Paco Fox, estará el dibujante Albert Monteys, coautor de ¡Para ti, que eres joven!, una de las historietas de la revista El Jueves. ¿Que no leéis El Jueves? No hay problema, yo tampoco y estoy bien.

Imagino que los responsables del programa han escogido a Monteys, porque El retorno del Monstruo del Pantano está inspirada en un cómic, de modo que Monteys podrá compartir su punto de vista como artista; pero a la vista del zurullo maloliente que es esta película, quizá hubiera sido más apropiado llamar a un experto en el tratamiento de fosas sépticas o al tipo que se ocupa de limpiar la jaula de los monos en el zoológico.

¿Creéis que exagero? Un poco, tal vez; pero La Cosa del Pantano de Alan Moore es uno de los mejores cómics que he leído en los últimos cinco años, y este filme no le hace justicia. Es verdad que antes de que pasen diez minutos ya hay dos monstruos zurrándose la badana y que el disfraz de la Cosa del Pantano (o Monstruo del Pantano, como le llaman aquí) es bastante decente para los cinco dólares con veinticinco centavos que debió de costar; ¡pero es que ni siquiera el género de la cinta es el apropiado! El retorno del Monstruo del Pantano debería haber sido una película de miedo, y no estar a caballo entre el cine de superhéroes y la comedia romántica.

Reconozco que, con la mentalidad adecuada, uno puede reírse de lo absurda que resulta esta cinta (mi momento favorito es cuando el malo se refiere a su hijastra como "sobrina"); pero más allá de eso o de la gracia que puedan imprimirle en Cine Basura con sus comentarios, no se merece nuestro tiempo. Además, las pocas escenas que reconocerán los seguidores de los cómics están metidas con calzador y son cutres a más no poder.

De hecho, para mí lo mejor de este subproducto de serie B fue ser capaz de reconocer a las tres actrices principales. ¿Queréis saber quiénes son? ¡Pues no paréis de leer ahora!

26 de septiembre de 2011

7 momentos insólitos de Capitán América: La leyenda viviente

Este monstruoso volumen de más de 500 páginas, del que hablé brevemente en esta entrada, contiene las primeras aventuras del Capitán América en la actualidad, es decir, en la actualidad de cuando se publicaron por primera vez, o, lo que es lo mismo, los psicodélicos años sesenta.

Y aunque sin duda se trata de una antología muy apetecible para los seguidores de este superhéroe de Marvel, amén de un fabuloso reposapiés, al tratarse de cómics de la década de los sesenta, no es de extrañar que estén repletos de grandes viñetas involuntariamente humorísticas que jamás esperaríais ver en un cómic actual. Mi intención es repasar algunos de esos momentos, desde el respeto que profeso a la obra de Stan Lee y Jack Kirby, que, mientras no me demanden, será ninguno.

22 de septiembre de 2011

¡Los resultados de la encuesta sobre Anne Hathaway ya están aquí!


El periodo de votación ha terminado y el 62% de vosotros ha decidido que Anne Hathaway está cañón. Enhorabuena, eso significa que tenéis pene, o en caso de que seáis mujeres, que estáis lo bastante seguras de vosotras mismas y cómodas con vuestra sexualidad como para reconocer el atractivo de otra mujer. No me meto en lo que hayan podido votar mis lectores homosexuales, porque no estoy seguro de que esta sea la clase de blog que pretende atraer a gays y lesbianas. Excepto por los artículos sobre los Masters del Universo, Hércules y Xena, o Batman.

Siguiendo con los resultados, un 15% dijo que Hathaway es fea de tele, no "fea fea", y a otro 15% ni le iba ni le venía. Esta es la zona gris.

En cuanto a los siete extremistas radicales que votaron que esta actriz neoyorquina es un tumor de incógnito, yo les pediría que mirasen atentamente la foto que he escogido para ilustrar esta entrada y recapacitasen. ¿No es esa la viva imagen de una joven sexy y elegante? ¿Acaso un tumor llevaría esas botas de caña alta? Esto lo sabéis mejor vosotras que nosotros, pero, según dice mi estilista, hay que tener mucha clase para calzarse una botas por encima de las rodillas, porque son difíciles de combinar y la mujer que las lleva se arriesga a parecer un putón. Hathaway es provocadora, pero desde luego yo no me la imagino en la calle acercándose a los coches en busca de trabajo por horas.

Además, la fotografía nos plantea un interrogante muy sugerente: ¿Está Hathaway terminando de ponerse la bota o quitándosela? Aunque prefiero pensar que se trata de lo segundo, me preocupa que ella sola no pueda desprenderse de esa sutil metáfora que es su calzado. ¿Será una mujer autosuficiente o necesitará la ayuda de un hombre capaz de tirar sin miedo de la bota hasta salir despedido hacia atrás y chocar estúpidamente contra la pared, o salir volando por la ventana y caer por un precipicio? El conflicto está servido.

Por último, solo quiero añadir que aunque me abstuve de votar en mi propia encuesta, personalmente yo no diría tanto como que Anne Hathaway está cañón; pero la chica tiene su punto cuando mantiene la boca cerrada y no amenaza con devorar el Multiverso.

19 de septiembre de 2011

Hechizada (Ella Enchanted) (2004)

¿Qué porras hago yo escribiendo sobre una comedia romántico-fantástica de hace menos de veinte años en la que no salen maniquís que cobran vida por arte de magia ni mujeres explosivas creadas por ordenador? No lo adivináis, ¿verdad? Pues tiene una explicación bastante simple: Hechizada tiene una premisa perfecta para una película porno. El filme es un cuento de hadas tipo Shrek en el que una chica recibe el "don" de la obediencia, lo que significa que tiene que hacer todo lo que le dicen, quiera o no quiera. ¿Qué os sugiere eso? Ajá.

Por otro lado, también hay algo de La princesa prometida en el filme. O, más concretamente, alguien: Cary Elwes, al que también recordaréis de Las locas, locas aventuras de Robin Hood. Si esperabais que la respuesta fuera una historia entrañable y un guión ingenioso, lo siento, pero de eso no nos queda en stock.

15 de septiembre de 2011

Errol Flynn: Aventuras de un vividor

Esta biografía es, con diferencia, la más interesante que he leído hasta la fecha. Sabiendo que la escribió el propio Errol Flynn (al menos en parte) y habida cuenta del grado de improbabilidad que llegan a alcanzar algunos de los sucesos que describe, uno puede preguntarse cuánto de lo que dice el libro será cierto. Yo no tengo respuesta para esta pregunta y, francamente, me importa un bledo. Por mí que cada uno edulcore sus memorias como le venga en gana siempre que el resultado sea tan entretenido y curioso como este. Sin ir más lejos, mi autobiografía probablemente empiece con estas líneas: "Cuando el Tipo de la Brocha se despertó una mañana después de haber fornicado con dos valquirias espaciales, se encontró sobre los escombros de su casa convertido en un monstruoso lagarto de 50 metros de altura y 20.000 toneladas de peso". Prometedor, ¿verdad?

My wicked, wicked ways, cuyo título se tradujo al castellano como le vino en gana al editor, abarca desde la niñez de Flynn en Tasmania hasta su caída y "exilio" en el Mediterráneo a bordo del Zaca y su ulterior retiro a Jamaica. Cincuenta años de vida a los que puso fin un infarto en octubre de 1959, todos ellos comprendidos en esta genial autobiografía.

12 de septiembre de 2011

Star Wars: Los 11 peores cambios introducidos en la trilogía original

El miércoles pasado salieron a la venta las dos trilogías de Star Wars en formato Blu-ray. A la vista de que ya tengo la trilogía original cuatro veces (dos en DVD, una en VHS y otra grabada directamente de la tele) y de que las precuelas ni me van ni me vienen, yo mismo me pregunto qué hago comprándome estas películas otra vez. Mi justificación de cara a la galería es que lo hago por los extras, pero la verdad es que las compraría igual aunque la caja solo trajera un mechón del disfraz del doble de Chewbacca. Me gusta pensar que estoy pagándole otro metro cuadrado de rancho a George Lucas.

Habiendo visto las películas por enésima vez y disfrutado de las primeras arrugas de Mark Hamill en El retorno del Jedi en alta definición, me gustaría repasar con vosotros algunas de las novedades que la edición especial de 1997, su versión masterizada en DVD de 2004, y los Blu-ray de 2011, introdujeron sobre los estrenos originales.

Ahora bien, no voy a hablar de tonterías como el cambio del logo de Lucasfilm o de mejoras tan evidentes que hasta los warsies más recalcitrantes deberían quitarse el sombrero ante ellas, sino de aquellos cambios que hacen que la trilogía clásica me parezca peor de lo que era. Como decía Scar en El rey león: preparaos.

8 de septiembre de 2011

Escenas portentosas: Tomb Raider: La cuna de la vida

Adaptaciones de videojuegos a la gran pantalla. Pronunciar estas palabras me provoca el mismo escalofrío que leer en voz alta el Necronomicon Ex Mortis. A estas alturas, nadie en su sano juicio (lo que excluye al señor Crapsmith) puede pensar que una película basada en un videojuego serán buena, y si de casualidad llega a ser entretenida o involuntariamente graciosa, ya es todo un milagro. Desde luego no ayuda que las productoras suelan elegir videojuegos que apenas tienen argumento como conejillos de indias para sus experimentos (por ejemplo, Mortal Kombat).

Sin embargo, escogiendo el género apropiado, hay videojuegos que tienen un potencial evidente para convertirse en buenas películas. Este es el caso de la saga Tomb Raider.

Lara Croft, cuyos protuberantes polígonos conquistaron a jugadores de todo el mundo en 1996, es básicamente una versión femenina de Indiana Jones, así que hacer una película de aventuras era lo apropiado. Bastaba con buscar a elegir a un director competente, elegir a una actriz sensual y con carácter, y escribir un guión que girase en torno a algún artefacto antiguo y que incluyese varias secuencias de acción trepidante. ¡Pan comido! Solo que no.

En 2001 se estrenó la primera película de Tomb Raider, y la crítica se cebó con ella por su penoso guión y el poco gancho de sus secuencias de acción. No obstante, la marca y la presencia de Angelina Jolie atrajeron al público, y la película recaudó lo bastante como para que el estudio diera luz verde a una secuela. Por desgracia, cuando se estrenó La cuna de la vida dos años más tarde, Lara Croft había perdido mucho terreno en el mundo de los videojuegos, y aunque la crítica acogió el filme con más cariño que la primera parte, este no encontró el mismo respaldo entre los espectadores. Lo que no quita para que La cuna de la vida tenga una de las escenas más alucinantes de la historia del celuloide.

5 de septiembre de 2011

Top 5: Videojuegos cooperativos


Como siempre hay algún listillo leyendo esto y buscando una excusa para sacarme los colores, voy a dejarlo muy clarito desde el principio: no creo que haya más de dos títulos en esta lista que coincidan con los que vosotros podáis estar pensando ahora mismo, sobre todo si vuestra primera videoconsola fue una PlayStation o una Nintendo 64, lo que significaría que os saco unos cuantos añitos, o si sois la Oscuridad que Invoca, en cuyo caso no estaréis pensando en videojuegos, sino en hallar la forma de entrar en nuestra dimensión para matarnos a todos.

Vamos, que es mi lista, y ya me diréis vosotros, si os apetece, cuál es la vuestra.

1 de septiembre de 2011

Despilfarrando, que es gerundio: Capitán América, L.A. Noire y JCVD

Bienvenidos a la segunda entrega de "El Tipo de la Brocha va a sufrir un infarto cuando le llegue el extracto de la tarjeta de crédito", también conocida como "Llenemos la casa de niños y pongámoslos a coser zapatillas deportivas para financiar mis derroches", y popularmente aceptada como "¿De dónde saca el dinero? A la fuerza de las drogas".

En esta ocasión, para evitar desviar vuestra atención hacia mi espectacular jarra de Monkey Island, he tomado la precaución de no sacarla en ninguna fotografía, ni siquiera de refilón. Si os gusta la jarra, os compráis una, porque distraeros con tonterías es lo último que quiero. Os necesito con los cinco sentidos puestos en los objetos que comentaré a continuación, y no en las fruslerías que puedan aparecer en segundo plano. Por lo tanto, quiero que penséis en cada uno de estos objetos como un escote sugerente o un buen culo. No hay nada de interés a su alrededor.

29 de agosto de 2011

Conan el bárbaro (2011)

Una marca potente, una mitología rica y profunda, cientos de historias en las que inspirarse, tres guionistas y me salen con un subproducto que no querría ni ver por televisión un domingo por la tarde. Está claro que en lo que al cine se refiere, el género de espada y brujería está acabado, y si no lo está, Conan el bárbaro acaba de dejarlo K.O. de un derechazo, derribándolo sobre la lona con la mandíbula rota y una conmoción cerebral. Probablemente, La Comunidad del Anillo fue la última incursión cinematográfica decente en el mundo de la fantasía heroica. Antes de eso tuvimos, ¿qué?, ¿Dragonheart? Puf...

Voy a decir que esta película es de 6 sobre 10 solo porque soy un gran aficionado a los relatos y cómics de Conan... y porque le iba a dar un 5 pero se me ha escurrido el dedo sobre el teclado. Y aun así, estoy siendo generoso. Muy generoso. Demasiado generoso. He bebido antes de empezar a escribir. Por si os interesa, ha sido un cóctel de ron, azúcar y zumo de naranja servido en una jarra de medio litro adornada con un gajo de limón y una sombrillita. Buenísimo y refrescante. Todo lo contrario que esta película. Su espectacularidad insulsa y frívola me recordó al remake de Furia de Titanes y me dejó el mismo sabor amargo de boca.

Claramente, la estructura deslavazada de esta reseña responde al caos de este mediocre reboot.

22 de agosto de 2011

Deathstalker: El último guerrero (1983)

Hay dos cosas de las que estoy seguro ahora mismo. La primera, que no me voy a enorgullecer de la segunda; y la segunda, que he visto más películas de espada y brujería que la mayoría de mis lectores.

Ator el Poderoso, Hundra, La conquista de la Tierra Perdida, La Espada Invencible... Casi todas estas películas pertenecen a la década de los ochenta, que, como sabéis, fue especialmente generosa con la clase de producciones que solo pueden disfrutarse con una cerveza en una mano y una porción de pizza en la otra.

La película que os traigo hoy, Deathstalker: El último guerrero, se estrenó solo un año más tarde que la ambiciosa Conan el Bárbaro de John Milius (1982), y, como casi todas las producciones que llevan el sello de Roger Corman, es mala con ansia. Prácticamente nada de lo que ocurre en sus ochenta minutos de metraje tiene sentido o viene a cuento. El guión es solo un conjunto de ideas no-tan-malas que Howard R. Cohen fue escribiendo a medida que tiraba del rollo de papel higiénico.

Pero hay sangre y desnudos a cascoporro, y lo que no consigue vender una sola entrada de cine aún puede convertirse en la cinta más alquilada del videoclub con ayuda de una buena carátula.

15 de agosto de 2011

The very best of David Hasselhoff

La mayoría de vosotros sabréis quién es David Hasselhoff por series como El Coche Fantástico y Los vigilantes de la playa, el programa America's Got Talent, o aquel vergonzante episodio etílico con una hamburguesa en el que traumatizó a sus hijas de por vida. Sin embargo, no todo el mundo conoce su faceta como cantante, y menos aún que la verdadera razón por la que cayó el Muro de Berlín fue porque nadie quería perderse a The Hoff cantando Looking For Freedom en Año Nuevo. ¡Es tan cierto como que me lo he inventado!

Pero más sorprendente todavía es que Hasselhoff haya sacado suficientes discos como para llenar un very best of. ¿Os lo podéis creer? ¿Y que yo me lo haya comprado? La monda, ¿no? Vamos a reírnos todos. Ji, ji, ja, ja. ¿Qué pasa? Seguro que cuando Hasselhoff vuelva al Cielo para ocupar el lugar que "Dios" lleva guardándole desde que descendió a la Tierra allá por julio de 1952, el disco lo peta y no paran de poner sus temas por la radio.

¿Desconfiáis de su talento musical? Dejad entonces que os hable de cada una de las canciones de este maravilloso disco.

8 de agosto de 2011

The Legend of Zelda (NES)


Del redactor de un artículo más largo que un día sin pan sobre el primer Castlevania y otro montón de memeces que os importan tres puñetas, llega a vuestras pantallas el análisis más completo jamás escrito* sobre la aventura más GRANDE y ÉPICA jamás programada para la 8 bits de Nintendo: La Leyenda de Zelda, inspirada en una idea original del gurú de los videojuegos Shigeru Miyamoto y con música del aclamado compositor Koji Kondo (in stereo where available). ¡El primer juego de videconsola que permitía guardar la partida!

*No se garantiza que este análisis sea el más completo sobre el tema.

1 de agosto de 2011

Capitán América (1990)

Corría el año 1990. El italiano Marco Giovanetti ganaba la Vuelta ciclista a España, Nintendo batía récords de ventas con Super Mario Bros. 3 y Will Smith comenzaba su carrera televisiva en El príncipe de Bel-Air. Por aquel entonces, también disfrutábamos del mejor cine de acción que se ha hecho jamás, y las películas de superhéroes no eran una novedad. El Superman de Donner y el Batman de Burton, personajes insignia de DC Comics, habían cosechado un éxito tremendo entre el público, y en marzo de 1990, las Tortugas Ninja arrasaban en las salas de cine con una película "de puta madre".

Aunque sin la suerte de su principal competidora en el mercado de los tebeos, Marvel Comics también había hecho sus pinitos en la pequeña y la gran pantalla con algunos largometrajes de ínfima calidad, como Howard, un nuevo héroe o El Vengador. Sin embargo, la Casa de las Ideas aún se encontraba a años luz de arrasar en taquilla con títulos como Spider-Man o X-Men.

Así las cosas, alguna mente privilegiada pensó que una película mediocre más no hundiría a la empresa, y decidió conmemorar los cincuenta añazos del Capitán América con un filme que haría llorar al niño Jesús.

29 de julio de 2011

Respiro veraniego


Tranquilos, malandrines, que no voy a retirarme a una cueva este verano y dejaros sin vuestra dosis semanal de artículos brocheros. Pero sí que voy a bajar el ritmo de publicación hasta septiembre. Esto se traduce en una sola entrada a la semana durante el mes de agosto.

No es me vaya por ahí de viaje y no pueda seguir escribiendo, pero necesito algún tiempo para reponer existencias. Además, mientras que muchos afortunados tenéis por delante hasta dos meses de vacaciones, yo tengo que rogar para conseguir quince días libres en agosto. ¡Y sin que nada me salve de las inoportunas llamadas y los condenados e-mails! (La puta tecnología de los cojones. Ya me gustaría ver cómo me localizaban con señales de humo...)

Por otro lado, sed sinceros, ¿cuántos de vosotros vais a visitar el blog durante estas vacaciones, cuando podéis estar bebiendo mojitos en la playa o lo que sea que hace uno en la montaña para relajarse cuando no está oliendo mierda de vaca o rozándose con ortigas? Pues eso, que vais servidos.

26 de julio de 2011

Cometieron dos errores (1968)

Cometieron dos errores es el título español de Hang 'Em High, el primer western norteamericano de Clint Eastwood tras curtirse como el Hombre Sin Nombre en la trilogía del dólar de Sergio Leone.

Los dos errores a los que hace referencia el título son, en primer lugar, que colgaron al hombre equivocado, y segundo lugar, que no terminaron el trabajo. Y ojalá fueran solo dos errores los que se cometieron al rodar esta película... Pero empecemos por el principio.

Jed Cooper (Clint Eastwood) es un vaquero licenciado en Derecho (¿?) al que una cuadrilla de vigilantes confunde con un cuatrero y asesino, a pesar de que: 1) Cooper no huye al verlos; 2) les cuenta una historia plausible; y 3) tiene un recibo por la compra de las reses. Los justicieros lo ahorcan y, creyéndole muerto, lo abandonan a los buitres. Cooper sobrevive milagrosamente y, una vez absuelto del crimen por el que casi lo matan, acepta el trabajo de comisario que le ofrece el juez Fenton (Pat Hingle) para perseguir a los nueve tipos que lo lincharon.

23 de julio de 2011

Gusiluz

Escribir un artículo sobre el Gusiluz. A eso le llamo yo paleontología popcultural. Y lo entenderías mejor si vierais el estado en el que estaba mi Gusiluz el día que mis padres lo tiraron a la basura. Se han encontrado mapaches atropellados mejor conservados que aquel desgraciado peluche.

En fin, para información de los cuatro gatos que estéis leyendo esto por curiosidad y aún andéis despistados, el Gusiluz era un gusano de peluche vestido con ropa de cama al que se le iluminaba la cabeza cuando lo abrazabas, supuestamente ayudando a los peques de la casa a conciliar el sueño.

El mensaje era que Gusiluz velaba por ti cada noche, para que no te picasen las chinches, se te llevase el Hombre del Saco o te comiese el Coco. Ni idea de cómo podía un pobre gusano hacer frente a tanta monstruosidad, pero afortunadamente los niños son tontos.

Sea como fuere, lo cierto es que gracias a este novedoso producto, Hasbro entró con fuerza en un mercado que en los años ochenta estaba saturado de muñecos de trapo y ositos de felpa, introduciendo su simpático gusano en las cunas y camas de niños de todo el mundo.

Eso último ha sonado mucho peor de lo que me esperaba.

19 de julio de 2011

Despilfarrando, que es gerundio: Llaveros, Estela Plateada, Batman, Mazinger Z y Mass Effect 2

Con esta entrada, inauguro una nueva sección en el blog dedicada a mi creciente colección de chismes que me acabarán echando de casa por falta de espacio y sobre los que no me apetece escribir un artículo más largo, o quizá sí, pero todavía no. Para abreviar, la llamaré "Disputas tusculanas". O "Comprando en la Fnac", si prometen hacerme un generoso descuento en mi próxima visita. Supongo que lo del título lo decidiré justa antes de pulsar el botón "Publicar". No es lo más importante.

¿Y qué podéis esperar de entradas como esta? Principalmente dos cosas: comentarios de un servidor más breves de lo acostumbrado y las peores fotografías que se han publicado jamás en Internet. Es lo que tiene ser autodidacta.

La frecuencia de publicación dependerá de que haga o no compras más o menos interesantes, y de lo bien o mal que respondáis a esta chorrada. En otras palabras: según me venga en gana.

16 de julio de 2011

Hector: Badge of Carnage

Aventura gráfica de apuntar y clicar. Gran sentido del humor. Políticamente incorrecta. Dos pegas: su abuso de la jerga británica dificulta su comprensión y es muy corto. Cortísimo de hecho. Siete euros por unas dos o tres horas de juego es algo que echará atrás a más de uno, y con razón. Ahí tenéis mi opinión. Casi cabe en un tweet.

Desarrollado por la compañía irlandesa Straandlooper Animation y distribuido por Telltale Games, Hector: Badge of Carnage nos pone en la piel de Hector, un inspector de policía de la ciudad inglesa de Clappers Wreake que bien podría ser pariente foráneo de nuestro José Luis Torrente. Alcohólico, violento, corrupto, promiscuo, vulgar... Despertarse una mañana sin una gachí gorda a su lado es un avance para él.

12 de julio de 2011

Chincheando de MB

Antes de empezar a desbarrar sobre esta tontería de juego que imagino que todo el mundo conoce y del que se ya habrán escrito veinte mil artículos en Internet, tengo una pregunta que haceros: ¿De verdad se llamaba Chincheando en España? ¿Seguro que no tenía otro nombre? No se me ocurren otros, pero Chincheando me parece un poco soso y no me suena de nada.

En cambio, recuerdo perfectamente haberlo jugado varias veces en casa de un amigo y a su madre entrando en la habitación para preguntarnos educadamente si, por favor, podíamos hacer un poco menos de ruido porque molestábamos a los vecinos, aunque sospecho que lo que realmente quería decir era "¡Parad de una puta vez! ¡Me estáis volviendo loca!".

MB: causa de disputa en innumerables hogares desde 1860.

9 de julio de 2011

Herman Düne: Strange Moosic

Pues nada, que paseándome por la sección de discos de la Fnac, me hizo gracia el mini-Chewbacca de la carátula de este Strange Moosic de Herman Düne y, ni corto ni perezoso, me compré la edición limitada exclusiva, que viene acompañada de un libro que acabaré utilizando como mantel y posavasos.

Vamos, que si hoy día ya es extraño que alguien se compre música en formato analógico en lugar de bajársela gratis de Internet, ni os cuento lo extravagante que es comprársela en su edición chachiguay basándose únicamente en la carátula del álbum y sin haber oído hablar jamás del grupo en cuestión. Lo cierto es que no hacía semejante tontería desde que elegía videojuegos para la NES.

Por suerte, el disco ha resultado ser algo más que pasable. No es la clase de música que suelo escuchar (el redoble de los tambores, el repicar de los cascos de los caballos y los gritos desconsolados de las viudas), pero me gusta. Tiene ese sabor clásico del country folk de la América sureña. Solo que el grupo es francés, el vocalista/guitarrista nació en Israel y tanto éste como el batería dicen que lo que a ellos les gusta es el rock and roll. Ahora estoy confundido.

Putos hippies.

5 de julio de 2011

Transformers: El lado oscuro de la Luna (2011)

A ver, ¿por dónde empiezo? ¿Suelto a lo bestia lo condenadamente mala que es Transformers 3 o cuento una anécdota que tiene poco o nada que ver con la película? Creo que como lo primero acabo de hacerlo sin querer, seguiré con la anécdota.

En la sala de cine, y ya desde los tráileres, tuve la suerte de sentarme al lado de un chaval que comentaba todas las escenas que le llamaban mínimamente la atención, igual que haría cualquiera de vosotros en el salón de su casa si estuviera con sus amigos. Sólo que este chaval había venido solo y no estaba en su casa. ¡Hablaba con la puñetera pantalla! En cierto modo, me recordaba a mi abuela, que se quedó afónica viendo Air Force One de tanto advertir a Harrison Ford que tuviera cuidado con los terroristas. Pero creo que entre una mujer que creció sin televisor y un crío imberbe hay más de una diferencia.

La lección cívica de hoy, por tanto, es que cuando vayáis al cine tengáis la puta boca cerrada o habléis bajito con el compañero de al lado, porque hasta la paciencia de un fan del Duke Nukem Forever tiene un límite. Yastabienombre.

A pesar de todo, el comentarista espontáneo fue lo mejor de la sesión. Tened mucho miedo.

2 de julio de 2011

Xena vs. El Ejército de las Tinieblas

Después de Batman / Aliens y Star TreX, vuelvo a la carga con un crossover solo un poco mejor que los dos anteriores e igualmente disparatado. Hoy nuestra batidora bloguera será el recipiente para Xena: La Princesa Guerrera, la popular serie televisiva de los noventa, y El Ejército de las Tinieblas, la tercera parte de la trilogía cinematográfica de culto iniciada con Posesión Infernal.

Al menos esta vez nuestros títulos tienen un par de puntos en común: el productor de Xena era el director de la trilogía de Posesión Infernal, Sam Raimi, y además Bruce Campbell actuó en ambas producciones, en la primera como secundario esporádico, y en la segunda como protagonista. Por lo demás, es como juntar a Batman con Jerry Lewis, o al Castigador con Eminem. Obviamente estos crossovers también existen, porque el mundo es un lugar raro y maravilloso.

Y ahora, veamos cómo se las ingenió nuestro intrépido guionista John Layman para unir las cronológicamente desatinadas aventuras de Xena con el terror de serie B salpicado de comedia de El Ejército de las Tinieblas.

28 de junio de 2011

Bienvenidos a Parque Colossa


PoderFriki.com, un blog más alla del tiempo y del espacio a cuyo creador le gustan los gatos, ha organizado un concurso literario de proporciones FANTABULOSAS. Para participar, solo hay que cumplir dos condiciones: los relatos deben tener entre 400 y 1.200 palabras y han de estar ambientados en la Isla de Colossa, donde, como ya deberíais saber, tienen lugar las mejores escenas de Simbad y la princesa, peliculón de aventuras donde los haya.

Yo, que soy un ferviente admirador del cine de Ray Harryhausen, participo en este señor concurso y, por si no he sido lo bastante pesado en Twitter, aprovecho esta entrada para informaros de que mi aportación se publicó ayer y sigue esperando vuestros votos. Por lo tanto, salid cagando leches de aquí, leed el jodido relato y dejad vuestro comentario añadiendo "Harryhausen +1" si os ha gustado, o "Harryhausen +2" si os ha gustado mucho. ¡Nada de comentarios anónimos, que no cuentan!

Cuando el concurso haya terminado, publicaré el texto original en esta misma entrada. Requetegracias por anticipado.

Actualizado (11/07/2011): ¿Adivináis quién ganó el concurso? Servidor. Por lo tanto, si votasteis a mi favor, os debo una. Las próximas 46 copas las tomaré a vuestra salud.