30 de abril de 2011

'Mortal Kombat', la película (1995)

No sé qué opinaréis vosotros sobre el nuevo Mortal Kombat para Xbox 360 y PlayStation 3; pero lo que es yo, me da la impresión de que puede volverse monótono en un pispás. ¿Cuántas veces puede ser divertido ver cómo Sub-Zero le congela y revienta el hígado a Scorpion para después fracturarle el cráneo de un cabezazo? ¿Dos? ¿Tres? Hablo en cientos, por supuesto.

Lo importante es que su lanzamiento hace que este sea un momento inmejorable para recapitular la primera película basada en esta serie de videojuegos, cuya primera entrega comenté en ion litio hace casi un año. Menudas tonterías decía entonces, ¿verdad?

Paul W.S. Anderson, más conocido como el tipo con suerte que se tira a Milla Jovovich (no confundir con el otro Paul Anderson, el que me cae bien), dirigió Mortal Kombat con bastante acierto y fidelidad al videojuego, del que tomó más elementos de lo que suele ser habitual en este tipo de adaptaciones. No olvidemos que Super Mario Bros. se había estrenado apenas dos años antes y, como sabéis, cualquier parecido entre esta cinta y el juego que catapultó a la fama al fontanero bigotudo es pura coincidencia.

Por lo tanto, aunque Mortal Kombat no es un clásico del cine de acción y ciertamente prescindió de las sangrías propias del arcade de Midway, sí que es una película entretenida, involuntariamente graciosa a veces, y con una gran ambientación. Habrá quien la califique de horrible engendro pseudo-cinematográfico, pero no seré yo.

El filme comienza con la música definitiva para mentalizarse de cara a cualquier ejercicio físico de alta intensidad (lo que, para algunos de nuestros lectores, se reduce a hacer zapping a las dos de la madrugada, me temo). Se trata del famoso Mortal Kombat (Techno-Syndrome 7" Mix). La habréis oído hasta la náusea en tropecientos vídeos de YouTube, pero, ¿qué queréis que os diga?, jamás me canso de escucharla. Y es una suerte, porque se repite tres veces a lo largo de la película. Test your might!


Cortamos a una secuencia onírica con un fondo más falso que el de mi álbum de comunión en la que el malvado hechicero Shang Tsung se enfrenta a un chaval y le da la tunda de su vida, que es lo que pasa cuando eres asiático y no te quedas estrangulando pollos en el escenario de Chun-Li o vendiendo mogwais en una tienda de antigüedades.

Con su contrincante derrotado, Shang Tsung pasa a un primerísimo plano y, apuntándonos con el dedo, exclama: "¡El alma de tu hermano es MÍA!".

¿Es que su madre no le dijo que señalar con el dedo es de mala educación?

Aunque nadie sabe escribir su nombre como es debido, en la imagen reconoceréis inmediatamente al tokyota Cary-Hiroyuki Tagawa, el oriental más malo de los noventa, siempre solvente en el papel de villano gracias a su cara de estreñimiento perpetuo.

De pronto, Shang Tsung se transforma en el anticristo de los anuncios de Nivea for men y Liu Kang, el hermano del chaval "exsalmado", se despierta de la que ha sido una terrible pesadilla. Y si este sueño os parece malo, esperad a ver a Reptile.

El actor que interpreta a Liu Kang es Robin Shou, que en los últimos años ha trabajado en otras formidables producciones basadas en videojuegos, como DOA: Dead or Alive o Street Fighter: La leyenda. Con todo, su mejor papel hasta la fecha es el de compañero de Chris Farley en Beverly Hills Ninja, la salchicha peleona; ahí es donde realmente pueden apreciarse los frutos de su entrenamiento como artista marcial. Te queremos, Robin Shou.

Liu ha recibido un telegrama de su abuelo que dice: "Hermano muerto. Vuelve a casa" (sobresaliente en concisión, aunque algo falto de tacto), así que Liu y su impresionante mata de pelo abandonan América y ponen rumbo a China, al Templo del Pato Laqueado

Aún está un poco verde.

Con Liu encaminándose al templo, pasamos ya a conocer a nuestro siguiente personaje: Sonya Blade, una mujer dura y autosuficiente que forma parte de una fuerza policial sin nombre en la que lo primero que te enseñan es a abrirte paso a culatazos en medio de una discoteca hongkonesa y a dar indicios de tu personalidad en voz alta para que el espectador no se pierda en la profundidad del argumento.

"Confía en mí, Sonya", dice Jax.

"¡Yo solo confío en una persona, Jax, y esa soy yo!, contesta ella.

El arte del buen escribir.

Las credenciales interpretativas de Bridgette Wilson se reducen a producciones palomiteras como Sé lo que hicisteis el último verano y House on Haunted Hill; pero si lo que os interesa son los comentarios de descansillo, tengo uno para vosotros: Wilson es la esposa del tenista Pete Sampras. Useless knowledge +200! Level Up!

Rubia, buenas piernas, una escopeta enorme... No me siento nada intimidado.

Sonya está obsesionada con capturar a Kano (Trevor Goddard), un cabecilla de los bajos fondos que asesinó a su compañero y que trabaja para Shang Tsung. Aparte de eso, Kano tiene un ojo biónico. Por desgracia, el ojo es puramente decorativo; no lanza rayos láser, ni te indica el poder de combate de tu adversario, ni puede molestar a Messi en las jugadas de falta. Que es una birria, vamos.

"Consigue que suba a nuestro barco", dice Shang Tsung a Kano. "Sonya Blade debe participar en el torneo".

¿Por qué quiere el hechicero que Sonya intervenga en el torneo? Pues para que haya una mujer encadenada y ligerita de ropa durante el clímax de la película. A eso le llamo yo ser previsor.

En cuestión de parches, los noventa fueron "lomás".

Veamos, tenemos al villano, al héroe, a la chica... ¿Quién nos falta? Ah, sí, el controvertido alivio cómico. Y ese debe de ser Johnny Cage, supuestamente el mejor actor de artes marciales del mundo.

Dado que Van Damme ya se había comprometido a rodar Street Fighter, y a pesar de que el actor belga era la primera opción para interpretar a Cage, el papel pasó a Linden Ashby, que, al menos en mi opinión, consiguió crear el único personaje del filme con el que uno puede llegar a identificarse. Naturalmente, mi segunda opción era Goro, al que ya llegaremos luego. Lo cierto es que cuando te toca interpretar al luchador cuya única singularidad es llevar gafas de sol, cualquier clase de aportación por parte del actor se considera un plus.

El maestro de Cage se presenta en el plató de su última película y le convence para que participe en ese torneo del que tanto habla la gente y demuestre a la prensa que, aparte de saber actuar (¿dónde están las risas enlatadas de El príncipe de Bel-Air cuando la necesitas?), es un gran luchador. Lo que Cage no podría ni imaginar es que su maestro es, en realidad, Shang Tsung, que se ha travestido con sus poderes mágicos.

La verdad es que admiro a Shang Tsung. Si yo fuera él, sería incapaz de maquinar nada y estaría todo el día delante del espejo repasando personalmente los calendarios de Playboy de los últimos treinta años.

¡Eh! ¿No es ese el señor Spielbergo?

Entre tanto, Liu llega al Templo de la Galleta de la Suerte y declara su intención de representar a la orden de los Tipos con los Ojos Achinados en el torneo, para así poder vengar a su hermano Chan. Sin embargo, la venganza no es la motivación adecuada para un héroe que no se llame Charles Bronson, y así se lo hace notar a Liu el Dios de los Truenos y Protector del Reino de la Tierra, Lord Raiden, interpretado por Christopher Lambert.

Aunque Lambert no es santo de mi devoción y nunca me ha gustado la saga de Los Inmortales, aquí es con diferencia el mejor intérprete de todos los citados. Teniendo en cuenta que compite con especialistas de artes marciales, modelos de Vogue y marionetas gigantes, no es decir mucho; pero al menos consigue reflejar perfectamente la condición divina de Raiden, al que, por un lado, vemos como alguien para el que los humanos son un mero divertimento al que tomar el pelo con frases vagas acompañadas de una sonrisa burlona y, por otro lado, como un ser todopoderoso que se toma las reglas del torneo muy en serio y al que no conviene tocar las pelotas.

Liu, sin embargo, no cree que Raiden sea un dios hasta que éste lo derriba con una llave y lanza relámpagos por los ojos. Podría haber empezado por ahí.

"Si realmente sois Raiden, ¿por qué dejasteis morir a Chan? ¿Por qué no le protegisteis?", pregunta Liu.

"¿Por qué no lo hiciste tú?", replica Raiden.

No sé, Raiden, quizá porque estaba a 16.000 jodidos kilómetros de distancia y no es un maldito dios capaz de teletransportarse en un instante de un lado para otro. Mamón.

Abrigo harapiento cortesía del ropero de Fraggle Rock.

Establecidas las motivaciones de los tres protagonistas, los personajes principales confluyen en un muelle de Hong Kong, del que partirán hacia la isla donde se celebra el torneo.

Si sois aficionados a las "pelis de chinos", ya os habréis dado cuenta del enorme parecido de esta con Operación Dragón, y si aguzáis el oído, incluso puede que oigáis a Bruce Lee revolviéndose en su tumba por haber mencionado este paralelismo.

Pero, ¿sabéis lo que faltaba en la cinta de Bruce Lee? Gags hilarantes, como cuando Johnny le pide a Liu que suba su equipaje al barco (porque es chino, ¿lo pilláis?) y éste, fingiendo hacerle caso, arroja una de sus maletas al agua.

"Vaya, menos mal que no le pedí que me aparcara el coche", dice Johnny.

Cuando paréis de reír, seguid leyendo. Esto tiene tanta gracia como una úlcera de estómago.

Los prejuicios raciales son divertidos cuando eres el chico blanco.

Una vez a bordo del barco, nuestros tres héroes se conocen y bajan juntos a la Sala con Cadenas Colgando del TechoTM, que no puede faltar en ningún tipo de nave, ya sea espacial o no. Allí se topan con Shang Tsung y dos de sus guerreros, los ninjas Scorpion (Chris Casamassa) y Sub-Zero (François Petit), antes rivales jurados y ahora esclavos al servicio del hechicero. Esto lo explica todo, porque si no estuvieran sometidos al poder de Shang Tsung, ¿a cuento de qué iban a llevar esa ropa tan hortera?... ¿Qué decís?, ¿que ya la llevaban antes? Madre mía. Pues como ninjas solo pasarían desapercibidos en el desfile del Día del Orgullo Gay.

Sea como fuere, Scorpion y Sub-Zero no son luchadores normales. El primero tiene una vagina en la mano de la que sale una serpiente extraña, y el segundo puede congelar cosas. Y como no nos explican el motivo de su enemistad, voy a imaginarme que a Sub-Zero le encanta gastarle bromas pesadas a Scorpion. Si a vosotros os enfriasen la taza del váter a primera hora de la mañana, también se os pondrían los ojos en blanco.

La pregunta es: ¿Por qué se ha tomado Shang Tsung tantas molestias para que Liu, Sonya y Johnny participen en el torneo, si ahora pretende que se zurren con sus guerreros antes de tiempo? No lo sé y supongo que da igual, porque Scorpion y Sub-Zero son los favoritos de los fans y ahí los tenemos, ridículos como ellos solos y muy duros de roer.

¡Ninjas! Ahora en más colores.

O al menos pensábamos que serían duros de roer, porque Raiden aparece de la nada y manda a ambos ninjas a freír espárragos con un par de relámpagos. El Dios del Trueno reprende a Shang Tsung por incitar un combate antes del torneo y le recuerda que eso va contra las reglas. El hechicero se disculpa y Raiden queda como el puto amo.

Y así llegamos al inevitable momento de dar explicaciones. Esto es lo más cercano a un argumento que tiene la película, así que cito el diálogo y nos quitamos la parte aburrida de un plumazo.

Raiden: Os han elegido para defender el Reino de la Tierra en un torneo llamado Mortal Kombat.
Sonya: ¿Defenderlo de quién?
Raiden: Vuestro mundo es solo uno de muchos reinos. Uno de ellos es una tierra olvidada llamada Mundo Exterior, gobernada por un inmortal que se ha coronado a sí mismo emperador. Ahora busca un nuevo mundo para conquistar y esclavizar.
Johnny: Espere un segundo. Si ese tío es tan poderoso, ¿por qué no nos han invadido?
Raiden: Para dominar el Reino de la Tierra, el hechicero demoníaco del Emperador, Shang Tsung, y sus guerreros tienen que ganar diez victorias seguidas en Mortal Kombat. Han ganado nueve. Este será el décimo torneo.

Vamos, que lo han dejado todo para el final. Una costumbre muy española.

-La mala noticia es que vamos a la playa y me he dejado mis bermudas en casa.

A la mañana siguiente, el barco llega a la isla, que tiene su aquel como escenario de combate. Y es que a pesar de la música machacona, las actuaciones acartonadas y los diálogos estúpidos, la película cuenta con unos paisajes magníficos. Es lo que tiene rodar los exteriores en Tailandia. Eso y que las prostitutas son más baratas y llegan a tu casa en balsa.

Uy, que nos perdemos lo mejor. Ahí está Johnny cayéndose de morros al agua con todo su equipaje por viajar demasiado cargado. ¿Este tío es más gracioso que mi última declaración de la renta o qué?

Qué risión.

En la isla, Liu se siente inmediatamente atraído por Kitana (Talisa Soto), la atractiva princesa del Mundo Exterior, que ha venido a ayudar a los guerreros del Reino de la Tierra a derrotar a Shang Tsung. Pero Kitana es más importante para la trama por otro motivo: de Sonya y ella depende que los varones nos sintamos medianamente heterosexuales durante el atracón de bíceps y torsos depilados que nos espera.

Shang Tsung ordena a Reptile, un penoso lagartijo digital (penoso como todo lo digital en los noventa), que vigile a Kitana y la mantenga alejada del trío protagonista. Si de paso consigue algunas instantáneas de la princesa bañándose en la playa, se ganará una paga extra vendiéndolas a la prensa del corazón. Al fin y al cabo, no todos los día viene a verte una de las 50 personas más guapas del mundo según la revista People.

-¿Sorprendida ante el peor efecto digital de la película tal vez?

Shang Tsung recibe a los guerreros con un banquete espectacular y, para asombro del personal, los sirvientes apenas han terminado de traer los platos, cuando los esbirros machacables del hechicero lo ponen todo patas arriba, derribando las mesas y tirando la comida por todos lados para que los invitados disfruten de una pequeña demostración. Resultado: nadie prueba bocado, un niño hambriento llora en África y los del catering alucinan en colores. Sin duda, es mi escena favorita.

La demostración consiste en una pelea entre el esbirro machacable #43 y Sub-Zero, que hace añicos a su contrincante con una granada de hielo, que, como alguno recordará, era uno de los Fatalities del ninja azul en Mortal Kombat II. Yo siempre he sido más de la clásica extirpación de columna vertebral, pero hay que vigilar la calificación por edades para que la sala no esté vacía el día del estreno. En cualquier caso, esto es lo que todos queríamos ver: guiños al videojuego. Y a Sonya y Kitana peleando en el barro, pero eso tendría que esperar a la secuela.

"Una impecable victoria", anuncia Shang Tsung, o lo que es lo mismo: Flawless victory.

Nuevos cómicos: "Mi próximo ataque te va a dejar helado".

Con la discreción de una estampida de elefantes, nuestro dinámico trío sigue a Shang Tsung hasta otra sala en la que Kano comparte mesa con el actual campeón del torneo, el príncipe Goro.

Los que conozcáis al primer Mortal Kombat recordaréis a Goro como el subjefe del torneo, un tipo enorme con cuatro brazos que acojonaba solo verlo y que podía vapulearte en un santiamén. En la película, Goro es una marioneta bastante resultona y que, a día de hoy, sigue funcionando. Mi hermano dice que se parece a Peque, de la serie Dinosaurios, y supongo que la animatrónica se da cierto aire al bebé consentido de la familia Sinclair; pero lo que está claro es que Peque jamás podría abrir cuatro botellas de Heineken al mismo tiempo. Por algo Goro es el rey de las fiestas en el Mundo Exterior.

-¡Tú no mami!

Shang Tsung se da cuenta de que alguien les está espiando y manda a sus esbirros detrás de nuestros amigos. La pelea con los extras embozados y aceitosos dura cerca de un minuto y, excepto por un par de patadas de Robin Shou, no es nada del otro mundo.

Ya libres de peligro, Raiden revela a sus protegidos que el poder de Shang Tsung proviene de las almas de los guerreros vencidos, por lo que enfrentarse a él es enfrentarse a una legión de perdedores con la autoestima por los suelos.

Y con esto terminan las explicaciones y la película pasa a ser una sucesión de peleas donde llueven andanadas de hostias mientras suena una música delirante. Veámoslas.

Raiden: causa de la liberalización del sector eléctrico.

Liu Kang vs. luchador rastafari: Pon al héroe de tu película a luchar contra un tipo que ni siquiera sale en el videojuego y conseguirás que a nadie le interese el combate. Dale un palo a cada uno de ellos para que barran la arena y habrá gente que aprovechará ese momento para ir al baño.

Liu derrota al luchador rastafari y Shang Tsung absorbe el alma del perdedor al eco de su frase preferida "¡Tu alma es MÍA!". Luego, como guiño a los fans, sentencia el combate con un "Es la fatalidad". No, la fatalidad es ver esta película en versión doblada. Jesús...

Sonya Blade vs. Kano: Aunque ninguno de estos dos actores sabe una mierda de artes marciales, no voy a protestar cuando hay una rubia jamona con camiseta ajustada y pantalón corto partiendo la pana. Ni siquiera voy a preguntarme de dónde ha sacado los shorts si subió al barco con pantalón largo y sin maletas.

El combate se decide con un movimiento del videojuego: Sonya hace el pino, atrapa el cuello de Kano entre sus piernas y lo derriba contra el suelo. "Finish him!", exclama Shang Tsung, que es un exaltado de la vida. Kano pide a Sonya que le dé un respiro y ésta responde partiéndole el cuello. Para ser de los buenos, tiene telita la niña, ¿no?

-Ya que voy a morir, no te importará que te chupe las rodillas, ¿eh, preciosa?

Johnny Cage vs. Scorpion: Probablemente, la pelea más espectacular del filme. El primer round se desarrolla en un bosque y comienza de forma tan repentina que te da la sensación de haberle dado sin querer al botón de cambio de capítulo en el mando del DVD. La cosa-serpiente de Scorpion persigue a Johnny entre los árboles hasta que se estampa contra uno y, a partir de ahí, comienza lo bueno.

El segundo round se desarrolla en la guarida secreta de Scorpion, a la que Johnny entra a través de un portal dimensional según intentaba conectarle su ridícula patada sombra al ninja amarillo. La pelea gana puntos porque el escenario está formado por los típicos andamiajes de madera de las pelis de chinos, y la coreografía, sin ser extraordinaria, es bastante dinámica. Además, Scorpion se quita la máscara para hacer uno de sus Fatalities, y Johnny acaba con él con un Friendship.

-¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?

Liu Kang vs. Kitana: Salvo que haya una técnica de combate conocida como "espantando moscas al amanecer", juraría que Talisa Soto tiene aun menos idea de artes marciales que Bridgette Wilson, de modo que esta pelea es otra mala excusa del guionista para enseñarnos a una mujer con ropa ajustada agitando los brazos y dando brincos.

Al menos, Liu recibe un gran consejo de su contrincante antes de que Shang Tsung la descalifique: "Para ganar tu próximo combate, usa el elemento que da la vida". ¿Lefa? Qué asco.

Liu Kang vs. Sub-Zero: Vale, aquí tenemos a dos artistas marciales de verdad: François Petit, experto en jujitsu, ninjitsu, kárate y judo; y Robin Shou, con su kung fu y su negra y lustrosa melena. ¿Podemos aprovecharlo? Naaa... Mejor que hagan un par de piruetas y luego añadimos algún efecto digital vistoso.

Así, cuando Liu Kang derrota a Sub-Zero en el combate cuerpo a cuerpo, el ninja decide cambiar de estrategia y crea un muro de aire helado a su alrededor. Entonces, recordando el consejo de Kitana, Liu activa el sistema SCUMM y le da al seso: Mirar cubo. "Está lleno de agua". Coger cubo. "Uff... Cómo pesa". Usar cubo con Sub-Zero. ¿El resultado? Un carámbano del tamaño de mi brazo atravesando el pecho de su rival. Ya no se hacen ninjas como los de antes.

-El frío conserva mi esperma.

Negro prescindible vs. Goro: El contricante del príncipe de los shokan solo está ahí para contentar a los espectadores afroamericanos y las marionetas, por grandes que sean, no saben pelear, lo que se traduce en un combate mediocre. Goro machaca a su adversario, Shang Tsung absorbe su alma y Johnny se cabrea porque el negro prescindible era su único fan.

Johnny Cage vs. Goro: Esta pelea es casi tan decepcionante como la anterior, aunque al menos tiene una línea de diálogo tan mala que no puedo evitar reírme cada vez que la oígo. Os resumo el combate:

  • Goro destroza las gafas de sol de Johnny.
  • Johnny responde abriéndose piernas y pegándole un puñetazo en las pelotas.
  • Goro gruñe y pone caras graciosas.
  • Goro persigue a Johnny hasta un precipicio.
  • Johnny le dice: "Esas gafas de sol me costaron 500 dólares, capullo".
  • Goro encaja tres patadas y se cae por el precipicio.

En el videojuego era más complicado.

-Ay, mis preciosas gorobolas...

Liu Kang vs. Reptile: Shang Tsung secuestra a Sonya y se la lleva al Mundo Exterior para desafiarla en Mortal Kombat y evitar así luchar contra Liu Kang, que, según pone en el guión, es el único que podría derrotarle. Liu y Johnny siguen al hechicero a través de un portal dimensional y, según llegan al otro lado, Liu se enfrenta a Reptile, ahora en versión ninja verde (Keith Cooke).

Para gozo del espectador, Reptile no se anda con mariconadas y este es el combate más intenso, largo y brutal del filme; sensación que se acrecienta gracias al tema Control (Juno Reactor Instrumental), de Traci Lords.

Al final, Liu vence a Reptile desafiando la gravedad con su imposible patada bicicleta. ¿Y nadie se pregunta qué estaba haciendo Johnny mientras estos dos se zurraban la badana? Imagino que no.

-¡Lagarta lo serás tú, loca!

Liu Kang vs. Shang Tsung: Después de reencontrarse con Kitana, el grupo se dirige a la Torre Negra, donde Liu deberá superar tres pruebas y... ¡Eh! ¿Es esa Sonya vestida de cuero? ¿Y con el pelo cardado? Nena, tú sí que sabes lo que me pone.

El combate con Shang Tsung (¿sabéis que estoy copiando y pegando su nombre desde el principio?) se divide en tres partes. En la primera, se dan para el pelo al estilo del trige, la grulla y la rana que los parió. En la segunda, el hechicero invoca el poder de las más de mil almas que ha absorbido, que se traduce en seis guerreros apolillados a los que Liu se carga en un santiamén. Y en la tercera, Liu hace frente a la pérdida de su hermano y arroja a Shang Tsung sobre un suelo de pinchos con su bola de fuego.

De los chinos iba yo a poner una captura teniendo esta imagen tan chisposa.

Digamos que la aventura termina con esta victoria e ignoremos el repentino avance de la paupérrima secuela. Será lo más saludable.

En resumen: ¡¡¡MORTAL KOMBAAAAAT!!!

14 comentarios

  1. La próxima vez que vaya a leer una de tus recapitulaciones iré a la cocina y me prepararé unas palomitas.

    Scorpion no solía lanzar un arpón desde su brazo en el videojuego? A santo de qué la serpiente-vagina-cosa?

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  2. No me canso de verla siempre que la reponen en Telecinco, sábados o domingos a la hora de la siesta...
    (Aunque para dormirme prefiero Naufrago, por el tema del sonido ambiental y que hablan poco y eso).
    Menos mal que no fui a verla al cine. Hubiera sido como tirar 550 pesetas a la basura...

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  3. Para mí esta es una de esas películas que los americanos llaman "guilty pleasure" (se me hace raro eso de "placer culpable"). Es mala con ganas, pero, como dice Dsanzi, la veo cada vez que la pasan por la tele y nunca me canso de ella.

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  4. A mi esta película de pequeño me encantaba, por mucho que la critiquen, da lo que los aficionados a Mortal Kombat esperaban (o no).

    El problema es que como me gustó tanto, cuando estrenaron la segunda parte en los cines fui a verla y digamos que este es un capítulo de mi vida que prefiero olvidar xD

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  5. Yo concuerdo con vosotros. Mientras más veces la veo peor me parece, pero me la trago siempre que la ponen en la tele.
    La segunda... (por lo menos salían más personajes del juego).
    Ahora prueba a ver "Volcano High School" o un nombre parecido y la comentas plis. A ver que te parece

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  6. Jejejejeje muy divertido artículo (me ha encantado lo del láser para molestar a Messi y lo de un exaltado de la vida xD).

    A mí el pelazo Pantene Pro-V de Liu Kang se me parece a como si Casco Oscuro se hubiera hecho una peluca con el pelo de Cheewaka.

    A la espera de ese artículo de Thor :)
    P.d. Sí que se da un aire al Pequesaurio. +10 en perspicacia para tu hermano.

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  7. @D: Se te acabarán las palomitas antes de terminar de leer. Esta recapitulación me salió incluso más larga de lo habitual.

    @Dsanzi: Hombre, mejor Náufrago. Con la banda sonora de Mortal Kombat no hay quien se duerma.

    @Jordi T: Me pasa lo mismo, aunque lo del placer es discutible.

    @Roy Ramker: Aniquilación es mala con ganas. Y el final parece un anuncio de juguetes.

    @Eloy: Acabo de ver el tráiler, y si te digo la verdad, no me llama la atención, aunque se agradece la sugerencia.

    @Descastado: Qué casualidad. También estuve a punto de incluir una referencia a Casco Oscuro. El primer borrador de la reseña de Thor ya está escrito. Ahora habrá que trabajarlo.

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  8. Voy a admitir al mundo que cuando vi por primera vez en el cine Mortal Kombat quede encantado con la coreografías de artes marciales y al día siguiente me inscribí en una escuela de Karate.
    Hoy por hoy me he dado cuenta que en mi juventud era un inocente de la vida y que lo que vi no llegaba a menos. ¡por eso darme miedo mirar atrás!
    Techno-syndrome 7 Mix es y sigue siendo mi música preferida de todos los tiempos :D
    Genial reseña @el tipo de la brocha

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  9. Comparada con otras películas basadas en videojuegos esta película es una de las adaptaciones más fieles.

    Es una pena que tuvieran que rebajar la violencia para obtener una mejor calificación por edades pero al menos se nota que los guionistas conocían el juego en el que se basa y se le da el protagonismo al personaje principal del juego, algo que el director olvidaría más tarde con las películas de Resident Evil y esa Mary Sue llamada Clarice que casualmente está interpretada por su novia. No estaría mal un artículo sobre eso.

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  10. Lo que me he reído con la gilipollez de "aún está verde". XD

    Qué grande el post.

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  11. @Dezconocido: ¡Si hasta es una película motivacional!

    @Anónimo: Las pelis de Resident Evil que las repase otro. Yo ha he tenido mi ración de Paul W.S. Anderson para una buena temporada.

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  12. es la peli mas bizarramente interesante que hay! mi favorita y el tema es cañero e ideal! Por cierto, ojala hagas una entrada sobre objetos extraños de las teletiendas de ahora y antaño xDD Daria para muchas partes!

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  13. @Elaine: Uff... Buena sugerencia, mala persona a la que dirigirla.

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