15 de septiembre de 2011

Errol Flynn: Aventuras de un vividor

Esta biografía es, con diferencia, la más interesante que he leído hasta la fecha. Sabiendo que la escribió el propio Errol Flynn (al menos en parte) y habida cuenta del grado de improbabilidad que llegan a alcanzar algunos de los sucesos que describe, uno puede preguntarse cuánto de lo que dice el libro será cierto. Yo no tengo respuesta para esta pregunta y, francamente, me importa un bledo. Por mí que cada uno edulcore sus memorias como le venga en gana siempre que el resultado sea tan entretenido y curioso como este. Sin ir más lejos, mi autobiografía probablemente empiece con estas líneas: "Cuando el Tipo de la Brocha se despertó una mañana después de haber fornicado con dos valquirias espaciales, se encontró sobre los escombros de su casa convertido en un monstruoso lagarto de 50 metros de altura y 20.000 toneladas de peso". Prometedor, ¿verdad?

My wicked, wicked ways, cuyo título se tradujo al castellano como le vino en gana al editor, abarca desde la niñez de Flynn en Tasmania hasta su caída y "exilio" en el Mediterráneo a bordo del Zaca y su ulterior retiro a Jamaica. Cincuenta años de vida a los que puso fin un infarto en octubre de 1959, todos ellos comprendidos en esta genial autobiografía.

Aunque poca gente lo supiera o prefiriera pensar que Errol Flynn era irlandés, el actor nació en Tasmania. Hijo de un reconocido biólogo y de una madre con la que nunca se  llevó bien, Flynn salió más al diablo de su isla natal que a sus progenitores: gamberro, peleón y vago, fue expulsado de un colegio tras otro y acabó ganándose la vida como delincuente de poca monta en las calles. Sin embargo, esa vida no era para él.

A los veinte años, Flynn se marchó a Nueva Guinea en busca de gloria y fortuna, convirtiéndose así en un aventurero de tomo y lomo. Tráfico de esclavos, estafas, plantaciones de copra, oro, un juicio por asesinato... Algunas de sus historias son tan atroces que resultan difíciles de asociar con los héroes a los que interpretó en la gran pantalla.

Precisamente estando en Nueva Guinea le ofrecieron su primer trabajo como actor, un pequeño papel en In the Wake of the Bounty. Con esta producción arraigó en él "el veneno de la interpretación".

Cuando llegué a Hollywood más tarde y dije que tenía una relación de parentesco con el compañero de Fletcher Christian y que había empezado en el cine interpretando el papel de Christian, me miraban como si no me creyeran.

Tampoco se creían que yo viniera de Tasmania, Australia y Nueva Guinea. Nadie se creía nada de lo que contaba de mi vida y aventuras en esa parte del mundo.

Así, tras muchas peripecias, incluido un viaje a China donde organizó peleas de gallos, se enganchó al opio y participó en la guerra contra Japón, Flynn llegó a los Estados Unidos. Allí pronto firmó un contrato con uno de los grandes estudios de Hollywood e inició la meteórica carrera por la que muchos llegaríamos a admirarle, ganándose la fama de héroe intrépido en la pantalla, al mismo tiempo que se labraba la de mujeriego y alcohólico tras ella.

-Debo de estar muy borracho, porque estas enfermeras me parecen guapísimas.

Sin embargo, si esperáis un libro centrado en sus experiencias interpretativas, puede que os sintáis defraudados. A diferencia de otras biografías sobre actores que he leído, Flynn pasa de puntillas por sus películas, que constituyen una más de tantas aventuras que salpicaron su pintoresca vida. Y es que, a pesar de lo mucho que le gustaba actuar, Flynn acabó aborreciendo Hollywood hasta tal extremo que la mayoría de sus propias películas le parecían lamentables.

Ben Hecht, el guionista, ha dicho que de todos los guiones que ha escrito, sólo seis o siete valen algo, que sólo de estos está un poco orgulloso. Si es así, tiene suerte. Yo no puedo hablar de otras tantas películas que me hayan contentado, comparadas con la cincuentena que he hecho.

Flynn rara vez tuvo ocasión de elegir sus papeles, que dependían mayormente de lo que el estudio consideraba que sería más beneficioso para la taquilla. Guapetón como era, enseguida le encasillaron en el rol de espadachín, que terminó odiando con toda su alma. Sólo en los últimos años de su carrera, comenzaron a darle otros papeles..., de hombres alcohólicos y decadentes. En estos casos, no le costó ser convincente.

El Hollywood de aquellos años ofrecía ciertamente una imagen distorsionada de la realidad tras las cámaras. Uno ve, por ejemplo, las numerosas producciones en las que Flynn participó bajo la dirección de Michael Curtiz y puede llegar a la errónea conclusión de que actor y realizador trabajaban muy bien juntos, cuando lo cierto es que Flynn no podía ni ver a Curtiz. Según él, el director trataba fatal a sus actores y ni siquiera se preocupaba por su seguridad en las escenas de riesgo. Aunque reconoce su brillantez artística, en el rodaje de su última película juntos, Flynn estuvo a punto de estrangularlo. Literalmente.

Lo peor que te puede pasar es que te encasillen en el modelo de, o te comparen con, alguna leyenda insuperable que te ha precedido. Esto era lo que me estaba pasando a mí. La Warner estaba ganando dinero con mis papeles de galán dinámico. Y Curtiz era el director que me fustigaba para que actuara así.

Flynn relata con más detalle sus relaciones matrimoniales y extramatrimoniales, especialmente con la primera de sus esposas, la también actriz Lili Damita, una mujer a la que Flynn pinta de loca de atar y que le chupó la sangre hasta el fin de sus días.

Errol Flynn y Lili Damita (foto de Classic Film Scans).

Huyendo de ella, Flynn viajó hasta España en plena guerra civil, uniéndose en Madrid al bando de los republicanos, que le acogieron de buen gusto a causa de un rumor que extendió un amigo suyo y que descubrió a tiempo de huir de allí por patas.

Las razones por las que quería ir a España eran políticas y sinceras, pero también quería escapar de aquella mujer. De otro modo sabía que la destruiría o ella me destruiría a mí. Ella era perfectamente capaz de destruirme, porque era más dura. Lili sabía que era el final. Un hombre que decidía irse a una guerra encarnizada en vez de quedarse con ella tenía que ir en serio.

Los juicios por la violación estatutaria de dos menores le afectaron enormemente, y aunque Flynn logró salvar su carrera, su ánimo quedaría tocado de por vida. Alcohol, drogas, intentos de suicidio... Una estampa lamentable para un hombre portentoso que siempre lucía una sonrisa espléndida en sus películas.

Leyendo esta biografía es fácil escandalizarse y pensar que Flynn era un hombre amoral (en Nueva Guinea llegó a comprar a una niña a cambio de dos cerdos); pero, a medida que uno descubre lo complejo que era, se le coge cariño.

Si solo nos quedáramos en la superficie, podríamos decir que Errol Flynn fue el Charlie Sheen de la Edad Dorada de Hollywood: un hombre de grandes excesos que exprimió la vida al máximo y al que la prensa convirtió en un nuevo Príapo. Sin embargo, Flynn, en sus viajes como trotamundos, sus contradicciones vitales y su pasión por el arte y la filosofía, inspira algo más que burlas y chistes fáciles.

¿Espía nazi? De eso no hay nada en el libro. ¿Que prefería la compañía de hombres? "Toma, ¿y quién no?", que diría Homer Simpson.

En resumen, si queréis leer una biografía atrevida brillante y divertida, esta lo es, así que corred hasta vuestra librería más cercana y compradla. El bueno de Errol se beberá una copa a vuestra salud allá donde esté.

14 comentarios

  1. ¿Sale lo de que tocaba borracho con el cimbrel el piano en las fiestas para divertir a los amigos?

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  2. Madre mía, leyendo el artículo tan sólo he podido sorprenderme del tipo de vida que ha llevado este actor en el que se basó el dibujante Jack Kirby para diseñar a Fandral, el compañero de Thor (lo siento, pero siempre he de hacer dicha comparación entre este actor y el personaje de Marvel XD).

    Y es que menuda vida que llevó el señor Flynn... Cuesta diferenciar qué es real o qué es mito. De hecho, me estoy preguntando si toda su biografía es el guión fallido de una película provocadora de tono biográfico jeje...

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  3. Curiosa vida para un tipo que transmitía muy buen rollo en sus pelis de capa y espada(el doblaje español de esa época era genial).

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  4. Que recuerdos me han venido del Informal cuando salia su película "El burlador de Castilla" en la sección Falsas tomas Falsas

    http://www.youtube.com/watch?v=mAnt5k8mv0M

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  5. Me has picado, me la voy a leer pero YA

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  6. Vaya. Peplum se me ha adelantado.

    Tiene buena pinta esta biografía.

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  7. @Peplum: Quiero recordar que sí, pero puede que lo leyera en otro sitio antes. Errol era un artista.

    @Roy D. Mustang: Curiosamente, hicieron una película basada en el este libro, pero se dejaron las mejores partes por el camino.

    @Nameless Avenger: Y lo que me ha costado no hacer ninguna broma con eso...

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  8. No me acuerdo en que película se ponían a hablar sobre las extravagancias de este hombre, que si se lubricaba con esto o con lo otro...

    En fin, un personaje, eso no se puede negar.

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  9. Estaba hecho un canalla, no es de extrañar que se le dieran tan bien los papeles de aventurero osado y mujeriego.

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  10. Pues tiene buena pinta el libro sí. Sobre Errol Flynn siempre ha revoloteado mucha mitología y cantidad de rumores (probablemente una gran parte extendidos por él mismo). Creo que se rumoreaba que le gustaba hacer un numeríto para amenizar la veladas, que consistía tocar el piano con el cimbrel (también se comentaba que se rellenaba las mallas a lo bailarín de ballet).

    Pero no hay que olvidar que protagoniza una de esas escenas que forman parte del imaginario común de la mayoría de los niños: cuando irrumpía, él solo, en mitad del comedor del castillo del Príncipe Juan con un venado sobre los hombros y que altivamente arrojaba sobre su mesa (además quedar 'molón' con esas mallas y esa media melenita, a lo príncipe de Beckelar, está al alcance de muy pocos).


    Saludetes y chin chin por el espadachín.

    P.d. Me ha gustado mucho este artículo sobre el Hollywood clásico.

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  11. Vaya, acabo de fijarme en lo del "cimbrel" en el primer comentario (a lo mejor lo medio leí al ir a escribir porque he usado la misma palabra). Es que al final todos nos quedamos con las mismas anécdotas, basicotes que somos jejeje.


    Saludetes bis

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  12. @eter: No sé qué película podrá ser, pero si lo recuerdas, compártelo con nosotros, por favor. La información es poder. Y así nos echamos unas risas.

    @Anónimo: Canalla es probablemente la palabra que mejor describe a Errol Flynn.

    @Descastado: No te preocupes, con que yo me lea todos los comentarios ya es suficiente.

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  13. Siempre que leo o escucho la palabra "vividor" no puedo evitar pensar que le falta "follador" a continuación xD

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  14. La película de la que habla Peplum creo que es Jóvenes Prodigiosos. El estudiante interpretado por Maguire la lleva en la mochila toda la película.

    En un momento sale Flinn en la conversación y alguien pregunta si era cierto que se ponía paprika en la punta del pene antes del coito.

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