26 de marzo de 2012

15 momentos memorables de Dragon Ball


Dudo que haya alguien de mi quinta que no siguiera la serie de Bola de Dragón en televisión. O al menos que no la siguiera hasta que terminó la saga de Freezer, que es cuando muchos notamos que la cosa empezaba a flojear.

Pese a la censura y un doblaje al castellano para el que la fidelidad al guión original era solo una opción, yo disfruté como cualquier hijo del vecino de las aventuras animadas de Son Goku y sus amigos. También coleccioné parte de la Serie Blanca y de la Serie Roja, y, aunque acabase con algunos números repetidos, me compré igualmente los 42 tomos recopilatorios que publicó Planeta DeAgostini en la década de los noventa.  Ya más recientemente, incluso he vuelto a ver la serie en DVD y a leerme el manga en su edición Kazenban.

Con semejantes antecedentes, no os extrañará que en su día me supiera hasta el nombre del jabalí alado que utilizaban Ten Shin Han y Chaoz para estafar a la gente antes de incorporarse a las filas de los buenos.

Así pues, para dar muestra de mi demencial fascinación por la serie, me he propuesto escribir no uno, sino dos artículos, recopilando algunos de sus mejores momentos.


#1. El Kamehame-Ha de Mutenroshi



No veo mejor forma de comenzar esta lista que con el ataque más representativo de Dragon Ball. Al igual que ocurre con la técnica de teletransporte que aprendió Goku de los habitantes del planeta Yadrat, sé que en algún momento de vuestras vidas, todos sin excepción habéis intentado lanzar un Kamehame-Ha. Quizá no fue ayer, ni hace diez años; pero si seguís retrocediendo en el tiempo, acabaréis recordándolo. Yo incluso tengo una foto en pleno fervor dragonbolero disfrazado con mi uniforme de judo y el cinturón del albornoz anudado a la frente demostrando el dominio de esta técnica en el salón de casa. Por las pintas cualquiera diría que estaba imitando a Ryu, pero mis labios decían Onda Vital, no Hadoken. Y ya sabéis que gritar el nombre del ataque aumenta su poder.

En su primera aparición, el Duende Tortuga no era más que un vejete moderno y pervertido que hacía regalos insólitos; pero cuando el grupo de Goku llega al monte Frypan buscando una de las bolas de dragón, Gyuma revela que el viejo verde es en realidad un gran maestro de artes marciales. Viéndolo descamisado y oyéndole preguntar a Bulma si le encuentra sexy, cuesta creerlo.

Sin embargo, cuando llega la hora de la verdad, el abuelete se pone serio y, en un instante, se hincha como si fuera la Masa para ejecutar la técnica definitiva de la escuela de la Tortuga: el Kamehame-Ha, una ola de energía devastadora que apaga las llamas del monte Frypan en un instante... y también se lleva por delante el palacio de Gyuma.


#2. Pafu-Pafu



Otro momento inolvidable y que sucede casi inmediatamente al anterior es cuando Oolong adopta la forma de Bulma para compensar a Mutenroshi por haber apagado las llamas del monte Frypan. Para disgusto de Bulma, Oolong se excede en su cometido y hace algo más que dejarse tocar los pechos según habían pactado, descubriéndonos el mejor masaje erótico que existe y existirá jamás: el Pafu-Pafu, o, en español, puf-puf.

Puesto que Antena 3 se comió la mayor parte de esta escena y el corte era brusco como él solo, no supe lo que había sucedido exactamente hasta que leí el manga algunos años más tarde (a día de hoy, si alguien abre ese volumen por una página al azar, tiene bastantes posibilidades de acabar donde el Pafu-Pafu), y solo gracias a la edición íntegra en DVD distribuida por Selecta Vision en 2009, pude ver por fin la escena a todo color y con el doblaje original. Lo malo es que a los veintitantos, no era para tanto. Aun así, se merece un lugar en esta lista.


#3. El primer deseo



Después de 11 episodios recorriendo tierras inhóspitas y peligrosas para reunir las siete bolas de dragón, por fin Shenron se muestra en todo su esplendor ante el espectador, y os puedo asegurar que muy pocos habíamos visto antes un dragón parecido (para mí, los únicos dragones que "existían" eran los de Disney, esto es, Maléfica, Madam Mim o, en el peor de los casos, Elliot). Pero lo realmente inolvidable es que, en ese momento, Oolong consigue escapar con Puar de la prisión en la que estaban encerrados con sus amigos e interrumpe a Pilaf para pedirle al dragón nada más y nada menos que unas braguitas de chica.

Aparte de ser el anticlímax por antonomasia, nada dice lo irreverente y gracioso que era Dragon Ball en sus inicios como el deseo de Oolong.


#4. Son Goku se transforma en mono gigante



Son Goku y compañía están prisioneros en el palacio de Pilaf, condenados a morir tostados por haber truncado el deseo del tirano de gobernar el mundo. Entonces Goku mira fijamente a la Luna llena y su cola desencadena una transformación impensable: donde antes había un crío atolondrado y algo bestiajo, de pronto se yergue un mono gigante que lo destruye todo a su paso.

Nadie podía esperarse esto, y si decís lo contrario... es que manteníais los ojos abiertos durante el opening de cada episodio. Vale, Toei Animation nos chafó la sorpresa desde el día uno; pero, a pesar de todo, la primera aparición del mono gigante sigue siendo impresionante. Una mezcla del mito del hombre lobo, King Kong y la novela Viaje al Oeste que no solo nos brinda una secuencia digna de una película de monstruos de la Toho, sino que además nos permite ver a Mai en camisón. Puntos extra para esta escena.


#5. Duro entrenamiento al estilo Tortuga



Si sois aficionados a las películas de kung-fu, y en particular a las que se rodaron en los años sesenta y setenta (la época dorada de la Shaw y de la Golden Harvest), sabréis que cuanto más cruel e inhumano es el entrenamiento de un luchador de artes marciales, más posibilidades hay de que acabe tullido de por vida se convierta en un superhombre. El primer ejemplo que me viene a la cabeza es el de Jackie Chan en El mono borracho en el ojo del tigre.

La rutina de entrenamiento a la que somete el Duende Tortuga a Goku y Krilín empieza a las cuatro y media de la madrugada y consiste en:

  • Repartir botellas de leche a lo ancho y alto de toda una isla superando mil obstáculos: subir montañas, cruzar barrancos y ríos, huir de dinosaurios carnívoros...
  • Arar el campo con las manos desnudas.
  • Ayudar en la construcción de una obra.
  • Cruzar diez veces un lago lleno de tiburones.
  • Y esquivar avispas atados al tronco de un árbol.

Todo lo anterior llevando un caparazón de 20 kilos a la espalda... que luego Mutenroshi les cambia por uno de 40. Para haberse matado.


#6. Jackie Chun contra Krilín



En el 21º Gran Torneo de Artes Marciales, el primer campeonato de la serie, era difícil tomarse en serio los combates. Entre los competidores hay un mendigo que se sirve de su hedor corporal para derrotar a sus adversarios y una chica cuya mejor arma es despelotarse para distraer a su contrincante. Ah, sí, y también un hindú. ¡Un hindú! ¡Si hasta tiene un punto pintado en la frente! ¡Qué hartón de reír!

Entre mis momentos favoritos de este torneo, el primero que siempre se me pasa por la cabeza es aquel en el que Jackie Chun y Krilín se cruzan en el tatami a la velocidad del rayo y, sin que nadie sepa lo que ha ocurrido, el segundo cae de bruces. Como los contendientes son demasiado rápidos para la vista, Jackie y Krilín, con ayuda del presentador, explican el choque a cámara lenta. Sorprendentemente, les había dado tiempo a jugar a piedra-papel-tijeras e incluso a lanzarse mocos y escupitajos.

La serie aún destilaba el humor ramplón que caracterizaba a Dr. Slump. Luego lo echaríamos de menos.


#7. Goku contra Murasaki



La Muscle Tower, en la que Goku debe superar un desafío diferente en cada planta, recuerda a la Torre de la Muerte de la última e inacabada película de Bruce Lee, una referencia incluida por Toriyama como aficionado al género cinematográfico de las artes marciales.

De entre todas las pruebas (el doble de Terminator, el laberinto con paredes móviles, aquel monstruo rosa obeso cuyo nombre no recuerdo...),  me quedo con el enfrentamiento contra el ninja Murasaki, que no consigue poner a Goku en aprietos, pero ofrece un combate igualmente entretenido.

Las técnicas mediocres de camuflaje de Murasaki, su empalamiento con el bastón mágico de Goku, el descubrimiento de revistas pornográficas bajo el tatami de su casa, y algún otro disparate hacen que el combate devenga rápidamente en parodia. El único momento en el que el ninja púrpura sorprende a Goku es cuando se multiplica por cinco utilizando lo que parece una versión mejorada del doble espejismo; pero que en realidad es solo un truco, ya que los cinco Murasaki son quintillizos. Eso sí, como todos son igual de mantas, Goku los derriba en menos que canta un gallo.


#8. Goku llega a la Capital del Oeste



Superada la Muscle Tower, Goku pone rumbo a la Capital del Oeste para que Bulma le repare el Radar Dragón, que necesita para encontrar la bola de cuatro estrellas que le regaló su abuelo.

Lo gracioso deeste capítulo es que como Goku se crió en medio de la naturaleza, está tan perdido en la gran ciudad como Paco Martínez Soria cada vez que salía de su pueblo. Y si no tenéis setenta años ni sois aficionados a Cine de Barrio, olvidad esa referencia y pensad en cualquier película de Los visitantes de Jean Reno y Christian Clavier. Procurad no llorar.

Después de subirse a un taxi sin pagar, ganar dinero en una lucha con apuestas, dar un susto de muerte a dos atracadores, y soltarle a una chica muy mona un fajo de billetes en medio de la calle, Goku acaba preguntando a un policía si sabe dónde vive Bulma, y para indicarle a quién busca le hace un retrato de su amiga que es una auténtica obra de arte, enmarcada entre el cubismo psicodélico impresionista y el esperpento calpúrnico. El concepto de pez fuera del agua no siempre es tan divertido.


#9. Bulma coquetea con el coronel Blue



Sin saber que Goku está en el punto de mira del ejército de la Red Ribbon, Bulma y Krilín se prestan voluntarios para ayudarle a buscar una de las bolas de dragón en una cueva pirata submarina. En la sala del tesoro, y mientras Goku se entretiene con un pulpo gigante, el general Blue acorrala a Bulma y a Krilín, y utilizando sus poderes psíquicos, pone al alumno menos aventajado de Mutenroshi contra las cuerdas.

Para salvarse de un destino incierto, Bulma decide recurrir entonces a sus artes de seducción (o de acoso y derribo, más bien). El único fallo de su plan es que el coronel Blue es más gay que la portada de la antología de Manowar y siente aversión por el sexo opuesto. Pero Bulma no se rinde fácilmente y pasa al plan B: decir que en realidad es un hombre.

Obviamente, tampoco funciona, pero no deja de ser divertido.


#10. Tao Pai Pai mata a Blue de un lengüetazo



Si el coronel Blue fue el primer enemigo en suponer un reto para nuestros héroes en lo que a habilidades de combate se refiere (al tiempo que el primer personaje abiertamente homosexual de la serie), Tao Pai Pai fue el primero en derrotar a Goku limpiamente.

Que ambos villanos se enfrentasen en una demostración para el enanísimo general Red y que Tao Pai Pai matase a su adversario usando solo la lengua fue una manera excelente de demostrar el peligro que tenía este chino con coleta, pese a vestir de rosa. Eso sí, chicas, el sexo oral está descartado.


#11. Asalto al cuartel general de la Red Ribbon



Goku da un salto cualitativo en el camino para convertirse en el más fuerte cuando ataca en solitario el cuartel general de la Red Ribbon. Misiles tierra-aire, aviones de combate, tanques, soldados armados hasta los dientes, un enano tuerto y pelirrojo con un agujero de bala en la frente, el doble de Michael Jordan montado en un robot... nada ni nadie detiene a nuestro heroico tapón con cola, que aquí demuestra ser más que nunca un ejército de un solo hombre.

En el anime, para enardecer al espectador, la batalla final contra la Red Ribbon viene precedida de una secuencia de flashbacks de la saga acompañados de la canción Moeru Hâto de ~Reddo Ribon Gun o Yattsukero, cuya traducción libre sería Con un corazón ardiente: Derrota al ejército de la Red Ribbon. Sobra decir que, como todo lo bueno, este tema brillaba por su ausencia en el doblaje castellano.


A ver cuánto dura el vídeo.


#12. Rivalidad entre escuelas



En uno de los recesos del 22º Gran Torneo, después de que Ten Shin Han haya dejado a Yamcha a la altura del betún (nunca es tarde para leer este artículo del señor Viruete), los luchadores y sus acompañantes se van a cenar. El Duende Grulla se sienta intencionadamente cerca de la mesa de la escuela de la Tortuga para burlarse de su rival y de sus discípulos. Sin decir ni mu, Mutenroshi se levanta de la silla, se planta al lado del Duende Grulla durante un par de segundos, y luego vuelve a su sitio. Instantes después, el Duende Grulla se queja de un pestazo horrible (a Mutenroshi le llevó 50 años dominar esta técnica) y abandona su mesa para contraatacar con salivazos. Por último, después del intercambio de gases y fluidos corporales, ambos maestros se enzarzan en una pelea de insultos que van desde "vejestorio" hasta "súper ultra pervertido".

Para mí, es un momento clásico. Para el resto, un "¿Cuándo leches sucedió eso?".


#13. La muerte de Krilín



Hablo de la primera vez que murió Krilín, claro. Luego palmó dos veces más (tres si contamos Dragon Ball GT), y como a partir de la llegada de Radish, los personajes acabaron pasando más tiempo en el Cielo que en la Tierra y encima aprovechaban los ratos muertos (¡HUMOR!) para superar sus propios límites, pues como que lo de espicharla incluso dejó de parecernos malo.

Pero al final del 22º Gran Torneo, el asesinato de Krilín a manos de uno de los sicarios de Piccolo Daimao no era algo que uno pudiera tomarse a risa. Hasta ese momento, Toriyama solo había liquidado a villanos o minorías étnicas como el padre de Upa, y no era ni mucho menos predecible que matasen al mejor amigo del héroe, un canijo pelón y sin nariz que bastante mérito tuvo con que le cogiéramos cariño.

De este modo, la llegada de Piccolo Daimao anunciaba el comienzo de una nueva etapa para Dragon Ball, más seria, más dramática... y a la larga, tristemente repetitiva, con villanos cada vez más embrutecidos y peligrosos y escaladas de poder completamente disparatadas.


#14. Goku derrota a Piccolo Daimao



Piccolo fue el primer villano malo hasta el tuétano que creó Toriyama. Si tenéis buena memoria o tiempo libre para repasar la serie, os daréis cuenta de que los enemigos a los que se habían enfrentado nuestros héroes hasta el comienzo de esta saga habían tenido alguna cualidad que los redimía o ridiculizaba, o al menos una motivación comprensible (por ejemplo, ser más alto para gustar a las gachís). Piccolo no. Él hacía el mal por el mal.

Sus actos hablan por sí solos: envió a uno de sus lacayos a asesinar a los mejores luchadores del mundo; mató personalmente a Chaoz y Mutenroshi; dejó al dragón Shenron hecho un churrasco; y demostrando un humor negro sin precedentes, decidió que cada año borraría una ciudad del mapa elegida por sorteo.

Lo peor de todo es que el autoproclamado Gran Rey de los Diablos estaba tan por encima de cualquier luchador que la mejor opción para librarse de él no era vencerlo en combate, sino encerrarlo en una olla a presión como si fuera un genio malvado.

Goku, sin embargo, optó por la vía tradicional de molerlo a palos, y después de sufrir una aplastante primera derrota, subió a la Torre de Karin para hacerse con un Power-Up y volvió al ataque más fuerte que nunca, haciéndole besar la lona a Piccolo y obligándole a recurrir a tretas y artimañas para salvarse el culo.

Todo el combate está empapado de épica porque el destino del planeta entero está en juego, y su conclusión, aunque sea un copiar y pegar de la muerte del oficial Black, ofrece una estampa inolvidable: Goku se sirve del único brazo que le queda sano para propulsarse por los aires con un Kamehame-Ha y, a modo de bola de cañón humana, le hace un boquete a Piccolo en el estómago que le quita por lo menos treinta kilos de encima.

Y luego Piccolo pone un huevo y explota. Tiene sentido.


#15. Goku contra Ma Junior



La final del 23º Gran Torneo de Artes Marciales es mi combate preferido de toda la serie. En él se enfrentan Goku, entrenado por el mismísimo Kami-Sama (o sea, Dios), y el hijo de Piccolo Daimao, que se ha apuntado al torneo para vengar la mortal úlcera de estómago que le provocó Goku a su padre.

En primer lugar, en este punto del manga, Toriyama aún le daba importancia a la lucha cuerpo a cuerpo y se tomaba con calma el desarrollo de la acción, algo que fue decayendo poco a poco hasta acabar en el desastre absoluto que constituye en este aspecto la saga de Bu. Y esto, claro está, se refleja en el anime, que no tiene que inventarse golpes de relleno como sí hizo en sagas sucesivas.

En segundo lugar, la lucha destaca también por la cantidad y originalidad de las técnicas que utilizan los contendientes, desde el Kamehame-Ha con los pies de Goku, hasta, básicamente, todo lo que hace Piccolo, estirar los brazos, volverse gigante, demostrar su parentesco con las lagartijas arrancándose un brazo para luego hacerlo crecer al instante... Muy impresionante.

En tercer lugar, tampoco podemos dejar se asombrarnos ante la tenacidad del presentador, que sigue narrando el combate incluso cuando se descubre que Ma Junior es en realidad Piccolo reencarnado. (Por si no lo recordabais, Piccolo se inscribe con un nombre falso en el torneo para pasar desapercibido, porque, naturalmente, los tipos verdes con colmillos y orejas puntiagudas son tan comunes que, hasta que Piccolo pierde el turbante, nadie lo relaciona con el demonio despiadado que destronó al rey y quiso destruir a toda la humanidad hace tres años.)

Por último, el final del combate también es de los que dejan huella, con un repentino giro de los acontecimientos y una remontada milagrosa con la que Goku se declaró por primera vez campeón del torneo. No volvimos a ver nada igual.

Próximamente... 15 momentos memorables de Dragon Ball Z

22 comentarios

  1. El momento en que Goku atravesó a Piccolo Daimao lo tengo grabado a fuego. Y de la parte de Bola de Dragón (antes de Z, me refiero) creo que es el mejor momento 'pelea' de la serie.

    Ahora tengo ganas de ver tu segundo post. Este ha sido muy bueno ;)

    ResponderEliminar
  2. La del mono gigante vivió en mis pesadillas durante buena parte de mis 5 años. La muerte de Krilin me impactó igualmente pero la destrucción de Shenron fue algo que avivó acalorados debates en la primaria :D

    ResponderEliminar
  3. Lo que decimos mi hermano y yo es que lo mejor de Dragon Ball está antes de Dragon Ball Z. Más historia, drama y momentos chuscos y más fan service, una serie redonda.
    ¡Larga vida a Ranfan y su técnica de pelea! Es como deben acabar los combates entre dos chicas con cuerpos voluptuosos y vestimentas impropias para esa actividad.

    ResponderEliminar
  4. Yo habría incluido algún momento más como el combate con Chichi o alguna escena de Yamcha XD, pero vamos, excelente selección.

    Es una pena que luego la serie degenerara tanto hacia la acción, porque todo el trasfondo ligero y cómico de los primeros años era muy disfrutable.
    En ese sentido disiento contigo en lo de la saga de Bu, a mi me encanta... me parece una parodía ya de la serie de si misma con sus fusiones y subidas de poder exageradas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, todos coincidimos en que la serie se vino abajo con cíclicas venidas de malos cada vez más fuertes.

      La saga de Bu fue una vuelta a lo cómico.

      Eliminar
  5. ¡Qué gran artículo! Te has lucido, jeje. Algunos momentos eran de esperar (Goku venciendo a Piccolo); otras no (ese peculiar enfrentamiento que mantienen Mutenroshi y el Duende Grulla). De todas formas, un artículo brillante. Espero con ganas el segundo.

    La verdad es que no sabía que te gustara tanto Dragon Ball. Mola, veo que no soy el único que se sabía el nombre del jabalí alado.

    Totalmente de acuerdo en que Dragon Ball comenzó a degenerar tras la saga de Freezer. En mi opinión, incluso antes... Me quedo, sin duda, con los 153 episodios de Dragon Ball (curiosamente, de niño tenía la misma opinión que ahora. Sin embargo, cuando era pre-adolescente/adolescente prefería Dragon Ball Z. Cosas de la juventud XD...)

    ResponderEliminar
  6. Qué grandes recuerdos!

    ResponderEliminar
  7. Gran entrada, qué momentos! Y por supuesto no negaré el que en un momento de mi vida intentara un kamehame... de hecho voy a reconocer que ya con los huevos llenos de pelos, un colega y yo probamos la famosa danza de la Fusión (cosa que no sé si incluirás en el segundo artículo). Yo también soy de los que tiene la serie roja entera, con números repetidos, gran parte de la blanca, y por supuesto que me hice con la Kazenban entera, además de algún tomo japonés y multitud de videojuegos claro!

    Ansioso de ver la siguiente entrada.

    ResponderEliminar
  8. ¿Y el combate entre Krilín y Bacteria? Mítico también el cross-over con Dr. Slump. La serie está bien mientras Goku es pequeño. Luego va "degenerando". Por estos lares, la televisión autonómica la emitió sin censura.

    ResponderEliminar
  9. Dentro del entrenamiento con Mutenroshi me acuerdo lo de la piedra pintada y arrojada al bosque, como Goku la encuentra con su olfato y Krilin le tima y se queda el huevón de Goku sin cenar.

    También la convivencia del maestro y los alumnos con Lange y sus continuos cambios de pelo y de humor... el torneo de la Babá la adivina donde cuando pelean con el hombre invisible Krilin usa las tetas de Bulma para hacer visible al malo (¿cómo no has incluído este momento memorable?)

    Por último, ¿cómo se da uno de alta aquí? Soy torpe y no encuentro la manera...

    ResponderEliminar
  10. Qué gran idea la de seleccionar los mejores momentos. Memocionau con la de Krilin contra Jackie Chun :)

    ResponderEliminar
  11. El Tabernero: La segunda parte llegará puntualmente el lunes de la semana que viene. Gracias.

    Realarmed: Ahora que lo dices, yo también recuerdo haber debatido sobre la muerte de Shenron.

    LacraESECEFE: Son como dos series diferentes. Para gustos, los colores...

    kracho: Gracias.

    eter: Me hubiera gustado incluir a Yamcha, pero no quería alargar la lista y he procurado ser muy selectivo. No acabo de ver lo de la parodia, al menos no en el anime. El manga olía a desidia.

    Roy D. Mustang: Me gustaba, me gustaba... Lo he ido dejando como es lógico, pero de esta forma expreso mi gratitud hacia la serie (tan absurdo como suena) y me quito un peso de encima. En plena edad del pavo, no conozco a nadie que prefiriera Dragon Ball a Dragon Ball Z.

    Galvan TDB: Al menos contabas con alguien dispuesto a hacer el payaso contigo. ¡Imagínate a los que lo intentan solos!

    Critical +: El crossover con Dr. Slump está genial, pero, la verdad, no quería incluir al coronel Blue tres veces en la lista. Demasiado para un secundario.

    Anónimo: Estuve a un tris de incluir la conclusión del combate de Yamcha contra el Hombre Invisible, pero me pareció que con el Pafu-Pafu ya quedaba cubierto el tema de las tetas. Arriba a la derecha del blog tienes el botón para suscribirte al Feed y también está Google Friend Connect. Yo también soy bastante torpe, así que no sé qué más decirte.

    javier: Los mejores no, solo algunos de ellos. Siempre habrá hueco para otras listas, aunque yo con esta entrada y la siguiente habré cubierto mi cupo para una larga temporada.

    ResponderEliminar
  12. Me lo he leído enterito y me ha molado mucho. La primera etapa de Dragon Ball es mi favorita, además de ser lo primero que vi de la serie (antes vi fragmentos de la saga de Célula en Antena 3, pero eso no cuenta porque no me enteraba de nada). Apruebo tu top 15, y me quedo el 1#, 3#, 6# y el 10# como momentos más chupis. Eso sí, mi parte favorita de todo Dragon Ball es tu 15# (con perdón de Freezer y la redención de Majin Bu... qué coño con perdón, aún así me sigue molando más)

    De todas formas, Dragon Ball está llena de momentos geniales y es una lectura de puta madre (a veces me da por ojear uno de mis tomos kazenban y acabo leyéndome de 5 tomos para arriba, seguidos). Y hablo del cómic porque el fenómeno de la serie yo no lo viví, me acabó llegando por Cartoon Network porai en el 2005. Eso sí, mi momento favo del anime siempre lo tendré claro: Dabra en el cielo.

    ResponderEliminar
  13. Yo recuerdo esa etapa con muchisimo cariño.
    En el colegio teniamos una especie de mafia montada con las fotocopias de Dragon Ball, ahora aquellas horas y aquellos ratos y negociaciones serían inimaginables con internet, la DS y los Ipad...
    Que tiempos aquellos, incluso para chutar un penalti acumulabas Ki y disparabas chillando un kamekame-ha.

    ResponderEliminar
  14. En TV3 la televisio de Catalunya censuraron las escenas más subidas pero no tanto como en la version castellana. Una de las series de dibujos animados que mas a enganchado a varias generaciones y lo sigue haciendo. Actualmente la estan reponiendo en Cataluña.

    ResponderEliminar
  15. Hay tantas escenas míticas en esta serie, que no acabaríamos nunca si quisiéramos ponerlas todas juntas. Por ejemplo, cuando Mutenroshi o "Follet Tortuga" les explica a Goku y a Krilin que su entrenamiento habrá finalizado cuando puedan mover una roca gigante. Y va Goku y la mueve. O esa otra escena, cuando Goku le quita las bragas a Bulma y grita algo así como: "¡No están las bolas!" y entonces Bulma se levanta de golpe pensando que alguien había robado las bolas de dragón. Y así hasta el amanecer.

    ¡Buen artículo!

    ResponderEliminar
  16. Genial Articulo!!! Me han encantado los 15 momentos me hubiera gustado que hubieran sido 25 je je je
    Por cierto te falto cuando Chi chi se inscribe en el Torneo para reclamarle a Goku porque prometió ser su esposa y Goku se niega a golpearla por ser mujer...

    ResponderEliminar
  17. Me gusto el artículo muy bueno, Dragon Ball para mi fue la mejor anime de mis tiempos y una parte del Z (hasta Vegeta).

    De verdad el Dragon Ball tiene muchos momentos memorables por estar grabada en nuestra infancia sobre todo la canción de la intro y del ending de los primero capitulos (en latino claro)

    ResponderEliminar
  18. Y luego todos fueron extraterrestres.

    ResponderEliminar
  19. La muerte de Krillin a mí me traumatizó.
    Todo "Bola de Drac" es fantástica (se me ha hecho muy raro leer los nombres en castellano): los entrenamientos de Goku es lo que me gustaban más, pero es que a cada capítulo se superaba.
    Ahora la están volviendo a poner aquí después de "Bola de Drac Z Kai", así que me he tragado las dos series enteras ^^

    ResponderEliminar
  20. JFDP13: A mí me ha pasado eso de hojear un tomo buscando algo, y acabar leyéndomelo entero, y el siguiente, y el siguiente...

    Kvothe82: Sobre las fotocopias tienes un artículo muy interesante en ion litio.

    ElRincondelTaradete: Toda forma de censura es mala.

    Anónimo: ¿Te digo a qué me suena "follet" en castellano? No, no hace falta.

    Carlito: Gracias, pero no falta nada. Son solo "mejores momentos", no "los mejores momentos". La lista puede alargarse.

    Gabriel: Se veía venir.

    Ínfila: A mí también me suenan raros los nombres en catalán, pero el doblaje catalán tenía pinta de ser más fiel al japonés que el castellano.

    ResponderEliminar