29 de julio de 2013

'Una princesa de Marte', de Edgar Rice Burroughs

Una princesa de Marte es el primer libro del ciclo de Marte del escritor californiano Edgar Rice Burroughs, más conocido como el autor de Tarzán o como el tipo que sale con un loro sobre el hombro entre las primeras imágenes que aparecen en Google al buscar su nombre. ¿Ya lo habéis buscado? Continuemos. La saga está compuesta por once libros y es conocida entre los aficionados como la serie de Barsoom, que significa Marte en el idioma... barsoomiano, supongo.

El primer libro de la saga, sin ser una novela extraordinariamente bien escrita o que vaya a cambiar vuestra forma de ver el mundo, tiene tres grandes virtudes: que es tan sencillo y breve como entretenido. Estas tres cualidades, unidas a las fantásticas portadas que suelen acompañar sus ediciones, hacen de Una princesa de Marte un claro exponente de lo que en Estados Unidos se viene conociendo como pulp fiction, y en España, como novela popular o novela de a duro: se lee en un pispás, pasas un buen rato y no le das más vueltas.

Además, ¿cómo no va ser buena una saga que inspiró a un dibujante de la talla de Frank Frazetta ilustraciones como la de la portada que acompaña estos párrafos? O al menos eso es lo que os diría si Frazetta, artífice de la estética característica del género literario de espada y brujería, no hubiera reconocido tranquilísimamente que no se leía los libros que ilustraba. Los lectores nunca se quejaron y, de todos modos, probablemente sólo se compraban los libros por las portadas.

La novela está narrada en primera persona y nos cuenta las peripecias de John Carter, un capitán confederado que, tras la Guerra Civil, marcha a Arizona en busca de gloria y fortuna y, por cosas del destino, acaba realizando un viaje astral desde una cueva perdida en las montañas hasta Marte. El Planeta Rojo, quiero decir, no la cafetería-restaurante que hay en Santiago de Compostela.

El hecho de que el protagonista se dé un viajecito de, como poco, 60 millones de kilómetros por arte de birlibirloque ya es bastante chocante, pero es que John Carter no era un tipo del montón ni siquiera antes de contactar con Raticulín. Él mismo comienza su historia diciendo que puede haber cumplido cien años o tal vez más y que no recuerda haber tenido un aspecto distinto al de los treinta que aparenta ahora. No esperéis explicaciones al respecto. Son cosas que pasan.

Al llegar a Marte, John es capturado por una tribu de marcianos verdes, seres altísimos de cuatro brazos que llevan una existencia marcada por la violencia desde antes de salir del cascarón y que valoran los actos de fuerza y coraje tanto como desconocen o desprecian los actos de bondad, amistad y otras muchas virtudes humanas que, a sus ojos marcianos, nos convierten en auténticas nenazas.

Gracias a su agilidad y fuerza portentosas, conferidas por la gravedad inferior del planeta, John no tarda en alcanzar una posición destacada entre los barsoomianos verdes. Sin embargo, la nueva vida de John da otro vuelco cuando sus captores apresan a la curvilínea y nudista Dejah Thoris, princesa de los marcianos rojos, cuya apariencia exterior es muy similar a la de los terrícolas, si bien tienen la piel más colorada y son ovíparos. Ovíparos de poner huevos. La verdad es que uno se hace preguntas no estrictamente científicas sobre su sistema reproductor.

Una princesa de Marte es un relato de aventuras que podría enmarcarse fácilmente en el género de capa y espada, pero que se beneficia a su vez del interés que generan en el lector las especies alienígenas, con sus extrañas costumbres y forma de vida, que Burroughs describe con gran imaginación. No hay viajes interestelares al estilo de La guerra de las galaxias o Star Trek, pero sí otros elementos propios de la ciencia ficción, como telepatía o mujeres que salen de la cocina para irse de aventuras. Es un poco como leer Conan el Bárbaro, sólo que con un protagonista sin claroscuros ni la prosa ostentosa y espesa de Robert E. Howard.

También se desprende cierto erotismo de sus páginas, pero dado el puritanismo de la época en que se publicó (principios del siglo XX, cuando los trajes de baño consistían en vestidos de franela con falda hasta las rodillas), pasa bastante desapercibido. En Marte, todo el mundo va por ahí como Dios lo trajo al mundo o, a lo sumo, con algunos abalorios; pero afortunadamente los personajes no son conscientes de su propia desnudez y el autor no incide en ella. Y digo "afortunadamente" porque ya me cuesta bastante reprimir la imagen de un tío repartiendo golpes a diestro y siniestro entre gorilas blancos con el badajo agitándose sin ton ni son, como para que encima me lo cuenten. Burroughs debería haber introducido al menos un par de líneas diciendo que John Carter se puso un taparrabos para que no se le colasen culebras marcianas por culo, como hizo Lou Carrigan en Un mundo para Thunderman.

En conclusión, Una princesa de Marte es una aventura grandiosa, emocionante y vibrante, y un libro muy recomendado para cualquier aficionado a la fantasía épica pseudo-científica. Películas como El planeta de los simios o los cómics de Flash Gordon podrían haberse inspirado en ella. O quizá no.

Sé que leer este tipo de relato en una pantalla no es lo mismo que leerlo en una edición de bolsillo con papel de pulpa de penosa calidad, pero como la obra ya pasó a dominio público, y por si os interesa, está disponible en Project Gutenberg. En inglés, claro.

Eso sí, ojito con el final, que deja las puertas abiertas de par en par a la secuela: Dioses de Marte. Yo ya estoy metido en su lectura, pero vosotros, ¿cuántos libros más estáis dispuestos a leer?

8 comentarios

  1. Hace unos meses, con la película, me pico un poco la curiosidad con esta saga... pero la lista de lectura que tengo pendiente es muy grande.

    No tiene mala pinta por lo que comentas... pero más o menos confirmas la idea que tenía de esta serie, entretenida y ligera -que nos es poco- pero algo insustancial (y además tan copiada que ha perdido algo de frescura).

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  2. Aaaah! aunque digas que no cambia la vida...pues no, no cambió mi vida, pero está bastante interesante la lectura.
    Aquí casi me orgasmeo porque Yo mismo creo la apariencia de mis personajes y los escenarios....hasta me dieron ganas de programar un videogame.
    Se parece a cierto churro de film donde el protagonista viaja a través del tiempo y las dimensiones, y cuando llega al planeta(no rojo)se vuelve un superhumano y l finl descubre a su tío en su cripta con el "aparato" que destruiría a los alienígenas, es de hace unos 3 años y no recuerdo como se llama...en fin; me has hecho el día tío.

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  3. Me gusta Burroughs, con Tarzan lo pasé muy bien. Por falta de tiempo no había empezado esta saga, quería empezar cuando salió la película pero con tan malas críticas al final ni la vi ni empecé a leerlo. Si es muy cortita la leeré en el móvil. Te haré caso y lo leeré. Si me engancha toda la saga pero al menos ésta si que cae.

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  4. No sé si la leeré, pero sí que me han entrado ganas de ver ese fracaso comercial que seguro no fue tan malo de John Carter...

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  5. Estaba leyendo esta entrada mientras me afeitaba las piernas. No he podido evitar sentir escalofríos palabra a palabra. No puedo evitar preguntarme si algún día me amarás tanto como yo te amo.

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  6. Cuando estrenaron la película sentí curiosidad por la saga, por lo que leí el primer libro antes de verla. Me pareció entretenido y de lectura rápida. Después vi la película y me llevé un gran chasco... ¡La princesa no salía en pelotas! Joder, ni que fuera una peli producida por Disney. Oh, wait!
    Ahora en serio, el libro tiene algo más de violencia, es algo más adulto, siendo la adaptación cinematográfica demasiado "light", sin chicha ni limoná...
    Tengo el resto de la saga disponible y quizás le dé una oportunidad, de aquí hasta que me pueda jubilar tengo tiempo de leer la guía telefónica de China...

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  7. Conocí a Dejah Thoris de la mano de Adam Hughes antes que las historias de John Carter y, sin miedo a equivocarme, no me arrepentía de nada. Ahora bien, con lo que me cuenta de que es Ovípara pues... YA NO SÉ QUÉ PENSAR...

    Marco el sitio de los libros, algún día los leeré... algún día...

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  8. Eter: Las listas de lecturas pendientes no parecen tener fin. ¡Quién pudiera volver algunos años atrás para aprovechar mejor el tiempo libre desperdiciado! ¡Quién! H. G. Wells.

    M@nchitas: No lo ves, pero estoy enarcando una ceja.

    Mixtli1984: Quiero leerme los libros de Tarzán desde hace tiempo. Las portadas de algunas ediciones me hipnotizan.

    Sereldotar: La peli no es mala, eso te lo confirmo yo. Tampoco es nada del otro mundo, claro.

    Anónimo: Los pies grandes no deberíais depilaros las piernas. ¡La sociedad tiene que aprender a aceptaros tal y como sois!

    milancete: La película está bien. Tiene aventura, romance, acción... y es coherente. Pero le falta ese regustillo a pulpa que caracteriza al libro.

    LacraESECEFE: La Dejah Thoris de Adam Hughes es una delicia carnal.

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