3 de octubre de 2013

'La tienda', de Stephen King

Si juzgaseis a Stephen King por las novelas que he comentado en este blog, pensarías que el tipo, además de feo como un sapo, no es tan bueno como pintan. Sin embargo, nunca he dicho tal cosa, y si alguien tiene ganas de leerse mis reseñas anteriores para hacerme tragar mis propias palabras, que lo haga. Luego borraré su comentario y cambiaré la reseña correspondiente. ¡Mi poder sobre el blog es ilimitado! ¡Ja, ja, ja, ja, ja!

Si no fuera por la condenada memoria caché, claro.

El caso es que ya iba siendo hora de comentar un buen libro del señor King. En este sentido, no es que La tienda sea mi novela favorita del autor, pero es un placer sumergirse en sus páginas por la noche, cuando uno está en la cama y quiere evadirse del resto del mundo. Sé que hay cosas más entretenidas que hacer en la cama a esas horas, pero os diré la verdad: odio lavar las sábanas. Por eso, para determinadas cuestiones, siempre he preferido la encimera de la cocina. Estoy hablando de comer sándwiches de pastrami, por si no estabais en mi misma onda.

La tienda nos lleva al mismo pueblecito donde se desarrollaron Cujo y La zona muerta. Han pasado varios años desde que el San Bernardo infernal se zampó algo más que sus Friskies y acaban de abrir una nueva tienda en Castle Rock: Cosas Necesarias, regentada por el señor Leland Gaunt.

La tienda parece tener lo que cada persona más anhela, ya sea el cromo de un jugador de béisbol, unas gafas de Elvis, o una flamante caña de pescar. A cambio, sólo pide el precio que cada uno esté dispuesto a pagar y que el comprador gaste una inocente broma a uno de sus vecinos. Sin embargo, el señor Gaunt se lleva mucho más con cada venta que hace…

No me andaré con rodeos: el propietario de la tienda es un demonio. O quizás el Demonio. No es que King trate de ocultarlo; de hecho, se sabe prácticamente desde el momento en que uno abre el libro y lee "Impreso en España". Hay que ser muy idiota para no darse cuenta de su verdadera naturaleza, y un idiota no se compra un libro de mil páginas, salvo que quiera tener hojas de sobra para calzar muebles en su casa.

Si no estáis muy convencidos de lo que digo, esta es la primera de muchas "pistas" que nos dan en cuanto el primer cliente entra en la tienda: "Detrás de él, la puerta se cerró y pasó el cerrojo por sí sola". Sutil como un yunque cayendo sobre un coyote.

Os aseguro que las puertas de madera de pino sólo hacen eso en los videojuegos, y únicamente porque los programadores no se esfuerzan lo suficiente, así que no me vengáis luego con que os he fastidiado el libro.

Así las cosas, la gracia de la novela no está tanto en desentrañar el misterio de quién es realmente el señor Gaunt ni en averiguar qué se propone, que también está bastante claro o al menos es previsible, sino en ver las consecuencias de sus tejemanejes con los distintos habitantes del pueblo y cómo una serie de bromas al principio inocentes acaba desembocando en el caos absoluto. Y por caos absoluto me refiero a que lo menos grave que ocurre es que una recreativa del Double Dragon salga volando por los aires. Eso sí, el traductor de la edición española ha llamado a la máquina "Doble Dragón". ¿Por qué no habrá traductores un poco más frikis que se fijen en estos detalles? Suerte que Stephen King cuela pocas referencias de la cultura popular en sus libros... Sarcasmo off.

Doble Dragón, presentando a Jaimito y Guille.

La verdad sea dicha, como novela de terror, La tienda no vale un pimiento. No es sólo que King no sepa escoger buenos títulos para sus obras (mirad, en cambio, a Edgar Allan Poe: El gato negro, El pozo y el péndulo, El diablo en el campanario...), es que el libro no da ningún miedo, y ni siquiera cuando entra en el ámbito de lo sobrenatural o de lo repulsivo, consigue que sientas la más mínima inquietud.

Pero, torciendo una lanza a su favor, añadiré que a medida que lees sí que vas notando cierto sinsabor creciendo dentro de ti, como una araña ponzoñosa del inframundo que se alimentase de tu dolor, por poner un ejemplo. Y esto es así porque los protagonistas están muy bien escritos; los entendemos y nos implicamos emocionalmente en lo que hacen y en lo que les sucede.

Alan Pangborn, el nuevo sheriff de Castle Rock y mago aficionado, perdió a su mujer y a su hijo en un accidente, y lo lamentas por él; su actual novia, Polly Chalmers, padece de artritis, y su impotencia y sufrimiento acaban pasándote factura; Norris, el ayudante del sheriff, te encandila con su inocencia y patetismo benévolo; el pequeño Brian Rusk, que tiene el dudoso honor de ser primer cliente de Cosas Necesarias, da más lástima que un pajarito con muletas; Netty Cobb, una almágana de nervios y timidez con un pasado melodramático, te hace sentir complejo de caballero andante... y así con la mayoría.

Las caracterizaciones son excelentes, y por eso, no me cuesta admitir que cuando terminé de leer el libro, empecé a echar de menos a sus personajes. Es tristísimo, lo sé; pero estoy pensando en apuntarme a un curso de autoayuda y en comprarme un cachorrito.

"El sacacorchos salió con un sordo sonido a desgarro, extrayendo consigo fragmentos de carne, pequeños coágulos de sangre y mechones de pelo. En el pecho del perro quedó un agujero de bordes irregulares del diámetro de una bala de nueve milímetros".

Olvidemos lo del perro.

Si habéis leído otros libros de Stephen King, tampoco hace falta que os diga cuánto le gusta que sus protagonistas lo pasen mal antes de intentar siquiera arreglar la situación. Como lectores, estamos impotentes ante los designios del autor; sólo podemos seguir leyendo esperando que no suceda lo que parece inevitable, o parar de hacerlo, abrir el procesador de textos y escribir nuestro propio final feliz, con héroes de brillante armadura, unicornios y arcoíris.

Por supuesto, en La tienda también hay villanos, personajes odiosos y repulsivos como el alcalde Danforth Keeton y el criminal de poca monta Ace Merril; pero ninguno destaca tanto como el señor Gaunt, el gran titiritero, sutil, amable, sugestivo, misterioso… y terrible, realmente terrible; uno de los mejores malvados sobre los que recuerdo haber leído descontando la sección de política de los periódicos.

El caso es que, malos o buenos, prácticamente todos los personajes son memorables, y el tema de fondo –la codicia– permite a Stephen King plantearles una cuestión que pone en juego su integridad moral: ¿Qué precio estarías dispuesto a pagar por lo que más anhelas en el mundo? ¿Hasta dónde llegarías para conseguirlo? ¿Que no daría yo por una caja del HeroQuest precintada?

Max Von Sydow y Ed Harris en la adaptación cinematográfica. ¡Spoilers en la carátula!

El libro es complejo, pero no complicado de seguir a pesar de ser un tocho de mil páginas con muchos protagonistas. Más bien debió de ser difícil de escribir. Hay docenas de tramas desarrollándose en paralelo y King salta de una a otra con maestría, construyendo poco a poco un gran castillo de naipes que luego derriba de golpe y al que, no contento con eso, acaba rociando de gasolina y prendiendo fuego.

Con esto quiero decir que no es una novela que se pueda escribir de una sentada, ni siquiera por un cafeinómano en un fin de semana especialmente inspirado. Hay mucha planificación detrás de La tienda, y no me cuesta imaginarme a Stephen King delante de una pizarra llena de anotaciones o de un corcho con montones de pos-its devanándose los sesos para conseguir que todo encajase. Si os imagináis al tipo sin pantalones, es más gracioso.

A su vez, la dimensión de la obra es impresionante y King demuestra una capacidad asombrosa para darte a conocer Castle Rock y hacerte sentir parte de su comunidad, con sus sus rencillas vecinales y sus absurdas luchas entre católicos y baptistas. En este aspecto, me recordó a It, pero con un reparto más cercano a Twin Peaks que a Los Goonies.

¿Lo más flojo? El final, demasiado fácil e infundado y resuelto con mucha rapidez. Aun así, no llega a restarle puntos al libro, que para mí está entre los cinco mejores del proclamado Rey del Terror. Mi favorito es Buick 8, un coche perverso.

Nah, es broma. Buick 8 es una birria.

15 comentarios

  1. Ví una tv-movie de ésto que empezaba bien pero luego desconecté. Pero uno de mis favoritos del caricato King es secuela o precuela o algo

    http://bandeleyblog.blogspot.com.es/2009/04/stephen-king-el-perro-de-la-polaroid.html

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  2. Como fanático de King, este libro me puso de dientes muy largos pues se nombraba como la historia que ponía final a Castle Rock (por eso se sugiere que es mejor si te has leído antes las otras historias ubicadas en esa ciudad, porque detectas detalles y alusiones a dichas historias). Sumado a que me costó mucho conseguirlo (la reedición que salió hace un par de años), realmente tenía muy altas expectativas.

    Y no me defraudó. Aunque podría ser en parte porque las últimas historias de King se me estaban haciendo repetitivas y fue bueno regresar a algo más clásico. Supongo que merece su puesto como uno de esos títulos que valen la pena leer. Del final, la verdad en este momento no recuerdo mucho. Pero sí que es un hecho que no es raro que King la pifie en los últimos momentos, después de una novela construida de forma espectacular. No sería mala idea que contratara a alguien para que se encargara de esa parte.

    Y hablando de repeticiones, me parece que es la misma estructura que usa de nuevo en "La cúpula". Y hablando de finales nefastos, hace tiempo que el final de un libro no me decepcionaba tanto como en "La cúpula". Tengo entendido que están haciendo una serie con la historia; espero que los guionistas arreglen el desaguisado.

    @kei: El cuento es cuestión se supone que ocurre antes que los acontecimientos de "La tienda".

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    1. Ah, vale gracias. Ya lo pillo, el Merrill de La Tienda es sobrino del otro.

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    2. Perdonadme si alucino, pero a mí La Tienda me ha parecido un libro nefasto. Se hacen pedadas muchas de las historias que lo componen, aunque esta no es la peor parte, de hecho puede llegar a ser muy interesante sumegirte en sus entrelazadas vidas. Lo que me ha decepcionado ha sido que, para mi gusto, utiliza un tipo de terror demasiado infantil, por ejemplo: al señor Gaunt le salía humo de las orejas y sus dientes se afilaron (no es una frase textual) Además, los diálogos me parecían demasiado redundantes, quiero decir que no deja que el lector lea entrelíneas, que capte los segundos sentidos, etc. El propio personaje lo hace por él y esto me sacaba muchísimo del libro. Por otro lado, La Cúpula me pareció fascinante, especialmente su final porque lleva consigo un mensaje profundo. Una ficción bien llevada. Y sí, la estructura de ambos libros se parece muchísimo. Siento si he ofendido los gustos de alguien, no es mi intención, simplemente me ha llamado la atención que os haya gustado tanto algo que mí me ha costado mucho leer. De todas formas, los gustos son libres. Un saludo.

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  3. Bueno, parece que otro libro cortito que me apunto, me parece un punto de partida interesante y me encanta lo de las tramas paralelas. Aunque Stephen King siempre es recomendable sigo pensando que sus relatos cortos son lo mejor. Has leído The Shawshawn redeption? La película es maravillosa pero el relato es mejor.

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  4. Llamando al terror, ¿Terror estás ahí? ¡terror responde!

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  5. kei: Creo que no he leído ese relato, pero con King he perdido la cuenta de lo que he leído y lo que no.

    gt7h1: El libro lo tengo pendiente. De la serie vi el piloto y me pareció una birria. Uno y no más.

    Mixtli 1984: No lo he leído. La peli la veo cuando la pillo en la tele, pero tampoco me entusiasma.

    Anónimo: Terror ha salido un momento. ¿Quién pregunta por él?

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  6. ¿Leer el libro o ver la peli en YouTube™?
    Nada más quiero señalar que, en esa película, Max von Sydow es clavado a Scatman John pero canoso... y qué mensajes tan opuestos dan. Ahora no podré verla ni leer el libro sin tararear «I'm the Scatman».

    Pues me lo apunto en la lista de pendientes.

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  7. Este libro también es uno mis favoritos. Más que de terror sería un thriller sobrenatural, lo que más me gusta es como King consigue que los lectores nos encariñemos con los personajes y por lo tanto suframos con ellos cuando están en peligro, algo que que no ocurre por ejemplo con las películas de slasher en las que muchas veces el público se pone de parte del villano para que mate a los estúpidos protagonistas.

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  8. Para alguien que nunca ha leído un libro de King, pero lo quiere hacer. Cuales recomiendan para empezar y cuales creen que son los mejores?

    Por cierto muy buena entrada como siempre Tipo :)

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    1. Pues, como El tipo de la brocha ha dicho, dele usted un tiento a Buick 8. Los personajes están muyyyy muyyyy bien escritos. También pued eusted tratar de encontrar una de sus recopilaciones de relatos cortos, que también molan lo suyo.

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  9. Pues yo empezaría por "La Larga Marcha", un escrito tempranero y bajo seudónimo (Bachman, of course), y alguna recopilación de relatos y cositas breves (creo recordar que había uno llamado "al filo de la noche" o similar y estaba bastante bien, abría con "Vermiis Misteri")

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  10. Como buena aficionada a S.K. empezaría por el principio. Carrie. y de ahí seguiría con el orden que fue escribiendo. Los primeros son los mejores.

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  11. Me estoy leyendo este libro, por lo que he leído tu reseña a medias con miedo de los spoilers.
    De momento, me está medio gustando (no soy muy fan de King, como sabrán los seguidores de mi blog). Aunque no tanto como mi favorita: La Cúpula.
    Un saludo

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  12. Seeee, groso libro, no me termina de gustar el final, la deliro mucho, pero qué libro!!

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