13 de enero de 2014

Geralt de Rivia: El último deseo

Poco a poco, estoy volviendo a introducirme en el mundo de la lectura. Sé que hasta que me jubile no volveré a leer cien libros al año, como hacía en la universidad, pero sí me gustaría que los libros que hay sobre mi mesita de noche no estén ahí sólo para acumular polvo y servirme de instrumento de liquidación de mosquitos. Por lo tanto, estoy muy pendiente de cualquier recomendación con la que pueda toparme, aunque sea en lugares insospechados.

El primer contacto que tuve con la serie de novelas de fantasía de Geralt de Rivia fue cuando vi el tráiler del videojuego The Witcher 3: Wild Hunt. El hecho de que una novela se preste a este tipo de adaptaciones debería inspirar poca confianza al lector, pero en ese momento ni siquiera presté atención a que el juego estuviera basado en una saga literaria. Mis cinco sentidos estaban puestos en el alucinante monstruo gigante con cuernos de reno.

Meses más tarde, en el blog Reflexiones de un tipo con boina, leí un comentario en el que se recomendaba la saga de Geralt se Rivia como alternativa a la tediosa Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, señalando que aquélla era literatura fantástica "de calidad".

Hastiado de leer a Martin después de llevar probablemente más de un año luchando por terminarme Choque de Reyes, y como fan de la literatura fantástica que soy desde que comencé a leer libros de la Dragonlance hace ya como medio millón de años, decidí dar una oportunidad al tal Geralt de Rivia habiendo leído apenas un par de reseñas y sin saber todavía muy bien qué iba a encontrarme.

La saga de Wiedźmin, en el polaco original, está compuesta por siete libros. Su autor es Andrzej Sapkowski, cuyo nombre es para mí impronunciable, aunque voy a imaginar que suena muy parecido a Andrés. De Andrés se dice que ha renovado el género que inventó Tolkien con El señor de los anillos aportando una nueva perspectiva a la literatura fantástica, lo cual es una soberana tontería y demuestra que la gente no tiene ni puñetera idea de lo que habla; primero, porque Tolkien sólo popularizó un género que existe desde que la gente usa zapatos, y segundo, porque el género no ha parado nunca de renovarse. No niego que haya un cerro de pastiches en las librerías, pero también hay muchas novelas fantásticas que aportan su granito de tuerca al género.

Sí, no volváis a leer la frase anterior. He escrito "granito de tuerca". Supongo que es como un granito de arena que, a su vez, supone un giro de tuerca. Seguro que en la dimensión X tiene sentido.

Tampoco quiero privar de mérito al autor por culpa de cuatro exaltados en busca de su nuevo mesías. Sapkowski sí ha traído algunas novedades al género fantástico. Por un lado, ha acercado la mitología polaca a un gran número de lectores, que ahora pueden enorgullecerse de saber que una estrige es una vampiresa eslava y no una pomada contra las estrías; y por otro lado, ha tenido el coraje de admitir en público que los gatos con los que vive impiden a los demonios cruzar el umbral de su casa. La fantasía se enriquece con cada palabra que escribe o sale de su boca.

¿Por qué todos los escritores de literatura fantástica están en tan buena forma? ¿Cuál es su secreto?

El último deseo es el primer libro de la saga de Geralt de Rivia, al menos en orden cronológico, que no de publicación, y es el único que me he leído y que me leeré mientras la pila de libros pendientes no baje y yo no tenga más tiempo libre o adquiera los poderes mutantes del Hombre Múltiple. Lo segundo es igual de probable que lo primero.

La novela está compuesta por seis relatos independientes, de unas treinta páginas cada uno, conectados mediante pequeños fragmentos que no aportan gran cosa, pero que de alguna forma ayudan a conectar los distintos relatos y arrojan un poco de luz sobre el pasado y futuro del protagonista.

Esta estructura puede provocar en el lector la impresión de estar viendo episodios de una serie de televisión, y eso es algo que no acaba de convencerme, porque a mí la fantasía heroica me gusta larga y gruesa, como... eeh... ¡la pasta! Supongo que es cuestión de hacerse al formato.

¡Sigue las aventuras de Geralt de Rivia todos los sábados a las diez en Telewizja Polska!

El principal punto en común entre las distintas historias es el propio Geralt de Rivia, un brujo que vaga por valles, cerros y pagos de un continente sin nombre ganándose el jornal como cazador de monstruos en un mundo en el que tanto los brujos como los monstruos están desapareciendo y la magia se extingue.

Armado con dos espadas, algunos hechizos y ciertas habilidades adquiridas mediante el consumo de hierbas y pociones, Geralt es una máquina de matar bien engranada que, sin embargo, sólo mata cuando es inevitable hacerlo y su conciencia no se lo impide. De carácter cínico, pero valores firmes, Geralt se enfrenta a su labor con cierto desencanto, a sabiendas de que no todo es blanco o negro y que, dentro de la gama de grises, a veces sólo se puede escoger el mal menor.

Los seguidores más entusiastas de la saga describen al brujo como un personaje "profundo", "lleno de matices" y "un tipo distinto de héroe"; pero, a juzgar por esta novela, no creo que Geralt sea un derroche de originalidad. Superhombres errantes y desfachatados los hay a porrillo, incluso en el cine de espada y brujería de serie B, por no mencionar que los protagonistas de cabello blanco son el principal recurso de los zoquetes sin imaginación cuando quieren crearse un personaje guayón en un videojuego de rol.

Con ello no quiero decir que Geralt no esté bien definido o que sea un héroe del montón, ojo. Sólo digo que al final no deja de ser un justiciero como los de los spaghetti western de Sergio Leone: un hombre duro, hábil con las armas, que vaga por tierras inhóspitas ganándose la vida como cazarrecompensas, y a la vez es incapaz de cerrar los ojos ante la villanía. Está todo inventado.

Geralt de Skyrim.

El argumento de los relatos es sencillo, sin grandes hazañas ni batallas épicas de las que dependa el destino del mundo, y los sucesos se desarrollan de forma lógica, mezclando elementos medievales y folklore europeo, aunque manteniendo siempre los pies en la tierra. Toda la complejidad del libro radica en la personalidad de los personajes y sus reflexiones. Éstos están escritos con mimo y no son meros cartones con una etiqueta de princesa, caballero o monstruo pegada a la frente.

Quitando tal vez la presentación de invitados en Cuestión de precio, pesada como ella sola, los seis relatos son muy entretenidos, y se leen en un santiamén. Sapkowski evita la densidad y emperifollamiento que muchas veces caracterizan al género en favor de una mayor espontaneidad y dinamismo, y esto se agradece cuando la hora a la que sueles leer son las doce de la noche de un día laborable (mi alternativa es leer en el váter, y allí la literatura también cuanto más ligera y amena, mejor).

The Witcher, el cómic.

Como curiosidad, al menos dos de los relatos están basados en cuentos de hadas clásicos (La bella y la bestia y Blancanieves, concretamente), y también he visto referencias a Rapunzel y Rumpelstiltskin. No es que no lo haya visto hacer antes, pero como aficionado a los cuentos he disfrutado mucho de estas versiones más maduras y sombrías.

Con todo, lo que más me ha gustado del libro es el estilo del autor, la forma de la que escribe, y en especial el humor y naturalidad de los diálogos. Cada personaje tiene su propia voz y suena como una persona de carne y hueso.

Así, mientras que en obras como La comunidad del anillo la gente se expresa de forma un tanto altisonante, en El último deseo podemos encontrarnos diálogos de todo tipo, según la educación y estatus social del personaje. Mis diálogos favoritos son los de los pueblerinos en el relato El confín del mundo.

"El diablo antes nomás molestaba y tontas jugarretas hacía, hasta que empezó a arramplar grano a lo bruto. A lo primero le trajíamos un poco a la piedra en los cañizos, pensamos, se llena y nos deja en paz. Pero nada: siguió arramplando más, a reventar. Y como quiera que echamos a esconder los depósitos que teníamos en pajares y hórreos que cerrábamos a cal y canto, pues él se enrabietó tanto, señor, que venga a balar, bramar, gritar «uk—uk», y cuando él «uk—uk», no, pues más vale salir pitando".

Ahora bien, dado que escuchar reñir a mis vecinos polacos mientras intento conciliar el sueño no me ha dado ninguna noción sobre el idioma, en realidad en este punto sólo puedo reconocer el mérito del traductor José María Faraldo. Chapó, Chema. Chapó.

En conclusión, El último deseo me parece un buen libro para los entusiastas de la fantasía heroica, pero como introducción a una saga, no ha conseguido que me picase el gusanillo.

Dicho esto, y como me cuesta empezar una colección y no cerrarla, estoy dispuesto a darle una oportunidad a La espada del destino si alguno de mis lectores me dice que la serie mejora a partir de su segunda entrega. Si es más de lo mismo, podré pasarme sin Geralt de Rivia.

17 comentarios

  1. Me leí "El último deseo" y me gustó, pero no pude acabar "La sangre de los elfos" porque me aburría. Me pareció que el tal Andrés estaba estirando una historia que también estaba pensada para 30 páginas, y ahí perdió la frescura que me gustó en el primero.

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  2. Antes de la sangre de los elfos va la espada del destino creo, y si, la sangre de los elfos es un juego de tronos pero aun más aburrido

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  3. Este es el orden:

    - El último deseo.
    - La espada del destino.
    - La sangre de los elfos.
    - Tiempo de odio.
    - Bautismo de fuego.
    - La torre de la golondrina.
    - La dama del lago I.
    - La dama del lago II.

    Los dos primeros son relatos independientes. A partir del tercero ya hay una historia "larga y gruesa", en la que te das cuenta que los relatos de los primeros igual no son tan independientes.

    Además la historia se vuelve bastante compleja. El autor me recuerda a Pratchett o N.Stephenson, en el sentido de que da por sentado que sus lectores son gente inteligente y no va explicando todo y dando la historia mascada.

    Total, que es una saga muy buena con unos personajes tremendos (la única pega que podría ponerle es que el último libro, sobre todo el final, es un poco "especialito") pero es difícil valorarla hasta que no te lees al menos los 3 primeros libros. Y sería una pena dejarlo ahí, porque en mi opinión el 4º y el 5º son espectaculares.

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  4. Vaya, también tenía intención de darle una oportunidad algún día a raíz de los videojuegos, pero leyendo tu reseña creo que me quedaría exactamente igual que tú. Mejor paso (U^_^)

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  5. A mi, solo me gustaron los dos primeros, cuando se embarca en una saga más grande que la vida me terminó aburriendo. Y bastante. De la fantasía actual el que más me gusta es Joe Abercrombie porque es un pedazo de bestia y escribe bastante bien, pero tampoco inventa nada.
    Por cierto, me ha dolido lo de los personajes con pelo blanco en los juegos de rol. ¿Si les pongo la piel azul y los llamo Elric de Melniboné puedo ganar algún punto positivo?

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  6. No me ha convencido, prefiero pasar de ello y volver a releer lo más interesante de Dragonlance, unos 15 años después de su primera y ansiosa lectura.
    ¿alguna recomendación?

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  7. Una duda, The Witcher 2, el videojuego, basado en que libro está?

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  8. Pues vaya, ahora no sé si me has convencido para que empieze la saga o no. Maldita ambigüedad Tipo de la Brocha!!
    La verdad es que estoy buscando alguna saga nueva de fantasía para acompañar al señor Prattchett y no sé por donde ir.
    ¿Alguna sugerencia de algún lector?

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  9. Vale.

    No te la recomiendo.

    El primer libro me gusta, y el segundo es del mismo corte y esta al mismo nivel. Y las formas son originales, es literatura fantástica sucia y desmitificada con borrachos y putas y demás. Mola.
    A partir del tercero, como comenta Aco, se mete en una historia lineal que además engancha con muchos de los relatos anteriores. Y lo hace bien, con varios narradores interesantes, buenas elipsis narrativas y todo eso... hasta el glorioso final del quinto libro.
    El sexto y el séptimo libro -aquí dividido en dos- son UNA MIERDA. El autor da 20000 rodeos a cosas sin importancia y alarga la historia para luego cerrarlo todo de golpe de una forma verdaderamente asquerosa para unos personajes a los que se les había cogido mucho cariño. Eso no quita que el capítulo de 3 hombres frente a una fogata después de una batalla sea una gozada literaria, eso no quita que cierta matanza al principio del sexto libro sea brutal... pero es una saga que va a más y más hasta el quinto libro, y a partir de ahí, te pone de mala hostia a cada página que pasa.

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  10. Hola,

    como se ha dicho antes los primeros son libros introductorios con historietas un tanto sueltas que a mí personalmente me aburrieron un poco amén de alguna cosilla específica. Seguí leyendo sólo por el personaje de Geralt, pero es que la historia real que empieza más adelante y se desarrolla durante los 5-6 últimos libros (no lo recuerdo bien, perdón) ésa sí que es una pasada, engancha y te mantiene pegado. Los personajes se desarrollan y se acentúa todo lo bueno que comentas, con nuevos personajes memorables. Las escenas de lucha son una pasada y algunas escenas como el banquete de las altas esferas de las brujas es impresionantemente divertido y recomendable. Puede que al final desencante un poco, aunque yo recuerdo esperar las traducciones de los últimos libros con muchas ganas.

    Si con los dos primeros libros has sacado estas conclusiones como de 6 sobre 10, si te adentras en la historia "real" no te arrepentirás. Y la traducción es de 12 sobre 10.

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  11. Dani: ¿La sangre de los elfos es un rollo y, según dicen, ni siquiera es la segunda parte? Que le peten.

    Anónimo: Esto me enseñará a no buscar recomendaciones en los comentarios de otros blogs.

    Aco: Sería tentador si no tuviera que leer tres libros no tan buenos para llegar a los que merecen la pena.

    Jerometa: Thumb up.

    David: No había oído hablar de Abercrombie. ¿Podré fiarme de ti? En cuanto al personaje: moreno, del montón, y llámale Bob.

    Doctor Müller: ¿Recomendación de la Dragonlance? Leerlos cuando tenías catorce años.

    Daniel Blanco Soldi: Ni puñetera idea. Pregunta a Google.

    Martillón: Por ahí hablan de Joe Abercrombie.

    eter: Te diré una cosa: te gusten o no los libros, sabes "venderlos".

    toni3d: El problema está en que llegar a la historia real implica leer varios libros que, por lo que decís, son sólo algo mejor que morralla, y prefiero dar una oportunidad a novelas mejores.

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  12. Una cosa buena de estas novelas es que cogen parte de su mitología directamente del folklore del que se inspiró Tolkien en lugar de limitarse a copia este como hace la mayoría, de ahí que tanta gente piense que el género lo inventó el inglés.

    En cuanto a nuevas versiones de cuentos clásicos también aparece la Sirenita sólo que en lugar de ser muda no habla el mismo idioma que el príncipe de turno y usan a Geralt de intérprete. También está el cuento menos conocido del Erizo.

    http://www.youtube.com/watch?v=a4FBd0YTEqg

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  13. A mi tampoco me dejó con ganas de seguir leyendo los otros libros de la saga, de hecho, creo que lo dejé a falta de los últimos capítulos. Creo que quedé decepcionado al ver que era poco épico, supongo que me esperaba una cosa que no era. Eso si, alguna línea de dialogo tiene su gracia.

    - Te estás volviendo una verdadera histérica, Sardinilla -dijo-. Esto es un círculo del diablo normal y corriente. ¿Por qué estas escenas?

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  14. Si eres tan rarico como para no poder terminarte una novela de Martín, te recomiendo esto:

    (_)_)IIIIIIIIIIIIIIIID~~~~~~

    nada más que disir.

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  15. Lo mejor, por lo que yo puedo decir, las traducciones

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  16. Mas que malas lecturas, tienes malos habitos, lee cuando tengas tiempo, no cuando llegues cansado y sin ganas de nada, asi normal que no fueras capaz de acabarte choque de reyes

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  17. Mi comentario sobre la saga Geralt de Rivia parte desde un punto de vista diferente al aquí expuesto, y es que en mi caso descubrí primero los videojuegos del estudio polaco CD Projekt (saga The Witcher), y eso me animó a descubrir posteriormente la saga literaria de Andrzej Sapkowski.

    Para el que no ande demasiado puesto, decir que The Witcher fue una de las mayores sorpresas del género del rol en el año 2007, presentando una mecánica adictiva y un estilo narrativo mucho más profundo de lo que acostumbra el género (a lo que hay que sumar todas las posibilidades que ofrece a la hora de tomar ciertas decisiones que afectarán al desarrollo). The Witcher 2: Assassins of Kings ya fue la confirmación, aunando a todo lo anterior un apartado técnico sobrecogedor... aunque su final más o menos en seco no gustó a mucha gente. Ahora para 2015 se espera The Witcher 3: Wild Hunt, que apostará un poco por entornos más abiertos, será un título de vanguardia a nivel gráfico y, lo más importante, será el fin a la trilogía de juegos ideada por CD Projekt.

    Dicho esto, he de decir que teniendo de base los dos primeros juegos, he devorado la saga literaria con mucho gusto, de principio a fin, tanto las historias cortas de El último deseo y La espada del destino, como la historia guiada que ya continúa en las siguientes novelas. ¿Por qué? Porque voy cerrando muchos, muchísimos detalles que se van comentando a lo largo de los juegos, conformando así un universo rico y en el que cada trama se acaba trenzando para formar un “todo” soberbio.

    Lo preguntaban antes en este hilo, pero la saga de videojuegos The Witcher no está ambientada en ningún libro en concreto, sino que nos lleva años después de los hechos ocurridos en La dama del lago (el último libro de la serie), y continúa a partir de ahí. Sapkowski no ha participado en la creación de la historia, pero sí le ha dado el visto bueno (además de firmar un acuerdo en el que prohíbe expresamente que se toque cualquier elemento previo a la historia narrada en los libros o del pasado de Geralt).

    No soy crítico literario, pero sí lo fui en videojuegos durante años en diferentes medios, y puedo decir que The Witcher pasará, por infinidad de motivos, a la historia de honor de los videojuegos, como parte esencial para entender el género del rol, al mismo nivel que lo pueden ser sagas como The Elder Scrolls o Ultima. Si partes de los juegos, la obra de Sapkowski se disfruta de la primera a la última línea. Si se lee sólo la obra literaria, creo sinceramente que se quedaría un hueco bastante grande en ese universo que todavía pulula por mi cabeza, y que espero cerrar definitivamente con The Witcher 3.

    Un saludo, y gran blog.

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