6 de enero de 2014

'Solo en casa' (1990) y 'Solo en casa 2: Perdido en Nueva York' (1992)

Hay tres películas que siempre he asociado con la Navidad y, como soy así de imprevisible, dos de ellas llevan la palabra Navidad en su título: Los Teleñecos en Cuentos de Navidad (sobre la que ya hablé aquí), Pesadilla antes de Navidad (de la que no sé muy bien si hablar en Navidades o en Halloween) y Solo en casa. Ahora que lo pienso, también debería incluir Solo en casa 2: Perdido en Nueva York, por lo que supongo que son cuatro películas y no tres. Jamás se me han dado bien estas introducciones.

Cuando era pequeño, me encantaba Solo en casa. Me gustó desde el día de su estreno, y como mi padre compró el VHS según salió, luego seguimos viéndola casi todos los años, aunque no siempre en Navidad. La segunda parte también la vi en el cine, y me gustó incluso más que la primera. El VHS también lo quemamos de tanto ponerlo. Mi hermano incluso se compró un libro similar a los ¿Dónde está Wally? basado en la segunda película y titulado, en un alarde de originalidad, ¿Dónde está Kevin? Yo prefería buscar a los Bandidos Pegajosos. En definitiva, creo que si hubieran salido muñecos articulables, también los hubiésemos coleccionado. ¿Que niño no querría un Harry con la Cabeza en Llamas® o un Marv Electrocutado®?

Es cierto que la fórmula apenas varía de una parte a otra y que Perdido en Nueva York es una suerte de versión ampliada de su antecesora, pero ¿para qué cambiar algo que funciona?, ¿para ahuyentar al público que te llenó los bolsillos la primera vez? No, Chris Columbus y John Hughes sabían muy bien lo que se hacían. (Sé que lo mismo se podría decir sobre las pelis de Marvel; pero, aun así, mantengo mi opinión sobre Tordos.)

A continuación os daré cinco razones de peso por las deberíais ver estas dos películas cada Navidad. Yo ya lo he hecho. Otra vez.


#1. Las risas están garantizadas


No le busquemos tres pies al gato. Ni Solo en casa ni Perdido en Nueva York son la piedra angular de la cinematografía norteamericana. Lo mejor de estas películas es que te tronchas de risa con ellas. Son el Ciudadano Kane de la comedia infantil de principios de los noventa. De hecho, sólo se han registrado dos casos de personas que no se han reído al verlas: József Antall, profesor, bibliotecario, historiador, primer ministro húngaro y persona más aburrida y sobria sobre la faz del planeta hasta que falleció en 1993; y ese amigo tuyo que nunca pilla los chistes.

Por supuesto, lo que recuerda la gente con más hilaridad de Solo en casa suele ser la sucesión de golpes, trastazos y bofetadas que reciben los ladrones de poca monta interpretados por Joe Pesci y Daniel Stern. Los infames Bandidos Mojados (luego los Bandidos Pegajosos) son puro Mortadelo y Filemón: Pesci hace las veces de jefe bajito y malhumorado, y Stern, de subordinado desgarbado y tontorrón; pero ambos se llevan porrazos hasta en el carné de identidad. Impactos de balines, pinchazos, planchazos, caídas, quemaduras, aplastamientos, electrocuciones... Lo sufren y lo aguantan todo, excepto que un débil anciano les sacuda con una pala en la cabeza. ¿Quién sabe?, quizás la pala era mágica.

Los Invencibles.

Dicho lo anterior, lo cierto es que John Hughes no llegó tan lejos en Hollywood como guionista inspirándose en los tebeos de Franscisco Ibáñez. El humor de Solo en casa no se basa sólo en el slapstick y las bromas pesadas. Hay muchos tipos de gags y, por difícil que resulte de creer, algunos son incluso más divertidos que las bufonadas de Harry y Marv.

Mi broma recurrente favorita es la de Ángeles con almas sucias y Ángeles con almas aún más sucias, las películas de gánsteres que utiliza Kevin para pagar una pizza a domicilio y para engañar a los Bandidos Mojados y a los empleados del Hotel Plaza. Ningún niño del mundo vería antes una peli en blanco y negro de los años 30 que los Tiny Toons o ALF, pero no se me ocurren escenas más dignas de cita que estas.

"Quédate con el cambio, sabandija asquerosa".


#2. El reparto es excelente


Imagino que los padres que llevaron a sus hijos al casting de Solo en casa y vieron frustradas sus expectativas de fama y fortuna, se sentirían aliviados años más tarde cuando Macaulay Culkin empezó a pasar desapercibido en las colas de sin techo de los comedores asistenciales.

Los años no perdonan. Y el alcohol y las drogas menos.

Aunque hoy es difícil ver las películas que Culkin protagonizó cuando era un niño sin pensar en las pintas de quinqui que tiene desde que cumplió los catorce, no podemos pasar por alto el carisma y la frescura que desprendía en estas películas. No digo que fuera el mejor niño actor de su época, pero sí era gracioso y sabía meterse al público en el bolsillo con un par de muecas. ¿Quién puede resistirse, por ejemplo, a esta cara de pillastre?

Soy un niño muy travieso.

¿Y qué me decís de este encogimiento de hombros?

Un monito adorable.

A día de hoy casi puedo perdonarle que actuase en ese bodrio llamado El Guardián de las Palabras.

Por su parte, Joe Pesci y Daniel Stern forman el mejor dúo cómico de la historia del cine desde el Gordo y el Flaco y, a pesar de ser los malos de la función, acabas sintiendo lástima por ellos de tantos palos que reciben. ¿O no lo pasáis vosotros mal cuando Marv está a punto de pisar el clavo de la escalera? ¡Es peor que ver Saw!

Con un papel mucho más serio, Catherine O'Hara consigue algo tan difícil como es transmitir la angustia y la impotencia que sentiría cualquier madre en su misma situación sin caer en el melodrama y manteniendo a la vez su vis cómica. Eso no quita que sea una madre horrible a la que los servicios sociales deberían quitarle la custodia de sus hijos, pero madre sólo hay una y hay que quererla.

Los secundarios también son de lujo. En Solo en casa, el grandísimo John Candy, que un año antes había coincidido con Macaulay Culkin en la cinta Solos con nuestro tío, interpreta a Gus Polinski, el "famoso" músico de polka que ayuda a la madre de Kevin a regresar a casa. Y en Perdido en Nueva York, Tim Curry demuestra que cuando eres buen actor y te divierte tu trabajo, cualquier calzado te sienta de muerte, ya se trate de los tacones de un travestí roquero, los zapatones de un payaso extraterrestre infernal, o, como ocurre en este caso, los mocasines de un conserje amanerado. A su lado, incluso Rob Schneider es soportable como botones.

Viajar en una furgoneta con un grupo de polka, la pesadilla de cualquier persona civilizada.

Mejor Grinch que Jim Carrey desde 1992 y sin veinte kilos de maquillaje.


#3. John Williams compuso la banda sonora


Cada vez que recuerdo el libro de música que tuve que empollarme en el colegio, me pongo malo. No bastaba con que aprendiéramos a tocar Campanero y el Himno de la Alegría con la flauta dulce para irritación y malestar gastrointestinal de cualquiera que tuviera que escucharnos, sino que teníamos que conocer al dedillo la biografía de un montón de mariquitas con peluca que llevaban siglos muertos.

Si le hubieran dedicado a John Williams o a Hans Zimmer un par de páginas en el libro de texto, mi interés por la historia de la música clásica sin duda hubiese sido mayor. Para empezar, hubiese existido.

En cualquier caso, lo que yo quería decir es que la banda sonora de Solo en casa es emblemática y muy navideña, y hace del filme lo que es: un auténtico clásico para esta época del año. ¿Sabíais que la nominaron a los Oscar? Pues ahora lo sabéis.



#4. Tienen moraleja


Aunque las películas de Solo en casa buscan hacer pasar un buen rato, no se olvidan de que son películas familiares y, para más inri, navideñas. Por lo tanto, DEBEN transmitir valores al espectador.

Estas son las tres lecciones más importantes que yo mismo, con un nivel moderado de atención, pude aprender:

1. Ten cuidado con lo que deseas. Al principio de Solo en casa, Kevin dice que preferiría no tener familia y estar solo. Cuando su deseo se cumple porque su familia se va sin él de viaje a París, se pone más contento que unas castañuelas porque ahora puede comer todas las chucherías que quiera, acostarse tarde y ver películas para mayores sin que le castiguen (extrañamente Kevin no tiene ningún videojuego de NES al que viciarse durante dos día seguidos sin enterarse de que dos ladrones han entrado a su casa a robar). Pero nuestro joven protagonista también pasa miedo y, al final, acaba echando de menos a su familia. Lo mismo ocurre más o menos cuando Kevin desea pasar las vacaciones solo en Perdido en Nueva York. Esta es la razón por la que cuando yo soplaba las velas de la tarta de mi cumpleaños sólo pedía deseos sencillos e inofensivos, como que me regalasen el Party Wagon de las Tortugas Ninja o que mi hámster aprendiese a bucear. Debo añadir que nunca tuve el Party Wagon y mi hámster jamás aprendió a bucear. Seguro que hay una lección que aprender de todo esto, empezando por "No confíes tus deseos a unas estúpidas velas".

Nadie quiere pasar las Navidades solo.

2. Supera el miedo al fracaso. El vecino de Kevin y la loca de las palomas del Central Park son personas que viven solas por temor a que si abren su corazón de nuevo, les hagan daño. También son personajes muy siniestros que no hacen el menor esfuerzo por no parecer tan siniestros, pero no es a lo que yo iba. Kevin, experto en psicología desde los ocho años, les da el empujón que necesitan para volver a encauzar su vida, convenciéndoles de que no pierden nada por intentar solucionar sus problemas y que es mejor arriesgarse y fallar que dejar pasar la oportunidad de ser feliz. Aún recuerdo cuando me ofrecieron invertir en acciones de Pocoyó y pensé que sería una tontería... Ahora podría ser un inversor pudiente.

Macaulay Culkin se parece cada vez más a este señor.

Su ropa huele a caca de paloma.

3. Si te vas de vacaciones y dejas a un niño solo en casa, evitará que te roben. O no.


#5. Son la prueba de que Elvis vive


O al menos de que el Rey vivía en 1990, trece años después de su supuesta muerte. Toda persona con dos dedos de frente sabe que su funeral fue un montaje y que el ataúd pesaba tanto porque llevaba ventiladores para refrigerar el muñeco de cera que hacía las veces de cadáver, no porque Elvis estuviese hecho una foca.

Si creéis que me estoy inventando una sola palabra de lo que habéis leído, decidme entonces quién es el hombre barbudo que aparece en esta escena de Solo en casa detrás de la madre de Kevin:

No, John Candy no, el otro. ¿O es que John Candy tiene barba?

En efecto, Elvis no sólo sigue vivo, sino que hizo un cameo en una película de Chris Columbus. Lógico.

En fin, si conocéis estas películas, ya sabéis lo buenas que son, y si no las conocéis, corred a buscarlas. Es casi imposible encontrarlas en DVD, pero seguro que se os ocurre alguna otra forma de verlas. ¿Habéis oído hablar del milagro navideño de Internet?

16 comentarios

  1. Muy buena peli, la ví de casualidad en la Cineteca Nacional allá por el 91, recuerdo que estudiaba teatro infantil y nos llevaron como premio a ver dos peliculas: primero la de el juego de la muerte y una hora después de la sólo en casa. Me impactó bastante. Tienes razón, toda la audiencia al unísono se quebraba de la risa y en verdad eran rutinas o esquemas que al menos en México no las habíamos visto en cine.
    Aunque carece un poco de sentido común(ya voy de amarguete), pero se le perdona. Me gustó más el final de un comic/revistucha o pasquín mexicano "VideoRisa" que parodiaba los filmes de la época, en ese al final se ajusticiaban al chamaco por hacerles perder las vacaciones y otras situaciones "cómicas" para la época y siendo niño.
    La segunda la ví allá por el 2001 en esos dias en que no hay que salir y no tienes internet, solo la TV y la programación local, me pareció buena pero ya no tanto como la primera; la tercera es una mierda y simplemente no aguanté ni 15 minutos viéndola.
    Creo que empezó a decaer cuando salió lo del escándalo con Michael Jackson, "pero esa es otra historia"(como diría la nana Goya).
    Excelente reseña y me prepara para pasar el día de Reyes en mi chamba con una sonrisa, ahorita ando tratando de dormir a mis querubines porque apenas son las 10pm del 5 y están ansiosos por la llegada de sus juguetes.

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  2. 1- En la foto, más que a Elvis, yo veo a Russell Crowe con los carrillos rellenos de tant mazapán.
    2- Como peli navideña, a mí me vienen a la cabeza las tres primeras de La jungla, al suceder en ese período (en la tercera no se nota por estar con too el calor, pero lo dice el niño al que le manga Bruce la bicicleta).

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  3. hace dos días comprobé viendo canal plus que la saga va por la quinta parte....no es broma...vaya manera de estirar el chicle...era una peli directa para la tele o dvd

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  4. La película en la que coincidió Macaulay Culkin con John Candy es "Solos con nuestro tío".

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  5. Lo mejor de la película son las escenas de las trampas, muchas cuando ponía la película me saltaba el resto e iba directamente a verlas.

    Lo más triste de la dos películas es que el protagonista sigue viviendo con unos padres negligentes que le castigan a él (y sólo a él) por peleas que no empezó y que no le prestan la atención suficiente para darse cuenta de su desaparición dos navidades seguidas.

    Hace poco en Cracked hicieron un artículo sobre secuelas demasiado buenas para vivir en la que un Kevin ya adulto es un multimillonario que consiguió su fortuna creando medidas de seguridad y que vive como un ermitaño en una mansión llena de trampas.

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  6. Grandes películas, yo también acabe quemando las cintas, hasta que descubrí ese milagro de internet, son de culto ambas, y me molesta mucho que muchos, que seguramente disfrutaron de la 2, ahora renieguen de ella, en mi opinión es como Die Hard 1 y 2, si te gusto la uno te gustara la 2 (y la 3), lástima que la saga de SEC, se hundirá cada vez más, en el detritus infernal, con la 3, 4, 5 y las que quedan.

    Gracia Lord de la fuerza del broche, gracias a usted ya encontré la película donde sale el de sabandija asquerosa, aunque no son dos, solo una.

    PD: A mi si me gusto El guardián de las palabras, creo que fue por las aventuras d terror, aventura y fantasía, mas la gran animación.

    PD2: ¿Cuando harás la reseña de Pesadilla antes de Navidad?

    PD3: ¿Y una reseña de http://www.filmaffinity.com/es/film608944.html o sino tu opinión?

    Felices Reyes.

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  7. Por fin me he puesto al día con el blog!

    Nada que agregar: clásicos indiscutibles de las pelis para niños (y adultos también) de los 90's. Tienen equivalente en nuestra época?

    La 2da tiene, además, un valor especial extra para mí, ya que fue la primera película que mi padre me llevó a ver en un cine. Desde entonces empezó mi affaire con la pantalla plateada que espero nunca termine.

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  8. Dos clasicos navideños imperecederos. En Antena 3, siempre fue tradicion emitir las dos pelis. Y yo no me las perdia!!!!

    Lo gracioso es que hace tiempo escuche que varias asociaciones de padres pidieron que las televisiones no emitieran los dos filmes, porque segun decian, enseñaban a los niños como hacer trampas. De hecho, circulaban historias de padres que habian resultado heridas por culpa de trampas que sus hijos les habian preparado, inspiradas, se supone por la pelis. Tan ciertas estas historias, como cuando te contaban la del primo de un amigo que se tiro del tejado de su casa porque se creia Goku.

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    1. La pelicula "barrio de campeones(1981)" retrata esa situación con un niño que se pone un trapo a manera de capa y se lanza diciendo que es Superman...cae en una choza vieja pero el efecto es el mismo; pero no pasa de una peli.

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  9. M@nchitas: ¿La última peli de Bruce Lee y Solo en casa en una sesión doble? No pegan ni con cola.

    Victor: La primera Jungla de cristal tiene su toque navideño. En las siguientes lo veo menos.

    Dani el Grande: Puedes enviar sugerencias a mi cuenta de Twitter o a mi correo electrónico. Si vas a hacer sugerencias aquí, al menos comenta antes algo que tenga con ver con la entrada en cuestión, por favor. A todo esto, no he visto Four Rooms.

    lord-j: Ese chicle está roto.

    Anónimo: Sí, se me fue la pinza. Muchas gracias por apuntarlo.

    Anonimatus: Me gustaría ver esa secuela, aunque no sé si el tono podría ser el de una comedia.

    Gargoyles: Aún no me veo escribiendo sobre Pesadilla antes de Navidad. No está en mi cabeza. Oz, un mundo fantástico es algo más probable, pero tendría que encontrarla en DVD.

    Jeral: Lo que no tiene duda es que todas las generaciones tienen películas que recordarán con nostalgia. Los verdaderos clásicos son los que perduran generación tras generación.

    JoakinMar: Si no todos los niños que veían Bola de Dragón Z se tiraron desde el tejado de su casa, quizá el problema no fuera la serie de televisión.

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    1. Bueno, también tenían la de "Casablanca" y la otra que recuerdo por el poster era una de "Cantinflas". Tenían un coctail "muy selectivo". Tuvimos que elegir lo menos cutre y aprovechar el descuento jejeje.

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    2. Pues utiliza el milagro de internet ;).

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  10. Creo que lo de "Four Rooms" se refiere a que toda la acción sucede durante una Nochevieja.

    Gracias a tu sugerencia les he puesto "Sólo en casa" a los enanos y han disfrutado... como enanos, claro. Ahora a por "Sólo en casa 2".

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  11. ¿Y ni una sola referencia a la aparición de Scarlett Johansson en la nefasta tercera parte de estas películas? Si, si, ya se que se habla solo de las primeras dos pero sigue siendo algo imperdonable...

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  12. Ha sido ver el analisis médico de Solo en casa 1 y 2 y pensar en tu post ;)
    https://www.youtube.com/watch?v=8WKgNyvsNDM

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