30 de octubre de 2014

'Cementerio de animales', de Stephen King

Los que habéis seguido el blog desde su apertura quizá os hayáis dado cuenta de que, en cada especial de Halloween, he reseñado una de las novelas de terror de ese señor feo de Maine llamado Stephen King. Lo curioso es que yo mismo no me había dado cuenta de estarlo haciendo. Sí, así es. He comentado una novela distinta de Stephen King en cada especial de Halloween por pura casualidad. Cosas más raras se han visto (por ejemplo, los mensajes crípticos que aparecen escritos con sangre en el espejo de mi cuarto de baño cada mañana y que dicen cosas como "TE ESTOY OBSERVANDO" o "VAS A MORIR"; si tenéis alguna idea de que querrán decir, soy todo oídos).

Por lo tanto, cuando vi que este año no tenía nada preparado para continuar esa inconsciente tradición, me puse nervioso y corrí por toda la casa como pollo sin cabeza.

¿Os parece que estoy sacando el tema de quicio? ¡Las tradiciones nacen con una fuerza que afecta a generaciones que ni siquiera las ven nacer! ¡Uno no puede simplemente detener esa fuerza sin esperar alterar el equilibrio del universo aunque sólo sea un poquito!

Consciente del desastre cósmico que podía provocar, busqué en Amazon un libro que no costase más de 10 euros y fuese popular, porque una cosa es salvar el universo y otra despilfarrar el dinero para leer morralla. Sé que lo fácil hubiera sido comentar una novela que ya hubiese leído, pero si tiro de mi memoria, la única imagen que me viene a la cabeza cuando pienso por ejemplo en Carrie es la de un John Travolta melenudo con cara de pipiolo en la adaptación cinematográfica de Brian de Palma. Como comprenderéis, no puedo escribir una reseña con esa estampa siguiéndome a todas partes.

Finalmente, escogí Cementerio de animales porque se publicó en el año del primer vuelo del Challenger, del estreno de El retorno del Jedi, del lanzamiento de la NES en Japón, de la emisión del videoclip Thriller en la MTV, y de mi nacimiento, y también porque en la portada de su primera edición sale un gato endemoniado con los bigotes desastrados debajo de un cementerio con muchas lápidas apiñadas entre las que se alza una silueta oscura con un niño en brazos. Supuse que la novela trataría sobre mascotas muertas regresando del Más Allá para aterrorizar a sus dueños; felinos putrefactos afilándose las uñas en las cortinas de una abuelita entrañable, perros zombi con el costillar al aire dejando regalitos apestosos en el sofá y canarios silbando la marcha fúnebre. Por eso, me sorprendió encontrarme la triste historia de un padre incapaz de aceptar la muerte de sus seres queridos.


Cementerio de animales (Pet Sematary en el original) comienza con el doctor Louis Creed, su mujer, sus dos hijos y su gato Church mudándose a Ludlow, un pueblecito situado en Maine (porque, como bien sabemos, para Stephen King el universo se reduce a 91.646 kilómetros cuadrados de bosques de pinos, lagos y pueblos entrañables en los que ocurren sucesos siniestros).

Nada más llegar, los Creed hacen buenas migas con Jud Crandall, un viejito afable que ha vivido toda su vida en la casa de enfrente con su mujer y que, al poco de instalarse, les lleva de visita a un improvisado cementerio en el que los niños del pueblo entierran a sus mascotas, lo que ocurre con más frecuencia de la deseada porque la carretera que cruza el vecindario es el escenario de abundantes espachurramientos. Ya sabéis lo que dicen: nada como una excursión al cementerio de mascotas para que tu hija de cinco años se haga a la idea de que un día su querido gato será pasto de los gusanos.

Pero, profundo en el bosque, en tierras indias, hay un segundo cementerio a cuyos poderes sobrenaturales Louis recurrirá cuando se produzca una muerte en la familia.

No, no esa muerte en la familia. Tú ya tuviste tu momento en este especial de Halloween, Batman.

¿Recordáis el cementerio que había bajo la casa de los Freeling en la película Poltergeist?, ¿el que acabó convirtiendo su piscina en una sopa de cadáveres? Pues el cementerio de este libro no se parece en nada a ese. El camposanto que hay tras la casa de los Creed también es sobrenatural, pero trae vida, no muerte. Esto sería fetén si no fuera por un problemilla, y es que los que regresan del otro lado del túnel ya no vuelven a ser como eran. Y no me refiero a que de pronto aparezcan con un gran bigote y sombrero.

"Church huele raro", dice la hija de Louis. Sí, y también te mira raro. Como esas palomas que se quedan paradas en lugar de apartarse de tu camino...

Stephen King e Ignatius, avatar del Rojo, también conocido como Calcetines.

Cementerio de animales es una de esas novelas que se toman su tiempo en construir a los personajes, en darte a conocer sus inquietudes, sus aspiraciones, el entorno que les rodea... y poco a poco va introduciendo algunos elementos sobrenaturales, que, precisamente por su contraste con lo cotidiano, te ponen los pelos de punta. Y cuando digo poco a poco, quiero decir muy poco a poco. Tienes que leer 150 páginas antes de que el lindo gatito salga de su mini-tumba.

Y el minino, aunque acapare portadas, sólo es la punta del iceberg. Es a partir de una muerte mucho más dolorosa y deprimente, tan deprimente que a uno le dan ganas de dejar el libro a medias, que la cosa se desmadra. Es entonces cuando acompañamos al doctor Louis en su descenso hacia la oscuridad, la locura y el automodelismo. Y puedes gritar al libro todo lo que quieras, o incluso cantarle una jota, porque Louis no te va a oír ni entrar en razón. Es más, si estuvieras en su piel, quizá tú harías lo mismo que hace él, sobre todo si te impulsase una fuerza invisible, malvada y primigenia, una fuerza tan poderosa como la que te impide resistirte a tomar una galleta Oreo entre horas, o a comprar videojuegos de oferta en Steam a los que nunca vas a jugar.

Dale Midkiff como Louis Creed pareciéndose a Paul Rudd en la adaptación cinematográfica de 1989.

¿Da miedo Cementerio de animales? Me alegro de hacerme esa pregunta. Los aficionados al género de terror saben que hay una gran diferencia entre recibir un susto y sentir miedo. Los sustos vienen tan rápido como se van. Un bocinazo en la calle, alguien cruzándose de golpe en tu camino, la factura de la luz en invierno... Casi cualquier cosa puede sobresaltarte. En cambio, el miedo es algo que te llevas a casa, se acuesta contigo y te quita el sueño por la noche, como una novia picaruela que no entiende que mañana tienes que levantarte a las seis para coger un avión.

Cuando quiere, Stephen King consigue meterte el miedo en el cuerpo, y lo mejor que puedo decir de esta novela es que con ella he vuelto a mirar de reojo al umbral de la puerta desde mi cama con la sensación de que, por imposible que fuera, podía haber "algo" acechándome. Es una bobada, pero cuando estás solo en casa, es de noche, refresca y sopla el viento, tu imaginación crea imágenes pavorosas incluso con la ropa que has dejado preparada para mañana sobre la silla. La forma negra, de contornos desdibujados, agazapada en el umbral, tampoco ayuda.

¡Gato malo! Te quedaste sin cabezas de sardina.

Al propio Stephen King le horroriza Cementerio de animales más que ningún otro libro que haya escrito. Que un escritor sienta miedo de lo que escribe me parece lógico, porque si estás escribiendo una novela de terror y tú mismo no sientes un escalofrío en la nuca cuando llegas a los pasajes más espeluznantes, quizá deberías dejar la carrera de novelista y dedicarte a escribir manuales de instrucciones para electrodomésticos. Pero en el caso de Cementerio de animales, ese miedo va un poco más allá. El texto es semiautobiográfico y refleja el temor de King a perder a sus propios hijos.

De hecho, cuando King terminó de escribir el libro, le pareció tan oscuro y doloroso que lo abandonó en un cajón. Luego le llamó la editorial Doubleday, con la que estaba teniendo serios rifirrafes económicos, y le dijo que su contrato estaba a punto de terminar y que tenía que entregar otro libro antes de poder largarse con otra editorial que no le apretase tanto el cinturón. Esposa prudente mediante, King revisó el manuscrito original y se lo entregó a la editorial antes de mandarla a freír espárragos. Gracias a ello, sus lectores hemos podido disfrutar de una de sus mejores novelas.

Sólo puedo añadir que la recomiendo encarecidamente. Junto a It y El resplandor, es de lo mejor que he leído de Stephen King.

Y como con este artículo se acaba el especial de Halloween de 2014, os deseo un terrorífico Día de Todos los Santos, Día de los Muertos y Halloween.

11 comentarios

  1. Ya en otras entradas debo haber dicho que soy un forofo de sai King (aunque no había notado la tradición anual de una entrada en su honor), pero debo confesar que éste es el único libro suyo que no me he atrevido a releer. No sé si se podrá llamar miedo, pero a mí me da muy mal rollo; comprendo perfectamente sus sentimientos. Por lo mismo, no deja de llamarme la atención de que este título suele ser mencionado con regularidad como el primer libro que muchos leyeron (y por ende, su favorito) de este autor. Yo lo conseguí cuando ya tenía callo en esas lides.

    Y no soy experto, pero creo que los mensajes en tu baño quieren decir que te observan y que vas a morir.

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  2. Conozco la novela gracias a la película cuyas imágenes ilustran el artículo. Felicidades por poder hacer un artículo sólo con la sinopsis de la película sin hacer grandes spoilers.

    Para mi el personaje más diabólico no es ninguno de los retornado sino el viejo que revela el secreto del cementerio de animales y sugiere enterrar al gato allí aún sabiendo que volverá convertido en un monstruo asesino. Tengo la teoría de que es un brujo al servicio de los poderes oscuros que crearon el cementerio y que usa magia para implantar a sus víctimas la idea de que deben enterrar a sus seres queridos en el cementerio, que todo saldrá bien.

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  3. No lo he leído pero me lo apunto. Vaya, no tengo papel ni boli, sólo mi mano y estas tijeras, qué dilema... Bien, vamos allá...
    Precisamente, mira tú que casualidad, acabo de terminar "El Umbral de la Noche" que es uno de los primeros libros de relatos de King y la verdad es que, excepto alguna excepción, son bastante buenos sobre todo "La Cornisa" y "Los Chicos del Maíz". Que mal rollo me dio la adaptación de este relato y el propio cuento es peor, mucho, mucho peor.

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  4. Apuntaremos la misma en el listado de futuribles lecturas, tiene una pinta acojonante (usando la palabra en su doble sentido).
    Una pena que deje de emitirse el especial Halloween del tipo de la Brocha, esperaba con ilusión un monográfico sobre la típica noche de difuntos española: DON JUAN TENORIO

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  5. Yo de Stephen King me estoy leyendo ahora mismo la saga de la Torre Oscura. Voy por el quinto libro y terminandolo. Y aqui King no circunscribe la historia a un pueblecito de Maine precisamente.

    En cuanto a esta, llevo tiempo queriendo leerla por lo macabra que resulta o tiene pinta de ser, y tras leer tu reseña, creo que asi es. De King solo he leído mas que unas cuantas novelas y no precisamente de las mejores (aunque El umbral de la noche contiene algunos relatos bastante aterradores). Pues mira, para el Especial Halloween del año que viene te recomiendo la de Un pueblo llamado Salems Lot que me parece que es de esa época y también me aterro en su momento. Es de vampiros.

    Feliz Halloween!!!!

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  6. Pues muchas gracias por el esfuerzo extra de cada Halloween! Muy buenos artículos. Recuerdo cuando leí Cementerio de Animales, hace unos... 30 años. Pasé mucho miedo y aun puedo sentir el mal rollo con la escena del camión... King, cuando acierta en el tono, es un mestro.

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  7. Pese a su fama los libros de Stephen King no me termina de gustar sobre todo los finales de sus libros parecen atropellados o que no sabe como cerrar las historias y suelen dejar lagunas.

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  8. De acuerdo contigo: el libro superó a la peli en sentimiento e intromisión a la trama. La primera vez que vi la pelicula en los ochentas dos cosas me impactaron : que el viejecillo era "German" Monster y lo doloroso que debe sentirse el corte que le hace el minichuky al viejo en los tendones. El libro junto a mi album de México86 y mis cuadernos de primaria los perdí cuando cambié de casa =(; recuerdo que también tuve otras espectativas por el gato en la portada, lo leì 4 veces en diferentes etapas de mi vida y creo que le das otra forma a la historia.
    La que marcó la época fue la de IT, pero esa es otra historia.
    ¿no has pensado en escribir algún librillo? tienes estilo y es muy buena la estructura e investigación de tus entradas.

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  9. Yo no he visto la adaptación cinematográfica. Obviamente soy consciente que no le llega al libro. Pero obviando eso ¿me la recomendarías?

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  10. Lo de tus mensajes en el espejo estoy seguro que es una ex novia suya, lo mejor en este caso es dejar la tapa del bater arriba, así no entran ni de broma al baño. Funciona con la mia, saludos.

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  11. ¡¿Calcetines?! ¡¿Avatar del rojo?! Reseña de Animal Man new52 ya. Ahora que lo pienso, esta etapa de Animal Man guarda varios puntos en común con Cementerio de Mascotas

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