27 de enero de 2014

El coche fantástico: Despedida de White Rock

Nunca es tarde si la dicha es buena, y aunque este mes tenga ya los días contados, aún estoy a tiempo de recapitular otro episodio de El coche fantástico. Espero que os lo toméis como una buena noticia. Será el sexto que comente sin contar sesiones dobles. ¡El sexto! ¿No es una pasada? O triste, también podría calificarse de triste, sí. Todos tenemos mejores cosas que hacer.

Por aquello de seguir un orden, como el último episodio que revisé fue Maniobras mortales, hoy pasaremos al siguiente: Despedida de White Rock, el tercer episodio de la serie, emitido por primera vez el viernes 8 de octubre de 1982. Yo ni había nacido.

El título en inglés del episodio (Good Day at White Rock) es un homenaje a la película de Spencer Tracy Conspiración de silencio (Bad Day at Black Rock), que inspiraría también el título del episodio Black Day at Bad Rock de El Equipo A. Los argumentos de ambas series eran malos tirando a casposillos, así que no me esperaba que los guionistas se molestasen en buscar títulos originales, aunque, por otro lado, también me parece curioso que parodiasen títulos de películas famosas. Hoy estoy indeciso.

20 de enero de 2014

Superman: La guerra de los mundos

En 1898, H. G. Wells escribió La guerra de los mundos, un libro de ciencia ficción en el que los marcianos invadían Inglaterra y destruían todo a su paso, imparables, hasta que se exponían a la atmósfera terrestre y sucumbían a las bacterias; una crítica del escritor al colonialismo, el encorsetamiento de la sociedad británica y la compota de manzana. También contiene uno de los mejores ejemplos de anticlímax de la historia de la literatura. No, en serio, ¿bacterias?

En 1938, un joven Orson Welles popularizó el relato en los Estados Unidos a su peculiar manera: retransmitiéndolo como si fuera un boletín radiofónico sobre el ataque alienígena a los campos de Grover's Mill, Nueva Jersey. Esta retransmisión es famosa en los Estados Unidos porque provocó la histeria colectiva en diversos reductos rurales, ya que mucha gente conectó el programa ya empezado y pensó que el ataque era auténtico. Teniendo en cuenta que en aquella época la tele estaba en pañales y que los seriales radiofónicos eran lo que lo petaba en materia de entretenimiento, uno sólo puede concluir que al menos un millón y medio de americanos eran demasiado impresionables y paranoicos. Eran otros tiempos, claro, y yo aún recuerdo a mi abuela viendo Air Force One como si fuera un documental, angustiada porque iba a morir el presidente Ford. Harrison Ford.

En 1998, Roy Thomas y Michael Lark se unieron para colaborar bajo el sello Otros Mundos de DC en un crossover menos descabellado de lo que puede parecer, introduciendo a Superman en la novela de Wells e incorporando a la historia elementos tanto de la emisión radiofónica, como de su adaptación cinematográfica de 1953.

Iré con mi opinión por delante: este cómic, inédito en España hasta noviembre del año pasado, es una obra maestra. Incluso me gusta más que ver a Superman zurrando a Cthulhu.

13 de enero de 2014

Geralt de Rivia: El último deseo

Poco a poco, estoy volviendo a introducirme en el mundo de la lectura. Sé que hasta que me jubile no volveré a leer cien libros al año, como hacía en la universidad, pero sí me gustaría que los libros que hay sobre mi mesita de noche no estén ahí sólo para acumular polvo y servirme de instrumento de liquidación de mosquitos. Por lo tanto, estoy muy pendiente de cualquier recomendación con la que pueda toparme, aunque sea en lugares insospechados.

El primer contacto que tuve con la serie de novelas de fantasía de Geralt de Rivia fue cuando vi el tráiler del videojuego The Witcher 3: Wild Hunt. El hecho de que una novela se preste a este tipo de adaptaciones debería inspirar poca confianza al lector, pero en ese momento ni siquiera presté atención a que el juego estuviera basado en una saga literaria. Mis cinco sentidos estaban puestos en el alucinante monstruo gigante con cuernos de reno.

Meses más tarde, en el blog Reflexiones de un tipo con boina, leí un comentario en el que se recomendaba la saga de Geralt se Rivia como alternativa a la tediosa Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, señalando que aquélla era literatura fantástica "de calidad".

Hastiado de leer a Martin después de llevar probablemente más de un año luchando por terminarme Choque de Reyes, y como fan de la literatura fantástica que soy desde que comencé a leer libros de la Dragonlance hace ya como medio millón de años, decidí dar una oportunidad al tal Geralt de Rivia habiendo leído apenas un par de reseñas y sin saber todavía muy bien qué iba a encontrarme.

6 de enero de 2014

'Solo en casa' (1990) y 'Solo en casa 2: Perdido en Nueva York' (1992)

Hay tres películas que siempre he asociado con la Navidad y, como soy así de imprevisible, dos de ellas llevan la palabra Navidad en su título: Los Teleñecos en Cuentos de Navidad (sobre la que ya hablé aquí), Pesadilla antes de Navidad (de la que no sé muy bien si hablar en Navidades o en Halloween) y Solo en casa. Ahora que lo pienso, también debería incluir Solo en casa 2: Perdido en Nueva York, por lo que supongo que son cuatro películas y no tres. Jamás se me han dado bien estas introducciones.

Cuando era pequeño, me encantaba Solo en casa. Me gustó desde el día de su estreno, y como mi padre compró el VHS según salió, luego seguimos viéndola casi todos los años, aunque no siempre en Navidad. La segunda parte también la vi en el cine, y me gustó incluso más que la primera. El VHS también lo quemamos de tanto ponerlo. Mi hermano incluso se compró un libro similar a los ¿Dónde está Wally? basado en la segunda película y titulado, en un alarde de originalidad, ¿Dónde está Kevin? Yo prefería buscar a los Bandidos Pegajosos. En definitiva, creo que si hubieran salido muñecos articulables, también los hubiésemos coleccionado. ¿Que niño no querría un Harry con la Cabeza en Llamas® o un Marv Electrocutado®?

Es cierto que la fórmula apenas varía de una parte a otra y que Perdido en Nueva York es una suerte de versión ampliada de su antecesora, pero ¿para qué cambiar algo que funciona?, ¿para ahuyentar al público que te llenó los bolsillos la primera vez? No, Chris Columbus y John Hughes sabían muy bien lo que se hacían. (Sé que lo mismo se podría decir sobre las pelis de Marvel; pero, aun así, mantengo mi opinión sobre Tordos.)

A continuación os daré cinco razones de peso por las deberíais ver estas dos películas cada Navidad. Yo ya lo he hecho. Otra vez.

2 de enero de 2014

Top 5: juguetes del catálogo de Toys 'R' Us


Las Navidades pasadas me salté a la torera mi particular costumbre de comentar un catálogo de juguetes para el especial navideño del blog, pero como en esta época tan festiva y comercial no puede uno dejar de hablar de lo que más entretiene a los niños cuando no están echando Bob Esponja en la tele, reemplacé ese artículo por otro sobre los regalos que me trajeron los Reyes Magos en 1990.

Este año, para evitar ridiculizarme con fotografías viejas en las que salgo achuchando a un perro de peluche que dice "Te quiero", he decidido retomar los catálogos de juguetes. Siempre me sorprende lo grandes que son. El de Toys 'R' Us de estas Navidades, que es el catálogo que he escogido este año, tiene 148 páginas. ¡148! Los libros de la edición blanca de Barco de Vapor no llegan ni a la mitad de páginas usando fuentes de tamaño descomunal.

A continuación, tenéis mi top 5 de juguetes del catálogo en curso. Aún estáis a tiempo de pedirlos para Reyes.