26 de mayo de 2014

Juego de Tronos: Sinsonte

Voy a empezar por resolver una pregunta que todos os estáis haciendo desde que visteis anunciado este episodio. Y no me refiero a si en él se resolvería el juicio por combate que todos esperamos con ansia, sino a qué narices es un sinsonte. Por lo tanto... ¿qué narices es un sinsonte?

Un sinsonte es un ave americana, de plumaje grisáceo y vientre blanquecino, con un canto muy variado y melodioso. En América Central también se conoce como cenzontle, que en náhuatl significa "que tiene cuatrocientas voces". Por mi parte, después de escucharlo piar en un par de vídeos de YouTube, os puedo asegurar que ha sido una experiencia irrepetible, sobre todo si no consigo recuperarme de la perforación del tímpano.

Algunas personas confunden el sinsonte con el ruiseñor, quizá por la mala traducción que se hizo del título de la novela más famosa de Harper Lee; pero también habrá quienes os digan que si está vivo y tiene alas, es un pájaro. Ninguna de estas personas ha tenido que sacar a un murciélago asfixiado del filtro de una piscina. No, no son el mismo pájaro. El ruiseñor no te destroza los oídos.

Sinsonte también es el título de este episodio y el blasón de la Casa Baelish. Y si Petyr "Meñique" Baelish entra en acción, ya sabéis que no se avecina nada bueno.

22 de mayo de 2014

Godzilla (2014)

El público occidental no está preparado para una película japonesa de Godzilla. Los fans del Rey de los Monstruos pueden pensar que sí, pero eso es porque son unos freaks de cuidado, como James Rolfe. Si el espectador medio, el que consigue que películas como Malditos vecinos y Ocho apellidos vascos sean las más taquilleras, ve una película de la guisa de King Kong contra Godzilla o Godzilla: Final Wars, saldrá del cine confundido y espeluznado, pensando que le han tomado el pelo y que debería haberse gastado el dinero de la entrada en tomarse un tinto y una docena de boquerones en vinagre.

La primera película de Godzilla, de 1954, es la única de la saga que uno puede tomarse en serio. Su tono es inusitadamente dramático porque en ella el director se vale de la presencia del monstruo para plantear dilemas morales y reflejar tragedias paralelas a las provocadas por los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. A pesar de ello, a día de hoy sólo un niño podría verla sin troncharse de risa. Y es que Godzilla no deja de ser un actor con un disfraz de gomaespuma; o, a veces, una marioneta. Y ningún niño terminaría de verla, porque es una película muy lenta rodada en blanco y negro que no puede competir con el surrealismo colorido e histérico de La hora de las aventuras.

El resto de películas de Godzilla son, en el mejor de los casos, divertimentos extravagantes. Yo he visto seis o siete y me encantan, como me encanta cualquier producción cutre realizada con mimo; pero ningún director consigue que los grandes estudios de Hollywood le contraten para hacer una cinta de monstruos que no aspire a ser un blockbuster. Esto significa que hay que pasar por el aro respetar ciertas reglas, entre ellas no utilizar actores con disfraces de monstruo. La suitmation sólo funciona en Japón.

Dicho esto, el filme de Gareth Edwards es probablemente lo más cerca que va a estar una película americana del Godzilla de Toho.

19 de mayo de 2014

Juego de Tronos: Leyes de dioses y hombres

Hoy me voy a librar de las introducciones forzadas y lanzaros a bocajarro una pregunta muy sencilla: ¿Cómo disfrutáis vosotros de Juego de Tronos?

Seré más claro. ¿Veis una vez cada episodio cuando se emite y os olvidáis de la serie hasta que pasan el siguiente? ¿Habéis leído los libros o estáis leyéndolos a medida que avanza la serie? ¿Comentáis los episodios con vuestros familiares, amigos, compañeros o, en su defecto, con vuestro reflejo en el espejo? ¿Os montáis vuestras propias teorías sobre lo que ocurrirá con tal o cual personaje? ¿Leéis largas recapitulaciones de los episodios en internet para cercioraros de que vuestra vida no es la más triste del mundo?...

En serio, siento curiosidad. Podéis contestar en los comentarios. Yo aún tengo que terminar de escribir mi crítica de Godzilla.

12 de mayo de 2014

Juego de Tronos: El primero de su nombre

En episodios anteriores de Juego de Tronos... Bran Stark "desconecta" a Hodor para que no revele su posición, Jon Nieve pide voluntarios para meter en cintura a los amotinados del Torreón de Craster, los amotinados en cuestión tienen encerrado al lobo de Jon y capturan al grupo de Bran, Brienne dice que no necesita ningún escudero y se despide de Jaime Lannister, Cersei le pega cuatro berridos a Tyrion por dejar que se lleven a su hija Myrcella a Dorne, Jaime advierte a Loras Tyrell que su hermana lo asesinará mientras sueña con los angelitos, el maestre Luwin entrega a Catelyn Stark una carta de su hermana Lysa diciendo que a Jon Arryn se lo cargaron los Lannister, Meñique revela a Sansa su papel en el envenamiento de Joffrey, Lady Olenna comparte su papel en el asesinato con su nieta Margaery, y Margaery visita al futuro rey Tommen en su dormitorio para que se vayan conociendo mejor.

¡Buf! ¿Agobiados por el exceso de información? Cuando un episodio se molesta en recordarte tantos detalles es porque va a atar cabos sueltos y los creadores y la productora no confían en que seas capaz de recordarlo todo por ti mismo. Si sigues la serie, pero no lees los libros, es normal que piensen eso de ti.

8 de mayo de 2014

Pop-Tarts de Oreo... presentadas por los Masters del Universo

El viernes pasado, estuve en la tienda de comida de importación americana por la que suelo pasarme cuando sueño que se va a acabar todo el azúcar del mundo, una pesadilla recurrente de la que me despierto empapado de sudor frío. En los estantes vi un producto que eclipsó incluso a los cereales de los Picapiedra: ¡Pop-Tarts de Oreo!

Me da igual que en la caja diga simplemente que se trata de Pop-Tarts de Cookies & Creme y que la fotografía de las galletas no se corresponda exactamente con unas Oreo. Las galletas son negras, la crema entre medias es blanca, y la vaca hace "mu"; por lo tanto, son Pop-Tarts de Oreo. Tema zanjado.

En mayo de 2012, cuando hablé de los Pop-Tarts, no había gran variedad de productos entre los que escoger: era Frosted Chocolate Chip o Frosted Cholate Fudge. Una birria. Por suerte, desde entonces he visto y probado algunos sabores nuevos, y aunque hasta la fecha ningún Pop-Tart se había hecho merecedor de una segunda entrada en el blog, coincidiréis conmigo en que si hay que hacer una excepción, que sea por unos Pop-Tarts de Oreo. Y para celebrar esta ocasión tan especial he traído a Stinkor, el apestoso sicario de Skeletor, y a algunos de sus compañeros.

¿Por qué Stinkor? Porque su color de pelo hace juego con los Pop-Tarts de Oreo. Disculpad de antemano su acento parisino barato.

5 de mayo de 2014

Juego de Tronos: Guardajuramentos

Si alguien introdujese las palabras "blog juego de tronos" en Google, o "blog español juego de tronos", me pregunto si llegaría hasta El Tipo de la Brocha antes de la tercera página de resultados. No lo creo ni voy a comprobarlo porque hay que estar muy desesperado para pasar de la primera página y tampoco quiero desilusionarme nada más empezar la semana; pero espero que incluir esos términos entrecomillados en este párrafo me ayude a conseguirlo. Yo aún diría más: "blog juego de tronos".

Vale, ya he terminado.

Parece mentira, pero nos acercamos ya al ecuador de la cuarta temporada, lo que significa que llevamos prácticamente un mes con la serie. Seis episodios más y tendremos por delante otro año de larga espera hasta la siguiente temporada. ¿Se os pasa el tiempo a velocidad supersónica, o sólo me ocurre a mí? Quizá debería intentar superar la barrera del nonagésimo noveno café para poder tomarme las cosas con más calma.

Confesión: empecé a leerme Tormenta de espadas al mismo tiempo que se estrenaba la cuarta temporada y ahora voy ya prácticamente a la par que la serie. Me costó horrores terminar Choque de reyes, pero el tercer volumen de Canción de hielo y fuego me lo está poniendo mucho más fácil. Y eso que no tiene dibujitos. El problema es que ahora tengo que parar para no destriparme la historia. La ignorancia de lo que va a venir es una bendición al escribir estas recapitulaciones. Qué dilema.