11 de mayo de 2015

Juego de Tronos: La Casa de Negro y Blanco

¿Sabéis en qué es lo primero que pienso cuando veo los colores blanco y negro el uno junto al otro? Pues aunque por la cabeza se me pasan montones de cosas, desde la representación gráfica del ying y el yang (y eso que de chino taoísta solo tengo la virtud de plantar pinos) hasta la Mancha, aquel villano patético de Spider-Man que Al Milgrom y Herb Trimpe se sacaron de la chistera durante la etapa del traje negro, lo primero, primerísimo en lo que pienso es en el Othello, el juego de mesa al que sin duda más partidas he jugado en mi vida, incluso más que a la oca o al parchís. Porque es un juego que me encanta.

De pequeño, incluso la caja de nuestro ejemplar me fascinaba. En ella salía un chino con bigotes y kimono sentado en una silla de bambú delante del tablero, esperando pacientemente tu próximo movimiento, y tras él, apoyada en el respaldo del asiento, una señorita vestida de rojo que probablemente cobrase por horas. Othello era mi juego de mesa favorito y nadie que viniera a casa se libraba de jugar conmigo. Me convertí en un experto por pura machaconería. Las instrucciones dicen que es un juego "que se aprende en un minuto y una vida en dominar", pero a los doce años yo ya ganaba a niños cinco años más pequeños que yo y a amigos que era la primera vez que jugaban y a los que explicaba las reglas sobre la marcha. Supongo que esto explica mi larga racha de victorias.

¿Y por qué os cuento yo este rollo? Principalmente porque mi repertorio de introducciones se está agotando, pero también porque las puertas de la Casa de Negro y Blanco me han recordado a las fichas del Othello, en el que, al igual que en el juego de tronos, o ganas o mueres. O al menos eso es lo que ocurre cuando juegas al Othello con la mafia china de Fuenlabrada.


En Braavos


Los fans que echaron de menos a Arya en el episodio anterior se alegrarán de que el barquito chiquitito al que se subió en el cierre de la cuarta temporada llegue por fin a su destino: Braavos, la ciudad que Jaqen H'ghar, el ninja que hablaba de sí mismo en tercera persona, mencionó a Arya en el último episodio de la segunda temporada y en la que se encuentra la sede del Banco de Hierro, del que Stannis obtuvo un préstamo enorme a cambio de unos intereses abusivos y un robot de cocina Taurus. No obstante, la mayoría de vosotros recordará esta ciudad por la gigantesca estatua de bronce que da la bienvenida a las naves al puerto y que se pone hasta la bandera de turistas en julio y agosto.

El capitán del barco cuenta a Arya que antes, mucho antes, o sea antaño, cuando Braavos estaba en peligro, el Titán se despertaba con fuego en los ojos y vadeaba el mar para aplastar cual Hulk enfurecido a sus enemigos.

Como fan de los monstruos gigantes que soy, me encantaría que fuera verdad, pero creo que el viejo lobo de mar se está confundiendo con la película Jason y los Argonautas.

"Solo es una estatua", dice Arya. Ni siquiera eso. Es una imagen generada por ordenador.

Braavos.



El capitán lleva a Arya por los canales de Venecia Braavos hasta la Casa de Negro y Blanco, un gran templo con vistas al mar y alejado del ajetreo mercante de la ciudad, bastante sobrio excepto por las puertas, una negra y otra blanca. Falta el cartel de "RECIÉN PINTADO".

Ayra llama con insistencia hasta que le abre un viejo sacerdote color Conguito que tiene los morros como los de los peces del Super Mario Bros y viste la túnica más necesitada de un lavado con Colon, "blancura impecable", que he visto en mi vida. El sacerdote se la queda mirando sin decir ni pío hasta que Arya saca la moneda que le dio Jaqen y menciona el nombre de su viejo amigo ninja, a lo que él responde diciendo que no hay nadie allí que se llame así y cerrándole la puerta en las narices.

Ha ido mejor de lo que pensaba.

-Ya tenemos suficientes enciclopedias, gracias.

Arya pasa la noche a las puertas del templo recitando los nombres de su lista negra, reducida ya a cuatro objetivos: Cersei Lannister, Walder Frey, la Montaña y Meryn Trant. En realidad, podemos descontar también a la Montaña, porque Oberyn Martell selló su destino envenenándolo durante el juicio por combate de Tyrion. Otra cosa es que la Montaña pueda regresar de entre los muertos convertido en una monstruosidad zombi gracias a las artes oscuras de Qyburn, nigromante de nivel 16; pero no creo que esto suceda pronto, quizá más hacia el final de la temporada.

Por la mañana, Arya para de contar, tira la moneda de Jaqen al mar y se larga con viento fresco para volver a dedicarse a lo que más me gusta: decapitar palomas con su espada. Algo tendrá que comer, ¿no?, y es temprano para que el Taco Bell esté abierto.

Tres hombres se le encaran en una callejuela para robarle la espada, regalo de despedida de Jon Nieve, sin tener ni pajolera idea de que no se enfrentan a una cría tonta fan de los One Direction, sino a la chica más dura del otro lado del Mar Angosto, entrenada por el mismísimo Perro en el arte de descalabrar a la peña y soltar frases lapidarias.

"Para los muertos nada tiene valor", dice, una frase que puntúa 7 de 10 en la escala Schwarzenegger. No está mal.

-¿Estás hablando conmigo? ¿ESTÁS HABLANDO CONMIGO?

Los maleantes no se achantan, pero antes de que la cosa vaya a más y tengan que sacar al director de coreografía de la cama, el sacerdote andrajoso que dio largas a Arya en la Casa de Negro y Blanco se pasa por allí como quien no quiere la cosa y los hombres ahuecan el ala nada más verlo.

Arya sigue al sacerdote hasta las puertas del templo, intrigada. El pavo es feo, pero no tanto como para provocar ese espanto y estupor colectivo más propio de los carteles electorales. El sacerdote le devuelve la moneda que había tirado al agua y, con ayuda de un oportuno barrido de cámara, se quita la "cara" a lo Misión: Imposible para revelar el rostro de un viejo conocido de la segunda temporada: ¡Jaqen H'ghar!

Jaqen era uno de mis personajes favoritos en los comienzos de la serie, un asesino excepcional que es capaz de pasar desapercibido aunque se peine como Pícara de la Patrulla-X y que habla peor que los jugadores de un MMORPG. Ni siquiera me importa que la serie haya ido más lejos que los libros al revelar su identidad (en Danza de dragones Arya solo conoce al sacerdote como el "hombre bondadoso"), pero, eso sí, si yo fuera George R. R. Martin y esa hubiera sido mi idea desde el principio, estaría muy jorobado por haber sido adelantado por la izquierda. Adiós muy buenas al factor sorpresa. De todos modos, ese es su problema. Es a lo que un escritor se expone cuando vende los derechos para la adaptación televisiva y es más lento escribiendo que un niño de preescolar.

Chúpate esa, Tom Cruise.

Arya llama a Jaqen embustero, farsante y trolero; pero él le dice que no es ningún mentiroso, porque "un hombre no es Jaqen H'ghar", él es "nadie, que es en quien la chica debe convertirse".

...

Jaqen se parece mucho a Noah Antwiler, alias Spoony.

Podrían ser primos.

Arya sigue a Jaqen al interior del templo para comenzar el Entrenamiento Jaqen H'ghar para Convertirse en Nadie en 10 semanas (encárgalo ahora por solo 29,95$ y llévate un libro de recetas de regalo). Porque, cuando ser alguien se vuelve demasiado mainstream, solo te queda ser nadie.


En una taberna del Camino Real


¿Recordáis que en el episodio anterior Meñique y Sansa estuvieron a un tris de encontrarse con Brienne y Pod, y la rabia que os dio que no lo hicieran? Pues no era un "chincha rabiña" como el de cuando Bran y Jon estuvieron a punto de cruzarse en el Torreón de Craster, sino un teaser de lo que estaba por venir, ya que en este episodio ambas parejas acaban coincidiendo en la misma taberna, la única de la zona con descuento en eltenedor.es.

Pod está poniéndole ojitos a la camarera, recordándonos que no hace mucho fue un gurú del sexo en Desembarco del Rey, cuando ve a Meñique y Sansa sentados al fondo del establecimiento, donde la chica Stark está perfeccionando su cara de acelga y cuestionando las propiedades mágicas de la cerveza.

Esa es la cara que uno pone cuando ve al cocinero hurgarse la napia.

Lord Petyr Baelish está recontento, porque en el mensaje que recibió cuando dejó a Robin Arryn a cargo de Lord Royce daban el OK a su propuesta de matrimonio. No me queda claro si es él, enviudado en tiempo récord, el que va a casarse otra vez, o si la cosa irá con Sansa. En Festín de cuervos, Meñique arregla el compromiso de la chica con un mozo recio y garañón llamado Harrold Hardyng; pero no sé si a estas alturas de la película tendría mucho sentido introducir en la serie a un secundario que he tenido que buscar en la wiki de Canción de hielo y fuego para averiguar su nombre, sobre todo teniendo en cuenta que lo que intentan sus creadores es reducir al mínimo el plantel de personajes, incluso combinándolos si hace falta, para no tener una cifra inabarcable de tramas que desarrollar.

De todos modos, en los libros de Martin, Meñique y Sansa aún están tomando el fresco en el Valle, así que cualquier conjetura es buena. Mi apuesta, a la vista de los avances que salieron de esta temporada, es que Meñique quiere casar a Sansa con Ramsay Bolton para hacerse con el viejo terruño de la Casa Stark. Y es una apuesta con unas consecuencias horribles.

Eufórico.

Volviendo a la mesa de los Don Quijote y Sancho Panza de Poniente, el problema que se les plantea a Brienne y Pod es que Baelish y Sansa no viajan solos. Una escolta de diez soldados ceñudos les acompaña. ¿Son mucho diez hombres para una mujer guerrera equipada con una armadura azul (46 puntos de Batalla, +14% en defensa y +25% de posibilidades de ignorar la segunda herida de un golpe crítico) y una espada de acero valyrio (42 puntos de Batalla, +10% en ataque y auxilio) cuando ya se ha enfrentado a un oso rabioso vestida como una doncella y armada con un palo? Y no olvidemos que Gwendoline Christie mide metro noventa de pura marimachez inglesa.

Brienne ordena a Pod que ensille los caballos por si las moscas y se acerca a la mesa del señor del Valle con paso firme y decidido. ¡Por fin podrá concluir su búsqueda y cumplir al 50% la promesa que hizo a Catelyn Stark!

♪ Here I am!
Rock you like a hurricane! ♪

La escolta la bloquea antes de llegar a la línea de fondo, pero Meñique la reconoce por su, ejem, destacada, aunque breve labor como espada juramentada de Renly Baratheon (R.I.P.) y la deja hablar.

"Os guardaré las espaldas, os asesoraré y daré mi vida por vos si es preciso", jura Brienne arrodillada ante Sansa, muy formal, pero sin dejar claro a qué tipo de asesoramiento se refiere. ¿Jurídico?, ¿fiscal? Las estructuras y políticas tributarias de la Edad Media eran bastante complejas.

Meñique, haciendo gala de una lógica impepinable, dice con desdén que no puede confiar la vida de su sobrina (aún me chirría que sean familia) a una mujer que no solo la ha pifiado dos veces como guardaespaldas, sino que va diciendo por ahí que quien mató a Renly fue una sombra con la cara de Stannis. Ya puestos, ¿por qué no un hombre con un ojo de cristal, una pata de palo, una cicatriz en la mejilla, garfios y una camisa a rayas de presidiario? Un poco de seriedad, hombre...

La propia Sansa prefiere quedarse con Meñique y dice a Brienne, con sombría determinación, que debería marcharse. Me temo que Sansa se ha pasado al Lado Oscuro de la Fuerza.

-En un poderoso Sith te convertirás. A partir de hoy, tu nuevo nombre será... Darth... Sansa.

-Gracias, mi maestro.

Meñique invita a Brienne a unirse a su grupo de alegres excursionistas, pero la forma en que lo dice suena más a "Mañana serás pasto de los cuervos", así que la Doncella de Tarth se abre paso a mamporro limpio entre los soldados y corre a los establos para soltar a los caballos, ganando así unos valiosos segundos para huir con Pod.

¡Trepidante persecución!

¿Traseros de caballos? A Sergio Leone le encantaría.

Al término de una secuencia de acción en la que Brienne se carga a dos tipos y salva la vida al desmañado Pod, la moza se mantiene firme en su propósito y decide seguir a Darth Sansa para rescatarla o secuestrarla, según se tercie.

Incluso el dubitativo Pod, que opina que las niñas Stark han liberado a su señora de sus votos al pasar de ella, tiene que reconocer que Sansa está tan segura con Meñique como caminando por la cuerda floja sobre un foso de pit bulls rabiosos.


En el camino a Volantis


Resueltos a reunirse con Daenerys Targaryen en Meereen, Tyrion Lannister y Varys la Araña mantienen algún que otro rifirrafe en el carro en el que van montados (otra "p*** caja", según el hombrecillo).

Desmentidos los rumores sobre su pasado heavy, Tyrion sigue bebiendo como un cosaco y, aunque la caja en la que viaja ahora es más grande que la anterior, dice que le gustaría salir a estirar sus piernecitas de enano. Varys lo desaconseja porque Cersei ha prometido a cualquiera que le lleve su cabeza un señorío y dos entradas para Amaluna, el nuevo espectáculo del Cirque du Soleil.

"Debería ofrecer su c***", contesta Tyrion. "Su mejor parte por mi mejor parte".

Él siempre tan chisposo.

Los gemelos golpean dos veces, el remake.

Tyrion admite que le gustó gobernar mientras fue Mano y que por eso no aceptó abandonar Desembarco del Rey y mudarse a un apartamento en la Costa Brava cuando Shae se lo propuso. A todos nos ha picado alguna vez el gusanillo del poder, pero no sé si todos podemos decir que el poder nos atrae tanto como para dejar escapar a una estrella del porno turco tan entregada como Sibel Kekilli.

Varys dice que ambos son monstruos de feria, el eunuco y el enano, y que, por eso, se encierran en cajas y tienen incluso menos seguidores que yo en Twitter. Sin embargo, añade la Araña, los hombres como ellos nunca permanecen mucho tiempo dentro de sus cajas, sobre todo si tienen que cagar por los respiraderos.

Imagino que a los que vean la serie por la violencia, las tetas y los dragones, este tipo de metáforas tienen que provocarles urticaria.


En Desembarco del Rey


Cersei Lannister convoca a su hermano Jaime, Lord Comandante de la Guardia Real, para enseñarle un extraño cofre que le han enviado por paquetería urgente desde Dorne. Contrareembolso. Malditos dornienses.

Además, aunque a todos nos gustan los regalos, creo que este es uno de esos paquetes con los que uno debería mosquearse y llamar a los TEDAX.

Jaime tira de la anilla del cofre, no sin cierto recelo, y sus paredes caen de golpe para revelar una ominosa víbora roja. ¡Qué casualidad! Víbora Roja era el apodo por el que se conocía a Oberyn Martell antes de que empezaran a llamarle el hispano al que espachurraron la cabeza.

Sutil.

El ofidio sorpresa está más disecado que la piel del toro que mató a Manolete, pero de sus colmillos cuelga una amenaza en forma de bisutería: el colgante de Myrcella, la hija de Cersei y Jaime a la que no vemos desde que su tío Tyrion la envió a Dorne para casarse con el joven Trystane Martell. Ya ni recuerdo cuando sucedió eso, pero si me lo decís, procuraré incluir luego el enlace al episodio correspondiente.

Cersei dice que la Casa Martell les culpa de todo: de las muertes de Oberyn y Ellaria, del mal tiempo, de la mala pinta que tiene Terminator Genisys... y discute acaloradamente con Jaime, que traga sapos y culebras antes de tomar una decisión que no encontraréis en los libros: viajará a Dorne para rescatar a Myrcella. Es como Liam Neeson en la trilogía de Venganza, pero sin conversaciones telefónicas parodiadas hasta la saciedad.

"¿Te vas a Dorne?", dice Cersei. "¿Un hombre manco? ¿Solo?". La pobre no sabe si reír o llorar, pero no me da ninguna pena. Se merece cada cosa mala que le pase. A mal vivir, mal morir.

"No he dicho que vaya a ir solo", contesta Jaime, al que solo le falta ponerse unas gafas de sol antes de darse la vuelta para convertirse en Horatio Caine (con los años, incluso empiezo a notar cierto parecido físico).

Misión: A tomar por saco los libros.

¡Pues claro que no irá solo! En esta aventura grande, llena de emoción, necesitará un ayudante a la vez fuerte y carismático, alguien con la lengua tan afilada como el filo de su espada, capaz de hacer comentarios agudos y derrotar a los adversarios más diestros sin despeinarse.

Por suerte para todos, tenemos al candidato adecuado no muy lejos de Desembarco del Rey, en Stokeworth.

Stokeworth.


Ser Bronn del Aguasnegras está dándose un garbeo por la playa con su dicharachera prometida Lollys (probablemente planteándose si además de quitarse de en medio a su futura cuñada en un desafortunado accidente de caballo, debería ir planeando también en un accidente de esquí acuático para su luna de miel), cuando se encuentra con Jaime Lannister sentado en el camino.

El encuentro no es fortuito. Jaime quiere saber si ahora que Bronn ha dejado atrás su vida como mercenario, volverá a cantar música pop. ¿No es lo que todos nos estábamos preguntando? La idea es llevárselo de gira a Dorne y, entre concierto y concierto, rescatar a la princesa Myrcelle.

A cambio de su ayuda, Jaime se compromete a buscarle una mujer y un castillo mucho mejores que los que Bronn está a punto de perder por decreto real. La sutileza del chantaje, por Jaime Lannister.

Encontrar una esposa mejor para Bronn es fácil, basta con que sea muda, una muñeca hinchable o un mimo (por orden de dignidad); pero el castillo digital de los Stokeworth es la bomba. ¿Qué le van a prometer?, ¿Disney Land?

¿Esa no es la chaqueta que llevaba Star-Lord en Guardianes de la Galaxia?

De vuelta en la Fortaleza Roja, en el laboratorio de Qyburn, dos hombres en busca de la recompensa prometida traen a Cersei la cabeza de un enano. Obviamente el enano en cuestión no es Tyrion, que está a kilómetros de allí dándole a la botella y siendo sumamente capcioso; pero Cersei permite marcharse a los dos espabilados sin darles un escarmiento porque, si los castiga, ya nadie más buscará a su hermano por temor a matar al enano equivocado, y, en la mente retorcida de Cersei, más vale acumular cabezas de enano que no recibir cabeza alguna. Eso sí, si está va a ser la tónica habitual, el reparto de El Hobbit debería andarse con ojo.

Como no hay mal que por bien no venga, Qyburn solicita quedarse la chola de atrezo, afirmando que podría ser útil para sus experimentos. La verdad es que Qyburn da bastante grima y no me extraña ni pizca que los maestres le expulsaran de la Ciudadela. Colar una cabra en el despacho del decano es una cosa, pero trastear con cabezas de enano es harina de otro costal. Y eso por no mencionar el cadáver de la Montaña que esconde bajo una sábana blanca. ¿Qué será lo próximo?, ¿robar un cerebro del depósito de cerebros (quizá el de un tal A. Normal) y esperar a que haya tormenta?

-Necesitaré un Igor.

Cersei se reúne con el consejo privado y, asumiendo sin serlo el rol de Mano del Rey, empieza a repartir títulos. Ella dice que actúa en nombre de su hijo Tommen, pero todos sabemos de sobra quién maneja realmente el cotarro. La mayoría de niñas sueñan con ser princesas Disney, pero Cersei siempre quiso ser la Reina de Corazones y gritar aquello de "¡Que le corten la cabeza!".

En cuanto a la distribución del trabajo, Mace Tyrell será el nuevo consejero de la moneda, además de consejero naval; y Qyburn ocupará el puesto de Varys como consejero de los rumores (también conocido como el chismoso del portero), lo cual indigna Gran Maestre Pycelle, que hace ya tiempo que anda con el agua al cuello y no debería protestar mucho.

Sin embargo, cuando Cersei nombra consejero de la guerra a su tío Kevan, este la manda a freír espárragos, y no le hace una peineta porque sería de mala educación. Puede que Kevan Lannister haya vivido siempre a la sombra de su hermano Tywin, pero desde luego no es ningún borrico ni tiene pelos en la lengua, y habla con la voz de la razón cuando dice que el rey Tommen debería estar sentado con ellos, aprendiendo a reinar, y no acariciando el lomo de Ser Garras. Kevan Lannister no ha regresado a la capital para ser la marioneta de su sobrina y, una vez ha dejado claro lo que piensa de todo esto, se levanta sin más. Si el rey lo busca, estará en Roca Casterly viendo reposiciones de El ala oeste de la Casa Blanca.

Hay que reconocer Cersei es única logrando que hombres válidos y capaces que no temen darle su opinión se alejen de ella. Podría competir con Daenerys por el premio a la peor gobernante del globo.

-Espero que no volvamos a vernos hasta Nochevieja, sobrina.


En Dorne


Noticia de última hora: Lanza del Sol, capital de Dorne, es en realidad el Real Alcázar de Sevilla. La elección del lugar no es ninguna casualidad, porque el palacio sevillano también inspiró el Dorne que describe George R. R. Martin en sus novelas. Y os aseguro que nunca veréis el Alcázar más bonito que en Juego de Tronos, sobre todo si disfrutáis de la serie en un televisor de alta definición y no en un streaming marranero.

Pero aunque sea la primera vez que la serie se rueda en España y uno no pueda evitar sentir cierto orgullo patrio, no voy a pecar de paleto. No pretendo hacer chistes de andaluces ni poner ningún "arsa", "picha" o "miarma" en boca de los personajes. Reniego de los tópicos y punto.

...

Pueh ehto eh Elaria Arena, que ehtá en lo arto de un barcón de loh Jardineh d'Agua, zufriendo la caló i obsehvando ar Triztane i la Mihcela, que andan mu encaramelaos er uno con er otro, cuando, ar vé que l'an cambiao a la actrí que asía de la shiquiya, le da un avenate i zale embalá con cara d'abehle sentao mar er rebujito a ver ar prínsipe Doran Marté, que ehtá apalancao en zu ziya de ruedah en otro barcón, guardao por un moreno con menoh pelo que loh güeboh d'un robó i un hasha mah grande que er Betih.

-Anda que no ereh jartible ni na', Areo Hotah.

Elaria rehpira por la ería i ehtá empeciná en vengá la muehte d'Oberin, que era er ermano shico der Doran, y zugiere, anque zea, enviá a la Mihcela en mihillas a loh Lannisteh, pa'que aprendan loh mú malajeh a chuleá a la familia Marté.

¿Ande vah, saherá? Doran eh un compadre cabal, cazi zaborío, i ze niega a torturá a una shiquiya inosente, porque zabe que ezo provocaría una guerra i una jartá de muerteh, que eh lo úrtimo que Dorne nesesita.

A Elaria le da corahe que Doran no haga na' por vengá a zu propio ermano i ze pira enflechá, ehperando que lah treh hijah bahtardah d'Oberin, apodadah lah "Zerpienteh d'Arena", ze unan a ella.

"Gahta cuidao", le ise al prínsipe anteh de desaparesé de zu vihta.

Zolo ay que vé la pechá de mala uva que gahta ehta mujé pa'que uztedeh zepaí de quié vino er regalo que tenía la Serzei zobre la meza.

-¡Zeviya i olé!


En el Muro


La princesa Shireen, profesora de Lengua no titulada, enseña a Elí a leer en la biblioteca del Castillo Negro mientras Sam se enfrasca en la última novela de Umberto Eco. La niña, que es más maja que las pesetas, dice que aprendió a leer cuando solo tenía tres años con Tolstoi y Kafka, ya que, debido a su enfermedad, su madre rara vez la dejaba salir de casa. Claro, era leer o jugar a la Wii U, y para la videoconsola de Nintendo apenas salen juegos buenos que no sean refritos.

Elí dice que dos de sus hermanas también sufrieron la psoriagrís, pero corrieron peor suerte que Shireen, porque ellas no tenían seguro médico y su padre era la clase de persona que, en lugar de ver el fútbol los domingos, daba de comer bebés a los zombis. Sus pobres hermanas se volvieron tarumba, tarumbita, tarumbirubí y, al final, su padre las abandonó en el bosque, que empiezo a darme cuenta de que era la solución de Craster para todo. ¿Ha nacido un hijo varón? Al bosque. ¿Una niña sufre psoriagrís? Al bosque. ¿Ha subido el IRPF? Al bosque.

Selyse Baratheon irrumpe en la biblioteca con su cara de amargada resentida y advierte a su hija que se mantenga lejos de Elí. "Es una salvaje", dice. Creo que ellos prefieren el término pueblo libre. Es lo políticamente correcto.

Esta niña es adorable. Si la matan, me convertiré en la Masa. Y la Masa aplasta.

Mientras tanto, Jon Nieve se está llevando un rapapolvo de cuidado por haberse apiadado de Mance Rayder en el episodio anterior, dándole matarile con una flecha en lugar de permitir que se convirtiese en una gran salchicha quemada. Por desgracia, clemencia no es una palabra que forme parte del vocabulario del rey Stannis, y esta es una lección que Davos se sabe al dedillo.

Dedillo. ¿Lo pilláis? Porque Stannis le cortó las falanges.

Bah.

Jon dice que el pueblo libre jamás seguirá a nadie que no sea de los suyos aunque les prometan el oro y el moro, y lo mismo ocurre con los norteños, cosa que, como bien sabe Stannis, representa un problema muy serio para conquistar y controlar el Norte. Para esta campaña debería haber elegido a los Zerg.

Davos recuerda a Jon que esta noche se celebrarán las elecciones de la Guardia de la Noche y le dice que Aliser Thorne tiene todas las papeletas para ser el 998º Lord Comandante, un panorama muy poco halagüeño para Jon dada la relación tipo Snape-Harry Potter que mantiene con Thorne desde que ingresó en el Castillo Negro.

Puesto en situación, Stannis hace a Jon una oferta: si le ayuda a conquistar el Norte, él se ocupará de resolver el papeleo para que deje de ser un bastardo y se convierta en Jon Stark, señor de Invernalia. ¡Justo lo que siempre ha soñado! Bueno, eso y que Pompeya no hubiera sido un fiasco en taquilla. ¿La visteis hace unas semanas en La 1? Menudo pestiño.

Por suerte, Stannis no espera una respuesta inmediata, porque Jon se queda ahí parado como un pasmarote y no se recupera hasta la escena siguiente. Mis conversaciones suelen tener un final menos melodramático, no sé las vuestras.

-Le haré una oferta que no rechazará.

A punto de celebrarse las elecciones, Jon comparte con Sam la oportunidad que le ha ofrecido Stannis y le dice que va a rechazarla porque aceptarla supondría traicionar los votos de la Guardia de la Noche. "Si no me tomo mi palabra en serio, ¿qué clase de señor de Invernalia sería?".

No sé, Jon, ¿uno con cabeza? Recordemos lo bien que le funcionó a Ned Stark ser un tipo honorable:

-¡Eh, desde aquí veo mi casa!

Y por fin, dieciocho episodios después de que Jeor Mormont sufriera un accidente laboral con consecuencias irreversibles, ha llegado la hora de elegir a un nuevo Lord Comandante de la Guardia de la Noche. La votación la preside el maestre Aemon, porque hay que andarse con ojo con los pucherazos y todo el mundo confía en el maestre y su vista de lince.

Los candidatos son dos: nuestro viejo "amigo" Aliser Thorne, caballero veterano a cuyo favor se pronuncia con escasa elocuencia el cobarde Janos Slynt, y el "mozalbete" Denys Mallister, que ha sobrevivido a diez inviernos y, por tanto, según mis cálculos, tiene entre doscientos y trescientos años.

-Cuando vosotros aún llevabais pañales, Ser Denys Mallister ya cobraba la pensión por jubilación.

La votación está a punto de comenzar cuando Sam interviene para proponer un tercer candidato: Jon Nieve. Si se os ocurre un chiste sobre Podemos, podéis enviármelo a la dirección habitual.

La campaña electoral es breve, pero efectiva. Después de poner a Janos Slynt en evidencia recordando cómo se escabulló durante el ataque de los salvajes al Muro, escondiéndose con Elí y su bebé, Sam ensalza la participación de su amigo en la batalla del Muro. Jon Nieve los salvó a todos, mató al Magnar de Thenn, negoció con Mance Ryder, corrió, lanzó la jabalina, luchó, afrontó las sacerdotisas, con el mago, el cocinero, la bestia, los funcionarios, los cocodrilos... y, antes de todo eso, vengó al Lord Comandante Mormont, que había elegido a Jon como su mayordomo no solo porque le gustase ver sus ricitos al despertarse por la mañana.

Thorne reconoce que todo lo que dice Sam es cierto, pero pone en duda la lealtad de Jon, ya que todo el mundo sabe que quien con salvajes se acuesta, con más salvajes se levanta.

Pese a todo, Thorne no me parece tan mal tipo. Puede que sea un galés abusón, antipático, celoso, despiadado, frío, rencoroso, resentido, xenófobo e incluso caníbal; pero vela por los intereses de sus hermanos y hace lo que cree correcto para la Guardia de la Noche. Fastidiar a Jon Nieve solo es un hobby, como jugar al tute o a la petanca.

-Votadme y os garantizo un ministerio para cada uno de vosotros.

A falta de un voto, Thorne y Jon están empatados y la tensión podría cortarse con un cuchillo de untar mantequilla. El gran perdedor es Denys Mallister, pero a él con que le den su papilla al mediodía y sus pastillas al acostarse ya está contento.

El voto pendiente es del maestre Aemon, que ha visto mucho mundo como para votar a ciegas y espera al último momento para decantar la balanza definitivamente por Jon, que sonríe, incrédulo, mientras es vitoreado por sus compañeros sin hacerse a la idea del marrón que le acaba de caer. ¿Un cargo del que no te puedes escaquear hasta que la diñas? Ser el 998º Lord Comandante de la Guardia de la Noche no va a ser moco de pavo.

-Disculpad que no me levante. Me he hecho pis de la emoción.


En Meereen


Daario Naharis y Gusano Gris, policía de la Madre de Dragones, dirigen una redada en una casa en apariencia abandonada y, ya sea porque el mercenario tyroshi ha tenido que esconderse en más de una ocasión de algún marido cornudo o porque se ha leído el guión, enseguida encuentra a uno de los Hijos de la Arpía oculto tras un muro de mentirijilla.

A lo mejor lo que digo es una tontería, pero ¿qué falta les hace esconderse a los Hijos de la Arpía si nadie sabe quiénes son? ¿No les basta con quitarse la máscara y mezclarse entre la gente? Esto de ocultarse tras una pared solo es un poco menos sospechoso que andar por la calle con una gabardina, un sombrero y unas gafas de pega.

COPS.

Después de que Daario haya interrogado al prisionero sin sacarle nada útil, el consejo privado de Daenerys se reúne para decidir qué hacer con él. Las opciones que se barajan son ejecutarlo, juzgarlo o pagarle unas vacaciones a todo tren en Acapulco.

Al rato, Dany suspende la reunión sin que se haya tomado ninguna decisión y ordena a todos que se marchen. Ser Barristan le pide permiso para tratar con ella un tema delicado. La verdad es que me imaginaba que querría hablarle de su plan de pensiones, porque el hombre empieza a estar cascadete y debería ir pensando en su jubilación; pero en vez de eso le habla de Aerys II, el Rey Loco, un personaje para el que el máximo exponente del humor era ver a padres quemándose vivos delante de sus hijos. Con todo, peor me parece reírse de un chiste de Jaimito Borromeo.

Aunque Dany preferiría creer que lo que se cuenta de su padre se debe a una campaña de desprestigio de La Sexta, Barristan, que sirvió al Rey Loco durante años, la saca de su error. Aerys II estaba más chalado que el tipo al que se le ocurrió la secuencia de los elefantes rosas de Dumbo y hacía justicia a su manera, lo que solía requerir varios litros de fuego valyrio y mucho estómago.

Dany lee entre líneas y, para demostrar que ella no es ninguna chiflada, decide hacer el paripé. En otras palabras: habrá un juicio justo para el prisionero. Ley y orden llega a Essos.

-Su padre estaba tan chalado, alteza, que Marmalade Boy me parecía una serie cuerda en comparación.

Lo que no podía imaginar Danny es que Mossador, consejero real y liberto, se pasase sus órdenes por el forro y asesinase al prisionero a escondidas, dejándolo por ahí tirado con la máscara de la Arpía puesta y el mensaje "MATAD A LOS AMOS" escrito con sangre en una pared. ¿Soy al único que le extraña que escriba su mensaje en inglés a pesar de que él mismo apenas lo chapurrea y de que en Meereen todos hablan en valyrio, un idioma inventado que solo se entiende con subtítulos?

Mossador trata de justificarse diciendo que hizo lo que hizo por su reina y para proteger a su gente. Pero el chaval ha metido la pata hasta el corvejón y la ha sacado cubierta de mierda. Daenerys no quiere ser el juez Dredd de Meereen.

"La ley es la ley", dice la Madre de Dragones, que desconoce el sistema político tradicional de favores, chollos y prebendas de nuestros días.

"La ley es la ley".


Una gran multitud se congrega para asistir a la ejecución de Mossador. A un lado del cadalso están los antiguos amos, que no dicen ni mu, y al otro, los libertos, que piden clemencia a su Mhysa. El ambiente es tan tenso que ni siquiera se oye al típico vendedor gritando "¡Cacahuetes! ¡Higos! ¡Salchichas calientes!" por encima del gentío.

Haciendo de tripas corazón, Daenerys ignora la voz unánime de la parte más mugrienta y gualdrapera del pueblo, y, a una orden suya, Daario ejecuta la sentencia. Hay quienes pierden la cabeza por Dany, pero ninguno de forma tan literal como su ex consejero.

Tras un instante de silencio patidifuso, los libertos sisean a Dany. No estoy muy puesto en las costumbres y tradiciones de Essos, pero dudo mucho que un siseo sea buena señal. Y tampoco creo que lo sea que empiecen a volar piedras de un lado para otro ni que la multitud se convierta en una turba iracunda y violenta. Este año, Daenerys va a bajar muchos puntos en las encuestas de popularidad.

Los inmaculados cierran filas en formación de tortuga alrededor de la reina y su séquito, y los sacan de allí a la carrera mientras la gente se desgañita en su idioma ininteligible y se lía a tortas.

Brillante. Ahora Dany no solo tiene enemigos entre los antiguos amos, sino que también los libertos la odian. La lección que hemos aprendido hoy es que no se gana nada llevando la libertad y la justicia a la gente.

¿Qué clase de persona se queda traspuesta en su propia ejecución?

Dany se retira a sus aposentos en la planta 33 de la Gran Pirámide (imaginaos el número de escaleras que sube cada vez que quiere cambiarse de ropa o retocarse el maquillaje) y pide a sus hombres de confianza que la dejen sola. Apenas acaban de marcharse cuando un ruido en el balcón llama la atención de la khaleesi y sale a ver si es Papá Noel que se ha adelantado este año.

Pero no es Papá Noel, sino Drogon, el dragón incinerador de ovejas y niños. ¿Creéis que los excrementos de paloma son malos? Imaginaos cómo os dejaría la fachada un dragón.

Dany estira la mano para acariciarle el morro, pero Drogon se aleja volando y la deja sola y desmoronada. Es muy duro tener un hijo adolescente. Ya veréis la que se lía cuando encuentre todas las revistas guarras de lagartijas que tiene escondidas.

Yo me alegraría de conservar ambos brazos.


Conclusión


Los principios de temporada siempre son lentos, pero no por ello me parecen peores, y este episodio ha satisfecho mis expectativas más que el anterior. Hemos reencontrado a un viejo amigo de Arya, conocido a un jugador nuevo en Dorne y visto a Jon promocionar en su trabajo. Además, las aguas comienzan a agitarse en Meereen. El que se queja es por vicio.

Por otro lado, he de decir que aunque Juego de Tronos y, especialmente, las novelas de Canción de hielo y fuego tienen algunos de los personajes femeninos más fuertes y mejor escritos de la ficción, esto no quita para que Cersei y Dany se estén cubriendo de gloria últimamente, tomando una pésima decisión tras otra y cagándola de mala manera, una guiada por su paranoia y su complejo de inferioridad, y la otra haciendo lo que cree mejor en vez de pensar un poco con la cabeza. La pregunta es si Jon será mejor líder que ellas. Y la respuesta será seguramente "no".

11 comentarios

  1. Genial como siempre!
    Pensaba que tu vendedor de salsichas iba a gritar en cualquier momento "Y voy a la ruina!"

    ResponderEliminar
  2. ¡¡Jaqen H'ghar!! Grandiosa sorpresa que como lector de los libros me olía pero claro, si al amigo Martin le da un infarto por sobredosis de helados en esta época estival que se inicia en breve nunca lo sabremos, me parece una gran noticia.

    Debo de admitir que pese a tener una carrera universitaria y un Master me he tenido que leer hasta 5 veces el relato de Dorne porque el andaluz no lo domino tan bien como tú, sr brocha.

    Jaime viaja a Dorne con el amigo Bronn, hay que ver lo que le molan a Jaime los duos extraños, a ver si el premio de de Bronn es casarse con Myrcella, después de este cambio de guión es todo posible.

    Y si, es la misma chupa de Star Lord de Guardianes de la Galaxia.

    ResponderEliminar
  3. A mi blanco y negro me recuerda a un recopilatorio de música electrónica del año 98 llamado blanco y Negro Mix 6, en el cual venia la canción Smack my bitch up de The Prodigy, una canción que me encantaba de pequeño pese a no saber que significaba el titulo de esta.

    Espero por su bien que las partes en Dorne no las vaya a narrar en andasul del litoral, porque madre mía!!! Creo que voy a buscar a u gaditano o cordobés para que me traduzca esas partes.

    Y el resto del capitulo esta bien aunque esto del politiqueo empieza ay a aburrirme un poquito. Esperemos que la cosa mejore, que tiene pinta. Para nosotros claro, no para Cersei y Dany precisamente.

    Buen articulo!!!

    ResponderEliminar
  4. Genial reseña como siempre, yo habría incluido algun chiste preguntando si la estatua de Braavos lleva o no taparrabos debajo de la falda.

    Brienne una vez más demuestra por qué es el mejor caballero de la saga. En cuanto a Sansa espero que como buena Sith acabe traicionando a su maestro cuando haya aprendido todo lo que pueda de él, no olvidemos que los problemas de esta y la guerra empezaron cuando este traicionó a su padre, por no contar que volvió loca a su tía y la asesinó para quitarle sus posesiones.

    La parte en la que hablan en sevillano es genial aunque hay que leerla por lo menos dos veces para entenderla.

    Como se nota que a Daenerys no le enseñaron a gobernar, lo que tendría que haber hecho era cambiar la sentencia y hacer que le dieran unos cuantos latigazos a Mossador y degradarle durante una temporada, de esa manera habría quedado como una reina compasiva pero cuya autoridad no hay que desafiar.

    ResponderEliminar
  5. No estoy de acuerdo con el resto de comentarios. La parte en andaluz no hace falta leerla dos veces, yo he leido media y he tenido suficiente.

    ResponderEliminar
  6. Excelente entrada. "La gigantona" abriéndose paso a golpes fue maravilloso...la elección de Lord "cuervo" fue magnífica, representa el mundo político de casi cualquier parte...bueno, con menos ridículos(ver videoclips de candidatos a diputados y senadores en México) pero con la misma guerra de aventar mierda a todos lados.
    Inteligente Dany al hacer cumplir la ley y quitarse al fanático consejero a la vez.
    La parte de Dorne me la he leído con el estribillo o tono característico(o estereotipado) que conozco; mentalmente hasta coloco una vocecilla jajaja, muy buena y educante parte, es bueno aprender más y de manera divertida.
    Los Dragones nuevamente darán vida a la serie, a ver que pasa.

    ResponderEliminar
  7. En cuanto a la puerta de blanco y negro viendo lo que paso si arya tocara el lado blanco me imagino un monje alvino , el resto me parece que la temporada empezo un poco lenta y que casi todo esta como termino , eso si el "imperio" de Daenerys se desmorona por no mostrar piedad

    ResponderEliminar
  8. Creo que es una de las reseñas más graciosas que te he leído...Me ha hecho mucha gracia el tío que dice que es una maqueta..jijiji

    ResponderEliminar
  9. Juan Germán Socías Segura; Gracias. Me alegra que alguien haya pillado esa referencia al Mundodisco. ¡Y voy a la ruina!

    Doctor Müller: Lo malo de la parte de Dorne es que uno no es capaz de leerla y entenderla al mismo tiempo sin sufrir un aneurisma cerebral. Imagínate cómo fue escribirlo.

    JoakinMar: El andalú se acabó para mí. Lo garantizo.

    Anonimatus: ¿No hice ya ese chiste sobre el Titán de Braavos? Procuro no repetirme, pero al final es inevitable, y creí que lo había hecho ya.

    Yo no hubiese sido compasivo con Mossador. Simplemente lo hubiera nombrado técnico de limpieza del cubil de los dragones.

    Yyrkoon: Nunca más.

    M@nchitas: ¿Te ríes de los políticos mexicanos? Busca vídeos de los políticos españoles, compara y luego me dices.

    Alberto Blanco: La piedad es para los débiles. Lo que tenía que haber hecho Dany es ser más discreta.

    Helena Niño: Un clásico de Monty Python: Los caballeros de la Mesa Cuadrada.

    ResponderEliminar
  10. Joer cómo me ha costado entrar en la parte de Dorne y que gracia me ha hecho después jajaja.

    Por cierto: "(...)negoció con Mance Ryder, corrió, lanzó la jabalina, luchó(...)" Bravo! jajajaja

    ResponderEliminar
  11. Me encantan tus crónicas, que manera de reir! Por favor no dejes de hacerlas, tal y como ha variado la serie de los libros, son una buena razón para verla.

    ResponderEliminar