31 de enero de 2016

'Dragones Negros', de Claudio Vosco

Si os gusta la fantasía heroica del tipo "bárbaros, elfos, enanos y magos" pero con poco hincapié en los magos, estáis de enhorabuena, porque hoy os voy a hablar de un libro que os va a encantar. Y aunque vuestras preferencias signifiquen que no estáis en la onda y que probablemente seáis tan viejos que incluso recordéis un tiempo en el que no existían las redes sociales y conectarse a internet hacía más ruido que una caja llena de grillos, no borréis esa sonrisa de vuestra cara.

¿Qué más da que ahora los aficionados al género fantástico solo lean a Martin, Sanderson, Rothfuss, Abercrombie y a sus menos aclamados imitadores? ¿Acaso pueden deciros ellos lo que os tiene que gustar o dejar de gustar? ¿Es que no existen distintos subgéneros de ficción fantástica, todos igualmente válidos? Por supuesto que sí, y por eso, nadie debería hablar de las "dragonadas" de forma peyorativa, no generalizando al menos.

Cada cual lee lo que le gusta, y a veces a uno le apetece enfrascarse en un mundo de complejos conflictos políticos y sólidos entramados familiares mientras finge que es capaz de memorizar miles de nombres, y otras veces prefiere leer una aventura fresca y sin complicaciones que le haga rememorar aquellos tiempos más sencillos en los que Tasslehoff Burrfoot era el personaje más divertido del género fantástico.

Aquí es precisamente donde entra Dragones Negros, la primera novela de Claudio Vosco, un autor cartaginense afincado en "un refugio campestre de localización desconocida" que, al igual que yo, ha decidido compartir sus frutos literarios en internet por el módico precio de cero euros. ¿Una buena novela fantástica gratis? ¡Como lo oís! Eso sí, a diferencia de un servidor, él ha conseguido escribir una novela auténtica y completa, y no un revoltijo surrealista cuya segunda parte está indefinidamente aplazada.

De esta forma nos presenta Vosco su novela:

"Dragones Negros cuenta la historia de una venganza, gestada a lo largo de seis años, y cómo su sangrienta ejecución afectará las vidas de diversos personajes escogidos aparentemente por el azar. Acción, romance y mucho humor en la narración en tiempo real de los cuatro días que cambiaron para siempre el destino de un imperio".

¿Venganza? ¡Mi libro favorito trata sobre la venganza! ¿Acción, romance y humor? ¡Póngame tres de cada! Y si no os sobra el tiempo para leer tochos como Danza de dragones, tranquilos, porque "narración en tiempo real" no significa que la novela sea un mamotreto de tales proporciones que vayáis a tardar 96 horas en leerla, sino solamente que la historia se desarrolla a lo largo de cuatro días.

La novela está inspirada o ambientada, no lo sé bien (supongo que podrá aclararlo el propio autor cuando lea esta entrada, si es que no se arrepiente ya de haberme hecho spam de su libro), en el universo de Lineage II, un MMORPG coreano de ambientación fantástica que se lanzó en 2003 y que ha llegado a tener más de catorce millones de usuarios.

Todos sabemos que las películas basadas en videojuegos nunca son candidatas a los Oscar, y desde luego las novelizaciones de videojuegos jamás aspirarán al Premio Nobel de Literatura; pero eso no debería preocuparos en este caso, porque no hay ni un solo pasaje de esta novela que me hiciera pensar que estaba leyendo una adaptación de un videojuego. Si es que ese es el caso. Que no lo sé. Porque no me he documentado.

Dragones Negros podría ser perfectamente el primer volumen de una colección más del género fantástico, y si no hubiera encontrado esta entrada en el sitio web de una comunidad online dedicada al Lineage II, ni se me hubiera pasado por la cabeza la idea de que la novela pudiera estar vinculada de algún modo a este MMORPG ni le estaría dando tantas vueltas al tema. Pero entonces tampoco podría haber incluido la siguiente foto y muchos de nosotros seríamos un 15% menos felices.

Y de repente siento más interés por Lineage II.

Volviendo al meollo del asunto, Dragones Negros es una novela de aventuras con una trama principal sencilla y bien elaborada, previsible en su mayor parte, pero no desprovista de sorpresas.

La historia está narrada en tercera persona con punto de visión múltiple, esto es, brincando de un personaje a otro para desarrollar las distintas subtramas y luego irlas conectando poco a poco de cara al apoteósico final, en el que podría o no haber un dragón o quizá mil elefantes en escena. Hay muchos diálogos, bastante acción, algo de romance y una dosis adecuada de humor (aunque desde luego no el "mucho" humor que promete la sinopsis del autor, pero le perdono la publicidad engañosa porque tampoco lo necesita).

Por supuesto, este mundo nuevo también cuenta con su propia mitología, un elemento tan esencial en la ficción fantástica como las tabernas mal iluminadas y las mazmorras insalubres. De ella me quedo con el origen de Ölün e Ilahe, que tiene esa cualidad lírica propia de las leyendas.

Lejos de la épica turística de sagas de fantasía como El señor de los anillos o La Rueda del Tiempo, donde los personajes se pasan la mitad de los capítulos desgastando suela, la historia de Dragones Negros se desarrolla casi íntegramente en la ciudad de Hirdaya, capital del reino de Vitalis, y lo que nos ahorramos en paseos con descripciones interminables del paisaje lo ganamos en acción de película, así que todo bien.

Mapa de Vitalis. Alguien tendría que incluir los paradores y las estaciones de servicio.

Los protagonistas de la historia son cuatro: Elandir, elfo y capitán de la guardia de Hirdaya, más rehén político del rey que noble invitado; Ilargia, una joven sacerdotisa que lleva años prisionera sin conocer el motivo; Madt, un mercenario socarrón que, para no ser menos que Marc Singer en El señor de las bestias, tiene una pantera por mascota; y Baltar, un enano anciano que se vio obligado a abandonar su cueva y buscarse la vida en la superficie tras quedarse al cuidado de su pequeña nieta Dem.

Todos ellos están bien construidos y, cosa poco habitual en las novelas corales, protagonizase quien protagonizase el siguiente capítulo, en ningún momento me dio pereza seguir leyendo, porque todos son interesantes. Es decir, no hay capítulos como los de Daenerys en las novelas de Canción de hielo y fuego que nadie quiere realmente leer. De hecho, cuando terminé el libro, me quedé con ganas de saber más sobre los personajes, y si Vosco no escribe la segunda parte, tendré que imaginarme mi propio final feliz para el carismático Madt, con playa paradisiaca, tumbonas, camisas hawaianas y bebidas con sombrillita.

No obstante, debo decir que mi personaje favorito de la novela es Dem. Esta adorable niñita enana no solo protagoniza momentos conmovedores y se convierte sin quererlo ni beberlo en una pieza esencial en el desenlace de la historia, sino que, gracias a su inocencia y desparpajo infantil, tiene algunas de las salidas más graciosas de la novela. Sin ánimo de destripar nada, su encuentro con cierta esfera de luz no tiene desperdicio.

Enana de Lineage II. Justo como no me imagino a Dem.

El libro tiene alrededor de 400 páginas, que es el tamaño ideal para contar una aventura de estas características sin hastiar al personal. Es una lectura ligera, con un ritmo narrativo excelente, y cuanto más lees, más enganchado estás.

Prueba de su éxito en este aspecto es que en mi caso, después de un comienzo poco alentador en el que tuve que abandonar el libro más tiempo del que me hubiera gustado para impedir una invasión combinada de morlocks y hombres-topo, lo retomé un fin de semana desde el principio y acabé leyéndome la segunda mitad de corrido (la historia completa es que me había sentado mal la cena y me desperté de madrugada cagándome vivo y completamente desvelado, así que, después de pasar por el cuarto de baño, me puse a leer y no pude dejarlo hasta que lo hube terminado; todo muy poético, como veis).

La cosa, por supuesto, tiene truco, y una de las razones por las que es tan difícil despegarse de sus páginas es que los capítulos suelen acabar con un cliffhanger de esos que apelan a tu curiosidad con descaro para que sigas leyendo. Así funcionaban los mejores bolsilibros y daba gusto leerlos.

Cliffhanger. Versión literal.

Llegados a este punto, y aunque tengo pocas pegas que ponerle a esta novela, que si juzgo por su capacidad de entretenerme y mantenerme absorto, se merece que le entreguen las llaves de la ciudad, voy a comentar un par de aspectos negativos que rayan la insignificancia más absoluta. Y que conste que lo hago porque cuando alguien le dice a un escritor "Me ha gustado tu libro" sin añadir nada más, le hace un flaco favor. Incluso Tolkien necesitaba oír críticas constructivas; si no, probablemente hubiera metido menos batallas y más gramática élfica.

Empezando por el final, que es lo más nimio, diré que el epílogo se pasa tres pueblos con las revelaciones sorpresa. Hay una en particular que llega a tal punto de imprevisibilidad que parece que fuera una excusa forzada para asegurarse de que leas el libro siguiente cuando se publique. ¿Os imagináis que al final de El retorno del rey la cámara enfocase a un tipo cualquiera, algún estibador anónimo de los Puertos Grises, y se le viera sonriendo siniestramente, como si todo lo ocurrido hubiera sido parte de su plan para que los elfos y Gandalf abandonasen la Tierra Media? Eso es lo que es el epílogo de Dragones Negros.

No es que me disgusten las vueltas de tuerca de ultimísimo momento, pero si no afectan a ningún personaje ni tienen impacto alguno en la trama, sobran.

Meh. Se veía venir.

En segundo lugar, y volviendo al comienzo de esta reseña, a mí la fantasía tradicional, al menos de entrada, me da pereza, quizá porque he consumido más literatura fantástica barata de la que es saludable. Por eso, cuando vi que la novela distinguía entre humanos, elfos, enanos y orcos, tuve que ponerme la música de entrenamiento de Rocky y hacer un gran esfuerzo (luego compensado con creces) para seguir leyendo.

Pero no voy a ponerme quisquilloso por el recurso a los tópicos del género, porque siempre habrá a quien le atraigan y entusiasmen. Además, ¿quién soy yo para criticar la fantasía heroica tradicional si me he leído más de treinta novelas de la Dragonlance?, aunque, eso sí, están todas en casa de mis padres, porque en mis estanterías solo hay hueco para la literatura de calidad, como John Rockman y el cerebro cósmico de corrupción o Star Wars: Luke Skywalker y las sombras de Mindor.

Lo que sí voy a criticar es que la presentación de esas razas tan manidas esté metida con calzador en el primer capítulo. Lo ideal hubiera sido integrarla en la historia de forma fluida y discreta, pero aquí es como si de repente el autor hubiera decidido aparcar la historia que estaba contando para leerte un artículo de la Wikipedia. Y honestamente: es un rollo.

El paréntesis resulta además chocante, porque esa exposición viene pocas páginas después de un prólogo que es puro dinamismo, en el que se introduce al lector en mitad de una persecución, sin darle apenas información, para luego, a través de un encuentro nada casual, poner en marcha la venganza que sirve de motor a la historia

Por suerte, la exposición enciclopédica no es un recurso recurrente, sino una excepción puntual, así que cuando lleguéis a esos párrafos explicativos, haceos un favor y seguid leyendo, porque la historia es entretenida con independencia de las razas que la protagonizan y, a partir de ese momento, el trasfondo se expone con naturalidad en lugar de abrirse camino a codazos.

En conclusión, y dejando a un lado esas menudencias que no deberían preocupar a nadie, Dragones Negros es una buena novela pulp de fantasía y aventuras, y lo único que le falta para estar en una librería junto a otros clásicos del género es una portada de Larry Elmore. Bueno, eso y un contrato con una editorial decente. ¡Casi nada!

14 comentarios

  1. Muchas gracias por el curro que te has pegado :). Que la reseña sea positiva mola, pero lo principal es que ALGUIEN SE HA LEÍDO MI LIBRO Y HA DEDICADO UNA GENEROSA CANTIDAD DE TIEMPO A DARME SU OPINIÓN, ¡ALCOHOL PARA TODOS!

    Ejem.

    En efecto, el libro comenzó como una historia ambientada en el L2. Hace años (demasiados como para no deprimirme) jugaba a dicho juego, y unos amigos montaron esa comunidad donde me coloqué de moderador de los foros. Uno de esos foros lo dedicamos a que la gente contara sus historias, y yo me animé y comencé con una versión más sencilla de ésta, para dejarla colgada a la altura del capítulo cinco. Muchos años (*sigh*) más tarde, me vi bendecido con una ingente cantidad de tiempo de ocio (me pilló un ERE y me fui a la calle), y aproveché para retomar la historia, pero despojándola de cualquier referencia al L2, excepto los nombres de los personajes, que corresponden a compañeros del clan donde jugaba.

    Y de ahí, de mi intención de alejar el libro de cualquier referencia al L2 y hacerlo más universal, viene el compendio del capítulo uno. Ya me di cuenta que quedaba un poco ladrillo y lo aligeré todo lo que pude, reduciéndolo a la mínima información necesaria para poder entender la historia. Digamos que solté lastre pronto para meterme cuanto antes en faena.

    Dem también es mi personaje favorito, es taaaannnnn adorable.

    Lo del personaje misterioso y los cliffhangers deriva de la ambición del escritor primerizo. No solo me propuse narrar la historia en cuatro días, con todas las tramas argumentales fluyendo a la par sin saltos temporales (la "narración en tiempo real"), sino que pensé también en acabar cada episodio con un cliffhanger. Y claro, siendo treinta episodios y dos epílogos, pues está claro que algún giro argumental se ve venir y alguna sorpresa puede quedar forzada. Pero era el precio a pagar, y confié en que el conjunto compensara esos defectos. En futuras obras me voy a imponer menos reglas y a narrar lo que estime necesario de la forma que más le convenga a la historia, y punto.

    Pues lo dicho, muchas gracias por la reseña y me alegra un montón que te haya gustado, ya avisaré cuando publique la continuación (no pronto, pero algún día...).

    PD: Y ya te vale no publicar la segunda parte del librojuego. Al menos cuelga alguna aventurilla de vez en cuando, hombre.

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  2. Madre mía, ya me iba y me he fijado en el tubo musical que tienes puesto. Se me ha saltado una lagrimilla y todo, esa película marcó mi infancia :_)

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  3. Gracias por aclarar las cosas. Todo lo que dices tiene mucho sentido.

    Lamento la poca efusividad de mis lectores, pero espero que alguno le dé una oportunidad a tu novela. La merece.

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  4. Bueno, tengo que decir que soy de los que Tolkien marcó y ESDLA es siempre la medida de referencia, esto no quiere decir que no valore a los demás escritores de fantasía y por ello he de decir que como vendedor eres bueno, muy bueno (léase imitando a DeNiro) y te compro la recomendación. Me has convencido.
    Me apetece algo ligero.
    Me pongo a ello.

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  5. Acabo de hacer puerto de nuevo en el blog y encuentro esto tan interesante. Tendré que darle una oportunidad, porque pinta muy bien. Yo también me leí más libros de la dragonlance de los que recomienda el doctor, pero no me arrepiento de nada. Y bastantes más de El elfo oscuro de Salvatore y otros similares. La fantasía clásica tiene ese encanto que a mí me sigue atrapando y más cuando el autor usa los esquemas para hacer algo más interesante/arriesgado, que parece ser éste el caso; eso de la narración en tiempo real, trascurrido en algunos días, a mí me compra.

    Me parece un golazo que se siga apostando por esta línea y que no todos sean imitadores de La primera ley (muy buena), Canción de hielo y fuego (no la trago), crónicas de un asesino de reyes (meh) y otros "reinventores del género". Además de lo mencionado le doy una felicitación personal al autor por, después de tanto trabajo, colgar el resultado en internet de forma gratuita. A gente así da gusto leer, que sabés que escriben por gusto y no se los comió (aún jeje) la industria editorial.

    En fin, seguro lo leeré porque andaba con ganas de algo del género que no sea un tocho y por sí mismo la historia me ha llamado, sumado a la recomendación del señor Brocha, a quién siempre hago caso en estas cosas no sé por qué. Ni siquiera sé su nombre.

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  6. Mixtli y Nickford: Espero que os guste. Si no, procurad echar la culpa al autor, no a mí.

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  7. Mixtli y Nickford: Espero que os guste. Si no, matad al mensajero, que es lo que se hace en estos casos:).

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  8. ¿Soy el único que se ha dado cuenta de que ETdlB y Claudio Vosco son la misma persona?

    Apuesto a que "Dragones" está lleno de mensajes subliminales que inducen a leer lo del archipirujo, y este a su vez obliga (a las mentes débiles y desprevenidas) a ingresar dinero en una cuenta de las Caimán a nombre de Claudius Brochwood.

    PD: En el próximo post offtopiquearé acerca de la verdadera identidad del Líder Supremo Snoke. Efectivamente, ETdlB.

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  9. sorprende un poco que autor de la obra entrara en este blog, supongo que es pariente o amigo del Tipo (o el mismo tipo), yo he descargado el libro y empezare a leerlo

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  10. Bueno, hace mucho que no leo nada de literatura fantástica, así que le haré un lugar. Hoy mismo la descargo y comienzo a leerla.

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  11. Muy interesante todo, el artículo, la novela, los comentarios...
    Yo tb querría darle una oportunidad. A ver si me lo permite la vida.
    Un abrazo. Gracias a toda esta gente tan creativa. ^_^

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  12. Pues voy por una cuarta parte y, hasta ahora, va todo interesante. Saber que Dem será pieza crucial me había movido un tanto el tapete, pero hasta ahora eso no ha repercutido en nada.

    Ver a Yaya Han caracterizada de esa manera me conduce a leer Lineage II como Lingerie II.

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  13. Me alegra que tanta gente se haya animado a leer el libro a raíz de esta crítica, espero que os guste (y le debo una copa, señor don Tipo de la Brocha).
    Un saludo a todos

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  14. A raiz del articulo me leí el libro y lo he disfrutado muchisimo, de hecho me quedé muy sorprendido por el nivel narrativo y como se va liando el tema con algunos giros muy interesantes.

    Lo que me ha pasado, me llamó la atención, que no hay personaje principal sino que es coral (a mi humilde opinión) y lo he disfrutado mucho.

    El único personaje que le cogí un gran cariño es a la pequeña enana.

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