9 de diciembre de 2018

He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (5ª parte)


En la entrada anterior...

La princesa Adora regresó con su hermano Adam a Eternia y disfrutó de un feliz reencuentro con sus padres, que la reconocieron al instante pese a que la última vez que la vieron solo era un bebé estúpido con apego hacia los vampiros albinos que prefieren ahorrarse los trámites de la adopción.

Al mismo tiempo, Hordak y su antiguo discípulo Skeletor limaron asperezas carcajeándose a coro y decidieron formar una alianza temporal para raptar a Adora otra vez y llevarla de vuelta a Etheria.

¿Serán esta ridícula pareja de villanos capaz de cumplir sus malvados propósitos o fracasará estrepitosamente como cada semana a causa de su descollante incompetencia? Sea como sea, esta historia llega a su final.

2 de diciembre de 2018

He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (4ª parte)


En la entrada anterior...

Adora se convirtió en la poderosa y radiante She-Ra y, a lomos de su unicornio parlante de alas multicolor Swift Wind, rescató a su hermano He-Man de la Horda del Terror y frustró los planes de Hordak para acabar con la Gran Rebelión, inspirando con su imagen y valentía a cientos de artistas de carátulas de heavy metal por años venideros.

¿Qué más deparará el destino a nuestros héroes en esta aventura alargada hasta la náusea?

25 de noviembre de 2018

He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (3ª parte)


En la entrada anterior...

Decidida a descubrir si la Horda del Terror era un ejército de ayuda humanitaria o un grupo de villanos monstruosos sin sentido del ridículo, Adora se embarcó en un viaje por Etheria y comprobó con sus propios ojos que Hordak (el vampiro albino con un murciélago rojo por emblema) era un gobernante déspota y cruel y que el pueblo vivía en condiciones inhumanas y dominado por el miedo a que la comicidad del vasto archivo de efectos sonoros de Filmation le quite dramatismo a su sufrimiento.

Adora se sobrepuso a este desengaño y se enfrentó a Hordak sin el menor atisbo de un plan rondándole la cabeza. Aprovechándose de su candidez, Shadow Weaver la hechizó de nuevo para garantizar su lealtad durante al menos otros diez minutos y le arrebató la espada mágica que He-Man le había entregado.

¿Romperá Adora el encantamiento antes de hacer algo de lo que pueda arrepentirse, como, por ejemplo, empezar a llevar pantalones? ¿Desentrañará Shadow Weaver el secreto de la espada y la utilizará para cosificarse a sí misma?

Sí y no. Y ahora que he respondido a estas preguntas, si leéis el resto de esta entrada, es porque queréis.

18 de noviembre de 2018

He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (2ª parte)


En la entrada anterior...

La Hechicera envió al príncipe Adam a Etheria para encontrar a la persona destinada a empuñar la Espada de la Protección y lucir tan fabulosa como él cuando se transforma en He-Man.

Allí Adam descubrió que el planeta había sucumbido a las fuerzas del mal y que solo unos pocos rebeldes, poco más que indigentes y alivios cómicos, se atrevían aún a desafiar a la Horda del Terror. Para empeorar las cosas, la persona a la que debía encontrar y entregar la espada resultó ser la capitana de tropa Adora, la mano derecha de Hordak, el implacable líder de la Horda.

Derrotado y capturado tras un fallido ataque rebelde, He-Man rara vez ha estado en semejante aprieto. ¿Permanecerá a la sombra una larga temporada o encontrará la forma de escapar de la prisión de la Horda antes de perder su poderoso bronceado? ¿Convencerá a Adora de que se una a la Gran Rebelión o tendrá que rendirse a la evidencia y reconocer que la Horda ofrece mejores condiciones laborales?

10 de noviembre de 2018

He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (1ª parte)


En apenas unos días, Netflix estrenará una nueva serie de She-Ra, desarrollada por Noelle Stevenson y producida por DreamWorks, a modo de reboot de la serie original de 1985. Y aunque el estilo de dibujo no me convence, siento curiosidad por ver qué aporta el equipo de Stevenson a la rica, variopinta y muchas veces estrafalaria mitología de los Masters del Universo.

Por supuesto, en esta era en la que el agravio moral colectivo representa el día a día de las redes sociales, nada de lo que haga DreamWorks con la serie evitará que borricos y cenutrios a cascoporro se posicionen en contra de ella por motivos tan absurdos como que la protagonista no refleja los patrones físicos de las playmates de 1985. Pero yo no voy a entrar en debates absurdos. Basta decir que, dado mi apego por todo lo que huele a Masters del Universo, me hace ilusión que salgan proyectos que den a conocer la franquicia a las nuevas generaciones y, con el tiempo, conviertan a niños normales en adultos disfuncionales con la nostalgia arraigada en su cerebro como un tumor.

¿Quién sabe?, si la jugada les sale bien, en unos años podríamos disfrutar de un spin-off protagonizado por He-Man e incluso algún estudio podría animarse a sacar esa película de la que lleva hablándose desde el paleolítico y que inevitablemente será una boñiga apestosa.

Pero hoy no vengo a hablaros de una serie que aún no se ha estrenado, sino de la serie original de Filmation y, más concretamente, de la película con la que se dio a conocer.

Será un largo repaso, así que poneos música y relajaos.

1 de noviembre de 2018

JoJo's Bizarre Adventure: Phantom Blood - Una juventud junto a Dio

El tercer episodio de JoJo's Bizarre Adventure empieza exactamente donde lo dejamos en el episodio anterior: con Dio recién llegado a la mansión de los Joestar tras descubrir el secreto de la máscara de piedra, y con JoJo haciendo un poco de teatro con un candelabro en la oscuridad para destapar los tejemanejes de su hermano adoptivo.

A diferencia de los episodios anteriores, y a pesar de su título de novela erótica gay, Una juventud junto a Dio no transcurre a lo largo de años o días, sino que, a salvo de un flashback puntual, toda la acción se desarrolla del tirón en una misma noche; una noche que pone fin a la primera parte de esta historia trágica sobre la que probablemente nunca seguiré escribiendo. ¿Qué pasa? Son otros seis episodios y se me están desgastando las huellas dactilares con estas recapitulaciones.

24 de octubre de 2018

JoJo's Bizarre Adventure: Phantom Blood - Una carta del pasado

En 1888, un terror como nunca antes habían conocido los ciudadanos londinenses deambulaba por las angostas y oscuras calles del East End.

El asesino al que el público conocería como Jack el Destripador, y cuya identidad aún se desconoce más de un siglo después, se cobró al menos cinco víctimas mortales ese año, todas ellas prostitutas de vida miserable, mujeres a las que hoy nadie recordaría de no ser por su trágico fin.

Con cada nueva presa que el Destripador se cobraba, se intensificaban las mutilaciones que infligía y también lo hacía el miedo que provocaba su nombre.

Pero algo todavía más aterrador ocurriría ese fatídico año. O al menos eso es lo que nos asegura el narrador de la oda japonesa a la exageración que es la serie JoJo's Bizarre Adventure.

Sí, definitivamente no hay nada que demuestre mejor el buen gusto de un autor que desdeñar horrores reales comparándolos con hechos ficticios. ¡Qué buen comienzo!

17 de octubre de 2018

JoJo's Bizarre Adventure: Phantom Blood - Dio el invasor

Voy a aventurarme a decir que la mayoría de los que habéis oído hablar alguna vez de Jojo's Bizarre Adventure ha sido por los memes que plagan las cuentas de otakus y otros seres de intelectualidad superior en las redes sociales. Si es así, es bastante probable que tengáis poco claro de qué porras va esta serie. Es normal. Yo sigo haciéndome esa pregunta después de haberme leído dos sagas enteras del manga y más de la mitad de la tercera.

JoJo's Bizarre Adventure empezó a publicarse en la revista Weekly Shonen Jump a principios de 1987 y narra la historia de la familia Joestar a lo largo de varias generaciones en su cruzada contra el mal.

Los protagonistas cambian de una saga a otra, e incluso el tono de la obra y el estilo del autor —Hirohiko Araki, un señor mayor que se tiñe el pelo— evolucionan a medida que se acumulan las viñetas, por lo que no es fácil describir esta serie en apenas unos párrafos; pero las poses extravagantes y sus rompedoras tendencias de moda son la mayor constante de este producto de culto dirigido a auténticos machotes. Y por "auténticos machotes" me refiero a hombres pintorescos y sensibles de musculatura improbable, pecho depilado y ropas abigarradas y provocativas.

Gracias a su éxito dentro y fuera de las fronteras niponas, la colección sigue publicándose a día de hoy y cuenta con varias adaptaciones para la pequeña y gran pantalla. Durante las próximas semanas, nos centraremos en los primeros episodios de una de esas adaptaciones: el anime de 2012.

30 de septiembre de 2018

'Skrodar', de S. T. Rando (o 'He publicado un libro y voy a darle publicidad')

El título de esta entrada es autodescriptivo, así que iré al grano: desde hoy mismo tenéis disponible en Amazon, en formato electrónico, el primer relato que he escrito.

Bien por mí.

Hacía mucho tiempo que quería escribir algo distinto, MUY distinto, de lo que suelo escribir en este blog, y sabía que si lo intentaba con una novela, la dejaría a medias. No soy uno de esos genios de la planificación, metódicos y disciplinados, que consiguen terminar su primer libro sin dejar de lado su trabajo. Apenas consigo compaginar mi trabajo con mi pasión por desperdiciar el tiempo.

Por lo tanto, decidí ponerme una meta más realista y escribir un relato breve al estilo de las historias pulp americanas o los bolsilibros españoles.

El resultado no me corresponde a mí juzgarlo.

4 de septiembre de 2018

El coche fantástico: El espectáculo de Sam


¿Recordáis los buenos viejos tiempos, cuando la gente todavía prefería leer una entrada de blog a un hilo de Twitter y yo escribía sobre El coche fantástico al menos una vez al año?  Sí, antes de que un servidor sucumbiese al embrujo de Marmalade Boy, la serie creada por Glen A. Larson para la NBC era mi compromiso anual inexcusable.

El problema es que hace ya mucho que comenté la mayoría de episodios memorables de la serie (el episodio piloto, el de Goliath, el de KARR...) y, cuando empecé a ver los episodios del montón y a escribir sobre ellos, el gran evento anual se convirtió en un trámite rutinario y mi pereza hacia la serie creció sin freno. Tanto es así que esa pereza acabó cobrando forma, como una condensación del aire, oscura y perversa; y el monstruo de la pereza siguió creciendo y creciendo hasta convertirse en una gigantesca aberración a la que hubo que matar con fuego y un lápiz muy afilado.

Para evitar que esto vuelva a repetirse, y como han pasado ya más de cuatro años desde la última vez que dediqué una entrada del blog a Michael Knight y su Pontiac TransAm parlante, hoy retomamos la serie donde la dejamos: en el quinto episodio de la primera temporada.

23 de julio de 2018

Las aventuras de Tintín: La estrella misteriosa


Mi padre es tintinófilo. No es ninguna enfermedad grave, aunque suene como una. Es algo mucho peor. Ser tintinófilo significa ser un apasionado de Tintín y de su mundo. Y no tiene tratamiento conocido.

En la práctica, esto supone que mi padre no solo tiene todos los tebeos de Tintín, muchos de ellos repetidos para compensar los daños padecidos por las primeras ediciones (de pequeño confundí Los cigarros del faraón con un libro de pinta y colorea), sino que, a lo largo de más de cincuenta años, ha ido acumulando todo tipo de productos asociados a la franquicia que aún hoy da de comer a los herederos de Hergé y otros titulares de derechos sobre las historietas: series y películas en distintos formatos, una vasta bibliografía sobre el autor y su obra, tantas figuras y maquetas como para que no haya una sola estantería en casa que se libre de ellas...

Por suerte, no es una enfermedad hereditaria, porque yo ya tengo mis propios vicios, incluida la serie más gay del mundo. Pero que esto no os confunda. Me gusta Tintín. Es más, me habré leído cada álbum un mínimo de veinte veces y no concibo mi infancia sin ver cada día los lomos de la colección en la estantería de mi habitación. Pero ahí acaba mi afición por el intrépido reportero de Le Petit Vingtième y empieza la de mi padre.

10 de junio de 2018

'Contacto sangriento' (1988)

En el mundo existen dos tipos de personas: aquellas a las que les gusta Claudio Coello y aquellas a las que les gusta Juan-Claudio Van Damme. El primero era un célebre pintor del barroco madrileño que se peinaba como Krusty el Payaso y sobre cuya extensa obra podéis leer en la página web del Museo del Prado hasta moriros de aburrimiento; y el segundo es un actor belga de cine de acción y experto en artes marciales, al que tan pronto perdemos de vista durante años, como nos sorprende con un papelón dramático en una cinta franco-belga luxemburguesa o resurge en una magnífica comedia en formato de serie de televisión.

Yo prefiero a Van Damme porque las pinturas religiosas al fresco no tienen nada que hacer frente a sus patadas voladoras y spagats épicos.

Pero remontémonos en el tiempo, hasta principios de la década de 1980.

12 de mayo de 2018

Jackie Chan en 'La Mano de la Muerte' (1976)

La Mano de la Muerte, también conocida como Shaolin Men, Countdown In Kung Fu, Strike of Death y Las locas, locas aventuras de los hombres de Shaolin (Parte II), es una película hongkonesa de artes marciales de cuando estas producciones costaban menos que el menú del día de un restaurante oriental.

Por supuesto, cuando uno compra una cinta como esta, no espera otra cosa que ver a un montón de chinos con pelucas y bigotes postizos darse de palos al son de sonidos de archivo. Y si este panorama os disgusta, tenéis las mismas probabilidades de disfrutar de esta película que de disfrutar contemplando cómo gira la ropa en la lavadora durante hora y media.

Aunque apenas se le distingue en la imagen que veis sobre estas líneas, os aseguro que Jackie Chan es el tipo con la lanza y el pantalón de color azul #73C2FB que ocupa un lugar preeminente en la carátula. Sin embargo, aunque Jackie es el actor más famoso del reparto, no es el protagonista de la película. En 1976 ni siquiera era una gran estrella en Hong Kong, mucho menos mundial. La única razón por la que sale de forma tan destacada en la carátula es porque las distribuidoras son muy espabiladas y saben que su imagen es un reclamo para los consumidores.

La edición en DVD que yo tengo es todavía peor, porque la carátula no solo te hace pensar que Jackie Chan es el protagonista, sino que la foto ni siquiera es de esta película. Pero, ¿qué le vamos a hacer si las distribuidoras tienen el mismo calado moral que el autor de este blog?

3 de abril de 2018

He-Man y los Masters del Universo: Un acto de desaparición

El Carro de Asalto vuela, Stratos vuela, los vampiros lobo vuelan... ¿Y sabéis lo que también vuela? El tiempo. Aunque cueste creerlo, ha pasado más de un año desde la última vez que escribí sobre los Masters del Universo, y más de dos, ¡dos!, desde que comenté un episodio de la serie animada de Filmation.

Esto es algo imperdonable para un fan como yo, y no me extraña que últimamente me sintiera un poco flojo. ¡El Poder de Grayskull me ha abandonado! O puede que sea cosa de la astenia primaveral.

Pero este problema tiene fácil remedio. El de los Masters, no el de la astenia. A no ser que Ostara sufra un desafortunado accidente...

Hoy recapitularemos el tercer episodio de He-Man y los Masters del Universo, que es muy especial para mí porque yo creía que era el cuarto. Sí, resulta que debido a las discrepancias entre las fechas de producción y emisión, he estado metiendo la pata con el orden de los episodios todo este tiempo. Pero podéis estar tranquilos. A partir de ahora, procuraré que todos los episodios sobre los que escriba en el blog estén bien ordenados. Sé que es innecesario, porque no existe ninguna continuidad entre unos y otros; pero me hace sentir mejor conmigo mismo.

18 de marzo de 2018

Bioman (Choujuu Sentai Liveman): ¡Expuestos! Dummyman

Sin prisa pero sin pausa (salvo, ejem, un ligero receso de casi tres años entre una recapitulación y otra), hoy desciendo de mi Fortaleza de la Soledad a la blogosfera con una recapitulación del cuarto episodio de mi serie Super Sentai favorita: Choujuu Sentai Liveman, más conocida por tierras ibéricas como Bioman.

¿Y por qué es esta mi serie favorita de entre las más de cuarenta que Toei ha producido desde 1975? Porque es la única que vi cuando era un crío y además he tenido el valor de tragarme por segunda vez siendo ya un adulto. El metraje japonés de Zyuden Sentai Kyoryuger reciclado para los Mighty Morphin Power Rangers no cuenta.

Y como ya he escrito líneas suficientes para cubrir el lateral de la imagen que las acompaña, iré directo al grano. Luces, cámaras...

¡Bioman!

4 de marzo de 2018

Crónicas de la Dragonlance: El retorno de los dragones

Después de veinte años sin consumir, he recaído. Pensé que sería más fuerte que mi adicción, pero no tuve ninguna oportunidad. Me faltaron fuerzas para resistirme. Empecé consumiendo muy poco, pretendiendo revivir, aunque fuera solo por un instante, aquella sensación de excitación pasada y jurándome que no iría más lejos, que me detendría a tiempo. Pensé si consumía una pequeña dosis lo tendría todo controlado y que no volvería a engancharme. Aquello no tenía por qué significar nada.

Luego vino el desengaño. Aquello me gustaba. Quería más.

Y aquí estoy ahora,  releyéndome las novelas de la Dragonlance. ¡Peor aun! Me he comprado algunas que ni siquiera tenía. ¡Y también la trilogía de El valle del viento helado!

*Sollozo melodramático*

Si nunca habéis leído libros con portadas como la que acompaña estas líneas, es probable que eso de la Dragonlance os suene a chino. En realidad debería sonaros a inglés, pero si nunca habíais oído esa palabra, a vuestros efectos es lo mismo. Nǐ míngbái ma?

La Dragonlance es una serie de cerca de medio millón de novelas, publicadas mayormente entre mediados de los ochenta y finales de los noventa, ambientadas en un universo de fantasía heroica plagado de tópicos que, por si lo anterior fuera poco descorazonador, está basado en varios módulos del juego de rol de Dungeons & Dragons creados por un señor con nombre de playmate llamado Tracy Hickman. ¿Es necesario que añada algo más para ahuyentar a cualquier lector de fantasía con buen gusto?

La primera trilogía de la serie se recopiló bajo el nombre de Crónicas de la Dragonlance y se compone de El retorno de los dragones, La tumba de Huma y La Reina de la Oscuridad, cuyos títulos en inglés solo se parecerían menos a sus traducciones españolas si hubieran escogido palabras del diccionario al azar. En concreto, el primero de estos libros, que es el que comentaré hoy, lleva el título original de Dragons of Autumn Twilight, que debería haberse traducido como Dragones de crepúsculo otoñal. Eso sí, el título que le dio la editorial española, aunque menos poético, es más directo y honesto. No había dragones y ahora los hay. Es más, esta podría ser la sinopsis del libro.

Tras el salto, portadas mucho más chulas que las historias que se ocultan tras ellas.

14 de febrero de 2018

Marmalade Boy: El aroma de la madurez. Yo no estoy celosa. ¡Que va!

¡Marmalade Boy vuelve a estar de moda! Aunque la serie se emitió hace más de veinte años y lo único que nos quedaba de ella eran nuestros recuerdos, la nostalgia y una amarga mezcla de vergüenza y arrepentimiento, sus seguidores están de enhorabuena, porque el próximo abril se estrenará en Japón una película protagonizada por actores de carne y hueso basada en el popular manga de Wataru Yoshizumi. Esto sin duda volverá a poner la serie en boca de sus miles, eh, cientos, um, ¿decenas? de fans.

¡Feliz Año Nuevo!

Ahora bien, aunque mucha gente de gusto refinado y exquisito criterio espera este estreno con ilusión, no hace falta ser el oráculo de Delfos para saber que la cinta será un insulto imperdonable al fandom de la serie y que hará un pobre uso de los personajes a los que tanto queremos.

Incluso yo, que no soy un gran connoisseur de Marmalade Boy, considero imperdonable que se les haya ocurrido contratar a seres humanos para interpretar a Miki, Yuu y compañía. ¡Los palos de escoba andantes del manga y el anime son seres etéreos que se sostienen gracias a un esqueleto de alambre de aluminio, no gente corriente como la que nos cruzamos cada día en la calle! ¿Y acaso los ojillos rasgados de los japoneses pueden compararse con los focos circenses que lucían los personajes en la serie y que, de tan grandes que eran, nos abrían la puerta a sus corazones y otros órganos repugnantes? ¡Es evidente que no! Además, el uniforme de Miki debería ser verde, no gris.

¿Qué será de nuestra infancia en manos de la industria del cine japonesa? ¿Por qué nos torturan de esta manera?

Propongo, por tanto, que lancemos una petición en Change.org para que la película no vea la luz del día. Si estáis de acuerdo con mi propuesta, por favor organizadlo todo. Yo soy demasiado vago para hacer algo más costoso que quejarme en internet.

Dicho esto, ya podemos continuar donde lo dejamos el 14 de febrero del año pasado, con Miki sumida en el recuerdo reciente de su viaje a Hokkaido...

20 de enero de 2018

'Star Wars: Heredero del Imperio', de Timothy Zahn

A lo mejor echasteis en falta que escribiera sobre Los últimos Jedi hace unos meses y sé que mi reseña sobre la mediocre novela Tarkin no os ha compensado, pero os aseguro que tuve dos buenos motivos para saltarme la que incluso a mí me parecía una cita inevitable con el blog. El primero es que me daba pereza ponerme a escribir durante las Navidades, sobre todo cuando podía aprovechar el tiempo libre para terminar algunos de esos centenares de libros y videojuegos pendientes que conforman la Gran Pila de la Deshonra™. El segundo motivo es que no me gusta escribir sobre temas con los que internet está revolucionado y sacando lo peor de sí mismo.

Pero ahora que ya han pasado un par de meses desde el estreno y nadie se acuerda de que la película es lo peor que ha ocurrido en la historia de la humanidad desde las Cruzadas, puedo decir sin meterme en berenjenales que la disfruté mucho. Soy el primero en no verle sentido a la persecución de la trama principal (aunque seguro que hay una explicación para que la Primera Orden no mande varias naves a velocidad luz delante de la flota de la Resistencia) y no hace falta ser Roger Ebert para darse cuenta de sus defectos; pero Los últimos Jedi también tiene todo lo que le pido a una buena película: personajes carismáticos, emoción y entretenimiento. Y, lo que es más inusual, salí del cine sintiendo una chispa de aquel entusiasmo que sentía por Star Wars cuando tenía quince años y aprenderme de memoria el nombre de los extraños huéspedes del palacio de Jabba me parecía relevante.

Al día siguiente, esa chispa se había encendido y, no sin cierto sentimiento de culpabilidad, acabé comprándome en Amazon cinco novelas de Star Wars, cuatro del nuevo canon de Disney y una del viejo Universo Expandido. Confieso que nunca he sido capaz de dejar estas novelas del todo, porque combinan dos de mis grandes pasiones (Star Wars y el olor a árbol muerto prensado); pero no me compraba tantas de golpe desde que me dio por coleccionarlas en los años noventa.

Y no contento con eso, volví a leerme Heredero del Imperio, de Timothy Zahn.

7 de enero de 2018

'Star Wars: Tarkin', de James Luceno

Tarkin, de nombre Wilhuff, gran moff del Imperio, es uno de mis villanos favoritos de Star Wars. Ambicioso, brillante, implacable y maquiavélico, su presencia nunca trae nada bueno ni deja indiferente. Si no hubiera volado por los aires con la Estrella de la Muerte, se revolvería en su tumba al ver en el festival del humor que se ha convertido el Imperio al mando de oficiales como Armitage Hux.

Por eso, cuando me enteré de que una de las novelas del nuevo canon de Star Wars estaría protagonizada por el gran moff, cuyo pasado apenas se ha explorado en casi cuarenta años de literatura galáctica, me mostré todo lo entusiasmado que puede mostrarse alguien de mi edad ante un libro que no va a llevarse ningún premio ni recordará en un par de meses. Además, el autor era James Luceno, que, pese a ser uno de los escritores recurrentes de la franquicia más valorado por los fans, no se libra de escribir castañas pilongas como Halcón Milenario.

Así pues, me armé de prudencia y mantuve mis expectativas enjauladas y sometidas a tratamiento de electrochoque.

Pero antes de hablar de la novela, y para que entendáis mejor la que ya os puedo adelantar que ha sido una decepción, me gustaría ahondar en por qué Tarkin es uno de mis personajes preferidos de la saga.