4 de septiembre de 2018

El coche fantástico: El espectáculo de Sam


¿Recordáis los buenos viejos tiempos, cuando la gente todavía prefería leer una entrada de blog a un hilo de Twitter y yo escribía sobre El coche fantástico al menos una vez al año?  Sí, antes de que un servidor sucumbiese al embrujo de Marmalade Boy, la serie creada por Glen A. Larson para la NBC era mi compromiso anual inexcusable.

El problema es que hace ya mucho que comenté la mayoría de episodios memorables de la serie (el episodio piloto, el de Goliath, el de KARR...) y, cuando empecé a ver los episodios del montón y a escribir sobre ellos, el gran evento anual se convirtió en un trámite rutinario y mi pereza hacia la serie creció sin freno. Tanto es así que esa pereza acabó cobrando forma, como una condensación del aire, oscura y perversa; y el monstruo de la pereza siguió creciendo y creciendo hasta convertirse en una gigantesca aberración a la que hubo que matar con fuego y un lápiz muy afilado.

Para evitar que esto vuelva a repetirse, y como han pasado ya más de cuatro años desde la última vez que dediqué una entrada del blog a Michael Knight y su Pontiac TransAm parlante, hoy retomamos la serie donde la dejamos: en el quinto episodio de la primera temporada.