10 de septiembre de 2019

Mis 10 episodios favoritos de 'Batman: La serie animada'

Para mí hay dos series que fueron la cúspide de la animación infantil y juvenil de la década de 1990, y nadie, salvo que demuestre lo frágil que es mi memoria, podrá convencerme de lo contrario. Me refiero, como no podía ser de otra manera, a Street Sharks y Donkey Kong Country.

No, en realidad me refiero a Batman: La serie animada y Gárgolas. Y la segunda quizá no hubiera existido sin la primera.

Antes de que Bruce Timm, Paul Dini y sus poderosos aliados trajesen a Batman de vuelta a la televisión, la presencia del Murciélago en este medio había estado caracterizada por un marcado tono infantil y caricaturesco. No es que eso fuera necesariamente malo, pero no todos apreciábamos por igual momentos como el del Bat-Spray Repelente de Tiburones. Es cierto que ya se había dado un paso muy grande en la representación audiovisual del Caballero Oscuro gracias a las películas de Tim Burton; pero, hasta que llegó Batman: La serie animada, había facetas del personaje que eran completamente desconocidas para el público en la pequeña pantalla.

La serie, desarrollada para Warner Bros. por Bruce Timm y Eric Radomski, demostró que los dibujos animados de Batman podían ser disfrutables para los niños y apelar también a los intereses de los adultos, dotando a héroes y villanos de una profundidad que hasta entonces no se había visto en televisión. Y lo hizo además con estilo; de entre todas las series de animación del momento, esta sobresalía por su increíble diseño artístico, que supo combinar acertadamente el estilo arquitectónico art déco y la ambientación propia del cine noir, con sus coches de chasis tubulares y sus gángsteres con sombrero.

La serie, estrenada en 1992, continuó su exitoso recorrido en Las aventuras de Batman y Robin y Las nuevas aventuras de Batman, que, a pesar del cambio de título (e incluso de diseño en la tercera y última etapa), forman parte del mismo canon, por lo que, a todos los efectos, funcionan como diferentes temporadas de Batman: La serie animada. Yo no voy a ser tiquismiquis, así que, de cara a este artículo, no distinguiré entre ellas.

Dicho esto, y como la semana pasada la serie cumplió veintisiete añazos (fecha redondísima para un aniversario), hoy me propongo compartir con vosotros mis diez episodios favoritos. Y espero que vosotros hagáis lo mismo cuando terminéis de leer esta entrada o al menos aprovechéis para hablar de vuestra experiencia viendo la serie.

De entre los 109 episodios que suman las tres etapas de la serie es difícil elegir solo diez, porque la calidad se mantuvo alta de principio a fin. De hecho, solo se me ocurre un episodio que pueda calificar de castaña pilonga, que es en el que unos críos derrotan al Pingüino mientras Batman plancha la oreja. Por eso, esta lista tiene truco y en algunos casos me he dado el gusto de referirme brevemente a uno o más episodios que podrían haber ocupado un puesto en la lista y que quizá mañana mismo lo ocupen. Esos jugadores de reserva son tan buenos o quizá más que los titulares, y los he escogido porque comparten una temática similar o algún otro vínculo con el episodio finalmente destacado. También he contado episodios en dos partes como si fueran uno. Vamos, que la lista de mis 10 episodios favoritos es en realidad la lista de mis veintitantos episodios favoritos. Pero eso no quedaba bien en el título.


Dos Caras (Two-Face) (partes 1 y 2)



Sinopsis: Durante las reelecciones a fiscal del distrito, el estrés saca lo peor de Harvey Dent. Y lo peor, en su caso, tiene nombre y se llama "Big Bad Harv" (traducido desafortunadamente al castellano como Harvey el Oscuro), una segunda identidad propensa a sacudir a la gente por las solapas con furia psicótica. Este desorden de personalidad múltiple, de salir a la luz, podría arruinar la carrera de Dent, y el jefe mafioso Rupert Thorne pretende utilizar esa información para chantajearle. Sin embargo, las tornas cambian cuando un inconveniente pero preciso accidente con compuestos químicos deja a Dent con la mitad del rostro hecho un cuadro y saca a flote su segunda personalidad, que rápidamente toma el control.

Por qué está en la lista: porque esta historia en dos partes introduce a Dos Caras en el universo animado de Batman con un peso dramático pocas veces visto en una serie de dibujos animados y presta a este villano la atención que se merece.

En episodios anteriores, ya quedaba claro que estas no eran las coloridas aventuras de Los SuperAmigos, donde cada semana los héroes de la Liga de la Justicia ponían freno a los disparatados planes de la Legión del Mal; pero estos dos son los primeros episodios en los que el villano se convierte en el eje de la trama, la víctima principal del conflicto. Harvey Dent no es el villano de la semana, sino un tipo decente con un trastorno mental que le lleva a hacer cosas terribles (la menos mala de las cuales es atentar contra la moda vistiendo trajes bicolores), y esto nos permite empatizar con él de una manera que de otra forma no hubiera sido posible o, al menos, no hubiera sido tan efectiva.

Por lo tanto, salvo que seas la clase de persona que se toma en serio al Batman de Frank Miller, no ves estos episodios esperando el momento en que Batman machaque a Dos Caras. Lo que quieres es que Harvey sea feliz con su prometida y Bruce recupere a su amigo. Quieres un final ñoño de cuento de princesas.

Estos dos episodios también demuestran lo satisfactoria que puede ser la planificación de una serie, aunque carezca de grandes arcos. En episodios anteriores ya nos habían presentado a Harvey como un hombre íntegro a la vez que buen amigo de Bruce Wayne. Y el hecho de que hubiéramos conocido al personaje con anterioridad hace que su posterior caída resulte más trágica y que entendamos en mayor medida el peso que recae sobre Batman cuando ve que uno de sus mejores amigos se ha convertido en un gánster que no cree en más ley que el azar.

Lo único malo de este episodio es que no tuviera continuidad dentro de la propia serie (¿prometida?, ¿qué prometida?) y que Batman Forever tomase prestado el momento en que Batman arroja un montón de monedas al aire para que Dos Caras se vuelva tarumba intentado encontrar la suya. Cualquier conexión con la película de Joel Schumacher empeora las cosas, incluso de forma retrospectiva.

En la recámara:

Corazón de hielo (Heart of Ice): El Sr. Frío, un carámbano humano embutido en un traje robótico y armado con una pistola heladora, comete una serie de fechorías contra GothCorp para vengarse de su presidente, a quien culpa de la muerte de su esposa y de "no poder volver a pasear en un día de verano, con el viento caliente en la cara y una mano cálida que estrechar". Este episodio dio al Sr. Frío un nuevo y más trágico origen que el de los cómics de la Edad de Plata (en los que se le cayó una probeta por accidente), y se sirvió de él para redefinir al personaje y dotarlo de una complejidad inexistente hasta la fecha (en los cómics, el tipo iba por ahí en un camión de los helados). En 1993, el episodio ganó un Emmy al mejor guion de una serie animada. El hecho de lo haya incluido a la sombra de otros episodios dice mucho de mi falta de criterio.


Cara de Barro (Feat of Clay) (partes 1 y 2)



Sinopsis: Matt Hagen, un actor y maestro del disfraz que sufrió un accidente que le desfiguró el rostro, participa en un complot de Dagget Industries para hundir a Bruce Wayne. Esa misma compañía es su único proveedor de una crema milagrosa con la que Hagen puede parecer una persona e incluso cambiar sus rasgos a su antojo. Cuando el plan no sale todo lo bien que debería, Roland Daggett ordena eliminar a Hagen. ¿Cómo? Vertiéndole veinte galones de crema antiarrugas en la cara. Esto, en el cosmos de los cómics de superhéroes, se traduce nueve de cada diez veces en la creación de un nuevo supervillano, y esta no es la excepción. Hagen, convertido en una enorme masa de crema antiarrugas maleable y transformable, busca venganza.

Por qué está en la lista: porque me chifla el cine de monstruos. Tras el grotesco Cara de Barro hay una trágica historia, y no es difícil encontrar puntos comunes con las películas de Drácula, el Hombre Lobo y otros monstruos del cine clásico de la Universal. De hecho, uno de los guionistas del episodio es Marv Wolfman, al que los aficionados al cómic quizá recordéis por ser el cocreador de La tumba de Drácula.

Y aunque sus apariciones son escasas, Cara de Barro es uno de mis villanos preferidos de la serie. Quizá Matt Hagen fuera mejor persona cuando aún era una estrella de Hollywood, pero, en el declive de su carrera, es un ególatra irascible que se comporta como un imbécil incluso con su único amigo (o pareja, no queda muy claro). Sin embargo, es fácil entender su desesperación. Una brillante carrera truncada por un accidente le lleva a convertirse en el conejillo de indias de Daggett y lo acaba pagando con su entrada en el mundo del crimen y una incontrolable adicción a los cosméticos.

Además, en lo que se refiere a la parte técnica, la animación de estos episodios está muy por encima de la media, especialmente durante el clímax de la segunda parte, cuando Batman ataca la psique de Cara de Barro y provoca que se transforme de forma espasmódica e incontrolable en todos los personajes a los que interpretó. De niño me habría cagado de miedo.

En la recámara:

Con alas de piel (On Leather Wings): una criatura mitad murciélago, mitad hombre siembra el pánico en Gotham; y Batman tiene que ponerle freno antes de que fastidie su reputación (¡los niños dejarían de comprar pines con su logo!). Este episodio, el primero en emitirse, no es de los mejores, pero asentó una buena base sobre la que construir esta nueva versión de Batman, prestando desde el comienzo una mayor atención a su faceta como detective. Además, aunque no alcanza ni por asomo las cotas de calidad de Cara de Barro, la historia de este quiróptero monstruoso también tiene ese aire a clásico del cine de terror. Por último, da la casualidad de que el primer episodio fue con el que conocí la serie, así que le tengo ese especial cariño que nace de una primera buena impresión (tengamos en cuenta que en aquel momento solo podía compararlo con Los SuperAmigos).

Dolores de crecimiento (Growing Pains): Robin (Tim Drake, no Dick Grayson) se encariña con una niña que ha perdido la memoria y a la que persigue un criminal enorme con fuerza sobrehumana. Al final resulta que la cría y el gorila son dos partes de Cara de Barro, aunque solo la segunda era consciente de ello. El momento en el que Cara de Barro absorbe a la niña para estar completo de nuevo es lo más cerca que está la serie de matar a alguien; Robin pierde a su amiga y el espectador lo lamenta con él.


Quizás sea un sueño (Perchance to Dream)



Sinopsis: Bruce Wayne despierta en un mundo en el que nunca ha sido Batman. Sus padres siguen vivos, él está prometido a Selina Kyle y otra persona lleva las mallas del Murciélago. Aunque Bruce recuerda su vida como Batman, empieza a pensar que quizá se la haya imaginado y que le falta un tornillo.

Por qué está en la lista: porque, curiosamente, Batman aparece más a menudo como secundario que como protagonista en su propia serie y este es uno de los pocos episodios en los que el personaje recibe la atención que se merece.

Cuando oyes a un niño (de entre cinco y cuarenta y cinco años) decir que quiere ser Batman, lo que probablemente quiere decir es que le gustaría tener cuerpo de atleta, ser rico, tener un montón de artilugios ingeniosos, conducir un cochazo y quizá, solo quizá, combatir el crimen disfrazado de fantoche. No creo que nadie quiera ser un huérfano con un serio trastorno de estrés postraumático, depresión y un sentimiento de culpabilidad más grande que la Batcueva.

Batman no es feliz, y el principal propósito de este episodio no es mostrarnos lo idílica y maravillosa que podría haber sido la vida de Bruce Wayne si sus padres no hubieran elegido la sesión de cine que terminaba a la hora con mayor índice de criminalidad de Gotham, sino hurgar en la cabeza del personaje para finalmente mostrarnos que su propia naturaleza es lo que le impide ser feliz.

Incluso en este mundo de ensueño, que no es otra cosa que una fantasía inducida por una máquina del Sombrerero Loco ("¡Yo estaba dispuesto a darte la clase de vida que quisieras solo por mantenerte alejado de la mía!"), Bruce es incapaz de encontrar la felicidad. Cuando acude a la doctora Leslie y le explica que recuerda haber sido Batman, ella le dice que su subconsciente ha creado esa vida porque le parece más loable y que no podrá librarse de esas "alucinaciones" mientras no encuentre satisfacción en su propia vida.

Y el caso es que Bruce consigue encontrar esa satisfacción. Pero por poco tiempo. Porque, al final, su obsesión y sus sospechas como detective le llevan a la conclusión de que está soñando y a desafiar a Batman en lo alto de un campanario (de noche y durante una tormenta, porque estas cosas hay que hacerlas con estilo); es entonces cuando Bruce descubre que el Sombrerero Loco es el artífice de este mundo imaginario y se da cuenta de que su única salida es la muerte. ¿Y hay algo más duro que renunciar a lo que tu corazón más desea, aunque estés convencido de que es una ilusión? Aparte de evitar picar entre horas, quiero decir.

El pobre Bruce nunca será un hombre mágico del país feliz de la casa de la gominola de la calle de la piruleta. Pero es Batman. Y pegar puñetazos a criminales y payasos homicidas ayuda.

En la recámara:

Cita en el Callejón del Crimen (Appointment in Crime Alley): El mafioso Roland Dagget planea demoler el barrio de Crime Alley para expandir su negocio; la doctora Leslie, que consoló a Bruce la noche que murieron sus padres y conoce su doble identidad, tiene la mala suerte de cruzarse en el camino de sus esbirros. La escena final del episodio, en la que Batman deja unas rosas en el lugar en el que murieron sus padres y la doctora se inclina para abrazarlo, como ya hizo una vez cuando Bruce aún era un niño, siempre me toca la fibra sensible.

Alma de silicio (His Silicon Soul): Un doble de Batman aparece en Gotham, y el verdadero Batman descubre que se trata de un androide. Pero el androide no es consciente de serlo, sino que está convencido de que es el auténtico Bruce Wayne y de que, de alguna forma, su "alma" ha acabado en el cuerpo de un robot. Cuando el androide descubre la verdad, se le cruzan los cables, y, como podéis imaginar, el final del camino para este doppelgänger mecánico no es precisamente alegre. Con todo, lo más interesante del episodio es que plantea cómo sería un Batman desprovisto de la humanidad de Bruce Wayne: muy eficiente, pero no diferente de un villano.


El ajuste de cuentas de Robin (Robin's Reckoning) (parte 1)



Sinopsis: Una noche de patrulla rutinaria pone a Batman sobre la pista de Tony Zucco, el asesino de los padres de Robin. Batman se hace el longuis para evitar que Robin haga exactamente lo que hace cuando lo descubre: buscar venganza.

Por qué está en la lista: porque es, con diferencia, el mejor episodio de Robin de la serie y consigue tocarme la patata pese a que la historia que cuenta no es nueva (es la historia de por qué los trapecistas siempre deberían usar una red de seguridad). La tragedia que sufre Dick Grayson y le lleva a convertirse en el pupilo de Bruce Wayne es bien conocida por cualquiera que haya leído unos cuantos cómics de Batman o incluso visto las películas de Schumacher, pero este episodio la cuenta maravillosamente y además se sirve de ella para profundizar en la relación entre Bruce y Dick Grayson. En un mismo episodio, vemos cómo el vínculo de la orfandad temprana les une y también como su amistad está a punto de romperse cuando Batman parece dejar a Robin de lado y el Chico Maravilla empieza a frustrarse.

Los responsables del diseño y la animación también hicieron un trabajo increíble. Ya fuera porque el episodio jamás se hubiera emitido si hubiesen querido mostrar de forma explícita a los padres de Robin estamparse contra el suelo o porque la decisión fue puramente artística (no lo fue, había que lidiar con la censura), el resultado es incuestionable y toda la escena del "accidente" es magnífica. Triste, pero magnífica. Las sombras proyectadas en la carpa son una forma a la vez sutil e impactante de representar el momento más dramático de la vida de Dick Grayson (sin contar quizá el día que el Joker le molió el cuerpo a palancazos... ah, no que ese fue Jason Todd), y esto unido al instante en el que la cuerda cortada se balancea en el aire, sentenciando lo ocurrido con una nota dramática, siempre me deja con un nudo en la garganta.

Otra escena que destaca por su animación es la secuencia en la que Batman encuentra a Zucco, pelea con algunos gánsteres y salta sobre el capó de un coche en marcha. Son momentos que llaman mucho la atención porque incluso el estilo de dibujo es diferente, con un Batman menos estilizado y que ha estado entrenando a tope en el gimnasio.

La segunda parte del episodio también es buena e incluso se permite realizar un guiño a Akira (hay una escena en la que Robin derrapa con la moto igual que hace Kaneda en la película de Katsuhiro Otomo), pero no tiene ni la misma carga emocional que esta primera parte ni mantiene la calidad de la animación.


Encarnación (Avatar)



Sinopsis: Batman y Talia persiguen a Ra's al Ghul hasta Egipto para evitar que encuentre la tumba de la reina Thoth Khepera, de quien las leyendas dicen que ostentaba un poder sobrenatural, pero no que fuera una bruja zombi sorbevidas con flatulencias verdes mortíferas.

Por qué está en la lista: porque mi criterio es mío y de nadie más. Si esta lista se basase en los momentos imprescindibles de la serie, aquellos que destacan por la brillantez del guion, su apartado artístico, la forma en que se define a los personajes o las veces que una mujer es tratada como un objeto sexual, este episodio habría quedado eliminado. Porque no es un buen episodio de Batman. Lo que sí es, es un buen episodio de Indiana Jones. Protagonizado por Batman.

No solo la ambientación y el argumento dicen Indiana Jones a gritos y evocan en mi cabeza los famosos compases de las melodías de John Williams, sino que incluso la estructura del episodio, su ejecución misma, es propia de los seriales pulp que inspiraron las aventuras del arqueólogo menos profesional del cine, con retos cada vez más peligrosos, revelaciones que hacen avanzar la trama a un ritmo endiablado y un clímax sobrenatural.

Este episodio demuestra que una serie animada de Indiana Jones podría haber funcionado.

En la recámara:

La búsqueda del demonio (The Demon's Quest) (partes 1 y 2): notable adaptación de los cómics Daughter of the Demon y The Demon Lives Again en la que Batman, vestido solo con su capucha y pantalones, flexiona sus portentosos pectorales desnudos para frenar los planes ecoterroristas de Ra's al Ghul al tiempo que se liga a su hija Talia.


Casa y jardín (House & Garden)



Sinopsis: Tras su ultima estancia en Arkham, Hiedra Venenosa parece haberse reformado y ahora tiene una familia de valores americanos (republicanos) con la que es feliz. Pero todas las pistas de una reciente ola de robos apuntan a ella... O, en su defecto, a una monstruosa hortaliza mutante y cleptómana con voluntad propia.

Por qué está en la lista: porque me recuerda a películas de terror de serie B como La invasión de los ladrones de cuerpos (la versión de 1956, no la de 1978, ni la de 1993... ni la de 2007) y consigue que empatice con el villano sin que este deje de serlo. Incluso Batman siente lástima por Hiedra Venenosa cuando termina el episodio, y él es la venganza y la noche; ¿cómo no va a pasarme a mí, que soy la pereza y esa hora gris de la mañana a la que aún no ha salido el sol?

Al principio del episodio, Pamela Isley está felizmente casada con un padre de dos hijos y parece dichosa en su nueva vida como ama de casa. Ya no queda rastro de la femme fatale que conocimos en el episodio Pretty Poison, y la renovada doctora Isley es un reflejo de la esposa ideal de un anuncio americano de los años cincuenta, la clase de mujer que pasa el aspirador con tacones y saca la tarta de manzana al alféizar para que se enfríe (o sea, un mito americano, como el Pies Grandes o el General Sherman). Todo parece idílico, salvo por el hecho de que su familia de ensueño es en realidad una imitación vegetal de la vida humana cuyos miembros se convierten en terroríficos monstruos-planta ladrones.

Pero para Hiedra esas criaturas horrendas y bulbosas de espinas afiladas no son meras herramientas, sino una familia de verdad, y cuando Batman y Robin liquidan a los monstruos con el arma más letal de todas (¡la química!), no puedes evitar sentirte mal por ella. Aflige verla llorar cuando contempla la foto de su boda en el álbum familiar, recuerdo de una felicidad perdida.

En la recámara:

El circo olvidado (Sideshow): un fugitivo Killer Croc encuentra refugio entre un grupo de monstruos de feria que vive apartado de la civilización y finge ser una víctima más de la sociedad que solo busca una existencia pacífica mientras espera la oportunidad de escapar con los ahorros del grupo. Cuando la vida honesta con estos "monstruos" parece hacer mella al fin en su conciencia, llega Batman a repartir candela y la violenta naturaleza de Cocodrilo resurge. "Dijiste que aquí podías ser tú mismo, ¿recuerdas?", le dice Cocodrilo, ya detenido, a un adorable niño-foca. "Pues supongo que eso es lo que hecho. Ser yo mismo".

Muñequita (Baby Doll): Mary Louise Dahl, una actriz atrapada en un cuerpo de niña, vuelve a colocarse bajo los focos cuando secuestra a sus antiguos compañeros de reparto para rodar un último episodio de la serie que la llevó a la fama... y la encasilló para el resto de su carrera. En el desenlace, Batman no derrota a esta "Muñequita" con sus puños ni su ingenio, sino que ella misma se rinde cuando se ve a sí misma como una persona adulta en un espejo deformado y se da cuenta de la mujer que podría haber sido si hubiera nacido sin una atrofia drástica de su desarrollo. Es un mazazo al corazón para el que ni siquiera un Bat-Abrazo ofrece suficiente consuelo.

El Ventrílocuo (Double Talk): Arnold Wesker, alias el Ventrílocuo, se ha curado de su trastorno de identidad disociativo y es feliz llevando una vida normal hasta que Caracortada regresa de la tumba de su psique para arrastrarlo de vuelta a la carrera criminal. Batman cree en las segundas oportunidades y en la posibilidad de rehabilitarse, y en este episodio lo demuestra haciendo todo lo posible para que el Ventrílocuo se libere de su pasado. Clark Kent y Lois Lane hacen un cameo.


El duelo (Showdown)



Sinopsis: La Liga de las Sombras secuestra a un anciano inválido y comatoso de un asilo. Batman y Robin acuden al rescate porque tenían la noche libre y acaban escuchando Ra's al Ghul contarles un relato de vaqueros protagonizado por Jonah Hex.

Por qué está en la lista: porque me encantan el pulp y el western, y este episodio es la unión perfecta de ambos. También es la clase de historia que nadie debería incluir en una lista de los mejores episodios de la serie de Batman; pero así soy yo. Puede que Encarnación no fuera un episodio muy batmanesco, pero al menos Batman era el protagonista. En El duelo, Batman solo es una excusa para contarnos una aventura de Jonah Hex, el cazarrecompensas del lejano Oeste con media cara que parece queso fundido.

Hex apareció por primera vez en las historietas de All-Star Western en 1972, y aunque no le he seguido el rastro en los tebeos, sé que tiene al menos un punto en común con Batman: es un hombre de carne y hueso que trata de hacer justicia en un mundo implacable sin ayuda de superpoderes (no obstante, que la carrera de Josh Brolin no acabase inmediatamente después de haber interpretado al famoso pistolero en aquella película espantosa en la que Megan Fox competía en talento interpretativo con los cactus debería considerarse un superpoder).

El episodio tiene vaqueros rudos, una prostituta con el corazón de oro, un villano sádico, peleas a puñetazo limpio, tiros, peleas a cuchillo, comedia ("¿Es usted un cazarrecompensas?", "Solo para pagarme las clases de piano") y un dirigible propio del género steampunk. El episodio incluso saca tiempo para dar un barniz de humanidad a Ra's al Ghul. ¿Qué más se puede pedir?

En la recámara:

Versiones contradictorias (P.O.V.): Montoya, Bullock y un agente novato cuentan sus respectivas versiones de lo ocurrido durante una redada en la que Batman interviene para impartir justicia con su peculiar estilo. La propuesta sorprende por la facilidad con la que consiguen encajar tres versiones de la misma historia en un episodio de veinte minutos en el que el Murciélago apenas es un secundario.


Las vacaciones de Harley (Harley's Holiday)



Sinopsis: Harleen Quinzel sale de Arkham después de que la declaren cuerda e intenta llevar una vida normal (o al menos todo lo normal que puede ser la vida de alguien que tiene por mascotas dos hienas). Por desgracia, un malentendido con la compra de un vestido provoca que Harley vuelva a las andadas y tome como rehén a la joven heredera Veronica Vreeland. Perseguidas por las autoridades y por Batman y Robin, las chicas emprenden una alocada y caótica huida, y entre ellas surge una inesperada sororidad.

Por qué está en la lista: porque TENÍA que incluir algún episodio de Harley Quinn y este es tan bueno como cualquiera de los que mencionaré más abajo.

Harley Quinn fue un personaje que Bruce Timm y Paul Dini crearon para la serie, y aunque ha tenido sus más y sus menos a lo largo de sus veinticinco años de vida, creo que todos somos conscientes de lo lejos que ha llegado, eclipsando a muchos héroes y villanos con mucho más bagaje a sus espaldas.

Y de todos los episodios en los que esta simpática chiflada disfrazada de arlequín tiene un papel protagonista, Las vacaciones de Harley es mi preferido porque: 1) todos hemos tenido un mal día en el que hemos dicho "Hasta aquí he llegado", así que es fácil ponerse en la piel de Harley; 2) es un episodio gracioso, sexy y trepidante, una mezcla de Granujas a todo ritmo con Thelma y Louise; 3) Harley y Veronica hacen mejor pareja que Harley y Hiedra Venenosa (o al menos eso opino hoy, que es martes); 4) no sale el Joker, con el que Harley mantiene una relación tóxica que me enferma incluso en una serie dirigida al público preadolescente; y 5) vemos a Batman de nuevo en un papel conciliador, haciendo todo lo que está en su mano por ayudar a Harley incluso después de que ella le vomite en la capa.

En la recámara:

Harley y Hiedra (Harley and Ivy): Harley decide probar suerte por su cuenta después de que el Joker la ponga literalmente de patitas en la calle. Su camino se cruza con el de Hiedra Venenosa y juntas forman un dúo criminal invencible. Si hay alguien que no disfrute viendo a esta pareja de villanas ser compañeras de piso y reventar el coche de unos gallitos a bazucazo limpio, no quiero conocerlo.

Harlequinada (Harlequinade): Batman recluta a Harley Quinn para que le ayude a evitar que el Joker vuele Gotham por los aires. Cualquier episodio en el que Harley plante cara al Joker y le ponga los puntos sobre las íes ya tiene algo bueno.


Al borde (Over the Edge)



Sinopsis: Batgirl muere durante un enfrentamiento con el Espantapájaros y el comisario Gordon utiliza todos los recursos a su disposición para capturar a Batman y hacerle responsable.

Por qué está en la lista: porque lo he recordado todos estos años desde la primera vez que lo vi. El episodio comienza in media res, con una secuencia de acción frenética en la que la policía asalta la Batcueva, y Batman y Robin escapan a duras penas gracias a Alfred, que acaba detenido. Sus verdaderas identidades ya no son un secreto y no tienen dónde esconderse. Luego, por medio de un flashback, descubrimos el trágico motivo de esta persecución y, con el corazón en un puño, nos preguntamos qué clase de dibujos animados estamos viendo en los que una heroína puede morir de esta manera.

Pero la cosa no acaba ahí. Poco a poco, la policía cierra el cerco en torno al Cruzado de la Capa, sus aliados son capturados y, en el falso clímax del episodio, Batman y Gordon se precipitan hacia su muerte justo cuando pensabas que su reconciliación era posible y el mundo volvería a ser de rosa (o al menos de un tono menos oscuro, quizá sepia apagado).

Por supuesto, al final se descubre que esta gran tragedia era una pesadilla inducida por las toxinas del Espantapájaros, pero reconozco que cuando vi el episodio en la tele, hace ya más de veinte años, piqué el anzuelo y me tragué hasta el sedal.

Revisitándolo ahora, el único defecto que puedo sacarle es que la reacción de Gordon parece desproporcionada y provoca que el dramático curso de los acontecimientos desentone. Aunque no dudo de que ver a su hija estamparse desde un piso treinta contra la luna de su coche habría tenido un impacto importante en la relación entre Gordon y Batman, la caza a la que lo somete no encaja con el carácter del policía veterano. Aun así, tiene sentido, porque lo que vemos no es la realidad, sino una pesadilla (con una impecable estructura narrativa televisiva) que responde a los temores de Barbara de que su padre no respete su decisión de ser Batgirl.


Leyendas del Caballero Oscuro (Legends of the Dark Knight)



Sinopsis: Tres chavales pasean por las calles de Gotham hablando de Batman y cada uno ofrece una versión muy distinta del personaje, según lo que han oído o prefieren creer. La duración del episodio y el presupuesto solo dan para mostrar dos de ellas.

Por qué está en la lista: porque es un homenaje ejecutado a la perfección a dos versiones de Batman que no podrían estar en extremos más opuestos del espectro. Por un lado, tenemos al dúo de Batman y Robin de la Edad de Oro, posando con los brazos en jarra y enfrentándose al Joker en un museo con instrumentos musicales gigantes; y por otro lado, tenemos al Batman cincuentón y duro como un bloque de cemento de Frank Miller conduciendo un tanque y partiéndole la cara a mutantes albinos en una adaptación parcial del cómic Batman: El regreso del Caballero Oscuro.

¿Y sabéis qué? No sé cuál de los dos fragmentos es más gracioso, porque cuando Batman suelta aquello de que "[esto] es una mesa de operaciones... y yo soy el cirujano" antes de quebrarle la rodilla al líder mutante, me entra la risa floja.

Es una pena es que cuando los chavales por fin ven al auténtico Batman en acción, sea para que los salve de Polilla Asesina, el segundo peor villano de la serie después del Rey Condimento.

En la recámara:

Cuidado con el Fantasma Gris (Beware the Gray Ghost): Una misteriosa ola de crímenes, reminiscentes de una vieja serie de televisión, lleva a Batman a reclutar al actor Simon Trent para que le ayude a dar con el culpable. Trent interpretaba al Fantasma Gris en la serie e inspiró con su heroísmo al niño que se convertiría en el cruzado enmascarado. Haciendo honor al pasado, Adam West prestó su singular voz al Fantasma Gris en este episodio, por lo que, detrás de las cámaras, fue como si el Batman de los años sesenta pasase el testigo al nuevo Batman de Kevin Conroy (hay días en que ninguno de los dos sabe cómo deshacerse de una bomba) y ese es un detalle la mar de bonito. Además, sorprende ver que Bruce Wayne puede ser tan fan de una serie de televisión como cualquier friki que se precie, colección de merchandising inservible incluida.

12 comentarios

  1. Me ha encantado!

    Tengo que revisionar la serie,mis favoritos o los que más recuerdo:

    - El de la partida de poker de villanos, que cuentan como "casi" vencen a Batman, de una u otra forma inverosímil.
    - El que Harley se alía con Hiedra.
    - Y en el que el Joker pone sonrisa a unos pescaos y se lía la de San Quintín.

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    1. -El episodio que homenajea a Dickens con un villano con cocodrilos amaestrados que usaba a niños para robar. Tras ganar, Batman está tan furioso que quiere matarlo, el episodio acaba sin que se supiera que hizo con el villano.

      -Cuando dos caras se cura gracias al apoyo económico y emocional de su amigo Bruce Wayne, al final acaba convirtiéndose en Dos Caras de nuevo pero Bruce Wayne todavía sigue con la esperanza de que se reforme.

      -Uno en el que un mafioso está distribuyendo una droga muy destructiva, al final gracias a Batman descubre que su propio hijo es una de las víctimas pero decide seguir siendo un criminal.

      -El capítulo en el que un novato de poca monta y debilucho que está cerca cuando Batman aparentemente muere y el resto de criminales cree que le mató, el Joker quiere vengarse de él por haberle quitado a Batman, al final Batman aparece, detiene a todos y el pobre diablo se convierte en el rey de la cárcel por haber estado más cerca que nadie de derrotar a Batman.

      -El capítulo en el que se enfrenta a un villano invisible con un coche invisible, mi parte favorita es en la que está agarrado al coche, pasan al lado de unos mendigos y uno comenta que no sabía que Batman volara. Este capítulo además fue plagiado descaradamente en la tercera película de Spiderman.

      -La Máscara del Fantasma, vale, es una película pero forma parte del canon de la serie.

      -Batman & Mr. Freeze: SubZero, otra peli, cierra la trama de Mr. Freeze.

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  2. Excelente! Sin embargo, el Robin de la serie siempre es Dick Grayson (no Tim Drake), y el que fuera rematado a palancazos por el Joker es el malogrado Jason Todd. Saludos!

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  3. Me ha encantado la revisión de la serie. La vi hace tanto tiempo que no recuerdo ningún episodio en concreto pero voy a volver a verla. Me han entrado muchas ganas. ¿No está en ninguna plataforma legal, no?

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  4. Uff después de esta peacho de entrada no puedes dejarnos con las ganas de una de Gárgolas

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  5. El que me dio el gusto por Batman fue la serie de Adam West y cuando se empezó a trasmitir en televisión en Venezuela mi gusto aumento exponencialmente porque la mejora del héroe fue bastante. Ahora Adam west lo recuerdo con cariño y aprecio y Batman la serie animada es mi preferida.
    Hay un capitulo donde Bruce Wayne está atendiendo a los pobres de Gotham que me gustó mucho pero no me acuerdo que capitulo es ni como se llama.
    Buen artículo amigo (Y)

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  6. ¡Santas reseñas y bati-brochas! :) Que conste que me lo dejé para cerrar el día.
    PD: Series como esta ya no se hacen. Y con las irrepetibles voces de Kevin Conroy y Mark Hamill la cosa ya es bocato di cardinale.
    ¡Un saludo!

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  7. World Finest.

    Si ya se,pero es eso o decir que algo en Dawn of Justice es mejor.

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  8. Rayos ahora me entraron ganas de ver esta serie animada de nuevo, el problema es donde verla legal y/o de buena calidad.

    Quizás sea un sueño, me parece un episodio genial, porque soy amante de las historias de misterio y realmente me atrapó, no tenía ni la menor idea de que estaba sucediendo, porque irónicamente soy pésimo para resolver misterios.

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  9. Tengo que revisionarla, porque casi no recuerdo nada excepto uno que también me tocó la patata: un criminal que se vuelve invisible y quiere recuperar a su hija y al final "la deja ir" por su propio bien. Batman es secundario en este episodio también que recuerdo muy emotivo.

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  10. Vi algunos capítulos y me gustaba la serie, pero era demasiado joven como para recordar algún capítulo en concreto. Recuerdo muy bien el opening con su estilo gótico oscuro y con su música, y también reconozco perfectamente el tipo de animación, pero soy incapaz de recordar nada de la trama.

    En cuanto a tu artículo bien, al menos esta vez has hablado de algo que si que he visto aunque no recuerde... El formato de artículo es tipo top 10 (o los que sean), y aunque no es mi tipo de artículo preferido (prefiero los que son más descriptivos y destripas paso a paso una película, una capítulo, lo que sea) me ha gustado aunque es un artículo con poco humor, aunque lo entiendo perfectamente porqué el estilo de este Batman es oscuro.

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