14 de octubre de 2020

Jugad conmigo a 'La Mansión Infernal' (14)

Resumo la situación: os habéis topado con un fantasma decapitado y, a pesar de haberos llevado un susto de muerte, habéis decidido quedaros con él a ver qué os cuenta.

Esta situación me recuerda a aquella cita de un filósofo francés que decía así: "El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo".

El espectro se detiene en medio de la habitación y eleva la cabeza a la altura de sus hombros para hablaros.

"¡Prepárate para morir, miserable mortal!", dice con una voz profunda y gorgoteante. 

Os señaláis a vosotros mismos con el dedo. ¿"Miserable mortal"? ¿Se refiere a vosotros? La verdad es que mortales sois y ciertamente os sentís miserables.

"Verá, debe de haber un error. Yo..."

"Nadie puede escapar de la maldad que reina en este lugar", os interrumpe el espectro. "La Mansión de Drumer te ha hecho venir a propósito. Antes de que acabe la noche, te unirás a mí y a mis compañeros del otro mundo. ¡Nuestro destino es el tuyo!".

Aunque sois conscientes de que el miedo podría trastornaros y condenaros a una estancia vitalicia en un hospital psiquiátrico, sois incapaces de moveros del sitio. Vuestras nalgas tiemblan como un flan, pero las piernas no os responden. A pesar de todo, una parte de vuestro cerebro, la que se aferra con uñas y dientes a la cordura, os propone corregir al fantasma e indicarle que lo correcto sería decir "te unirás a mis compañeros y a mí'", no "a mí y a mis compañeros". Por razones evidentes, mantenéis la boca cerrada. Es de mala educación interrumpir a alguien cuando está hablando.

El espectro os arroja su cabeza y la agarráis en un acto reflejo del que os arrepentís al instante. Su horripilante cara mira directamente hacia vosotros y vuestras miradas se cruzan. Notáis el contacto de la carne blanda, fría y pringosa en vuestra piel, y el contraste con la sangre cálida que chorrea del cuello abierto. Es irónico que hayáis cogido la cabeza al vuelo, porque cuando jugabais al rugby en la universidad siempre se os escapaba el balón. De hecho, os apodaban Manos de Goma. Ese fue el mote que os puso aquel ala izquierdo envidioso; Andrew Rutherford se llamaba. Si el idiota de Rutherford os viera ahora..., probablemente saldría corriendo. Eso también se le daba mejor que a vosotros.

La cabeza del fantasma se aclara la garganta, reclamando vuestra atención. No debe del serle fácil, teniendo en cuenta que sus pulmones están a dos metros.

"Usted perdone", decís. "Estaba pensando en mis cosas".

El espectro resopla, enojado, y retoma su discurso:

"¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! ¡Nuestro destino es el tuyo! ¡Quedarás atrapado para siempre en este lugar, que será la causa de tu muerte!".

Y cumplido su propósito de acojonaros vivos, se troncha de risa y se desvanece.

"¡JA, JA, JA! ¡JUA! ¡JUA, JUA! ¡JUAAA! ¡JOOOO, JO!".

El eco de su carcajada resuena durante varios segundos después de que se vaya. Probablemente no todas las noches tenga ocasión de pasárselo tan bien. Vosotros, sin embargo, no le veis ninguna gracia.

Salís corriendo al pasillo, tropezáis con vuestros propios pies y rodáis hasta la pared del lado opuesto. Si alguien abriera un libro de cardiología por el capítulo dedicado a los infartos y enumerase en voz alta los síntomas, estaríais cerca de cantar bingo. Os juráis que como el espectro asome un solo pie a través de la puerta, espicháis aquí mismo. ¿Qué clase de lugar infernal es este en el que no puede uno ni intentar fugarse por la ventana sin que un fantasma lo acose a uno?

Si os parece bien, anotaré otros 2 puntos de MIEDO en vuestra cuenta:

  • Resistencia: 17 15.
  • Destreza: 9 de 12 (hasta que encontréis un arma).
  • Suerte: 7 6.
  • Miedo: 0 2 4 (sobre 9).

Poco a poco, recuperáis la compostura y os ponéis en pie. Aún tenéis las manos cubiertas de moco fantasmal, así que os las restregáis en el pantalón meado. Qué porquería. Deberíais llevarlo a aquella tintorería de Woodbridge solo por fastidiar.

Tan pronto como empezáis a calmaros, recordáis un detalle que habíais pasado por alto. Vuestra mirada se va sola a la ventana que hay al fondo del pasillo.

¡Anda, claro! De ahí provenía el ruido que sonaba como una rasqueta limpiando el cristal y que tanto recelo os ocasionaba, ¿verdad? ¿No fue esa la razón que os empujó a entrar en Diabolus cuando llegasteis aquí? Una decisión acertada como pocas.

Sea como fuere, ya no oís ningún ruido inusual, solo la lluvia repiqueteando en el cristal.

Advertid vuestra cara postespanto.

¿Cómo queréis proceder?

  1. Comprobáis la ventana. Tiene que ser importante o, de lo contrario, no volveríais a tener disponible esta opción.
  2. Deshacéis lo andado y regresáis al rellano. Empezáis a creer que todo es una trampa y estáis a falta de un susto para esconderos detrás de cualquier pieza del mobiliario y quedaros allí hasta la próxima mudanza. 

Adicionalmente, y asumiendo que no os enredéis con las cortinas, decidme a dónde queréis ir cuando dejéis atrás esta particular zona que tantos disgustos os ha ocasionado por nada.

  1. Continuáis hacia las escaleras que llevan al vestíbulo. Aún no sabéis si queréis bajar o no, pero no hay ni una sola cosa más que queráis investigar en esta ala de la mansión. Luego ya no habrá vuelta atrás, os lo advierto. Si hace falta, hundo parte del balcón según paséis, para que quede claro.
  2. Entráis en la habitación Balthus, porque es la habitación que os pilla más a mano y no queréis perderos ninguna sorpresa desagradable.
  3. Entráis en Azazel, al sur de la habitación en la que os encerraron. Una parte de vosotros piensa que es lo que deberíais haber hecho desde el principio.
  4. Tomáis el pasillo que hay más al sur, aquel que intuíais que no tendría mucho recorrido.
Tenéis hasta las 20:30 CEST para tomar estas decisiones. En Twitter podéis votar aquí y aquí.

30 comentarios

Victor dijo...

La imagen que lleva adornando todas las entradas nos indica que TODAS las ventanas están enrejadas, lo que quiere decir que no se puede escapar por ninguna. Y si no está el ruido, que es lo que nos hubiese dado una pista, ya me dirás qué pintamos en el pasillo.
Propongo volver y al pasillo e irnos después a la sala Azazel. El nombre de un ángel que aun no ha sido convertido en demonio mayor o menos en la saga Diablo inspira confianza.

Pons dijo...

Veo que nuestro avatar es un cagueta que por solo hablar con un fantasma decapitado ya se mea en los pantalones ¡Qué decepción!

Vamos a las opciones!
"Comprobáis la ventana" ¿El motivo? "Tiene que ser importante o, de lo contrario, no volveríais a tener disponible esta opción." Que quieres que te diga, no tengo personalidad, casi siempre hago lo que me dicen.
"Entráis en Azazel, al sur de la habitación en la que os encerraron" ¿El motivo? "Una parte de vosotros piensa que es lo que deberíais haber hecho desde el principio." ¿He comentado ya lo de mi falta de personalidad?

Alvaro dijo...

Asumo que la parte de nosotros que piensa que deberiamos haber entrado en la habitación de Azazel desde el principio tendrá razor, que para eso lo ha escrito. Y en cuanto a la ventana, si la siguiente opción es volver a donde empezamos es que tan relevante no será y lo mismo nos sale otro fantasma y ya no estamos para estos sustos.

Sandro dijo...

1. Comprobar la ventana.

Oye, quizá no haya barrotes en todas las ventanas. Por asegurarnos no pasa nada. Además, QUIZÁ haya algo importante que aprender sobre LA MANSIÓN INFERNAL. ¡¡¡MUA JA JA JA JAapfs jkdhs ahgp aiifd!!!

Vale, a mí la risa maligna no me sale. ¡Es más difícil de lo que parece! Brocha hace que parezca sencillo, pero no lo es.

3. Entrar en Azazel.

He de admitir que es un poco contraintuitivo entrar en una habitación sobre la que cuelga un letrero con un nombre tan ominoso, pero un narrador omnisciente me ha dicho que es posible que por aquí CERCA haya un subrayador dialéctico, esto es, un objeto con el que subrayar nuestras opiniones en el cráneo de todo aquel que discrepe con nosotros. No sé vosotros, pero yo quiero uno.

JR Álvaro González dijo...

A ver, vamos por partes. Lo primero es que nunca deberíamos haber entrado en esta habitación de nombre DIABOLUS (ya decía yo que el nombre no me sonaba bien). Segundo, sabemos de tu benevolencia con nosotros pero me da en el cogote que el personaje misterioso de la habitación no nos ha devorado porque no te ha dado la gana (aparte de que tendría que ponerse la cabeza sobre los hombros lo que complicaría aún más las cosas). Y tercero, en el piso de arriba debe haber algo sumamente importante (¿un arma?) para que no bajemos de allí ni con agua caliente.

Dicho lo cual, mi gran lucidez me lleva a optar por entrar en la habitación de Azazel y descubrir el misterio de la planta de arriba. O eso o encontraremos antes la vacuna del coronavirus que la salida a este maldito caserío.

Sr. Torres dijo...

Ventana, para ver si ya clarea un poco :P

Y si luego seguimos vivos vayamos a Azazel

German dijo...

Yo tengo menos personalidad incluso que Pons. Así que lo que Pons diga.

Ventana + Azazel

Anónimo dijo...

Como no hemos parado de meter la pata desde hace bastante, supongo que ya las pistas son tan sutiles como bofetadas con la mano abierta y sin ironías. Espero que así sea y que los comentarios acerca de nuestras posibilidades estén hechos desde el sincero deseo de que sobrevivamos y dejemos de hacer el canelo por la mansión.

Por lo tanto, ventana y Azazel y ventana y Azazel. Hoy nos hemos puesto los dos de acuerdo y todo.

David dijo...

1- volvemos al rellano. Es una máxima en mi vida que si me puedo equivocar dos veces lo haré sin ninguna duda. Y tres ni te cuento.
2- elijo la puerta de baltus. Seguro que al otro lado hay un perro husky amistoso que nos hará compañía y le morderá los tobillos al conde.
Sí, algo me dice que esta vez he acertado con mis opciones.

Aco dijo...

Ventana: La cosa que hacía ruido y daba susto ya se habrá ido y solo quedará lo que nos da ayuda. ¿Tal vez una carita sonriente hecha con vaho que nos restaure un punto de miedo?

Y luego Azazel: Por suerte estamos jugando a esto entre muchos, porque si realmente yo fuese el protagonista de la aventura, con mi sentido de la orientación volvía a meterme en Mephisto.

Carlos de la Cruz dijo...

Ventana y Azazel. Tengo buenos recuerdos de cuando miramos por la ventana de la cocina de la mansión y vimos hablar a los cultistas. Vale, lo de mirar por la ventana de Diabolus no ha ido bien, pero eso aún nos deja un 50% de posibilidades de que esta vez no pase nada malo, teniendo en cuenta nuestra experiencia anterior.

Y luego Azazel. No sé cómo lo dejamos pasar antes. Una vocecita me dice que vayamos allí. Y parece la voz del narrador.

Claudio Vosco dijo...

No entiendo qué ha podido fallar en nuestro ingenioso plan "Entrar en habitación DIABOLUS / Mantener tertulia con FANTASMA DECAPITADO".

Antes de que los estacazos en el lomo pasen de figurados a literales, agacho las orejas y me sumo a "Mirar VENTANA OMINOSA / Entrar en habitación AZAZEL".

Aunque, un momento, ¿"Dormir en CAMA MUGRIENTA" sigue siendo una opción?

Ghortaur dijo...

Ventana y Azazel, voy a hacer caso a las pistas que nos deja Brochez que en este caso son igual de sutiles que el cañón Gran Berta de los alemanes.

Warbriel dijo...

¡Ventana!¡"Superman, siempre te he amado"! Etc.

José Correa dijo...

Voy por la ventana y luego a la habitación Azazel. Espero que no se me haya pegado la extraña enfermedad de decapitación que ha sufrido el fantasma.

El Tipo de la Brocha dijo...

Muy bien visto lo de la ilustración. ¿Te puedes creer que yo no había reparado en ello? De todos modos, al final habéis mirado por la ventana. Alégrate de ser la minoría equivocada.

El Tipo de la Brocha dijo...

Vuestro avatar hace lo que puede. Retener el pis no está entre sus prioridades.

El Tipo de la Brocha dijo...

Hubo muchos votos a favor de Azazel, eso es así. Sustos quedan unos cuantos por delante, así que, si no morís por muerte súbita, hay altas probabilidades de que lo hagáis por acumulación de sobresaltos.

El Tipo de la Brocha dijo...

Todo en esta mansión es contraintuitivo. ¿Te puedes creer que echarse en la cama de Diabolus era la opción menos mala? El fantasma decapitado te lo comías con patatas igual, pero al menos recuperabas resistencia.

Sigue practicando la risa malvada. Ya casi lo tienes.

El Tipo de la Brocha dijo...


Sí que es cierto que procuro ayudaros, pero, claro, es que si estuvieráis jugando al librojuego original, al menos podríais dejar los dedos como paginadores temporales por si tomáis decisiones equivocadas, y aquí no existe vuelta atrás.

De todos modos, aunque Diabolus es una encerrona en toda regla, no he alterado para nada las consecuencias. Bastante malo es ya que tengáis 4 puntos de miedo.

El Tipo de la Brocha dijo...

Esta larga noche, la lluvia no va a parar hasta que se queme algo y haga falta.

El Tipo de la Brocha dijo...

La alianza lectora que nadie esperaba.

El Tipo de la Brocha dijo...

Un poquito sí que intento ayudar. Es un librojuego complicado y no quiero que muráis a la primera de cambio. ¡Pero no lo estáis haciendo mal!

El Tipo de la Brocha dijo...

Quien busca... encuentra.

El Tipo de la Brocha dijo...

Nunca hubo cosa que diera susto en la ventana. Carita sonriente la habrá ahora que la has mencionado. :)

El Tipo de la Brocha dijo...

Las pistas eran menos obvias cuando no estabais con un pie en la tumba. Ahora solo intento que aguantéis hasta Halloween.

El Tipo de la Brocha dijo...

Era un plan perfecto. Yo tampoco entiendo cómo pudo salir mal.

La cama ya no es opción. Pero estaba más o menos limpia. Solo había que sacudir un poco el polvo y exterminar al regimiento de chinches que se había atrincherado entre las sábanas.

El Tipo de la Brocha dijo...

Mi ayuda dejó de ser sutil en el momento en que las decisiones empezaron a tener consecuencias nefastas. Pero tienes razón. En próximas entradas, intentaré que no se note TANTO cómo influyo en vuestro libre albedrío. Intentad vosotros no morir, por favor.

El Tipo de la Brocha dijo...

¿Y a dónde querías ir luego? Esta respuesta está a medias. ¿Sabes lo que eso podría provocar? ¡Oh, no! ¡El cómputo de votos ha estallado! ¡Que alguien llame a los bomberos!

El Tipo de la Brocha dijo...

¿Seguro que no queréis uniros a los fantasmas de la mansión? Todas las noches hay timba de póquer.

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