16 de marzo de 2015

El reto de los SuperAmigos: Se busca a los SuperAmigos

Los SuperAmigos fue una producción de Hanna-Barbera para la ABC que se emitió originalmente entre 1973 y 1986, repuesta aún en nuestros días, y que, al igual que sus protagonistas, tiene un asombroso superpoder: el de destruir cualquier argumento que pueda esgrimirse a favor de que los dibujos animados de antes eran mejores que las de ahora. Estamos ante una versión animada de los tebeos de la Liga de la Justicia terriblemente constreñida por la correción política del momento y para cuya producción, según nos cuentan Cruz y Pedro Delgado en su libro Hanna-Barbera: La animación en serie, el estudio incluso contaba con la colaboración de un asesor psicológico dedicado a asegurarse de que se ensalzasen valores moñas como la camaradería y el trabajo en equipo y no se utilizase la violencia para resolver conflictos. Lástima que ningún miembro del estudio le diera la misma importancia al sentido común.

El episodio que comentaré hoy pertenecía al segmento conocido como El reto de los SuperAmigos, en el que algunos de los superhéroes más conocidos de DC hacían frente a la Legión del Mal, un equipo de supervillanos emperrados en conquistar la Tierra y, si ese día desayunaban fuerte y prestaban atención a la voz en off del opening, ¡incluso el Universo!


De las turbias aguas de un pantano plagado de alimañas emerge, en todo su amenazante potencial, el cuartel general de la Legión del Mal, que guarda un parecido más que razonable con el casco de Darth Vader.

¿Coincidencia?, decís. No lo creo. La guerra de las galaxias se había estrenado apenas un año antes de que empezase a emitirse esta serie y Hanna-Barbera no se cortaba bebiendo de los fenómenos culturales del momento.

La historia jamás contada: Darth Vader en Dagobah.

Un parecido más razonable todavía.

En el interior de la base submarina, un ordenador casi prehistórico (de aquellos que ocupaban habitaciones enteras, funcionaban con cintas magnéticas y tenían un montón de medidores que nadie sabía para qué servían) emite los típicos pitidos que uno esperaría oír en una peli de ciencia ficción de serie B, dando así un ambiente futurista al lugar.

¿Futurista? Bueno, teniendo en cuenta que a principios de los setenta ya habían aparecido los primeros ordenadores personales, voy a suponer que alguno de los integrantes del equipo de supervillanos galácticos apostó por el factor decorativo en detrimento del espacio.

Tecnología punta.

La Legión está celebrando su primera reunión semanal, y Lex Luthor la preside a golpe de mazo. Pero no os imaginéis a Luthor como el brillante magnate post-Crisis en Tierras Infinitas, porque este es el Luthor de los tebeos de vuestros abuelos, un científico chiflado con ínfulas de poder y un disfraz tan ridículo que le prohibieron llevarlo en el carnaval de Río de Janeiro.

Luthor ha convocado a los trece villanos más poderosos del planeta (el Acertijo entre ellos, así que haceos a la idea del nivel) para acabar con los superhéroes de una vez por todas y gobernar la Tierra con mano de hierro. Con lo previsibles que son estas reuniones, no me imagino a ninguno de los asistentes molestándose en leer el orden del día. De hecho, es muy posible que dos o tres de ellos no sepan leer.

-Siguiente punto del orden del día: aprobación, si procede, del presupuesto para el cambio de buzones. Son demasiado pequeños y las revistas me llegan siempre hechas un gurruño.

Los supervillanos permanecen sentados en la sombra, y a medida que Luthor los va presentando, salen a la luz con un campaneo.

Yo no voy a presentarlos a todos, pero imaginaos un concurso de cosplay en el que ningún participante se ha esforzado demasiado y os haréis a la idea de las pintas que tienen los integrantes de la Legión del Mal.

¡La Legión del Mal! ¡Hazte con todos!

Para derrotar a los invencibles galos la Liga de la Justicia, Luthor ha inventado la Máquina del SueñoTM, un artilugio la mar que perverso con el que puede controlar la mente de cualquier persona mientras esta permanece dormida.

Si esta serie tuviera una pizca infinitesimal de sentido común, una partícula subatómica de sensatez, Luthor utilizaría su nuevo juguete con Superman y le ordenaría que convirtiese a sus amigos en fosfatina y que luego se suicidase con un supositorio de kryptonita; pero lo último que tiene esta serie es sentido común. Eso y una animación decente. Todos sabemos cuál era la calidad de las series de Hanna-Barbera.

Hoy, la Máquina del Sueño. Mañana, la tostadora que nunca quema las tostadas.

Pasamos al Daily Planet (o "Diario el Planeta", según el doblaje español neutro), donde Clark Kent se está echando una súper siesta con la puerta de su despacho abierta de par en par, porque, al parecer, le trae al pairo que le pillen. El muy ablandabrevas incluso ha abierto un cajón del escritorio para reposar los pies. Solo le faltan el bigote y las pajaritas de papel sobre la mesa para ser un calco de Superlópez.

Pero tampoco podemos criticarle, porque, al fin a y al cabo, no es que Superman no pueda hacer el trabajo de reportero de todo una semana en medio segundo, e incluso si su jefe entrase en este mismo instante y le cogiese in fraganti, siempre podría retroceder en el tiempo dando vueltas alrededor de la Tierra y evitar que suceda, o darle uno de sus famosos morreos que borran la memoria.

La Máquina del SueñoTM entra en acción y un Superman sonámbulo asalta el Fuerte Knox. Los militares intentan detenerlo, pero Superman es imparable y tiene más superpoderes que ofertas exclusivas la Teletienda. ¿Recordáis cuando reconstruyó la Muralla China de un vistazo en Superman IV? Aquí incluso puede transportar sobre sus brazos una montaña de lingotes de oro como si fuera un bloque sólido y no una estructura que debería desmoronarse al instante de intentar levantarla del suelo.

Superman, dechado de virtudes.

Las siguientes víctimas de la Legión del Mal son Batman y Robin, el Dúo Invencible (en la serie de Adam West les llamaban el Dúo Dinámico, pero no me los imagino cantando a ritmo yeyé).

Por desgracia, no llegué a enterarme de qué crimen les ordenan cometer, porque cuando el narrador llamó "Bruno Díaz" a Bruce Wayne yo estaba bebiendo un vaso de leche y casi me atraganto de la risa. Lo importante es que tengáis esto presente: Robin tiene un sable láser, así que dejad de meteros con él solo porque las medias de saltimbanqui le queden mejor que a vosotros.

Robin, justiciero enmascarado y padawan.

Las fechorías de la Liga de la Justicia se suceden a lo largo y ancho del globo y, a la mañana siguiente, los superhéroes se reúnen en el Salón de la Justicia para discutir acerca de lo ocurrido. Todos se tratan de usted porque los mexicanos son muy corteses.

Flash: ¡Superman, Batman, Robin, gracias a Dios que están aquí!
Superman: Vinimos tan pronto como recibimos la llamada de emergencia.
Batman: ¿Cuál es la situación?
Flash: La situación no es tan crítica, pero empezó con un extraño sueño que tuve anoche.
Superman: Estoy seguro de que no será peor que el mío. Soñé que robaba el Fuerte Knox.

A ver, que yo me entere, ¿me están diciendo que Flash ha convocado a los mayores superhéroes del planeta solo porque tuvo un sueño raro? ¿Hace lo mismo cada vez que pide comida mexicana para cenar? ¡Con la cantidad de crímenes que podrían estar impidiendo en estos momentos! ¿Qué será lo próximo, Flash?, ¿celebrar una reunión de emergencia cuando no te cuadren los recibos de la luz? Menudo botarate.

Y otra pregunta más: ¿soy el único que piensa que Superman es un cretino egocéntrico? "Seguro que no es peor que el mío", dice. ¡Ni que su ombligo fuera el centro del mundo!

-Hemos venido tan pronto como hemos podido. ¿Que amenaza se cierne sobre la Tierra?
-¡He leído en internet que mi nueva serie no es tan buena como Arrow!

El Hombre Halcón dice que no ha sido solo un sueño, y para demostrárselo a sus compañeros, señala con el dedo hacia una de las paredes de la sala, que se abre automáticamente mostrando un cuantioso y dorado botín.

Es verdad que lo poco que sé del Hombre Halcón es que tiene un gusto fatal para vestirse, pero dudo mucho que posea poderes telequinéticos. ¡Magia!

-¡Ábrete, Sésamo!

La pantalla de tropecientas pulgadas del Salón de la Justicia se enciende en ese momento y el jefe de policía (sabemos que es el que jefe porque tiene bigote y peina canas) les dice que ha recibido llamadas de todo el mundo acusando a los SuperAmigos de ser una panda de ladrones. De todos modos, lo que a mí me sorprende es que el jefe de policía puede conectarse con el Salón de la Justicia cuando le venga en la gana. ¿Y si les pilla en mitad de una partida de strip poker o bailando la conga? Alguien debería poner freno a esto.

Superman, en uno de sus arranques de súper estupidez, propone que se entreguen a las autoridades para no parecer culpables. Batman le da la razón: hasta que averigüen lo que pasa, no tienen más remedio que entregarse. ¿Tu quoque, Batman?

-No me esperaba esto de gente inteligente, recta y juiciosa, Liga de la Justicia. Y tampoco de vosotros.

Ya en la jefatura de policía, el jefe McKinley (acabo de inventarme el nombre, pero tiene cara de McKinley) y una atractiva oficial encierran a todos los héroes en una celda. Si yo fuera la Mujer Maravilla, pediría que me llevasen a una celda solo para mujeres. ¿Qué señorita en su sano juicio querría estar encerrada con cinco maromos que llevan los calzoncillos por fuera del pantalón y otros cuatro que directamente han prescindido del pantalón?

McKinley: Me doy cuenta de que cualquiera de ustedes fácilmente podría escapar de aquí, así que apelo a su integridad para que no lo intenten.

Dejando de lado el comentario acerca de la integridad de nuestros héroes, a los que han pillado mangando sin mesura, no tengo nada claro que todos puedan escapar tan fácilmente de prisión como asegura McKinley. En primer lugar, aunque desconozco el alcance de los poderes de los tres estereotipos raciales del grupo, dudo que todos ellos tengan superfuerza o cuenten con los recursos infinitos de Batman; en segundo lugar, Flash aquí no está lo bastante bien escrito como para emplear su supervelocidad para algo que no sea llegar el primero al cuarto de baño cuando acaban las asambleas de la Liga;  y, por último, en esta serie Aquaman no es precisamente uno de esos héroes que escapan de celdas o, ya puestos, realizan hazañas de cualquier clase (si necesitas que alguien convenza a tus peces de colores para que ejecuten un número musical, Aquaman es tu hombre; pero para todo lo demás, es mejor no contar con él).

Al darse cuenta del lío en el que se han metido, Superman intenta convencer a McKinley de su error:

Superman: ¡Pero no nos puede retener aquí! Tenemos que averiguar lo que sucedió.

Si ya os decía yo que era una majadería... ¿No recibisteis el memo?

-Apelo a la ínfima calidad de la animación para que no doblen estos barrotes.

Lo que ninguno de nuestros héroes podía sospechar, porque en conjunto tienen el cociente intelectual de una berza jerezana, era que el jefe de policía y la oficial eran, en realidad, Bizarro y Cheetah disfrazados. ¡Santo giro del guión!

Los supervillanos paralizan a nuestros héroes con un aparato de control mental distinto de la Máquina del SueñoTM (Lex Luthor financia su carrera criminal con los royalties de sus patentes) y envían la jaula, propulsada por unos cohetes que salen de la nada, en dirección al Sol.

Antes de seguir con la trama, y para asegurarme de que todos estamos en el mismo punto, repasaré esta cadena de eventos desde el punto de vista de la Legión del Mal:

Los villanos tienen en su mano una máquina con la que pueden imponer su voluntad a los SuperAmigos. No obstante, para deshacerse de ellos, en lugar de ordenar que se maten unos a otros, trazan un plan que se basa en que ninguno de los siguientes elementos fracase: (1) que Bizarro y Cheetah consigan hacerse pasar por policías, lo que les obliga no solo a convertirse en maestros del disfraz, sino a utilizar tambien un aparato que altera sus voces, ya que Bizarro solo sabe hablar con infinitivos y Cheetah maúlla y ronronea; (2) que sean capaces de instalar en la jefatura de policía, sin que nadie les descubra, una celda autopropulsada capaz de viajar hasta el Sol; y (3) que cuenten con un segundo aparato de control mental para paralizar a los SuperAmigos, de forma que estos no puedan escapar de la celda en cuestión.

Sí, es un plan redondo, sin fisuras de ningún tipo.

La belleza del plan está en su sencillez.

Pero eso no es todo. Una vez que los superhéroes están en el espacio, Luthor utiliza el satélite de la Liga de la Justicia para convertir a todos los habitantes del planeta en... ¡réplicas zombi de Bizarro y Cheetah!

Controladas por Luthor, las malvadas réplicas roban una fortuna para la Legión del Mal sin que nadie pueda detenerlas. Y si estáis pensando que no tiene sentido andar robando por ahí cuando ya controlas todo el planeta, deberíais daros cuenta de que uno nunca sabe cuando va a andar corto de cambio para la máquina de café.

El mejor GIF animado de la historia del blog.

Mientras los villanos cometen fechorías con total impunidad, los SuperAmigos continúan su fatídico viaje hacia el Sol. Ante esta situación desesperada, Linterna Verde reflexiona acerca de sus posibilidades de sacar al grupo del apuro.

Linterna Verde: Si la celda no fuera amarilla, usaría mi poderoso anillo.

Es cierto que los anillos de poder de Oa no surten efecto sobre el color amarillo, eso lo sabe cualquiera que consulte la Wikipedia; pero el caso es que la celda en la que viajan nuestros héroes NO ES AMARILLA. De hecho, sus barrotes son de un gris corriente y moliente que tira para atrás. Por lo tanto, no puedo evitar preguntarme si los dibujantes llegarían siquiera a leerse el guión del episodio antes de ponerse a trabajar, o si es que les coherencia les importaba un comino.

-Pero, Linterna Verde, los barrotes NO son amarillos.
-Calla, mujer. Prefiero morir a verme interpretado por Ryan Reynolds.

A pesar del nivel de tontuna que se respira en el ambiente, no todo está perdido. Con su visión telescópica, Superman localiza un meteorito con el que podrían destruir el dispositivo que los mantiene paralizados. Batman se refiere a este dispositivo, al que nadie había bautizado todavía, como "Rayo Muscular". Al Hombre Murciélago le gusta poner nombre a todo.

Mujer Maravilla: El rayo de Luthor congeló mis músculos, pero no congeló mi mente. Todavía puedo controlar mi lazo mágico por telepatía.

Genial. Lo compro.

Superman le pide que tenga cuidado, porque el más mínimo error podría provocar que el impacto del meteorito los destruyera a todos. Menos a él, claro, que es indestructible y simplemente regresaría volando a la Tierra.

A pesar de los comentarios del Supergafe, la Mujer Maravilla consigue desviar uno de los propulsores y poner la celda en el curso del meteorito. Tras el impacto, los héroes quedan libres del efecto paralizante del Rayo Muscular. Lástima que en el espacio nadie pueda oír mis gritos de entusiasmo.

Superman se abre paso entre los barrotes y empuja la celda de regreso al planeta. Naturalmente, todos siguen respirando en el vacío del espacio a pesar de que los barrotes que generaban el campo de fuerza que los mantenía a salvo han quedado destrozados.

Telepatía, magia... ¿Qué importa?

De vuelta a casa, los SuperAmigos descubren horrorizados que el mundo entero se ha convertido en un habitat para réplicas descerebradas de Bizarro y Cheetah. Batman y Robin, emulando a sus homólogos televisivos de los años sesenta, deciden volver a la Baticueva y buscar allí un remedio para devolver a la gente a la normalidad .

La Baticomputadora está a punto de resolver el problema cuando Alfred, transformado en una réplica de Bizarro, atrapa a la pareja por sorpresa. ¡Zapateta! Si el mejor detective del mundo no ha sido capaz de deducir que un mayordomo inglés no sería inmune a los efectos globales de las ondas transmutadoras de la Legión del Mal, ¿qué destino aguarda a hombres menos juiciosos?

Alfred monta al Dúo Invencible en el Batimóvil y pone el vehículo en marcha hacia un acantilado. Supongo que en este particular y absurdo universo DC es normal construir carreteras que desembocan en una muerte segura, porque el carril se corta exactamente al borde del acantilado. Por suerte, Batman alcanza a tiempo su Baticontrol-remoto y él y su inseparable compañero Robin se salvan por los pelos.

La mini-(bati)-computadora del Batimóvil termina los cálculos que comenzó la Baticomputadora.

Robin: De acuerdo a estos datos, tenemos que reinvertir la polarización del satélite de la Liga de la Justicia para así poder anular los efectos del Rayo Cambiador.

Una conclusión muy inteligente, Robin... si tienes menos de cinco años. ¡Pero si la palabra "reinvertir" ni siquiera viene en el diccionario! Voy a darle el beneficio de la duda y pensar que quería decir "revertir" y se ha liado con la emoción.

Superman hace los ajustes necesarios al satélite y todo el mundo vuelve a la normalidad.

Tecnología punta: Electric Boogaloo.

Para poner fin a esta locura de episodio, los SuperAmigos se disfrazan de Bizarros o, en el caso de la Mujer Maravilla, de Cheetah, y atacan por sorpresa a la Legión del Mal.

El momento álgido de la batalla tiene lugar cuando Bizarro atrapa con una viga a Batman y Robin ("¡Santa metalurgia!"), y Batman utiliza su... ¿Batibumerán-sierra? para liberarse. ¿Qué no tendrá en ese cinturón?, se preguntaría Krusty el payaso. Bueno, os diré lo que sí tiene: una bolsa de plástico enorme con la que atrapa a Bizarro. Y, sorprendentemente, eso es todo lo que se necesita para retener a alguien cuya fuerza rivaliza con la de Superman. No hay nada que no me guste de esta serie.

-Nunca salgas de casa sin un Batibumerán-sierra ni una bolsa gigante de plástico, Robin.

La Legión del Mal está al borde de la derrota cuando Luthor amenaza con utilizar nuevamente su Máquina del SueñoTM. Ajá, así que ahora el invento, a pesar de su propio nombre, funciona también cuando los héroes están despiertos. Qué oportuno.

Superman decide hacer algo útil para variar y, valiéndose de su velocidad supersónica, arrebata el aparato a Luthor y lo utiliza para controlar a los miembros de la Legión del Mal, ordenándoles que vayan derechitos a la cárcel sin pasar por la casilla de salida.

-¡Decid patata!

En el epílogo del episodio, Luthor aparece en la pantalla del Salón de la Justicia diciendo que no han ido a prisión porque, gracias a que es muy precavido, había ajustado su invento para que no afectase a los miembros de la Legión del Mal. Supongo que eso significa que ni un solo héroe se molestó en seguir a los villanos para asegurarse de que iban a la carcel. Jesús...

Superman se planta en una pose heroica y dice que los planes de la Legión siempre fracasarán mientras existan los SuperAmigos y la serie mantenga los índices de audiencia. Y así termina este episodio.

En conclusión, un delirante comienzo para una serie que tomaba a los niños por imbéciles. Al menos, el tema musical es pegadizo.

11 comentarios

  1. Mmmm, comida mexicana: tacos, tortas, tamales, pozolito, enchiladas..pues si que te causan pesadillas si cenas fuerte pero vale la pena.
    Esos doblajes "neutros" hasta se me imaginan que los hacen los "atalayos". Los mexicanos se tutéan y hasta utilizan una jerga chilanga y de "ñeros".
    La tecnología...siempre me ha maravillado su sistema de monitoreo de cámaras, saben donde se encuentra la gente y hacen tomas espectaculares de naves volando, bajo el agua, en cuevas o en el cuartel del enemigo. Y lo más sorprendente es la codificación de los teclados y perillas de sus "computadores", miles de combinaciones y se las saben al dedillo.
    En particular esas caricaturas nunca han tenido lógica y en esa época las televisoras hacían caso a las asociaciones mojigatas y de pedagogía(caso también de calabozos y dragones); pero viendo la violencia que impera en los dibujos de la actualidad, no hay balance: antes sin lógica y hoy con sentido común-sin lógica-violentos y enajenados de falso patritismo(al menos las gringas)...
    Bendito ánime y caricaturas rusas, salvan esa época.

    ResponderEliminar
  2. Bueno, al menos en el doblaje no le pusieron nombres ridiculos a los ataques como en el doblaje de dragon ball de cierto lugar.... cof cof... onda vital!!... cof cof... igual los super amigos estaban para reirse, no tanto como he man y arrojar a sus enemigos al barro, eso me mataba de risa.

    ResponderEliminar
  3. Me extraña mucho que no incluyeran al Joker en la Legión, su presencia justificaría los planes absurdos contra los Superamigos, el grupo donde los únicos a los que se permite usar pantalones son los hombres blancos adultos.

    Ahora que me fijo, hoy en día la serie sería criticada por machista, los malos tienen el doble de mujeres en su grupo que los buenos.

    ResponderEliminar
  4. Y para cuando saldrá la adaptación a película por parte de Warner. Tengo ganas de ver a Jesse Eisenberg ordenando a Henry Cavill que robe todo el oro del mundo. Y le gustara ver al publico chino como en la película los reemplazan por clones de un par de villanos de segunda categoría de DC? Aunque claro, de venir a España, tendría que ser en doblaje neutro.

    Que cosa mas rara acabo de escribir.

    ResponderEliminar
  5. vaya tropa el eje del mal ese, creo que el capitán boomerang encajaría muy bien en él XD

    ResponderEliminar
  6. Me parto con los comentarios en off (si yo fuera Luthor dominaría solo a Superman para que haga pulpa con pelos de sus supermaigos) pero hay que tener en cuenta que en los 70 todos los miembros de Hanna-Barbera estaban bajo los efectos de los psicotrípicos y otras sustancias dopantes propios de la época, así no era complicado pensar que los televidentes eran todo lo subnormales que creen ser... en fin, me encanta el uniforme de Lex.

    ResponderEliminar
  7. M@nchitas: ¿Anime bueno en los setenta? Popular tal vez, pero bueno...

    Cimarron: El doblaje castellano de Dragon Ball partía de una traducción previa aberrante, pero los actores de doblaje lo hacían muy bien. En cuanto al español neutro, tiene mucho encanto. Yo hay series de dibujos animados viejunas que no podría ver en otro idioma (Dragones y mazmorras, por ejemplo).

    Anonimatus: Qué machismos ni qué porras. Lo que tenían que buscar es a héroes competentes sean del sexo que sean.

    JoakinMar: No tan rara. Mira sobre lo que yo he escrito.

    Ghortaur: ¿Capitán Boomerang? ¿Quién es ese?, ¿la versión DC del Búmerang de Marvel?

    Doctor Müller: Esas acusaciones son manifiestamente falsas. Y por falsas quiero decir verdaderas.

    ResponderEliminar
  8. Creo que esta serie tuvo un digno heredero en Batman: The Brave and the Bold o en El show de Aquaman y sus amigos.

    ResponderEliminar
  9. Excelente como siempre Brocha.

    Por cierto, ¿seguirás escribiendo articulos de los Superamigos, o la sola pronunciación de Bruno Diaz te dejaría con el CI a la par de los Supervillanos?

    ResponderEliminar
  10. LacraESECEFE: La primera la conozco de oídas. La segunda, ni eso.

    Anónimo: Gracias. No creo que vuelva a escribir sobre los SuperAmigos en una larga temporada, aunque había un episodio que se me quedó grabado cuando era pequeño y que me gustaría comentar algún día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Batman: The Brave and the Bold es una gran serie, divertida, bien animada y con ese puntito de ironía que la hace muy disfrutable, totalmente recomendable.
      No sé por qué casi todas las series de animación hasta la llegada de Los Simpson tenían ese tono te estupidez, era una forma muy despectiva de tratar a los niños y someter a una tortura a los padres, lo peor es que incluso carecían de visión comercial, el tratar tan mal a sus productos les hacía ganar poco dinero. Me alegro que ahora las cosas sean mucho mejores.

      Eliminar