29 de noviembre de 2015

'Star Wars: Droids', las historietas de myComyc


No se me ocurre ninguna franquicia con más productos licenciados que la Guerra de las Galaxias (o Star Wars, que le dicen los modernos), y esto es tan evidente ahora, con la primera parte de una nueva trilogía a menos de tres semanas de su estreno, como en 1999, cuando salió La amenaza fantasma. Sin embargo, esto no siempre fue así, y hacia mediados de la década de 1980, la gente empezaba a olvidarse de El retorno del Jedi y eran tiempos de sequía para aquellos fans de la saga galáctica que no se conformaban con los tetraplégicos muñecos de Kenner o los "bizarros" cómics de Marvel.

Lucasfilm intentó reanimar el interés por la franquicia marcándose como objetivo a los peques de la casa, más influenciables que sus padres (y, sobre todo, más irritantes y pesados cuando quieren algo); y de ahí los dos telefilmes de los ewoks de 1984 y 1985, así como las series de dibujos animados Star Wars: Ewoks y Star Wars: Droids, que en España emitió TVE1. La primera de estas series estaba dedicada a las aventuras de Wicket y sus amigos en la luna de Endor, y la segunda, a C-3PO y R2-D2. No recuerdo ningún episodio porque no eran mis series favoritas ni de lejos, pero nunca podré olvidar aquel estribillo tan pegadizo de "Somos los e-e-e-e-eeeewoks", ni el tema musical de Droids, que suena a algo que podría haber cantado Phil Collins estando descompuesto.

22 de noviembre de 2015

Star Wars: La aventura de los ewoks (1984)


Ganar dinero es una de las mayores motivaciones de la vida adulta, y disfrutar de un sueldo fijo es un lujo que da tranquilidad, comodidad y confort. Por desgracia, tener ingresos y poder disponer libremente de ellos también es la manera más rápida de perderlos. Cuando era un crío y tenía que esperar al fin de semana para que mis padres me dieran la paga, administraba cada peseta con mucho cuidado: ciento cincuenta pesetas para un cómic de Spider-Man, otras cuatrocientas para un Mortadelo, cinco duros para chucherías, y, al cabo de un año, con suerte habría ahorrado lo suficiente para comprarme un videojuego de la NES. Ahora, en cambio, me doy demasiados caprichos. Eso explica que haya un DVD con las dos películas de los ewoks en mi estantería. Y si creéis que la nostalgia que inspira volver a ver una cinta que adorabais cuando eráis niños vale más de diez euros, estáis chalados. Pero bienvenidos al club. Ahora esperaos a que salga el Blu-ray y nos claven veinte.

15 de noviembre de 2015

Especial de 'Star Wars'


Si vivís debajo de una roca, puede que aún no sepáis que el próximo 18 de diciembre se estrena Star Wars: El despertar de la Fuerza, el séptimo episodio de la saga galáctica cinematográfica más popular y rentable de todos los tiempos.

La película la dirige J. J. Abrams, que devolvió al público el interés por Star Trek en 2009 y consiguió también buenos resultados con su secuela, Star Trek: Fan Service. Es cierto que los guiones de estas entregas hacen más aguas que la ciudad de Otoh Gunga sin generadores de campos hidrostáticos (me seguís, ¿no?), pero son películas emocionantes y divertidas. Y precisamente emoción y diversión es lo que necesita Star Wars después del Gran Pozo de Carkoon que fueron las precuelas.

Así pues, para calentar hipermotores de cara a este muy prometedor aunque potencialmente decepcionante evento, las próximas cuatro semanas publicaré artículos centrados en La guerra de las galaxias. ¡No es una trampa!

8 de noviembre de 2015

Terence Hill y Bud Spencer en 'La colina de las botas' (1969)

Cuando oís hablar de Terence Hill y Bud Spencer, o bien os encojéis de hombros porque no tenéis ni la más remota idea de quiénes son (MAL), o bien pensáis con nostalgia en aquellas simpáticas comedias italianas protagonizadas por un guaperas rubio sonriente y un gordo barbudo malhumorado que repartían estopa a diestro y siniestro allá por los años setenta y ochenta (BIEN).

Aunque ya hablé brevemente de aquel esperpento cinematográfico que fue El Corsario Negro hace unos añitos, antes o después tenía que dedicarle una reseña como Dios manda a alguna de las diecisiete películas en las que colaboraron estos dos actores italianos, sobre todo para justificar que cada uno de ellos tenga su propia etiqueta en el blog. No es cuestión de crear etiquetas porque sí.

Casualmente, hace un par de semanas aproveché una oferta de 3x2 en DVD para comprarme una de las pocas películas que me faltaban de la pareja: La colina de las botas, la tercera y última parte de la llamada trilogía Colizzi.

¿Y quién es Colizzi? Bueno, empecemos por ahí.

1 de noviembre de 2015

Geralt de Rivia: La espada del destino

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El verano del año pasado, aparte de resolver crímenes con la ayuda del fantasma del padre de Hamlet, estuve jugando a The Witcher 2: Assassins of Kings. Lo compré de oferta en Steam en junio y me lo pasé con la máxima pachorra posible a lo largo de tres semanas, procurando disfrutar de la historia tanto o más que de las búsquedas y los combates. Si mi "cacharro de escribir" llega a cumplir además los requisitos técnicos para hacerlo correr con el übersampling, el antialising, la oclusión de ambiente espacial y la madre que parió a todos ellos, hubiera sido la leche en polvo; pero sé conformarme. Y ahora estoy jugando a The Witcher 3 en PS4 para compensar.

El caso es que estos dos videojuegos me han llevado de vuelta a los brazos de la saga literaria de Geralt de Rivia, del escritor polaco Andrzej Sapkowski. Las tramas del primer libro no eran para tirar cohetes y tenían la épica de la lucha por abrir un bote de pepinillos; pero los personajes principales eran singulares y creíbles, albergaban dudas, tenían contradicciones y resultaban carismáticos, y los diálogos sorprendían por la variedad de voces y su sentido del humor.

Por esa razón, decidí que había llegado el momento de desengrasar las bisagras del segundo libro de la saga: La espada del destino.

Sí, lo sé. El título es digno del pastiche de fantasía heroica de un escritor novel, pero no voy a tenérselo en cuenta. Hoy me he levantado generoso.