14 de mayo de 2022

Jugad conmigo a 'Deathtrap Dungeon' ('Laberinto Mortal') (3)

El jueves pasado, después de contabilizar vuestros votos con mi fantástica tabla de Excel (que suma, multiplica y hasta me subraya en verde la opción más votada), estuve buscando libros que pudieran seros de ayuda en el curso de esta aventura. Encontré una obra de ensayo científico titulada Oráculo de la sabiduría para tomar decisiones en la vida, de Colette Baron-Reid, que, aparte de rimar, se vende con una baraja de 52 cartas adivinatorias.

Si decidís comprar ese libro para dejar vuestras decisiones vitales en manos de vendedores de humo, pasad a la sección de casos perdidos. Si no, seguid leyendo.

10 de mayo de 2022

Jugad conmigo a 'Deathtrap Dungeon' ('Laberinto Mortal') (2)

Antes de retomar la aventura, quiero daros las gracias por participar en este juego ridículo, que no tiene más premio que la satisfacción personal de cada uno. Si no estuvierais aquí, este blog se perdería como lágrimas en la lluvia. O como un zurullo en el inodoro. Puede que yo sea el único administrador del blog, el que paga por el nombre de dominio y el que escribe las entradas con el sudor de su frente y la ayuda de cucarachas superinteligentes; pero, si vosotros no estuvierais al otro lado de la pantalla, riéndome las tontunas y compartiendo vuestras opiniones y experiencias, estaría hablándole al vacío, y entonces este microcosmos sería un lugar menos feliz. Así que muchas gra... graaaA... graaaAAAAGH...

Ugh... Qué asco. Casi poto. Esta es la última vez que hago caso al departamento de relaciones públicas.

¿Dónde nos habíamos quedado? ¡Ah, sí!

7 de mayo de 2022

Jugad conmigo a 'Deathtrap Dungeon' ('Laberinto Mortal') (1)

Como las andanzas de Gerardo el Brujero os traen sin cuidado (esto no va por ti, seas quien seas) y yo no tengo la fuerza de ánimo necesaria para dedicarle tropecientas horas a preparar entradas que habrían tenido mejor acogida si las hubiera colgado de la puerta de mi frigorífico, vamos a cambiar de tercio y retornar la saga que más interacción ha generado entre moi, vuestro humilde servidor, y vosotros, mis queridos lectores (incluido ese detractor esporádico que vive debajo de un puente y se alimenta de cabritillas).

Es hora de volver al mundo de los librojuegos. Es hora de volver a la colección en la que TÚ eres el héroe. Es hora de volver a...

¡LUCHA-FICCIÓN!

Os aseguro que en mi cabeza suena apasionante. Será porque estoy escuchando power metal noruego mientras escribo.

23 de marzo de 2022

The Witcher: Kaer Morhen

¿Quién hablaba de The Witcher a mediados de enero? Casi nadie. ¿Quién habla hoy de ella? Menos que nadie. El silencio es tan rotundo que, en un dislate propio de la ciencia ficción más chusca (véase Star Trek y Alex Kurtzman), el vacío sonoro ha roto la barrera del tiempo y afectado al pasado. Ya no se trata de que no se hable de la segunda temporada de The Witcher, sino que nunca nadie habló jamás de ella. Por lo tanto, si veis una entrada anterior a esta recapitulando el primer episodio de la temporada, no es porque yo haya perdido definitivamente el norte, sino porque os habéis quedado atrapados en la línea temporal original. Intentad sacarle provecho antes de que la línea temporal desde la que publico esta entrada os arrolle.

Y el párrafo anterior es lo que pasa cuando uno escribe sin supervisión.

14 de febrero de 2022

Marmalade Boy: Partido de dobles. Me gustan Yuu y Ginta

El título del episodio 12 de Marmalade Boy sugiere una erótica promesa que, por desgracia, su contenido no cumple. Poco me sorprende, porque el 90% de los títulos de los episodios son engañosos y la serie es tan sensual como un calcetín sucio colgado de la oreja. Pero lo que no me esperaba es que el episodio fuera un cero a la izquierda. Da vueltas sobre lo mismo una y otra vez, y no va a ninguna parte ni cuenta nada nuevo; es la procrastinación hecha anime.

Probablemente, si me lo hubiera saltado, ni siquiera el presidente del club oficial de la serie se habría pispado. Y quizá debería haber hecho eso, porque recapitular un episodio como este es un castigo. Si creyera en la reencarnación y en el karma, tendría que pensar que en mi vida anterior fui miembro del Ku Klux Klan y, antes de eso, teniente coronel de las SS. Por lo tanto, tendréis que disculparme si divago. Es mi forma de huir de la horrible, horrible realidad.

31 de enero de 2022

Masters del Universo: 8 curiosidades que no sabías (o quizá sí) de la biblia de la serie de Filmation


Puesto que estáis leyendo este artículo, presumo que sabéis que los Masters del Universo comenzaron su andadura en el mundo de los juguetes y no como una serie de televisión. Y si ese dato os pilla de nuevas, me gustaría que me explicaseis qué narices hacéis leyendo este blog.

No, en serio, siento curiosidad. ¿Alguno de vosotros es la persona que ha llegado hasta aquí buscando "bulma culo" en Google?

En 1982, con el lanzamiento de la primera ola de figuras al mercado, ya había un factor que diferenciaba a los Masters de otros juguetes: cada muñeco venía acompañado de un minicómic. En apenas unas pocas páginas, los autores lograban dotar de vida a estos seres de plástico apenas articulados y presentarte el fantástico mundo en el que libraban sus épicas batallas sin pantalones.

Sin embargo, para que esa mitología creciese hacía falta algo más que viñetas. Ahí es donde entra la serie de dibujos animados de Filmation, que no solo fue el reclamo publicitario definitivo para vender los muñecos, sino la puerta a un universo de fantasía pródigo y exuberante. Y para que todos los guionistas estuviesen en la misma onda cuando escribiesen los episodios, era necesaria una biblia. No porque hubiera que encomendarse a Dios para garantizar el éxito de la serie. No hablo de ese tipo de biblia, sino de la que en el mundo del espectáculo televisivo sienta los cimientos de un determinado programa, refleja la visión del creador y pretende servir de pauta o directriz a todas las personas que participan en su desarrollo.

En diciembre de 1982, nueve meses antes del debut de la serie en la televisión, Michael Halperin terminó de escribir la biblia de Masters del Universo (o, como acabaría llamándose, He-Man y los Masters del Universo). Nadie que se considere fan de esta franquicia dudaría del talento de Halperin para dar trasfondo a unos trozos inanimados de PVC, pero la mejor prueba del espléndido trabajo que hizo con este documento es que muchos de los conceptos que desarrolló a partir de ideas de los minicómics o introdujo él mismo se han mantenido intactos en sucesivas versiones de la mitología de los Masters.

Dicho esto, las biblias no tienen por qué seguirse a pies juntillas. Si el tipo que pone la pasta cree que hay que cambiar el rumbo del programa (por ejemplo, para abaratar costes o captar otros segmentos de audiencia), puede que la biblia no pase de ser un elemento inspirador o incluso que se prescinda de ella. Cincuenta páginas también sirven para calzar mesas.

En el caso de la biblia de Masters del Universo, si nos fijamos en lo esencial, hay más coincidencias que diferencias con el producto final, pero, a nivel de detalle, esas diferencias son numerosas. En este artículo, repasaré ocho de ellas. ¿Por qué ocho? Porque si las listase todas, a lo mejor se os quitarían las ganas de leeros la biblia por vosotros mismos después de leeros este artículo. Y no queremos que pase eso, ¿verdad?

Me pregunto si sabíais que...