25 de mayo de 2011

Integral de Conan y Bêlit, por Roy Thomas y John Buscema

Sí, "integral", pero esto no es una revista pornográfica, así que, aunque solo sea por hoy, ¿creéis que podríamos dejar los chistes fáciles de lado?

¿No? Vaya, sí que sois exigentes.

El pasado fin de semana terminé de leerme este tocho de 802 páginas y 1,8 kg de peso que recopila las aventuras de Conan y Bêlit, la Reina de la Costa Negra, por los mares y tierras del África de la Era Hiboria. Nada más y nada menos que tres años de publicaciones a cargo de dos ilustres historietistas: Roy Thomas, al que debemos el salto del Conan literario a las viñetas, y John Buscema, heredero de los lápices de Windsor-Smith y uno de los dibujantes más emblemáticos de la Edad de Plata de Marvel. Y aunque la portada deja de lado a Ernie Chan, nosotros no lo olvidamos, porque su entintado, realizado al estilo tradicional, es excelente; algo fácil de apreciar en unos cómics que ahorraron a la editorial una pasta gansa en tinta de color.

Por último, antes de empezar propiamente con la reseña, me gustaría decir que pensaba escribir y publicar esta entrada mientras el volumen aún era noticia; pero según terminaba de leer el tercer o cuarto capítulo, estaba tan entusiasmado con el cómic, que preferí avanzar poco a poco para disfrutarlo más tiempo. La paciencia es una virtud. A no ser, claro está, que te persiga una turba de egipcios esclavizados por una momia resucitada con el Libro de los Muertos.

La base del volumen, integrado por los números 57 a 100 de la colección Conan the Barbarian y otros tres números de Conan the Savage (inspirados, curiosamente, en obras de Poe y Lovecraft), se encuentra en el sexto relato escrito por Robert E. Howard sobre Conan el cimmerio, titulado La Reina de la Costa Negra (Weird Tales, mayo de 1934).

Al comienzo del relato de Howard, Conan secuestra un barco para huir de Argos tras algunas desavenencias con la justicia ("viendo que estaban todos locos, desenvainé mi espada y le partí la cabeza al juez"), lo que le conduce a su primer encuentro con Bêlit. En este punto, resulta curioso ver cómo Roy Thomas toma la explicación de apenas tres párrafos que cimmerio da al capitán del barco sobre el motivo por el que le perseguían y la convierte en el primer número del volumen que hoy comentamos.

Así era la forma en la que el bueno de Roy veía la obra de Howard, como un chicle larguísimo que él podía desenrollar y estirar a su antojo. A veces, de un pequeño detalle sacaba una gran historia; y otras, el chicle no daba más de sí y se rompía.

En el manuscrito de Howard, Bêlit y sus corsarios negros abordan el barco en el que viaja Conan y masacran a la tripulación hasta que solo el cimmerio queda en pie. ¿Y quién es esa tal Bêlit?, os preguntaréis.

La más salvaje y demoníaca de las mujeres. A menos que haya visto mal, fueron sus carniceros quienes arrasaron esa aldea de la bahía. ¡Ojalá pudiera verla algún día colgando de un penol! La llaman la Reina de la Costa Negra. Es una mujer de raza shemita que manda sobre un grupo de hombres negros. Constituyen una amenaza para la navegación y ya han enviado a muchos buenos comerciantes al fondo del mar.

Bêlit se encapricha de Conan y refrena a sus hombres para que no lo maten (ojos azules, pelo negro, musculoso... vamos, como Superman en taparrabos y sin haber pasado por el colegio). Luego nombra al cimmerio su rey y, tras ejecutar la Danza del Apareamiento (Copyright © Bêlit, Edad Hiboria. Todos los derechos reservados), se entrega a él sobre la cubierta de su galera, el Tigresa, lo que demuestra que el "weird" de Weird Tales era por algo más que los monstruos.

En su adaptación, Thomas y Buscema fueron fieles al material original, del que solo se separaron en algunos detalles, la mayoría autoimpuestos por el medio.


El primer cambio notable, y el que más lamento, es que la Bêlit de Buscema va vestida con algo más que un "ancho cinto de seda". Los lectores masculinos (la mayoría, supongo) hubiéramos recibido con los brazos abiertos sus tetas al aire, pero la Cómics Code Authority habría puesto el grito en el cielo.

Otro añadido de Thomas y Buscema, también comprensible, es el duelo a muerte entre Conan y uno de los hombres de Bêlit, el llamado Odongo, al que la capitana pirata utiliza para medir la fuerza del bárbaro. (También es verdad que Bêlit es la clase de mujer con la que un tío podría sentarse a disfrutar del Pressing Catch, porque se pirra por los cuerpos atléticos y aceitosos.)

Por último, llama la atención que en las primeras ediciones del cómic, la Danza del Apareamiento de Bêlit se convirtiera en la Danza del Amor. ¿Qué amor ni qué porras? Bêlit estaba cachonda y punto.


De hecho, si algo me gusta de Bêlit es que la profundidad del personaje se debe más a sus defectos que a sus virtudes. La chica está como un queso, sabe pelear y tiene dotes de mando; pero lo que destaca de ella es que es demasiado impulsiva y pasional, así como codiciosa, vengativa, celosa e incluso cruel. Insertad aquí un chiste machista.

Algunos de estos rasgos ya se entrevén en el relato de Howard, sobre todo su vehemencia y avaricia; pero se pronuncian en los cómics hasta el punto de que algunos seguidores del Conan literario desprecian a la Bêlit de Thomas. Yo estoy de acuerdo en que hay momentos en los que es como para coger a la chavala y darle unos buenos azotes en el culo (en realidad, cualquier momento), pero su carácter pueril también me resulta atractivo. En este sentido, Bêlit es un poco como esas amigas que se comportan como tíos. Bebe como la que más, utiliza un lenguaje soez y probablemente no le preocupa rascarse en público.

Sin embargo, lo que de verdad cuenta es que Bêlit representa algo más que una muesca en el contador de polvetes de Conan. La pirata fue su alma gemela, su media naranja, su cielito lindo, su cuchi-cuchi, su bomboncito... Bueno, os hacéis una idea, ¿no?

Existe la vida más allá de la muerte; yo lo sé, y también sé esto, Conan de Cimmeria -dijo Bêlit, poniéndose ágilmente de pie y estrechándole con un abrazo de pantera-: ¡Sé que mi amor es más fuerte que la muerte! Me has estrechado en tus brazos, jadeando con la violencia de nuestro amor; me has cogido y estrujado y me has conquistado, atrayéndome el alma a tus labios con la violencia de tus hirientes besos. ¡Mi corazón está soldado al tuyo; mi alma es parte de tu alma! ¡Si yo muero y tú tuvieras que luchar por tu vida, yo volvería del abismo para ayudarte; sí, lo haría tanto si mi espíritu flotara bajo las velas purpúreas del mar cristalino del paraíso, como si se retorciese entre las llamas del infierno! ¡Soy tuya, y ni los dioses ni la eternidad podrán separarnos!

Con esas palabras que todo hombre ha oído alguna vez se dirige Bêlit a Conan en el relato de Howard, mientras remontan el río Zarkheba, que significa Muerte (o Regaliz, no está del todo claro), hacia una antigua ciudad donde los corsarios esperan hallar grandes riquezas.


Pero el horror también les aguarda entre las ruinas, y en las páginas siguientes, hienas que antes fueron hombres y un grotesco gorila alado (como oiga una sola risa, vais a ver) acaban con la vida de la tripulación. Bêlit es solo una víctima más del ser simiesco, y el propio Conan está a un pelo de pasar a mejor vida cuando se enfrenta al monstruo; pero la ardiente pirata, tal y como prometió, regresa de entre los muertos y provoca que el gorila se estremezca durante un instante, el tiempo suficiente para que el cimmerio vengue a su amante. Conan se despide de Bêlit celebrando un funeral vikingo. Sin malvaviscos.

La joven había pertenecido al mar y él la devolvía a su insondable misterio. No podía hacer más.

Esta parte del relato de Howard se adaptó fielmente en el número 100 de Conan the Barbarian, donde Thomas y Buscema cerraron uno de los ciclos más memorables del bárbaro.


¿Y con qué historias cubrió Marvel los números 59 a 99 de la colección?

Según la cronología oficial de Lyon Sprague de Camp, entre el primer y el segundo capítulo de La Reina de la Costa Negra de Howard, transcurren algo más de tres años, en los que asumimos que Conan ha compartido aventuras y lecho con Bêlit. Sabiendo esto, entre 1976 y 1979, Roy Thomas contó las historias que pudieron suceder durante ese trienio, reinventando a un personaje por lo general solitario, para que viajara acompañado e incluso formara lazos estrechos con su acompañante.

De los más de cuarenta números publicados en esta etapa, hay mucho que contar; pero, personalmente, destacaría los siguientes capítulos:

  • ¡La balada de Bêlit!, sobre la vida pasada de la pirata, desde el asesinato de su padre, rey de Asgalun, hasta su proclamación como reina de la Costa Negra.
  • ¡Muerte entre las ruinas!, en el que Conan se enfrenta a Amra, una versión hardcore de Tarzán, del que el cimmerio toma luego su nombre.
  • La trilogía formada por ¡Las garras del Hombre-Tigre!, ¡El combate de los bárbaros! y ¡Sobre reyes del pasado y del futuro!, con unos celebrity deathmatch de agárrate y no te menees: Bêlit contra Red Sonja, Red Sonja contra Conan, y Conan contra el rey Kull.


  • El ojo de la serpiente, con Conan coronado rey, liderando un ejército y poniéndole los cuernos a Bêlit con una descendiente de Alejandro Magno. ¡Todo en un mismo día!
  • La espada y la serpiente, donde el trío formado por Conan, Bêlit y Zula, último zamballah, luchan contra los escamosos sirvientes de Set.
  • ¡La diadema de los reyes gigantes!, en el que un jugador de la NBA regresa de la tumba en una secuencia de viñetas que recuerda a la resurrección del cocinero de Monkey Island 2.
  • ¡La larga noche del colmillo y la garra!, que pone fin al ciclo del Rey de las Bestias con una muerte más triste que la de la madre de Bambi.
  • Y ¡Los hombres cangrejo de los acantilados oscuros!, que tiene un título cojonudo y termina con una mariscada.


Francamente, esta es una de mis etapas favoritas de Conan. Puede que haya algunos números más flojos que otros, pero la mayoría son espectaculares, no solo por los recursos propios del género de espada y brujería, como sus mujeres voluptuosas y sus bestias feroces y extrañas (algo que también me encandiló en la colección del Capitán Trueno), sino muy especialmente por la forma escogida para mostrar y contar cada historia: el uso del blanco y negro; el predominio de las transiciones acción-a-acción al más puro estilo del comic-book norteamericano; la magistral combinación de imágenes y textos, alternando viñetas en las que el dibujo no añade nada a un texto ya completo, con viñetas duales en las que dibujo y texto dicen esencialmente lo mismo... Es casi perfecto.

Además, en su conjunto, las historias que contiene este volumen consiguen que la muerte de Bêlit resulte más chocante en las viñetas que en la publicación original. Después de todo, los lectores de los cómics, al igual que el cimmerio, habían compartido mucho más tiempo con la caprichosa pirata que los lectores de los libros de Robert E. Howard.

En conclusión, un tomo muy, muy recomendable, así que, ¡alé!, a comprar.

* Todas las imágenes pertenecen a la edición que Forum publicó en tres tomos, no al integral de Planeta DeAgostini.

21 comentarios

  1. A mi gusto, la mejor aventura de la saga de Belit es la de Amra, el señor de los leones. Al igual que Belit, el lector se pregunta si Conan será realmente capaz de derrotar al aquilonio pelirrojo.

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  2. ¡Lo quiero! ¿Cuánto cuesta? ¿Dónde lo compro?

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  3. ¿Lo haces a posta o es que todos los títulos vienen con exclamación?
    Yo de comics leí los de 1984, que mis padres lo tienen completo, y de estrangis porque había tal cantidad de erotismo que no me dejaban acercarme a ellos. Te hablo de hace como 15 años xD yo era una cría.

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  4. @octopusmagnificens: Amra es mucho Amra. Lo de su león... una lástima.

    @Anónimo: En la Fnac lo tienes por unos 40-45 euros.

    @Ínfila: Casi todos los títulos van entre signos de exclamación, porque así es más EXTREMO y HARDCORE.

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  5. Transiciones de acción-a-acción... tú has leído a Scott McCloud. Brindo por ello.

    Hace tiempo que planeo hacerme con los cómics de Conan, pero al igual que me pasa con casi todo lo americano (que no sea novela gráfica) no sé por dónde empezar. Cuántos números constituyen toda la serie de Conan? Sigue creciendo a día de hoy?

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  6. Ojala ese tipo de cosas se pudieran conseguir en mi País, soy Fan de Conan el bárbaro (no confundir con el de Disney XD) Tengo unas historietas de el Cimmeriano pero no tiene una continuidad.

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  7. @D: Y yo que pensaba que muy poca gente conocía a Scott McCloud... Me alegro de no ser el único.

    No sé cuántos números habrá de Conan, pero, que yo sepa, aún siguen publicándose. Yo te recomendaría empezar con este mismo volumen o por alguno de los tomos de Los mejores autores. Todas las historias pueden seguirse perfectamente sin necesidad de conocer la cronología del personaje.

    @Dezconocido: ¿No puedes adquirirlo en alguna tienda on-line? Merece la pena.

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  8. Hace poco fuí a Londres, y pude hacerme con una recopilación de La Espada Salvaje de Conan, de la editorial Dark Horse a muy buen precio. Con estos tomos decidí empezar a leer los cómics de Conan.

    Lástima que el rico vocabulario de las historietas me dificulte su lectura en inglés!

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  9. ¡Pues es cierto! ¡Escribir todo entre exclamaciones! ¡Hace las cosas mucho más épicas! ¡E interesantes! ¡Deberíamos aprender de Conan! ¡Y escribir así siempre!

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  10. @gmassa: Es que la narrativa de Conan tiene su intríngulis.

    @Tempus Frangit: ¿Nos atreveremos alguna vez con una entrada plagada de signos de exclamación o sería demasiado ÉPICO?

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  11. Pues ahora que lo veo, el momento aparición de Bêlit les sirvió como inspiración después a John Milius y Oliver Stone en el guión de Conan el Bárbaro... Bueno, vale, Sandahl Bergman era rubia, pero por lo demás es que hasta la frase de "si yo hubiera muerto..." está calcada!

    Como alguien venga ahora y me diga que la BSO de Poledouris es un plagio, me pegaré un tiro...

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  12. @Sereldotar: Uy, se me pasó decirlo, pero sí, Valeria (que es otro personaje de Conan) tiene mucho de Bêlit, sobre todo en la muerte.

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  13. @ El Tipo de la Brocha Correcto! El articulo sobre Valeria en la wiki inglesa está bastante bien.

    Por cierto, ayer me compré el tocho en la Feria del Libro de Madrid... En casa me dijeron que si voy para cura porque parece un misal jejeje

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  14. Al lado de Belit el resto de mujeres que estuvieron con Conan (incluida la que consiguió ser su esposa) parecen anodinas, la única capaz de competir con ella es Red Sonja a la que Conan respetó cuando la derrotó y se ganó el derecho a compartir lecho con ella.

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  15. @Sereldotar: Es un tomo impresionante. Ojalá no tuviera ese dibujo en la portada; le resta "epicidad".

    @Anónimo: Hombre, Valeria tampoco es moco de pavo, aunque la saga de la Reina de la Costa Negra le dé mil vueltas a la de la pirata de la Hermandad Roja.

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  16. @El Tipo de la Brocha: totalmente de acuerdo, sin nada habría quedado mejor. Le ponen el precio en un papel suelto dentro del libro para no estropearlo y luego ponen ese dibujo? pelín incongruente...

    Ah, pues qué queréis que os diga, a mi Zenobia siempre me puso... en Conan Rey tenía su aquél.

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  17. @El Tipo de la Brocha: Y por cierto, cuando ví tu artículo, la imagen de Conan y Bêlit post-baile, y tiene su miga...
    http://jotacedt.blogspot.com/2011/02/santa-inocencia.html

    Un gran blog también el de jotace :-)

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  18. Tengo una duda que quizá me puedas solucionar: en la últma y famosa viñeta de esta edición de Conan y Belit, el bárbaro aparece con una lágrima, pero en cambio en otras ediciones, por ejemplo en La saga de Conan, esa lágrima no aparece... ¿Cuál es la versión original?
    Gracias!

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  19. Nada, nada, sin prisas para contestar la pregunta... ja, ja!

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  20. He leido aqui que Belit muere en un ataque de no sé que monstruo, que se carga de paso a toda su tripulacion.
    Sin embargo en algun comic de los que yo tengo, citan que la ahorcaron.
    En que quedamos ??. O es esto una suerte "La tia Julia y el escribidor".
    Por cierto alguien me puede decir en que nº se produce el deceso de la pirata ?

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    Respuestas
    1. Es un monstruo en el río Zarkheba en Kush. No sé ve la forma en que muere Belit. Conan la encuentra colgada del mástil del Tigresa: Conan the Barbarian (1970) - #100 "Death On The Black Coast!"

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