5 de junio de 2011

Masters del Universo: Todas las versiones de He-Man


A pesar de lo mucho que llegaron a gustarme los G.I. Joe, los Caballeros del Zodíaco y las Tortugas Ninja, si tuviera que elegir el juguete que más marcó mi infancia, no tendría ninguna duda en decir que fueron los Masters del Universo. Figuras deformes y extravagantes con seis puntos de articulación, cabezas masticables y accesorios fáciles de perder. ¡Lo tenían todo! Y mis padres no solo me compraron tantos muñecos como para compensar que tuviera que terminarme la merluza y las alcachofas, sino también tebeos, cintas de vídeo, la armadura de He-Man, su espada y su hacha, la casete de Ediciones Horus y algunas cosas más que ya apenas recuerdo. O me mantenían entretenido o rompía algo. Cielo Santo... ¡Era un malcriado!

Sin embargo, de toda la colección, solo un muñeco daba el perfil de héroe y ese era He-Man. Tampoco es que hubiera mucha competencia, la verdad, porque los demás Masters eran raros de cojones o feos como demonios.


#1. HE-MAN


Año: 1982.

Leyenda: ¡El hombre más poderoso del Universo!

Habilidad especial: Si giras su cintura y luego la sueltas, He-Man pega un puñetazo... con la mano abierta. O sea, una bofetada. Como las nenas. En realidad, era una característica muy común entre los Masters.

Valoración: Rubio musculoso de piel broncínea y portador de la Espada de Poder, He-Man es el hombre más poderoso del Universo y el que menos ropa lleva en toda Eternia, un planeta del más allá donde hasta las abejas, que miden metro ochenta, llevan taparrabos.

Es cierto que en la serie de dibujos, He-Man no dejaba de ser una versión ñoña de Conan. El cimmerio mataba, saqueaba y follaba, mientras que He-Man lanzaba a sus enemigos al barro, daba lecciones morales y mariposeaba con sus amigotes Fisto y Ram Man (lo mismo hubiera dado que les llamasen Fingerbang y Buttfuck). Pero ese no era el He-Man con el que yo jugaba de crío. El mío era un bárbaro feroz que cabalgaba sobre un gigantesco tigre verde cercenando a golpe de hacha más cabezas que un pescadero.

No sé si mi peculiar interpretación del personaje estaba inspirada en los primeros minicómics que venían con los muñecos o si se debía a una imaginación exacerbada; pero mi He-Man no se andaba con chiquitas. Sus víctimas aún pueden atestiguarlo.

Irónicamente, uno de los peores recuerdos de mi infancia está relacionado con este muñeco. Un día lo olvidé en el patio del colegio y cuando regresé a por él, solo encontré su chaleco y sus armas. Sí, me mangaron a He-Man después de despelotarlo. Algún día pillaré a ese sodomita enfermizo y le meteré a Mosquitor por el culo.


#2. HE-MAN ARMADURA DE COMBATE


Año: 1984.

Leyenda: ¡El hombre más poderoso del Universo! (Sí, otra vez.)

Habilidad especial: Al golpear la placa de su pecho, ésta gira para mostrar los daños de la armadura. Si la golpeas una segunda vez, la armadura ya no la vendes ni con descuento y taza de los Picapiedra de regalo. Sin embargo, otro toque más y volverá a estar como nueva. La caja de la edición argentina lo explicaba perfectamente: "pechera blindada giratoria". Toma ya.

Valoración: Ahora fabrican juguetes alucinantes, pero a principios de los ochenta no era frecuente que tus muñecos hicieran algo aparte de quedarse ahí quietos y girar la cabeza 360º. Mattel se anotó un tanto incorporando recursos efectistas a cada figura. Había muñecos que utilizaban sus piernas como muelles, otros estiraban el cuello, algunos escupían agua... y también los había que olían mal. Una colección de los Masters se parecía mucho al grupo de fenómenos de feria de La parada de los monstruos.

El problema era que muchos de estos mecanismos acababan fallando. En el caso de He-Man Armadura de Batalla, podía ocurrirte que la pechera se quedara atascada para siempre en la misma posición (que, de acuerdo con la Ley de Murphy, siempre era la más fea), o bien que se aflojase y acabase mostrando dos medios emblemas.

Para no variar, este muñeco me lo robaron unos vecinos estando de vacaciones en la sierra junto con mi Tigre de Combate. Recuperé la montura de He-Man a hostia limpia, pero no al jinete.


#3. PRÍNCIPE ADAM


Año: 1984.

Leyenda: ¡Heroica identidad secreta de He-Man!

Habilidad especial: Puede salir a la calle así vestido.

Valoración: Si os gustaban realmente los minicómics de los Masters del Universo y no los perdíais a los tres minutos de abrir la caja, recordaréis que al príncipe Adam se lo sacaron de la manga los responsables de la serie televisiva. Hasta ese momento, He-Man era el mayor bestiajo de la tribu más primitiva de Eternia, y no tenía ni un pelo de principito inepto. Filmation, en cambio, decidió introducir el juego de la doble identidad sin molestarse siquiera en dar un aspecto distinto a las dos caras de esta musculosa moneda.

La gracia del muñeco era el chaleco, que aparte de ser el último grito en palacio, era de quita y pon. De este modo, podías dejar a Adam en camiseta interior y probar la prenda con otros muñecos para ver si les hacía parecer más homosexuales. Claro que nada combinaba tan bien con el chaleco como las medias color lila.

En mi caso, la cabeza de Adam me permitió reconstruir a He-Man después de perderlo, poniéndosela al cuerpo de Fisto y sustituyendo el peculiar brazo derecho de este Master por el de algún otro desgraciado que no recuerdo. Este tipo de trasplantes fueron muy comunes en mi niñez. No creo que tuviera un solo G.I. Joe que no hubiera pasado por el quirófano.


#4. HE-MAN PUÑO DE TRUENO


Año: 1985.

Leyenda: ¡Líder heroico con fuerte y poderoso puño!

Característica especial: Su característico puñetazo con giro de cintura ahora está acompañado de un sonido atronador.

Valoración: Mi He-Man preferido. En primer lugar, ningún otro Master tenía un puño totalmente cerrado y, por lo tanto, era el único que podía arrear un puñetazo propiamente dicho. En segundo lugar, su cabeza no era de goma, sino de plástico sólido, así que mi hermano pequeño se sentía menos tentado de utilizarla como chupete. Y, por último, llevaba cargas de pólvora en la espalda. No recuerdo que funcionasen muy allá, pero sí el olorcillo a quemado que quedaba en el aire después del estallido.

De todos modos, ya hablé de esta figura en ion litio y, sinceramente, tampoco hay tanto que decir.


#5. HE-MAN PUÑO BOLEADOR


Año: 1986.

Leyenda: ¡Líder heroico dotado de armas giratorias!

Habilidad especial: Al girar su cintura, He-Man zarandea los brazos arriba y abajo como loco, causando estragos con su maza y su escudo.

Valoración: Es fácil saber cuándo una línea de juguetes está en las últimas, porque los intentos por reanimarla suelen ir ligados a enésimas versiones de su personaje más popular, que generalmente acabará convirtiéndose en una versión travestida de Lady Gaga. En este sentido, He-Man Puño Boleador era el toque de trompeta que anunciaba el Apocalipsis para los Masters del Universo.

Aunque este He-Man camina más erguido que sus predecesores, para mí supuso un paso atrás en la evolución del héroe más bronceado de Eternia. He-Man Puño de Trueno era el badassmotherfucker de la colección, mientras que He-Man Puño Boleador parecía sacado de un musical de Disney. Agitar los brazos como una niña que intenta quitarse un bicho de encima tampoco mejoraba su reputación.

No obstante, hay que saber apreciar el esfuerzo que hizo Mattel en los últimos años de vida de la franquicia. Pese al incremento en los costes de fabricación, dejaron de reutilizar los mismos moldes para todos sus muñecos y procuraron que cada personaje fuera único y especial. Spectror brillaba en la oscuridad, Extendar estiraba sus extremidades, Saurod era como un mechero al que se le hubiera acabado la gasolina...


#6. HE-MAN ESPADA LUMINOSA


Año: 1988.

Leyenda: ¡El hombre más poderoso del Universo dotado de la Espada del Poder que emite mágica luz láser!

Habilidad especial: Tiene la leyenda más larga de toda la colección y su espada se ilumina gracias a la pila AA que lleva en la mochila.

Valoración: El último He-Man, un intento desesperado de Mattel por reflotar una línea que ya estaba hundida. Entrando ya en los noventa, nuestro héroe estaba tan arrastrado que tuvo que aceptar un trabajo como controlador aéreo, ¡él, que había sido un héroe aclamado por las masas!

Esta versión de He-Man solo se vendió en algunos países europeos, entre ellos Italia y España, y, por lo tanto, ahora es una de las figuras más codiciadas por los coleccionistas. Para que os hagáis una idea, con la caja intacta puede costar más de 500 dólares, lo que significa que hay personas dispuestas a pagar más por un muñeco viejo de plástico que por un Home Cinema más o menos decente.

He-Man Espada Luminosa se vendió con dos cabezas distintas, la que veis en la imagen y la de toda la vida, que, si no me confundo, solo se usó en España, porque Spain is different. La primera se da un cierto aire a Dolph Lundgren, que había interpretado al hombre con la identidad secreta más obvia del Universo en la película de 1987. A su vez, el muñeco es el eslabón entre el He-Man de la línea original y el He-Man de Las nuevas aventuras. Aunque todavía no llevaba pantalones, al menos el héroe de Eternia había dejado su piojoso taparrabos de pieles en el armario.

La verdad es que se nota que Mattel echó el resto con este muñeco, y si bien es cierto que para entonces el interés por la franquicia prácticamente se había esfumado, esta es con diferencia una de las figuras más trabajadas de la colección. También fue la última.

PD: Lo admito, el título de esta entrada es inexacto. Debería decir "Todas las versiones de He-Man de la línea de los 80". Pero me parecía demasiado largo. O quizá es que me he cansado a mitad de un artículo más ambicioso. Nunca lo sabréis.

Fuentes: He-Man.org, GrayskullMuseum.

20 comentarios

  1. jajajajaj que manera de reirme..... estos articulos de los masters siempre hacen reir... x'D

    la verdad yo nunca tuve uno :(
    a pesar de que la serie llegó más tarde a mi pais, yo nací a finales del 87... asi q lo q yo tenía eran tortugas ninja....

    ResponderEliminar
  2. Te digo que si el chaleco del principe Adam combina con las medias, la espada fucsia no se queda atras XD

    ResponderEliminar
  3. Tuve uno, pero las genialidades de la mente infantil (al menos la propia) hizo que lo extraviara... Lástima

    Muy buen artículo, ardo con ganas de leer uno de los Silverhawks y ciertas fijaciones que provocaba la vista de heroes desnudos... con armadura, pero desnudos a fin de cuentas.

    ResponderEliminar
  4. "En mi caso, la cabeza de Adam me permitió reconstruir a He-Man después de perderlo, poniéndosela al cuerpo de Fisto y sustituyendo el peculiar brazo derecho de este Master por el de algún otro desgraciado que no recuerdo. Este tipo de trasplantes fueron muy comunes en mi niñez. No creo que tuviera un solo G.I. Joe que no hubiera pasado por el quirófano."

    Este párrafo me ha traído a la mente a Sid, de Toy Story. Algo que decir en su defensa?

    ResponderEliminar
  5. Cuando se dejaron de fabricar los Masters del Universo dejé de coleccionar figuras de acción porque los otros muñecos que intentaron llegar el vacio no tenían capacidades especiales como puño explosivo u otra chorrada.

    En los primeros años se notaba mucho que eran fabricados por Matel por la costumbre de usar los mismos moldes para diferentes figuras, como si fueran muñecas Barbie.

    ResponderEliminar
  6. A mí mis padres no me querían, no me compraban muñecos XDD
    Bueno quizás porque lo mío eran los coches...

    La verdad es que les encantaba sacar muñecos iguales una y otra vez con cambios minúsculos (u horteras, como es el caso) eso sí, con publicidades super guays del paraguay que hacían pensar que eran algo nuevo y original XD

    P.D. Yo también me quedaría con el puño de trueno :D

    ResponderEliminar
  7. Si no recuerdo mal mi hermano tenía el primero de ellos, porque recuerdo poder girarlo y que diera el puñetazo. También teníamos al tigre y la fortaleza esa de los malos, que por un lado era el exterior y por el otro el interior. Lo que he llegado a jugar con él. Luego me regalaron mi primera Barbie y todo se fue a la mierda...

    ResponderEliminar
  8. Tenía la espada de He-Man:

    http://www.he-man.org/assets/images/collect_toy/sword1_full.jpg

    Que en lugar de la cruz, por un lado era la cara He-Man y por el otro la de Skeletor. Mi hermano mayor(SÍ, HE DICHO MAYOR) le hundió sendas caras, así que parecían Hulk después de haber chupado un limón y Doctor Doom salido de un baño de ácido.

    ResponderEliminar
  9. @Millus: Las Tortugas también marcaron a más de una generación. Fueron a los 90 lo que los Masters a los 80.

    @el flaco: Vaya, ya sabía yo que me olvidaba de mencionar algo. Traumatizada tenía que estar la Espada de Poder.

    @The Wolfclaw: Yo es que vi poca cosa de Silverhawks. Mejor no te esperes nada en absoluto.

    @D: ¿Quién es Sid?

    @Anónimo: Las fábricas no se amortizan solas. :)

    @elmaestrodelfuego: El narrador de los anuncios de los Masters en España era Constantino Romero. ¿Cómo superas eso? ¡Imposible!

    @Ínfila: Eso es algo que yo siempre eché en falta: el Castillo de la Serpiente. Pero era muy caro y hubiera tenido que sacrificar varios muñecos para pedirlo.

    @LacraESECEFE: Esa es la espada de la serie de 2000. Yo la que tenía era esta: http://www.he-man.org/merchandising/item.php?id=332.

    ResponderEliminar
  10. Tenia el de la espada luminosa, sniff sniff, tu comentario de los 500€ me ha hecho mandar a tomar viento a mi yo destrozacajas.

    ResponderEliminar
  11. ¡Qué grande, qué recuerdos! Yo ni me acuerdo de los que tenía, sólo un par eran míos propios. De hecho, cuando era peque, esperaba con ansias las comidas/cenas familiares porque siempre se celebraban en casa de mi primo (hijo único de padres empastaos) que no sólo tenía todos los Masters del Universo habidos y por haber, sino también La Cueva de la Serpiente, ¡con guante incluído!
    Así que entre eso y que no le gustaban las chuches y me las guardaba siempre a mí (algunas incluso durante seis meses), me parecía el Paraíso...
    ¿Qué mayor placer hay que transformar tu propia mano en un lagarto gigante comemuñecos mientras masticas durante diez minutos una nube tan dura como una piedra?

    ResponderEliminar
  12. Yo creo que mas alla de ser figuras de accion son figuras en pro de la toleracion con los enanos con dmorfismo corporal, apuesto a que si hoy en dia ves un enano con piernas cortas y brazos enormes e hinchados no le discriminarias es más le tratarias con cariño... sin llegar a pensar mal...

    ResponderEliminar
  13. http://elrincondetolgalen.files.wordpress.com/2008/09/sid.jpg

    No has visto Toy Story?

    ResponderEliminar
  14. Yo teníe el número 2!!!!!
    He-Man Armadura de combate!! aun recuerdo esa cabecita blandita que me encantaba mordisquear.... Yo creo qu todavía tengo que tener por ahí el muñeco. No sabía que habían sacado tantas versiones de la figura. Me ha encantado el articulo, como nos tenían engañados de pequeños xDDDDDDDDDD

    ResponderEliminar
  15. La entrada anterior tambien es mía, se me ha olvidado poner mi nombre xD. Quería dejar caer que estaría bien otro articulo pero con las versiones que hicieron de
    Skeletor, yo tenía una que al girar la cintura movía los brazos y agitaba una especie de espada

    ResponderEliminar
  16. @IPA: Ay, si lo hubieras guardado... ¡de oro estarías cubierto!

    @Tempus Frangit: El dragón-guante de goma fue de lo mejorcito de la colección. Aprovecho para recordar este artículo: http://www.ionlitio.com/la-cueva-del-terror-de-he-man/.

    @Gabriel: Eso quizá explique mi admiración por el enano de Juego de Tronos.

    @D: Sí, la vi en el cine cuando la estrenaron; pero cómo para acordarme de eso.

    @DGC: Supongo que el artículo de Skeletor caerá. Quizá dentro de unos meses.

    ResponderEliminar
  17. Yo también jugué a doctor Frankenstein con mis muñecos. De He-man tuve las dos primeras versiones (como bien comentas el resorte de la armadura acababa fallando). Los G.I. Joe como si, además de con armas, vinieran con un destornillador de estrella de tantos cambios que les metíamos mi hermano y yo, e incluso tunee mi propio batmóvil...

    Supongo que todos pasamos por esa etapa de críos, en que desmontamos los juguetes y fracasamos, la mayoría de las veces, al intentar montarlos... y en eso seguimos de adultos, fracasando la mayoría de veces que intentamos montar...

    Saludetes

    ResponderEliminar
  18. Conservo el primero en un estado no muy afortunado en el mecanismo cinturil.

    El segundo en pleno estado, al igual que el 5º.

    Tuve el tercero pero también me fue sustraído, ¿quien querría robar al príncipe Adam? Que gente mas ruin

    ResponderEliminar
  19. espero no ofender a nadie, pero a mi he- man me daba mucha repelus y odiaba sus caricaturas cuando era niño, quisas se deba a que era un niño de los 90s.

    era el típico niño, que soñaba que pasaran dragol ball por televisión los fines de semana.

    pd:no se como comentar aquí con mi cuenta de gravatar.

    ResponderEliminar
  20. pero que buena viejo!!! a mi me gustaban mucho cuando un niño. grandes recuerdos me han envolvido jajajajaj cuando los tiraba por los cielos para que llegaran mas rapido. XD bueno yo recuerdo haber tenido el castillo de grayskull junto a he-man con el hacha y a doble cara!!

    ResponderEliminar