23 de julio de 2011

Gusiluz

Escribir un artículo sobre el Gusiluz. A eso le llamo yo paleontología popcultural. Y lo entenderías mejor si vierais el estado en el que estaba mi Gusiluz el día que mis padres lo tiraron a la basura. Se han encontrado mapaches atropellados mejor conservados que aquel desgraciado peluche.

En fin, para información de los cuatro gatos que estéis leyendo esto por curiosidad y aún andéis despistados, el Gusiluz era un gusano de peluche vestido con ropa de cama al que se le iluminaba la cabeza cuando lo abrazabas, supuestamente ayudando a los peques de la casa a conciliar el sueño.

El mensaje era que Gusiluz velaba por ti cada noche, para que no te picasen las chinches, se te llevase el Hombre del Saco o te comiese el Coco. Ni idea de cómo podía un pobre gusano hacer frente a tanta monstruosidad, pero afortunadamente los niños son tontos.

Sea como fuere, lo cierto es que gracias a este novedoso producto, Hasbro entró con fuerza en un mercado que en los años ochenta estaba saturado de muñecos de trapo y ositos de felpa, introduciendo su simpático gusano en las cunas y camas de niños de todo el mundo.

Eso último ha sonado mucho peor de lo que me esperaba.

Aunque para la mayoría de los críos el Gusiluz era un ser mágico y maravilloso, como los unicornios, las hadas y Raphael, a algunos les daba miedo. Como Raphael. No obstante, imagino que estos niños se convirtieron en los adultos que ahora lloran viendo películas románticas o se hacen la pedicura, porque, a ver, ¿cómo se puede tener miedo de esta inocente criaturita?

GUSILUZ. Interpretación del artista.

Por otro lado, hay personas que se encariñaron tanto con su Gusiluz que jamás superaron su pérdida. Así, por ejemplo, en este viejo artículo, uno de los lectores decía lo siguiente:

Olía a goma, pero no a goma de neumático, sino a esa que usan para los muñecos que huele como a golosina. Lo quería muchísimo e iba conmigo a todas partes. Tuvo un fin trágico el pobre (mi padre me lo tiró porque me pilló pegándole con él a mi hermana pequeña) y me pasé días y días llorando por las noches, porque me lo imaginaba quemándose en el basurero.

En efecto, en alguna parte del mundo hay una mujer hecha y derecha que se orina encima cuando alguien le enseña un Gusiluz y un hombre que aún puede oler los restos abrasados de su viejo compañero de cama.

Ya en su época de esplendor, el juguete gozó de distintas versiones. El mío, por ejemplo, te cantaba una nana para que te durmieras de una condenada vez y dejaras de dar el coñazo a tus padres. Alguna noche de Luna Llena, también citaba pasajes del libro del Apocalipsis; pero eso era muy aburrido y mis amigos me dicen que los suyos no lo hacían.

Y fue precipitado a la tierra el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama "Diablo" y "Satanás", el seductor del mundo entero, y sus ángeles fueron precipitados con él (Apocalipsis 12,9).

Por supuesto, como todo buen juguete de los ochenta, el Gusiluz también tuvo su propio spin-off en forma de serie de dibujos animados. Por suerte, no la recuerdo; pero cabe imaginar que seguiría la misma línea de ñoñería supina de Mi pequeño pony y Rainbow Brite. Y nada de lo que digáis podrá convencerme de que recapitule ni uno solo de sus episodios. Nada.

Llegados a este punto, que es en el que me entra hambre y no me apetece seguir escribiendo, aún quedan muchas cuestiones por resolver en torno al Gusiluz. La primera que se me ocurre es, a la vista de esta imagen...


... ¿a quién demonios se le ocurrió la idea de crear un peluche inspirado en un gusano? ¿Qué clase de enfermo siente deseos de dormir abrazado a un bicho que anida en organismos descompuestos? Al menos, los osos parecen la mar de adorables hasta que te arrancan la cara de un zarpazo.

Vivimos en un mundo extraño.

19 comentarios

  1. Espera... ¿Tú tenías un Gusiluz? Maldita sea Tipo de la Brocha, acabas de socavar tu imagen de tipo duro de manera irrecuperable. Y no, el que solo tuvieras dos años no es excusa. Los hombres de verdad duermen abrazados a su muñeco de He-Man.

    ResponderEliminar
  2. Según un profesor que tuve, el Gusiluz era lo que menos gracia le hacía a los padres de bebés. Al vernos con cara rara, nos lo explicó.

    El gusiluz es una práctica que consiste en poner una linterna detrás de la cabeza de un bebé cuando no tiene formado el cráneo del todo. Así, con la luz, se transparenta todo.

    Y la verdad, yo tampoco termino de entender por qué no hace gracia a los padres...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿El gusiluz es una práctica? Creía que era un muñeco.

      Eliminar
  3. Recuerdo que mi prima tenía un gusiluz. Y hey, a mi me daba miedo... el despertarte en mitad de la noche y ver una cabeza iluminada en la cama de al lado no es que fuese muy agradable para un niño de unos 4 o 5 años :/ .

    Yo no te pido que hagas una recapitulación de la serie de Gusiluz, yo te pido que hagas un videoblog al estilo del Critico de la Nostalgia XD, ea.

    ResponderEliminar
  4. El gusiluz me traumatizó en la infancia, entre ese bichejo y uno de esos gatos de juguete que se mueven y hacen ruidos (le brillaban los ojos) no me extraña haber salido como salí 0.o

    ResponderEliminar
  5. Yo no recuerdo si lo llegue a tener pero si he visto muchos.

    Ninguno de esos satanicos como los tuyos xD

    Buena entrada, saludos.

    http://lamaquinadecongelar.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  6. @q256 Creo que dormir abrazado de He-Man me parece mucho mas desconcertante que dormir con un Gusiluz xD

    ResponderEliminar
  7. @q256: Podría ponerme lacitos rosas y seguiría siendo igual de duro. Y como dice Anónimo, dormir abrazado a He-Man es... desconcertante.

    @Mr. Fail 2.0: Algo había oído de eso. Anda que no tiene que molar.

    @Roy D. Mustang: Con gusto haría un videoblog, si tuviera tiempo, recursos, capacidad y deseos de perder el anonimato. Como no es el caso...

    @Ju*N: Me encanta que afloren vuestros traumas. Me da más motivos para escribir estas gilipolleces.

    @Cheester: ¿Has visto muchos? Espero que no estuvieran juntos. Cuando seis de ellos se reúnan, el fin del mundo no estará lejos.

    ResponderEliminar
  8. "...Y nada de lo que digáis podrá convercerme de que recapitule ni uno solo de sus episodios. Nada"

    No hay huevos

    ResponderEliminar
  9. El que tenía yo iba vestido de verde, pero era de mi hermano mayor y cuando pasó a mi ya estaba hecho polvo. Luego mi padrino me regaló a Guismo y con ese sí que dormía bien ^^

    El gusano de la foto mola, cómo se doblega xD eso sí, que no se me acerque por favor. Éste tipo de bichos es mejor mirarlos a lo lejos, nunca sabes cuándo pueden echarse a tu cuello.

    ResponderEliminar
  10. Bueno, aca en Argentina eso no estaba, igual para que entiendan de donde sale el muñeco, leanse el cuentito "El almohadon de plumas" y despues me cuentan. Saludos tipo de la brocha!

    ResponderEliminar
  11. A mi el Gusiluz me daba cierto repelús (si rima y todo), además no lo necesitaba porque tenía dos cubos llenos de Clicks de Famobil que eran bastante más entretenidos.

    Para dormir no necesitaba nada, puesto que tenía mi propio muñeco diábolico vestido de tuno que juro que daba más miedo que el puto payaso de Poltergeist (http://youtu.be/yc7oJhvNr4w).

    Lo malo de dormir con un He-Man es que se te clava en las costillas... digo yo, porque nunca lo he hecho ¬_¬

    ResponderEliminar
  12. @Dsanzi: Ni uno queda en la cesta.

    @Ínfila: ¿"Guismo"? ¿El de los Gremlins?

    @Bizarro: Benditos parásitos que calientan nuestras camas en las noches más frías y solitarias, aunque luego se nos coman vivos.

    @Gelovic: Quiero ver una foto del muñeco vestido de tuno. Es imposible que diera más miedo que el payaso del infierno.

    ResponderEliminar
  13. Shi ^^ tenía muchos peluches cuando era pequeña, pero ese es con el que dormía más. Quizás por eso me gusten los animalitos con mucho pelo, y achucharlos ^o^

    ResponderEliminar
  14. @El Tipo de la Brocha: la verdad es que anoche lo pensaba... ¿dónde demonios estará el maldito muñeco? Espero que esté destruido. Se parecía bastante al de esta imagen (http://is.gd/k5kt38) pero el mío portaba una pandereta infernal y tenía unos ojos de plástico que parecían estar observándote... siempre.

    Lo tenía encima de un armario, mirándome, y a veces por las noches caía al suelo, haciendo ruido con la pandereta y dándome un susto de muerte. Mi padre me decía que se caía porque le faltaba apoyo, pero yo siempre pensé que se lanzaba a por mi, para matarme y arrebatarme el alma.

    Quizás mi madre lo guarde en el trastero del chalé. Lo buscaré para mostraros una foto del horrible muñeco satánico, eso sí, armado con un hacha.

    Gracias, me habéis recordado un pasaje tenebroso de mi vida, esta noche volveré a tener pesadillas recurrentes.

    ResponderEliminar
  15. En el programa de radio de Gomaespuma, había una sección titulada "gomaepsuma del terror". Al principio enumeraban una serie de cosas horripilantes, como Drácula, el Hombre Lobo, y... ¡el Gusiluz!

    ResponderEliminar
  16. El Gusiluz, en mi caso, no ha quedado para nada más que para aparecer en alguna suerte de broma.

    Ni tuve, ni me llamó especialmente el muñeco. Además un muñeco de plástico no me parece de los más cómodo para achuchar.


    Saludetes

    ResponderEliminar
  17. Recuerdo mi Gusiluz, era verde y con una cara de gilipollas que no veas. Le cogi una manía increible conseguí arrancarle el puto gorrito de mierda que llevaba y le jodí el dispositivo para que dejara de lucir, también me gustaba usarlo como arma contra mi hermana. Creo que algua mujer que otra inició sus practics sexuales con uno de estos introduciendoselo por donde todos sabemos...

    ResponderEliminar
  18. Yo todavía tengo mi Gusiluz, claro que hace mucho que dejó de brillar, solo tengo un vago recuerdo de la serie, pero aprecio mucho al gusanito.

    ResponderEliminar