23 de agosto de 2015

Dragon Ball Super: ¿Para quién será el premio de la paz de 100 millones de zenis?

Para la mayoría de los que nacimos en la década de 1980, Dragon Ball fue el aperitivo con el que abrimos el apetito para el gran bufé de la animación japonesa, y por eso siempre merecerá un lugar destacado en el panteón de nuestros dibujos animados favoritos. Por lo tanto, cuando anunciaron que Toei iba a producir una nueva serie que se desarrollaría tras la saga de Bu, olvidando Dragon Ball GT y contando con la estrecha colaboración del sexagenario Akira Toriyama, muchos de sus seguidores nos pusimos más contentos que unas castañuelas. Por mi parte, no es que confiase ciegamente en que fuera a ser una serie espectacular, pero a veces tomo demasiado azúcar.

Echando la vista atrás y siendo honesto conmigo mismo, creo que Dragon Ball fue tan buena serie de televisión como manga y tuvo momentos memorables (repasé algunos aquí y aquí), pero en realidad lo que más me atrajo de ella fue su novedad, lo diferente que era de otras series de dibujos animados que había visto hasta entonces, como David el Gnomo o He-Man y los Masters del Universo. Sin embargo, en frío, y si tenemos en cuenta los estándares actuales de animación (no necesariamente la japonesa), hay que admitir que muchos episodios eran una mierda pinchada en un palo. Y no me refiero a una de esas cacas rositas y sonrientes con las que jugaba Arale en Villa Pingüino.

Pero la pregunta que me hacía para mis adentros, cuando conseguía relegar la nostalgia y ser realista, no era si esta nueva serie con título de juego de Super Nintendo me gustaría tanto como la original o me decepcionaría, sino si sería peor que Dragon Ball GT. Decidí responderme que no y me bastó con eso.

Hoy repasaremos su primer episodio, titulado ¿Para quién será el premio de la paz de 100 millones de zenis? A los japoneses les gustan los títulos largos más que a un tonto un lápiz.


El episodio comienza con un resumen del final de la saga de Bu y, por tanto, reutilizando imágenes del anime original emitidas hace casi veinte años, igual que si la serie nunca hubiera dejado de estar en antena. Es un buen comienzo por dos motivos: en primer lugar, es un viaje nostálgico para los que vimos el final de la serie siendo adolescentes, y en segundo lugar, es un minuto entero de metraje en el que lo único que paga el estudio es el sueldo del narrador. ¡Eso supone un ahorro de unos 500.000 yenes!, que, al cambio, son unos 3.600 euros. ¡Ka-ching!

La Tierra vive uno de esos poco frecuentes periodos de paz entre desastres apocalípticos provocados por villanos de la peor calaña. En el año 750 fue el ejército de la Red Ribbon; en el 753, Piccolo el Rey de los Diablos; en el 762, los saiyanos; en el 767, los androides; y en el 774, el monstruo Bu. Diría que la Tierra se ha ganado este respiro, aunque esto signifique que nuestros héroes tengan ahora unas vidas anodinas.

¿Cómo de anodinas? No os digo más que en los alrededores del monte Paozu, Son Goku está arando el campo cual granjero con un nivel de poder de 5 unidades.

♪ Tengo un tractor... ¿amarillo? ♪

Por supuesto no es tan emocionante como una batalla galáctica con el destino del Universo en juego, pero alguien tiene que arrancar las malas hierbas para que no roben nutrientes a los cultivos. O eso dice la pagina web de Viñas de Aliste. Yo del campo solo sé que no hay que dejar que se te cuele una escolopendra en los pantalones.

De todos modos, no tengo duda de que Goku iría mucho más rápido si hiciera el trabajo con sus propias manos. Ya lo hacía cuando entrenaba bajo la tutela del Duende Tortuga.

Aquello sí era trabajar.

El tractor topa con un tocón, y Goku se baja del tractor para quitarlo del camino. ¡Una épica lucha entre el hombre y la naturaleza! ¡Un evento de proporciones cósmicas!... Meh.

Después de comparar la terquedad del tocón, que está bien arraigado, con la de Vegeta (y yo que pensaba que el símil era una figura retórica que estaba fuera del alcance intelectual de nuestro héroe, ¡la de sorpresas que nos deparará la serie!), Goku lo arranca de un tirón y lo lanza por ahí.

Hablando de Vegeta, tal y como veremos en próximos episodios, el príncipe de los saiyanos no dedica su tiempo a faenas domésticas, sino que sigue maltratando sus articulaciones y su corazón entrenando con una gravedad 400 veces superior a la de la Tierra. Y seguro que también se pelea con la cajera del supermercado si le da mal el cambio cuando Bulma le manda a hacer la compra. Sin embargo, el siguiente episodio, titulado ¡Hacia el resort prometido! ¡¿Vegeta hace un viaje en familia?!, demuestra que ya no es el que era. Pero podría ser peor.

Mucho peor.

Son Goten llega volando en ese momento con el almuerzo de su padre, que le pregunta si ha terminado ya el colegio. Goten le dice que es domingo. ¡Papá, estás en la parra!

Domingo, ¿eh?... Goku, que no ha sido padre del año desde que su hermano Radish secuestró a su Son Gohan, pone a su hijo pequeño a deslomarse de sol a sol mientras él se da un homenaje con el opíparo almuerzo, atracándose cual gorrino.

No faltarán los padres que digan que Goten es víctima de la explotación infantil (y la mujer del reverendo Lovejoy preguntará histérica si es que nadie piensa en los niños), pero yo a su edad hubiera hipotecado mi propina semanal durante semanas por conducir un tractor. La maquinaria pesada es mucho más divertida que un triciclo con pegatinas de abejas y mariquitas.

Que trabaje otro.

Después de ponerse las botas con su acostumbrada velocidad y falta de modales, Goku se transforma en super saiyan y comienza a entrenar en mitad del labrantío, propinando una buena tunda al aire y al suelo. Algo malo le habrán hecho.

Goten se distrae con la demostración de mímica de su padre y dirige el tractor directo a un barranco. La emoción y el suspense están entre cero y menos uno, porque 1) el chaval puede volar y 2) a lo sumo se hará un chichón con la caída, pero la música nos lo vende igualmente como un momento de gran dramatismo. ¡Imaginaos que no hubieran terminado aún de pagar las letras del tractor!

A estas alturas ni los matojos se impresionan con esta transformación.

Goku se teletransporta utilizando el Shunkanido y detiene el tractor con una mano justo antes de que llegue al suelo, riñendo a Goten por no dejarle concentrarse en su entrenamiento. Pero, ¿por qué sigue Goku entrenando en esta época de paz en la que el sol brilla en el cielo azul, los pajaritos cantan y las flores endulzan el aire con su perfume? Pues porque si algo hemos aprendido de Dragon Ball es que el siguiente villano siempre es ridículamente más fuerte que el anterior y, por lo tanto, hay que estar preparados. Además, a nuestro héroe le toca las narices haber necesitado ayuda para vencer a Bu.

Por suerte, Goku no es responsable de la política militar de ninguna potencia mundial, sino la escalada armamentística iba a ser de aúpa.

De momento, eso sí, está entrenando menos de lo que él quisiera, porque su suegro, el rey Gyuma, ha agotado casi toda su fortuna comprando ropa de tallas especiales y ya no puede mantener a su hija y su familia, y Chichi le hizo prometer que trabajaría para sacarse unos ahorrillos. De todos modos, se me ocurren mejores maneras de ganar dinero que emplear a Goku de jornalero. Podrían abrir una agencia de viajes express, por ejemplo. Así, para variar, el próximo villano sería una asociación de aerolíneas y compañías ferroviarias preocupadas por su futuro en el mercado. Al menos sería original.

Y si no, siempre puede volver a repartir leche.

Un trabajo de ensueño.

Mientras tanto, a años luz de la Tierra, en una planeta habitado por hombres cerdo, el rey local ofrece un opulento banquete de manjares espaciales a Beerus, el dios de la destrucción al que conocimos en la película Battle of Gods, cuyo argumento está reutilizando Toei para cubrir la primera tanda de episodios de la serie, alargando una trama que no daba para más de hora y media a lo largo de una decena o más de episodios.

¿Importa que Battle of Gods haya dejado de ser canon? No, porque afortunadamente los fans de Dragon Ball son más comprensivos que los fans del Universo Expandido de Star Wars y no se preocupan por estas menudencias. ¿Recordáis las reacciones que hubo entre los aficionados cuando se estrenó Dragonnall: Evolution, la película americana con actores de carne y hueso? Nadie dijo nada malo de ella.

¿Ganon... eres tú?

A Beerus no le acaba de convencer la primera exquisitez que prueba, porque, aunque tiene el punto justo de sal, es demasiado grasienta, así que da un toque en la mesa con la uña del dedo índice y destruye exactamente la mitad del planeta.

Me preguntaba cuál sería el nivel de poder del rival de esta nueva etapa de la serie. En Dragon Ball Z, empezamos por los "guerreros del espacio" borrando una ciudad del mapa con solo levantar dos dedos, pasamos luego a Freezer volando planetas por los aires con un mínimo esfuerzo, continuamos con Cell amenazando con destruir el sistema solar, y terminamos con Bu poniendo en jaque a todo el Universo. Si Beerus tiene la fuerza y precisión necesarias en la uña para destruir medio planeta, creo que la ascensión de despropósitos se mantiene.

No hay forma de sacarse esas semillas de amapola.

De vuelta a la Tierra, en la ciudad que lleva su nombre, Mr. Satan recibe a la prensa en su suntuosa mansión. Se sabe que es suntuosa porque tiene un sofá modular con chaiselongues de color rosa y un busto de oro de 24 quilates del propio Mr. Satan. Solo el afro del busto debe de pesar diez kilos.

Aunque al final de la última saga, nuestros héroes utilizaron las bolas de dragón para borrar al monstruo Bu de la memoria del hombre de a pie, todo el mundo cree que Mr. Satan salvó la Tierra, por lo que, en el pensamiento colectivo, él es el responsable de la paz mundial.

En cualquier caso, Mr. Satan sigue igual de fanfarrón que siempre y presume de que la noticia de su increíble fuerza ha llegado a todos los rincones del Universo, lo que garantiza que la paz sea duradera. Esperemos que no lo sea mucho tiempo, porque a Dragon Ball nos aficionamos por las braguitas de Bulma, pero seguimos viendo Dragon Ball Z por las palizas monumentales.

Por cierto, como guiño a los fans más acérrimos, dos de los personajes presentes en la sala son Pizza y Caroni, la manager y uno de los discípulos de Mr. Satan, a los que vimos por primera vez en el torneo de artes marciales celebrado por Cell. Fue uno de esos episodios con mucho relleno, por supuesto.

Qué tiempos, ¿eh? Peores a su manera.

El monstruo Bu entra en el salón e interrumpe la entrevista porque tiene hambre. Al ver que Bu falta el respeto a Mr. Satan, los periodistas piensan que puede ser más fuerte que él (lógica japonesa). Pero al igual que Tyrion Lannister, no hay situación que Mr. Satan no pueda resolver contando una trola, así que dice que Bu es un guerrero de otra galaxia que ha acudido a él para que lo entrene. Los periodistas reciben la primicia entusiasmados; Bu, en cambio, empieza a echar humo por los orificios de su cabeza, pero antes de que llegue la sangre al río se relaja y se acaba marchando.

El héroe mundial se excusa diciendo que necesita ir al baño y corre a pedir disculpas a Bu, prometiendo que luego le preparará un montón de comida con el que perturbar los hábitos alimenticios de los niños que vean la serie. Cuando adoptas un monstruo con mentalidad de niño caprichoso que puede convertirte en chocolatina solo con desearlo, el secreto para vivir en paz es darle siempre todo lo que te pida. Y si lo pensáis solo un instante, os daréis cuenta de que no es gracioso, sino terrorífico. De hecho, me recuerda a aquel episodio de La dimensión desconocida titulado Es una buena vida en el que un niño con poderes mentales ilimitados mantenía aterrorizado a un pequeño pueblo americano, sometido a sus caprichos infantiles a riesgo de mosquearlo y desaparecer para siempre de la faz de la Tierra.

El rostro de un hombre al límite de la locura.

Videl y Son Gohan caminan juntos por la calle, ella con un jersey rosa que le hace parecer la mitad del dúo Enrique y Ana, y él con una pinta de nerd que duele verlo. Videl ha regalado a Gohan un mamotreto titulado Libro difícil y Gohan está contento porque así podrá continuar sus investigaciones sobre el gorgojo de la patata, aunque admite que le preocupa que siempre sea ella la que le compra cosas, mientras que él no tiene dinero para comprarle ningún detallito.

...

¡¿PERO QUÉ #@!*☠ DE CULEBRÓN ES ESTE?!

Gohan, tú antes molabas.

Piccolo, voyeur profesional, espía a la pareja desde lo alto de un edificio y pone la misma cara de disgusto que yo. El heredero del Rey de los Diablos no entrenó al hijo de su mayor enemigo para verlo convertido en un empollón y esposo frustrado.

Al menos esta escena explica por qué Piccolo siempre llegaba a tiempo en las películas de Dragon Ball Z cuando Gohan estaba en peligro: él ya estaba ahí, observándolo.

Piccolo desaprueba Dragon Ball Super.

Goten visita a su amigo Trunks en la Capsule Corporation y le pide ayuda para encontrar el regalo de boda adecuado para Videl, lo que asienta mi impresión de estar viendo un shojo en lugar de un shonen.

Después de dar un susto de muerte a una pareja del tipo Papuchi-Ronna Keith que estaba comprando un anillo, los niños descartan las joyas como posible regalo y pasan al siguiente topicazo de la lista: cosméticos. La idea se le ocurre a Trunks cuando recuerda a su madre diciendo que iba a endilgarle no-sé-qué-crema a Videl, porque a ella no le iba bien y si Videl no empezaba a cuidarse, terminaría por convertirse en un monstruo de las arrugas como la madre de Shin-chan. El machismo japonés es reconfortante.

-¡Trunks, tu pelo hace juego con mi kimono!

Los precios de los cosméticos están por las nubes, pero, por suerte, en la misma tienda se cruzan con un carcamal que asegura que las aguas termales de su pueblo dan mil vueltas a cualquier cosmético, así que le piden indicaciones y vuelan hasta el lugar en cuestión para llenar una botella.

"Vamos con afán, todos a la vez, a buscar con ahínco el agua de Lanjarón. Sin duda será, convencido estoy, una aventura grande llena de emoción...".

Sigh.

Al llegar al lugar, encuentran las aguas termales llenas de viejos, y como ninguna mujer en su sano juicio querría que le regalasen caldo de sopa de ancianos, los niños continúan sobrevolando la zona hasta que encuentran aguas más limpias, aunque no sean ya termales.

Y justo cuando parecía que la trama no podía ponerse más emocionante, una serpiente gigantesca y con cejas (¡con cejas!) ataca a los chavales. Goten se prepara para lanzar un Kamehame-Ha, pero Trunks le dice que no lo haga, porque, aparte de que podrían multarle por cargarse el paisaje sin tener la oportuna licencia administrativa, probablemente fulminaría a los viejos que están bañándose en las aguas termales.

Finalmente Trunks arrea una andanada de puñetazos a la serpiente, que, a la vista del percal, hace mutis por el foro. Ningún animal fue dañado durante la producción de este episodio.

Las serpientes gigantes nunca fueron un reto. Excepto en el Camino de la Serpiente.

Los niños, satisfechos con el resultado de su empresa, llevan el agua a Videl, que vive con Gohan en una mansión que les compró su papi Mr. Satan. Videl enseguida se da cuenta de que solo es agua corriente, pero hace el paripé para no herir los sentimientos de los niños.

Me gustaría que pensase también en mis sentimientos y se cambiase ese horrible jersey rosa.

La condescendencia solo sirve para que la estupidez y la inutilidad se propaguen.

De vuelta al monte Paozu, muy bonico bajo el sol de atardecer, nos enteramos de que toda la aventura de las aguas termales era un flashback, ya que Goku felicita a Goten por haber hecho algo bueno por Videl como si eso hubiera ocurrido antes de que viniera a verlo con el almuerzo.

Goku también se alegra de que Gohan viva en un casoplón en la gran ciudad, porque así podrá estudiar todo lo que quiera. ¿Qué tendrá que ver una casa grande con estudiar más? Si acaso, tendrá más distracciones. A ver quién estudia cuando puede ver una peli de El Puño de la Estrella del Norte en un televisor de 88'' con HDMI, home cinema y radar térmico de largo alcance.

¡Era asín de grande!

En ese momento, Mr. Satan llega en su coche de lujo, un modelo mezcla de deportivo y Rolls-Royce (recordemos la pasión de Toriyama por los vehículos), y le dice a Goku que ha recibido el premio de la paz: 100 millones de zenis contantes y sonantes. Hmmm... Me pregunto cuánto será eso en coronas suecas.

Aunque todos pusieron su granito de arena en la batalla contra el monstruo Bu, Satan quiere que Goku se quede el premio, porque él anda sobrado de pasta y Vegeta ya lo ha rechazado y tiene incluso más dinero que él (es lo que tiene dar el braguetazo con la heredera de la Capsule Corporation).

Claro que la gente cree que Mr. Satán es fuerte. ¡Es más alto que Goku!

Goku, sobresaltado solo con oír la cifra, rehúsa el ofrecimiento.

Puede que nuestro héroe haya derrotado a rivales invencibles, escalado la Torre de Karín, recorrido el Camino de la Serpiente, e incluso entrenado con dioses; pero en el fondo sigue siendo un paleto impresionable y ni siquiera es capaz de procesar tantos ceros. ¡Por el amor de Dende, si hasta necesita que le expliquen cuántos miles son 100 millones!

De todos modos, y se mire por donde se mire, es mucho dinero. Para que os hagáis una idea, el premio del primer torneo de artes marciales en el que participó Goku eran 500.000 zenis y se supone que ya era una pasta gansa, así que imaginaos doscientas veces esa cantidad. Es cierto que el Duende Tortuga se pulió 470.000 zenis del ala invitando al grupo a una cena pantagruélica el mismo día que le entregaron el premio, pero, en cualquier caso, es bueno saber que 100 millones de zenis dan como mínimo para doscientas cenas pantagruélicas.


Goku cambia de opinión cuando Goten comenta que si lleva ese dinero a casa, Chichi seguramente le dejará largarse a entrenar con Kaio. Total, ya se ha criado siete años sin padre y no le ha ido tan mal.

De vuelta a casa, efectivamente Chichi se muestra entusiasmada con el regalo de Mr. Satan, y no solo porque los billetes sean una cucada con la clásica caricatura de papá Tori grabada en ellos, sino porque ahora podrá apuntar a Goten a la mejor academia que encuentre e incluso contratar a profesores particulares para que de mayor no sea un borrico como su padre. Hay que reconocer que el chaval ya apunta maneras.

El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: potra y repotra.

Goku pregunta si puede ir a entrenar con Kaio, y Chichi le dice que sí, pero que vuelva a casa de vez en cuando. Una mujer tiene necesidades que solo un "guerrero del espacio" puede satisfacer, al menos cuando no hay helado de chocolate en el frigorífico.

Tal y como Goku desaparece, el Duende Tortuga, espontáneo del día, entra por la puerta a la carrera y, sin saber que su antiguo discípulo ya no está en casa, le pregunta si es verdad que ha conseguido 100 millones de zenis y le propone que invierta al menos una parte de su fortuna en regalarle películas picantes. Chichi, como era de esperar, lo saca a palos de casa. Sospecho que Mutenroshi tiene cámaras y micrófonos instalados en todas las habitaciones para espiar a Chichi, porque de otro modo es imposible que supiera lo del premio.

El toque del Puño de la Estrella del Norte.

En el planeta Kaio-Shin, Kibitoshin observa que otro planeta se ha volatilizado y comparte su preocupación con el anciano Kaio Shin, recordándonos que la serie probablemente tenga argumento y no sea una de esas series en las que solo pasan cosas como Seinfeld.


¿Primeras impresiones? Buenas. El episodio tiene poca o ninguna chicha, pero es una excelente carta de presentación para la serie. Hay mucho humor, un poco de acción e introduce a varios personajes principales, incluido el nuevo rival de Goku y compañía. El dibujo se acerca más al de las obras recientes de Toriyama que al estilo que tenía en la época de Dragon Ball Z, lo que significa trazos más limpios y personajes más delgados; pero no voy a entrar en cuestión de gustos.

Dicho esto, he visto los episodios siguientes y, por desgracia, no todo el monte es orégano. Dragon Ball Super ofrece lo que cabe esperar de una serie dirigida al público infantil (que la veas tú siendo adulto es cosa tuya), pero la trama avanza a paso de tortuga, estirándose hasta lo indecible, y, lo que es más sorprendente, los dibujos y la animación han sido aberrantes por momentos, al nivel de lo peor que pergeñaron Seiko Uchiyama y Noboru Koizumi en Dragon Ball Z. No esperaba que la calidad estuviera a la altura de las películas de Dragon Ball Z (cualquier comparación con ellas sería injusta, dada la diferencia de tiempo y presupuesto para producirlas), pero sí esperaba que fuera mejor que la de la vieja serie regular, ya que las técnicas de animación actuales están a años luz de las que había en los noventa. Se ve que me equivocaba.

Realidad (arriba) y expectativa (abajo).

No obstante, mantengo la esperanza de que la serie mejore (porque me he tomado cinco comprimidos de Felizin® 250 mg antes de escribir esta entrada) y estaré atento a lo que suceda después de que se resuelva la cuestión del super saiyan god y la historia tome derroteros más originales.

De todos modos, si queréis seguir Dragon Ball Super librándoos de la paja y ahorrándoos el disgusto de ver dibujos mediocres, os recomiendo la adaptación oficial en manga a cargo de Toyotaro, que se publica en la revista V-Jump.

14 comentarios

  1. A mi el primero como presentacion me gusto, eso si pienso que estan alargando la trama de Battle of Gods demasiado y luego toca la de Frezeer creo.

    La trama del universo numero 6 no la veremos hasta 2016 como minimo

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  2. De acuerdo con lo de seguir el manga.

    Lo de que el primer episodio apenas tenga nada de acción no es malo, a fin de cuentas sirve para mostrar esa paz por la que los personajes van a luchar durante toda la saga.

    Como alguien que ha visto la película me gusta bastante el personaje de Beerus, es el único dios de la serie que realmente da la impresión de ser un dios a diferencia de otros 'dioses' como Kami, King Kai o Kaioshin, más débiles que los villanos de la saga en la que son presentados. Beerus es un oponente al que no se puede derrotar entrenando hasta hacerse más fuerte que él, la única manera de poder enfrentarse a él es alcanzar también la condición divina.

    Buenas observaciones sobre lo mucho que desaprovecha Goku sus habilidades para mantener a su familia, le habría bastado con participar en unos cuantos torneos de lucha y competiciones deportivas de alto nivel para conseguir varias veces ese dinero y no tener que trabajar nunca más, fijémonos en Yamcha, el pringado oficial de la serie, es el más débil pero seguro que gana una fortuna jugando al beisbol.

    En cuanto a Gohan, este no debería sentirse culpable por su braguetazo, a fin de cuentas Mr. Satan debe su fama y su fortuna al mérito que le robo cuando derrotó a Cell, sólo está recuperando la parte del pastel que le corresponde.

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  3. Voy a probar a mandarlo de nuevo, porque creo que no se mandó la primera vez y ahora tengo que volverlo a escribir...

    ¿En España están los... esa gente que no quiero volver a nombrar echando espuma por la boca para que los actores de doblaje originales de DBZ regresen a sus papeles para las películas y para esta serie? Aquí sí (en el caso de las películas su deseo les fue concedido, ambas veces), y no sé por qué, ya que nadie exigió nada de las como veinte películas que ya había...

    Por otro lado, sé que en el japonés el signo de interrogación al lado del de exclamación equivale a dos de exclamación, pero me hace mucha gracia cada vez que lo veo porque me parece que ni los guionistas se lo pueden creer, tipo "de verdad este capítulo se trata de ESO?!" o "de verdad lo titulamos así?!"

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  4. Vladek: ¿Van a adaptar también la peli de Freezer en la serie? ¡Nooooo!

    Anonimatus: Bien visto lo de Gohan. Aunque Mr. Satan ya era toda una celebrity antes del combate contra Cell, no creo que estuviese tan podrido de dinero.

    Domingo: Battle of Gods está doblada en castellano por los actores originales, lo cual fue un puntazo. La nueva película de Freezer ni idea de si lo estará. La serie... a saber. Tampoco me preocupa. Japonés con subtítulos será mi primera opción cuando compre los DVD (espero que los editen).

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  5. He visto todos los episodios nuevos y bueno, como todo shonnen, tiene mucha mierda argumental pero lo que si veo más preocupante es la animación. Han ido a peor en cada episodio. La animación de los shonnen ha ido a peor, Naruto y One Piece dan pena en ese aspecto pero lo que están haciendo con DB no tiene nombre.
    Creo que la serie nos dice que La Batalla de los dioses no existió, y bueno, podían haber inventado algo nuevo pero tampoco hay que rasgarse las vestiduras en ese aspecto.
    Lo más curioso será ver la escala de poder, si el primer enemigo puede destruir el universo, ¿qué podrá hacer el enemigo final? ¿Destruir el multiverso? ¿Destruir el pasado, presente y futuro del multiverso? Eso si será digno de ver.

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  6. Perdí el interés en Dragon Ball allá por el 96, cuando la serie original acabó, porque con el tiempo me pasó lo que comentas, me di cuenta de que estaba sobrevalorada y ya no quise volver a mirar nada relacionado con Goku y cia para no romper la magia del recuerdo.

    @Mixtli ¿La animación One Piece da pena? Bueno, en algunos capítulos se les ven las costuras, pero yo creo que en general mantiene un nivel más que decente. A no ser que eso pase en los capítulos más recientes (voy por Thriller Bark)

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  7. ¿No serían doscientas cenas pantagruélicas?

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  8. Mixtli: Para mí que hace mucho tiempo que la serie se fue de madre con los niveles de poder. Y cuanto más fuertes son los personajes más difícil es escribir los guiones. Pasa lo mismo con Star Wars y los Jedi, que uno se está preguntando todo el rato cómo es que si pueden hacer "x", no hacen "x" cuando "x" les sacaría del apuro.

    Juan Mendez: Ah, la magia... Rómpela y crece. Podemos compartir el dolor.

    Unknown: Depende de dónde cenes.

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  9. Buena review, pero falto homosexualidad en Gohan.

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  10. Exijo review cada domingo. Es tu oportunidad para liberarte de Marmalade Boy.

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  11. Mira la peña se puede quejar de lo que quiera pero esto es algo muy bueno. En el sentido en el que prefiero que exista a que no exista. Todos los pseudointelectuales criticones y nostálgicos pueden hacer una fila y empezar a comerme toda la ...

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  12. el problema de la actual dragon ball , es que cuando apareció el anime era un gran descocido para el publico europeo, nunca habíamos visto unos dibujos que no fueran para niños y este era para un publico adolescente, hoy en día es una serie más de anime que intenta que los nostálgicos la vean pero dudo que nadie de 30 años se emocione con las actuales aventuras de goku , este publico se ha dirigido a series más "maduras" como Juego de Tronos o True Detective y los chavales de 15-17 años les parece una chorrada comparada con animes como el ataque de los gigantes o gantz

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  13. Anónimo: Eeeeh... no.

    Jerometa: No sería capaz, sorry.

    Anónimo: Nadie haría fila para eso, ni aunque regalases bocadillos.

    Alberto Blanco: Habrá que ver si la cancelan, pero Dragon Ball sigue siendo muy popular en Japón.

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  14. El resumen de "la semana anterior" es una chapuza de las grandes porque justamente acababa de terminar 2 semanas antes la saga de buu en japón (en su version Kai obviamente).

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