23 de julio de 2017

Juego de Tronos: Rocadragón


El lunes pasado se estrenó la séptima temporada de Juego de Tronos, la penúltima ya de la serie y, a falta de material original con el que ampliar la trama para seguir ordeñando esta lucrativa vaca, también la más corta hasta la fecha, con siete episodios en lugar de los diez habituales.

No puedo decir que no me alegre de este recorte. Siete episodios ya me parecen muchos teniendo en cuenta que solo he publicado cuatro entradas en lo que va de 2017. Podéis quejaros si queréis, incluso yo esperaba escribir alguna más. Pero antes preguntaos: ¿No está todavía la Tierra de una pieza? ¿Acaso han activado los morlocks su máquina del Juicio Final? No os diré gracias a quién seguís vivos, pero es la misma persona que antes dedicaba mucho tiempo a escribir estupideces en un blog.

El primer episodio, titulado Rocadragón (que rima con transición), no se distancia mucho de otros primeros episodios de temporada y, salvando un comienzo inusual y potente, se limita a preparar el tablero de juego y ponernos los dientes largos. Y es que HBO, a diferencia de John Hammond, sí repara en gastos.


En Los Gemelos


Retomando la trama de Arya Stark prácticamente donde la dejamos, Walder Frey, muy vivaracho para alguien al que recientemente han rebanado el pescuezo, ofrece a sus hombres otro banquete y brinda por ellos, alabando la valentía que demostraron en la Boda Roja y su reciente victoria contra los Tully en Aguasdulces.

Aunque los soldados Frey no son los hombres más espabilados de Poniente (no hay más que ver sus gorros orejeros), comienzan a escamarse cuando el viejo elogia expresamente su falta de respeto por las leyes de la hospitalidad y su habilidad para asesinar a hombres desarmados, mujeres embarazadas y viudas desconsoladas. Sin embargo, la bebida es gratis, y todos apuran su copa antes de que la mosca se les pose detrás de la oreja. Luego comienzan a sufrir retortijones y acaban cayendo muertos, envenenados con mayonesa en mal estado.

Arya se quita la máscara de Walder Frey, le dice a la joven viuda del señor de Los Gemelos que el invierno ha llegado y abandona el salón lleno de cadáveres con la típica sonrisa de adolescente maníaca asesina.

It's all about swag.

Este es el mejor momento del episodio, así que, si queréis, podéis dejar de leer ya mismo. No es que me lleve horas escribir estas entradas.

Cabalgando bosque a través en dirección a Desembarco del Rey, Arya se cruza con un pequeño grupo de soldados Lannister de acampada. Uno de los capas rojas canturrea para sus compañeros una cancioncilla que en las novelas de Martin tiene su miga, pero que, en el contexto de la serie, solo sirve para llamar la atención de Arya y excusar el cameo del cantante pop-folk británico Ed Sheeran.

Pese a la maldad casi teatral a la que nos tienen acostumbrados los Lannister, estos en particular son más majos que las pesetas, y no solo prescinden de violar y asesinar a Arya, o asesinarla y violarla según se tercie, sino que incluso la invitan a cenar. Con los tiempos que corren, quizá deberían haber sospechado que estaban compartiendo su conejo asado con una huérfana psicópata entrenada por un clan de ninjas mágicos, pero no son tan perspicaces. Además, es evidente que la guerra y el asesinato no son lo suyo. Ni siquiera les importa reconocer que echan de menos a sus familias. Menuda panda de mariquitas.

Se supone que este hipster pelozanahoria es superfamoso, pero yo no había oído hablar de él hasta que las redes sociales explotaron con su cameo.

Cuando los soldados preguntan a Arya por qué se dirige a Desembarco del Rey, ella responde, como quien no quiere la cosa, que va a matar a la reina. Después de unos segundos de incómodo silencio, los hombres se ríen y la chica se une a sus carcajadas.

Espero que los mate en el próximo episodio, para que su body count no se enfríe.


En el Muro


Hablando de frío, al lado norte del Muro, Bran Stark tiene uno de esos viajes astrales suyos en el que ve al Rey de la Noche y su tenebrosa horda de personas disminuidas de olor corporal penetrante caminando incansables a través de la ventisca. ¡Hasta tienen gigantes zombis!

Procesión en honor a George A. Romero. R.I.P.

Meera Reed, que ha cargado como una mula con Bran durante un largo trecho (el camino siempre parece más corto en los mapas), llama al portón. Como la huida la ha llevado al borde de la extenuación, no hace ninguna broma de "toc-toc", así que la haré yo.

"Toc-toc".

"¿Quién es?".

"Meera".

"¿Qué Meera?".

"Mira tú qué poca gracia tienen siempre estos chistes".

Esperad aquí mientras me suicido.

Edd el Penas, nuevo Lord Comandante por muerte y ulterior resurrección y dimisión de su predecesor Jon Nieve, les abre la puerta, y tras comprobar que Bran ha tenido tiempo de revisionar los episodios anteriores y se acuerda de lo que ha sucedido mucho mejor que yo, les deja pasar.

"El chaval paralítico de ojos lechosos me da mal rollo. Espero que no tenga nada contagioso".


En Invernalia


En el gran salón donde Ned Stark solía tomar decisiones equivocadas, Jon Nieve, recién proclamado rey, se dirige a los señores de las grandes y no tan grandes casas del norte. Ante el paulatino pero imparable avance de la noche del terror ciego, les pide que encarguen a sus maestres que busquen información sobre dónde encontrar vidriagón, que ha demostrado ser más efectivo destruyendo caminantes blancos que una manada de mamuts armados con misiles antitanque.

También les ordena que adiestren a su gente para combatir contra el Ejército de las Tinieblas. Y por "gente" se refiere a cualquiera capaz de empuñar un arma, con independencia de su edad o género.

"Los niños que caigan en el campo de batalla podrán reutilizarse como proyectiles de catapulta", explica.

"¡Armas en manos de mujeres! ¡Y algunas de ellas incluso bajitas!", protesta Lord Glover.

"El departamento de marketing dice que de este modo reduciremos los gastos en publicidad", dice Jon.

"No lo entiendo".

"Verá, Lord Glover, lo más probable es que tres o cuatro imbéciles se escandalicen al oír esta medida tan disruptiva del status quo, sintiéndose ofendidos porque, oh, no bastaba con que las mujeres nos quitasen la exclusiva de cazar fantasmas o ser señores del tiempo, sino que ahora también pretenden arrebatarnos nuestro protagonismo en la guerra. Anclados en esta mentalidad prehistórica, soltarán borricadas en alguna plaza medianamente concurrida, donde la mayoría de transeúntes pasará de largo sin prestar atención, pero quizá unos pocos imbéciles se unan a su airado discurso. Luego, cuando estos vocingleros ignorantes se hayan cansado de despotricar, se marcharán a su casa y se olvidarán de estas memeces porque tendrán tareas más apremiantes de las que ocuparse, como, por ejemplo, almacenar comida para sobrevivir al invierno o darse cabezazos contra una pared. En pocas palabras: el asunto quedará olvidado y la vida seguirá su curso".

"Pero...", intenta interrumpir Lord Glover.

"Sin embargo", continúa Jon sin hacerle caso, "también es probable, y si no lo es, procuraremos que lo sea, que una mujer reivindicativa oiga a esos pobres idiotas e, indignada, comparta esta información con sus amigos y conocidos, que a su vez lo compartirán con mayor número de personas, atacando esa masculinidad tóxica. De este modo, y tal vez sin ser conscientes, darán a esas rabietas pueriles un eco exagerado e inmerecido que crecerá exponencialmente, generando de este modo un conflicto y un debate que podrían no haber existido. Y los mayores beneficiados de esa confrontación, Lord Glover, seremos nosotros, porque, ¿qué mujer ignoraría la posibilidad de combatir a nuestro lado después de que pretendan negársela por razón de su género? Y así será como conseguiremos que cientos de mujeres deseen y defiendan su derecho a luchar contra los muertos vivientes sin gastar ni un solo penique en publicidad".

"Oh", dice Lord Glover, que en realidad no acaba de entender muy bien el asunto. "¿Y tu nuevo ayudante gay yitiense también forma parte de este tinglado?".

"No, no. Gary está aquí porque marketing cree que será una pieza clave en el plan de diversidad que estamos diseñando para abrir franquicias en el Imperio Dorado. Añade un toque de color a nuestras filas y nos permite llegar a un público más amplio cuya cultura no nos hemos molestado en conocer. En realidad no se llama Gary, pero soy incapaz de pronunciar su verdadero nombre".

"Y que conste que a mí me encantó Wonder Woman. Excepto el último acto, que es pirotecnia sin alma".

Zanjado este espinoso asunto por gracia e intervención de Lady Mormont, Jon ofrece a nuestro salvaje pelirrojo favorito, Tormund Matagigantes, la magnífica e irrepetible oportunidad de prestarse voluntario junto con el resto del pueblo libre para proteger Guardiaoriente del Mar, uno de los descuidados y ruinosos castillos de la Guardia de la Noche. ¡100% expugnable!

"Entonces allí iré", dice Tormund, que no conoce la palabra miedo ni muchas otras palabras igual de sencillas.

Desde luego si yo quisiera morir como un héroe, y más concretamente congelado y descuartizado por cientos de zombis como un héroe, no querría estar en otro lugar.

Tiene todas las papeletas para morir esta temporada y sigue cogiendo más.

Para cerrar la reunión del día, Jon decide perdonar a las Casas Umber y Karstark sus puñaladas traperas y permitir que sus herederos conserven sus preciados inmuebles orientados al frío eterno y la muerte andante.

"Pelillos a la mar", les dice, pidiéndoles a cambio que juren lealtad a la Casa Stark.

A Sansa, por el contrario, no le agrada favorecer a las casas que apoyaron a su difunto exmarido Ramsay Bolton, con el que tuvo alguna pequeña desavenencia típica de recién casados, y se opone abiertamente a la idea de su hermano, planteando la muerte por decapitación como alternativa y generando entre los restantes señores palpable tensión y cuchicheos apenas disimulados.

A pesar de todo, Jon se mantiene firme en su decisión.

"Tengo anotado perdonar a los Umber y los Karstark en mi agenda, y mi agenda es sagrada. ¿Verdad, Gary? No se hable más".

Soon.

Más tarde, en el patio, Jon le dice a Sansa que la próxima vez haga el favor de no llevarle la contraria delante de lores y damas, que bastante le cuesta ya imponerse cuando ella le saca dos cabezas de altura.

"No siempre puedo llevar encima una caja de frutas a la que encaramarme, ¿sabes?".

El maestre Wolkan, que tiene nombre de poderoso vikingo y pinta de panadero de pueblo, interrumpe la conversación con un mensaje de la reina Cersei: "Arrodillaos o no respondo de mis actos. ¡No respondo! PD: Lo pasé divinamente la última vez que estuve de visita. Tenemos que repetirlo".

Sansa advierte a Jon que se ande con ojo y no infravalore a Cersei, a la que en cierto modo admira porque, pese a todas las trabas y humillaciones, finalmente ha conseguido apoltronar su culo en el Trono de Hierro. Y a cambio solo ha perdido un marido, un padre, tres hijos y la dignidad. ¡Menudo chollo!

"Tú mantente un paso o dos por detrás de mí, Sansa, y deja que la perspectiva disimule la diferencia de altura".

Jon se separa de Sansa, y el ladino Petyr "Meñique" Baelish aprovecha para abordar a su sobrina impostada, preguntándole si ahora que se ha reunido con su hermano y regresado a casa, se siente feliz y segura. Alguien ha visto demasiados anuncios de compresas.

A Sansa, que tiene el culo pelado de tratar con personajes retorcidos, no se las da con queso, y aunque no puede negar que la llama del conflicto fraternal existe, quiere a su hermano y manda a Meñique a freír espárragos.

Sibilino MacPérfido debería cambiar de registro.

Brienne de Tarth, que viene de vapulear a Podrick en el patio y esquivar las lujuriosas miradas de Tormund, se acerca a su señora y le dice que si Lord Baelish sigue rondándola, es porque algo quiere.

"Oh, sí. Sé exactamente lo que quiere", dice Sansa. "Quiere un jugoso pedazo de…".

El decoro del que suscribe interviene y la frase queda inacabada.


En Desembarco del Rey


Un preocupado, cariacontecido y no menos manco que la temporada anterior Jaime Lannister se reúne con su hermana Cersei para hacernos un resumen de la serie y recordarnos la situación en la que se encuentran. La falta de sutileza de la escena se ve incrementada porque en el suelo hay pintado un enorme mapa de Poniente en el que solo quedan por ubicar las franquicias de McDonald's.

Jaime supone que Daenerys desembarcará en Rocadragón y advierte a su hermana del peligro que suponen ella y Tyrion. Además, como un rápido recorrido por el mapa demuestra, ya están rodeados de tantos enemigos que, cuando empiece la lucha, no van a saber ni de dónde les llueven los golpes.

Cersei desdeña sus comentarios. Supongo que lo único que aprendió de su confrontación con el Gorrión Supremo y sus acólitos es a no fiarse de la gente sucia con túnica, y no que menospreciar a tus enemigos puede dejarte deshijada y con un corte de pelo no tan sexy como el de Angelina Jolie en Hackers.

Concho con la cartografía medieval. Qué precisión.

Pero Cersei no es tan tonta como para ignorar la realidad y confía en conseguir pronto un nuevo aliado: Euron Greyjoy, cuya recién construida flota desembarca en la bahía del Aguasnegras con el don de la oportunidad dramática, sorprendiendo con su llegada al atontado Jaime. Más me sorprende a mí que el Lord Comandante de la Guardia Real no estuviera informado desde hace días de que mil naves de guerra se acercaban a la costa de la capital. ¡Daenerys podría haber venido volando en cualquiera de sus dragones y haberlos calcinado a todos antes de la hora del almuerzo!

En el salón del trono, Euron hace uso de sus dotes de showman para recordarnos lo despreciable y traicionero que es. Tampoco se corta un pelo en chinchar a Jaime y declara con desparpajo que su intención es casarse con la nueva reina, a cambio de lo cual ofrece la ayuda de la Flota de Hierro para derrotar a sus enemigos.

Necesita más dientes de oro.

Cersei, aunque divertida, le dice que naranjas de la China, y Euron promete volver con un regalo para demostrar su valía, porque un regalo, dice, es "el camino más seguro al corazón de una mujer". De él me hubiera esperado que dijera que el camino más seguro al corazón de una mujer es a través de su pecho con un objeto punzante, pero a veces la gente te sorprende para bien con un toque de misoginia.


De camino al norte


La Hermandad sin Estandartes, acompañada por Sandor "el Perro" Clegane, se detiene en una cabaña aparentemente abandonada para pasar la noche a cubierto y evitar perder extremidades por culpa del frío. Los únicos inquilinos que encuentran dentro son dos esqueletos acurrucados en una esquina. Beric Dondarion, quitándose las gafas de sol y entrando en modo CSI, deduce que los cadáveres pertenecen a un granjero y su hija.

"Se morían de hambre y él prefería que su niñita dejara de sufrir y acabó con ambos".

El Perro pone cara de "Yo nunca he estado aquí antes y no robé el dinero a este pobre granjero en el episodio 4x03, condenando a toda su familia a una muerte horrible".

Por desgracia, se le da muy mal poner caras, quizá porque la mitad de la que tiene parece el culo de Freddy Krueger con un poco más de pelo.

"A mí no me miréis. Pudieron calcinarlos unos alienígenas con sus pistolas de rayos".

Más tarde, Clegane pregunta a Dondarion por qué el Señor de la Luz le trae de vuelta una y otra vez si ni de lejos es un personaje tan popular como Jean Grey. El líder de la Hermandad desconoce el motivo, pero supone que su dios debe tener un plan para él, porque cochina la gracia si solo lo hiciera por divertirse, ¿no?

Tomando nota de su interés por los asuntos religiosos, Thoros de Myr, el sacerdote rojo con cierto aire a Jim Henson, sugiere a Clegane que mire en las llamas, a ver si vislumbra el futuro y los saca a todos de pobres acertando la próxima quiniela.

Aunque pedirle al Perro que se arrime al fuego es como proponerle a un tipo con acrofobia que se suba a lo alto del Burj Khalifa con zancos, el hombre se acerca al fuego y ve en él al ejército de muertos vivientes replicando la coreografía del Thriller de Michael Jackson. O tal vez estén atacando un castillo de la Guardia de la Noche junto al Muro. En esta chimenea se sintonizan muy mal los canales.

"Y aparte de Juego de Tronos y Westworld, ¿qué otras series tiene el Señor de la Luz en catálogo? No voy a pagar 7,99 euros al mes si no tienen TODAS las series y películas del mundo".

Mientras los demás duermen, el Perro, acosado por la culpa y una mala digestión, se levanta para enterrar los cadáveres del granjero y su hija. Además, ¿quién le dice que no vayan levantarse y vengarse de él sorbiéndole los sesos? Más vale prevenir que curar.

Thoros, que tiene el sueño ligero o la próstata del tamaño de una sandía, le descubre en mitad de la faena y se queda para echarle una mano, acompañándole luego mientras reza la peor plegaria de la historia.


En la Ciudadela de Antigua


Después de un brillante a la par que escatológico montaje musical a ritmo de arcada en el que vemos a Samwell Tarly frotar mierda, limpiar mierda, vaciar mierda y servir mierda, pasamos a un ambiente más agradable y limpio: la sala de autopsias. Ja, ja, la vida medieval da asco.

Mientras pesa órganos desmejorados en la balanza, Sam pide permiso al archimaestre-forense para entrar en la zona restringida de la biblioteca, donde tiene la esperanza de encontrar información sobre el vidriagón o al menos alguna novela de Tom Clancy con la que pasar el rato antes de acostarse. Pero aunque el archimaestre Ebrose es el único que da crédito a sus cuentos sobre caminantes blancos, rechaza su petición. No se llama zona restringida por nada.

♪ Sácale un huesito y el corazón. ¡Operación! Demuestra que eres el mejor doctor ♪

A falta de opciones, Sam roba las llaves a un maestre que duerme como un lirón y se cuela en la zona restringida para tomar prestados algunos libros y pergaminos.

Aunque lo normal sería que tardase semanas, quizá meses, en encontrar algo útil entre tantos tomos vetustos, esta temporada tiene pocos episodios, así que uno de los libros que se lleva en esta primera tanda contiene un mapa de Rocadragón con el mensaje "VIDRIAGÓN AQUÍ" y una flecha apuntando a una gran X.

Sam escribe a Jon para darle la buena noticia y recordarle que se abrigue bien por las noches.

No bromeo.

De vuelta a su rutina diaria, al pasar frente a una de las celdas de la enfermería, una mano escamosa, devorada por la psoriagrís, asoma de golpe por la ventanita de la puerta e intenta alcanzar a Sam.

Los espectadores que no se despertaron a las cinco y media de la mañana para ver el episodio reconocen la voz al otro lado de la puerta. Es Jorah Mormont, que pregunta a Sam si la Reina Dragón ha llegado ya a Poniente. También pregunta qué hay para cenar, porque está hasta las narices de comer gachas con aspecto de evacuaciones ventrales.

Sam dice que no ha oído nada de la señora esa, que se espere a la escena siguiente, y, aún alterado por el previsible jump scare, se larga a trote cochinero.


En Rocadragón


El grupo de Daenerys Targaryen desembarca en Rocadragón, antiguo hogar de Stannis Baratheon, lugar de nacimiento de la Madre de Dragones y destino turístico favorito de los aficionados a subir escaleras.

Casualmente el lugar se parece mucho al islote vizcaíno de San Juan de Gaztelugatxe.

Profundo en el mar Angosto... Rocadragón™.

"Ains, qué bonico. Se me saltan las lágrimas".


No ocurre nada más.

18 comentarios

  1. Echo en falta el gif del mono... pero bueno, no hay que abusar de los clásicos.

    Episodio para poner a cada personaje en su sitio, más o menos lo que se esperaba. Falta Melissandre, que supongo que la usaran para reconducir a Arya o algún otro personaje de la trama "del centro", y también faltan las tías de Dorne... pero no creo que nadie tenga especialmente ganas de verlas.

    Y Dany llega al fin a Poniente tras 61 episodios para ello, tiene su mérito en una serie donde parece que la gente se teletransporta a conveniencia del guión.

    Lo del cameo del cantante ese ha sido divertido. Yo no sabía quien era y sigo sin saber quien ese, me resultaba bastante irrelevante. Cuando vi el episodio no me cantó ningún actor por sus pintas o su actuación, así que no me parece que hayan cometido ningún crimen contra la humanidad en ese sentido.

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  2. De lo más aburrido...sirve para explicar e hilvanar los hechos que vienen, pero con el puro sentido común bastaba.
    Con lo del "cantante"... espero que no empiecen a meter publicidad en el argumento de la serie (aprovechando la fama de la serie) o la inserten digitalmete como fraudulentamente hacen en México: por ejempolo, cambian los banners o carteles originales de escenografia de una pelicula y agregan publicidad propia..y con pésima calidad de montaje, como realidad aumentada, pero chafa.

    Me sorprende que en la Ciudadela abusen de la "duda" y sólo almacenen libros e información sin darle sentido.

    Con tan pocos episodios, a ver como atan cabos de manera convincente y no de plumazo.

    Estuvo más interesante tu reseña.

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  3. Lo mejor del episodio con diferencia es el brindis de Arya y como completa su venganza. Lo de utilizar la cara de un muerto como máscara entiendo que también te da su voz y su altura porque si no debía cantar todo un poco,¿no?

    Yo hasta hace poco no sabía quién es Ed Sheran pero esta canción la he escuchado u montón de veces sin prestarle mucha atención https://www.youtube.com/watch?v=JGwWNGJdvx8

    Espero que la parte de El Muro no haya sido una crítica a cierto feminismo moderno porque, pobre de ti, te puede caer una buena turra. Creo que Jon no tiene el mismo complejo que el príncipe Carlos con la princesa Diana ( http://www.elmundo.es/loc/2017/03/21/58d0ed6d22601d07678b45a5.html )

    Creo que Cersei no ha aprendido nada, yo apuesto por su muerte en esta temporada.

    El Perro supongo que seguirá dando tumbos hasta que se encuentre con Arya, si no pá que tanto marear la perdiz.

    PD: me alegra mucho que hayas decidido volver a escribir!!!

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    1. Se me olvidaba, en el párrafo donde hablas de la llegada de Danny, dices que llega a la fortaleza de Stannis Targaryen cuando es la fortaleza de Stannis Baratheon.

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    2. "Lo de utilizar la cara de un muerto como máscara entiendo que también te da su voz y su altura porque si no debía cantar todo un poco,¿no?"

      Sobretodo cuando David Bradley mide 1'80 y Maisie Williams 1'55, XD.

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  4. eter: Abusar del gif del mono es tentador, pero procuro reservarlo para ocasiones especiales.

    M@nchitas: No entiendo que a alguien pueda sentarle mal el cameo de Ed Sheeran. Necesitaban a alguien que cantase bien para esta escena y su aparición es discreta. No es que suenen aplausos enlatados cuando empieza a cantar y ni siquiera se centran en él. La gente se ofende por nada.

    Mixtli: No critico ni mucho el menos el feminismo y espero que no se entienda así. Solo quiero que nos demos cuenta de que quien más se beneficia de esto suele ser el estudio o productora de turno, que se aprovecha de estos rifirrafes y en ocasiones incluso los alimenta, para dar publicidad a su producto. Que una buena causa se utilice como estrategia de marketing me entristece. Prefiero pensar que imbéciles hay pocos y que lo mejor es ignorarlos y celebrar lo que haya que celebrar sin confrontaciones.

    ¡Gracias por decirme lo de Stannis! Qué lapsus más tonto.

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    1. La auto-ofensa es el mal de este siglo, voy en contra de ello. Sólo destaco la excelente estrategia de marketing del cantante(no es nada nuevo, pero por tratarse del éxito de la serie, destaca) y conservo la esperanza de que los de HBO no deformen la serie, argumento o trama en aras de sacarle más jugo al éxito de la serie... que HBO no lo tome como una "señal" o una "idea".

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  5. Rocadragon no se parece a San Juan de Gaztelugatxe, es San Juan de Gaztelugatxe. Aunque supongo que lo decias en plan sarcasmo.

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  6. Qué alegría que hayas vuelto con estas entradas!! No ha estado mal como primer capítulo de la temporada, a mí se me hizo hasta corto..

    Yo también apuesto a que Cersei no termina esta temporada... se la cargan en el episodio quinto.

    PD: Gracias por no permitir que los morlocks activasen la máquina esa, TdlB.. jejeje

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  7. Con tan solo siete episodios y la ultima temporada para 2019, no se hace difícil recapitular cada episodio. Aunque bueno, salvar al mundo lleva su tiempo. Gracias por su gran labor.

    Respecto al capitulo, pues solo sirve mas que para poner las piezas sobre el tablero. Supongo que en siguiente ya las empezarán a mover y se iniciaran las batallas al mas puro estilo Stratego.

    Lo del cameo de Ed Sheeran creo que fue petición de la propia Maisie Williams, que es muy fan del cantante. Así fue mas para ella que para sus fans el deleite de tenerlo allí.

    Buena reseña como siempre. Sin una, es que ningún capitulo de Juego de Tronos sería lo mismo.

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  8. Yo lo que no entiendo es de dónde ha sacado Euron madera para hacer 1000 barcos, porque de las Islas del *Hierro* no será.

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  9. Arthas Nerzhul: Tú supón.

    Anónimo: De nada y de nada.

    Joakin Martinez Rodriguez: Cada uno de los siete episodios me sigue llevando tiempo, que conste; pero al menos no se alargará más de dos meses. Y gracias.

    Ainara Sàiz: Qué excelente pregunta. Será importada.

    jin jack: Si es así de fácil, de nada.

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  10. Me alegro de que hayas podido escribir esta reseña.

    ¿Retomarás también cuando te sea posible el comentario de Star Wars I, que estuvo muy bien la primera mitad?

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    1. Me gustaría, la verdad. Pero la vida es complicada.

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  11. Buen análisis, como siempre. Pero haciendo off-topic, Tipo de la Brocha, me di cuenta mientras estaba mirando alguna de tus reseñas antiguas como la de Thundarr el bárbaro de que las imágenes que tienes enlazadas a photobucket no aparecen, por lo que podría ser interesante que le echases un ojo a ese problemilla.

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    1. Está controlado. Lo que ocurre es que voy restaurando las imágenes poco a poco porque lleva tiempo. Más información aquí.

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