19 de septiembre de 2011

Hechizada (Ella Enchanted) (2004)

¿Qué porras hago yo escribiendo sobre una comedia romántico-fantástica de hace menos de veinte años en la que no salen maniquís que cobran vida por arte de magia ni mujeres explosivas creadas por ordenador? No lo adivináis, ¿verdad? Pues tiene una explicación bastante simple: Hechizada tiene una premisa perfecta para una película porno. El filme es un cuento de hadas tipo Shrek en el que una chica recibe el "don" de la obediencia, lo que significa que tiene que hacer todo lo que le dicen, quiera o no quiera. ¿Qué os sugiere eso? Ajá.

Por otro lado, también hay algo de La princesa prometida en el filme. O, más concretamente, alguien: Cary Elwes, al que también recordaréis de Las locas, locas aventuras de Robin Hood. Si esperabais que la respuesta fuera una historia entrañable y un guión ingenioso, lo siento, pero de eso no nos queda en stock.

La película comienza con un resultón travelling por los parajes encantados del reino de Frell. El paseo va acompañado de algunas insulsas palabras del Monty Python Eric Idle, que hace las veces de narrador, porque pagar las facturas es más importante que su dignidad.

Desperdiciada la mayor parte del presupuesto con efectos digitales en el primer minuto de metraje, llegamos al hogar donde ha nacido Ella (sí, "Ella", como el pronombre personal), que llora en su cunita y agita sus manitas, como hacen todos los bebés y las víctimas de accidentes con daños cerebrales. No podemos conducir por ti.

La madre de Ella y un hada doméstica que responde al nombre de Mandy tratan de esconder a la bebita antes de que llegue Lucinda, el hada madrina de la pequeña (Vivica A. Fox), famosa por entregar dones desafortunados y por haberse hecho unos implantes de pecho tan horrendos como para dejarte ciego.

A pesar de los esfuerzos por ocultar a la niña, el hada madrina la descubre y le lanza un hechizo para que sea más sumisa que una muñeca hinchable, a lo que Ella responde orinándole en el canalillo. Estupendo, no llevamos ni cinco minutos viendo esto, y ya ha habido un chiste de fluidos corporales que me da pie a teclear las palabras lluvia dorada. Sin duda, estamos ante una comedia repleta de humor inteligente y buen gusto.

HUMOR.

Aunque su madre muere a causa de una Misteriosa Enfermedad TerminalTM, Ella crece hasta convertirse en una mujercita íntegra y recta interpretada por Anne Hathaway, actriz sobre cuyo atractivo existe un amplio debate en la red. Algunos piensan que está buena y otros dicen que se parece a Fétido Addams. Imagino que los del segundo grupo se codean con la jet set y solo salen con supermodelos finlandesas.

Para saber qué opináis vosotros sobre Hathaway, he añadido una encuesta asquerosamente machista en la columna de la derecha del blog. Estará ahí hasta que me canse de verla. Votad mientras podáis.

Qué espanto. No sé ni cómo la dejan salir a la calle.

Un buen día, el padre de Ella la sorprende con una noticia que no es ni la mitad de pasmosa que sus aclaraciones:

Ella: ¡¿Te has casado?!
Padre: Tiene mucho dinero. Y le encanta mi título.

Ah, el famoso pelotazo. Veo que Ella ha sido criada en un hogar con los elevados valores morales del mundo de la farándula. Son estrictos, pero justos.

La madrastra y sus dos hijas, Hattie y Olivia, se mudan con Ella y su padre. Las tres "astras" parecen sacadas de La Cenicienta de Disney, y son vanidosas, egoístas y superficiales. Excepto Olivia. Olivia solo es tonta y cleptómana. Además, me recuerda a Kimmy Gibbler, la mejor amiga de D.J. en Padres forzosos; un personaje que, a mi juicio, requiere una fuerte reivindicación. ¿Algún voluntario?

Muy pronto, Hattie empieza a pedirle cosas a Ella y descubre que su hermanastra tiene que obedecer cualquier orden que le den. Quizá se dio cuenta porque cada vez que el don entra en juego suena un tañido de campana. ¿O solo lo oye el espectador?

Las huestes del mal. Ríete tú de los uruk-hai.

Mientras tanto, el príncipe Charmon (de "charm", que significa encanto, y "mamón", que significa... ya sabéis lo que significa) llega a un pueblo infestado de fanáticas adolescentes para inaugurar un centro comercial. Al joven le acompaña su tío Sir Edgar, rey en funciones tras el misterioso asesinato de su hermano.

Como punto a favor del filme, debo decir que al menos no se andan con rodeos al revelarnos al villano. El primer indicio acerca de su carácter está en su báculo, que es una réplica casi exacta del que tenían los Hombres Serpiente de los Masters del Universo.

Whoopsie!

El segundo indicio es... Bueno, en realidad, no se trata de ningún indicio. Es Cary Elwes vestido de negro, con perilla y una jodida serpiente parlante. No sería mucho más obvio si prorrumpiese en carcajadas malvadas después de pronunciar cada una de sus frases.

Sir Maligno McMalo.

Tras una serie de incidentes tan entretenidos como esperar a que se instalen las actualizaciones de Windows cuando solo quieres apagar el ordenador, Ella se topa con el príncipe Charmon y se enfrenta a él, culpándole de las medidas de segmentación de la población del reino (los gigantes trabajan como esclavos para los humanos, los elfos solo pueden cantar y bailar, los ogros son unos apestados...). Sin embargo, Charmon no está al tanto de las maquinaciones de su tío y tampoco sospecha de él porque, como ya hemos visto, Sir Edgar es la imagen misma de la bondad.

De todos modos, la actitud de Ella hacia el príncipe cambia cuando éste evita que un carro la atropelle, un truco que yo mismo he utilizado en diversas ocasiones y que funciona siempre y cuando el escenario no se convierta en un atropello con fuga. Pero justo cuando surge la chispa del amor entre ambos, llegan las hermanastras de Ella.

Hattie, que además es presidenta del club de fans del príncipe Charmon, ordena a Ella que se marche con Olivia, para, ya a solas con su ídolo, probar su táctica de acoso y derribo. Charmon sale corriendo y yo le comprendo. No se os puede satisfacer a todas, nenas.

AMOR.

Temiendo que Ella y el príncipe acaben encargando bebés a la cigüeña, Hattie ordena a su hermanastra que robe unos zapatos en el mercado, para que los soldados la detengan. Probablemente sería más sencillo pedirle que no se acerque jamás al príncipe, pero, claro, yo no soy rubia ni malvada.

Los guardias persiguen a Ella por el reducido decorado hasta que uno de ellos grita "¡Quieta!" y la pobre muchacha se queda parada en mitad de un salto. Sí, amigos, su don le permite desafiar las leyes de la física. No me preguntéis cómo funciona el hechizo exactamente, pero voy a imaginar que si alguien le ordena que haga llover pingüinos, también podría hacerlo. Porque es divertido.

Con la musiquita y los ruiditos del Donkey Kong, esta captura tendría más gracia.

En cualquier caso, robar zapatos y despreciar la ley de la gravedad no debe de ser un delito muy grave, porque en la escena siguiente, Ella no está encerrada en una oscura y pestilente mazmorra apartando ratas a patadas de un mendrugo de pan seco, sino en casa con su madrastra. Es en momentos como este cuando más hecho de menos aquellos cuentos infantiles en los que a los ladrones se les hervía en aceite. ¿Es que nadie piensa en los niños?

Hattie "sugiere" a Ella que diga que quien le obligó a robar los zapatos fue su amiga del alma, una inmigrante india a la que conoce desde niña y que solo sirve a este momento específico de la trama y para demostrar la ausencia de prejuicios de nuestra protagonista. La madrastra ordena a Ella que le diga a su amiga que no quiere verla más, y Ella, tras romper a llorar en su escena de Oscar, decide que ha llegado la hora de hablar con Lucinda y decirle que se meta su don por donde le quepa.

INTERPRETACIÓN.

Como Ella no sabe dónde vive Lucinda, Mandy, el hada doméstica, le entrega un libro mágico que responde al nombre de Benny para que le eche una mano. Mandy le cuenta que Benny es su novio y que lo transformó en libro por accidente cuando iba a cortarle el pelo. El cielo es azul, luego tengo hambre.

Aunque no es tan completo como la Wikipedia ni tiene figuritas desplegables, Benny posee la habilidad de mostrar imágenes en tiempo real de cualquier persona por la que se le pregunte. En otras palabras: es el libro que cualquier mirón desearía tener en su estantería. No sé a qué esperan para rodar Ella Enchanted XXX: A Porn Parody.

Benny localiza a Lucinda en una tienda donde todo es gigante y, aunque la materia gris escasea por estos lares, Mandy deduce que el hada madrina de Ella está en Gigantelandia. Sí, Gigantelandia. ¿A dónde irá luego? ¿Al Mundo de Hielo? ¿Al Laberinto de Tuberías?

Si se lo monta con el libro, espero que al menos las páginas sean impermeables.

Como la historia tiene poca chicha, durante la media hora que dura el viaje en busca de Lucinda, Ella conoce a algunos personajes tan necesarios para el desarrollo de la trama como una barba en su culo.

El primero en cruzarse en su camino es Slannen, un elfo que quiere ser abogado (¿qué coño...?) y al que Ella salva de unos bandidos gracias a las instrucciones pugilísticas que recibe del propio Slannen durante la pelea; instrucciones que, siguiendo la lógica de la película, convierten a Ella en una experta en artes marciales y no en la potencial víctima de un traumatismo craneoencefálico severo.

Ley y orden en Frell.

Slannen invita a Ella a cenar a su pueblo, lo que desemboca en una escena tan absurda y fuera de lugar que, durante un segundo, pensé que había cambiado de canal por equivocación. Y es que, según llegan al poblado, los elfos salen de sus casas para recibir a los recién llegados con cánticos y bailes que no desentonarían en un musical de Broadway, sobre todo teniendo en cuenta que un bodrio como Spider-Man: Turn Off the Dark terminó estrenándose.

La escena casi parece una parodia à la Mel Brooks. Casi.

And all that jazz!

De nuevo en el bosque, el príncipe Charmon, que pasaba casualmente por los alrededores, salva a Ella y Slannen de los ogros más lamentables de la historia del cine, a los que el príncipe perdona la vida a pesar de que, según le contó su tío, fueron unos ogros los que mataron y desollaron a su padre.

Algunos pensarán que el príncipe tiene buen corazón. Seguramente sean chicas. Yo solo veo a un mariquita que desconoce el magnetismo sexual que se apodera de uno después de haber descabezado a unos cuantos monstruos.

He visto disfraces peores. En Troll 2.

Por fin, Ella, Benny, Slannen y Charmon llegan a Gigantelandia, donde el príncipe descubre horrorizado que los gigantes han sido esclavizados por los humanos. Sinceramente, no entiendo cuál es el problema con los gigantes. Hay muchos más de ellos que soldados y la vigilancia es más lamentable que en una base militar de Cobra. A lo mejor es que los soldados tienen retenidos a los hijos de los gigantes en otra parte y amenazan con matarlos si sus padres no obedecen; pero eso sería pensar más allá de lo que lo hace esta película, y no estoy por la labor de exigirme más como espectador de lo que el guionista se exige a sí mismo como escritor, aunque ello suponga rebajarme al nivel de los organismos unicelulares.

Poco después de su llegada, el grupo descubre que Lucinda ya se ha marchado. Nuestra amiga Ella pretende retomar su viaje de inmediato para no perder el rastro de su hada madrina hasta que Charmon le pide con ojitos tiernos que al menos espere hasta mañana. Sorprendentemente, Ella le hace caso no porque él se lo ordene, sino porque le dice que no quiere que haga lo que no quiera hacer. Después de eso, suele venir un "Tranquila, que yo te aviso"; pero en este caso, nos tenemos que contentar con otro número musical en el que Ella canta el Somebody To Love de Freddy Mercury. Como lo leéis.

-¡Gracias, Gigantelandia! ¡Sois un público estupendo!

Y mientras Ella y el príncipe se pegan el lote, Slannen liga con una gigantesca Heidi Klum.

¡Bienvenidos a Frell!, el reino mágico donde las relaciones sexuales pueden convertirse en rutas espeleológicas.

Ventaja: le cabe en el bolso y no necesita pilas.

Al día siguiente, el grupo se dirige al palacio, donde Ella tiene la esperanza de encontrar la dirección de Lucinda consultando el censo de la biblioteca real. ¡Ah, la aventura de la lectura! Soy incapaz de contener mi emoción.

En el palacio, el príncipe habla con su tío sobre la situación de elfos y gigantes y, en otro orden de cosas, le dice que va a pedir la mano de Ella. Sin embargo, Sir Edgar tiene otros planes para su sobrino, ¡planes malignos!, y, cuando las hermanastras de Ella le cuentan que ésta tiene que hacer todo lo que le digan, utiliza la maldición en su provecho, ordenando a la pobre muchacha que mate al príncipe a traición, igual que él mató a su padre.

Eso sí, antes le pide a Ella que se toque los dedos de los pies.

No para lo que estáis pensando, guarros.

Definitivamente habría ganado mucho siendo una porno.

Para evitar tener que matar al príncipe, Ella ruega a Slannen que la encadene a un árbol a las afueras de la ciudad. Esto, por algún motivo al que no pienso darle muchas vueltas, me recuerda a la escena de la crucifixión de Conan el bárbaro.

No estoy de coña.


¿Veis el parecido?


Como dos gotas de agua.

Lucinda aparece por allí sin motivo alguno, y Ella le ruega que la libere de su "don"; pero el hada madrina se niega en redondo y envía a su ahijada de vuelta al castillo, justo a tiempo para el baile de la coronación. Y por si lo estabais dudando, no, Lucinda no es mala, solo un hada gilipollas con las tetas falsas.

No obstante, justo en el momento en el que Ella se dispone a clavarle al príncipe una daga en la espalda, consigue liberarse a sí misma de la maldición mirándose en un espejo y gritando "¡No volverás a ser obediente!". Y funciona. Lo que me extraña es que no hubiera intentado algo así antes. O al menos que se hubiera dicho a sí misma frente al espejo "Eres una fiera" o "Esta noche follo". Estúpida película.

Desafortunadamente, Charmon ya había visto la daga en la mano de Ella y no interviene cuando Sir Edgar llama a la guardia para que la arresten. Y todo por una daga de nada. Si hubiera sido un puñal o tal vez un facón, lo comprendería; pero por una daga...

DRAMA.

Con su cabeza de turco encerrada en las mazmorras, Sir Edgar se ve obligado a recurrir a sus propios medios para deshacerse del príncipe, de modo que, sacrificando la efectividad por el dramatismo, elige el método más extravagante posible para matar a su sobrino: envenenar la corona. ¿Debería mencionar que la corona envenenada despide un vapor verde bastante sospechoso? Pues así es. El plan perfecto.

En esta captura se ve fatal, pero el tufillo verde está ahí. Creedme.

Slannen, con ayuda de algunos elfos, gigantes y ogros, libera a Ella de su celda, y el pintoresco colectivo se planta en la sala del trono para impedir la coronación. Esto está terminando y me alegro.

La serpiente parlante llama a la Guardia Real del Emperador, que ha estado entrenándose en el arte del ninjitsu desde la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte, y Sir Edgar les ordena que maten a los intrusos y a todo el que se interponga en su camino.

Go, go, Red Rangers!

Como no podía ser de otro modo, Ella y sus amigos derrotan a la Guardia Carmesí, y Sir Edgar, fuera de sí de enfado, dice que él es el único que merece ser rey y se pone él mismo la corona envenenada. Me daría una palmada en la frente, pero ya llevo hora y media golpeándome y empieza a dolerme la cabeza.

Ella y el príncipe Charmon se casan y, como punto y final de esta sobrecogedora película, asistimos a un último numerito musical.


Ya no recuerdo qué hacía viendo esta película.

13 comentarios

Jorge Mateo dijo...

Realmente aunque no tenga ni puta idea de qué cojones estás hablando (por ejemplo esta película) siempre me haces reír, espero que sea tu intención.
Respecto a la encuesta, obviamente es un tumor de incógnito, pero estoy desesperado así que... ¡¡CAÑON!!

Marina Coma dijo...

¡Dios mío, qué película más fascinante! Creo que me han implosionadao varias neuronas al intentar encontrale lógica al argumenteo, especialmente la parte de la muerte de Cary Elwes, que es tan estúpida como... como... como...

No, no conozco ninguna muerte peliculera más digna de un Darwin Award. Con lo que era el pirata Roberts...

Gabriel dijo...

JUA JUA JUA JUA JUA pero que peliculon! Que por cierto me haz hecho recordar que tengo que ver Monty Python & The Holy Grial.

Por cierto ¿Sabias que el tumor de incognito sera Gatubela en la nueva de batman? Ya me lo imagino, Batman sera un caballero que primero persigue a la ladronzuela que quiere una corona para ser princesa y luego de una serie de eventos sin sentido alguno este le pedira que se casen y viviran felices por siempre :D

El Tipo de la Brocha dijo...

@Jorge Mateo: Mis intenciones son entretener, compartir y dominar el Universo. Si además consigo hacer reír, mejor que mejor. Gracias.

@Nameless Avenger: No, si lo mejor es que Cary Elwes ¡sobrevive! Es el que sale en silla de ruedas en el vídeo que he colgado al final.

@Gabriel: Definitivamente esa es una película de los Monty Python que nadie se debería perder.

Como aficionado a los comics que soy, sigo muy de cerca todas las producciones sobre superhéroes, aunque de momento el próximo Batman de Nolan no me llama demasiado la atencion.

Llorch dijo...

¿Está esta mujer encasillada en papeles de pelis para niñosperonotantodedomingoporlatarde?Así como género propio.

(Idénticas las dos escenas)

Anónimo dijo...

Me encanta cuando pones em "TM" en algún término.

Cómo se pasan entre la "Cenicienta" y sus hermanastras, me gustaría ver algún cuento donde las hermanastras fueran más hermosas que la prota.

El Tipo de la Brocha dijo...

@Llorch: La cuestión es: ¿Se desencasillará con Catwoman?

@Ínfila: Procuro no abusar del TM, pero reconozco que es un recurso muy socorrido.

Llorch dijo...

Si los guionistas consiguen meter "Princesa por sorpresa","Princesa por sorpresa 2" y esta en el traje de cuero de Catwoman, yo veo la peli, sólo por el mérito.

Saludos desde Genovia!

Mustangcillo dijo...

Prometo leerme el artículo de pé a pá en cuanto me vea la película, ya que no quiero "spoilearme" y así lo disfruto más pero... Esta peli... Tiene pinta de ser un poco una ida de olla, ¿no? XD

Anónimo dijo...

Echo de menos una parte en la que queman al hada gilipollas en la hoguera por echar maldiciones a los bebes y la nueva reina mete en las mazmorras a las hermanastras por las putadas que le hicieron pasar.

Anónimo dijo...

También habría que ver como serían las cosas una vez que la protagonista no puede ser obediente. Estaría todo el rato infringiendo la ley quiera o no, por ejemplo para las hermanastras sería muy fácil deshacerse de ella diciéndole que no se tire por la ventana y debido a que ya no puede obedecer se tiraría inmediatamente.

El Tipo de la Brocha dijo...

@Llorch: Seguro que la tercera de Batman cumple. Nolan saca lo mejor de sus actores.

@Roy D. Mustang: No es la clase de película que se pueda destripar, créeme.

@Anónimo: Habrá que esperar a la versión extendida.

Anónimo dijo...

yo lo que recuerdo, es que cuando vi esta pelicula por primera vez con los 6 años, se me qedó grabada en la cabeza, me encantó, ahora la veo y no creo que me guste tanto, pero tngo ese recuerdo... :)

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