11 de noviembre de 2019

Masters del Universo: La Trampa del Tiempo


La gente no habla de los cómics de Masters del Universo. Ni de los Masters del Universo en general. Incluso los irreductibles fans de He-Man hablamos poco de los cómics de Masters del Universo, y cuando lo hacemos son los minicómics que acompañaban a los juguetes los que suelen acaparar nuestras conversaciones; si nos animamos mucho, quizá alguna de las publicaciones de DC.

Pocos recordamos, en cambio, otras colecciones de tebeos y, en particular, las coloridas historietas publicadas por editoriales alemanas como Condor Interpart. Y si de algo saben nuestros vecinos germanos, aparte de cerveza y salchichas, es de épica fantástica. Incluso se dice que El anillo de los nibelungos inspiró a J. R. R. Tolkien a escribir la más famosa de sus sagas literarias: Cartas de Papá Noel.

Entre 1984 y 1986, coincidiendo con la época de esplendor de la franquicia, antes de que llegaran los tiempos oscuros, antes de Girator y Hordak Torpedor, Condor Interpart publicó diez números de la serie Masters del Universo o, como ellos le llamaban, Die Giganten des Universums, que suena a impresionante ópera espacial. Estos cómics llegaron a España con algunos años de retraso de la mano de Ediciones Zinco, que integró en una misma colección los cómics alemanes y los ingleses de London Editions. Este combinado anglo-germano contiene alguna de mis historietas favoritas de los Masters del Universo.

31 de octubre de 2019

4 historias reales de hombres lobo (o por qué la gente con mucho pelo no es de fiar)

Cuando hablamos de seres fantásticos que causan espanto, o sea, de monstruos, podemos distinguir dos grandes categorías: los monstruos a secas, que no se parecen en nada a un ser humano, y los hombres-monstruo, que poseen forma humana o semihumana.

Entre los segundos, hoy nos interesan aquellos que, o bien comparten rasgos con algún animal, o bien pueden transformarse en él: hombres oso, hombres pantera, hombres jaguar, hombres tejón, hombres chinchilla... La mezcla varía según la geografía, pero desde principios del siglo XX el hombre-monstruo más popular es, sin duda, el hombre lobo, también conocido como licántropo, lobombre o el tipo que se afeita la espalda con cortacésped.

Antes de que el cine de terror americano y, concretamente, Universal Studios convirtiesen a Lon Chaney Jr., maquillado literalmente hasta las cejas, en  un icono reconocido en todo el mundo, el hombre lobo era un monstruo de origen europeo, como el repollo o el críquet.

El lobo (Canis lupus) siempre ha sido un animal temido en Europa. Incluso en la actualidad, con medios y recursos de sobra, se considera un animal peligroso, y nosotros, a diferencia de nuestros antepasados, no tenemos que defendernos de sus ataques e incursiones con un palo puntiagudo o una hogaza de pan duro.

Cuando el Viejo Continente estaba cubierto de grandes bosques y los hombres vivíamos en grupos pequeños y dispersos, la presencia de lobos era motivo de alarma y miedo. Su astucia, ferocidad y voracidad lo convertían en un animal aterrador sin necesidad de recurrir a sandeces sobrenaturales. A los niños se les advertía de ellos en cuentos como Caperucita Roja, Los tres cerditos o El lobo y las siete cabritillas, no fuera a ser que se acercaran a acariciarlos pensando que eran simpáticos "guauguáus".

Debido a ese temor histórico, es en Europa donde más casos se han documentado sobre hombres lobo. Solo en Francia, entre 1520 y 1630, se registraron más de 30.000 incidentes relacionados con la licantropía, todos indiscutiblemente verídicos, porque ¿cómo vamos a desconfiar de nuestros vecinos franceses?

En este artículo, os hablaré de algunos de estos hombres lobo europeos.

27 de octubre de 2019

Ghost Whopper, de Burger King


Estaba pendiente de publicar solo una entrada más este mes, la tercera y última de este especial de Halloween; pero en mi camino se cruzó un horror visceral que clavó sus uñas dentro de mí y se aferró con tal fuerza a mis intestinos que no lo he podido olvidar hasta que he ido al baño esta mañana. Fue una experiencia dolorosa y espeluznante, acompañada de lamentos y gritos guturales; pero después de ver partir semejante monstruosidad, irreconocible y apestosa por el desagüe, pensé que merecía la pena dedicarle una entrada.

Voy a hablaros de la Ghost Whopper, la nueva hamburguesa de Burger King que se levanta de la tumba bajo el eslogan "Que tu hambre descanse en paz".

Se trata de una oferta por tiempo limitado que la compañía ha lanzado para celebrar el Halloween que nos aguarda ya agazapado tras la esquina; una forma tan válida como cualquier otra de capitalizar esta tradición y arañar ventas antes de que acabe el mes a cambio de una inversión insignificante.

La promoción no me sorprende. Las hemos visto similares con anterioridad, y la sombra de sus predecesoras es alargada. ¿Recordáis la Halloween Whopper de 2015, con los panecillos negros? Yo sí. Aquella aberración culinaria de esponjoso ébano me quitó las ganas de probar la Nightmare King en 2018, y han tenido que pasar cuatro años para que la tentación volviera a nublar mi sentido común e instinto de supervivencia.

Podría echarle la culpa a la sociedad consumista en la que vivimos de estos deslices en una dieta generalmente impecable y libre de ultraprocesados, pero estaría engañándome a mí mismo. Tengo cerebro de gordo y un apetito insaciable por la comida basura.

¿Ha merecido la pena cruzar al Lado Oscuro de la alimentación por una oferta temporal vinculada a una tradición anglosajona que solo tardíamente se ha ido popularizando también fuera de los Estados Unidos?

Por supuesto que no.

22 de octubre de 2019

Capitán América #306: ¡La invocación!

En el número anterior de Capitán América...

El héroe de la barras y estrellas viajó hasta Londres sin una buena razón y acabó peleándose con su homólogo inglés, el Capitán Britania.

Después de hacer turismo a modo de saco de boxeo por algunas de las construcciones más representativas de la capital europea, el Capitán América cayó derrotado, completamente K.O. Los estadounidenses no sufrían un descalabro como este a mano de los ingleses desde la batalla de Fort Washington en 1776.

El Capi despertó en una mazmorra compartiendo celda con un tipo inconsciente y semidesnudo que resultó ser Brian Braddock, el verdadero Capitán Britania.

Allí el enemigo con el que se había zurrado de lo lindo le reveló su verdadera identidad: ¡Modred el Místico! ¿Su objetivo? Atraer al mago Merlín hasta el plano terrenal para enfrentarse a él. Se ve que no estrenaban nada bueno en el cine esa semana y no tenía nada mejor que hacer.