10 de diciembre de 2019

The Witcher: 'La espada del destino'. ¿Qué historias adaptará la serie de Netflix?


Como supongo que ya habréis leído el artículo anterior, no voy a andarme con rodeos ni extenderme en prolegómenos: tras el salto tenéis mis resúmenes de los relatos de la saga de Geralt de Rivia recopilados en el volumen La espada del destino, así como mis predicciones respecto de qué veremos en la adaptación que Netflix estrenará el 20 de diciembre.

Si lo que preferís es leer una reseña del libro escrita hace tanto tiempo que ya no comparto ni mi propia opinión, la tenéis aquí.

26 de noviembre de 2019

The Witcher: 'El último deseo'. ¿Qué historias adaptará la serie de Netflix?


Quizá ahora mismo os estéis preguntando si vuestro humilde servidor, el recalcitrante y rimbombante Tipo de la Brocha, no había escrito ya una reseña de El último deseo. Pues no lo dudéis más; la respuesta es sí. Y que me aspen si no lleváis mucho tiempo leyendo este blog, porque han pasado ya cinco años desde que lo hice. Quizá va siendo hora de premiar vuestra fidelidad. Os habéis ganado el espacio que hay entre este párrafo y el siguiente. Disfrutadlo.

Volviendo al tema que hoy nos ocupa, no solo es cierto que reseñé el primer libro de la saga de Geralt de Rivia hace unos años, sino que recientemente, después de releerme el libro en cuestión, también revisé y actualicé esa reseña para publicarla en Goodreads. Las opiniones pueden cambiar con el tiempo. Es más, algunas deberían hacerlo.

Pero esta entrada no pretende ser una tercera reseña del libro, sino un repaso de los relatos recopilados en él para allanar el terreno antes de que empiece la serie producida por Netflix, que podremos ver a partir del 20 de diciembre. ¿Que por qué me hago esto? Porque soy masoquista.

Al principio, solo pretendía tomar algunas notas para que, si al final me daba por recapitular la serie del brujo como hice con Juego de Tronos, pudiera comparar la adaptación con la obra original sin tener que echar mano constantemente de los libros (mis estanterías están guardadas por una esfinge disléxica, lo que hace de cada consulta una arriesgada y estúpida aventura). Sin embargo, a medida que avanzaba en esta tarea y el número de notas iba en aumento pensé: "Ya que estoy, ¿por qué no escribir una entrada completa en el blog resumiendo cada relato? Seguro que a más de uno le da pereza leerse los libros y le viene bien un poco de ayuda, sobre todo si no le preocupa comerse spoilers tan gordos como el de la carátula del DVD de El planeta de los simios".

Y aquí estamos ahora.

Pero antes de hablar sobre los relatos, conozcamos un poco más a su protagonista.

11 de noviembre de 2019

Masters del Universo: La Trampa del Tiempo


La gente no habla de los cómics de Masters del Universo. Ni de los Masters del Universo en general. Incluso los irreductibles fans de He-Man hablamos poco de los cómics de Masters del Universo, y cuando lo hacemos son los minicómics que acompañaban a los juguetes los que suelen acaparar nuestras conversaciones; si nos animamos mucho, quizá alguna de las publicaciones de DC.

Pocos recordamos, en cambio, otras colecciones de tebeos y, en particular, las coloridas historietas publicadas por editoriales alemanas como Condor Interpart. Y si de algo saben nuestros vecinos germanos, aparte de cerveza y salchichas, es de épica fantástica. Incluso se dice que El anillo de los nibelungos inspiró a J. R. R. Tolkien a escribir la más famosa de sus sagas literarias: Cartas de Papá Noel.

Entre 1984 y 1986, coincidiendo con la época de esplendor de la franquicia, antes de que llegaran los tiempos oscuros, antes de Girator y Hordak Torpedor, Condor Interpart publicó diez números de la serie Masters del Universo o, como ellos le llamaban, Die Giganten des Universums, que suena a impresionante ópera espacial. Estos cómics llegaron a España con algunos años de retraso de la mano de Ediciones Zinco, que integró en una misma colección los cómics alemanes y los ingleses de London Editions. Este combinado anglo-germano contiene alguna de mis historietas favoritas de los Masters del Universo.

31 de octubre de 2019

4 historias reales de hombres lobo (o por qué la gente con mucho pelo no es de fiar)

Cuando hablamos de seres fantásticos que causan espanto, o sea, de monstruos, podemos distinguir dos grandes categorías: los monstruos a secas, que no se parecen en nada a un ser humano, y los hombres-monstruo, que poseen forma humana o semihumana.

Entre los segundos, hoy nos interesan aquellos que, o bien comparten rasgos con algún animal, o bien pueden transformarse en él: hombres oso, hombres pantera, hombres jaguar, hombres tejón, hombres chinchilla... La mezcla varía según la geografía, pero desde principios del siglo XX el hombre-monstruo más popular es, sin duda, el hombre lobo, también conocido como licántropo, lobombre o el tipo que se afeita la espalda con cortacésped.

Antes de que el cine de terror americano y, concretamente, Universal Studios convirtiesen a Lon Chaney Jr., maquillado literalmente hasta las cejas, en  un icono reconocido en todo el mundo, el hombre lobo era un monstruo de origen europeo, como el repollo o el críquet.

El lobo (Canis lupus) siempre ha sido un animal temido en Europa. Incluso en la actualidad, con medios y recursos de sobra, se considera un animal peligroso, y nosotros, a diferencia de nuestros antepasados, no tenemos que defendernos de sus ataques e incursiones con un palo puntiagudo o una hogaza de pan duro.

Cuando el Viejo Continente estaba cubierto de grandes bosques y los hombres vivíamos en grupos pequeños y dispersos, la presencia de lobos era motivo de alarma y miedo. Su astucia, ferocidad y voracidad lo convertían en un animal aterrador sin necesidad de recurrir a sandeces sobrenaturales. A los niños se les advertía de ellos en cuentos como Caperucita Roja, Los tres cerditos o El lobo y las siete cabritillas, no fuera a ser que se acercaran a acariciarlos pensando que eran simpáticos "guauguáus".

Debido a ese temor histórico, es en Europa donde más casos se han documentado sobre hombres lobo. Solo en Francia, entre 1520 y 1630, se registraron más de 30.000 incidentes relacionados con la licantropía, todos indiscutiblemente verídicos, porque ¿cómo vamos a desconfiar de nuestros vecinos franceses?

En este artículo, os hablaré de algunos de estos hombres lobo europeos.