18 de mayo de 2015

Juego de Tronos: Gorrión Supremo

¡Hola a todos! Bienvenidos a eltipodelabrocha.com, el blog que dedica casi tres meses al año a Juego de Tronos y apenas puede permitirse publicar otros artículos entre un episodio y otro, arriesgándose a perder a cualquier lector al que la serie de HBO le importe un pimiento choricero. Espero que al menos los fans de la saga estéis disfrutando de este largo viaje. Me fiaría de las estadísticas, pero ¿quién es el tonto que se fía de las estadísticas? Las estadísticas se usan para lo mismo que un borracho usa una farola: para sostenerse, no para arrojar luz sobre un asunto.

Mi nombre es el Tipo de la Brocha y una semana más estamos aquí para recapitular y analizar otro episodio de Juego de Tronos. A mi izquierda se sienta una marioneta de la rana Gustavo, y a mi derecha... tengo una pared con una mancha de humedad.

Los tres esperamos leer vuestros comentarios acerca del episodio cuando acabéis de leer esta entrada, o incluso antes, si os da pereza terminarla. Os esperaremos impacientes.

11 de mayo de 2015

Juego de Tronos: La Casa de Negro y Blanco

¿Sabéis en qué es lo primero que pienso cuando veo los colores blanco y negro el uno junto al otro? Pues aunque por la cabeza se me pasan montones de cosas, desde la representación gráfica del ying y el yang (y eso que de chino taoísta solo tengo la virtud de plantar pinos) hasta la Mancha, aquel villano patético de Spider-Man que Al Milgrom y Herb Trimpe se sacaron de la chistera durante la etapa del traje negro, lo primero, primerísimo en lo que pienso es en el Othello, el juego de mesa al que sin duda más partidas he jugado en mi vida, incluso más que a la oca o al parchís. Porque es un juego que me encanta.

De pequeño, incluso la caja de nuestro ejemplar me fascinaba. En ella salía un chino con bigotes y kimono sentado en una silla de bambú delante del tablero, esperando pacientemente tu próximo movimiento, y tras él, apoyada en el respaldo del asiento, una señorita vestida de rojo que probablemente cobrase por horas. Othello era mi juego de mesa favorito y nadie que viniera a casa se libraba de jugar conmigo. Me convertí en un experto por pura machaconería. Las instrucciones dicen que es un juego "que se aprende en un minuto y una vida en dominar", pero a los doce años yo ya ganaba a niños cinco años más pequeños que yo y a amigos que era la primera vez que jugaban y a los que explicaba las reglas sobre la marcha. Supongo que esto explica mi larga racha de victorias.

¿Y por qué os cuento yo este rollo? Principalmente porque mi repertorio de introducciones se está agotando, pero también porque las puertas de la Casa de Negro y Blanco me han recordado a las fichas del Othello, en el que, al igual que en el juego de tronos, o ganas o mueres. O al menos eso es lo que ocurre cuando juegas al Othello con la mafia china de Fuenlabrada.

4 de mayo de 2015

Los Vengadores: La era de Ultrón (2015)


La era de Ultrón es la nueva película de Marvel Studios, la undécima ya del Universo Marvel Cinematográfico, y, a pesar del título, tiene muy poco que ver con la saga de cómics homónima en la que Lobezno viaja de acá para allá en el tiempo para evitar que Henry Pym cree a Ultrón y, a lo tonto, acaba descuajeringando el Multiverso.

La crítica más concisa y a la vez quizá la más extendida de la película coincide con una que oí nada más salir del cine: "Es lo que me esperaba". O, en otras palabras, que es más de lo mismo, y lo mismo está bien, pero ya no me sorprende.

Hace apenas siete años, disfrutar en el cine del equipo de superhéroes más famoso de Marvel (y lo digo con todo mi respeto hacia los seguidores de los 4 Fantásticos, que ya bastante cruz tienen con la poco fantástica película que se avecina) parecía una meta inalcanzable, y cuando en 2012 finalmente vimos al Capitán América, Iron Man, Thor, Hulk, Ojo de Halcón y la Viuda Negra juntos en la gran pantalla fue como un sueño hecho realidad; un sueño que muchos aficionados a los tebeos agradecimos a Joss Whedon, santificado desde entonces en el calendario marvelita, y lo digo sin ser uno de sus mayores seguidores (la verdad es que ni siquiera he visto Ángel, Serenity o Firefly, aunque me gustó mucho La cabaña en el bosque).

Sin embargo, ya han pasado tres años desde que se estrenó Los Vengadores y ahora sabemos que cualquier cosa es posible para los estudios de Hollywood si hay una cantidad desorbitada de dinero de por medio, incluso que Spider-Man salga en la próxima película del Capitán América después de una larga pugna por los derechos con Sony. Por este motivo, algunos incluso nos acabamos convenciendo de que vivimos en el Paraíso X, subimos el listón y luego vemos derrumbarse nuestras expectativas.

Ahora bien, no a todos nos pasa lo mismo. Yo creía que el filme sería muy entretenido, pero también peor que el anterior, que Whedon no sabría hacer malabares con el descomedido plantel de personajes y que el tiempo de metraje se le quedaría corto. Tenía razón, pero no en todo ni tanta como creía, porque La era de Ultrón incluso supera a Los Vengadores en algunos aspectos, como pueden ser el desarrollo de personajes, la factura técnica o el volumen de vello pectoral de  Bruce Banner.

Dicho esto, ya podemos entrar en materia.

¡Ah, sí! Aunque La era de Ultrón no tiene ningún giro impresionante de guión, os advierto que de aquí en adelante habrá spoilers a mansalva.

27 de abril de 2015

Juego de Tronos: Las guerras venideras

¡Bienvenidos a la primera de diez recapitulaciones sobre la serie de televisión de moda! ¡El Ministerio del Tiempo!

Ah, no, que yo venía a hablaros de Juego de Tronos. Qué despiste. Es que Alonso de Entrerríos mola tanto…

Pues bien, la quinta temporada de Juego de Tronos se estrenó en Canal+ la madrugada del lunes 12 de abril y, como fan declarado y cronista no oficial ni remunerado de la serie que soy, ahí estaba yo para ver el primer episodio. A las tres de la madrugada. Y, como era de esperar, me quedé dormido. A los cinco minutos. Me levanté al cabo de dos horas con un dolor de cuello espantoso para meterme en la cama hora y media y luego ir a trabajar. Pero no pasa nada, porque vi el episodio entero en VOSE al día siguiente, después de haber dado una cabezada de camino al trabajo provocando daños materiales por valor de siete mil euros.

Para variar, este año he hecho algo que no hice los anteriores: leerme los libros del señor Martin antes de empezar a ver la serie. Hasta ahora, lo máximo que había hecho era irle a la zaga, sin arriesgarme a pisarle el terreno; pero esta vez incluso me he adelantado a los eventos que cabe esperar que veamos este año. Esto significa que me he leído tanto Festín de cuervos como Danza de dragones, saltando cual rana patilarga entre uno y otro conforme al índice cronológico publicado por uno de los redactores de la revista Rolling Stone; cosa que recomiendo hacer a cualquiera que esté pensando en abordar estas monstruosas novelas.

Esto no significa que conozca cada detalle de lo que va a suceder esta temporada, porque los libros y la serie de televisión, aunque coinciden en lo fundamental, también tienen muchas diferencias, desde personajes que en la serie no aparecen en absoluto o son un cóctel de distintos personajes de los libros, a personajes que en la serie están caput y en los libros vivitos y colendo, o viceversa. En la temporada anterior incluso llegamos a ver al gerifalte de los caminante blancos, un Darth Maul albino con poderes chipiriflásticos al que en los libros solo se menciona de pasada. Y esta temporada, a juzgar por los avances y el primer episodio, promete traer muchos más cambios.

Dicho esto, solo me queda esperar que queráis acompañarme una vez más en esta cruzada televisiva y que podamos intercambiar opiniones para que se mitigue ese deseo que siento de dejarme picotear la cabeza por un avestruz cada vez que tengo que escribir otras cuatro mil palabras sobre Juego de Tronos.