29 de septiembre de 2014

Ranking de cereales: lo mejor y lo peor del desayuno


El origen de los cereales para el desayuno tal y como los conocemos hoy día se remonta a finales del siglo XIX. Su descubridor era miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Si tenéis una vena atea o satánica y se os están empezando a quitar las ganas de comer cereales, debo deciros que dentro de lo que son las organizaciones religiosas, la Iglesia Adventista no es de las peores. Aún no sé por qué piensan que el sábado es el séptimo día de la semana, pero comparto su respeto por la naturaleza (sé muy bien lo que ocurre cuando descuidas el medioambiente; lo vi en el último episodio de Dinosaurios) y, sobre todo, admiro su optimismo; los adventistas llevan creyendo que la segunda venida de Jesucristo está cerca desde 1863. La esperanza es lo último que se pierde.

Pero me estoy yendo por las ramas. A finales del siglo XIX, el doctor John Harvey Kellogg (hmmm... ¿de qué me sonará este apellido?) trabajaba como superintendente en una clínica de Michigan en la que los pacientes ingresaban para... a ver cómo lo digo sin sonar soez... para dejar de autosatisfacerse. John Kellogg era un adventista convencido de que la masturbación era una enfermedad que se podía curar llevando una buena alimentación, y abogaba por una dieta rica en verduras y cereales. Esto le llevó a hacer lo que ninguna madre ni abuela te deja que hagas: jugar con la comida.

Un día, él y su hermano Will dejaron trigo cociéndose, y cuando por fin se acordaron de él y volvieron a comprobar su estado después de tratar otros asuntos más apremiantes, el trigo estaba de un rancio que ya no había quien se lo comiese. Pero como eran bastante cicateros, aplastaron el trigo con rodillos para estirar la masa, igual que de costumbre. El resultado fueron unas hojuelas endurecidas que les hicieron rascarse detrás de la oreja. Pero ni por esas se rindieron. Tostaron las hojuelas para disimular su espantoso aspecto y así nacieron los Corn Flakes de Kellogg's.

Pocos años después, Will pensó que podían hacerse de oro vendiendo su invención al hombre de la calle, pero que antes convendría añadirle azúcar para que supiera a algo. John le mandó a freír espárragos porque el azúcar era de todo menos sano. Will le contestó que allá él y fundó por su cuenta la Battle Creek Toasted Corn Flake Company, haciéndose de oro. Los hermanos nunca volvieron a hablarse.

Concluida la lección de historia, hoy hablaré de cinco cereales que me chiflan, y otros cinco que aborrezco. Mañana viajaré a Venus.


Lo mejor del desayuno


5. Lucky Charms

No hace falta que me recordéis que ya dediqué un artículo entero a los Lucky Charms en febrero del año pasado. Lo sé, y sinceramente dudo que ahora pueda decir más sobre ellos que lo que dije entonces. Sin embargo, como podéis suponer por su posición en este ranking, mi opinión sobre los Lucky Charms ha cambiado ligeramente en ese tiempo. Ahora soy un adicto en potencia. Y reconocer la adicción es el primer paso para superarla. El siguiente es que te arreen con una silla en la cabeza. Así fue cómo dejé de jugar al juego de los Simpson para móviles.

Por eso, a pesar de haber incluido los Lucky Charms en este lugar privilegiado, lo cierto es que sólo he comprado una caja más desde que escribí aquel artículo. Porque sé el riesgo que entraña comer estos cereales. La primera cucharada no te convence, pero a partir de la quinta es muy difícil parar. La culpa es de los malditos malvaviscos y su dulzor atómico. Cuando los muerdes es como si la Navidad se celebrase dentro de tu boca. Y además endulzan la leche.

Sé que si vuelvo a tomarlos, entraré en una espiral descendente que me conducirá a la locura y la autodestrucción. No sé si puedo correr ese riesgo.

4. Miel Pops

Cuando uno habla de sus cereales favoritos, es muy fácil perderse en el mundo de los chocolatásticos. Por eso, he pensado que era importante hacer un hueco en la lista a cereales como los Miel Pops de Kellogg's, deliciosas bolitas de maíz inflado con miel y azúcar. Algunas personas dicen que son demasiado empalagosas, pero eso es porque tardan más de la cuenta en lavarse los dientes después de desayunar y aspiran sin saberlo a pagar la universidad a los hijos de su dentista.

Aparte del propio cereal, siempre me gustó Pops, su mascota, una abeja regordeta y con gafas de aviador. En el colegio hice un trabajo sobre las abejas y, cuanto más investigaba sobre ellas, más las admiraba. Vivían en un utopía masculina en la que las obreras se pasaban todo el día atareadas (libando el néctar, fabricando la miel, defendiendo la colmena...) y los zánganos no pegaban un palo al agua. El único propósito de los machos era pasar una romántica velada con la reina y asegurar la pervivencia de la colonia al son de Let's Get It On de Marvin Gaye. Es cierto que en época de vacas flacas, los zánganos son los primeros en caer a manos de sus hermanas obreras, ejecutados sin piedad alguna; pero ninguna utopía es perfecta.

Aunque yo pensaba que Pops era un zángano afortunado, Kellogg's renovó su diseño en 2011, estilizándolo y tridimensionalizándolo, y ahora no me cabe duda de que es una afanosa obrera. Una obrera que canta música pop y menea el abdomen en plan JLo. Me pone los pelos de punta.

3. Lion

Los cereales más feroces de Nestlé no llevan más de dos o tres años en el mercado. Surgieron como spin-off de las chocolatinas homónimas, y aunque mi cualidad de experto en materia gastronómica se reduce a engullir melocotones en almíbar de un bocado, supongo que competir con los pesos pesados de otras marcas y a la vez diferenciarse de ellos debe de ser complicado. Por eso, y porque siento admiración por los leones, esos magníficos ablandabrevas de lustrosa melena, incluyo los Lion en el tercer puesto de este top 5.

Los Lion contienen cereales de trigo bañados en caramelo (la mayoría) y también en chocolate (los menos). La primera vez que los probé, lo hice con desconfianza, porque el caramelo me gusta o no dependiendo de a qué se lo echen. ¿En un flan? No. ¿En un Twix? Sí. ¿En una manzana? No. ¿En Irina Shayk? Sí (en este último caso, me gusta hasta el bromuro de metilo). Por suerte, el caramelo y los cereales Lion combinan de muerte y ni siquiera son muy empalagosos, Mi dentadura lo agradece.

Según he podido leer, los Lion también son medianamente sanos. O todo lo sanos que pueden ser unos cereales, lo que quiere decir que te obstruyen las arterias con moderación.

2. Cereales rellenos de leche

Seré más preciso: cereales con forma de almohadilla rellenos de leche. Y no, en esta ocasión, no voy a dar marcas, salvo que alguna esté dispuesta a patrocinar esta entrada a cambio de un suministro gratuito de cereales durante diez años. Podría dejarlo en cinco. En cualquier caso, todas las marcas que he probado, fueran blancas o no, me han encantado y estoy tan excitado por el exceso de azúcar en vena que ni siquiera recuerdo cuáles eran.

Las almohadillas rellenas de leche son una delicia. Crujiente cereal por fuera, dulce lácteo por dentro. Incluso sin leche están buenas. Si comes muchas, no vas a tener un tipazo en la playa cuando llegue el verano, pero eso ocurre con el 90% de los cereales que he incluido en esta entrada y el verano está muy lejos, así que es lo de menos.

Dicho esto, es verdad que las almohadillas rellenas de leche tienen dos pequeños inconvenientes: 1) se ablandan rápido, por lo que si eres de los que se toma con calma el desayuno, no puedes llenarte el bol hasta arriba sin correr el riesgo de que las almohadillas sepultadas se conviertan en una pasta poco apetecible; y 2) no dan sabor a la leche, sólo la ensucian con harinilla de cereal. Nadie es perfecto.

1. Chocos

El mundo se divide en dos categorías: los que comen Chocos y los que comen Chocapic. Yo como Chocos, y sólo cuando no encuentro la marca infantil más popular de Kellogg's en ningún supermercado, despensa, chino o contenedor de basura en tres kilómetros a la redonda, compro Chocapic. No es tanto por el sabor como porque la mascota perruna de Nestlé desata mis impulsos atávicos. A un perro así de neurasténico habría que haberlo castrado hace años por su propio bien.

Los Chocos son el néctar de los mortales, cereales con sabor a chocolate tan crujientes que si los tomas mientras ves la tele, tienes que subir el volumen para poder oír algo. Se merecen que pongas en ellos tus cinco sentidos. Son como un novia celosa. Por eso, nunca los tomo viendo nada que me interese. Son ideales para mitines políticos y cenas familiares.

Pero lo que más me gusta de los Chocos es que chocolatean la leche que es una barbaridad. Mi padre, antes de que existieran los Chocos, añadía Cola-Cao a la leche después de terminarse los cereales. Los Chocos le ahorraron ese trámite y ahora es una persona más feliz.

La única manera de que Kellogg's mejore los Chocos es trayendo de vuelta a Choco, el oso que empezó siendo su mascota allá por los noventa, creo, antes de que Coco, el odioso mono de los Choco Krispies, lo reemplazase.

Me he pasado los tres últimos minutos buscando información sobre por qué Kellogg's retiró al simpático Choco de las cajas y lo único que he encontrado son comentarios sin base ni fundamento en foros plagados de faltas de ortografía. Mi suposición es que el departamento de marketing de Kellogg's vio que el mono vendía más que el oso y decidieron unificar la mascota para su gama de cereales de chocolate. Yo sólo puedo decir una cosa: ¡Quita tus sucias patas de mis Chocos, mono asqueroso!


Lo peor del desayuno


5. Trésor

Almohadillas de cereal rellenas de chocolate y avellanas. Si al leer esa frase no se os hace la boca agua, no estamos en la misma onda. Salvo que seáis diabéticos. Si es así, lo siento... aunque también es probable que os envidie cuando llegue al número 1 de esta lista.

A simple vista no hay nada en los Trésor que dispare nuestro sentido arácnido. No es un producto que venda un tipo con gabardina llamado Smith en un callejón húmedo y oscuro, ni tampoco tiene colores que amenacen con derretir tus retinas. En principio, lo único que debería preocuparnos es que contenga más calorías de las que necesita un rinoceronte para ponerse en marcha por las mañanas.

Pero eso no es lo malo. Lo malo es que los Trésor saben a rayos. Puede que yo represente a una minoría de paladar demasiado refinado (aunque lo dudo, teniendo en cuenta que me sirvo el chile con cuchara de palo), pero el sabor de los Trésor me desagrada hasta el punto de que me entran ganas de celebrar una sesión espiritista para poder arrear un guantazo al fantasma de Will Kellogg por el legado que ha dejado . La mezcla de cacao y avellanas debería ser una delicia, ¿verdad?, como la Nocilla, ¿no? Pues no se le parece en nada. Es la Nocilla del mundo Bizarro. Un asco.

Aunque me gustaría pensar que la caja que compré formaba parte de una partida defectuosa, no estoy dispuesto a dar a los Trésor una segunda oportunidad. Hay cereales similares de marcas blancas que están más ricos, contienen más relleno y salen más baratos.

4. Rice Krispies

Si os dijera que estos cereales tienen más de ochenta años, ¿os sorprendería? Desde que tengo memoria, los Corn Flakes y los Rice Krispies de Kellogg's siempre han estado ahí. A pesar de ello, NUNCA he visto a nadie comprarlos en cajas de 375 gramos.

Cuando mi hermano y yo éramos pequeños, mi padre traía de vez en cuando a casa paquetes de cereales de Kellogg's que incluían ocho variedades distintas en cajitas de entre 20 y 30 gramos. Ninguno de los dos quería los Rice Krispies, así que normalmente lo echábamos a suertes. Y como yo tenía la suerte de ser el mayor, acababa comiéndoselos mi hermano.

Desde el momento en que echas los Rice Krispies en un cuenco, se convierten en el desayuno más aburrido del mundo, sin color, sin gracia... la clase de comida que sirven en prisión en la novela 1984. La cosa parece animarse cuando echas la leche y el arroz inflado chisporrotea, pero es como encender un petardo que nunca llega a estallar; la diversión termina pronto, y luego sólo queda arroz mojado.

A pesar de todo, reconozco que los tres duendecillos de la caja me resultan graciosos. Su sonrisa es un poco inquietante, como de "no los dejéis a solas con vuestros hijos"; pero hay mascotas mucho peores. Podrían haber sido gnomos, por ejemplo, y a nadie le gusta encontrar pelos de barbas ajenas (ni propias, supongo) en los cereales. Sin embargo, hay tres cosas por las que uno nunca debe dejarse engañar: el parte del tiempo, los pantalones vaqueros ajustados y las mascotas de las cajas de cereales. Los duendecillos sólo están ahí para pescar a los niños y a los incautos.

3. Muesli

Todo lo que sé de Suiza se puede resumir en tres puntos:  es donde se fue a vivir Heidi con su abuelo, su bandera es como el emblema de la Cruz Roja del Mundo Bizarro, e inventaron el muesli.

Si alguna vez habéis sufrido la desgracia de tener muesli en casa (a lo mejor porque vuestra novia ha decidido que debéis comer sano a la vista de que no es justo que vosotros disfrutes de la vida con vuestros Chocos y ella no), os compadezco. El muesli es una combinación satánica de las peores ranciedades concebidas por la humanidad: cereales integrales hechos papilla, frutos secos insípidos y frutas fosilizadas. Es la garantía de un desayuno inmundo e indeseable. Tan inmundo e indeseable que suele llevar pasas.

No hay nada peor que las pasas del muesli. Sólo con echar un vistazo al tazón, te das cuenta de que están fuera de lugar, oscuras y arrugadas como una cucaracha machacada entre el arroz tres delicias de ese restaurante chino al que no piensas volver jamás. Y si no las apartas, no tardarás en comprobar que su gomosidad también desentona con la textura crujiente de las porquerías variadas que las acompañan. ¿Alguien se come alguna vez las pasas, o todos los vertederos del mundo reservan una parcela de varios kilómetros cuadrados para albergarlas? En realidad no sé si quiero conocer la respuesta. Millones de pasas juntas son una imagen que enloquecería al mismo Cthulhu.

Pegad el muesli a un palo y colgadlo de la jaula del canario, porque desde luego yo no pienso comérmelo.

2. Froot Loops

Mirad esa caja. Es llamativa, ¿a qué sí? O sea, ¿qué niño podría resistirse a esos aros saltarines y multicolores? Amarillos, verdes, morados, rosas, azules, naranjas... Es como la paleta con la que Dios pintó el mundo en el libro del Génesis. Si Dios hubiera tenido cinco años y pintase con ceras, quiero decir; cosa que, según mis absurdas creencias, es perfectamente posible.

¿Y qué me decís de la mascota? Un tucán de plumaje azulado presumiendo de su gran pico de brillantes colores y feliz como una perdiz a pesar de que la extraña mutación que ha dotado a sus alas dotando de dedos, condenando al pobre animal a balancearse de liana en liana en lugar de volar con sus congéneres.

Hasta aquí, todo fetén. El problema es que no es la caja lo que se come, sino los cereales que vienen dentro. Y ninguna comida sobre la faz de la tierra tiene esos colores. Ni siquiera en el país de los Munchkins, donde cantan doce horas al día bajo un eterno arcoíris, se atreven a desayunar Froot Loops. Y, por supuesto, nada comestible que tenga esos colores puede ser sano. Quizá ni siquiera comestible a juzgar por el olor que despiden a productos de limpieza.

En las selvas de Sudamérica, los indígenas creen que el tucán es un vínculo entre el mundo de los vivos y el mundo de los espíritus. Yo diría que en el caso de los Froot Loops es más bien un camino sin retorno hacia el mundo de los muertos.

1. Cap'n Crunch's Peanut Butter Crunch

En primer lugar, he de decir que no he probado los Cap'n Crunch "normales", que llevan produciéndose desde que los Beatles sacaron su primer disco en 1963, aunque por fuerza tienen que saben mejor que su versión con sabor a mantequilla de cacahuete.

En segundo lugar, reconozco que el día que compré una caja de Peanut Butter Cap'n Crunch apuntaba a lo más alto. Buscaba una marca de cereales americana que aún no hubiese probado, un sabor nuevo que explorar y que me hiciera ver las barras y estrellas por las que luchaban los soldados americanos. Y no se me ocurría nada más americano que la mantequilla de cacahuete. Es curioso, porque la mantequilla de cacahuete es un invento canadiense.

Fue un terrible, terrible error. Había pensado que si me gustaban los cereales y me gustaban los cacahuetes, también me gustarían los cereales con sabor a mantequilla de cacahuete. Era lógico, ¿no? Además, se suponía que Cap'n Crunch era una marca de confianza. Estaba seguro de haber visto asomar la cabeza del Cap'n Crunch en montones de películas y series yankis, e incluso una búsqueda rápida en Google me bastó para comprobar que el alegre capitán incluso tenía su propia figura de acción articulada.

Si pruebas estos cereales a palo seco, es decir, sin una sola gota de leche, puedes llegar a convencerte a tí mismo de que estás tomando un sucedáneo de cacahuete fabricado en un futuro postapocalíptico en el que no existen los cacahuetes y la radiación prácticamente ha anulado nuestra capacidad de percibir los sabores, obligando a los fabricantes de comida a potenciar el sabor de los alimentos mediante la ingeniería química. Pero tomarlos con leche es activamente revulsivo. Desde el momento que se reblandecen y el sabor del cacahuete se diluye, cada cucharada se convierte en un suplicio nauseabundo, la clase de tortura que aplicaría la CIA para interrogar a terroristas presos.

 ¿Qué clase de mundo es este en el que uno ni siquiera puede fiarse de un cereal cuya mascota tiene su propio muñeco articulado?

24 comentarios

  1. Yo nunca he sido de comer cereales, excepción de episodios esporádicos de mi vida. Si tuviera que elegir supongo que daría el número uno personal a las "Zucaritas" (creo que por allá tienen otro nombre; "Frosties" si Wikipedia no miente).
    Por otro lado, no veo por qué la descalificación de los "Froot Loops" sólo por su antinatural colorido, siendo que lo antinatural es la definición estándar de los cereales para desayuno. En cuanto a la mantequilla de cacahuate (o cacahuete), de niño la aguantaba, pero la probé siendo adulto y fue una experiencia horrible. La verdad ignoro cómo la pueden consumir los estadounidenses adultos; he vivido con algunos y siempre deben tener un tarro... incomprensible.

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  2. Jajaja, bastante graciosa la reseña....tristemente muy cierta.
    En México nos servían cornflakes con leche endulzada(en tiempos del sismo del 85); posteriormente me gustaron las Zucaritas que después se me hizo vicio y hasta solitas me las comía.
    Cereales baratos pero sabrosos y adictivos son los de trigo/arroz inflado "chachitos" en la CONASUPO ultrabaratos y se llevaban con todo.
    Los "frutilups" nunca me llamaron pese a su robusta mercadotecnia(mucho más que las zucaritas y chococrispies). Sólo una vez los probé y todos sabían igual, solo cambiaba color.
    No soy de cereales, generalmente mi desayuno son huevos, pan de centeno o negro con cajeta de leche de cabra, recalentado de la comida del dia anterior o yoghurt con granola.
    Los pruebo porque a mi cuñada le regalan despensa y los he llegado a tomar de botana; te diré que los que quedan siempre olvidados son los cornflakes y los chococrispies.

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  3. Hey, al menos acá la mascota de Choco Kripis siempre a sido Melvin, el elefante. Nada de monos.

    Aunque la verdad es que hace tiempo no exploro la sección de cereales. Revisaré la próxima vez que vaya al super.

    Y a mi sí me gusta el muesli, pero supongo nada más porque me gustan las frutas secas. Vaya, soy una persona horrible y aburridisima.

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  4. Yo dejé los Chocos en cuanto cambiaron al oso de toda la vida por ese mono entrometido que pretende asesinar a sus compañeros y quitarlos de en medio. La próxima víctima es la rana de los Smacks. Como curiosidad te diré que en algunos países europeos Choco aún continua con vida. Además en Sudamérica, la mascota de los Choco Krispies es el elefante Melvin, porqué un mono con acento cubano les parecía racista.

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  5. Totalmente de acuerdo con los Rice, son pura bazofia! Mis favoritos siempre habían sido los Cheerios o las estrellitas se Nestlé. Los Cheerios ya no soy capaz de encontrarlos en casi ningún sitio.

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  6. Genial lista, pero no me puedo creer que no haya referencia a los Frosties y/o a los Choco Krispies (me refiero al arroz inflado con chocolate). En mi lista de los menos apetecibles los Smacks sin lugar a dudas. No me gusta la miel con los cereales

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  7. Me extraña mucho no ver a los All Bran en la lista de los peores, así que supongo que no los has probado jamás, hasta el Muesli está bueno a su lado. Estamos hablando de unos cereales que se relacionan así mismos con ir al baño.

    No he probado los del capitán así que no voy a dar mi opinión sobre estos pero he oído que están bastante buenos si antes añades Cola Cao a la leche.

    En cuanto a los Trésor deberías probar los de marcas blancas, los inventaron antes que la propia Kellogs, estos últimos seguramente la pifiaron al cambiar el sabor para distinguirse del producto original, que es delicioso.

    Que pena que no se animen a vender los Lucky Charms en España de manera, los que venden en las tiendas de importación salen caros. Probablemente no salen por miedo a las quejas de esas asociaciones de autonombrados guardianes de nuestra salud.

    Hay una película sobre el mayor de los hermanos Kellogs, se llama el Balneario de Battle Creek, es bastante graciosa.

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  8. gt7h1: Los cereales deben ser esporádicos en la dieta o acaba uno hecho un elefante, pero no un elefante como el Melvin que mencionan por aquí. En cuanto a los Froot Loops, creo que no me he explicado bien. El color me parece la monda, pero saben a detergente.

    M@nchitas: Huevos para desayunar... ¡Qué ricos! Y si van acompañados de bacon, todavía mejor. Tú sí que sabes.

    Millus: ¿El elefante Melvin toma esteorides o qué? ¡Está ciclado! Por lo que veo en Google, era más adorable antes. El muesli no te gusta, porque no es posible; serán imaginaciones tuyas.

    APMB: ¿Sabes lo que sería más racista? Un cubano con acento de mono.

    ozay: ¿No tenía Kellogg's un producto idéntico a los Cheerios?

    DGrumpy: Algunas ausencias se deben a que he querido escribir sobre productos que no fueran muy parecidos. Los Crunch, por ejemplo, los pondría al nivel de los Chocos; pero, aunque saben diferente, vienen a ser lo mismo: cereales crujientes de chocolate. La heterogeneidad le da más color al artículo.

    Anonimatus: Los Guardianes de la Salud (que son como los Guardianes de la Galaxia, pero no) hacen bien en poner freno a productos como los Lucky Charms, porque la sociedad no sería capaz de ponérselo por sí misma.

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  9. Señor Brocha, profundamente decepcionado por no ver mención alguna a los legendarios Choco Krispies. Una falta de respeto a toda una generación que creció y se convirtió en diabético potencial gracias a tal energizante desayuno.

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  10. Yo es que fui mas del vaso de Cola-Cao y la tostada con tomate y aceite (eso si es un desayuno). De todos modos, es innegable en temporadas haber tomado cereales. De hecho, en mi adolescencia tome muchos Crunch de Nestle. Estaban riquísimos. De pequeño, se que a veces compramos una caja de Choco o Chocokrispies, ahora no recuerdo. Eso si, ha sido leer en la lista de los 5 peores los Rice Krispies y volver a mi infancia. Creo que mis padres lo compraron una vez, por probar. La mañana que probamos estos cereales, casi acabamos pidiendo una lavativa. Horribles es la definición que mejor le queda al momento.

    No se yo si hoy en día me volvería a pirrar por cereales, pero si alguna vez lo hago, consultare su lista para ir bien informado. Fantástico trabajo!!!

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  11. Magistral entrada xDDD. Me ha encantado.

    Estoy súper de acuerdo en tu TOP 5 de ricos, aunque me ha dado un pequeño bajón al ver que el primer puesto no coincide para NADA. No es que no me gusten los Chocos, pero solo los cogería si todas las demás opciones fueran del TOP 5 de cereales caca. Además, hubiera añadido las estrellitas y los golden grahams :P

    La verdad es que mis favoritos son los rellenos de leche. Lo confieso. Son lo mejor del mundo mundial.

    Pero no como nunca cereales de estos xD. Los cereales forman casi parte de la cultura popular, pero igual que muchas otras cosas que no meto en mi vida. Ahora tomo mijo con sirope de ágave, que es sanito y sabe a Smacks. Pero sí, si pudiera reformular el mundo, lo sano serían los rellenos de leche marca Hacendado =3

    Me gusta cuando leo tus entradas y me doy cuenta de que toda una generación hemos vivido lo mismo. Al resto de mortales también les molesta la arenilla que deja en la leche las almohadillas —como tú les llamas, para mí no tienen nombre porque nunca los he mencionado en voz alta—, también recibían con curiosidad infantil esas cajas de 8 cereales distintos, preguntándose de dónde narices salía la de estética Bioshock (los Rice Krispies), las pasas del demonio, etc. etc.

    Sigue hablándonos de cereales, Brocha. Es un legado.

    PD: No me ha parecido nada justa la crítica a los Froot Loops. De sano no hay nada en esta lista, así que su artificial colorido no le resta puntos. Si no te gusta el sabor, dilo directamente. En mi opinión, tienen una pinta fabulosa :D~

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  12. Yo antes desayunaba avena,El sabor no es muy bueno pero hay que cuidarse.Ahora desayuno fruta....se nota que soy un ex gordo XD

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  13. ¡Genial Articulo!

    Yo nunca entendí como es posible que quitarán al oso por el mono hace unos años, ahora lo tengo algo más claro, y en cuanto lo de las almohadillas, me gustan más los que están rellenos de chocolate.

    Y en cuanto al peor... yo probé hace unos años uno de animales que vendían en el lidl, me entro el gusanillo por probar y... lo diré tal cual, me sabían a cartón aguado.

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  14. APMB: No te sigo.

    Doctor Müller: Los Choco Krispies no me entusiasman y he jurado enemistad eterna al mono, ¿qué más puedo decir?

    JoakinMar: Tostada con tomate y aceite, eso es de gente de bien.

    Jerometa: Coincido en que los Froot Loops tienen una pinta fabulosa. ¿A quién no le gustan los aros de colorines? ¡Son igual que las gominolas! Y ninguno de los dos es sano.

    Anónimo: Ugh, avena. Al menos la fruta sabe a algo.

    DonLagarto: Soy muy fan del cartón aguado, muy rico en celulosa. Espero que los cereales rellenos de chocolate que te gustan no sean los Trésor. No quisiera clasificar tu comentario como spam.

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    1. Los Trésor no, me refería a los del Carrefour.

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  15. "y aunque mi cualidad de experto en materia gastronómica se reduce a engullir melocotones en almíbar de un bocado"

    Me ha llegado al alma, Tipo de la Brocha

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  16. La mantequilla de cacahuete no la inventó un sucio canadiense, la inventó Mary Todd, la esposa de Abraham Lincoln. Más tarde, el presidente Groover Cleveland hizo un montaje para que pareciese que la había creado el botanista afroamericano George Washington Carver, que de canadiense tenía poco, con el objetivo de reunificar a los americanos tras los estragos de la Guerra Civil.

    A ver si nos informamos mejor, que cualquiera que vea American Dad sabe estas cosas tan básicas, eh!

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  17. Porque está triste el Tigre Tony(o)? Porque Choco Krispies. Como te diste cuenta? Por Zucarita(s).

    Tupun Pishhhhh!!!

    Quiero Hard Rock Zombies para este Haloween si eres tan amable.

    Saludos desde Argentina (un pais que tiene apenas 2 de los cereales que mencionas).

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  18. Donde puedo comprar los Lucky Charms en España ?

    Y siento decir que los Froot Loops estan de vicio y su colorido es lo mejor¡¡ :)

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  19. yo siempre he querido decir las cosas tal como son , justo así como las dices tu capitan de la brocha, pero cuando parecía que ya estaba aprendiendo a hablar y reseñar correctamente, algo pasó que perdí mi gracia y ya no la pude recuperar, no voy a seguir intentando a ver si se me ocurre una agudeza, sólo te pregunto no habrá manera de que en la ironía de la vida de un esclavo del sistema distópico que te obliga a consumir cartón con detergente y hormonas de vacas zombies haya lugar para autodestruirse junto con la buena imagen de la chatarra? que idiota soy , es precisamente lo que tu haces pero parece que muchos sólo lo tomaron a chiste .

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  20. Quita tus sucias patas de mis Chocos, mono asqueroso!! que bueno!!ja ja ja ja.Cuando lo he leído se me ha escapado la risa y todos los de la oficina me han mirado como si estuviera loco...que grande Brochas!

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  21. por lo que veo cuanto mas azucar mas te gustan, los rice krispies a mi me encantan, los mejores y sin duda los unicos a la altura de los corn flakes,
    solo te digo que me compro los de mercadona y los paso por agua, para quitar la mayoria del "chocolate" y poder comerlos mas agusto.

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  22. Muy de acuerdo con el ranking, eres un crac, me he reído mucho!

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