9 de enero de 2012

Toda una vida: El mejor y último cómic de He-Man

Ya sabéis lo profundamente subnormal y cutre que era la serie de los Masters del Universo. Y si sois tan afortunados como para no saberlo, podéis poneros al día leyendo esta fiel recapitulación del primer episodio. Aunque os parezca sorprendente, nadie nos obligaba a verla como castigo por no comernos la verdura.

En cambio, los muñecos de Mattel, que hoy probablemente no superarían ni los controles de calidad de un todo a 1€, me gustaban tanto que, no conforme con escribir un artículo sobre ellos, ni siquiera dos, ¡escribí tres! Tres artículos, ja, ja, ja. Y eso solo en ion litio, porque aquí ya van otros dos.

En cuanto a la película de Gary Goddard, comentada también en ion litio por sus mismísimos protagonistas, lo cierto es que mantenía la línea de mediocridad esquizofrénica de los productos anteriores.

Donde mayor madurez alcanzó la franquicia fue sin duda en las historietas. Algunos de los primeros cómics que se publicaron se asemejaban bastante a los del Conan el Bárbaro de Marvel, aunque carecían de la narrativa épica de los libros de Robert E. Howard. Otros, en consonancia con la serie televisiva, eran absurdos y ñoños.

Pero cuando los Masters daban ya sus últimos coletazos, Star Comics puso el broche de oro a la colección con una historia oscura e intensa que respondía a la eterna pregunta que muchos teníamos en mente: ¿Qué sería de Eternia sin He-Man? Aparte de un planeta un poco menos gay, quiero decir.

El cómic comienza con Adam y su padre, el rey Randor, jugando a la "gravi-pelota", que viene a ser como la pelota vasca, pero con gravedad cero, taparrabos y pantis. Una combinación terrible si eres la persona que está debajo.

Man-At-Arms interrumpe el juego porque un asunto requiere la "especial atención" de Adam. Esto solo puede significar dos cosas: los Eternian Village People por fin le han aceptado como séptimo miembro del grupo y salen de gira hoy mismo, o alguien necesita la ayuda de He-Man.

Adam y Cringer se conocen el percal y ni preguntan cuál es el problema; directamente se meten en lo que parece ser el armario del conserje y Adam invoca el Poder de Grayskull. Sin embargo, los autores quitan hierro a la transformación, que suele ser un momento fabuloso, incluyendo un bocadillo en el que He-Man protesta por lo apretujados que están. Supongo que es su manera de decir que esto ya está muy visto. Y funciona.

-Pelotas peludas de tigre en mi cara. Justo lo que me faltaba.

Cuando He-Man entra en escena, Rio Blast y los guardias ya se han ocupado del problema, que esta vez venía en forma de Hombres Serpiente, infiltrados en el palacio con la vil intención de secuestrar al rey. Sí, el mismo rey que ya estaba a salvo con Adam antes de que Man-At-Arms llamase al príncipe. ¿Y Man-At-Arms es el jefe de la guardia? Cualquiera diría que trabaja para el enemigo, dejando a Randor a solas mientras su hijo el principito se despelota mágicamente... La verdad, me esperaba más de un hombre que podría pasar por Tom Selleck con una cacerola en la cabeza. ¿O no? No, lo cierto es que no.

Un tal teniente Andra pregunta por el príncipe Adam, y, como técnicamente no está delante, Teela y el rey le ponen a caer de un burro. "¿Por qué no puede ser un poco más como tú?", le pregunta Randor a He-Man. Supongo que el hecho de que Adam y He-Man sean idénticos le habrá despistado. Está claro que en Eternia necesitan un oftalmólogo. ¡Ocu-Larr, el Oculista Heroico!

Suerte que los Hombres Serpiente utilizan Axe.

Cansado de fingir ser un cobarde, Adam coge una rabieta y se plantea seriamente abandonar su vida como He-Man. No es que necesite un sobresueldo siendo príncipe. Y si algún día se apodera de él la codicia, siempre puede dedicarse a montar empresas pantalla con nombres rimbombantes para falsear facturas, cometer tráfico de influencias y desviar fondos a ese paraíso fiscal que es el planeta Trolla.

Man-At-Arms dice que si sus enemigos conocieran su secreto, amenazarían a sus seres queridos (¿no es eso precisamente lo que hacen todos los días?), y que, además, esa doble identidad les da una gran ventaja táctica, porque hay sitios donde He-Man llamaría demasiado la atención. Claro, hombre, porque hay lugares donde Adam no llamaría la atención, como, por ejemplo, una discoteca gay. Los pantis rosas son tan discretos.

Adam reconoce que He-Man era necesario al principio, cuando solo eran cuatro gatos defendiendo Eternia; pero desde el momento en que Mattel saturó el mercado de muñecos heroicos, casi que podía aceptar aquel empleo como patrocinador de aparatos de gimnasia. Realmente, ¿quién necesita a He-Man cuando puede llamar a Trompo, el bombero con cabeza de elefante? O a Rotar, la peonza humana. O a Moss Man, el felpudo con patas que huele a ambientador de coche. O al negro aquel con la pinza grande... ¿Alguien me recuerda, por favor, qué es lo que intentaba explicar?

Fiesta del Orgullo Gay.

Man-At-Arms insiste en que He-Man es más que un simple guerrero, es un símbolo de esperanza y de valor y, no nos olvidemos, un icono gay ahí a la altura de Ian McKellen y Neil Patrick Harris; pero, como dice Adam: "No es 'Yo tengo el Poder'. ¡Ahora el Poder me tiene a mí!". Muy profundo y zen.

Así las cosas, el príncipe da por zanjado el tema. Ahora solo le queda entregar la Espada a la Hechicera para que busque un nuevo He-Man. Espera, ¿no han pasado ya los dos años de garantía?

-Adam, por favor, piensa en los niños.

El cariacontecido Adam está ya alejándose del taller cuando oye un grito de auxilio. Skeletor se ha colado en el palacio (en serio, deberían despedir a todos los guardias) y amenaza con matar a Man-At-Arms si el príncipe no se rinde. Yo no veo ningún problema con estas condiciones, pero Adam debe de haberle cogido cariño a Man-At-Arms, porque se deja atar a una mesa junto al cabeza de lata.

Con sus adversarios inmovilizados, Skeletor empieza a largar sobre su último y diabólico invento: una bomba que solo se activa con las ondas cerebrales de He-Man (¿pero no las de Adam?) y que, cuando explote, lanzará al hombre más poderoso del Universo al futuro... donde supongo que He-Man podrá patear el trasero de un Skeletor con artritis, sordera, cataratas y problemas de próstata. O este plan es demasiado complejo como para que yo lo entienda o Skeletor debería ingresar en un programa para villanos con necesidades especiales.

Antes de que salte la aguja del absurdómetro, Adam consigue liberarse de sus ataduras y destruye la bomba con su espada, que, por desgracia, desaparece en la corriente temporal. Skeletor huye para perder otro día.

Si su plan os parece malo, es porque tenéis cerebro.

Man-At-Arms tranquiliza a Adam diciéndole que su avanzado sistema de alarma puede seguir el rastro de energía de la Espada de Poder a través del tiempo y del espacio. Ciertamente, si eso es lo que hace el sistema de alarma, no me extraña que no alertase a nadie cuando entraron los Hombres Serpiente o Skeletor. En fin, esperemos que su máquina del tiempo funcione mejor.

Man-At-Arms entrega a Adam un reloj de pulsera para que pueda regresar de su viaje y le desea suerte antes de enviarlo al FUTURO en busca de su espada.

Pero como Adam tiene la misma fe en Man-At-Arms que yo en las planchas automáticas, nada más llegar al futuro piensa que la máquina no ha funcionado. El lector, en cambio, se fija en los nuevos carteles que hay a la entrada del taller de Man-At-Arms.

"Skeletor el Grande te está observando. ¿No estás contento?".

Recristo... ¿Quién escribe estas cosas?, ¿el sobrino pequeño de Skeletor? Casi echo en falta un "Skeletor guay, He-Man caca". Y sinceramente, no creo que el diseño de los carteles impresione a las visitas. ¿No diríais que el de la derecha se está despegando?

Adam se cruza con dos guardias y les pregunta por Man-At-Arms. Los hombres se lo toman a guasa y le dicen que el viejo cabeza de cacerola murió hace la friolera de treinta años. Vaya, no llevamos ni cuatro viñetas en este futuro y ya empieza a gustarme. Creo que podría adaptarme a esto.

Aún sorprendido por la noticia, el príncipe apenas reacciona a tiempo cuando ve aparecer la Espada de Poder desde el pasado; pero en cuanto lo hace, uno de los guardias recuerda que no se permite la entrada de tipos con medias rosas en el palacio y le dispara por la espalda.

Con un último esfuerzo, Adam consigue poner una espectacular pose a lo Staying Alive antes de darse de morros contra el suelo.

♪ This is the end. You made your choice and now my chance is over... ♪

Como castigo por su intrusión, los soldados envían a Adam a la Montaña Prisión (antes conocida como Montaña de la Serpiente, antes un Dunkin' Donuts), mientras que la Espada de Poder acaba en manos de Blade, el espadachín tuerto de la película de Goddard.

Sí, por extraño que suene esto, el cómic se molesta en encajar ese bodrio de cinta en la continuidad de los Masters del Universo. Así, Skeletor lleva el mismo vestido de corte emperador, se rodea de los mismos lacayos sin carisma, y, según parece, utilizó la Llave Cósmica para franquear los muros de Grayskull. Por suerte, Gwildor no aparece por ninguna parte. Los enanos peludos con orejas puntiagudas me dan pavor.

Sea como fuere, bienvenidos a un mundo gobernado por Skeletor.

¡SKELETORLANDIA! Ahora con más colas de esclavos esperando su turno para comer.

En la prisión, Adam se reencuentra con sus padres, que no se han cambiado de ropa ni bañado en las últimas tres décadas y deben de oler a diarrea de pantera. Adam les explica por qué está allí y les confiesa que él es He-Man.

Su padre dice que siempre estuvo orgulloso de él, "pero nunca tanto como en este momento", y le entrega un arma que ha construido con piezas robadas para que tenga una oportunidad de huir... en cuanto sea capaz de encontrar unas pilas para cargarla. A mí el arma me parece un simple palo, pero Adam se refiere a ella como "varilla explosiva". Mejor que no pregunte para que la ha usado su madre todo este tiempo.

Cuando Adam se marcha, asistimos a una gran revelación: la reina sabía que su hijo era He-Man desde hace años. Una madre sabe estas cosas. Y también dónde guardas tu colección de revistas porno.

-Papá, mamá... Soy gayer.

Casualmente, la siguiente celda en la que Adam entra es en la que Skeletor mantiene recluida a la Hechicera en una curiosa pirámide de cristal.

Al ver llegar a Adam, la Hechicera rompe el cristal cantando el Friday de Rebecca Black (o algo peor, si es que eso es posible), y cae moribunda en los brazos del príncipe, al que explica que Skeletor extrajo todo su poder, pero "no pudo destruir la esperanza". Mujeres... no hablan claro ni en su lecho de muerte.

Con sus últimas fuerzas, la Hechicera carga de energía la varilla explosiva de Randor y luego se desvanece llamando a Adam "hijo" y diciéndole que siempre estará con él.

Jo, hay que ver lo melodramático que se está poniendo esto. Como maten a un ciervo, me echo a llorar.

Murió como vivió... Disfrazada de pájaro.

Con el arma a punto, Adam emprende su huida a tiro limpio. En el camino hacia la libertad, se cruza con Andras, otro preso fugado con cierto parecido a Iñigo Montoya, y juntos se las apañan para robar una nave y escapar de la prisión sin parecer demasiado homosexuales.

Andras habla a Adam sobre la existencia de una "resistencia clandestina" y le acompaña hasta su escondite, una choza vulgar y corriente en medio de un poblado con un enorme obelisco.

La segunda viñeta podría ser la carátula de un disco de glam metal.

Los miembros de la Resistencia son el propio Andras, que viste la armadura de Man-At-Arms para mantener viva su memoria y su legendario gusto por los sombreros-ensaladera; Capturator, antiguo guardaespaldas del rey Randor y el único negro de toda Eternia; Teela, que ocupa el lugar de su madre como Hechicera y se ha convertido en una mujer fría y distante; y Adam, líder de la resistencia, con barba a lo Lincoln, más adusto y casi cincuentón, pero con la misma ropa ridícula.

Y no penséis que voy a esforzarme en explicar por qué no debería haber un Adam en el futuro. Esto son los Masters del Universo con viajes en el tiempo. Si tuviera sentido, no tendría gracia.

Teela ya está pensando en la posibilidad de un trío.

El Adam imberbe no tarda en darse cuenta de que, aunque la moda en Eternia sigue siendo indescriptiblemente hortera, la gente ha cambiado mucho en estos treinta años. Ni siquiera los guerreros de la Resistencia tienen ánimos para seguir luchando y temen sacrificarse por nada.

Además, Skeletor ha convencido a todos de que He-Man está muerto. Incluso ha levantado un obelisco en su falsa tumba con la leyenda "AQUÍ YACE HE-MAN". La verdad es que, siendo Skeletor como es, le pega bastante dedicarle un monumento a su eterno enemigo. Sobre todo con forma fálica.

Adam, que en el fondo es un poco gamberro, utiliza su varilla explosiva para retocar el mensaje del obelisco, que queda así escrito: ¡¡SKELETOR AQUÍ YACE!! HE-MAN ¡¡VIVE!! Por desgracia, en español se pierde el doble sentido.

Ah, ahora lo pillo.

El segundo número de esta miniserie está cargado de acción, pero a la vez le queda poco con lo que sorprendernos. De hecho, las mayores revelaciones se concentran en un par de viñetas en las primeras páginas.

El Adam del futuro cuenta que Skeletor, al tomar Grayskull, utilizó su poder para sellar Eternia del resto de dimensiones, evitando así que le llenaran el buzón con publicidad de restaurantes a los que no iba a llamar en su vida. Esto explica, a su vez, que la Resistencia no pueda comunicarse ni con Etheria, donde She-Ra lidera su propia rebelión contra la Horda de Hordak; ni con Trolla, el hogar de Orko.

Por su parte, Teela confiesa que si sintió algo por Adam en el pasado, ese sentimiento ya ha desaparecido. O sea que ahora mismo las posibilidades de enrollarse con ella son aproximadamente cero. Vale que recuerda a la gallina Caponata, pero no es que en Eternia haya mucho donde elegir. Para Adam, es ella o su madre, y hay que poner límites en algún lugar.

Menuda panda de sosos.

No obstante, el grafiti del obelisco alienta a la Resistencia y deciden asaltar el Castillo Skeletor (antes conocido como Castillo Grayskull, antes un lupanar) para recuperar la Espada de Poder y traer de vuelta a He-Man.

El único que no les acompaña en el ataque es Andras, al que el Adam del futuro obliga a quedarse atrás por una promesa que le hizo a su madre. Supongo que le prometió que si alguna vez se encontraban con el Adam del pasado, llegado al futuro con una máquina del tiempo, y les convencía para rebelarse y atacar el Castillo Skeletor, no permitiría a Andras ir con ellos. Sí, esas debieron ser exactamente sus palabras.

El último bigotón de Eternia debe vivir.

Desgraciadamente, las buenas intenciones solo sirven en los libros de autoayuda, y Skeletor y sus secuaces someten fácilmente a los guerreros heroicos. Para colmo de males, el guerrero diabólico Ninjor, un ninja con un nombre original donde los haya, rompe el reloj de Adam, imposibilitando que éste pueda volver atrás en el tiempo y evitar todo este desaguisado.

Lo siguiente que descubrimos es que, a diferencia de su homónimo del pasado, el Skeletor del futuro es un cabronazo y no solo un payaso. Ha mantenido vivo a Cringer todos estos años como mascota, para hacer sufrir al Adam del futuro, y ahora pretende transmitir la ejecución de los rebeldes a toda Eternia, para que pierdan la poca esperanza que pudiera quedarles después de la muerte de He-Man.

Luego imagino que seguirá con la programación habitual: A las 18.45, El diario de Evil-Lyn: las pruebas de ADN confirman que Skeletor es el tío de Adam; y a las 20.15, Jitsu en tu cocina: platos orientales ricos en proteínas para culturistas en taparrabos.

-Excelente.

A pesar de tener todo en contra, la suerte todavía puede cambiar para nuestros héroes, porque el viejo Capturator consigue recuperar la Espada de Poder, que pone al alcance de ambos "Adams" antes de que le dé un infarto. Esto sucede así, en serio. Es lo que tiene consumir esteroides cuando se llega a la tercera edad. Pero tranquilos, ya se recuperará luego; después de todo, no pueden matar al único negro de toda Eternia, ¿quién si no iba a ganar las competiciones de atletismo y rapear sobre drogas, armas y prostitutas baratas?

En el que constituye el momento álgido del cómic, los dos Adams levantan la espada mágica al unísono y gritan: "Por el Poder de Grayskull... ¡Nosotros tenemos el Poder!". Y un instante más tarde, Skeletor tiene dos problemas musculosos y bronceados entre manos. Por no mencionar a un tigre verde muy cabreado porque no le han servido sus Whiskas durante un montón de años.

¡Veo doble! ¡Cuatro "He-Mans"!

Consciente de que esta será su última batalla, el He-Man de esta distopía futurista se enzarza en una lucha mano a mano contra Skeletor mientras el castillo se desmorona a su alrededor tras décadas de pésimo mantenimiento. El resto del grupo hace un Scooby-Doo, y los eternos adversarios, unidos en un sudoroso abrazo, quedan enterrados bajo los viejos muros de Grayskull.

Este sería un buen momento para llorar la muerte del gran héroe que fue el He-Man del futuro y recordar sus hazañas; pero en las viñetas se ve claramente que hay dos He-Man saliendo del castillo, así que uno podría pensar que sigue vivo. Eso sí, uno de los He-Man no está coloreado. Me gustaría decir que es un ejercicio de simbología por parte del autor y que se trata del espíritu de He-Man guiándoles hacia la libertad, pero me inclino más por un patinazo del dibujante que el entintandor y el colorista prefirieron dejar pasar.

-¡El fantasma de He-Man nos indicará el camino!

Andras se reúne con los supervivientes y les dice que la rebelión ha comenzado. Con el He-Man del pasado luchando a su lado, los despistados guerreros diabólicos no representan una amenaza para los rebeldes, y el Bien triunfa finalmente sobre el Mal.

Pero todavía queda un problema por resolver: ¿Cómo volverá Adam a casa ahora que ha perdido su reloj? Pues por sorprendente que parezca, Man-At-Arms fue tan precavido que dejó un aparato de reserva en uno de los cajones de su taller por si Adam perdía su dispositivo. Le doy un cero en confianza, pero un diez en previsión.

El príncipe Adam regresa a su propio tiempo y acepta su destino como He-Man. Fin.

¿Es normal que a su edad dé tantos abrazos?

Tonterías aparte, creo que, al menos hasta que se estrenó la serie de 2002, este cómic era lo mejor que se había hecho con la mitología de los Masters del Universo. Es distinto, triste, oscuro... y el porcentaje de gilipolleces es bastante modesto.

En España, por si a alguno le interesa el dato, Ediciones Zinco publicó esta historia en los números 9 y 10 de la colección regular, o al menos eso creo, porque he leído que la segunda parte no llegó a publicarse. ¿Quién sabe? En cualquier caso, no creo que sea fácil encontrar estos cómics en castellano. Los que yo conservo se revalorizan a cada segundo que pasa.

4 comentarios

  1. 0 comentarios... no puede ser... OoO
    Bueno bueno... no nos pongamos nerviosos; al tema: estos números plantean cosas muy interesantes, aunque como bien dices hay varios patinazos a los que no hay que buscarles demasiado sentido, claro. pero en todo caso es un buen punto de vista que se echa de menos incluso en la posterior serie MYP (aunque seguramente porque no dispuso del tiempo suficiente para desarrollar todo el potencial del universo motu)

    A ver... (que me da, que me da)
    ...
    No; casi mejor paso, que si no este comentario sería demasiado largo... me explico: cuando vemos una peli de zombies (de zombies, no de infectados... aunque también podría valer, pero no tanto), los espectadores habitualmente vamos eligiendo nuestras propias alternativas como si de un libroaventura se tratase; claro... los protas van cayendo uno a uno porque deciden bajar solos a cambiar los fusibles, o a por leña...
    Cuando leemos un cómic es posible que pueda pasar lo mismo, pero a menor escala; lo que pasa es que la puerta que dejaron abierta con este comic es tan tan grande que creo que ni los autores se dan cuenta hoy en día; los miles de what if... podrían hacerse con estos personajes...

    No se si me he explicado; si si, bien; y si no... ya me paso y lo explico en otro momento.

    Saludos!!!!!!!!!!!!!!

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  2. Acabo de descubrir tu blog y creo que es buenisimo. Me he hartado de reir con este post :)

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  3. Já, tío, no sé como me he terminado leyendo todo esto..
    será el poder de la brocha de grayskull?

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  4. Yo tengo la primera parte y durante meses espere a q llegará la segunda al kiosko del barrio, y no llegó así q ahora casi 30 años después ya se como acaba :P.e gustan tus artículos, enhorabuena por tu forma de escribir, aunando nostalgia y descojone

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