27 de marzo de 2016

Batman v. Superman: El amanecer de la justicia

Desde que Batman v. Superman: El amanecer de la justicia se estrenó el miércoles pasado, he leído comentarios de todos los colores y he llegado a la conclusión de que la peña necesita relajarse, tomarse un tiempo para ordenar sus ideas, reflexionar acerca de lo que ha visto, y no arrojarse a foros y redes sociales según sale del cine a farfullar lo primero que se le pasa por la cabeza.

Lo que es cierto, aparte de que Batman mola, es que había grandes expectativas puestas en esta película. Se ha venido hablando de ella como uno de los acontecimientos cinematográficos más esperados del año, quizá porque el western de zombis protagonizado por los Backstreet Boys y 'N Sync no se estrenará en cines y saldrá directo a vídeo, o más probablemente porque el enfrentamiento entre los dos mayores iconos del cómic de superhéroes americano es un evento que lleva dilatándose desde hace más de una década. Algunos puede que incluso recordéis cuando el proyecto estaba en manos de Wolfgang Petersen y la película empezaba con Bruce Wayne felizmente casado y Superman divorciándose de Lois Lane. Lástima habérnosla perdido.


¿Y qué ocurre cuando las expectativas son muy altas? Que las críticas son de todo menos moderadas. O bien es la mejor película de superhéroes de la historia del cine y barre el suelo con todas las producciones de Marvel, o bien es un montón de mierda de dinosaurio que apesta en diez kilómetros a la redonda. Parece que en internet si uno no se posiciona en los extremos, se queda fuera. ¿Fuera de qué? No lo sé. Pero fuera. Y fuera es peor que dentro.

Por suerte, a mí esas bobadas me importan un comino, y puedo decir tranquilamente que Batman v. Superman me ha parecido lo bastante entretenida como para no sentir que he tirado el dinero, pero también lo suficientemente mediocre como para olvidarme de ella en un par de semanas. Zack Snyder sabe captar la dimensión épica de los cómics y nos deslumbra con su estética hiperestilizada, pero necesita mejores guiones para sustentar ese ostentosidad visual, y al igual que El Hombre de Acero, la película es un festín sensorial sin sustancia al que le falta consistencia, le sobran tramas, y donde oscuridad y realismo se confunden con baja saturación y un tratamiento del guión desprovisto de humor. Se vislumbra cierto potencial, pero Snyder no sabe sacarlo a flote, y al final, la genialidad queda reducida a fogonazos dispersos.

Si habéis estado atentos a los tráileres, ya habéis visto toda la película y no hay nada que pueda añadir para destripárosla. Aun así, por si os preocupan estas cosas, os advierto que no me voy a cortar con los detalles.


El origen de Batman: Para poner al día a la gente que lleva los últimos treinta años viviendo debajo de una roca, la película comienza mostrándonos por enésima vez la muerte de los padres de Batman. A mí estos orígenes repetidos ad nauseam ya me aburren, pero esta vez el flashback es tan sorprendentemente fiel a los cómics que no puedo evitar preguntarme si los acontecimientos no se hubieran desarrollado de otra manera si el padre de Bruce hubiese colaborado con el atracador en lugar de intentar arrearle un guantazo dando rienda suelta a su agresiva virilidad. También es verdad que si los Wayne hubieran visto Excalibur en lugar de El signo del Zorro, hubiesen salido una hora más tarde del cine y se hubieran ahorrado el disgusto (y Bruce hubiera soñado durante meses con Helen Mirren y Katrine Boorman, ¡todo ventajas!).

Detective Comics #33, de Bill Finger y Bob Kane.

A cámara lenta en El regreso del Caballero Oscuro, de Frank Miller.

El caso es que durante el entierro de los Wayne, vemos al pequeño Bruce huir llorando como una Magdalena y caer por accidente a la futura Batcueva. Allí cientos de murciélagos echan a volar en círculos a su alrededor, batiendo frenéticos sus alas membranosas, hasta que, de repente, los pies del chaval se separan del suelo y el torbellino de murciélagos, ojo al dato, ¡comienza a elevarlo hacia la luz! El espectador, incrédulo, resopla y pone los ojos en blanco.

Por supuesto, esta secuencia es solo un sueño, pero también lo es mi relación con Emilia Clarke, y eso no los hace menos ridículos. Y sin ánimo de cebarme con las metáforas visuales de Zack Snyder, tenéis que reconocer que provocar vergüenza ajena al público no es la mejor forma de empezar una película, salvo que sea una comedia de los hermanos Farrelly.

La destrucción de Metrópolis: Después de recordarnos el origen de Batman, la película se retrotrae a la batalla final de El Hombre de Acero, que esta vez nos cuentan desde el punto de vista de Bruce Wayne y su product placement con ruedas: el Jeep® Renegade edición especial El amanecer de la justicia. Es una escena bien planteada porque, por un lado, pone sobre la mesa los desmedidos niveles de destrucción de El Hombre de Acero, adelantándonos que no van a pasar por alto sus consecuencias (aunque al final sea una trama sin desenlace), y, por otro lado, se vale del lenguaje visual para explicarnos por qué Bruce quiere partir la cara a Superman (aunque al final cambie de opinión en aras de la conveniencia en un pispás). Es una escena emocionante y prometedora, y aun así se las arreglan para empañarla introduciendo momentos de subnormalidad profunda que son para darse de palmadas en la cara.

Pongámonos en situación. Metrópolis es un daño colateral en la lucha entre el general Zod y Superman. La ciudad entera tiembla y se desmorona mientras estos dos alienígenas superpoderosos se muelen a palos y una máquina convierte la Tierra en el Gran Krypton Resort. Hay explosiones por todas partes y los edificios se derrumban provocando avalanchas de polvo que se tragan las calles llenas de escombros. La gente muere a puñados, espachurrada, ahogada, calcinada... En la Torre Wayne, los empleados observan desde las ventanas cómo cae un edificio tras otro; pero nadie huye, nadie se marcha..., no al menos hasta que su jefe les llama por teléfono y les dice que salgan. "¿Está Bob? Que se ponga. ¿Bob? Soy Bruce. Mira, que he pensado que como todo Metópolis se está viniendo abajo, que a lo mejor hoy podéis salir antes de trabajar. De nada, hombre".

Si este no es el peor protocolo de evacuación en caso de emergencia de la historia, que baje Superman y lo vea.

-Hmmm... Casi me alegro de no haber malgastado el dinero en extintores y carteles de salida.

A partir de aquí, estad tranquilos, porque no voy a enumerar ni ahondar en cada una de las pequeñas sandeces del guión. No, yo tampoco entiendo cómo es que una avanzada IA kryptoniana confunde a Lex Luthor con Zod cuando entra por la puerta con los colgajos de las huellas digitales del general kryptoniano, ni por qué Wonder Woman cree que ha recuperado su foto de la Primera Guerra Mundial cuando lo único que ha conseguido es una copia de un archivo alojado en un servidor y ni siquiera sabe dónde está la foto original. Pero eso son menudencias. Solo quería que os hicierais una idea de lo difícil que es dejarse llevar por la "magia" del cine cuando te restriegan toda esa estupidez de forma constante por la cara.

Jimmy Olsen: Tras el largo prólogo dedicado a Batman, llega el turno a Lois Lane de entrevistar a un señor de la guerra africano. Acompañándola va otro reportero más joven, con una cámara de fotos, que el lector de tebeos que hay en mí identificó con Jimmy Olsen. No le llaman por su nombre, pero ¿cuántos reporteros gráficos tiene el Daily Planet en plantilla que vosotros conozcáis? Sin embargo, no han pasado ni unos pocos minutos cuando se descubre que el reportero está trabajando para la CIA y uno de los terroristas le mete una bala entre ceja y ceja. "Así que no era Jimmy Olsen, después de todo", pensé, quedándome muy tranquilo.

Pero resulta que lo era.

Zack Snyder ha explicado que en el universo cinematográfico que están construyendo, plúmbeo y descolorido, en el polo opuesto de la diversión ligera de series como Flash, no hay lugar para Jimmy Olsen, lo que no quita, según sus propias palabras, para que puedan divertirse con él.

Os digo que a mí no va a quitarme el sueño que Jimmy Olsen no forme parte de un universo que me deja frío, pero que el director en persona califique de divertido descerrajarle un tiro en la cabeza a un reportero en un campamento terrorista me tiene turulato. Va a resultar que aquello de que Superman y Lois Lane se morreasen sobre las ruinas de Metrópolis con restos de piel humana carbonizada flotando en el aire le parecía la monda. No obstante, dice mucho de por qué estas películas son como son.

Jimmy Olsen, siempre maltratado.

Superman: Crecí con el Superman optimista y carismático de Christopher Reeve, seguí con atención al Superman confiado, pero vulnerable de John Byrne, y me quedé prendado del Superman afable y a la vez más grande que la vida misma de Jeph Loeb y Tim Sale. Todas estas interpretaciones del Hombre de Acero son diferentes, pero tienen algo en común: no me entran ganas de suicidarme cada vez que las veo, que es más de lo que puedo decir del Superman ceñudo de Snyder.

No soy una de esas personas que defienden a ultranza una versión determinada de un personaje, cerrándose en banda a todo lo que se salga de su zona de confort. Y desde luego tampoco soy tan ingenuo como para ignorar que desde que Jerry Siegel y Joe Shuster crearon a Superman allá por la década de 1930, ha habido cientos de versiones del personaje: desde el forzudo saltimbanqui original hasta el héroe todopoderoso pre-Crisis, desde el comunista soviético de Hijo rojo hasta el fascista imperialista de Injustice... Ciertamente algunas formas de entender al Hombre del Mañana han calado más que otras, pero todas son igual de válidas.

Menos esta. Nicholas Cage, calando hondo en vuestro subconsciente.

Es más, como no soy idiota, no veo motivos para que a alguien no puedan gustarle versiones dispares de un mismo personaje. Por ejemplo, que a mí me fascine el Batman estoico y rarito de Michael Keaton no significa que no pueda partirme de risa con el Batman psicodélico de Adam West. Ahora bien, al igual que cualquier persona que no sufra de un caso agudo de apatía e indiferencia, yo también siento mayor inclinación por unas versiones del personaje que por otras, y os puedo asegurar que el Superman con el que más disfruto no es el dios inaccesible hacia el que los mortales tienden sus manos conteniendo el aliento cuando desciende cual figura mesiánica del cielo.

Cuando el Superman al que encarna Henry Cavill no está embistiendo señores de la guerra africanos a través de muros de ladrillo o amenazando a Lex Luthor con agujerearle el epigastrio con su visión calorífica, tiene cara de estar cargando con todo el peso del mundo sobre sus robustos hombros kryptonianos, que es más o menos la misma cara que pone uno cuando tiene que meterse un supositorio por el culo porque lleva una semana estreñido. Es un Superman apesadumbrado e inconsolable que escucha discos de My Chemichal Romance y apenas sonríe, para el que los guionistas incluso temen escribir diálogos porque cualquier cosa que diga este dios alienígena tiene que ser trascendente, y DC prefiere mantener esa ilusión a través de un mutismo incómodo de morros muy apretados a meter la pata con una frase mundana. De ahí ese discurso desaprovechado en el Capitolio que se salda con unas lagrimillas entre los churrascos llameantes de congresistas y periodistas.

A lo mejor este es el Superman que el público quiere en la segunda década del siglo XXI, pero no es ni por asomo el Superman de mis tebeos, y, lo que es más importante, tampoco es un Superman que sirva de adecuado contrapunto a Batman. Si Batman representa nuestro lado oscuro, la obsesión con la venganza confundida con justicia, Superman tiene que erigirse en estandarte de los ideales y esperanzas de la humanidad, y no parecer un adolescente avinagrado. ¿El día y la noche? Más bien el "Parece que va anocheciendo" y el "¡Ahí va!, qué pronto se ha hecho de noche".

Cuando tu primera foto oficial de Superman encaja mejor con la imagen que tiene el público de Batman, deberías plantearte si estás captando la versión más adecuada del personaje para tu película.

Por cierto, si alguno de vosotros me viene con que este Superman es más adulto y realista, ya se puede ir al supermercado a comprar espárragos y aceite. Una película en la que el Daily Planet publica el obituario de Superman y de Clark Kent en el mismo ejemplar y no se da cuenta de que son la misma persona tiene de adulta y realista lo que los dibujos del Correcaminos.

Batman: Pese a las argumentadas y sólidas protestas que hubo cuando se anunció que Ben Affleck sería el nuevo Cruzado de la Capa, a estas alturas ya nadie niega que Snyder ha encontrado en el actor de Daredevil y Una relación peligrosa a un gran Batman "frankmilleriano". Curtido y expeditivo, este Batman es un justiciero brutal que está de vuelta de todo (ay, el hastío) y que no se lo piensa dos veces antes de tronchar huesos y marcar a criminales de la peor calaña con su Bathierro al rojo vivo. También utiliza gadgets, hace buen uso de sus dotes detectivescas (excepto cuando el guión le obliga a tener el encefalograma plano), conduce su Batmóvil, pilota su Batala, y, en general, hace todo lo que el lector de cómics espera que haga el protector de Gotham cuando no está de fiesta en su papel de playboy millonario.

¿Es este el mejor Batman que hemos visto en el cine? Para gustos, los colores. Pero sin duda es el más completo, el más duro y el más implacable. Y sus escenas de lucha se llevan la palma.

Solo un punto delicado: este Batman mata.

-¿¡¿QUEEEEEEEEÉ?!?

Si pensáis que el Cruzado de la Capa no es el Castigador de Marvel y que nunca debería matar a nadie porque entonces su código moral no vale un pimiento y deja de tener sentido que psicópatas como el Joker anden sueltos por Gotham, tal vez tengáis razón; pero en el contexto de esta película, eso es irrelevante. Y además, me importa un comino.

No obstante, si el tema os preocupa y queréis oír unas palabras tranquilizadoras al respecto, Snyder dice que su Batman no es un asesino, porque solo mata de forma indirecta. A ver si ahora va a ser culpa de Batman que la explosión que provocan los misiles que dispara desde el Batmóvil contra un vehículo en fuga mate a sus ocupantes. ¡Lo que me faltaba por oír!

Por lo demás, como ávido lector de tebeos que soy (el sexo está sobrevalorado), celebro que el traje de diario y la armadura con la que se enfrenta a Superman sean tan parecidos a los de los cómics, en particular a los de las viñetas de El regreso del Caballero Oscuro, que es una de esas novelas gráficas que todo aficionado a los superhéroes debería leer. Y ya que estoy haciendo recomendaciones, tampoco os perdáis esa historieta de Neal Adams en la que Batman vuela a lomos de un pterodáctilo. No quiero ser el único que haya pasado por esa experiencia traumática.

Robobatman: un tercio robot, un tercio murciélago, un tercio hombre, todo.. ¿superhéroe?

Lex Luthor: Jesse Eisenberg nunca ha sido santo de mi devoción. Es difícil explicar el motivo, pero hay algo en él que me hace pensar en una comadreja cafeinómana metida en mis pantalones; cosa que me pone comprensiblemente nervioso. Sin embargo, su interpretación en esta película me ha convencido. Me ha convencido de que es el peor Lex Luthor que hemos visto jamás, y eso incluye al histriónico Gene Hackman con sus planes para crear Costa del Lex.

Eisenberg es un festival de tics ambulante con una mopa por peluca al que le han dado el papel de Lex Luthor porque personajes como Mr. Mxyzptlk difícilmente tienen cabida en el Oscuro y Realista™ universo cinematográfico de DC. Su presencia es tan imponente como la del Espantapájaros de El Mago de Oz y su discurso espástico pretende sonar psicótico al tiempo que inteligente, pero se queda en pretencioso e irritante.

¿Motivaciones del personaje? A saber cuáles son. Lo más razonable que puedo decir es que odia a "dios" por no protegerle de su padre cuando le zurraba, y Superman es lo más cercano a un dios que ha tenido delante, si no fuera porque se supone que Luthor es inteligente y eso sería como echar la culpa a los Reyes Magos de las altas tasas de desempleo. ¿Celos? Es más probable que se aburriera de jugar al Candy Crush.

En cuanto a su sofisticado plan para enfrentar a Batman y Superman, solo prospera lo suficiente para justificar el título de la película gracias a una conjunción astral de Júpiter y Saturno en el signo de Piscis. Además, si pensaba que el Murciélago de Gotham despacharía al Hijo de Krypton, ¿para qué porras se arriesga entonces a crear un monstruo con los restos del villano que estuvo a punto de convertir a la humanidad en un manto de restos orgánicos sobre el que plantar semillas kryptonianas? ¿Qué gana él con eso? Creo que cuando tu propia criatura de Frankenstein está a punto de convertirte en gelatina humana de un tortazo, es hora de replantearte tu carrera como villano.

-Vosotros tampoco sabéis de qué circo me he escapado, ¿verdad?

Lois Lane: ¿Necesita esta película a Lois Lane? No.

Siguiente, por favor.

Los consejos de Martha Kent: Después de que Kevin Costner le soltase a su hijo que quizá debería haber dejado morir a sus compañeros de colegio, porque, oye, mientras tú estés a salvo, a los demás que les den por saco, pensaba que ya habríamos cubierto el cupo de consejos paternos horribles; pero cuando se trata de ayudar a Clark a resolver sus conflictos éticos, su madre tampoco es manca.

"Se lo que quieran que seas, Clark: un ángel, un dios, o San Pánfilo de Gallumbos... O no seas nada de eso, ¿qué sé yo?, si solo he venido a cobrar mi cheque. Lo que sí te puedo decir es que no debes nada a este mundo que te ha acogido y visto crecer, y que los valores como la generosidad, la simpatía y la humildad no valen un pimiento aquí en Kansas, así que si prefieres no ayudar a la gente aunque puedas hacerlo e incluso te resulte fácil hacerlo, a mí ni plin. Total, ya dejaste que a tu padre se lo llevase un tornado, no es que puedas cagarla mucho más".

Ahí arriba esa moral cristiana.

-Lo reconozco: me he bebido una cervecilla antes de que vinieras. O dieciséis.

Las escenas de acción: No voy a deciros nada que no supierais ya si habéis visto cualquiera de sus filmes anteriores, pero Zack Snyder es a las escenas de acción lo que los años ochenta fueron a la moda: puro exceso. Lo único que le distingue de Michael Bay y le salva de la quema de brujas es su marcado estilo visual, con el que a veces acierta y te deja pegado a la butaca, y a veces, en cambio, se pasa de rosca y te mata de aburrimiento.

Aquí, por suerte, no las vemos con el lado más moderado del director, y, en general, las escenas de acción son solventes y emocionantes. En particular, hay tres escenas que me encantaría ver una segunda e incluso una tercera vez, siempre que ello no suponga tener que tragarme la película entera de nuevo. La primera es la pesadilla postapocalíptica que sufre Bruce Wayne, una advertencia para cualquiera que pretenda acostarse después de ver Mad Max: Fury Road y cenar pizza Cabramelizada con borde relleno de queso; la segunda, la pelea que da título al filme, brutal y dramática, solo poco inspirada en sus momentos de destrozar paredes a cabezazos; y la tercera, la pelea en la que Batman vapulea sin contemplaciones a veinte matones para rescatar a la madre de Superman, dando ocasión a que esta suelte el primer chascarrillo gracioso de toda la película.

¡Fuenteovejuna! ¡Todos a una!

El desenlace del mayor combate de gladiadores de la historia: Situación: tras la mayor somanta de hostias jamás vista en una película de superhéroes, Batman tiene la sartén por el mango y está dispuesto a ensartar a Superman con su lanza de kryptonita made in Gotham. El Hombre de Acero, derrotado, utiliza su último aliento (no frigorífico) para rogar al Cruzado de la Capa que salve a Martha. No dice que salve a su "madre", que sería la forma más normal de referirse a ella en un momento de tanta tensión, sobre todo después de que le hayan pegado más palos que a una estera, sino que dice que salve a "Martha". Y es una suerte que ese sea su nombre, porque la madre de Bruce se llamaba igual y eso basta para que Batman frene sus instintos homicidas y, en el minuto siguiente, decida convertirse en el mejor coleguilla de Superman.

¿Qué hubiera pasado si la madre de cualquiera de los dos se hubiese llamado de forma diferente?, ¿Leocracia o Urraca, por ejemplo? Que Superman se hubiera convertido en un pincho moruno, eso es lo que hubiera pasado.

No creáis que no entiendo la idea que la película intenta transmitirnos, que en el fondo, cuando se trata de lo que realmente importa, Batman y Superman no son tan diferentes, y que al descubrir que el kryptoniano tiene madre, Bruce ve por primera vez al ser humano que hay detrás de la gran S. Pero para que la escena no pareciera una sesión de sexo sadomasoquista llevada repentinamente a término, deberían haber recurrido a un diálogo convincente, no a una sola palabra.

La palabra de seguridad de hoy es plátano-bolígrafo.

Juicio Final: El monstruo devastador e imparable que mató al Hombre de Acero en 1992 de una soberana paliza, Doomsday o Juicio Final, regresa en esta película con un diseño más anodino que nunca y siendo justo lo que me temía que fuera: una excusa de último minuto para tener una gran escena de acción final con Superman, Batman y Wonder Woman peleando juntos.

Antes de jugar al Quimicefa kryptoniano para crear a Juicio Final, parecía que el plan de Lex Luthor era poner a la opinión pública en contra de Superman, aprovechándose del debate que estalla tras la destrucción de Metrópolis para declararlo enemigo público. Sin embargo, este hilo argumental, que hubiera sido una premisa prometedora para una secuela de El Hombre de Acero, no lleva a ninguna parte, y en su lugar, tenemos a una aberración digital sacudiendo mamporros a diestro y siniestro y tirándose pedos atómicos. ¡Cuánto hemos ganado!

Si yo fuera el tipo que diseñó el trol de las cavernas de La comunidad del anillo, estaría muy mosqueado.

Wonder Woman: Admito sin tapujos que me gusta la Xena con superpoderes de Gal Gadot, a pesar de estar metida con calzador y ser más prescindible para la historia que el product placement de Turkish Airlines. Es feroz, es sexy, tiene un acento exótico (¿jroña que jroña?) y me emocionó que se lanzase a por Juicio Final con una sonrisa, como si pelear contra un rival tan poderoso fuese algo que echase de menos.

Es verdad que Wonder Woman no tiene suficiente tiempo en escena como para hacerse una idea clara de cómo es el personaje, pero me convenció su aspecto y me encandiló su actitud en combate, porque una princesa amazona debe ser capaz de disfrutar de la batalla como si fuera un jugoso y enorme filete, tan grande que no estás seguro de que puedas terminártelo pero aun así estás dispuesto a intentarlo porque es un reto.

Además, ¿qué clase de aficionado a los cómics de superhéroes no querría ver a Superman, Batman y Wonder Woman repartiendo estopa juntos, aunque sea de forma tan forzada?

La Santísima Trinidad. Amén.

Daños colaterales: ¿Recordáis que mucho más arriba dije que no incidiría en nimiedades? Pues voy a hacer una excepción, porque el modo en que Zack Snyder aprende de sus errores es digno al menos de mencionarse. De hecho, alguien debería estudiarlo a fondo y dedicarle un artículo sesudo y pormenorizado. No yo, claro. Yo solo escribo tonterías.

"¡Juicio Final ha destrozado ese edificio!". Tranquilos, a estas horas la gente ya habrá vuelto a su casa de trabajar, seguro que estaba vacío. "¡La isla entera ha explotado!". No pasa nada, estaba deshabitada debido a las constantes inundaciones causadas por las fuertes precipitaciones pluviales.

Cuando un cineasta escucha las críticas más duras e incisivas y es capaz de interiorizarlas para mejorar su trabajo en lugar de deprimirse y tirarse por la ventana, hay que felicitarlo. Cuando lo que hace es chillarte a la cara "¡¿Ves cómo lo he entendido?! ¡¿¡Lo ves!?!" y te das cuenta de que en realidad no ha entendido nada, solo te queda darle unas palmaditas en la espalda y decirle "Ea, ea. Ea, ea".

Esta imagen no guarda relación con el texto. Solo quería dar un poco de color a esta entrada.

La Liga de la Justicia: Marvel lleva varios años de ventaja a DC creando su universo cinematográfico y ha demostrado que convertir coloridos tebeos de tipos en mallas en una franquicia de cine es un negocio redondo que merece la pena imitar. Pero, ¿cómo puede DC reducir la distancia que la separa de su competidora y desarrollar su propio universo cinematográfico antes de que Marvel la empuje fuera del tren? La respuesta es... del modo más perezoso y burdo posible.

¿Os acordáis de esa secuencia de The Amazing Spider-Man 2 en la que se veían en un pasillo los tentáculos del Dr. Octopus y las alas del Buitre? Esto es peor.

Batman piratea los servidores de Lex Luthor (que están en una sala al lado de la cocina, sin vigilancia ni medidas de seguridad de ningún tipo, ni siquiera un candado para bicis) y, entre los archivos que se descarga, encuentra vídeos de medio minuto de Flash, Aquaman y Cyborg que, en el peor atentado posible contra el ritmo y la fluidez narrativa de la película, no dudan en mostrarnos uno a uno. En efecto, a DC no le bastaba con presentar a Wonder Woman sin venir realmente a cuento, sino que también tenía que encasquetarnos teaser trailers del resto de la Liga de la Justicia.

Al menos pude echarme unas risas a costa de la película, porque cada vídeo está identificado con el logotipo del héroe correspondiente, porque el equipo de imagen y comunicación de LexCorp está en todo. Solo faltaba que hubiera una carpeta con el nombre "Liga de la Justicia - Arte conceptual".

¡Incluso lleva marca de agua!

La muerte de Superman: Hmmm... ¿Se supone que debería importarnos que Superman acabe ensartado cual cebollita en banderilla? No lo digo porque el personaje carezca de carisma y no haya hecho nada para ganarse nuestro aprecio, ni siquiera lo digo porque lo resuciten solo cinco minutos después, eliminado de un plumazo el poco peso dramático que su muerte pudiera tener, sino más que nada porque creía que aún estábamos debatiendo sobre si debíamos confiar en Superman y dejarle hacer su trabajo, deportarlo, o ponerlo a caminar por la milla verde. ¿O es que ese conflicto se ha resuelto fuera de cámara mientras el triunvirato heroico se partía la cara con Juicio Final y resulta que ahora todos adoramos a Superman?

La banda sonora: Pese a la ausencia de temas musicales tan memorables y atemporales como los que en su día compusieron John Williams y Danny Elfman para el Superman de Richard Donner y el Batman de Tim Burton, la banda sonora de Hans Zimmer y Junkie XL me ha convencido. Por eso, o porque estoy tarambana, llevo escuchándola en loop desde que empecé a escribir esta entrada. Es potente, es grandiosa, y su único defecto es que mantiene ese tono epiquérrimo durante toda la película, incluso cuando no hace al caso. Vamos, que se lo cree más que el espectador. Podría ponérmela mientras me corto los pelillos de la nariz y no la estaría usando de forma inapropiada.

Si tuviera que elegir, mi pista favorita sería la que anuncia la entrada de Wonder Woman en combate. No es la canción de la serie de la Mujer Maravilla de los años setenta, que rima tights (pantis) con rights (derechos), pero se deja querer.


Conclusión: Batman v. Superman: El amanecer de la justicia tiene un título muy largo y, en sus dos horas y media de metraje, hay tramas para al menos tres películas distintas, la mayoría deslavazadas y ninguna del todo coherente. No hay una fuerte cohesión entre tramas, ni un desenlace lógico al que se llegue paso a paso, sino que simplemente suceden cosas, algunas entretenidas y otras no tanto, hasta que se crea una película por acumulación. La totalidad es menos que la suma de sus partes.

Del visionario director Zack Snyder.

21 comentarios

  1. Ha valido la pena la película por esta entrada.

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  2. Me dice mi colegui Chloë Grace Moretz que aprueba que Wonder Woman disfrute tanto dando leches a señores malosos.

    Ya está. Para eso entré, y para saludar.

    Hola.

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  3. Pues te quedas cortó, había material para destrozarla completamente, creo que te ablandaste pq querías ver todo eso hecho realidad como fan de cómics 😁
    Como sea gracias nuevamente por darme una lectura amena e inteligente.

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  4. Pues te quedas cortó, había material para destrozarla completamente, creo que te ablandaste pq querías ver todo eso hecho realidad como fan de cómics 😁
    Como sea gracias nuevamente por darme una lectura amena e inteligente.

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  5. La entrada supera a la película con creces, primera vez que miro el reloj en una peli de superheroes.

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  6. Gracias me he partido de risa, mereces una recompensa, ojalá te la den.

    Me spoileado la peli, y ahora se a lo que atenerme, por las críticas leídas puedo definiría como un regalo de "hermoso envoltorio que esconde un producto regulero", pero la veré antes de juzgarla.

    Iré a verla pero el día del espectador (que si no me gusta, me joderá gastarme mas dinero) y cuando este estrenada CACW (que la segunda me gusto lo suyo 7.5 y tiene a nuestro querido vecino) mas que nada, por si salgo decepcionado y o cabreado, así los Avengers me quitaran el mal gusto, que sus pelis no bajan del aprobado alto.

    Snyder es el tio que jodió (para muchos) MOS, que hizo llover una lluvia de mierda a Nolan injustificada y que con los resultados de críticos y público de BvS se a (re)descubierto al cretino (me cabrea mucho este hombre) que lo jodió MOS (para muchos), se en que campo me meto y mis expectativas estan por debajo de Bay, creo que iré bien al cine, con CACW mis expectativas son de GOG y CA2.

    Gran reseña.

    PD: Seguro que algunos echáis de menos a Nolan.

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  7. He de decir que la película me ha gustado mucho más de lo que esperaba, también he de decir que mis expectativas eran nulas.
    Lo primero, y por tanto mejor, es que Ben Afleck es un buen Batman, que coño, me ha parecido un Batman cojonudo. El tío se ha puesto como un toro y lo borda como un vengativo paramilitar que siempre ha sido, y he admirado.
    Segundo, Henry Cavill es el Superman ideal (no homo) lástima que los guiones de las dos películas le hayan jodido. Con un guión decente sería el adecuado.
    Tercero, que debería ser lo primero, Gal Gadot está como un tren y me gusta que haga de Xena. Lo de mujer maravilla le viene como anillo al dedo.
    Cuarto: Laurence Fishburne, bueno, Perry White, es el peor periodista de la historia. No vería una noticia ni aunque la tuviera en la cara y tuviese superpoderes. A todo esto, Batman lleva 20 años haciendo de justiciero y Clark Kent es el único al que se le ocurre investigarlo... es curioso.
    Quinto: Jesse Eisenberg nos ha enseñado lo malo que es el tío de Facebook y sigue haciendolo. No debemos darle poder ni oportunidades de jodernos a los ricachones. Se lo agradezco.
    Sexto: el cambio de los Kent buenos y deseosos de educar a un héroe a los Kent psicópatas me parece que refleja muy bien el cambio que ha sufrido Kansas. En los años 30 era un estado campesino y obrero, ejemplo de estado progresista que luchaba por los derechos de los oprimidos y ahora es un nido de miembros de la NRA que creen que Trump es el nuevo mesías. Demasiado bien ha salido Clark.

    De fallos del guión no hablemos que son demasiados pero hay uno que no puedo dejar pasar...
    ¿Por qué Batman, Superman y Lois pasan/se olvidan/o tiran a una alcantarilla el único arma que puede matar al ser más poderoso de la Tierra? Me parece que es algo que debe tener algún tipo de vigilancia, de al menos de alguien con dos dedos de frente.

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  8. De acuerdo con tu crítica. Solo un detalle, Batman y Superman son dos grandes iconos del comic de superhéroes, pero no son los dos mayores iconos, yo creo que empatan con otros como Spiderman.

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  9. Sobra una hora y pico de peli, es todo paja.Decir que lo que se ve en el tráiler es lo mejor de la peli no es quedarse corto para nada. Eso si el chascarrillo de martha me rompió de risa.

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  10. OLGERD VLADISLAV28/3/16 11:22

    Pues estimado tipo de la Brocha, con las refencias de gente de confianza y este articulo, gracias por traernoslo, ¿qué puedo decir?.
    Que esta me la apunto para verla con SW VIII, o sea NUNCA.
    Eso sí, admito que los trailers eran más honesto que el SW VII que parecía potable y era una carroña.
    Pero a mi no me haga mucho caso, que soy de los que al Punisher le gusta verlo en la tele y no disfrazado de Batman y a Superman ayudando a la gente no en plan amenaza alien.
    Esta pinicula es Owlman vs Ultraman, y se han lado con el titulo.

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  11. Articulazo, como se ha recalcado lo peor de la película es sin duda el empeño de Snyder de hacer a Superman un personaje sombrío y apático, ese Superman está bien para una historia ambientada en una realidad alternativa pero no para el universo cinematográfico oficial, lo mejor habría sido el Superman optimista, generoso y afable, el superheroe que el resto de superheroes y la Humanidad toma como ejemplo de conducta, el puñetero Hombre del Mañana. Al contrario de los que muchos puedan decir ese Superman no tiene por qué ser aburrido, el Superman de Byrne (el mejor en mi opinión) era así.

    Cuando menos se diga de ese Lex Luthor, mejor, en serio, ¿en que coño estaban pensando no sólo al ponerle pelo sino en hacerlo claramente más joven que Superman?

    Ben Affleck lo ha hecho bien como Batman, de hecho hizo bien su parte como Daredevil, da igual lo bien que hagas tu parte en una peli, si el resto hace aguas la culpa se la lleva el actor principal.

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  12. Me pasé gran parte de la peli esperando que en el futuro alguien haga un "fan edit" de 40 minutos que contenga 3 peleas y que termine con todos amigos y listo.

    Después le paso mi número de cuenta Sr Snyder para que me pague por la idea.


    Saludos hombre del pincel!

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  13. Estimado Señor Brocha:

    Para no querer usted poner mal la película ha abierto el cajón de la mierda de una patá mu fuerte.

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  14. Estoy tan, pero tan de acuerdo contigo, que me duele pensar que alguien haya sabido expresar todo mejor que yo cuando inténto explicar mi opinión de la película a la gente.
    Lo único que puedo añadir es que oír a Jesse con al voz de Ash Ketchum y haciendo espasmos cual Michael Cera, al que también dobla Adolfo Moreno en Scott Pilgrim, y que es mi referencia central para él, hizo que no parara de imaginarle haciendo de Lex Luthor... Y no sé si mejoraría o empeoraría la película.

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  15. Ya me olía a mi a chamusquina...normalmente sólo los vengadores o stallone me llevan al cine..este año he hecho una excepción con la nueva de Star Wars..pero me plantee ir a ver la de superman vs batman.Al final me decanté por no ir..esperaré a que salga y descargámela.Por lo que dices sólo valen la pena las escenas de acción y lo otro basura...muy buena entrada Tipo de la BROCHA.Que bueno lo del concept art!ja ja ja ja

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  16. No me llamaba mucho la atención. Ahora no me llama nada.

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  17. De lo malo, poco más que añadir, guión flojeras, giros absurdos y secundarios etereos.

    De lo bueno, para mi, un profano en el tema, los personajes principales están bien definidos, siendo la definición de Lex "estar como una chota".

    Las dos horas y media de película no se me hicieron largas y la sensación general que me deja es buena, aunque me hubiera gustado que en la pelea final Batman hubiera tenido algo más de presencia.

    Como nota curiosa que he recordado leyendo tu reseña, la similitud de finales con la película que no fué a ver Bruce de niño.

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  18. "Cuando tu primera foto oficial de Superman encaja mejor con la imagen que tiene el público de Batman, deberías plantearte si estás captando la versión más adecuada del personaje para tu película."

    Acabas de resumir mi principal problema con las pelis de DC en general y Snyder en concreto. Una entrada magnífica, por cierto.

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  19. No me ha parecido una mala película, quizás si un guión mediocre, que por cierto viene de un tipo que tiene en su casa un oscar. Estoy totalmente de acuerdo en todos los errores que pasa por alto la película. Sobre todo la escena final con la que resuelve el guionista la batalla entre super y batman. Pero si he decir, que desde que lex pide a batman que le traiga la cabeza de batman a cambio de la vida de su madre he disfrutado como un niño pequeño.Zack Snyder tendrá muchas carencias pero sabe dar espectáculo de calidad como pocos. De hecho, visualmente creo que es la película de super héroes más cuidada y estilizada que jamás he visto. Un saludo.

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  20. Un tipo con boina: Favor que me hace.

    kei: Pues gracias por pasarte por aquí a compartir la opinión de terceros.

    oVer: Es que yo quiero ir al cine a disfrutar, no voy buscando sangre.

    Tranzor: ¡Muchas gracias!

    jin jack: A mí me gusta mucho su Watchmen.

    Mixtli: Otra pregunta: ¿Por qué tiene que ser Superman el que ensarte a Juicio Final con la lanza de kryptonita si es precisamente al único al que le mata usarla?, ¿por qué no Wonder Woman? Ah, sí, que Snyder quería tener cinco minutos de la muerte de Superman. No se diga más.

    Anónimo: Pues bien por Spider-Man.

    Marcos Diez: También falta metraje para explicar cosas. A lo mejor la versión definitiva en Blu-ray tiene más sentido. O no.

    OLGERD VLADISLAV: Deberías ir a mirarte ese quiste con forma de máscara de Kylo Ren.

    Anonimatus: A mí me gusta la peli de Daredevil. Me hace gracia el histrionismo de Colin Farrell como Bullseye, ¿qué le voy a hacer?

    Bizarro: Yo prefiero un guión coherente, aunque luego haya menos acción.

    El sitio ese de las pelis: He valorado lo que me gusta y lo que no. Si rebosa la mierda, ¡ah!, no es mi problema.

    Miriam Escalada: No hay dolor. Y no digas Jesse, que para mí solo hay un Jesse: el tío Jesse.

    Alex Serfouhi: Descargar MAL. Este blog no lo aprueba.

    Juan Mendez: ¿Y no es mejor juzgar por uno mismo? ¿Eh? ¿EH?

    Makk: Batman hubiera podido tener más presencia en la pelea final, y así debería haber sido, de no ser por el "HERE COMES A NEW CHALLENGER" de Wonder Woman. Es lo que tiene querer ir a por la Liga de la Justicia sin haber preparado el terreno.

    Claudio Vosco: A los chavales de quince podrá fliparles, pero a la larga eso vale menos que la ilusión que se lleva un niño después de ver a Christopher Reeve sonriendo a cámara y transmitiendo VALORES (utilizar la visión de rayos X para ver las bragas de Lois Lane aparte).

    José Ramón Herrero: Estilo hay, pero fondo ninguno, y cuando uno busca un mínimo de coherencia y menos "pochez" se lleva un chasco.

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  21. Creo que llego un poco tarde para dar opinión pero bueno, diré que esta entretenida. Como bien indicas, quieren abarcar mucho para ir al grano y les sale un poco el tiro por la culata. Sin embargo, no me ha disgustado tanto como Man of Steel Aqui hay fallos de guion pero no tenemos tantos momentos bochornosos com el tornadicidio y el tema Superman ayuda a la humanidad o no esta algo mejor tratado. Lo mejor: el Batman de Ben Affleck con ecos del Regreso del señor oscuro. Mola y punto. También me ha gustado mucho Wonder Woman y Superman no me ha disgustado aunque este lejos del que todos recordábamos. Tiene fallos, como los que has mostrado y esa Lois Lane desubicada todo el rato. Y luego ese Lex Luthor con peluca que no convence nada en absoluto. En fin, no es perfecta. entretenida y menos mala de lo que esperaba. Pero vamos, si me tengo que quedar con alguna buena adaptación de superheroes, creo que le Daredevil de Netflix gana de momento.

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