18 de abril de 2013

Juego de Tronos: Alas negras, palabras negras

Por si no lo dedujisteis de mi artículo de más de dos mil palabras sobre el episodio anterior de Juego de Tronos, estoy entusiasmado con esta nueva temporada, tanto como cuando descubrí que un segundo Modulok había aparecido en mi caja de muñecos de los Masters del Universo por generación espontánea. No sé si diré lo mismo o, por el contrario, me sentiré tentado de bañarme con la tostadora cuando lleve escritas algunas entradas más sobre largos paseos por el campo, culebrones palaciegos y bichos que nunca veremos en la enciclopedia de animales de National Geographic; pero de momento, y esto es lo importante, la cosa marcha. Y no os preocupéis. Ni siquiera tengo tostadora y solo me baño cuando llueve.

En este segundo episodio, titulado Alas negras, palabras negras, no hay ni uno solo de los elementos fantásticos que tanto me gustaron de la premiere y los decorados, aunque superiores a los que se ven en la mayoría de series de televisión, son más pobres; pero, mirándolo por el lado bueno, los diálogos siguen siendo frescos, aparecen algunos personajes nuevos, regresan otros viejos y a Tyrion le hacen una limpieza de sable valyrio.

Veamos si todo eso compensa las carencias ya señaladas.


De camino al Muro


En una visión inducida probablemente por el consumo de setas venenosas o lenguas pica-pica, Bran Stark intenta ensartar con una flecha al cuervo de tres ojos que ve en sueños. Y tal vez os preguntéis: ¿Por qué matarlo ahora y no antes, cuando el ave mutante empezó a darle el coñazo? Yo estoy convencido de que Bran ha escuchado el último podcast de Vuelo 180 sobre supersticiones y ha descubierto que si te mira un cuervo, la mala suerte te persigue. Por lo tanto, ¿cómo no se va a preocupar sabiendo que le acosa el homólogo aviario de Ten Shin Han?

A lo mejor pensáis que como el chaval ya está paralítico y ni siquiera recibe prestaciones por discapacidad, no le puede pasar nada peor, pero ¿y si, por ejemplo, se queda calvo? Dudo que encontrase motivos para vivir sin su alucinante melena a lo Dee Dee Ramone.

Larga vida a la casa Stark, troncos.

Por suerte para el pajarraco, y a pesar de la presencia los fantaaasmas de sus hermanos Robb y Jon para apoyarle, a Bran le sale el tiro por la culata. El tiro, ¿lo pilláis? Porque dispara con un arco.

Lo sé, es un chiste pésimo. Quizá lo compense luego hablándoos de mi última experiencia en el cuarto de baño después de comer demasiado chile con carne. O mejor no.

Robb y Jon se burlan de Bran y, de pronto, oímos la voz de Sean Ben desde los cielos diciendo que si acaso ellos eran mejores cuando tenían diez años. Con diez años no sé, pero el actor que hace de Bran va camino de los catorce y la pubertad le ha alcanzado de pleno entre temporadas. ¡Ni de coña se podría hacer pasar por un crío de diez años! Y honestamente pensaba que los personajes en la serie simplemente eran mayores que en los libros para evitar contratar a niños actores tan insoportables como lo fue Jake Lloyd en La amenaza fantasma. Además, si se supone que aquí Margarina tiene solo diez años, debería arrepentirme de todas las perversiones que han pasado por mi cabeza cada vez que ha salido luciendo uno de sus modelitos súper escotados.

Paraolimpiadas en Poniente.

El niño rubio de Love actually, una película que no hubiera visto ni amenazado de atender a un debate sobre el medioambiente si no fuera por ese magnífico Bill Nighy en el papel de roquero desfasado, se le aparece a Bran en el sueño para decirle que no puede cazar al cuervo porque, ojo al dato, el cuervo es él mismo.

Qué profundo, tío. ¿Me pasas otra seta roja de esas, por favor?

El chaval se llama Jojen Reed y no solo puede aparecerse a la gente en sueños, algo que en mi caso sería por lo general bastante violento (mis sueños más normales incluyen a Optimus Prime pinchando discos de Daft Punk en una pista de baile llena de ornitorrincos), sino que después se cruza con Stark & Company en el camino y se ofrece a acompañarles hasta el Muro.

Durante el trayecto, en lugar de hablar sobre videojuegos, fútbol y filosofía alemana del siglo XVII como los chicos normales de su edad, Jojen discute con Bran acerca de sus habilidades "especiales" y le revela que ambos son wargs, esto es, personas con el don de introducirse en el cuerpo de los animales.

Con la mente, me refiero, no como los pastores manchegos en las frías noches de invierno.

Es como Freud, pero imberbe y sin cara constante de estar perdonándote la vida.

Jojen tiene una hermana mayor que le sirve de guardaespaldas, algo que, como la propia Osha observa, resulta bastante paradójico, porque, al fin y al cabo, si te escondes tras las faldas de tu hermana, es cuando realmente vas a necesitar que te protejan de una lluvia constante de collejas, capones, pellizcos, puntapiés, tobas y golpes varios en el colodrillo.

Por lo demás, la chica se llama Meera, y de momento, sabemos muy poco de ella; por lo que a mí respecta, podría ser la protagonista de Los juegos del hambre.

Las salvajes también deberían afeitarse.


De Harrenhal a Aguasdulces


¿Cuántos de vosotros recordabais que Robb se había casado al final de la segunda temporada? Yo no, desde luego, y ninguna falta le hacía. Incluso sus hombres de confianza creen que su matrimonio les costará la guerra. Es lo que yo digo siempre: si la mujer fuera buena, Dios tendría una. También lo decía un tipo francés, pero él está muerto y no creo que proteste porque le robe sus frases.

Recién instalado en Harrenhal, Robb recibe dos mensajes enviados respectivamente desde Invernalia y Aguasdulces. "¿Qué noticias desea conocer antes Vuesa Majestad, las malas o las muy malas?", le pregunta Lord Bolton. "Bien, empezaré por las malas: su abuelo, el padre de su madre, ha pasado a mejor vida y está criando malvas en Aguasdulces. El hombre chocheaba ya y había vivido mucho tiempo, así que tampoco vamos a perder el tiempo lamentándonos, ¿no? Por cierto, para abaratar costes, probablemente echen el cadáver al río". Me parece bien, los peces también tienen que comer.

"En cuanto a las noticias muy malas, el valor catastral de Invernalia ha caído en picado desde que los hombres del hierro quemaron la fortaleza hasta los cimientos. Por no mencionar que también masacraron a todos los inquilinos antes de huir. Qué malas personas, ¿no?".

¿Sobre A, sobre B o la caja sorpresa?

Robb comparte las malas nuevas con su madre y ambos parten inmediatamente hacia Aguasdulces para atender al funeral del viejo Tully, dejando a Lord Bolton a cargo de Harrenhal. Solo en Harrenhal. El tipo debería poner un cartel de Michael Jordan sobre un trenecito eléctrico para que su silueta se vea pasar por delante de las ventanas si no quiere que los Lannister piensen que la fortaleza está desprotegida.

Durante una pausa en el camino, Catelyn confiesa a su nuera que se siente responsable de todas las desdichas que han sufrido sus hijos, porque hace años deseó que Jon Nieve muriera y los siete dioses castigaron al bebé con la viruela; y cuando mamá Stark, arrepentida, pidió a esos mismos dioses que salvasen al niño, prometiéndoles a cambio que sería una buena madre para él, los dioses cumplieron su parte del trato, pero ella no, porque siguió castigando a Jon sin tele, poniéndole legumbres para comer y regalándole calcetines por Navidad; razón por la que ahora los siete dioses se están vengando... con intereses. ¡Y con razón! Menuda madrastra Disney está hecha la tía.

La escena, eso sí, es un gran vehículo para el lucimiento de Michelle Farley, y, en mi humilde opinión, es el único momento del episodio que destaca a nivel interpretativo. Bueno, lo es si descontamos a Peter Dinklage poniendo cara de gustirrinín cuando simula que Shae está "saludando por el micro".

Religión: haciendo sentir culpable a la humanidad desde el año 220.000 a.C.


En una localización desconocida


Theon Greyjoy despierta semidesnudo en lo que parece ser un balneario sin baños y maniatado a una cruz de San Andrés T-47 con porta-esquís, sistema de auto-lavado para las manchas de sangre más difíciles y fax-módem.

Unos hombres a los que no conocemos de nada interrogan a Theon sobre su asalto a Invernalia, y aunque el hombre del hierro canta como un jilguero, sus misteriosos captores no titubean a la hora de hacerle la manicura en plan Saw ni de apuntalarle los pinreles al suelo. Esto a lo que llaman karma.

¡Eh! ¿A qué hora se come aquí? Me suenan las tripas.

Después de una entretenida, aunque breve, sesión de S&M, un chaval se acerca a Theon y le dice que su hermana Yara le envía para ayudarle y que luego, si eso, se pasará para sacarle de la mazmorra. Ummm... Demasiado fácil, ¿no os parece? Apuesto mi colección de chapas del Tour de Francia de 1991 a que el chaval está conchabado con los inquisidores y que solo están jugando con sus esperanzas. Eso es lo que hacía yo cuando trabajaba para la mafia napolitana. Lo dejé porque era un trabajo repugnante. Comíamos demasiada pasta y estaba engordando.


De camino a Desembarco del Rey


Brienne de Tarth y Jaime Lannister siguen dónde los dejamos la temporada anterior, recorriendo senderos poco transitados para evitar encontrarse con los hombres de Robb y manteniendo su cómica dinámica de insultos y silencios. Jaime lanza una burla tras otra a costa de Brienne y cada una de ellas choca contra la faz impertérrita de la mujer sin provocar efecto alguno, deslizándose inertes hasta el suelo como el Coyote después de estrellarse contra una pared. Solo cuando Jaime empieza a mofarse de la homosexualidad del difunto Renly Baratheon, Brienne reacciona. Renly era muy majo.

Creo que ya lo he dicho antes, pero el contraste entre estos dos personajes me encanta y no me canso de sus inagotables tiras y aflojas. Él es un rufián que está de vuelta de todo, un infanticida y la peor clase de adúltero posible, pero confiado y hábil con la espada; y ella, un caballero que aún cree firmemente en los grandes ideales de su orden, pero que sostiene una terrible carga (vio asesinar a Renly delante de sus narices en el episodio 2x05, cómico "¡NOOOOOO!" mediante).

Brienne y Jaime son personajes complejos y estoy deseando ver cómo evolucionan juntos. Aun diría más: aunque poco probable dadas sus diferencias, espero que acaben liados.

Por el momento, ya se pelean a espadazo limpio, y ya conocéis el dicho: los que se pelean, se desean. O, según los casos, se rompen una costilla o dos, se dejan el cuerpo lleno de morados y ponen una denuncia en el juzgado.

Luchas como un granjero.

Yo soy cola, tú pegamento.

En relación con el duelo de Brienne y Jaime, he leído algunos comentarios de personas que tienen tal excedente de tiempo libre que no solo pueden leer un libro de 1.200 páginas, ver la serie y volver a repasar el libro para verificar su grado de similitud, sino también quejarse en foros de Internet de cada pequeña diferencia entre la novela y su adaptación televisiva; en este caso, de que en la serie Brienne derrota demasiado fácilmente a Jaime. ¡Ja! Y yo que creía que escribir en un blog y esculpir figuras de famosos con fusilli era perder el tiempo…

La verdad es que no sé hasta qué punto se parecerá esta temporada a la novela, y esos detalles me preocupan bastante menos que si, por ejemplo, el próximo álbum de Astérix será un cagarro; pero si nos atenemos a la serie, Jaime ha pasado un año encerrado en una prisión de mala muerte, sin baño individual ni bufé libre, y lleva caminando sin descanso varias semanas con unas botas cuyas suelas parecen queso gruyer, así que está muy lejos de encontrarse en su mejor momento. Si a eso le añadimos que durante la pelea lleva grilletes en las manos, no veo qué posibilidades tenía de derrotar a una de las luchadoras más míticas del Art of Fighting.

En cualquier caso, Jaime se pone del lado de Brienne cuando los hombres de Lord Bolton por fin les dan caza. ¿Qué será ahora de ellos? Nada bueno, imagino. Aquí nunca le pasa nada bueno a nadie.


En Desembarco del Rey


En los jardines de palacio, Margarina Tyrell invita a Sansa a conocer a su abuela, Lady Olenna, la Reina de las Espinas. El público anglosajón, sobre todo si peina canas y empieza a plantearse si usar pañales, debería recordar a Diana Rigg por su papel de Emma Peel en Los Vengadores. No, no estos Vengadores, sino los de la teleserie británica de los años sesenta, los que en la adaptación al cine de 1998 trataban de desbaratar los malévolos planes de un Sean Connery que se disfrazaba de oso de peluche gigante. Me acaban de entrar muchas ganas de ver esta película.

Lady Olenna quiere conocer la opinión de Sansa sobre Joffrey, ya que su nieta se va a casar con él, y con su peculiar forma de ser trae a la serie esa larga tradición de viejas alcahuetas que se remonta a la literatura medieval, no por lo que concierne a sus intenciones, que no van tanto por ahí, sino porque sus mejores armas son un gran conocimiento de la naturaleza humana y una lengua tan afilada como los cuchillos de la Teletienda. Además, me gusta que una mujer sepa que el queso se sirve cuando a uno le apetece que se sirva y no en un momento concreto.

-¿Y ese Joffrey Baratheon  qué tal es, querida?
-Depende. ¿Antes o después de que ordenase clavar la cabeza de mi padre en una pica?

Con independencia de lo que opine Sansa, nosotros sabemos muy bien que Joffrey es un sádico enfermo hijo de puta, y en este episodio lo demuestra como nunca antes lo había hecho. En primer lugar, le suelta a su madre que las mujeres inteligentes son las que hacen lo que se les dice, consiguiendo que todas las telespectadoras del mundo deseen arrancarle los ojos; en segundo lugar, en una escena que demuestra que Margarina no solo tiene mucha mano izquierda, sino que también domina la Técnica Secreta de Manipulación de la Casa Tyrell, el angelito admite que se había planteado castigar la homosexualidad con la pena de muerte, ganándose así el odio del colectivo con el que más se divierte uno saliendo de marcha; y por último, ante la sola perspectiva de ver a Margarina matando algo con una ballesta extra grande, el marqués de Sade junior se pone cachondo. ¿No es la definición misma de aborrecible?

A Jack Gleeson deberían darle un cómo sea que se llamen los premios de la televisión británica al mejor actor por conseguir que lo odiemos tanto. En serio, recordad la cara de niño bueno que tenía en Batman Begins y decidme que no sabe actuar. ¡Atreveos!

¿Quieres que salgamos juntos a quemar hormigas con una lupa?


Más allá del Muro


Jon Nieve acompaña a Julio César, Ygritte y Tormund Matagigantes (un sobrenombre genial cuando convives con gigantes, ya veis) hasta un montículo desde donde un tal Orell ejerce su labor como explorador, introduciéndose con sus poderes mutantes en la mente de un aguilucho para reconocer el Puño de los Primeros Hombres.

Y pensar que cuando yo empecé a ver la serie, traté de convencer a una compañera de que la viera a pesar de que no le gustaba el género de espada y brujería, porque estaba seguro de que apenas habría  elementos fantásticos. Menos mal que hizo lo mismo que el resto de mujeres a las que he dado una recomendación a lo largo de mi vida: no hacerme ni caso; de otro modo, probablemente hubiera acabado tan decepcionada como los que pensaban ir a la playa este fin de semana aprovechando la subida de temperatura y han visto que se nos viene una ola de aire frío encima. Os jodéis, yo tengo que trabajar.

Jon, como de costumbre, alucina en colores con el tal Orell e Ygritte se burla de su ignorancia. "¿Nunca has vito gigantes, Jon Nieve". "No". "¿Nunca has visto wargs, Jon Nieve?". "¡No!". Mira que es pesada.

Pues qué queréis que os diga, a mí me recuerda a Jack Torrance al final de El resplandor.

Mientras tanto, la Guardia de la Noche, que ha perdido el autobús, prosigue su penoso camino hacia el Muro con el medio de transporte más antiguo que existe: a pata.

Samwell Tarly, agotado de cargar con su propia obesidad mórbida, se derrumba sobre la nieve. Ni siquiera sus amigos consiguen que se incorpore, pero, por fortuna, el Lord Comandante de la Guardia siempre tiene unas palabras de ánimo para sus hombres. O palabras al menos:

"Te prohíbo morir".

Desde ya os digo que esta  podría convertirse en mi frase favorita de toda la serie. Jesucristo debería haber gritado eso mismo a Lázaro para que la Biblia fuese más digerible.

Te prohíbo tener cáncer.


De camino a Aguasdulces


Arya, Gendry y *sigh* Pastel Caliente andan medio extraviados por el bosque al norte de Harrenhal, extrañamente desencantado y sin casitas de chocolate, cuando se cruzan con la Hermandad sin Estandartes, un grupo de hombres libres que, según lo veo yo, vienen a ser la versión de George R. R. Martin de Robin Hood y sus alegres compañeros, esto es, una banda de hippies comunistas maricones y mugrientos.

La Hermandad está liderada por el carismático Thoros de Myr, que, bien mirado, tiene más de Jim Henson desaseado que de Robin de los Bosques, aunque quien más se luce en este encuentro es su compañero Anguy, que es un arquero cojonudo y, además, se las da de ingenioso. Por desgracia para él, los tipos que van de guays no me molan nada. Fijaos si no en Pablo Motos.

¿Todavía no han hecho un remake de Dentro del Laberinto ni de Cristal Oscuro? Entonces puedo volver a mi tumba tranquilo.

Thoros de Myr siente curiosidad por los "chiquillos" que han sido capaces de fugarse de Harrenhal y les invita a tomarse unas tapas en una taberna cercana. Después de echarse unas risas a costa de Arya, a la que Thoros desarma con una facilidad insultante en un brevísimo duelo de espadas que demuestra que no se puede aprender esgrima de nadie que se parezca a Agustín Jiménez, el trío de jóvenes decide marcharse; pero tienen la mala suerte de cruzarse con el más reciente prisionero de la Hermandad sin Estandartes: Sandor "el Perro" Clegane, que, como recordaréis, huyó de Desembarco del Rey en mitad de la batalla de Aguasnegras a causa de su pirofobia (miedo a que la gente se marche demasiado temprano de tu fiesta).

El Perro reconoce a Arya y cuando la delata delante de Thoros, el público aguanta la respiración y dice "oh-oh". O ni eso. Admito que no es tan emocionante.

La misma cara pongo yo cuando me pillan haciendo un "simpa".


Valoración


Aunque el diseño de producción no está al nivel de la premiere y no hay dragones, gigantes, ni tías en pelotas o amputaciones sanguinolentas con las que recrearse la vista, el episodio dista mucho de la mediocridad con la que comenzó la segunda temporada. Yo veo al menos tres puntos muy importantes a su favor: 1º) el plantel de actores ha recibido suficientes incorporaciones como para darle un aire de novedad al episodio, 2º) vuelven mis personajes favoritos y 3º) somos testigos de una entretenida pelea de espadas con insultos.

De acuerdo, no es lo más excitante que he visto esta semana, ni siquiera lo segundo más excitante, porque el domingo pasado estuve en el Retiro atento a cómo los patos del estanque comían migas de pan; pero para mí sigue siendo la mejor opción que hay en la televisión desde que terminó Spartacus. ¿Creéis que podría haber un Spartacus Rebirth? Yo espero que no.

10 comentarios

  1. Muy acertado amigo, y claro yo estoy tratando de ver la serie como algo nuevo y me ha costado un montón debido a los cambios bruscos que tiene la serie con respecto al libro.
    Pero solo estoy esperando un momento en la serie que es clave y depende de como sea el capitulo me volveré nazi con la serie. Espero que no.

    ResponderEliminar
  2. Stannis y Jon Nieve mueren en el quinto libro.

    ResponderEliminar
  3. Gran resumen como siempre...

    Brienne y Jaime son uno de los grandes motores del tercer libro, forman una pareja muy buena... y además sorprenden mucho al lector pues Jaime era un personaje muy en segundo plano -y maligno- hasta ese momento.

    Y sí, el actor que hace de Joffrey se sale el cabrón.

    pd: Me decepcionas haciendo figuras de fusilli .... parece mentira que no comprendas que el secreto de ese arte está en escoger la pasta adecuada para cada persona, no basta con hacer fusilli para todos.

    pd2: al spoiler de arriba... ´no le des mucha credibilidad

    ResponderEliminar
  4. Me haces desear ser madre.

    ResponderEliminar
  5. José Correa: No seas infeliz. El sobreproteccionismo de los fans es un mal que nadie debería padecer.

    Anónimo: Lo que importa es que tú te sientas realizado aportando información que nadie quiere leer. Al menos tu ortografía es impecable.

    eter: Estoy perfeccionando el arte con fusilli. Hoy día hay que especializarse para triunfar.

    Anónimo: ¿De nada?

    ResponderEliminar
  6. A palabras negras, oídos sordos.

    ResponderEliminar
  7. Lo mejor: un tío con sobrepeso diciéndole "cerdito" a otro tío con (más) sobrepeso. ¿Qué tienen contra los gordos en esta serie? ¿Acaso George R. Martin es una sílfide? ¿Es algún tipo de momento freudiano que no puedo entender? Sí, eso será
    Lo peor: Oh, venga han contratado a Emma Peel para un papelico por qué no han un esfuerzo y ya de paso le da otro a el señor Steed. Bueno, espera que voy a comprobar en la wiki si sigue vivo...Joder, qeu tiene 91 años...
    Lo cierto es que la serie se está poniendo muy bien y va cogiendo un tono y un ritmo que le faltaban en las dos primeras temporadas. Excelsior.

    ResponderEliminar
  8. Un tipo con boina: A palabras negras, oídos sucios. Conozca sus refranes, hombre.

    David: ¿Estás gordo?

    ResponderEliminar
  9. A mí de momento me está gustando un montón esta temporada! Es que me encanta esta serie!! Si sois fans os gustará este concurso que he visto en el twitter de Vips. Sólo hay que crearse una casa y un lema y conseguir RT mencionando #JuegoDeCasas y @VIPS http://www.vips.es/juegodecasas.pdf

    Arry

    ResponderEliminar
  10. Mixtli19847/5/13 10:13

    Debes sentirte orgulloso, entran trolls a soltar espoilers absurdos, quieren hacerte padre y entran empresas a hacer publicidad. Hay un community manager que es fan tuyo, o muy trabajador al menos.
    Estoy encantado con el devenir de la temporada, la mejor de todas, hay grandes aciertos, cambios muy convenientes respecto al libro. Han quitado mucha paja.
    PD: espero que haya una exposicion de las figuras de fusilli te supongo un talento similar al de Cosmo.

    ResponderEliminar

LEE ESTO ANTES DE COMENTAR: Al autor del blog le chifla recibir comentarios, pero todo tiene un límite. Con carácter general, los siguientes comentarios se eliminarán de la faz de la red: 1) los que no tengan un carajo que ver con la entrada, 2) los que falten el respeto sin ninguna gracia ni elegancia, y 3) los que puedan considerarse spam o se pasen de largos (en principio, los que superen 300 palabras, ya sea individualmente o de forma concatenada).