24 de abril de 2016

He-Man y los Masters del Universo: El Gran Símbolo de las Formas


Si os estáis preguntando qué necesidad hay de recapitular otro episodio de He-Man y los Masters del Universo, coged vuestros pomposos sombreros y vuestras levitas de paño fino, y largaos de aquí con viento fresco. Por el contrario, si os habéis emocionado al leer el título de la entrada, sed bienvenidos. Solo por eso ya me caéis bien. Nosotros, los aficionados de los Masters del Universo, tenemos que apoyarnos los unos a los otros, igual que harían los miembros de un grupo de alcohólicos anónimos, pero sin ningún tipo de reconocimiento social.

El episodio de hoy, el segundo de la primera temporada, no es tan delirante como otros que hemos comentado anteriormente, pero es que es difícil superar la historia de amor de dos cometas. Lo que sí os prometo es que es igualmente estúpido y divertido.

Haciendo honor a la verdad, lo cierto es que el episodio comienza de forma bastante interesante para tratarse de una serie infantil de la década que nos trajo producciones tan espantosas como Denver, el último dinosaurio o Potato Head Kids. Incluso tiene una migaja de misterio e intriga.

Además, por primera vez y sin que sirva de precedente, el plan de Skeletor tiene sentido. Al menos al principio. El problema de Skeletor es que no puede poner freno a su creatividad cuando se trata de hacer el mal y acaba complicando innecesariamente sus planes con clones robot diabólicos y juegos de bondage. No le querríamos tanto si fuera de otra manera.

¿He mencionado ya que He-Man lanza un pulpo gigante por encima de una montaña?


A las afueras de la ciudad de Eternos, donde es más fácil evitar o al menos reducir los daños a la propiedad pública, He-Man combate contra uno de los robots de Skeletor. Como era de esperar, el vil ingenio mecánico no representa mayor reto para nuestro héroe que una lata de Coca-Cola bailonga en un concurso de baile y, a pesar de su animación limitada, He-Man tarda segundos en convertirlo en chatarra de una pedrada. ¡He-Man, el campeón de harri-jasotzea!

Sin embargo, no hay tiempo para la autocomplacencia. Un enorme tentáculo colorado surge de un agujero en la tierra e intenta sorprender a nuestro héroe agarrándolo por la espalda. ¿Será este el comienzo del fetiche con tentáculos que la película Urotsukidoji llevaría al extremo años después? Por suerte, es difícil coger desprevenido a este adalid de las fuerzas del bien. He-Man tira con fuerza del tentáculo y arranca de las profundidades de la Tierra a la aberración lovecraftiana a la que pertenece la extremidad viscosa.

Descartando en el acto hacerse un pulpo a la gallega (porque sigue una dieta estricta de pollo a la plancha y batidos de proteínas), He-Man hace girar sus poderosos brazos y arroja al monstruo por encima de una montaña, más allá del horizonte.

-¡Vuelve a tu jardín bajo el mar, octópodo!

Man-At-Arms llega en el Attak Trak™ (la figura y el vehículo se venden por separado), y He-Man felicita a su amigo por su nuevo equipo de entrenamiento. Así que se trataba de eso. Ya me parecía a mí que esta escena era demasiado "emocionante" para ser auténtica. Y ahora que caigo, ¿será posible que He-Man esté siendo sarcástico? Le he visto sudar más haciendo la colada que enfrentándose a estas simulaciones de combate, y eso que lo único que tiene que lavar es su taparrabos.

El propio Man-At-Arms no está convencido de que el proyecto al que ha dedicado los últimos tres meses de su vida haya sido muy útil. Quizá debería haber destinado los fondos que le concedió la Corona a la construcción de un escudo antimisiles.

He-Man le resta importancia al asunto y dice que ahora debe darse prisa si no quiere que el príncipe Adam llegue tarde a cenar. Aviso para neófitos: Adam y He-Man son la misma persona. Si no veis la diferencia, os daré una pista: uno lleva panties fucisas que realzan sus piernas y el otro no.

Ese bigotón se merece más respeto del que recibe el hombre tras él.

En el salón de banquetes de palacio, Orko hace un número de magia para entretener a sus majestades, los reyes Randor y Marlena, que, como de costumbre, comparten mesa con Man-At-Arms y su hija Teela. Hubo un tiempo, durante la primera etapa de los minicómics, en el que contrataban bailarinas exóticas para amenizar estas veladas; pero los censores consideraron que He-Man y Skeletor cubrían sobradamente el cupo de ombligos al aire por episodio.

Adam entra al salón corriendo como si le persiguiera su terapeuta de reorientación sexual, con tan mala pata y falta absoluta de visión frontal que choca de frente con un soporte para antorchas que debería haber visto a quince metros de distancia.

-¡Mira, mamá, sin sombras!

El accidente distrae a Orko, lo que provoca que el huevo que estaba haciendo levitar caiga sobre la cabeza del pobre Cringer.

Si os suena haber visto esta misma tontería un millón de veces, es porque se trata de uno de los gags recurrentes de la serie. Supongo que para un niño de cinco años tiene mucha gracia. No lo he comprobado porque el último niño de cinco años que tuve en casa murió por inanición.

Man-At-Arms se ríe y aplaude. No se divertía tanto cuando le sucedió a él.

Un día Cringer estallará y encontrarán carne, ligamentos y jirones de ropa entre sus dientes.

Adam se sienta a la mesa y se disculpa por llegar tarde. Teela y Randor critican que siempre esté divirtiéndose y holgazaneando. "Esa conducta no es la que debe tener un futuro monarca", dice el rey. Supongo que tampoco debería vestir de rosa y fucsia, y fíjate tú cómo sale el chaval de casa. Esto no pasaba en tiempos del rey Miro, el mayor impulsor de la construcción de embalses de la historia de Eternia.

El conflicto que genera para cualquier héroe con doble identidad fingir que es un inútil y un zángano ablandabrevas para no levantar sospechas puede dar pie a tramas muy interesantes. Por desgracia, hasta donde yo recuerdo, la serie nunca llegó a profundizar en esta idea. En cambio, en los tebeos de Star Comics, el concepto se llevaría al extremo de crear una distopía gobernada por Skeletor en la que He-Man no existe. Añoro ese tebeo.

Ese es el plato para albóndigas peor diseñado de la historia.

Randor ordena que el espectáculo continúe, porque el riesgo de que su mujer le cuente cómo ha ido su día se incrementa a cada minuto que pasa sin estar entretenida. Ahora es cuando se arrepiente de no tener una tele en el comedor.

Orko traza un círculo con tiza en el suelo y echa dentro un puñado de "polvo demoníaco" para invocar a una criatura infausta. No bromeo. Eso es exactamente lo que ocurre. Hemos pasado de hacer malabares con huevos a invocar demonios. ¿Será la moraleja del episodio que quien juega con fuego acaba en la unidad de quemados intensivos conectado a un respirador artificial?

Dicho esto, es casi imposible que el hechizo le salga bien, porque, como apunta Man-At-Arms, lo más peligroso que Orko ha conseguido invocar es un conejo; pero ¿y si por la razón que sea el hechizo funciona, aparece una bestia demoníaca, atrapa a Teela, la desolla viva, le arranca la cabeza y se pone a sorber sus entrañas allí mismo como si fuera un fresisuis? ¡Podría pasar!

Además, viendo la mirada que pone Orko, diría que se está tomando muy en serio su trabajo. Muy, pero que muy en serio...

-Kanda... Es-trata... Ta-toon... Hazan...

Sin embargo, en lugar de una abominación demoníaca surgida de la noche más oscura, de la nada aparece una mujer de cabellos blancos y curvas de infarto, vestida con un escueto vestido verde y una capa roja. En la mano sostiene un báculo dorado parecido al símbolo egipcio de ankh, que representa la vida.

"Eso no es un demonio", dice Man-At-Arms inclinándose sobre la mesa en su mejor imitación del lobo de Tex Avery.

"Estoy de acuerdo contigo", añade Adam con una sonrisa de oreja a oreja.

¡Boom chicka wah wah!

La mujer ignora las atenciones masculinas y se presenta como Magestra, una maga viajera que desea divertirlos con sus "maravillosas ilusiones". Por suerte para Teela, a nadie le preocupa en lo más mínimo cómo se ha podido colar Magestra en el palacio; de lo contrario, su puesto como capitana de la guardia estaría vacante a la mañana siguiente. Supongo que la seguridad no es muy importante cuando vives bajo la amenaza constante de un tirano como Skeletor. Al fin y al cabo, es más probable que un retrasado mental se haga daño a sí mismo que a los demás.

"Bienvenida, Magestra", dice el rey Randor. "Estoy seguro de que todos queremos ver tus ilusiones". Seguro que no soy el único que piensa que cuando el rey dice "ilusiones", en realidad quiere decir "tetas".

La maga errante realiza un par de hechizos no más complicados que sacarse una ristra de pañuelos del bolsillo, y luego, para culminar el espectáculo, hace aparecer el Gabinete de las Maravillas. "Según todas las apariencias es una caja común y corriente", dice. "Pero por dentro...". Magestra no termina la frase y a Randor le pica la curiosidad. También le pican sus partes nobles. Porque tiene ladillas.

Magestra invita al monarca a entrar en el Gabinete de las Maravillas, que tiene el tamaño apropiado para que quepa en él el hombre promedio de Eternia, esto es, un culturista de metro noventa de estatura y cien kilos de peso con hombros como balones medicinales y brazos como vigas de acero.

"Aaah, muy bien", asiente Randor.

Naturalmente, a nadie le inquieta en absoluto lo que está pasando ni teme que la mujer a la que han conocido hace medio minuto se traiga algo entre manos. Pero ¿qué sucedería si la caja fuera un portal a la macabra dimensión de los cenobitas, albergase una horda de mapaches rabiosos invisibles, o simplemente apestase a naftalina? ¿Es que la seguridad del rey de Eternia no vale un pimiento?

Lástima que no fuera Adam el voluntario para poder hacer chistes sobre salir del armario.

Magestra invoca a los espíritus "del Más Allá y del Más Acá", porque a estas alturas es obvio que le importa un comino pitorrearse de sus anfitriones, y la caja se cierra con Randor dentro. Tras un segundo de tensión, la caja se abre y el rey se ha esfumado. ¡Santa desaparición, Batman!

A pesar de que el truco es más viejo que el arte de cagar sentado, la concurrencia se queda patidifusa y horrorizada. Teniendo en cuenta que la mayoría de los presentes ha visto a Skeletor y sus sicarios teletransportarse por arte de magia sin recurrir a ninguna caja maravillosa, es difícil entender por qué reaccionan así.

Antes de que nadie se plantee hacer algo más que mantener la boca abierta en un gesto de espanto, Magestra pide a su público que permanezca tranquilo y abre la caja de nuevo, mostrando al rey Randor sano y salvo. Los inversores de Burger King dormirán tranquilos sabiendo que no han perdido a su imagen corporativa.

El rey regresa a la mesa como si nada hubiera pasado y se lleva a la boca un muslo de pollo...¡rebozado hasta el hueso! Randor come con fruición y sus modales sorprenden a Marlena y parecen molestar a Magestra, que llama la atención al monarca. Esta es la primera pista de que algo no anda del todo bien (aparte de la animación tercermundista y los diálogos absurdos, quiero decir).

¿Estará Burger King planeando una alianza secreta con Kentucky Fried Chicken?

Nuestros temores se confirman cuando Randor invita a Magestra a quedarse en palacio y la acompaña personalmente a sus aposentos. Incluso suponiendo que esta conducta no fuera el indicio de un plan diabólico perpetrado por Skeletor y sus secuaces (¡spoiler!), al menos la reina Marlena debería escamarse al ver a su marido levantarse de la mesa para acompañar a una tía jamona hasta su dormitorio. Me gustaría ver la cara de la reina en este momento.

Orko, que teme que le levanten el puesto y anda con la mosca detrás de la oreja, se oculta para espiar a la pareja, y escucha a Magestra llamar tonto al rey y sermonearle por estar a punto de "echarlo todo a perder".

"No te preocupes, nadie sospechará de nosotros", le responde Randor.

Sí, a mí también me huele a chamusquina, Orko. O a sábanas sucias, lavanda y culpabilidad, ¡el olor de la infidelidad palaciega!

¿La corona es de cartón o hace MUCHO calor?

Magestra y el rey descienden a las mazmorras de palacio, que, según mi guía de la serie, fueron construidas por Konstruct-Or, heroico albañil con poderoso martillo y escasos conocimientos en materia de seguridad penitenciaria.

Haciendo uso de su varita mágica (porque animar un brazo levantando ligeramente un bastón es más fácil y barato que animar una mano tirando de una argolla), Magestra abre uno de los calabozos.

Dentro está el verdadero rey Randor, y como era de esperar, Magestra y el doble del rey son en realidad la malvada hechicera Evil-Lyn y Beast Man, el brutal siervo de Skeletor.

Esto explica porque al rey le cantaba el aliento a galletitas para perros.

Evil-Lyn informa al rey de que su báculo es el mítico Símbolo de las Formas, que encontraron rebuscando en un vertedero de vidrio conocido como el Mar de Cristal. Randor no da crédito a lo que oye hasta que la diosa diabólica usa la varita para convertirlo en una cabra, nombrándole oficialmente "rey de las cabras".

Para que los más pequeños de la casa no se pierdan en la complejidad de la trama, Evil-Lyn explica a Beast Man que, mientras mantenga la apariencia del rey Randor, Skeletor podrá reinar en Eternia por su conducto. Si pensáis que sería más fácil que Skeletor reinara directamente haciéndose pasar por Randor en lugar de dejar esta tarea en manos de un sicario que jamás ha destacado por su locuacidad, inteligencia o higiene corporal, eso significa que os guía la lógica y jamás podríais haber sido guionistas de esta serie. Yo tampoco me imagino a Beast Man tratando asuntos de estado, pero supongo que Skeletor desechó la idea de reemplazar a Randor porque le picaba mucho la barba. Así es como debe pensar cualquiera que quiera entender He-Man y los Masters del Universo.

Randor I, rey de las cabras. Su reinado fue próspero en topetazos, verticalidad y alimentación fitófaga.

Un ruido alerta a Evil-Lyn y, al volverse, ve a Orko tirado en el suelo. ¿Cómo puede haberse tropezado Orko si flota en el aire y lo único que hay a la vista son paredes de roca? La respuesta es muy sencilla: lo ponía en el guion.

En cualquier caso, Evil-Lyn no está dispuesta a que frustren sus planes, sobre todo después de que haya cancelado su cita con la manicura, y ordena a Beast Man que capture al pequeño mago.

El hombre-bestia se pega un cabezazo contra la pared, reduciendo su CI otros veinte puntos, y Orko huye escaleras arriba para advertir a Adam del complot. Por desgracia, antes de que consiga escapar, Evil-Lyn utiliza el Símbolo de las Formas y lo convierte en grillo. Esto estaría muy bien si Orko no pudiese hablar o se molestasen en atraparlo, pero puede hablar sin problemas y además lo dejan libre, así que lo único que ha conseguido la diosa diabólica es que su delator sea mucho más difícil de encontrar. Bravo.

Qué cosa más fea. Traedme un zapato.

En la sala de conferencias de palacio, Evil-Lyn y Beast Man llaman a Skeletor vía Skype mágico para ponerle al tanto de lo sucedido. Me debato acerca de qué es lo más estúpido de esta escena, si que Evil-Lyn y Beast Man prescindan de ir de incógnito, o que elijan hablar con Skeletor en la sala de conferencias en lugar de buscar un lugar apartado y discreto, o que Skeletor se aparezca ante ellos en forma de gigantesca cabeza flotante para que cualquiera que no sea ciego pueda verlo.

Al menos la escena sirve para revelarnos la segunda fase del diabólico plan. Beast Man, bajo la apariencia del rey Randor, ordenará al ejército que marche hacia Grayskull, donde Evil-Lyn entregará el Símbolo de las Formas a Skeletor para que este derrote a las tropas "de un soplido", transformando a los aguerridos soldados de Eternos en cagarrutas, políticos o lo más inútil que se os ocurra.

Orgulloso de su plan, Skeletor se ríe a mandíbula batiente.

¿El gran y poderoso Oz?

Poco después, Magestra y el falso Randor consultan un plano del Castillo de Grayskull. Solo que en lugar de "Grayskull" pone "Greyskull", una errata que salta a la vista para cualquier seguidor de la serie con 1) exceso de tiempo libre, 2) fijación por los detalles insignificantes y 3) una obsesión malsana por estos dibujos animados.

Por otro lado, el plano tampoco es un plano. Más bien parece la clase de dibujo que haría un niño de cinco años en el reverso de un mantel de papel.

En definitiva, este momento dice mucho de la calidad de esta serie y de sus fans. Hay que querernos como somos.

Greiscol.

Adam y Man-At-Arms entran en la sala con esos andares de culturista chulo-playa característicos de la serie y preguntan al falso rey por qué les ha llamado a estas horas. Sí, eso, ¿quién se ha creído que es? Por su culpa van a perderse el episodio de Queer As Folk en el que Justin tiene que escoger entre Brian y Ethan.

Beast Man dice que mañana van a conquistar Grayskull y anexionarlo al reino. La reina siempre ha querido tener una casita de verano en el campo y ya está bien de que la Hechicera no pague impuestos.

La noticia deja a Adam y Man-At-Arms estupefactos, anonadados y boquiabiertos. Este sería el momento en el que cualquier persona con dos dedos de frente se plantearía si Magestra no tendrá algo que ver con el repentino cambio de actitud del monarca, sobre todo porque la maga le está pasando la mano por encima del hombro y lo primero que el falso rey menciona es que ha estado hablando con ella del castillo; pero nuestros héroes no tienen dos dedos de frente y necesitarían una valla publicitaria luminosa para darse cuenta del tinglado.

"¿A qué se debe este repentino interés por Grayskull? Estoy seguro de que hay cosas más importantes", protesta Adam.

"Miren quién habla de cosas importantes, tú, el que siempre tiene pereza", replica el falso rey Randor.

Su contestación deja a Adam hundido. Para tratarse de la misma persona que se comió su test de aptitud el día que hizo las pruebas de selección para guerreros diabólicos del Castillo de la Serpiente, Beast Man está demostrando tener una capacidad asombrosa para psicoanalizar a sus enemigos.

Randor I el Conquistador. En más de un sentido.

Como el príncipe Adam puede suponer una amenaza si sus sospechas le llevan a investigar lo evidente, Evil-Lyn decide deshacerse de él esta misma noche. Para recalcar su ultimátum no advertido, suenan unas notas dramáticas. Ahora sí que me los estoy tomando en serio.

Sin embargo, es obvio que Evil-Lyn sobrestima al príncipe, porque, en la escena inmediatamente siguiente, Adam ya está durmiendo a pierna suelta sin preocuparse en lo más mínimo por la inminente invasión de Grayskull ni por lo que piense su padre de él.

Adam se despierta sobresaltado cuando oye abrirse la puerta del dormitorio. Se trata de Cringer, que tiene miedo de dormir fuera.

"Puedes entrar, gato viejo, me caerá bien tu compañía".

¡Un momento, Adam! ¿Y si ese no fuera Cringer?

Nah, sí que lo es. Los villanos no son tan ingeniosos.

Cada mañana, Cringer se tumba encima de la cara de Adam hasta que este se levanta para darle de comer.

Apenas ha vuelto a dormirse, Adam recibe la visita de Orko, aún convertido en grillo.

Después de que su pequeño amigo le ponga al día, Adam se convierte en He-Man, pero no sin antes vestirse con su ropa de diario. No es que el príncipe no pueda convertirse en He-Man yendo en pijama, pero es que para entender la serie, tenéis que pensar en términos de costes de producción. Si Adam invocase el poder de Grayskull en pijama, habría que dibujarlo y animarlo de nuevas. De la otra forma, Filmation solo tenía que reutilizar la animación de la introducción de la serie. A esto sí que le llamo yo plan ahorro.

-Estoy poniendo huevos en la palma de tu mano. Cri-cri.

Según se transforma en He-Man, Evil-Lyn y Beast Man entran en el dormitorio. Con una rapidez de reflejos incomparable, nuestro héroe pone una excusa para explicar su presencia en la habitación del príncipe.

"Evil-Lyn y el Hombre Bestia", dice. "Entonces eran ciertos los temores de Adam".

¡Muy bien, He-Man, tu heterosexualidad está a salvo! Ahora ya puedes relejarte y seguir trabajando en ese bronceado uniforme.

Mientras Battle Cat mantiene a raya a Beast Man con un rugido más barato que animar cualquier otra clase de interacción entre ambos, He-Man se enfrenta a Evil-Lyn. Me alegra ver que el campeón de Eternia cree en la igualdad de sexos y desprecia la discriminación positiva. Odio a los héroes masculinos que se niegan a pelear con una mujer.

Evil-Lyn descubre que el Símbolo de las Formas no sirve de nada contra su adversario, porque la Espada del Poder repele cualquier hechizo. También evita que a He-Man lo confundan con Mr. Perfect, el luchador de la WWE.

-¿Os importa? Es una fiesta privada.

El alboroto atrae la atención de Teela y de Man-At-Arms, que estaban haciendo la ronda nocturna por los pasillos de palacio. Si la propia capitana de la guardia y el maestro de armas tienen que ocuparse de las labores de vigilancia más rutinarias, empiezo a entender por qué a Skeletor y sus secuaces nunca les cuesta colarse en palacio.

Padre e hija corren hasta el dormitorio de Adam, y Evil-Lyn aprovecha la ocasión para transformar a Teela en rana. Si el hechizo solo se rompe con el beso de un príncipe, Teela tendrá que acostumbrarse a una dieta rica en moscas y libélulas.

-No sé por qué, pero siento el impulso de cruzar la carretera. Croac.

Al ver a Teela convertida en un batracio, He-Man pone la cara más aterradora y grotesca que podáis imaginaros.

Nunca vais a estar del todo preparados para ver esta imagen, así que no suavizaré el golpe.

¡Dios mío! Parece que esté sufriendo un aneurisma.

Evil-Lyn amenaza con dejar a Teela convertida en rana para siempre, y He-Man se rinde sin pensárselo dos veces. De lo contrario, esto es, de habérselo pensado dos veces, quizá habría noqueado a Evil-Lyn y luego le habría pedido a la Hechicera que rompiese el hechizo. Como no es así, tendremos que aguantar ocho minutos más de estulticias bárbaras.

Demostrando que el Símbolo de las Formas sirve tanto para un roto como para un descosido cuando el guion lo requiere, Evil-Lyn lo utiliza para mostrar a He-Man una imagen del rey Randor y Orko encerrados en el calabozo. ¿Se puede saber en qué momento ha capturado Evil-Lyn a Orko? ¡Si hace solo un minuto estaba hablando con Adam y no ha pasado nada entre medias!

He-Man vuelve a poner su cara de lunático furibundo, y Evil-Lyn lo convierte en una estatua dorada. Será un regalo perfecto para Skeletor, que siempre ha demostrado un gusto muy refinado en cuanto a la decoración del Castillo de la Serpiente. A ver si os pensáis que esos tronos y mesas de huesos se eligen solos.

Sin duda quedará divina en el recibidor.

Mientras tanto, a las puertas de Grayskull, Skeletor, que confía tanto en sus sicarios como en las cremas hidratantes, ejecuta un plan alternativo para tomar el castillo. ¿Os acordáis de Faker, el robot diabólico? Pues aquí lo tenemos de nuevo. Es cierto que este Faker no es azul ni viste igual que Skeletor, y ni siquiera está claro si es un robot o un clon, pero os aseguro que es él, en su primera y última aparición en la serie de Filmation.

Merece la pena destacar que Skeletor fabrica a Faker de la nada. Chasquea los dedos y, ¡BAM!, ahí está. Si tenemos en cuenta que Faker es tan fuerte como He-Man, no entiendo por qué Skeletor no crea todo un ejército de impostores en lugar de depender de esos estúpidos Crash Dummies con forma de batidora a los que suele recurrir. En el peor de los casos, si ni por esas consiguiese conquistar Eternia, al menos tendría el personal necesario para producir su propio espectáculo de fantasía gay y hacerse de oro.

-¡Las Vegas, allá vamos!

Skeletor, muy dado a los soliloquios, explica que pretende utilizar a Faker para conseguir que la Hechicera abandone los muros de Grayskull, donde será vulnerable a sus perversos hechizos. Es un plan perfecto, excepto por un pequeño, minúsculo, diminuto y casi imperceptible detalle... ¡LOS OJOS DE FAKER BRILLAN COMO #!$% LINTERNAS!

"En esta luz tan tenue nunca lo reconocerán", dice Skeletor, que no ve que Faker es tan discreto como un convoy de camiones con los faros encendidos en mitad de la noche.

Faker pide a la Hechicera que baje del Castillo, y ella le hace caso porque no hay nada menos sospechoso que un He-Man de ojos relumbrantes que se asoma entre las rocas. Ni siquiera descartaría que desde la ventana pueda ver a Skeletor conteniendo la risa.

Y de aquí la frase "Tus ojos son dos luceros".

Evil-Lyn, que había permanecido "oculta" hasta ese momento junto a sus prisioneros (subida a un arco de piedra, con la capa al viento y una tormenta arremolinada su alrededor, porque es la reina de la discreción), convierte a la Hechicera en un árbol reseco del cuello para abajo.

"Muy bien, Evil-Lyn", la felicita Skeletor. "Por supuesto que yo solo podría haberme encargado de ella, pero de esta manera es más cómodo".

Podéis decir lo que queráis de su megalomanía y de sus fracasos constantes, pero tenéis que reconocer que Skeletor es hilarante.

Esos troncos nudosos y grises que tiene por piernas no la favorecen en absoluto.

Evil-Lyn advierte a Skeletor que Man-At-Arms no tardará en llegar a la cabeza del ejército, pero al Señor de las Fuerzas del Mal no le preocupan esas minucias ahora que posee el Símbolo de las Formas y tiene acceso a los secretos del Castillo de Grayskull. ¡Sí, por fin podrá averiguar cómo prepara la Hechicera la perdiz escabechada!

A pesar de haberse convertido en un icono dorado de la gaycidad, He-Man no pierde la esperanza y se comunica telepáticamente con la Hechicera, dándole ánimos para que rompa el hechizo de Evil-Lyn.

"Por el bien de todos debes intentarlo", le dice. Ah, ¿por el bien de todos?, eso lo cambia todo. Haberlo dicho antes.

La Hechicera suda la gota gorda, pero consigue liberarse del encantamiento. Derrengada, la guardiana de los secretos culinarios de Grayskull cae espatarrada al suelo, pero un gesto de su mano es suficiente para liberar a He-Man de su prisión de oro.

-Sé que puedes leerme el pensamiento, Hechicera. Miau, miau, miau, miau, miau...

En un choque esperado, pero no por ello menos excitante, He-Man se enfrenta a Faker, que le iguala en fuerza, destreza y bronceado. Temiéndose lo peor, Evil-Lyn sugiere a Skeletor que se deje de sandeces y utilice el Símbolo de las Formas, que ya ha demostrado lo eficaz que puede llegar a ser; pero Skeletor no estaría en sus cabales si desperdiciara la ocasión de ver a dos hombretones recios y semidesnudos, con cuerpos que parecen esculpidos en mármol, peleando cuerpo a cuerpo.

El combate termina cuando Faker se abalanza sobre He-Man a la carrera sin reparar en que nuestro héroe es lo único que se interpone entre él y una caída interminable. He-Man esquiva al robot diabólico en el último segundo y lo ve caer por el precipicio como un vulgar Wile E. Coyote.

Skeletor promete bajar a recogerlo, pero está mintiendo. He repasado la lista de episodios y os puedo confirmar que jamás volveremos a verlo en lo que queda de serie. Además, todo el mundo sabe que no se puede derrotar a He-Man con una técnica que ya ha presenciado. ¿O eso eran los Caballeros del Zodíaco?

Yikes!

Incapaz de darse por vencido, Skeletor utiliza el Símbolo de las Formas para encadenar a He-Man al suelo, lo que probablemente consiga detener al hombre más poderoso del universo durante los próximos treinta segundos.

En ese momento, Man-At-Arms y sus soldados sin pantalones llegan a Grayskull montados en sus carros voladores de asalto y abren fuego contra los villanos, errando todos y cada uno de los disparos pese a que ninguno de sus blancos se mueve ni un milímetro.

Skeletor derriba a Man-At-Arms con el Símbolo de las Formas (¿qué no hará esta varita mágica?) y se mofa de él: "¡Te deseo una buena caída, Duncan!". No siempre se puede ser ingenioso, ni siquiera cuando eres Skeletor. El pobre trabaja bajo tanta presión...

La oportuna intervención de la Hechicera salva a Man-At-Arms de pegarse el costalazo padre, pero su ayuda no pasa desapercibida para Skeletor, que se acerca a la Hechicera agitando furiosamente los brazos.

-¡Cáchili móchilis!

Al ver que la Hechicera está en peligro, He-Man destroza las cadenas que le mantenían lejos de la acción y placa a Skeletor, arrebatándole su arma secreta.

"Lo siento, Skeletor, la única forma de romper tu diabólico hechizo es ¡así!".

Y dicho esto, He-Man parte el Símbolo de las Formas por la mitad. Al instante, el rey Randor, Teela y Orko recuperan su verdadero aspecto. Suerte que He-Man hizo un cursillo acelerado de artefactos mágicos, porque con la poca información que teníamos sobre el funcionamiento del Símbolo de las Formas, igual se quedaban transformados en bichos de por vida.

Evil-Lyn recoge la mitad superior del bastón, convencida de que aún tiene poder suficiente para inclinar la balanza a su favor; pero lo único que consigue es convertirse en una repulsiva culebra con alas de murciélago.

"Eso te enseñará a no jugar con la magia", dice He-Man, el hombre cuyo poder está basado completamente en la magia.

Skeletor jura que cuando Faker se recupere de su caída a un abismo sin fondo, volverá para vengarse. Y luego desaparece. Nadie mueve un dedo por detenerlo, porque animar esa escena hubiera supuesto un gasto adicional de 100 dólares.

-¡Recibiréis una carta de Lehtrad-Or, mi abogado!

De vuelta a palacio, Teela comenta que es extraño que He-Man siempre esté cuando lo necesitan. ¿Y no es más extraño todavía que Adam nunca esté cuando lo necesitan?

"Ojalá que alguna vez pueda conocerlo. Me gustaría darle las gracias por ayudarnos", dice el príncipe para disimular. En serio, ¿cuántos Masters del Universo hacen falta para atar cabos?

La moraleja del episodio es que no se debe confiar en los extraños, ni siquiera cuando son tías macizas con aspecto exótico y minifalda. Como dice Orko: "Nunca acepten cosas de un extraño, ni siquiera hablen con él. Y no importa lo que les diga, jamás se les ocurra subir a su auto. Cosas terribles les han pasado a los niños que lo han hecho".

Ya habéis oído, niños, no habléis con extraños, sobre todo si tienen esta cara:


Lista de episodios: |1| |2| |3| |4| |5|

13 comentarios

  1. Cristiano Ronaldo se pasaba las tardes viendo esta serie. Suuuuuuu

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  2. Yo pensaba que luego ya saldría Faker azul, Este capítulo lo tengo xro no se si en cinta oficial o grabado de la tv

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  3. Entre todos los poderes del Símbolo de las Formas creo que el más potente es el que hace que Adam se comporte como un hombre heterosexual ante la visión de una tía buena.

    Me pregunto si Burguer King le paga a Mattel los derechos de explotación de imagen de Radnor.

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  4. XD adoro tus recopilaciones de capítulos de los masters

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  5. "Skeletor promete bajar a recogerlo, pero está mintiendo. He repasado la lista de episodios y os puedo confirmar que volveremos a verlo en lo que queda de serie."

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  6. OLGERD VLADISLAV26/4/16 00:15

    LOL! Muy bueno.
    Lo que me llama la atención de Filmation es que habiendo hecho una película de Flash Gordón y una serie de TV del rubiales espacial (reciclando animaciones al más puro estilo Hanna-Barbera) bastante potables, sus guiones para los Masters fuesen tan limitadillos.
    Y eso que aquí el plan como usted dice, tiene hasta lógica al principio.
    Pero teniendo en cuenta el nivel maribel de los superamigos de DC y Hanna Barbera o los GI-JOE, supongo que sería el estandar de series infantiles en la época.

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  7. Supongo que empezarás de nuevo con los análisis de Juego de Tronos. Si pudieras publicarlo antes de que se emita el siguiente sería un buen punto (jueves o sábado) que el año pasado perdiste el compás e ibas 2 o 3 episodios retrasado y perdía interés.
    Gran blog Brocha!
    Respecto a la entrada por ahora sólo me he leído los pies de foto, grandes gags de humor, un clásico de este blog.
    Un abrazo!

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  8. Álvaro Josué de Fernández-Bermejo Fernández: Tienes un nombre más largo que un día sin pan. Te llamará Josué.

    Vladek: Creo que el episodio está en alguno de los VHS con doblaje español de España, pero no pondría la mano en el fuego.

    Anonimatus: Adam es más vaguete que gay, la verdad. Son esos músculos los que hacen que sus poses parezcan un tanto afeminadas. Aunque tampoco tendría nada de malo.

    Forcel7: Esto está muy bien. Algo hay que adorar y este es un buen becerro de oro.

    makk: Visto. Gracias.

    OLGERD VLADISLAV: La mitología que rodea los Masters del Universo es muy rica en detalles, pero, por desgracia, lo único bueno con guión que se ha hecho con ella son un puñado de cómics. Aun así, mi debilidad por la franquicia es evidente.

    Andrs: Me gustaría ser la clase de genio que escribe esta clase de entradas en un par de horas, pero, je, je, no es el caso. Si escribo recapitulaciones de Juego de Tronos, me llevarán su tiempo. Mientras esperas, puedes leerte el resto de esta misma entrada.

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    1. Creía haber leído en otra entrada que las escribían mono entrenados pero visto que no, ya me parecía, esperaré encantado o leeré lo que publiques, es todo bueno.
      Grande Brocha!

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  9. muy buena entrada, como todas las que hace usted señor tipo de la brocha , ojala y pueda hacer mas de los transformers y de mas caricaturas antiguas como los superamigos , y tal vez algo sobre mexico :) ,¡¡¡ saludos desde mexico!!!

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  10. ... sólo quiero decir que alguien en mi universidad escribió en algún momento "POR EL PODER DE GRAYSKULL" en una pared. Quiero conocer a esa persona ya. También había un "BUAAAAAAARNS" en una de las salas de estudio, pero no viene al caso.

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  11. Estimado Tipo de la brocha, ¿dudas del nivel del programa solo porque el plano dice Greyskull, cuando el plano en si mismo es un puto dibujo de la fachada del castillo que parece hecho por un tipo ciego y retard, con una puta línea punteada alrededor? No me jodas tío...

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  12. ¿Crees que TODOS los episodios de la serie son igualmente estúpidos? ¿No salvarías de la quema al menos "El Regalo del Dragón" o "El Problema del Poder"? A mi me sorprendieron cuando los revisé. Saludos y gracias.

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