22 de octubre de 2019

Capitán América #306: ¡La invocación!

En el número anterior de Capitán América...

El héroe de la barras y estrellas viajó hasta Londres sin una buena razón y acabó peleándose con su homólogo inglés, el Capitán Britania.

Después de hacer turismo a modo de saco de boxeo por algunas de las construcciones más representativas de la capital europea, el Capitán América cayó derrotado, completamente K.O. Los estadounidenses no sufrían un descalabro como este a mano de los ingleses desde la batalla de Fort Washington en 1776.

El Capi despertó en una mazmorra compartiendo celda con un tipo inconsciente y semidesnudo que resultó ser Brian Braddock, el verdadero Capitán Britania.

Allí el enemigo con el que se había zurrado de lo lindo le reveló su verdadera identidad: ¡Modred el Místico! ¿Su objetivo? Atraer al mago Merlín hasta el plano terrenal para enfrentarse a él. Se ve que no estrenaban nada bueno en el cine esa semana y no tenía nada mejor que hacer.

El número empieza en plena acción, con Modred utilizando sus poderes sobrenaturales (amplificados por la armadura del Capitán Britania) para provocar el caos y la destrucción en Londres.

¿Así pretende llamar la atención de Merlín? ¿No sería más sencillo escribirle una carta o llamarle por teléfono?

Una de las torres del Puente de la Torre de Londres se derrumba y los londinenses huyen aterrados por las calles.

Por otro lado, ¿quién entiende a los magos oscuros resentidos?

Modred divaga y su mente retrocede a la época en que se negó a convertirse en aprendiz de Merlín. No queda muy claro por qué rechazó la oferta de estudiar con el mago más famoso de todos los tiempos, pero mi hipótesis es que la beca que le ofrecía no le daba ni para pagarse una cama de heno. El caso es que Modred optó por ser autodidacta y estudió por su cuenta y riesgo el libro del Darkhold, ¡la biblia de las artes oscuras!, que flotaba en el aire y venía con un marcapáginas hecho con piel humana de regalo.

El poder del Darkhold fue tan abrumador, o la lectura tan soporífera, que el Místico tuvo que echarse una siesta de catorce siglos para recuperarse. Al despertar, se había convertido en un títere del archidemonio Chthon, autor del Darkhold y también de la serie de novelas eróticas Los caballeros de la Mesa Cachonda.

Los Vengadores habían visto El exorcista y expulsaron al demonio de su cuerpo, pero el alma de Modred quedó corrompida para siempre por la oscuridad.

Y Merlín tiene la culpa de esto porque... ¿patata?

Hecha esta breve retrospectiva, debo decir que, aunque el nombre de Modred está claramente inspirado en el de Mordred (el personaje del ciclo artúrico que nació fruto de la incestuosa relación entre el rey Arturo y su medio hermana Morgana, y que acabó convirtiendo a su padre en un pincho moruno durante la batalla de Camlann), ahí parece acabar toda similitud entre los personajes, más allá de compartir contexto histórico.

Y no es que está información sea relevante en este momento, pero me apasiona la mitología celta y así os mantengo entretenidos mientras el Místico destruye el Big Ben, la estación de metro de Regent's Park y Harrods

La devastación provocada en el exterior hace temblar los cimientos de la mazmorra en la que el Capitán América y el Capitán Britania están atrapados.

Britania comienza a despertarse y no parece sorprendido de hacerlo en calconzillos y encadenado a la pared. Debe de tener una vida sexual muy interesante. Para ser inglés, digo.

El Capi, que lleva media hora intentando liberarse de sus grilletes y no conoce el significado de la palabra "rendirse" (ni de la palabra "saragüete", pero yo tampoco hasta que la busqué en el diccionario), aprovecha la repentina inestabilidad de la estructura para hacer un último esfuerzo y sacar de la pared el enorme bloque de piedra al que están enganchadas las cadenas que lo retienen.

Fenomenal, ahora solo tiene que cargar con este pedrusco de media tonelada hasta la salida, atizar con él a Modred y volver a casa.

El truco está en tener piernas de supersoldado.

En el espacio entre viñetas, el Capi empuja la piedra hasta su colega inglés y le pide ayuda para elevarla por encima de sus cabezas.

Incluso con su fuerza moderadamente sobrehumana, el Capi tiene que emplearse a fondo para levantar el pesado bloque del suelo, mientras que Braddock, menos fuerte que su compañero americano, se limita a servirle de apoyo y posar para un anuncio imaginario de calzoncillos.

"¡Suéltala!", exclama el Capi cuando el bloque está sobre sus cabezas.

¡THRAK-AMM! ¡La piedra cae y se rompe en pedazos!

No creo que eso sea lo que razonablemente debería haber ocurrido con un bloque compacto de roca caliza al caer a plomo sobre un suelo cubierto de heno, pero las leyes de la física están tomándose un descanso desde el número anterior, así que no voy a ponerme quisquilloso.

Las viñetas superiores reflejan cómo veo yo las salas de musculación de los gimnasios. Pero mucho menos gays.

El Capi ayuda a Britania a romper sus cadenas, y los dos huyen de la mazmorra mientras el techo se viene abajo y las paredes se desploman a su alrededor. Pero antes de salir, el americano recupera su icónico escudo. ¿Creíais que se había olvidado de él? Yo desde luego que sí.

En el exterior, sin embargo, la cosa pinta fatal. Londres es un infierno de fuego y ruinas. ¿Habéis visto la nueva adapación de La guerra de los mundos de la BBC? Pues igual, pero con menos color rojo. Y la comida sigue siendo igual de mala que siempre. ¿Fish and chips? ¿Qué clase de país presumiría de una porquería como esa?

El Capitán América intenta razonar con Modred, pero la vía del diálogo no disuade al malvado maestro de las artes oscuras. ¿Quién iba a decir que un tipo desprovisto de alma, que pasó catorce siglos poseído por un archidemonio y que acaba de destruir medio Londres no estaría abierto a discutir el curso de sus acciones? Con lo majo y razonable que parecía mientras disparaba rayos de energía arcana contra edificios y monumentos históricos, alzando su voz rencorosa por encima de los gritos de miles de londinenses aterrorizados...

Las onomatopeyas lo dan todo en estos cómics.

A la vista de que no pueden ganar esta batalla, Braddock se ofrece a invocar a Merlín a cambio de que Modred cese en su empeño de convertir Londres en un solar. Pero, para hacerlo, necesita que el brujo le devuelva su armadura.

Modred no es tonto y anda con la mosca detrás de la oreja, pero acepta el trato porque no parece que Merlín vaya a contestar a sus llamadas. Además, si se la dan con queso, mata a los dos capitanes por pillos y punto.

Braddock, de nuevo uniformado, pronuncia las antiguas palabras, "palabras que pocos hombres han tenido el honor de conocer... y menos aún de oír. Son palabras que han perdido su significado con los años, excepto para un ser que lleva físicamente muerto más de mil años".

Todo eso está fenomenal, de verdad que sí; pero, por desgracia, el número al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento.

El Capitán Britania se pone colorado. Jura que es la primera vez que le pasa.

Un gatillazo lo tiene cualquiera, incluso los frikis que se disfrazan de bandera nacional.

Modred, creyendo que le han tomado el pelo, vuela rabioso hasta la Torre de Londres.

Britania engancha al Capi por el sobaco y salen volando tras el brujo. Ambos temen lo peor: que alguien les haga una foto y acaben copando las portadas de la prensa rosa. ¿Es esta la pareja internacional más caliente del momento?

O quizá su temor es otro. Pero dudo que nuestros héroes se imaginasen que Modred utilizaría sus poderes infernales para reanimar a los muertos que yacen tras los muros de la Torre de Londres.

"¡No! ¡No es tan poderoso! ¡No puede...!", se niega a creer el Capitán América.

"Parece que sí", replica Britania.

Docenas de esqueletos de ropas podridas y armas herrumbrosas, cadáveres reanimados de hombres que fueron torturados y ejecutados en este lugar, se alzan de sus tumbas para acabar con los abanderados, obedeciendo ciegamente la voluntad de su amo.

Welcome to the Halloween season, bitches!

Quebranto en el camposanto.

Según la página web www.capitalpunishmentuk.org, 122 personas fueron ejecutadas en la Torre de Londres entre 1388 y 1780, a las que hay que sumar otras once ejecuciones por espionaje durante la primera mitad del siglo XX.

La inmensa mayoría de los condenados a muerte fueron decapitados (entre ellos, las reinas Ana Bolena y Catalina Howard); pero también hubo ahorcamientos, incineraciones y fusilamientos. Es más, entre los siglos XIII y XIV, los reos que contrataban el paquete completo eran arrastrados por un caballo hasta el patíbulo, ahorcados hasta quedar medio muertos, emasculados, eviscerados, decapitados y descuartizados. Eso sí, no creo que estos últimos estuviesen en condiciones de luchar, por mucho que Modred los resucitase.

De hecho, aunque la estampa a la que se enfrentan nuestros héroes da pavor, hay que ser realistas: sus enemigos no son más que viejos títeres de huesos frágiles y polvorientos cuyos cráneos revientan con la facilidad de cáscaras de huevo.

"¡Estamos atravesando a estos pobres como agua!", comenta alegremente Britania.

Y como la profanación de cadáveres es la última de sus preocupaciones, no contienen sus golpes. El reposo eterno está sobrevalorado.

Capitán América, profanando muertos desde 1985 (probablemente antes).

La estadística de decapitaciones va en aumento.

Eliminados estos mugrientos estorbos, los capitanes cargan contra Modred, que responde lanzándoles sendos rayos de energía mística, cada uno de un color, porque así queda más vistoso en las viñetas.

La acometida mágica ralentiza a nuestros héroes, pero no los detiene. El Capi utiliza su escudo para contener el ataque, y, según parece, la armadura de Britania tiene una bonificación contra hechizos.

Empiezo a ver cómo acabará esto...

Los capitanes avanzan poco a poco, ganando terreno hasta que el brujo está a su alcance.

"¡Morid, mortales! ¡Morid!", exclama Modred, que tiene poca capacidad de previsión.

Y entonces le doblan los brazos de forma antinatural y vuelven sus propios rayos contra él.

¡ZZZACKKKK! Modred el Místico pega un alarido de dolor y cae redondo al suelo.

El Capi pregunta qué harán con él ahora.

Yo lo dejaría cerca de un contenedor, que ya se lo llevará alguien. Y si esa idea no les convence, supongo que podrían llamar al Doctor Extraño. En en este momento, Extraño está un poco liado en la Dimensión Oscura ayudando a su exdiscípula y examante Clea a destronar a su madre Umar; pero seguro que puede hacer un hueco en su apretada agenda para asesorar a dos héroes de la talla de los capitanes.

Rebota, rebota y en tu culo explota.

Para ahorrarles el esfuerzo, el rostro de Merlín aparece en el cielo violáceo y anuncia que él se hará cargo de Modred.

"A buenas horas, mangas verdes", dice el lector sin levantar la vista de las viñetas.

El Capi, muy en su línea, pregunta a Merlín qué va a hacer exactamente con el Místico, porque "ha cometido delitos, pero bajo la ley, todos tienen derecho a...".

Merlín interrumpe la "tediosa recitación de las leyes humanas". Él está más allá de esas "mezquinas ataduras" y no va a consentir que un tipo disfrazado de barras y estrellas le dé lecciones de ética.

No obstante, el famoso mago asegura que en cuanto haya reeducado a Modred, lo devolverá al plano físico. Al parecer, el sistema penal del plano astral no es ajeno al concepto de reinserción social.

Los lectores americanos no volverían a ver el pelo al brujo hasta cinco años más tarde, en el número 11 de Quasar, publicado en junio de 1990. Y no estaba para nada reeducado. Pero esa ya es otra historia.

-Mira en tu interior, Simba. Recuerda quién eres.

Merlín se desvanece con su prisionero, el sol sale de nuevo, y los héroes miran al horizonte con esperanza.

Sí, mejor que miren hacia ese lado, porque al otro aún siguen ardiendo las ruinas de Londres.

8 comentarios

  1. Podrías decirme que opinaste de Avengers: Endgame? Que sepas que me gusta mucho leerte te sigo desde hace tiempo

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    1. Me gustó.

      ¿Podemos ahora centrarnos en el tema del que trata la entrada, por favor?

      PD: Esa clase de preguntas hacédmelas por Twitter o incluso por email (aunque por email es probable que tarde muuucho tiempo en contestar).

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  2. Modred no es un mago demasiado competente, de haberlo sido no le habría devuelto al Capitán Britania su armadura debido a la posibilidad de fallo que estas dan a los conjuros arcanos, de ahí que fallase la invocación de Merlín. Cuando más en pelotas esté uno, más posibilidades de que funcione la magia.

    Además debería haberse dado cuenta que al nivel al que están los héroes el conjuro Reanimar a los Muertos sólo sirve para conseguir esbirros con un Valor de Desafío muy por debajo para que supongan un problema para los héroes pero suficiente para proporcionarles unos cuantos puntos de experiencia extra. Un Inmovilizar Persona o Telaraña habría neutralizado a los héroes fácilmente...

    Espera, ¿estamos comentando un cómic del Capitán América o una campaña de D&D?

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  3. Se me acaba de ocurrir que "El Saragüete Emasculado" es un gran nombre de superhéroe.

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  4. "Sí, mejor que miren hacia ese lado, porque al otro aún siguen ardiendo las ruinas de Londres". XDDD

    Grandísimo final para grandísimo post.

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  5. Anonimatus: Aplaudo tu genio. Cómo me gustaría jugar a D&D.

    Aco: ¡Ja, ja, ja! Lo es, pero no tiene ni pizca de sentido.

    Anónimo: Gracias. Si te has reído, me doy por satisfecho.

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  6. Informativo a la par qué gracioso. Tipo, ¿crees que en 2020 podrías comentar algún cómic de Spiderman en el que salga Morbius?

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    1. La idea me atrae, así que por poder... Otra cosa es que me acuerde.

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