18 de mayo de 2021

Reseñas de películas: marzo-abril 2021

En esta entrada tenéis las reseñas de las películas que he visto entre marzo y abril de 2021. Para ir al día y no tener que esperar a estos recopilatorios, recordad que podéis seguirme en Twitter y Letterboxd.

Thunder Road (2016) ★★★

Sinopsis: En el funeral de su madre, un oficial de policía le dedica un inusual panegírico.

Reseña: He visto el cortometraje de trece minutos (rodado en una sola toma, con evidente mérito interpretativo de Jim Cummings —director, guionista y protagonista—) y no sé si siento curiosidad por ver el largometraje de 2018. Lo único que he sacado en claro del corto es que cada uno lidia con el dolor a su manera y que, en una comedia dramática, eso puede significar llevarse por delante una de las mejores canciones de Bruce Springsteen.

Outrage (2010) ★★★

Sinopsis: Mafiosos japoneses se hacen la cama unos a otros y mueren que da gusto.

Reseña: Soy un gran admirador de Takeshi Kitano. O al menos lo era hace treinta años, cuando veía Humor amarillo en la televisión. De su carrera como cineasta no sé gran cosa. Es posible que haya visto Brother y la haya borrado completamente de mi memoria, y dado que el DVD de Zatoichi está en mi estantería, asumo que alguna vez la habré visto.

Por lo tanto, lo único que esperaba de esta película (la primera de una trilogía, que Kitano dirige, escribe y protagoniza) es que fuera entretenida. En ese aspecto, no me ha decepcionado. Eso sí, hasta más o menos la mitad, me ha costado seguirla.

No me malinterpretéis. La historia es tontísima. Va de una lucha de poder entre yakuzas y no tiene nada de profundo ni complicado. Es más, cuando la película por fin deja de andarse con rodeos y entra en su recta final, es todo lo previsible que puede ser una historia de mafiosos. De hecho, la única sorpresa me la he llevado después de terminar la película, al leer la sinopsis de la secuela. El problema que tengo es que a veces, sobre todo al principio, no sabía quién pertenecía a cada bando, quién se la estaba jugando a quién ni qué se traía cada grupo entre manos. 

También es cierto que mi capacidad para quedarme con nombres japoneses es limitada y, según lo caracterizados que vayan los actores, a veces tampoco soy capaz de distinguir a unos de otros. Esto último lo digo con cierta vergüenza, aunque al parecer tiene una explicación científica.

No es que nada de eso importe un pimiento.

Se dan somantas de palos, se pegan tiros, se cortan dedos, se rajan caras, se hacen endodoncias sin licencia médica... La película es entretenida por defecto, y que toda la violencia se muestre sin alardes visuales juega a su favor.

Veré la segunda parte. Y ya veremos si también la tercera.

Outrage 2 (2012) ★★★

Sinopsis: La policía enfrenta a dos clanes de yakuza para hacer limpieza. El plan sale regular.

Reseña: Esta película es secuela directa de la anterior (lo digo por si el "2" del título os había despistado) y difícilmente se entiende sin la primera. De hecho, ni lo intentéis siquiera, porque os pasaréis todo el rato preguntándoos "¿Quién ese ese y por qué diantres está haciendo eso?". Recalco el "diantres". Es más, lo ideal es verlas de corrido. Cuanto más fresco esté todo, mejor.

La historia transcurre cinco años después de los eventos de la primera película, parte de cuyo desenlace Kitano altera con un tosco ardid para seguir cobrando como actor, y lidia con las consecuencias de lo que sucedió en aquella en un crescendo de violencia sobria y efectista que hará las delicias de los peques de la casa. Los peques mafiosos.

En pocas palabras, es más de lo mismo, pero a mayor escala: nuevas alianzas, nuevas traiciones, más dedos cortados y asesinatos a sangre fría, y quizá como novedad, una pizca extra de venganza diluida en las guerras intestinas.

Eso sí, aun sabiendo quién es quién y de qué pie cojea cada uno, ahora es más difícil intuir cuál será el nuevo status quo cuando todo acabe (advertencia: más que acabar, los sucesos sencillamente se interrumpen, porque para ciclo sin fin, el de la lucha por el poder entre yakuzas y no el de El rey león).

A quien le guste la primera parte, también le gustará esta bonus track.

Oldboy (2003) ★★★★★

Sinopsis: Un hombre es secuestrado y permanece encerrado quince años en la misma habitación, sin preocuparse por pagar el alquiler ni la comida a domicilio. Aun así, incomprensiblemente, vive la situación como si se tratase de una pesadilla. Tras su liberación, la pesadilla continúa como venganza.

Reseña: Esta es la cuarta vez que veo la película y, lejos de cansarme de ella, cada vez la aprecio más y por más motivos. La primera vez que la vi aún estaba en la universidad. Me la dejó un compañero que se negó a contarme siquiera de qué iba. Lo único que me dijo fue: "Tienes que verla". Todos hemos oído esa frase alguna vez. Y salvo que venga de una persona con gustos afines a los nuestros, lo mejor es recibirla con escepticismo o, si nuestro interlocutor se pone pesado, con un palo de escoba. Pero en este caso agradecí la recomendación.

Del primer visionado recuerdo que la película me pareció rara y perturbadora. Rara porque prácticamente todo el cine asiático que había visto hasta el momento consistía en "pelis de chinos" (o sea, de artes marciales) y de fantasmas sin peluquero (o sea, de terror), y Oldboy era una criatura diferente y única, aunque irónicamente el protagonista llevase pelos de loco y también arrease buenos sopapos. Perturbadora porque su planteamiento es retorcido como él solo y el clímax deja con mal cuerpo a cualquiera.

Para el que necesite asignarle un género, supongo que definiría Oldboy como un drama de suspense con toques de surrealismo onírico y brochazos de humor negro, pero lo cierto es que una película difícil de encasillar y desde luego más compleja de lo que pueda parecer si se juzga solo por la sinopsis.

Chan-wook Park no se conforma con desarrollar la perversa premisa de forma competente, sino que busca que cada instante sea genuino y genere en el espectador una respuesta. Es cierto que su giro argumental es demoledor, pero no depende de él para mantenerte pegado a la pantalla. Los planos, el montaje, el vestuario, la escenografía, las interpretaciones, la música... Nada es fruto del azar y absolutamente todo trasciende.

La expresión "obra maestra" es víctima de un abuso incesante, pero a Oldboy le sienta tan bien que tengo que ponerle esa etiqueta.

El rey de Zamunda (2021) ★★½

Sinopsis: El rey Akeem descubre que tiene un hijo en los Estados Unidos y va en su busca para convertirlo en el príncipe heredero de Zamunda y resolver así un inevitable conflicto con el belicista país vecino.

ReseñaEl príncipe de Zamunda es una buena comedia de los ochenta y reafirmó a Eddie Murphy como estrella tras el éxito de Superdetective en Hollywood. El rey de Zamunda es una comedia mediocre y no va a lanzar a Jermaine Fowler al estrellato tras el doblaje de un personaje de Bojack Horseman en dos episodios. 

Esta secuela tardía trae de vuelta todo lo que recordamos la película original (riéndose de aquello que con el tiempo se ha vuelto inapropiado) y bebe de esa fuente inagotable de comedia que es el recurso del pez fuera del agua. En este caso, en lugar de un príncipe africano en las calles de Queens, tenemos a un neoyorquino en el África ricacha; pero la idea es la misma. 

En teoría, suena bien. En la práctica... ¿El humor es relativo?

Quizá yo me he vuelto más exigente con el paso de los años (obviamente sí) o tal vez los recuerdos de la película anterior hacen que con ella sea más condescendiente (obviamente también), pero ni Fowler tiene el carisma como protagonista que tenía Murphy ni, al menos para mí, el humor de esta secuela golpea con el mismo acierto que su precursora. Todo lo memorable lo vimos ya hace treinta y pico años, y lo nuevo es irrelevante. Estos problemas provocan, por desgracia, que me fije más en lo tontísima que es la historia. Que lo es. Mucho.

Dicho esto, la cinta no me parece un absoluto fiasco. Me ha entretenido e incluso resultado simpática por momentos, y Wesley Snipes está que se sale. Pero sé que he disfrutado más por empatía con los actores que peinan canas que por los propios chistes. Reírme me he reído una sola vez, y eso si es que un sucinto resoplido nasal convalida una risa.

En cualquier caso, todos sabemos cómo funciona esto. La gente hablará de ella durante una semana (dos a los sumo) y después se convertirá en una minúscula nota a pie de página de la original. Nos haya gustado o no.

Delta Force (1986) ★★★½

Sinopsis: Las fuerzas especiales Delta son desplegadas por el presidente de los Estados Unidos para liberar a los rehenes de un vuelo comercial secuestrado.

Reseña: Esta película se divide en dos partes: la del secuestro del avión, que se toma bastante en serio a sí misma y está muy bien resuelta, y la del rescate de los rehenes, que es un despliegue ridículo y explosivo de acción bélica ochentera, y que representa al mismo tiempo lo mejor y lo peor de las producciones de la Cannon. A mí me gustan ambas partes, aunque el tono de una y otra sean tan dispares como los idearios políticos de Ronald Reagan y Jimmy Carter.

La película está basada en hechos reales, concretamente en el secuestro del vuelo 847 de TWA, y no necesito consultar la prensa de la época para saber que la parte más fidedigna es la de la moto con cohetes que usa Chuck Norris para volar por los aires a los terroristas árabes. También asumo que los Estados Unidos salvaron el día gracias a su poderío militar y que los malos no consiguieron ninguno de sus objetivos.

En 1984, Golan y Globus, tras haber visto a Chuck Norris interpretando a karatecas y representantes de las fuerzas del orden en películas de otras productoras, lo reclutaron como soldado de videoclub para Desaparecido en combate y, a partir de entonces, colaboraron en varios proyectos marcados por el mismo patrón, entre los cuales están esta cinta y su secuela.

Aunque Norris ha sido un chiste de internet desde mediados de los 2000, el actor está aquí en el punto álgido de su carrera en el cine. El mayor Scott McCoy no es solo uno de sus roles más recordados, sino también una de las encarnaciones más populares del héroe de acción americano: un machote infalible que suelta frases lapidarias antes de despachar a sus enemigos y que, por alguna razón, cuando llega la hora de enfrentarse al villano, se convierte en el monstruo de un slasher de los ochenta. Hay que quererlo como es.

Peleando contra la jubilación, tenemos varios rostros conocidos, entre ellos los de Lee Marvin (en su último papel) y George Kennedy, que son dos de mis actores fetiche y suman puntos a la película con su sola presencia.

El tema musical principal, compuesto por Alan Silvestri, es memorable a la fuerza, porque te lo machacan hasta que se te queda bien grabado en el cerebelo, usándolo incluso en momentos tan inapropiados como cuando la cámara enfoca el cadáver desnucado de un sacerdote ortodoxo griego.

Menanhem Golan podría haber dirigido un thriller interesante, pero, a mitad del camino, decidió convertir la película en una absurda y violenta declaración patriótica. Y me parece bien.

Aliens: El regreso (1986) ★★★★½

Sinopsis: Una madre soltera con un centenar de retoños ve cómo su vida se pone patas arriba cuando una suboficial metomentodo y un destacamento de belicosos marines llegan a su hogar.

Reseña: Tomar el relevo de Ridley Scott no era moco de pavo, pero lo que hizo James Cameron con esta secuela es pura magia. Cogió una cinta de terror y ciencia ficción sobria y sólida, y la potenció con altas dosis de acción y aun más sorprendentes efectos especiales, para convertirla en un espectáculo nuevo y electrizante, todo ello sin perder de vista el universo creado por su predecesora.

Había pensado en escribir una reseña más larga que esta, pero ¿qué falta hace? Más de tres décadas después, Ripley es aún el nombre que primero nos viene a la cabeza cuando se habla de heroínas del cine de acción, y las marionetas animatrónicas de Stan Winston nunca han dejado de impresionarme.

El resto de la saga tiene entregas mejores y peores, pero ninguna ha estado a la altura desde entonces.

Vuela (2019) ★★★½

Sinopsis: Un padre descubre que su hijo vuela y decide aislarlo y mantener su don en secreto bajo el pretexto de protegerlo.

Reseña: Como decía la amiga que me recomendó este corto: "Esos cabrones de Pixar lo han vuelto a hacer". Siete minutos es todo el tiempo que necesitan para tocarnos la patata con una historia de aceptación cuya moraleja es que lo que debes hacer como padre de un niño "diferente" es abrazar su individualidad y quererlo tal cual es, no cargarle la mochila de piedras.

Irónicamente, el cortometraje se me queda corto y, como soy más ñoño que el catálogo de películas románticas navideñas de Hallmark, al final me habría gustado ver al resto de padres y niños del parque acercándose con una sonrisa para jugar con el peque flotante. No obstante, entiendo que eso no es de lo que va esta historia y que incluso habría perjudicado su mensaje. Aquí no se trata de lo que piensen los demás, sino de lo mejor para tu hijo.

 El guion lo firma el padre de un niño autista y ese poso de realidad se nota.

La Liga de la Justicia (2017) ★★★

Sinopsis: Batman y Wonder Woman buscan superhéroes para enfrentarse a un señor con cuernos muy malo que, en un arranque de originalidad, quiere transformar el planeta Tierra en un descampado infernal.

Reseña: Joss Whedon transforma cuatro horas de metraje grandilocuente de Zack Snyder en una película chorra de dos horas que parece una precuela de acción real de Los Superamigos. ¡Cuidaos del bigote fantasma!

La Liga de la Justicia de Zack Snyder (2021) ★★★

Sinopsis: Batman y Wonder Woman buscan superhéroes para enfrentarse a un señor con cuernos muy malo que, en un arranque de originalidad, quiere transformar el planeta Tierra en un descampado infernal para congraciarse con su señor Darkseid.

Reseña: Cuatro horas a cámara lenta de epopeya mal entendida no se digieren fácilmente. Más información a partir de aquí.

Purl (2018) ★★★½

Sinopsis: ¿Cómo le irá a un alegre ovillo de lana cuando consiga un puesto en una oficina dominada por hombres cuya existencia gira en torno al trabajo?

Reseña: Que un ovillo de lana con ojos sirva para hablar de la desigualdad laboral me fascina. Pixar se sumerge en el ambiente tóxico de la clase de oficinas en las que nadie en su sano juicio querría trabajar y en las que, sin embargo, tanta gente trabaja, y nos habla de la dificultad y del precio a pagar por alguien "diferente", como podría ser una mujer, para integrarse en ese entorno tan exclusivo. 

El tono desenfadado y el final feliz aligeran la carga del mensaje, pero no lo diluyen, y Purl te conquista con su gracia y desparpajo desde el minuto uno. Es una suerte, porque el corto solo dura nueve.

Frankenstein y el monstruo del infierno (1974) ★★★½

Sinopsis: Un joven médico es recluido en un manicomio tras intentar replicar los experimentos del barón Frankenstein. Por casualidad, es la misma institución en la que acabó el barón y supuestamente falleció. Supuestamente.

Reseña: La sexta y última película de Frankenstein producida por la Hammer (no creo que nadie cuente la cuasiparodia El horror de Frankenstein como parte de la saga) nos trae nuevamente al magnético Peter Cushing como el maquiavélico doctor del título, al que nunca le salen los experimentos a derechas, y a uno de los monstruos de aspecto más inolvidables de cuantas versiones y secuelas ha inspirado la novela de Mary Shelley. Si os parecía feo Christopher Lee con pelo tazón en La maldición de Frankenstein, esperad a ver al enorme y grotesco criadero ambulante de pulgas interpretado por David Prowse.

Un momento... ¿El gran moff Tarkin y Darth Vader juntos en una película antes de La guerra de las galaxias? Podéis apostar vuestro peludo culo trasplantado a que sí.

A pesar de estar rodada con menos de 140.000 libras (el equivalente cinematográfico a las vueltas del pan), la exigüidad del presupuesto apenas se nota. Casi toda la historia se desarrolla en el manicomio, y ciertamente los escenarios se repiten más que el ajo, pero la trama siempre está en movimiento y las actuaciones del reparto le imprimen energía, por lo que esa falta de variedad pasa desapercibida. Lo que no pasa desapercibido es la querubinesca peluca de Cushing, pero a un actor como él se le disculpa incluso eso.

A los aficionados al terror gótico de la Hammer quizá les sorprenda la ausencia de camisones de escote generoso (y eso que la actriz Madeline Smith solía mostrarse poco recatada en sus papeles), pero Terence Fisher compensa la sequía erótica con toda la sangre y casquería que ya eran marca de la casa y les añade un par de barreños más. Algunas escenas son de un sanguinolento subido y no me extrañaría que el truculento clímax inspirase cierta escena de El día de los muertos.

Cerraría esta reseña con un solo de violín, pero solo sé tocar la armónica. Y eso a duras penas.

Uno, dos, tres (1961) ★★★★½

Sinopsis: El director de una planta de Coca-Cola establecida en el Berlín Oeste recibe el encargo de acoger un par de semanas a la fogosa hija adolescente de su jefe. Esta podría ser la oportunidad que esperaba para conseguir un ascenso y el traslado a Londres, pero quizá el amor ajeno y el pérfido comunismo se entrometan en su noble sueño capitalista.

Reseña: Si tuviera que utilizar una sola palabra para describir esta película, sería trepidante. Como comedia quizá sea una de las mejor escritas de la historia del cine. La premisa es colorida, y el guion, puro ingenio wilderiano, una sátira insuperable. Pero lo que más me sorprende de ella es su ritmo vertiginoso, de ametralladora. Los actores imprimen al guion una energía y un brío propios del entremés, sin darte apenas respiro entre las innumerables ocurrencias de esta historia de enredos. Hay escenas en las que la sucesión de líneas de diálogo es tan rápida que incluso me genera cierta ansiedad, y no puedo reprimir las ganas de gritarle a James Cagney que se relaje, que le va a dar un infarto. Si te descuidas, te arrolla con su genialidad.

Un filme inteligente y divertido de principio a fin, aunque una pizca excesivo.

La caza (2020) ★★★

Sinopsis: Una élite de liberales ricos secuestra a un grupo de paletos trumpistas para darles caza. 

Reseña: A pesar de la desventaja que supone tirar de un argumento que no es ni mucho menos nuevo (la caza humana es un deporte que se practica en Hollywood desde 1932), la película comienza fuerte, yendo al grano y jugando al despiste con el espectador. Pero las buenas ideas se agotan pronto, y lo que resta es ver las consecuencias de joder a la persona equivocada, que en este caso es una Betty Gilpin recién salida del cuadrilátero de GLOW, en plena forma y más dura que Van Damme en Blanco humano.

Si la ves por los tiros y los guarrazos, y disfrutas del humor negro, la encontrarás entretenida. Si buscas algo más, es probable que te decepcione. Al margen de algunas decisiones interpretativas cuestionables, el mensaje político-social está tratado de forma tan superficial y caricaturesca, escrito claramente por alguien que no padece los problemas reales, que más les valdría habérselo ahorrado. Hay cintas que no necesitan excusas. Esta es una de ellas.

Parásitos (2019) ★★★★

Sinopsis: Una familia en el umbral de la pobreza con mucho morro y todavía más picaresca se las ingenia para vivir a costa de una familia montada en el won surcoreano.

Reseña: He acordado conmigo mismo no dar ningún detalle sobre esta película, porque parte de la gracia está en saber lo menos posible sobre lo que ocurre, así que disculpad la vaguedad de lo que voy a decir. Lo importante es que es buena y que uno puede recomendársela casi a cualquiera, incluso a quien le eche para atrás el cine asiático.

Aparte de estar filmada de la hostia y darle a los temas que trata el peso apropiado en la historia (sin olvidarse de ellos, pero evitando restregártelos por la jeta), Bong Joon-ho consigue aquí dos cosas muy difíciles. La primera, que puedas empatizar con todos los personajes en un momento u otro de la trama; incluso cuando meten la pata hasta el fondo o cometen alguna atrocidad, entiendes los motivos que los empujan a ser u obrar de una determinada manera. Y la segunda, que el filme cambie de tono o género como si fuera lo más natural del mundo, pasando de ser una comedia satírica, con sus divertidos enredos y escrita con ingenio, a sacudirte con tremendo suspense o descorazonador drama hasta llevarte a un clímax descalabrante que te deja en choque.

Diré algo más a su favor: mi plan era quedarme grogui viéndola después de comer y retomarla luego desde el último punto que recordase, pero captó toda mi atención y no me dejó dormirme.

Snowpiercer (2013) ★★★

Sinopsis: Toda la Tierra se ha congelado a causa del cambio climático y la vida en la superficie del planeta prácticamente se ha extinguido. Los últimos supervivientes dan vueltas al mundo en un tren autosostenible: la chusma, en la cola, y la aristocracia, en la cabecera.

Reseña: ¿No os pasa a veces que veis una película que reúne todos los elementos para que os guste, pero a la que no acabáis de pillar el punto y, por lo que sea, no sabríais decir por qué? Para mí Snowpiercer es esa película. 

Por un lado, aunque a todas luces se enmarca en el género de la ciencia ficción, en su realización se aproxima más al cine de fantasía. Por otro lado, tiene fugaces instantes intimistas propios del cine independiente, pero a la vez parece el típico blockbuster. De entrada, eso me descoloca; pero no creo que sea el problema.

Partimos de una premisa sencilla: un grupo oprimido se rebela y, liderado por Chris Evans (el Capitán América en persona), intenta llegar hasta la parte frontal del tren para tener algo más que palabras con el creador de esta máquina en la que todos están prisioneros. Sin embargo, a pesar de que el trayecto de A a B es literalmente lineal, el desarrollo no es conformista, sino que tiene personalidad, carácter.

Hay personajes coloridos, los actores me gustan, las interpretaciones están a la altura del planteamiento, las escenas de acción son elaboradas y vigorosas, el diseño de producción consigue que te olvides de las limitaciones del escenario, y, como es de esperar de la ficción especulativa, la película tiene algo que contarte.

Pero no consigo entrar en la historia. El porqué se me escapa, y eso me pone de los nervios.

La divertida noche de los zombies (1988) ★★½

Sinopsis: Unos críos encuentran un bidón del ejército con un zombi enlatado y, al trastear con él, liberan un gas tóxico que reanima a todos los muertos del cementerio. Los zombis, ávidos de cerebros, asolan el pueblo (que no tendrá más de quince habitantes). Un niño, su hermana adolescente y Bobby Briggs, de Twin Peaks, intentan escapar antes de que los conviertan en "entresesos".

Reseña: Esta seudosecuela de El regreso de los muertos vivientes (cuyo título español obvió cualquier atisbo de serlo para colar más fácilmente como comedia) es una versión aguada de su predecesora. La original es pura celebración del punk rock y el gore, una cinta cargada de humor negro y con efectos especiales memorables que pondrías sin dudarlo a tus amigos para pasar una noche entretenida de Halloween. Esta entrega pretende repetir la fórmula, pero no reúne el mismo talento detrás de las cámaras y suelta demasiado el pedal del terror, por lo que, aparte de no traer nada nuevo a la mesa, el calco le sale regular. 

Los muñecos animatrónicos podridos y agusanados con ojos saltones siempre me harán ilusión, y reconozco el esfuerzo de la banda sonora por darle vidilla a escenas que ni fu ni fa; pero el resultado rara vez se eleva por encima de la mediocridad y la explotación del género. Aunque hay más casquería de la que me esperaba en una película con niños, el nivel de grosería y mala leche está varios niveles por debajo de lo que conviene a esta clase de propuesta. Los chistes funcionan a duras penas y, para suplir las carencias de los diálogos, la gente grita mucho constantemente, poniendo a prueba tu paciencia. Incluso el breve regreso de Tarman es decepcionante.

También es cierto que era difícil superar la huella de la original. Cuando eres un adolescente salido (o sea, un adolescente), ver a una punki blanca como el hueso bailando desnuda a la luz de la luna sobre un sepulcro mientras suena rock de sintetizador a todo trapo es una experiencia que se te queda grabada en las retinas.

De amor y monstruos (2020) ★★★★

Sinopsis: En un mundo en el que las criaturas de sangre fría han mutado y exterminado al noventa y cinco por ciento de la población humana, un chico decide abandonar la seguridad del búnker en el que ha vivido los últimos siete años para reunirse con el amor de su vida.

Reseña: Me ha gustado esta película. Me ha gustado mucho. Está bien escrita, es divertida, tiene corazón, y salen un montón de bichos enormes y grotescos. Me he reído y me he emocionado. Es todo lo que le habría pedido a una cinta de aventuras hace treinta años y lo que le pido de forma más consciente ahora. 

El protagonista, Joel, es un bobo adorable, y Dylan O'Brien aporta al papel un gran sentido del humor y una vulnerabilidad genuina que te permiten simpatizar con él desde el principio hasta el final de su viaje. Los secundarios me parecen imprescindibles; no solo son graciosos y entrañables, sino que ayudan a construir a la persona en que se convierte Joel a lo largo del camino. El dúo formado por Michael Rooker y Ariana Greenblatt (¡Yondu y la pequeña Gamora del UCM!) son de lo mejorcito que puede uno encontrarse, pero el perrete y Mav1s también suman.

Es evidente que los monstruos gigantes son los responsables principales de que este universo postapocalíptico mole, incluso el principal aliciente para que gente como yo le dé una oportunidad a esta película. Pero la historia no va de la supervivencia en un mundo en el que un ciempiés gigante te puede arrancar la cabeza de un bocado, sino de no acomodarse y luchar por lo que quieres, de los ideales románticos, del valor de la comunidad, del respeto a la naturaleza... Y aunque los temas que trata no son novedosos ni profundiza en ellos, porque sigue siendo un producto palomitero, los cuida lo suficiente para que aporten ese empujón extra que a veces le falta al cine de entretenimiento y que tanto necesita para asomar la cabeza por encima de la mediocridad. 

Si tuviera que ponerle alguna pega, sería el clímax, porque, aparte de estar telegrafiado, es terriblemente convencional. Entretenido y espectacular, pero vacío en comparación con el resto de la historia. Mirándolo por el lado bueno, voy a considerarlo un homenaje a una de las escenas que más me impresionaron de la adaptación de La isla misteriosa de 1961 cuando la vi siendo un crío.

Soy realista, y sé que nadie, incluido yo mismo, va a recordar esta cinta dentro de seis meses, porque se hacen demasiadas películas, y cada vez es más difícil destacar y ganarse la etiqueta de clásico. Por lo tanto, solo me queda recomendarla con entusiasmo para que, si alguien estaba dudando sobre si verla o no y lee esta reseña, deje de dudar y se siente a verla antes de que el algoritmo de Netflix la relegue al abismo insondable de su catálogo. Al menos así sabré que otra persona más ha disfrutado de ella, aunque todos la olvidemos más temprano que tarde.

El carnaval de las almas (1962) ★★★

Sinopsis: Después de sufrir un accidente de coche, una organista de iglesia se muda de ciudad para cambiar de aires. En su nuevo hogar, por la razón que sea, se siente irremisiblemente atraída por el típico carnaval abandonado la mar de siniestro y en el que nadie con dos dedos de frente entraría.

Reseña: Esta cinta de terror independiente es lo más parecido que he visto a un mal sueño febril.  Al principio, me dio la impresión de que iba a ser como un episodio largo de La dimensión desconocida, pero tiene un componente psicológico mucho más marcado y no depende tanto de la sorpresa, del giro argumental (el final se ve venir a la legua), como de las sensaciones que pretende transmitir. En ella resuenan ecos de depresión, ansiedad y otros trastornos mentales que requieren puñados de pastillas y tratamiento médico. Hay momentos en los que la soledad y el miedo empujan a la protagonista a situaciones que me generan una angustia y una incomodidad que no necesito en mi vida.

Candace Hilligoss hace un papelón, hay unos cuantos planos icónicos, y, para tratarse de un filme más viejo que la vacuna del sarampión, tiene algunas escenas espeluznantes.

Yo prefiero el cine con una narrativa más tradicional, pero si os gustan las películas en las que la atmósfera y las sensaciones priman sobre la historia, esta es una buena opción. 

The Empty Man (2020) ★★★

Sinopsis: Un expolicía ayuda a una amiga a buscar a su hija desaparecida y, en el curso de su investigación, se topa con un culto cuyos miembros han leído demasiado a Lovecraft.

Reseña: Si me dais a elegir entre el prólogo de veinte minutos en la montaña, que bien vale como cortometraje, y la película de hora y media que cuelga detrás, me quedo sin dudarlo con el prólogo. Cualquier historia que se desarrolle en un paraje nevado, con los personajes abandonados a su suerte y aislados del resto del mundo, ya me tiene ganado de partida; pero es que además la realización es impecable. Consigue meterte la inquietud en cuerpo desde su arranque, te propone unas reglas de juego sin exponerlas textualmente (ni mucho menos repetírtelas a cada rato por si eres duro de mollera), cuenta lo que te tiene que contar sin andarse por las ramas, y tiene un clímax a la altura de tus expectativas.

El grueso de la película no es que sea peor, solo menos eficiente y sutil. Es como ver una partida de rol de La llamada de Cthulhu inspirada en The Ring u otra cinta de terror japonesa sobre leyendas urbanas. Una partida para un solo jugador que no es el más espabilado de la clase ni tiene experiencia en juegos de investigación, así que hay que subrayarle la información importante recurrentemente con la esperanza de que tome nota y no se desvíe mucho de la trama.

Aun así, aunque a veces el filme te trate como si fueras imbécil, dándote la chapa con sus teorías solipsistas y enredándose más de lo que le conviene, la premisa tiene suficiente tirón para mantenerte intrigado hasta el clímax, y los aspectos visuales y sonoros están cuidadísimos. Eso sí, como suele ocurrir con el género de terror, cuanto menos se nos muestra y explica, mejor funciona  la película, y esto afecta especialmente a su particular hombre del saco, que pasa de ser una presencia inquietante, empoderada por tu imaginación, a una versión fantasmagórica del asesino de Sé lo que hicisteis el último verano.

Su resolución no me convence y además me deja tibio.

Ved el prólogo. Es fantástico.

Invasores de Marte (1986) ★★½

Sinopsis: Durante una noche de tormenta, un niño que debería reducir el azúcar en su dieta ve aterrizar un ovni tras la colina que hay cerca de su casa. A partir de la mañana siguiente, la gente empieza a actuar de manera extraña a su alrededor.

Reseña: Este remake de la película de ciencia ficción homónima de 1953 es la cara oscura de las películas de Amblin. En su arranque, me recuerda a las partes buenas de La invasión de los ladrones de cuerpos, solo que el protagonista es un niño de diez años, no un médico de cuarenta, y la historia está contada desde su perspectiva. Esto significa que, aunque el terror y el suspense están presentes, el tono está suavizado en consonancia con la edad del protagonista, para que el público infantil, al que se dirige la cinta, no sufra un trauma irreversible.

Ahora bien, una vez se ha expuesto la premisa, hay un buen trecho del filme en el que el ritmo pega un bajonazo y la narración se estanca, dando la impresión de que los personajes solo están haciendo tiempo para el tercer acto. No me importa reconocer que, por aburrimiento, me pasé un buen rato buscando fotografías de ovnis y autopsias alienígenas en internet.

Los últimos veinte minutos ganan puntos gracias a todos los efectos prácticos, ya que los decorados y los monstruitos siguen siendo dignos de ver (incluso los más fachosos); pero no compensan todo el tramo previo.

Para mí, la mejor parte es por supuesto cualquiera en la que salga la Suprema Inteligencia de Marte, porque ¿cómo no iba a gustarme un malvado cerebro gigante con cara y tentáculos? Creo que hasta podría ser un primo lejano de Krang, el cerebro parlante de la Dimensión X.

Del dúo Hopper-O'Bannon me esperaba más.

9 comentarios

  1. Oldboy es una muy buena historia de venganza, no digo que la venganza esté bien pero en este caso hacia falta, y mira que para que yo tenga empatía con Coreano hace falta mucho xD (Ha sonado un poco racista esto, no? No era la intención de verdad, es solo que los coreanos me parecen todos iguales mmmm no lo estoy arreglando, verdad? Mejor lo dejo antes no empeore). La vi en el 2009, a lo mejor tocará volverla a ver.

    Aliens: El regreso es de mis películas preferidas, y todavía me debes esa media estrella que le da la máxima categoría que se merece. Marines que van de sobrados muriendo contra monstruos espaciales, que más quieres? Incomprensiblemente la academia no le dio el Oscar a Weaver por esta actuación. Hasta tiene intriga, el droide será bueno o malo esta vez?

    No voy a hacer más comentarios sobre ninguna Liga de la Justicia, creo que ya se ha hablado demasiado, y no quiero despertar traumas demasiado recientes de Vietnam.

    Uno, dos, tres. No suele ir conmigo el humor de antes de mi nacimiento, pero tengo que reconocer que esta me gustó, no tanto como a ti, pero reconozco que es original y amena, aún así no la volvería a ver.

    La caza me gustó mucho, a lo mejor es que soy muy simple, pero me encantó el papel homicida de Betty Gilpin, y toda película con humor negro es por defecto 100% mejor. A quien carajo le importa el mensaje social en un filme así? Uno a venido a ver una sucia pelea entre Betty Gilpin y Hilary Swank.

    Parásitos: Es buena, como dices mejor no explicar mucho del argumento, una mezcla así de géneros no suele funcionar bien en casi ninguna película. A lo mejor es que no estaba preparado para un final así, pero es la parte que menos me gustó, a lo mejor esperaba un final más feliz para la familia, no, si al final resultará que tendré empatía con los coreanos.

    Snowpiercer: Para mi es más fantasía que ciencia ficción, no hay más que ver el contenido de algunos de los vagones, y bueno todo el sentido del tren en si mismo, pero bueno, lo puedo comprar como lo que es, una entretenida película de acción. Vaya si hasta sale el padre de la familia de Parásitos!

    De amor y monstruos, no la he visto y me has convencido para que lo haga, será la tercera vez que veo una película por tu culpa, Cristal Oscuro y la Liga de Zack son las anteriores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por compartir tu opinión sobre las películas.

      Oldboy sin duda merece ese revisionado, y además es una película en la que es fácil distinguir a unos personajes de otros (yo tengo el mismo problema que tú con las películas coreanas, chinas, japonesas, etc.; pero eso es porque no vemos suficientes).

      Mi problema con La caza es la pretensión. Si no vas a darle al mensaje el tratamiento que merece, ahórratelo.

      Espero que te guste De amor y monstruos. Es realmente buena en lo que es.

      Eliminar
  2. Snowpiercer toma otra dimensión cuando te topas con esta teoría loca:

    https://cinefila.mx/teoria-de-los-fanaticos-snowpiercer-es-una-secuela-de-willy-wonka/

    ResponderEliminar
  3. "En cualquier caso, todos sabemos cómo funciona esto. La gente hablará de ella durante una semana (dos a los sumo) y después se convertirá en una minúscula nota a pie de página de la original. Nos haya gustado o no."

    Pues sí, apuntamos a esa lista las últimas bazofias de Terminator,Superman, Aliens, Star wars y el resto de chicles estirados a un nivel inferior que viernes 13 .

    La mejor de la lista es "un, dos , tres" que además en la vida real Don James Cagney al parecer se llevaba mal durante el rodaje con el señor Horst Buchholz (en paz descansen ambos).
    Quizás esa tensión se añadió a la del rodaje.

    Eso sí Chuck Norris esta que se sale en Delta Force.

    "El tema musical principal, compuesto por Alan Silvestri, es memorable"

    EPICO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, la mejor de la lista es Oldboy. Cuenta las estrellas. Son cinco. Es una verdad objetiva.

      [Se aleja en moto mientras suena el tema de Delta Force.]

      Eliminar
  4. Uno, dos, tres es una de mis comedias favoritas de la guerra fría, junto con Dr. Strangelove. La primera vez que la vi casi me hace orinar de la risa, y Cagney está simplemente insuperable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si lo mencioné (no voy a releerme la reseña ahora), pero lo cierto es que no me reí con la película. Eso no quita para que me parezca una comedia de postín.

      Eliminar
  5. Aliens es un pozo de frases míticas, mi favorita y tan de actualidad hoy en día, dicha por Ripley:

    "¿Ha bajado el coeficiente de inteligencia mientras estaba fuera?"

    La he visto n veces, y las que vendrán.

    Uno, dos, tres, es también muy de actualidad, quien crea que la Guerra Fría terminó, y que encima el comunismo fué derrotado, que deje el soma.

    Trepidante, divertida y Cagney un gigante (muy bajito) Cuando veo a Leonardo DiCaprio siempre pienso en Cagney y en la asíntota donde viaja sin poder alcanzar nunca su talento.

    Snowpiercer tiene el problema de muchas otras películas de su pelaje: una buena idea, desarrollada correctamente pero sin rematar te dejan como si hubieras visto a la Virgen, pero con la cara de Nicolas Cage: algo no encaja.

    Las demás, por suerte o por desgracia, no las he visto. Poca película veo últimamente. Entendiendo película como obra dramática en soporte físico para su visionado en pantallas variadas.

    Saludos

    ResponderEliminar