24 de marzo de 2020

Eternia Fashion Week: Adams a gogó


¡Bienvenidos al lado más fabuloso, extravagante y rimbombante de Masters del Universo! Este viaje lo haremos de la mano del príncipe Adam, examinando las distintas versiones del personaje, desde su presentación en el cómic From Eternia With Death!, de DC, hasta sus últimas y más recientes apariciones en los cómics de la misma editorial.

Sin más dilación, os presento ¡la primera entrega de la Eternia Fashion Week! (Y es probable que también sea la última, porque con este tipo de artículos corro el riesgo de cargarme la revista Mundo Masters yo solo.)


El mosquetero deslumbrante (1981)


Para empezar con estilo, nada mejor que remontarse al arte conceptual del príncipe Adam creado por el artista y diseñador Mark Taylor.

Su fisonomía no es diferente de la que todos tenemos en mente, pero no así su ropa, que recuerda al uniforme de los mosqueteros, la guardia personal del rey Luis de Francia (algún Luis) y los protagonistas de una de las obras de capa y espada más reconocidas de todos los tiempos: D'Artacán y los tres mosqueperros. A los fans de los Masters nos atrae el rigor histórico.

Es cierto que al sombrero le falta la clásica pluma, y que la espada (identificada en el dibujo como "estándar") no es el florete propio de este cuerpo de infantería, pero si de algo anda sobrado nuestro príncipe es de pluma y tampoco nos vamos a poner quisquillosos porque Taylor diseñase el arma pensando en abaratar los costes de fabricación.

Este príncipe Adam, por lo demás, no se concibió como el Clark Kent de He-Man, sino como un personaje distinto. Por lo tanto, cuando desenvaina su espada y grita "¡Por el Poder de Grayskull!", solo consigue hacer el ridículo.



El príncipe azul (1982)


Antes de deslumbrarnos con su elegancia en la serie de Filmation, Adam hizo su primera aparición oficial en el cómic From Eternia with Death!, de la editorial DC. El número en cuestión se publicó en julio de 1982 y no llegó a España. En esta historieta, Skeletor trae a Superman a Eternia a través de un portal interdimensional y usa su magia para controlarlo y enfrentarlo a He-Man. ¿Cómo podría empeorar su situación por tener otro héroe superpoderoso pululando por Eternia? De todas las formas posibles.

La razón por la que este crossover es importante es porque en él Adam aparece por primera vez como la otra cara de He-Man. Sin embargo, aún está lejos de convertirse en el inútil pusilánime que fingiría ser en la serie de Filmation. De hecho, este Adam tiene una fuerza sobrehumana y fama de alborotador y camorrista. Porque nada dice héroe en ciernes como un bebedor pendenciero que puede doblar una barra de cromo macizo con las manos desnudas. Eran otros tiempos; tiempo en los que Adam aún se transformaba en He-Man entrando en una cueva de la que, misteriosamente, siempre salía con menos ropa.

Pero no solo la actitud del príncipe es distinta de la que tendría en un futuro cercano. Su forma de vestir también es diferente. Mientras entrena bajo la supervisión de Man-At-Arms y Teela, lleva una túnica azul de una sola pieza, muy corta y ceñida al talle con un cinturón dorado, la cual deja al descubierto sus musculosas extremidades.


Más tarde, cuando nos reencontramos con él en una bulliciosa taberna, viste en cambio una camisa azul arremangada para enseñar los bíceps, un chaleco oscuro de cuero y el tradicional taparrabos de los guerreros de Eternia.


Sin embargo, este look no llegó a normalizarse, y los siguientes cómics de DC (Fate is the Killer y To Temp the Gods) introdujeron algunas modificaciones. Adam deja la camisa en el armario y pasa a cubrir su torso únicamente con un chaleco azul con ribetes dorados que lleva abierto hasta el ombligo, demostrando que nadie sufre los inconvenientes de la depilación con cera para luego ocultar los resultados. Esta sugerente indumentaria se complementa con unos brazaletes dorados, un taparrabos ajustado con un cinturón de cuero y unas botas que, según cuánto le importase aquel día su trabajo al colorista, podían ser marrones o amarillas. Sexi a rabiar.


Esta nueva versión del personaje se reproduciría en algunos de los minicómics que acompañaban a los muñecos de la tercera hornada de Mattel (Dragon’s Gift, Masks of Power y He-Man and the Insect People), aunque ninguno de ellos salió en España.


El príncipe clásico (1983-1985)


Nadie puede discutir que la joya de la corona de los Adam es el Adam de Filmation. Su imagen es la que ha sobrevivido al transcurso del tiempo y trascendido la serie para convertirse en un meme que celebra la diversidad en su máxima expresión.

Su piel es clara, un rasgo propio de la nobleza en tiempos en los que solo los labriegos estaban morenos por pasarse el día deslomándose en el campo. Esto lo distingue ligeramente del bronceado He-Man, que parece que se hubiera untado de aceite Muscle Juice hasta el perineo.

La melena rubia y ondulada, de caída natural, queda aquí reemplazada por un peinado con flequillo y de corte recto hasta la mandíbula por los lados. Antes del príncipe Adam, solo tres tipos de personas llevaban este peinado: los pajes del medievo y las mujeres de la década de 1920 que querían parecerse a actrices como Mary Thurman y Lousie Brooks. Recuerda al príncipe de Beckelar.

El chaleco pasa a ser rosa, y bajo él Adam lleva un maillot blanco de manga larga tan ajustado que parece que estuviera pintado sobre su cuerpo, para que ni uno solo de sus definidos y grandes músculos quede a la imaginación. Curiosamente, los brazaletes también están pintados de blanco, como si formasen parte del maillot; ¿o quizá son puños muy ajustados? El taparrabos y las botas son violetas, y en lugar de llevar las piernas desnudas, Adam ha decidido enfundarlas en unas finas medias de color lila, a juego con el resto de su ropa. No pretendo entender por qué, pero este conjunto me hace pensar en flamencos danzando al son de un vals.

En cuanto a su personalidad, este Adam se comporta como un vago redomado y no duda en escaquearse de sus deberes y responsabilidades, aunque su actitud es solo una fachada para mantener en secreto su identidad secreta.


La figura de Mattel es fiel al diseño de Filmation, excepto por el chaleco, de un intenso rojo burdeos. También llama la atención que la Espada del Poder sea de color rosa intenso en lugar de gris. No sé qué metal es de ese color, pero sí sé que la pieza no sabía a chicle porque la mordisqueé las veces suficientes para tener certeza de ello.

El dibujante de cómics Freddie Williams II se basó en esta figura para el diseño de Adam en los recientes crossovers con los ThunderCats y con los superhéroes del mundo distópico de la saga Injustice.


En la serie de Filmation también vimos a Adam en pijama, listo para disfrutar de un sueño reparador. A veces duerme solo con una camiseta de tirantes blanca, y a veces con una túnica del mismo color, sin mangas, y ajustada con un cinturón dorado que le da el aspecto de uno de esos jóvenes efebos que mariposeaban alrededor de Sócrates y Platón.


Tampoco podemos olvidar al Adam púber, al que vimos al menos en un par de flashbacks a lo largo de la serie. En la primera fase de su adolescencia, cuando aún no entendía por qué le atraían los peplum protagonizados por Steve Reeves, el pequeño príncipe ya se peinaba estilo paje, pero aún no había afianzado su ostentosidad a la hora de vestir. Su ropa es sencilla y aburrida: una túnica blanca, holgada y de manga larga; y pantalones y botas marrones.


Los cómics de esta época fueron fieles a la serie de televisión, aunque algunas pequeñas desviaciones eran inevitables. En las historietas de Marvel (publicadas en España por Ediciones Zinco), el chaleco de Adam es rojo, los brazaletes son dorados, y el taparrabos y las botas, rojos o marrones, según le diera por colorearlos al artista de turno. Además, el príncipe vuelve a llevar las piernas al fresco, o al menos lo hace durante los primeros números de la colección, hasta que los coloristas se dieron cuenta de que deberían haber rellenado las piernas con un color diferente al de la piel y le "pusieron" medias de un discreto tono rosado.


Más interesante es la versión adulta de Adam que encontramos en el futuro distópico del cómic Toda una vida. Allí Adam es el príncipe de un reino conquistado y lidera a un grupo de rebeldes contra el tirano Skeletor. Adam se ha endurecido y muestra un aspecto más acorde con estos tiempos oscuros: se ha dejado crecer la barba (sin bigote, pese a que este estilo de vello facial solo les queda bien a dos clases de hombres: presidentes estadounidenses abolicionistas y cineastas de la década de 1970) y en la frente lleva anudada una cinta roja, reminiscente del Rambo de Sylvester Stallone. Como detalle curioso, en la primera viñeta en la que sale el personaje, los artistas andaban tan desubicados que colorearon la parte de la camiseta que se ve bajo el chaleco del mismo tono que la piel, no así las mangas, por lo que da la impresión de que Adam lleva la sudadera de un equipo de fútbol de instituto americano.


De la misma época tenemos también los cómics de London Editions Magazines, que nos muestran a un Adam cuyo aspecto varía bastante entre unos números y otros. Destaca, no obstante, La sorpresa de Skeletor, donde Adam lleva al cuello un medallón dorado que reposa sobre su pecho lampiño. No hay ninguna viñeta que muestre el medallón en detalle, pero apuesto a que es de esos que se abre y lleva una foto a cada lado: en uno, el propio Adam, y en el otro, He-Man. Es bueno quererse a uno mismo.



El príncipe del futuro… ¡en el espacio! (1990-1991)


Algunos atribuyen el modernizado aspecto de He-Man en Las nuevas aventuras a que esta serie tiene lugar 4.000 años en el futuro. Pero, incluso obviando que la verdadera razón del cambio es que Mattel quería vender MÁS muñecos, esa teoría solo tiene sentido si nos ceñimos a los minicómics. En estos, la fusión del poder y la sabiduría de los Ancestros con la tecnología y los conocimientos del futuro es lo que explica que He-Man lleve por primera vez pantalones y el pelo recogido en una estúpida coleta como la del malo de Karate Kid III. Pero en la serie de animación He-Man ya tenía esas pintas antes de que los Guardianes Galácticos aterrizasen con su nave en Eternia para darle la lata. Y lo mismo ocurre con Adam, que desde el primer episodio parece salido de una fiesta toga.

Teniendo en cuenta que el aspecto de los padres del príncipe también es diferente en el primer episodio de la serie (Marlena incluso se ha teñido el pelo de AZUL) y que el propio Skeletor parece otra persona (o demonio malvado de Despondos) con sus nuevos y relucientes globos oculares, mi conclusión es que, entre el último episodio de la serie de Filmation y el primer episodio de Las nuevas aventuras, la moda ha evolucionado en Eternia a velocidad de vértigo.

Eso es lo que explicaría que Adam vista en esta serie como un pastor de cabras de la antigua Roma. Los chalecos, los taparrabos y las botas de piel son cosa de la prehistoria, y su atuendo consta ahora de una túnica gris de manga corta, ceñida con un cinturón de cuero y bajo la que sobresale un faldón blanco que le llega hasta las rodillas; una toga blanca que cruza el pecho y queda suelta por la espalda a modo de capa corta (escasamente superheroica, todo hay que decirlo); y unos brazaletes y sandalias de cuero. De gustibus non est disputandum.

Sin embargo, la vestimenta no es lo único que Adam ha cambiado, y su nuevo corte de pelo, al estilo guerrero de las Tierras de Alta Escocia del siglo XVI, consigue que su doble identidad pase más desapercibida. Aún hay que ser ciego para no darse cuenta de que Adam y He-Man son la misma persona, pero no es una mejora. Y hablando de mejoras…



El príncipe renovado (2002-2004)


La serie de Mike Young Productions consiguió lo que ninguna de las series anteriores había conseguido: que la cancelaran antes de llegar a cuarenta episodios. También consiguió hacernos creer que Adam podía mantener en secreto que era He-Man sin obligarnos a suspender nuestra incredulidad hasta límites sobrehumanos.

Para lograr distinguir a Adam de He-Man, bastó con que los diseñadores no convirtiesen al príncipe en otra montaña de músculos broncíneos. Su físico, por primera vez, es creíble para un muchacho de su edad. O al menos para un muchacho de su edad que no se inyecta hormonas de Tyrantisaurus.

Por lo demás, la ropa da un giro de tuerca a la que llevaba el Adam de Filmation, retocándolo de acuerdo con los criterios de la época para evitar que pareciera el hermano mayor de Rainbow Brite. Adam lleva ahora un chaleco rojo de cuello alto, camisa blanca sin mangas y con cordones, guantes largos marrones con protectores metálicos, cinturón marrón con hebilla de metal, pantalón de un púrpura apagado (mucho más discreto que los pantis) y botas marrones para cuya confección quizá no haya hecho falta matar a ningún animal.



El príncipe inconsistente que se convirtió en rey (2012-2016)


Si algo caracteriza al diseño de Adam en la más reciente hornada de cómics de DC, que comenzaron a publicarse bajo el título Masters of the Universe a mediados de 2012 y concluyeron con la saga Eternity War en 2016, es la falta de consistencia de unos números a otros y a veces incluso entre viñetas. ¿No llevaba Adam capucha hace solo un minuto? ¿En qué momento se ha cambiado las botas por zapatos? ¿Y de dónde carajo han salido esos brazaletes de cuero?

"Nadie va a fijarse en esos detalles", debieron de pensar los responsables de la colección.

Es evidente que no contaban con mi absoluta falta de criterio para escoger qué hacer con mi tiempo libre.

Al comienzo de la primera serie de cómics, Adam no recuerda su vida pasada y vive como leñador, a cargo de su padre enfermo, en un mundo de mentiras creado por Skeletor gracias a un cachivache mágico. Por tanto, su aspecto es el que cabría esperar de un campesino. Viste túnica roja sin mangas, con capucha de quita y pon (según le dé al dibujante); camisa interior de manga larga, de color gris claro, holgada para que los sobacos respiren; brazaletes fabricados con tiras de cuero (cuando al dibujante le apetece añadirlos); cinturón marrón, del que a veces cuelgan un par de bolsillos (en algún sitio tiene que llevar los caramelos para el mal aliento); pantalones beige pesqueros (apenas un poco menos risibles que la clásica combinación de pantis y taparrabos); y zapatos o botas marrones.


Como curiosidad, en el cuarto número de la colección (Cauldron of Doom), también vemos a Adam como náufrago; pero unos pantalones ajados que no le cubren siquiera las rodillas son toda la ropa que necesita para desafiar a Evil-Lyn y a su ejército de indígenas desarrapados, combatir contra su mejor amiga Teela sobre una sima ardiente y recuperar la Espada del Poder.


Liberada Eternia de la artera fantasía de Skeletor, en el primer número de la etapa siguiente (titulada He-Man and the Masters of the Universe), Adam se viste de gala para el funeral de la Hechicera. ¿Quién dijo que había que ir de negro a un funeral? El príncipe acude a las exequias con una armadura de placas áureas bajo una casaca de color rojo, pantalón marrón oscuro, y cinturón, brazaletes y botas de un dorado que reluce como la coraza de Stalker recién pulida. Si el color del oro simboliza el luto en Eternia, eso explicaría por qué Skeletor se transformó en un caballero del zodíaco en la película de Goddard: para honrar los sueños muertos de los niños que esperaban el estreno del filme con ilusión.


En DC Universe vs. The Masters of the Universe, Adam decide imitar a su homónimo de la serie de animación de 2012 y pasa a vestir la que, para mí al menos, es la única combinación resultona de la última década: chaleco rojo, camisa blanca de manga corta que apenas le cubre los hombros, brazaletes de cuero, cinturón negro con hebilla dorada, pantalones de color gris violáceo y botas marrones. Tenía que dar buena imagen delante de Superman y sus superamigos, sobre todo cuando estos han dejado de llevar los calzoncillos por fuera.


En Eternity War, Adam, rey y comandante en jefe de los ejércitos tras la muerte de su padre, lucha por liberar Eternia de la Horda del Terror. El pueblo necesita al hombre más poderoso del universo para librarse del yugo de Hordak, por lo que He-Man trabaja 24x7 mientras que a Adam no se le ve el pelo. Sin embargo, después de que una visión del futuro le revele que su poderoso alter ego se convertirá en un tirano que acabará desencadenando un fin del universo la mar de lovecraftiano, Adam se da cuenta de que el poder absoluto corrompe absolutamente y de que no puede renunciar a su humanidad. Así pues, aunque la garantía ya ha caducado, rompe la Espada de la Eternidad que él mismo forjó y devuelve el Poder a su fuente. El renovado rey Adam, cansado y débil, lleva el atuendo más sencillo de todos: túnica roja de manga larga, camisa blanca interior, pantalón gris oscuro y botas. Es aburrido de narices, sí.


Para compensar esa sosería, y antes de marchar de nuevo a la batalla, Adam se enfunda la armadura vintage de King Hiss, una réplica exacta de la que llevaba el muñeco de la línea original de Mattel, solo que en lugar del tradicional bastón con la pitón enroscada, usa como arma con la pinza de He-Man Armadura de Serpiente. Eso sí, no descarto que estar poseído por el señor de los hombres serpiente (aquí llamado Hssss, sin "i" y con cuatro eses, porque dos no eran suficientes) influyera en el rey Adam a la hora de adoptar este nuevo estilo.


La saga de la Guerra de la Eternidad termina con la boda real de Adam y Teela, algo de agradecer después de tanta muerte y destrucción. Para esta feliz ceremonia, Adam lleva una corona del Burger King (muy similar también a la del rey Randor), un protector de cuello dorado, una túnica gris con ribetes rojos en el faldón y un familiar emblema de metal dorado en el pecho, una capa roja fijada con placas de metal dorado a la túnica, brazaletes dorados, fajín rojo y pantalón marrón. No sabemos qué calzado gasta, pero vamos a suponer que crocs.


Y con esto doy por concluido este repaso por las diversas y casi siempre sugerentes versiones del príncipe Adam. ¿Tenéis vosotros alguna favorita?

Nota: Este artículo se publicó originalmente en la revista Mundo Masters #04 en septiembre de 2019.

6 comentarios

  1. Mecachis! Se te ha pasado comentar la viñeta en la que Adam tiene los huevos metidos en un barreño de hielo. Parece que las calabazas contínuas que le da Skeletor le hacen desesperar!
    Pero hablando del contenido del artículo. Que gran script girl ha perdido el mundo del celuloide contigo! Qué capacidad de observación!

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  2. Me ha sorprendido ver que el closet del príncipe Adam es bien surtido. Para ser franco en mis recuerdos solo está el de la serie animada de Filmation. También debo decir que me di cuenta que el poder de Greyskull viene con un bronceado playero al extremo.
    Otra cosa que siempre creí era que la transformación aportaba músculos, ahora es que me doy cuenta que el príncipe ya tiene los músculos, eso explica por que She-ra no se pone maciza.

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  3. German: Piensa que podría haber escogido una viñeta completamente diferente (le hice yo la foto), así que sobran las palabras.

    José Correa: Ya ves, Adam se disfraza más que Mortadelo.

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  4. Espero que podamos ver un artículo similar con Skeletor, este tiene incluso más variedad que el propio Adam.

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  5. Espera un momento, ¿el tigre habla?

    La escena del barreño de hielo parece sacada de "Agárralo como puedas" :D

    Viendo la cantidad de esfuerzo que dedicas a un artículo como este, ya me gustaría tener una décima parte de tu pasión por las cosas que te gustan.

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  6. Anonimatus: ¡Con Skeletor jamás terminaría!

    Claudio Vosco: Pasión, falta de ideas... Sí, viene a ser lo mismo.

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