29 de marzo de 2021

La Liga de la Justicia de Zack Snyder: 2ª parte - La era de los héroes

Antes de continuar con el repaso de la película, quiero lanzaros una pregunta. ¿No os rechina que Zack Snyder se refiera a la película por su nombre completo, esto es, que cada vez que habla de ella se mencione a sí mismo como parte del título? ¿No podría referirse, por ejemplo, a su montaje de La Liga de la Justicia? ¿O sencillamente hablar de La Liga de la Justicia, como si la versión de Whedon jamás hubiese existido? ¿Qué necesidad tiene de hablar de sí mismo en tercera persona? Retroceded un instante a principios del siglo XVII. ¿Os imagináis a Cervantes diciéndole a sus lectores: "Espero que vuestras mercedes hayan gozado de la lectura de Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes"? Yo no. Y tengo buena imaginación.

Es todo lo que tenía que decir. Volvamos a la película.


Después de hacerse con la Caja Madre que custodiaban las amazonas (la verdad, para el éxito que han tenido cinco mil años de intensa vigilancia, podrían haberla enterrado a dos palmos en medio del bosque), Steppenwolf se teletransporta a Rusia, frente a una central nuclear abandonada.

"Es tóxico", dice, contemplando absorto las torres de refrigeración. "Eso es bueno".

"¡Cuidado!", le advierte un viejo vendedor chino que pasaba por allí. "Soble la centlal pesa una holible maldición".

"Eso es malo", dice Steppenwolf.

"Con delecho a una talina de yogulado", dice el anciano.

"Eso es bueno".

"El yogulado también está maldito".

"Eso es malo".

Steppenwolf parte al anciano por la mitad con su electrohacha.

Resuelto este asunto, del que podría o no haberme inventado alguna parte, Steppenwolf establece su base de operaciones en el interior de una de las torres de refrigeración. Ya instalado con sus esbirros, acerca la Caja Madre con reverencia a un extraño monolito negro.

¿Qué pinta ahí esa pieza de atrezo de 2001: Odisea del espacio? No lo sé. ¿Quién la ha traído? No tengo ni puñetera idea. Espero que mis respuestas os hayan ayudado.

La Caja Madre sale disparada hacia el monolito y se funde con él por arte de birlibirloque. Al instante, ¡BAM!, unas enormes y grotescas raíces incandescentes brotan desde el monolito y se extienden a toda velocidad por el suelo y las paredes de la torre, creando un ambiente muy navideño. Quizá más infernal que navideño.

"¡Vamos! ¡Seguid el olor de las Cajas Madre! ¡Encontrad las dos que faltan!", ordena Steppenwolf a los parademonios. "Cuando tengamos los tres MacGuffin se formará la unidad y entonces podremos pasar al previsible clímax de la película", nos explica a nosotros.

Luego Steppenwolf, que en este montaje está muy parlanchín, comenta para sí mismo:

"Estará agradecido. Volverá a ver mi valía. Quizá mi foto vuelva a aparecer por fin en la pared de empleados del siglo". 

Por si alguien está leyendo esto de rebote y no ha visto la película ni tampoco sabe nada de los cómics, Steppenwolf está hablando de Darkseid, su jefe, supremo señor del planeta Apokolips. Ya tendremos tiempo de conocer a Darkseid más adelante. O más bien no. El asunto tiene enjundia.

¿Enjundia? Steppenwolf tiene la fiebre del sábado noche.

En el avión de vuelta a Gotham, Alfred le dice a Bruce Wayne que quizá haya conseguido localizar al "chico de la licorería" en Central City, pero que necesita más tiempo para confirmarlo.

"No tenemos más tiempo", contesta Bruce, muy serio.

¿Ah, no? ¿Y por qué exactamente no tienen más tiempo?

No soy el único que se hace esta pregunta. Incluso Alfred saca a colación el asunto. ¿Qué porras hace Bruce buscando superhéroes como si se acercara el fin del mundo?

En el montaje estrenado en cines en 2017, nos dan una respuesta. Desde el principio de la película, Batman es consciente de que hay una invasión alienígena en curso, porque hay parademonios pululando por las calles de Gotham. Y como él es el puñetero Batman, caza uno. De este modo, obtiene también una pista sobre las Cajas Madre, porque el parademonio en cuestión, al verse acorralado, se autodestruye y, hete aquí el despiporre, sus restos fluorescentes dejan un oportuno dibujo de las tres Cajas Madre en la pared. Este patrón, comenta con Alfred, coincide con el de otros avistamientos y con algunas de las notas de Lex Luthor.

Como respuesta está traída por los pelos, pero explica por qué Batman ha abierto un proceso acelerado de selección de personal y también por qué no se puede escribir un guion decente con prisas.

Muy prácticos estos parademonios, sí.

Pero ¿por qué razón está Batman buscando superhéroes en el Snyder Cut? No creáis que no lo tenían pensado. De hecho, en esta misma escena, nos dan dos razones:

1) Lex Luthor dijo que el planeta iba a ser atacado.

Os voy a recordar exactamente lo que dijo Luthor en Batman v. Superman: El amanecer de la presbicia:

"Ya han doblado las campanas. Y ya se ha oído, ahí arriba en la oscuridad, entre las estrellas. Din-don. El dios ha muerto. Y las campanas no pueden desdoblarse. Está sediento. Nos ha encontrado y ya viene. Din-don. Din-don".

Pues está bastante claro, sí. Está bastante claro que Lex Luthor necesita pasar una temporadita en una habitación acolchada sometido a una dieta estricta de pastillas para la chaladura.

Quizá si Luthor fuese Gene Hackman y no el tarado de Jesse Eisenberg, estaría dispuesto a darle el beneficio de la duda; pero tampoco hace falta, porque Bruce afirma con contundencia que el tema no tiene nada que ver con Luthor, sino con Superman, lo que nos lleva al siguiente punto:

2) Bruce se lo prometió a Superman sobre su tumba.

Esto es... ¿correcto? En un giro inesperado de los acontecimientos, resulta que lo es. He vuelto a ver la escena en la que Bruce habla con Diana tras el funeral de Superman y, ciertamente, "lo" promete. La clave está en qué es ese "lo". Y lo que Bruce promete es buscar a otros superhéroes para luchar unidos. ¿Contra quién o qué? ¡Ah, misterio! Ni lo dice ni lo sabe, porque su promesa no consiste en formar esa alianza para combatir una amenaza concreta, sino en cambiar de actitud y hacer nuevos amigos. Parece mas bien un propósito de Año Nuevo: "Superman, te prometo que este año intentaré buscar más superamigos y que no usaré todos los recursos a mi disposición para matarlos".

Por lo tanto, y volviendo ya al punto de partida, ¿alguien puede decirme qué prisa tiene Batman en buscar a nadie en esta película?

Hemos pasado de tener una respuesta ridícula, pero aun así lógica, a una respuesta vaga y patizamba que lo tenía fácil para ser razonable. Gane quien gane, la inteligencia sale perdiendo.

"Señor Wayne, ¿no tuvo usted un sueño premonitorio sobre un futuro distópico en el que Superman era malo seguido de un encontronazo lisérgico con un desconocido viajero del futuro que podría o no ser Barry Allen? Quizá debería mencionarlos para reforzar sus sólidos argumentos".

En Metrópolis, en las instalaciones de los Laboratorios S.T.AR., dedicadas a la investigación de la nave kryptoniana que Superman estrelló durante la invasión del general Zod (tal y como vimos, entre ibuprofeno e ibuprofeno, en El Hombre de Acero), Silas Stone cierra prontito y se va para casa. A las once y media de la noche.

Sin embargo, el lugar no se queda del todo vacío. Howard el conserje aún tiene muchas baldosas que fregar y, con el poco brío que se da con el mocho, quizá no termine hasta mañana. Aunque, para eso, primero tendría que llegar vivo a mañana.

De repente, el conserje oye un ruido extraño en el laboratorio de Silas. Aunque sabe que a estas horas ya no hay nadie dentro, y pese a que, nada más entrar, ve un butrón enorme en el techo por el que habría podido colarse un perverso humanoide alado del espacio exterior (por ejemplo), decide no llamar a seguridad y comportarse como haría el protagonista de una película de terror cualquiera.

¡Y resulta que sus compañeros le habían preparado una fiesta sorpresa por su cumpleaños!

Es broma. Se encuentra con un parademonio. Adiós, Howard.

Esta es la cara que puse yo cuando vi que solo llevaba cuarenta minutos de película.

Esa misma noche (o eso creo, el iter temporal es difuso), las amazonas celebran la ceremonia de encendido de la Hoguera de Alarma Ancestral™, la cual va acompañada de los tradicionales tambores y cantos monódicos. Todas las participantes llevan capas para la ocasión y se toman el asunto con sosiego, respetando los ritos sagrados, paso a paso, sin prisas...

Tranquilas, chicas, vosotras a vuestro ritmo. No es que la Tierra haya sido invadida por una horda de malandrines alienígenas y el destino de toda la humanidad esté en juego.

Menalippe saca una flecha de un sarcófago y se la entrega a la reina Hipólita con estas solemnes palabras:

"La flecha de Artemisa. Llegará hasta las tierras de los hombres".

Gracias por la explicación, Menalippe. Ahora ya tenemos un segundo contendiente a la medalla de oro a la línea de diálogo más innecesaria de la película. ¡Y solo vamos por la segunda parte!

La reina Hipólita charla un rato con la flecha (cosas de amazonas), le clava un malvavisco en la punta, lo prende en la barbacoa y dispara la flecha hacia el firmamento.

Fiuuuuun... La flecha cruza certera y veloz el océano hasta la isla de Creta, haciendo escala en Fokia para comprar un souvenir, y se clava en el portal del Santuario de las Amazonas, donde estalla en un torbellino mágico de fuego.

Chanzas aparte, me gusta que la escena se tome su tiempo. El tono reposado le da peso y majestuosidad a lo que no deja de ser el equivalente entre amazonas a enviar un mensaje de WhatsApp. Si os gusta la épica fantástica, no veo motivo para que os disguste esta escena. La siguiente, en cambio...

Menalippe está pensando en lo tarde que va a acostarse hoy. Y aún no ha cenado.

En el Museo del Louvre, Diana, vestida con un ceñido y práctico vestido blanco de la marca Wilkinson, está restaurando una estatua griega cuando... Esperad un momento. ¿Diana trabaja en París? ¿Y qué narices hacía en Londres en la última escena en la que la vimos? Los responsables de esta película saben que son dos ciudades europeas distintas, ¿verdad? Y suponiendo que Diana estuviera en Londres por el motivo que fuera, ¿cómo pudo plantarse tan rápido en el banco? ¿Es que tiene el poder de teletransportarse allí donde más la necesitan? ¿Viaja de un sitio a otro a velocidad supersónica en su avión invisible? ¡Exijo una explicación, maldita sea! Necesito que algo, al menos una cosa, tenga sentido para poder engañarme a mí mismo y sentir que estoy disfrutando de la película.

Mientras voy a por papel de cocina para cubrirme la vena que me ha estallado en la frente, otro trabajador del museo enciende la tele y, ¡anda!, si resulta que en las noticias están mostrando la enorme llama encendida en el Santuario de las Amazonas.

"Una invasión", susurra Diana para sí misma.

Entre lo aparatoso que es el método de las amazonas para comunicarse y el cliché de que un personaje vea en la televisión un suceso relacionado con la trama, me temo que tendré que comprar más papel de cocina.

Me pregunto si Chris Terrio sufre el síndrome del impostor o si, por el contrario, es honesto consigo mismo y se considera un incompetente con suerte.

"Hay una conexión subconsciente entre ella y esta hermosa escultura clásica en la que está trabajando [...]. Ella va de blanco. La estatua es de color blanco. Tiene esta hermosa, encantadora fuerza" (declaración real del diseñador de vestuario, que intentó sin éxito superar el comentario de Snyder sobre la verticalidad de los héroes).

En los Laboratorios S.T.A.R., las autoridades están investigando el incidente de la noche pasada. Curiosamente, los agentes de la Oficina de Investigaciones Especiales (la O.S.I., o no) parecen más interesados por qué han podido robar los intrusos que por la desaparición de Howard el conserje y de otras siete personas que deberían haberse ido a casa temprano en lugar de hacer horas extra. Es a la vez lo más triste y realista que ha pasado en esta película.

En particular, a los agentes de la O.S.I. les llama la atención una caja de metal en la que, según la etiqueta del departamento de Defensa, se guardaba el objeto "6-1982", ya que la encuentran vacía.

Como imaginaba que ese número no se habría escogido al azar, he investigado un poco (lo justo para no desesperarme ante el parsimonioso avance del minutero) y, en efecto, es una referencia a la fecha de publicación del primer número de la colección Tales of the New Teen Titans. El cómic en cuestión está dedicado, como podréis intuir, al personaje de Cyborg, y la portada promete revelar sus "sobrecogedores secretos", que es la forma rimbombante de referirse a su historia de origen. Como parte de ese origen, la historieta incluye peleas callejeras con navaja y también una "criatura blasfema de otra dimensión". Por lo tanto, el origen de los tebeos es automáticamente superior al origen que nos propone esta película, el cual conoceremos en la tercera parte.

Menos IGO y más hojalata es lo que le hacía falta a Cyborg. Mirad esas preciosas y depiladas ingles de ébano.

Tengo que retomar el Snyder Cut, ¿verdad? Lo digo porque no me importaría seguir hablando de cómics. ¿Os he recomendado ya la miniserie Superman: Las cuatro estaciones, en la que Superman es buena gente y no un amargado irascible?

Tanto Silas Stone como su ayudante Ryan Choi (personaje ausente en el montaje cinematográfico y cuarto Átomo en los cómics) aseguran a los agentes que no había nada en la caja. Es más, Silas dice que ni siquiera sabe lo que había dentro, pero lo dice con cara de estar soltando tal patraña que hasta un polígrafo construido con pinzas de la ropa y cuerdas de tender se daría cuenta de que miente más que habla.

Quizá los investigadores también deberían preguntarle por ese brazo robótico que tiene guardado en un frasco como si fuera una figura de coleccionista de edición limitada.

¿Para cuándo un cómic de Cyborg contra Terminator?

He vuelto a dispersarme, lo siento. No sé por qué me está pasando tanto hoy.

Uno de los investigadores le dice a Silas que, gracias a un oportuno testigo ("oportuno" es una palabra que voy a utilizar mucho en estas entradas, me temo), tienen un retrato robot del intruso.

No sé por qué el retrato robot lo ha dibujado un niño de cinco años. Lo que sí sé es por qué el dibujo se parece mucho más a Batman que a un parademonio. La respuesta os dejará atónitos: era necesario para hacer avanzar la trama.

Espero que compréis el argumento por su franqueza.

El dibujo ocupa un espacio de 4:3 y está en blanco y negro. ¿Coincidencia? No lo creo.

Silas se reúne con su hijo Victor en el piso, para advertirle de que la caja ya no está segura aquí, en el trastero. ¿Seguro? ¿Ni siquiera si cierran la puerta? A mí me parece un escondite perfecto. Añade, a modo de explicación, que una "especie de monstruo" ha entrado en el laboratorio buscando la caja y ha secuestrado a varias personas.

Quizá os preguntéis por qué Silas sabe que el parademonio iba buscando concretamente la caja, si todo el laboratorio estaba patas arriba. Para esto tengo dos posibles respuestas. La primera, que el parademonio dejó una nota diciendo: "Lamento el desorden. Estaba buscando una Caja Madre. Besis". La segunda, que Silas se ha leído el guion. 

De todos modos, a Victor no le interesa la trama, sino sus traumas. Es un hombre de grandes pesares y, por eso, en un alarde de técnica narrativa, lleva la capucha echada sobre la cabeza incluso dentro de casa.

"Tú sabes mucho de monstruos, ¿no es cierto?", le dice a su padre con inquina. "Sobre todo de cómo crearlos".

¿Por qué le habla así a su propio padre, el hombre que le salvó la vida y lo convirtió en una brillante máquina asexual? ¿A cuento de qué esta ira taciturna? ¿Cuál fue el detonante de este conflicto familiar? ¿Qué "sobrecogedores secretos" esconde Cyborg? Solo os puedo adelantar que encontraremos puntos en común con películas en las que el papel de Victor suele recaer en un niño de doce años.

"No tengo corazón. Hueco y huero".

En Creta, Diana se cuela en el Santuario de las Amazonas y recoge la flecha de Artemisa, que la policía aún no se ha molestado en llevarse al laboratorio para analizarla y hallar al culpable de este delito sobre el patrimonio histórico.

En el asta de la flecha, Diana lee un mensaje grabado en caracteres griegos: "Disparar con la punta hacia delante". Vale, no tengo ni pajolera idea de lo que pone en la flecha; pero, según entendí la primera vez que vi la película, el mensaje es lo que conduce a Diana hasta la cámara subterránea en la que se planta pocos minutos después.

A falta de un juego completo de escaleras, nuestra protagonista desciende hasta la cámara dejándose caer varias decenas de metros, todos para abajo, con sus elegantes zapatos de tacón, que no se hacen añicos porque también tienen superpoderes y nosotros no lo sabíamos. Allí descubre que la flecha de Artemisa es la llave para abrir una puerta que, por alguna razón, ningún arqueólogo se ha molestado en abrir en todo este tiempo. Si no habéis visto la película, no penséis que la puerta pasa desapercibida; al contrario, tiene un dintel bien majo y es lo único digno de mención que hay a la vista. Sencillamente, en un ejercicio de ingenuidad sin parangón, debemos suponer que en los últimos cinco mil años nadie ha sentido curiosidad por saber qué hay al otro lado de esa puerta, ni siquiera en el último siglo y pico, desde que la arqueología se asentó como disciplina científica.

Y lo que hay al otro lado de la puerta es un mural que revela la historia de una gran batalla. Esta historia se nos mostrará más adelante por medio de un bullicioso y ruidoso flashback, pero, de momento, basta que nos quedemos con la ominoso imagen de un señor de rostro pétreo, muy ceñudo y sin cejas, que cualquiera que haya leído unos pocos cómics de DC reconocerá inmediatamente como Darkseid, gobernante supremo de Apokolips y empleado ocasional de McDonald's.

El mundo de los cómics es maravilloso.

Resumida esta escena, voy a dar un paso atrás. Antes he partido de la suposición errónea de que la flecha de Artemisa decía a dónde tenía que dirigirse Diana para encontrar el mural. Cierto que, como medio de comunicación, la flecha es poco eficiente, pero aceptamos pulpo como animal de compañía. Sin embargo, he estado investigando y resulta que, en la watch party celebrada el pasado 18 de marzo por HBO Max (he hecho los deberes), Zack Snyder reveló que lo que contiene la flecha son indicaciones para localizar Themyscira, de forma que Diana pueda volver algún día a comer la tortilla de patata tan rica que le hacía su madre. 

Si eso es así, ¿se puede saber cómo leches descubre Diana lo del mural? He estado devanándome los sesos durante casi cinco segundos, que son cuatro segundos más de lo que tardaron en pensar la escena, y no se me ocurre nada. Por lo tanto, si alguien puede sacarme de dudas, le estaré muy agradecido. De momento, y aunque prefiero el empaque que le da este metraje extra a la película, me parece menos confusa la versión abreviada de Whedon, donde Wonder Woman sencillamente ya conoce la historia de la batalla y el porqué es irrelevante (se la contaría su madre o lo leería en un grafiti de los cuartos de baño del colegio, lo mismo da).

Empiezo a pensar que Snyder disfruta boicoteándose a sí mismo. 

Thanos 1.0.

En las costas de Islandia (recordemos, un país anclado en la Edad Media), Aquaman rescata a un pescador.

Puede que esta escena no tenga conexión con la trama y que esté ahí metida con calzador porque Snyder emplea la libertad creativa para molar (el montaje cinematográfico, aunque torpemente, al menos mete a los parademonios por medio para que tenga sentido narrativo). Pero, después del rescate, Aquaman camina por el muelle a cámara lenta mientras se pimpla una botella de whisky y las olas rompen a su alrededor. Y esta segunda escena SÍ que es necesaria para crear un hilo narrativo sólido, ya que enlaza tonal y visualmente con el anuncio de colonia protagonizado por Amber Heard en el prólogo de la película.

¿No cuela?

Pues lo he intentado.

Por cierto, muy fan de que Aquaman, el protector de los océanos, lance botellas de vidrio al agua. Ecología a tope.

Muestra representativa de los 24 minutazos de cámara lenta que contiene el filme.

Aquaman se sumerge en el agua y bucea a toda velocidad hasta unas antiguas ruinas atlantes. Durante el trayecto, no le vemos menear los brazos ni las piernas, así que asumo que los atlantes nadan por propulsión a chorro, como los calamares. Supongo que absorben agua por la nariz y la boca, y la expulsan a alta presión por el ojete. Esa es mi explicación científica como biólogo marino con un título falso y ninguna experiencia.

El hombre pez se adentra en las hermosas ruinas para visitar la vieja estatua del rey Atlan, el primer monarca de Atlantis. Si intensa mirada se detiene en el tridente que sostiene la estatua, tenedor extragrande y también símbolo del legado del que nuestro héroe reniega.

Como el océano es poco más que un descansillo submarino, un atlante se presenta oportunamente por allí. Los auténticos fans del género sabemos que es el Duende Verde, interpretado por Willem Dafoe, pero, por alguna razón, aquí le llaman Vulko.

Vulko crea una burbuja de aire para hablar con Aquaman, y se dirige a él con estas palabras, de modo que el público disponga de información que ambos personajes ya conocen y que ninguno de los dos sacaría nunca en una conversación normal si esto no fuera una película:

"El rey que era hombre, hijo de un humano y de la reina de los mares".

Vulko considera a Arthur el legítimo rey de Atlantis, y nada le gustaría más que verlo regresar con su pueblo y reclamar el trono, actualmente ocupado por su hermanastro Orm, cuyas inclinaciones bélicas no auguran nada bueno para la gente que habita en la superficie.

Pero Aquaman no está por la labor. Ni le caen bien los atlantes ni quiere responsabilidades. Él, con emborracharse y dejar un amor en cada puerto para que huela sus jerseys guarros, va tirando.

En cualquier caso, para saber cómo se revuelve esta subtrama, tendréis que ver Aquaman, de James Wan, película que desde aquí recomiendo a cualquiera al que le guste el cine de aventuras. Esa y Wonder Woman son mis dos pelis favoritas del Universo Extendido de DC. El Snyder Cut también lo recomendaría, pero desde luego no a un espectador casual, sino a mi peor enemigo y quizá también al fan duro del cine de superhéroes que esté familiarizado con el cine de Snyder y no lo encuentre abominable.

Esta imagen de la película Aquaman demuestra dos cosas: que el uniforme clásico de los cómics funciona en pantalla y que los colores no se inventaron para destruir el cine de verdad.

De momento, Vulko tiene un problema más acuciante que una futura guerra entre atlantes y humanos, y es que los guerreros que custodian la Caja Madre están desapareciendo de sus puestos. Y no porque se hayan ido a por tabaco o encontrado un trabajo mejor pagado en el musical de La sirenita, sino porque los están secuestrando maleantes del "Lugar Oscuro".

"¡Ve a la fortaleza de Atlantis!", le ruega Vulko a Aquaman con vehemencia. "¡Protege la Caja!".

Y, ya que está, Vulko también le pide que acepte el tridente de su madre y, de propina, la armadura oficial de la realeza atlante, que lleva encima por casualidad.

Me gustaría saber cuánto tiempo se pasa Vulko al día merodeando por esta zona con el tridente y la armadura encima, por si suena la flauta y se topa con Aquaman. ¿O pensáis que le avisó un simpático delfín?

Arthur clica en ignorar el mensaje, y Vulko, frustrado, arroja el tridente y la armadura al suelo, y se marcha nadando a propulsión. Recordad a los calamares.

Minipunto para Snyder por poner a Willem Dafoe con melena de surfista.

En Rusia, Steppenwolf utiliza el monolito para comunicarse con DeSaad, un encapuchado con cara de trol esmirriado y brazos colganderos que se aparece en forma de holograma de roca fundida. En ningún momento de la película nos explicarán cuál es el rol concreto de este villano. En los cómics, DeSaad es el maestro torturador de Apokolips (de ahí el nombre elegido por su creador, Jack Kirby: DeSaad, De Sade), pero "secuaz aleatorio de Darkseid" es todo el desarrollo que necesita como personaje en esta película. Para colmo de males, a diferencia del muñeco de la colección Super Powers, este DeSaad no está equipado con una mochila vibroparalizadora ni tiene "power action shock squeeze". Lamentable.

"¿Has comenzado la conquista?", pregunta DeSaad. Ni una sonrisa ni un "Hola, ¿qué tal estás?"... Qué falta de modales.

"Este mundo está dividido", responde Steppenwolf. "Son una especie primitiva, sin evolucionar y en guerra entre ellos, demasiado separados para estar unidos. Se les debe arrebatar la voluntad como a los otros mundos. Y absolverlos con una gloriosa condición: que le sirvan".

"O sea, que no. Que te has estado sacando pelusa del ombligo desde que llegaste", debería contestarle DeSaad. En vez de eso le pregunta por las Cajas Madre.

"He encontrado una de las tres, la que despertó y me llamó. Las otras siguen dormidas. Pero los parademonios sienten su presencia. Están volando, buscando y haciendo prisioneros a los que llevan su olor", responde Steppenwolf.

Para sus adentros estará pensando: "Vale, ahora que lo he dicho en voz alta, me doy cuenta de lo ridículo que suena, sobre todo lo del olor". Por eso añade:

"Estoy construyendo una fortaleza en nombre de su gloria".

"Jugando a las casitas encima", debería decir DeSaad. "Contento me tienes".

Representación gráfica de cualquier entrevista de evaluación del desempeño.

El diálogo continúa y se utiliza torpemente una vez más para revelarnos detalles de la trama que los dos personajes ya conocen y que no tendrían por qué mencionar, pero que sacan a colación de todos modos para que nosotros no estemos en la inopia. De este modo, descubrimos que Steppenwolf traicionó a Darkseid en algún momento del pasado, pese a ser sangre de su sangre, y que para recuperar su favor le está obsequiando planetas. Naturalmente, una tarjeta de "Lo siento mucho" con la foto de una camada de gatitos monísimos no es suficiente para disculparse ante Darkseid el Destructor.

"DeSaad, me postro ante ti", dice Steppenwolf, postrándose (menos mal que las centrales nucleares no tienen parqué, porque lo iba a dejar fino con tanto pincho). "Déjame suplicarle que me permita volver a casa cuando haya conquistado este mundo en su nombre".

Supongo que él también añora la tortilla de patata de su madre.

"¡Aún le debes al Supremo cincuenta mil mundos más!", le recrimina DeSaad con dureza.

¿Cincuenta mil mundos? Casi suena peor que tener una hipoteca a cincuenta años. Ahora siento curiosidad. ¿Cuántos mundos empezó debiendo? ¿Conquista más de uno a la semana? ¿Dónde los busca? ¿Le vale cualquier mundo o tiene que cumplir unos requisitos mínimos? Por ejemplo, ¿cómo de avanzada tiene que ser su civilización? ¿Es necesario que hayan desarrollado el motor de curvatura o basta con que tengan cadenas de comida basura?

En cualquier caso, creo que Steppenwolf le echa mucho morro al asunto, pretendiendo saldar una deuda de cincuenta mil mundos con uno solo, que encima es el nuestro. Me imagino a Darkseid examinando la Tierra con decepción y publicando a tuiteando a continuación el meme de "Cuando lo pides por AliExpress / Cuando te llega".

Steppenwolf pone ojitos de cachorro, pero se recompone rápido y asegura que este mundo, sin lanterns ni Superman, sucumbirá.

"Por Frodo", dice DeSaad, desvaneciéndose.

"Por Frodo", repite Steppenwolf.

"Por Darkseid", les susurra, crispado, el apuntador.

El director corta y repiten la escena desde el principio.

La escena, os parezca más o menos necesaria, lo cierto es que aporta un trasfondo a Steppenwolf y ayuda a perfilar el personaje. Recordad que, en el montaje de Josh Whedon, Steppenwolf solo es un señor malo con cuernos con la personalidad de una rebanada de pan integral. En cambio, en el Snyder Cut, gracias a escenas como esta, Steppenwolf es un señor malo con cuernos con la personalidad de una rebanada de pan integral y una motivación personal. Eso marca la diferencia.

Siento incluir otra referencia a Los Simpson, pero... "Mira, DeSaad, puedo fijar el fotograma exacto en el que le hiciste trizas el corazón".

Diana viaja hasta Gotham y se reúne con Bruce para contarle lo que ha descubierto sobre la invasión. A este ritmo, se va a gastar todo el sueldo de restauradora en viajes.

¿Y qué mejor forma de contar una historia que con un espectacular flashback atiborrado de moñecos digitales, tíos supercachas con la capacidad interpretativa de un boniato y mujeres macizas enseñando cacha? A mí no se me ocurre ninguna, desde luego.

Como la mayoría de escenas de acción de este montaje, el flashback es una versión extendida del incluido en el montaje de 2017, pero aquí hay un cambio sustancial, motivo de alborozo para algunos y de desconcierto para otros. Snyder se ha hecho con la máquina del cambiazo del profesor Bacterio, y ahora es Darkseid, y no Steppenwolf, quien invade la Tierra. Menuda diferencia, ¿eh? La personalidad que derrochan estos dos personajes es tan apabullante que se puede reemplazar a uno por otro en la escena y da absolutamente igual.

En fin, permitid que os resuma la gran batalla de la película a continuación:

Darkseid vino a por lana y salió trasquilado.

La "trasquilación".

Y ahora la versión larga:

Hace mucho, mucho tiempo, cuando aún estaba de moda adornar los cascos con huesos y a nadie le impresionaba ver unas cuantas naves extraterrestres flotando en el cielo, la gran armada de Darkseid llegó a la Tierra para conquistarla. A él se opuso una alianza de defensores formada por los antiguos dioses, los hombres, los atlantes, los abogados de Warner, las amazonas y los guardianes de las estrellas. Los "guardianes de las estrellas", en plural, son un solo linterna verde y además feo (se ve que el resto de lanterns tenían cosas más importantes que hacer que combatir contra un ser "maldito" y "temido en todos los universos").

Mientras estaban guerreando, y de pura chiripa, Darkseid encontró la ecuación de la antivida. ¿Y qué es eso?, os preguntaréis. Pues no lo sé, porque de momento no se molestan ni en llamarla por su nombre. Solo vemos a Darkseid pegar un tremendo cachiporrazo al suelo y "revelar" de esta forma unas runas morrocotudas trazadas sobre la superficie de la Tierra. Eso sí, la narración en off, por alguna razón, liga la ecuación de la antivida a las Cajas Madre. Esto, incluso si te has leído algunos cómics y sabes de qué va el tema, es confuso de cojones.

Lo que sí que dejan por fin claro es para qué sirven las dichosas Cajas Madre. Resulta que si las tres se sintonizan, pueden transformar cualquier mundo en "una copia del mundo del enemigo", y los que quedan con vida se convierten en parademonios. Tiene perfecto sentido.

Otro detalle que también me llama la atención de esta parte del flashback es que, mientras Diana suelta toda la perorata expositiva, Bruce está trabajando en su nuevo transporte de tropas (que ni siquiera "las mentes más brillantes de Aeronáutica Wayne" han conseguido hacer volar), y solo cuando oye mencionar las Cajas Madre, deja de hurgar en las tripas del cacharro para prestarle toda su atención.

Esto me fascina porque incluso cuando Diana hace referencia a la ecuación de la antivida con una vaguedad e imprecisión absolutas ("un secreto", "un poder oculto en la infinidad del espacio"), Bruce sigue apretando tuercas tan tranquilamente y no hace preguntas; en cambio, en cuanto oye "Cajas Madre", levanta la cabeza como un gato que hubiera oído abrir una lata de atún y pregunta interesado sobre ellas. ¿Será porque él también se ha leído el guion y sabe que la trama de la película tiene que ver con las Cajas Madre y no con la ecuación de la antivida, que solo es un gancho para una secuela que probablemente nunca veremos?

No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

Siempre se puede confiar en Zack Snyder para elegir los diseños más insulsos posibles de los villanos con los diseños más icónicos. Y no me hagáis entrar en lo estúpido que me parece que el omega del pecho sea un rasgo anatómico.

La conclusión de la gran contienda es que los héroes de aquella era dorada lucharon unidos y le dieron tal tunda a Darkseid que lo mandaron de vuelta a su casa.

Luego los héroes se repartieron las Cajas Madre para custodiarlas. Tres fueron entregadas a los elfos, inmortales, los más sabios y honrados de todos los seres; siete a los señores enanos, grandes mineros y artesanos de las cavidades montañosas; y nueve, nueve fueron entregadas a la raza de los hombres, que ansían por encima de todo el poder. Más o menos.

Lo importante es que los hombres enterraron su caja a dos palmos bajo tierra, el segundo lugar más seguro del mundo después del trastero de Cyborg.

(La frase anterior tenía una errata. Había escrito "trasero" en vez de "trastero". Pero la he corregido después de publicar la entrada porque no quiero pitorrearme de esta película de señores en mallas.)

Está tan bien escondida así que ni hace falta echarle tierra encima.

No es mi intención ofender a nadie (bueno, un poco sí), pero todo este flashback es una mamarrachada descomunal cuya mayor virtud es la transparencia, ya que refleja a la perfección el contraste entre la épica visual y la vacuidad narrativa del cine de Snyder. Parece más el anuncio de un videojuego para móviles que la escena de una película de verdad. Si tuviera que compararla con una escena semejante de otra película, diría que es como la guerra de la Gran Alianza del prólogo de La comunidad del anillo, de Peter Jackson, pero mal.

No soy tan ingenuo como para pretender que esta tropelía audiovisual anabolizada compita en complejidad y riqueza con los cómics del Cuarto Mundo de Jack Kirby. Ni el medio es el mismo ni cuatro horas dan para abarcar el fruto de una de las imaginaciones más prolijas de la historia del cómic. Pero ciñámonos a la película y seamos honestos: ¿Os parece que estas son formas de presentar al gran villano del universo DC, el cruel e implacable Darkseid, señor de Apokolips? ¿Es este bicharraco digital con cara de malas pulgas y el carisma de un truño reseco lo que esperabais ver? ¿Tan bajas son vuestras expectativas?

Olvidaos de lo que sabéis de Darkseid por los cómics o las series de animación. ¿Qué le dice esta presentación a alguien que no sepa nada del personaje? Básicamente, que Darkseid es muy malo y que su punto débil son las hachas. Al menos podrían haberse molestado en escribirle un par de frases grandilocuentes, o el típico discurso de villano con ínfulas, para darle un poco de carácter al personaje; pero ni siquiera dice una sola palabra en toda la duración del flashback, solo gruñe. Eso sí, gruñe muchas veces. Debía de venir en la descripción del personaje: es malo y gruñe mucho.

Para terminar de poner a Bruce en antecedentes, Diana le dice que uno de los conquistadores de Darkseid se ha apoderado de la caja que custodiaban las amazonas y que probablemente, a menos que haya decidido tomarse un descanso en la Costa del Sol, ya estará buscando las otras dos.

Ambos llegan a la conclusión de que necesitan reunir al Supergrupo. Espero que no tengan que votar para elegir al líder.

"Lo mejor será que el cargo de jefe sea rotativo, por turnos...".

Y con esto termina la segunda parte. Ya solo quedan tres horas más y habremos acabado.

Tres. Horas. Más.

Necesito reabastecer mi botiquín de analgésicos y tomar mejores decisiones en la vida. Sobre todo, lo segundo.

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16 comentarios

  1. Imagina que Bruce le dice a Alfred "Tranquilo, no tenemos prisa en buscar superamigos, confirma que sea la pista buena sobre ese tipo", eso significaría 2 horas más de película ¿realmente queremos eso?

    Me pregunto si yo cuando muera también dejaré entre mis restos un esquema del objetivo de mi vida como los parademonios, mmmm seguramente no dejaré nada o sea que sí.

    Gracias, pensaba que era el único que pensaba que el dibujo del parademonio se parece a Batman, creía que tenía alucinaciones. Hablando de parecidos también me pareció que Darkseid es parecido a Thanos, y resulta que es al revés, que Thanos es 3 años posterior.

    "El Snyder Cut también lo recomendaría, pero desde luego no a un espectador casual, sino a mi peor enemigo" ahora entiendo "su rotundo sí" al mi pregunta sobre si debería ver esta película, gracias. La verdad es que la película me gustó, más que la versión del 2017, pero a mí gustan casi todas las de superhéroes, y en este casi entran bastantes películas, la última de ellas Wonder woman 1984 ¿Tienes narices de escribir una entrada en el blog sobre ella?

    El premio al mejor momento es para: "Lo importante es que los hombres enterraron su caja a dos palmos bajo tierra, el segundo lugar más seguro del mundo después del trastero de Cyborg.". El segundo momento es "¿Qué le dice esta presentación a alguien que no sepa nada del personaje? Básicamente, que Darkseid es muy malo y que su punto débil son las hachas" y medalla de bronce para "En el asta de la flecha, Diana lee un mensaje grabado en caracteres griegos: "Disparar con la punta hacia delante"".

    ¿Para cuándo la tercera parte? ¿Tardarás una semana entera? ¿No tienes vacaciones de semana santa para dedicarlas exclusivamente a escribir esto?

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    1. En respuesta a la primera pregunta: no, no queremos eso. Tienes toda la razón.

      Respecto de mi recomendación sobre si ver o no el Snyder Cut, no vale quedarse con el chiste.

      Aún no he visto Wonder Woman 1984. Quiero verla, pero, después de este atracón, no creo que escriba pronto sobre otras películas de DC.

      La tercera parte llegará la semana que viene, con suerte. Aún no he empezado a escribirla.

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  2. Claro que no, ningun director deberia dar ese aire de ser tan egocentrico de poner como titulo a su pelicula con su nombre a menos que deba refererirse especificamente debido a que hay otras obras con un nombre igual o parecido como es el caso de las peliculas de spiderman ya que se les ubica por quien las dirigió.

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  3. Lo de la flecha me dejó todo loco porque pensé lo mismo que tu -con el añadido de cuando iba volando esperaba que le diese a un avión-, como anunció es una mierda monumental... y pense, vale, será una flecha mágica que no se apagará o algo así, y no. Literalmente es un milagro que Diana se entere.

    Lo de Darkseid es un desproposito narrativo. Esta es la gran amenaza... que derrotamos en su día ¿¿pero que me me estás contando entonces?? Si ni siquiera de la sensación de ser una victoria agónica ni nada, un Kratos de saldo saltando y el malo maloso huyendo porque tenía pupita. Muy poco intimidante. Y ya para que hablar de la sutileza del guión con lo de "estar unidos"

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  4. Me ha encantado el inicio, con lo del chino de los simpsons!
    Oye, que la pelicula es un 10% en cámara lenta (por ahi hay un estudio), asi que casi es como la pelicula de Los Vigilantes de la Playa de la serie de Futruama, que era la primra pelicula en camara lenta en ganar un oscar, jejeje
    Una cosa que dudo ahora es si en la pelicula de aquaman estaban todo el rato apartando el agua para hablar, creorecordar que simplemente hablaban y se oia normal, no en plan el chiste de los dos peces....
    Ya sabes ese que un pez le dice a otro:
    blibloblubla
    Y el otro pez, ofendido, le responde
    blibloblubla?? blibloblubla blú!
    PD: sabes que del hachazo a Darkseid se le borró la memoria de donde estaba su valiosa ecuación antivida y de casualidad, 5000 años despues, volvio su secuaz al planeta? que curioso

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    1. En la entrada hay un enlace al artículo de ING España sobre el porcentaje de cámara lenta. Está en uno de los textos de las capturas de imagen, pasando desapercibido, según veo.

      Efectivamente, en la película de Aquaman no se usan las burbujas conversacionales y me parece bien. Menos aparatoso y no hay necesidad de buscar tanta "verosimilitud" en una película de hombres pez.

      Respecto de la postdata, no adelantemos sinsentidos. Ya hay demasiados en cada parte.

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  5. Deberias publicitar estas entradas como "El Tipo de la Brocha presenta: La Liga de la Justicia de Zack Snyder by El Tipo de la Brocha"

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  6. Van dos, quedan seis. (Debería aparecer Hulk Hogan golpeando cada número como en la secuencia entre peleas del WWF WrestleFest).

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  7. De acá saco dos cosas para decir:
    1. Tus artículos son tan geniales que nos motivan a leer varíos sobre una película que, ni fu ni fa, duracuateo horazas. Tiempo que le podríamos dedicar a dos siestas largas o a varías cortas. Felicidades!
    2. Necesito que Snyder dicte un seminario sobre "anotomía de la verticalidad: menos pantalla es más persona" y el director de vestuario otro sobre "estética de lo obvio: lo blanco remite a... Lo blanco". Y que sean el mismo día y juntos duren 4 horas. Para que luego saques varías entradas sobre eso.

    Como siempre me ha encantado la entrega; son tan buenas que se me hacen cortas. Espero las siguientes

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    1. Muchas gracias. Recomiendo enormemente escuchar a Zack Snyder hablar de cualquiera de sus películas. Son los mejores monólogos cómicos involuntarios sobre cine que he oído nunca.

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  8. Una gozada leer tus artículos, Tipo de la Brocha. Hace muy amena la experiencia de visionado de este mastodóntico montaje. Al menos, mas disfrutable su narración que la de Snyder.

    Lo de la flecha me hace mucha gracia porque no podía parar imaginarme que al momento de lanzarla le cayera por accidente a alguien y viendo como ardía en el Santuario, me imaginaba una escena donde un grupo de turistas están dentro y acaban todos los pobres asados. Y vamos, entiendo que haciendo sus cálculos saben donde deben lanzar la flecha, pero, que pasa si el Santuario lo derrumban o construyen otra cosa encima? Mucha fe tienen estas amazonas. No podrían haber usado un método de comunicación mas asequible? yo que sé, Minas Tirith hacía arder las almenas para llamar a Gondor...

    Lo de Steppenwolf me ha gustado que le den algo de trasfondo, pero deja la sensación de que no es mas que un empleado tratando de hacerle la pelota al jefe. En el fondo, no es que le den demasiada personalidad. En cuanto a Darkseid, es cierto que lo dejan como un loser en el flashback. Desde luego, imponente no resulta, pero bueno, mucho cachondeo había con Thanos y mira lo gran villano que fue al final. Seguro que con Darkseid también pued...Ah no, que no podrán. Una pena.

    Y hablando del flashback, que decepción con los Green Lanterns. Van a luchar contra el ser mas terrible de la galaxia y solo aparece uno? Donde estaban los otros? Tenían resaca, se hallaban de baja por estrés o en alguna reunión del sindicato espacial? Sea como fuere, el que sale para mi que era el pobre becario que siempre se comía los marrones y aquí no acabó muy bien.

    Y ya que estoy, Aquaman mola muchisimo. Y Wonderwoman 1984 también.

    Espero con ganas la tercera parte.

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    1. Muchas gracias. La película presenta evidentes mejoras respecto del montaje de Whedon, pero a la vez ves con claridad por qué se eliminaron algunas escenas completas, aparte de para reducir la duración. Hay tantas cosas que no tienen ni pies ni cabeza que me sorprende que Snyder no rodara con el primer borrador de guion.

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