17 de abril de 2011

Marmalade Boy: Quiero enamorarme. Es guapo, pero no lo soporto

¿Habéis oído ese "clonc"? He sido yo tocando fondo. Pero tenía que llegar ahí abajo. Era un reto personal. Ahora resurgiré cual ave fénix de mis cenizas y podré tragarme cualquier cosa que pasen por televisión.

En cuanto a vosotros, no sé si el título de hoy os sonará de algo o solo habéis empezado a leer porque os ha podido la curiosidad, en cuyo caso quizá os interese saber que La familia crece (Marmalade Boy en el japonés original) es un manga shojo, o, lo que es lo mismo, un cómic para niñas pubescentes.

Como ocurre con todos los mangas de éxito, la serie se adaptó a la televisión, y en España, La 2 la emitió a finales de los noventa.

¿Y qué hago yo hablando de esto? Muy sencillo. Perdí una apuesta en Twitter.

Con todos vosotros, el primer episodio de La familia crece: Quiero enamorarme. Es guapo, pero no lo soporto.

Ay...

Olvidaos de todo lo que sabéis o creéis saber. Las leyes de la física no son aplicables a esta serie y la lógica tampoco. Entramos en un mundo súper colorido y estilizado en el que las personas miden cuatro metros de altura y tienen los ojos como platos y brillos estáticos en el pelo. Nos deslizamos por la trampilla oculta que había debajo del felpudo invisible de la puerta de La Dimensión Desconocida. ¡Chan-chan-chan!

Os presento a nuestra protagonista, Miki Koishikawa, una chica de quince años camino de los dieciséis. Podéis observarla mientras escribe en su diario, pero no hagáis ruido, podría asustarse.


Miki: Después de las actividades del club, me detuve en una cafetería con Yoko y las demás, y resultó que en la mesa de al lado había un chico guapiiiiiiísimo. Pero su novia vino enseguida, lo que me desilusionó bastante. Aaay... En esta primavera, estaré en mi tercer año de instituto. ¿Es que nunca me sucederá nada emocionante? Por ejemplo, amor o... algo así.

Bxkfff...

Perdón. Estoy teniendo problemas técnicos. Dejadme que eche un trago de abrillantador de vajilla.

A riesgo de interrumpir la redacción de una obra cumbre de la literatura universal, la madre de Miki la llama para que baje a merendar. Y no penséis en una merienda en términos autóctonos, es decir, bocatas de chocolate, sándwiches de Nocilla o Mini Babydel. Miki merienda té con pastas. No me extraña que tenga la cabeza llena de pájaros.

Sus padres se sientan con ella y, haciendo gala de la sonrisa más alienada que he visto en toda mi vida, le dicen que han decidido divorciarse. Y deben de haber ensayado el discurso, porque sueltan la frase al unísono, in stereo where available.

Como reflejo de la angustia de Miki o de los tripis que se metió el animador de turno, el fondo se difumina en un destello blanco y la "cámara" gira como loca alrededor de la mesa. ¡Es igual que montar en la montaña rusa! ¡Incluso tengo ganas de potar!


Pasamos a lo que, supongo, debe de ser el instituto de Miki, aunque más bien parece un palacio. Es un edificio enorme, blanco, con grandes ventanales de cristal y jardines. Me recuerda a mi colegio, solo que en éste las paredes se caían a pedazos, las escaleras crujían, los pasamanos se tambaleaban como si fueran de gelatina, el servicio estaba anegado de orines y los únicos árboles que había eran nidos de cuervos. Igualito, vamos.

Sentada en una terraza al aire libre, Miki comparte el drama familiar con su mejor amiga, Meiko.


Por medio de un flashback, volvemos treinta segundos atrás en el tiempo para asistir al resto de la conversación entre Miki y sus padres. Qué dinamismo.

Según nos cuentan, papá y mamá Koishikawa viajaron a Hawaii, conocieron a otro matrimonio, y cada uno de ellos se enamoró del cónyuge del otro; momento en el que decidieron hacer un intercambio de parejas. Y esto se lo sueltan a la niña con toda la tranquilidad del mundo, como si no hubieran hecho otra cosa que cambiar cromos.

Enojada, Miki apela al sentido común de sus padres, pero en esta serie eso viene a ser lo mismo que pedirle peras al olmo.

De vuelta del flashback, Meiko aprovecha el hilo para decir que los padres de Miki, por raros que sean, son mucho mejores que los suyos, y para reforzar el dramatismo de su confesión, suena un solo de violín.

Meiko: Hace mucho que desapareció el amor que había entre ellos. De hecho, los dos tienen amantes, pero nunca se divorciarán porque mi padre quiere guardar las apariencias y mi madre mantener su nivel económico. Deberían divorciarse, pero ellos no entienden lo mucho que sufro al ver lo mal que se llevan. ¿Sabes?, creo que nunca me casaré.

Buf, menudo drama de manual. No tiene ni punto de comparación con la historia de Miki. Ahora ya sé por qué Meiko no es la protagonista.


Esa misma noche, la familia de Miki queda para cenar en un restaurante con los Matsuura, el matrimonio al que conocieron en Hawaii. ¿Os imagináis cuáles serán los temas de conversación? En serio, ¿cómo romperán el hielo? "Miki, te presento al señor Matsuura. Es el tipo que se tira a tu madre". No, no acaba de sonarme bien.

La trama se complica cuando se descubre que los Matsuura tienen un hijo de la misma edad que Miki, Yuu, un rubio andrógino y espigado que probablemente se convierta en el blanco de mis burlas. Lo siento, Yuu, pero si yo tengo que morirme de asco, te arrastraré conmigo a la tumba. En nichos separados. De distintos países. Sin mariconadas.


Al ver a Yuu, una ráfaga de aire golpea a Miki en el rostro y el pelo se le vuelve de color azul. Nunca he estado en Japón, pero los partes meteorológicos tienen que ser la monda. "Hoy se registrarán fuertes vientos de componente Norte que podrán alterar el color del cabello. También se esperan lluvias a partir del mediodía que vuelven a la gente del revés".

Afortunadamente, los efectos de este extraño fenómeno atmosférico son temporales y, al cabo de un rato, la paleta de colores regresa a sus llamativos tonos pastel.


Una vez están todos sentados, Miki abre la velada manifestando su oposición al intercambio de parejas y apelando a sus sentimientos y a los de Yuu. Sin embargo, se pasa de lista, porque a Yuu todo este asunto ni le va ni le viene.

Di que sí, Yuu, tú concéntrate en la sopa y mantente al margen de la locura, deja que la pobre Miki luche sola e incrementa las posibilidades de que esto desemboque en una relación incestuosa entre hermanastros.


Sin apoyo alguno y tremendamente indignada, Miki abre las esclusas de sus glándulas lacrimales, lo que, dado su tamaño, equivale poco menos que a una amenaza de tsunami. Su familia la consuela diciendo que no se preocupe, porque van a comprar una casa más grande para vivir todos juntos. ¡En pecado!

Y con esto llegamos a la pausa para publicidad.

Dicen que las posibilidades de que te caiga un rayo son de 1 entre 10 millones. Espero que mi suerte mejore si me agarro al pararrayos de la azotea.


A la vuelta de la pausa, lamentablemente sigo vivo y los Koishikawa y los Matsuura se están instalando en su nuevo hogar.

Miki y Yuu salen a comprar juntos, y juraría que Yuu lleva un chándal de Tactel, también conocido como chándal yonki. Esto demuestra la clase que tiene este hombre. Ninguna.

En el camino de vuelta, sopla un viento de esos extraños que te vuelven el pelo azul y Miki piensa en lo bueno que está Yuu, que, acto seguido, demuestra lo gilipollas que es poniéndole un chicle mascado en la mano.

A estas alturas, no me extrañaría que Miki guardase el chicle en una cajita y le diera un beso cada noche antes de acostarse, pero, en lugar de eso, sale corriendo detrás de Yuu a lo Pantuflo Zapatilla tras sus Zipi y Zape.


Regresamos ahora al instituto y, oh, sorpresa, Yuu se ha trasladado de centro, por lo que Miki y él pasarán mucho más tiempo juntos. ¿En qué desembocará todo esto? ¿Acabará Miki recibiendo un balonazo, yendo a la enfermería y recibiendo un beso de Yuu? No lo sé, pero ver estos dibujos sin duda está afectando a mi percepción de la realidad. Ahora contemplo el pasado, el presente y el futuro como un todo único e indivisible. Y son todos una mierda de color rosa.

De camino a las aulas, un tal Ginta invita a Miki jugar al tenis y... Espera. ¿Tienen pistas de tenis? ¡¿Pero qué clase de instituto es este?! Terraza, jardines, pistas de tenis... ¡Hasta tienen fuentes! Y no precisamente de esas a las que se acercan los perros a beber en las plazas de los pueblos, sino fuentes ornamentales con chorros parabólicos. ¿Son así todos los institutos de Japón?

Meiko, la amiga de Miki (sé que no os vais a quedar con los nombres, así que prefiero ahorraros el esfuerzo de pensar quién coño es quién), explica a Yuu que Ginta conoce a Miki desde el colegio y que rechazó salir con ella en octavo, aunque siguen siendo muy amigos.

Esto me huele a triángulo amoroso. O eso, o a la basura que tengo en la terraza. Debería sacarla más a menudo. Cada dos o tres semanas quizá. Lo suficiente para que la Montaña de Basura me sirva de oráculo, pero no tanto como para que me persiga con un tenedor y un cuchillo por toda la casa.


Miki enseña la escuela a Yuu, que, raro como él solo, muestra particular interés por la biblioteca, otro edificio enorme, con bonitas trepaderas, rodeado de setos y toda esa parafernalia de lujo.

Luego suena el timbre y Yuu dice que se va a saltar la siguiente clase. A esto en mi casa le llamamos hacer pellas, pero Miki piensa que Yuu es un hombre "misterioso". Sí, un hombre misterioso que falta a clase para ir a la biblioteca, es decir, un imbécil.

¿Es que no puede salir a fumar tabaco, drogarse o lo que sea que hacen los chavales ahora?


Tras la breve separación, Miki y Yuu coinciden de nuevo en clase de gimnasia, y Miki admira embobada a Yuu mientras éste juega al baloncesto. Podríamos pensar que está coladita por sus huesos, pero, sinceramente, yo también me quedaría mirando a un tipo que brilla como un Gusiluz cada vez que coge el balón. Y esas rayas que aparecen de fondo no pueden ser buenas para la vista.

Tan absorta está la pobre Miki en sus pensamientos que recibe un balonazo en todo el morro. El golpe la deja inconsciente y se la llevan a la enfermería.

Bueno, de una cosa estoy seguro: cualquier daño cerebral irreparable que puedan detectar los médicos ya estaba ahí antes del golpe.


Yuu se acerca a la enfermería para ver a su hermanastra, y Miki, creyendo que el gañán este viene para burlarse de ella, finge que está dormida. Entonces, justo cuando creía que la serie ya no podía hacerme más daño, va y me sacude con una canción que más empalagosa que la primera comunión del corderito de Norit.

Por la voz diría que estamos ante la interpretación de una pop-star japonesa o de una comadreja mutante, pero sin consultarlo es imposible estar seguro. Yo voto por la comadreja mutante.

Yuu se queda mirando a Miki extasiado y, en un "sorprendente" giro de los acontecimientos, se inclina para besarla. Como podéis imaginar, si Yuu no fuera un tipo bien parecido (para los cánones de la serie, porque a mí me recuerda a un palo de fregona), lo tacharían de pervertido y acosador; pero se supone que este es un momento romántico de esos con los que las chicas se emocionan y hacen gemidos raros, como las cobayas.


Por suerte, también es el final del episodio.

Devolvedme mi dignidad.

34 comentarios

  1. ¡¡Qué hartón de reír!! Quiero más.

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  2. Muy bien... ¡Ahora trágate el segundo y sigue escribiendo!

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  3. ¡Qué descojone! Apoyo la propuesta de Realarmed... ¡necesitamos más!

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  4. Buuuuuf pero que mala era la serie, no entiendo como pudo triunfar tanto si leyendo el articulo se puede ver que la premisa es absurda.

    Recuperate pronto del daño mental del visionado XD

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  5. ... haciendo gala de la sonrisa más alienada que he visto en toda mi vida, le dicen que han decidido divorciarse.

    Eso me ha recordado:

    http://www.youtube.com/watch?v=9s5a5vrya6E
    http://www.youtube.com/watch?v=gbetJ_6A2do

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  6. @Anónimo, @Realarmed y @Tempus Frangit: Dicho sea con respeto y en términos de estricta defensa, que os den. Y que conste que os aprecio.

    @Vladek: La gente ve cualquier cosa. A mí me, según qué, la cabeza me da vueltas y pongo las paredes pérdidas de vómito.

    @LacraESECEFE: Jo, qué series más raras hacen.

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  7. El manga es mejor, no tiene colores ;)

    Ala ala, vuelve a escribir sobre temas que te gusten, pero que conste en acta que te ha quedado muy gracioso este.

    De vez en cuando un artículo del estílo sobre un tema odíoso no hace daño :P

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  8. y esa porqueria parece q tuvo varias temporadas, asi q ahora las vez todas y nos haces un resumen...

    en serio, cuanto odiaba esa serie... la daban justo entremedio de dos animes q me gustaban (no recuerdo cuales)...

    ah... coincido contigo, la musica japonesa es cantada principalmente por comadrejas mutantes....

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  9. @DarkDrago: Es más fácil escribir sobre lo que no te gusta, porque a todos nos encanta quejarnos; pero a mí me gustan los retos.

    @Millus: Resumen: ganan los buenos. ¿O no?

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  10. Sencillamente admiro tu sacrifio al haber hecho un análisis como este, que por cierto es muy bueno.

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  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. Me sumo a la peticion, pero que vea toda la serie y luego escriba un resumen de la misma *latigazo, latigazo*

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  13. No. No, no.

    Lo que tienes que hacer es ver Kare Kano. Échale un vistazo y haz una comparativa, a ver cuál de las dos series es más enervante.

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  14. "Sí, un hombre misterioso que falta a clase para ir a la biblioteca, es decir, un imbécil.", una de las mejores frases del artículo.

    También habría que reseñar el hecho de que ni Miki ni Yuu se parecen a ninguno de sus padres y el hecho de que los padres de Miki parezcan hermanos. Eso podría darle coherencia al intercambio de parejas.

    También buen punto tachando a Yuu de pervertido y acosador por aprovecharse de que su hermanastra estuviera inconsciente para abusar de ella,

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  15. Wow Creo que nada sera igual ahora se nos ha arruinado la vida GuyBrush!!!

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  16. Por Dios! cómo me he reído! y el artículo del chandal yonki solo ha hecho que empeorar mi estado de salud!

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  17. @Dezconocido: Muchas gracias, caballero. Me alegra que os guste.

    @Gabriel: Partiendo de la hipótesis de que me viera toda la serie y escribiera sobre ella, ¿a quién iba a interesarle? No matemos el blog, por favor.

    @D: Me da miedo buscar eso de Kare Kano.

    @Carlito: La culpa siempre es de otros.

    @gmassa: El amigo de Retroyonki es muy grande.

    @Anónimo: Me da asco toda esa maldita familia.

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  18. Palmas compañeros!!!

    ya, en serio no me gusta este tipo de manga, anime, telellorona, serie, álbum o lo que sea, pero el articulo te quedo estupendo para darse unas risas

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  19. Eres, eres... Oñlkasjf
    Que me han entrado ganas de ver la serie durante cinco milisengundos.
    Si algún día te falta trabajo monta un concesionario.

    Espero que si comparto esta entrada en facebook no cree nuevos fans de la serie...que horror. A ver si ahora se van a hacer las dormidas para que las besemos!! (Se van a quedar un buen rato esperando...)

    Aunque por otra parte, este capítulo nos da esperanza a todos los gilipollas del mundo XD

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  20. Menudo pastelazo de serie xD. Alguna vez tropecé con ella y por alguna razón que no llego a comprender me quedaba embobado viendola un rato. Es como la droga, te mata poco a poco sin darte cuenta. Que no se entere nadie pero a mi chavala esta serie le encanta. Menos mal que no lee este blog porque como vea el destripe que estamos haciendo de ella me manda a la mierda xDDD

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  21. Vaya apuesta deber haber sido esa para arriesgarse a escribir sobre semejante bodrio.

    Entre la reseña de Crepúsculo y esto casi puedo apostar que pronto haremos un requiem por la poca cordura que le resta, mi estimado Don Tipo de la Brocha.

    Por cierto, recién encontré mi crossover de Gatchaman y Thundercats, y usted?

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  22. @Cemz: Telellorona. Me gusta esa palabra.

    @elmaestrodelfuego: Un concesionario, ¿eh? No es mala idea. ¿Cuántos coches creéis que conseguiría vender poniendo a parir sus prestaciones?

    @DGC: Tu novia tiene que leer esta entrada. Quiero conocer la opinión de los seguidores de la serie.

    @The Wolfclaw: Encontré el crossover, pero no acabo de verme escribiendo un artículo sobre él.

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  23. Si si, totalmente de acuerdo en que esta serie no tiene sentido ni lógica..

    Yo me tiré unos cuantos años relacionándome con gente que hablaba de esta serie como si fuese una obra maestra y ojo, cualquiera les decia lo contrario, porque tras ofenderse profundamente te montaban una que pa qué...

    Salvo por lo demás, grandioso artículo. Una lástima que perdieses la apuesta, pero para los lectores como yo ha sido algo divertido el leer un artículo así je, je, je.

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  24. Cada vez que pienso en la forma más sangrienta y dolorosa posible de suicidarme apareces tú y nos regalas uno de tus magníficos posts xD
    ¡Yo también quiero hacer apuestas contigo!


    PD: que conste que lo del suicidio es una forma de hablar, no vaya a ser que alguien se lo crea de verdad.

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  25. Pues a mí me gustaba, pero soy una chica y era pequeña. Obviamente yo formaba parte del target xD.

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  26. Probablemente el mero hecho de transcribir los diálogos haya acortado tu vida en 5 años, pero ha valido la pena xDDDDDDDDDDDDD

    P.d. El viento que vuelve el pelo azul es conocido, por los meteorólogos, por el término técnico de "cuesco de pitufo"

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  27. Dios! Que grande!!

    No he podido parar de reir mientras lo leia.

    Me acuerdo que cuando la vi por prinera vez, me encantó y ahora que la han vuelto a hechar por la tele he pensado "¿Y a mi me gustaba este mierdón?"

    Siempre he pensado que los mejores eran los padres, megaliberales que estaban de farra todo el día.

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  28. Oyee!!! puesss yo crecí con esto.. jajajaja era pequeña y me encantaba!! :P tenía su intriguilla para una niña de trece años :)

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  29. te apollo aunque no creci con eso lo considero un anime con intrigas ademas es muy gracioso

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  30. Bueno he de decir que la serie me encantaba y la recuerdo con mucho cariño... pero TODO lo que dices es verdad, jajajaja
    Ha sido una crítica grandiosa, tenía que comentarlo

    Saludos, y ánimo

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  31. Ufff... este manga ha sido para mi el inicio de mi etapa de Frikismo. He oído que van a hacer la historia de los hermanos de Yuu y Miki en el instituto, donde saldrían estos alguna vez... ¡¡Me encantarçia!!

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  32. Madre mía que hartón de reír!!! A mis 30 años sigo adorando esta serie desde que la descubrí en mi preadolescencia, es mi cómic favorito, que por cierto lo tengo en edición coleccionista y la serie fue el no va mas!! Lo has clavado todo, genial tu descripción, no he podido parar de reír, voy a leer el siguiente post con la canción Moment de fondo! XD ... ten cuidado que esto es como una droga, al final engancha!

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  33. Que casualidad que comentes esta serie...yo me la tragué enterita...creo que es la última serie japonesa a la que dí una oportunidad.Después ya no pude con pokemons, digimons y mierdas varias.La veradad es que la família crece engancha(y lo dice un machote amante de dragon ball,pressing catch y el puño de la estrella del norte)y no se por que...

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  34. Pues yo tuve un colega en la uni que no se la perdía. "Es que le gusta mucho el anime", me decía un amigo común, " Ya, a mí también, pero ver eso..." respondía yo.
    Desde ese día he sentido una curiosidad morbosa con esa serie, aunque no la suficiente como para verla, por supuesto.Hoy he descubierto que es exactamente el mojón que esperaba.

    Gracias TipoDeLaBrocha, eres grande.

    Ahora, a leer el resto :-D

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