7 de junio de 2022

Jugad conmigo a 'Deathtrap Dungeon' ('Laberinto Mortal') (10)

Para sorpresa de nadie, habéis decidido acercaros a investigar el cáliz. ¿Hacía falta que contase los votos? Probablemente no, pero lo he hecho de todos modos. En este blog se respetan los valores democráticos, al menos cuando conviene. 

Extremando la cautela, os dirigís a la recámara que hay al fondo de la sala. No tenéis forma de sortear los deshechos que cubren el suelo, y solo podéis pisarlos o apartarlos con la esperanza de que no haya más trampas ocultas debajo de ellos. Podríais oír un "clic" o sentir el tirón de un hilo en el empeine en cualquier momento. ¿No os parece divertido?

Pasáis por debajo del haz de luz que, de algún modo, provocó que se disparase un dardo desde la pared, convirtiendo a la pobre polilla que acompañaba al bárbaro en un desagradable pincho moruno (la apreciación culinaria puede variar en función de la localidad). En ese momento, sin daros cuenta, pisáis algo mullido que se aplasta bajo vuestro pie. Os paráis en seco cuando una voz aguda y socarrona dice:

"¡Caíste en la trampa, aventurero! ¡Una trampa mortal!". 

Un escalofrío os hiela hasta el dobladillo de las bragas. ¡Reconocerías la voz del barón Sukumvit en cualquier parte! Es cierto que solo lo habéis oído hablar una vez, en la entrada del Laberinto, pero su timbre de voz y el ridículo acento local son inconfundibles. Quizá sonaba un poco menos chillón en persona, pero ya es bastante sorprendente que su voz llegue hasta este recodo de la mazmorra.

Contenéis la respiración y os quedáis muy quietos. El hecho de que aún estéis vivos significa que quizá aún podéis hacer algo para salvaros. ¿Pero el qué? Ni siquiera sabéis qué clase de trampa habéis activado.

Los segundos transcurren y ninguna cuchilla oxidada os rebana el cuello ni os cae encima un bloque de cemento. Una gota de sudor os resbala por la frente.

Procurando no inclinar la barbilla ni un milímetro más de lo indispensable, miráis hacia abajo para ver qué clase de mecanismo habéis pisado.

Lo que veis debajo de vuestro pie es un peluche del barón. La barba está hecha con lana y hasta lleva su peculiar sombrero.

Levantáis el pie con cuidado.

"¡Bienvenidos a la Prueba de lo Campeones!", dice el juguete, con voz de pito, a medida que su barriga se infla de nuevo.

"Tu p*** madre", le respondéis.

No me arrepiento de nada.

"Y luego se supone que soy yo el sádico".

Accedéis a la recámara donde está el cáliz. Parece mentira que hayáis llegado hasta aquí con el mismo número de agujeros con el que entrasteis. Os daría la enhorabuena, pero me cuesta ignorar que lleváis dos semanas metidos en la misma habitación y que lo único que habéis hecho en todo ese tiempo es comeros un trozo de carne seca.

Tal y como se mostraba en la ilustración de aquesta entrada, el cáliz está colocado en el centro de una mesa circular. La mesa tiene una única pata tallada en forma de garra, similar a la que tendría un gran saurio o un pollo muy grande. Pero solo es una mesa, no un monstruo que os vaya a dar un zarpazo en cuanto os despistéis, ¿verdad?

La prudencia ahorra muchos disgustos, así que pegáis un ligero puntapié a la mesa. El mueble no cobra vida de repente para perseguiros. Como os decía, solo es una mesa. Os estáis volviendo un pelín paranoicos.

Centráis vuestra atención en el cáliz. Es de plata y tiene grabado un rostro horrible. Los rasgos parecen humanos, pero están deformados en una expresión grotesca y cruel, casi demoníaca. Si esa fuera la cara de vuestro panadero, compraríais el pan en otra parte y luego prenderías fuero a la panadería, solo por si acaso.

En el interior del cáliz burbujea un líquido rojo. Os inclináis para examinarlo mejor.

No sabéis si son imaginaciones vuestras, pero juraríais que, durante los breves instantes en que las burbujas emergen, tienen forma de calavera, y cada vez que una de ellas estalla, oís el lamento agudo de un alma en pena.

Os frotáis la barbilla con una mano, pensativos.

Imagen generada al azar, no necesariamente relacionada con vuestro dilema.

¿Qué queréis hacer?

  • Beber del cáliz. La carne seca os ha dado mucha sed. Pero ¿tanta sed? Sí, tanta sed.
  • Salir de este cuarto y seguir vuestro camino. Todo esto ha sido una mala idea desde el principio.

Tenéis hasta el jueves 9 a las 12:00 CEST para votar. En Twitter podéis hacerlo aquí.

42 comentarios

  1. Llevo metido en esta estancia el tiempo suficiente como para empezar a sentir el síndrome de la cabaña, así que me niego a que todo esto no haya servido para nada. Es cierto que todo hace pensar que beber de esa copa es la peor idea que hayamos tenido (y eso ya es mucho decir), y que lo único que le falta es una pegatina que diga: "Podeés beber, esto no es venenoso es absoluto, guiño, guiño...", pero, en contra de los principios elementales de la supervivencia, opto por beber.

    Por favor, que los dioses sean generosos con este pobre aventurero.

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  2. Como dice el dicho popular, "Que sea paranoico no significa que no me persigan", además, toda precaución es poca cuando estás en un lugar llamado "Laberinto Mortal". Todos estos días para al final no acabar bebiendo ni una gota del cáliz misterioso, que gran perdida de tiempo, ¿Y qué? Creo que al final he captado tus avisos, creo que nos quieres avisar que el líquido no es bueno, hasta puede que mortal. La referencia definitiva es que si nuestro grito de guerra proviene de los Simpson, la imagen de referencia de los Simpson debe ser un aviso fiable, ergo, significa que el cáliz es una trampa, por lo tanto, elijo salir de este cuarto. Sé que esta va a ser la opción minoritaria, o sea que cuando por mayoría se decida beber, yo podré decir con retintín "Os lo dije".

    PS: Mira quien ha vuelto a la segunda posición

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    1. De momento, la votación te acompaña. Pero por mí igualmente puedes decir "Os lo dije".

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  3. Mi infalible intuición me avisa que hay una ligerísima posibilidad de que esta copa sea un veneno fulminante sin tirada de salvación y sin importar cuantos puntos de vida nos queden... No se... Llámame paranoico...

    Voto por volvernos por donde hemos venido, intentando no pisar el muñeco, no sea que muramos de un ataque al corazón...

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  4. Restos mohosos en el suelo de vaya usted a saber qué, un mejunje que recuerda al que se deslizaba por la manzana de Blancanieves en la peli del 37... Creo que será tocar el cáliz y estallar todo en un pandemónium de luces y sirenas de emergencia. ¡Vámonos de aquí a la voz de ya! Si vamos a morir, que sea al menos combatiendo al mostrenco de mil ojos que sale en la portada del libro.

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    1. Si llegáis hasta la Bestia Sangrienta, habrá que celebrarlo de alguna manera. Y espero que no sobre vuestro cadáver.

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  5. Todo el mundo sabe que el color reconocido universalmente para el peligro es el malva, y que el rojo es el color para las fiestas. Así que el color del líquido del cáliz es una buena señal: yo opto por que lo bebamos.

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  6. El líquido parece muy pegriloso y nada rico... Pero igual es todo lo contrario. Y, bueno... No es mi vida real la que corre peligro sino la de este pobre incauto, así que a beber.
    Sin riesgo no hay gloria y ese trozo de carne estaba muy seco.

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  7. En esto debo concordar con los comentarios previos de que tiene pinta de trampa "muerte instantánea sin posibilidad de replica ni apelación" que tira pa'trás. Y lleva al enorme dilema:
    He pasado ya no sé cuántos días tras ese cáliz y ahora lo prudente parece ser renunciar. Lo quiero, pero el que si es una trampa que signifique el fin de la aventura, entonces perderemos que Mr. Brocha se vea obligado a darnos nuevas entradas con mayor regularidad (en vez de retirarse a su Isla Privada™ a vivir de los réditos de escribir entradas que no monetizan). Y tener más entradas, incluso a costa de perdernos que el cáliz al final no sea una trampa, pues tiene su peso.
    Mi decisión final: actuar como un niño pequeño, que ha estado dando la lata interminablemente sobre lo que quiere y cuando los exasperados padres al fin se lo conceden (después de evaluar entre eso o estrangularle), dar la media vuelta y decir que después de todo no lo quiere (haciendo que los padres reevalúen sus decisiones previas). Así que toca retirada, que al cabo ese cáliz nunca me interesó.

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    1. Desde luego está regularidad en la publicación solo la puedo mantener con entradas como estas. Eso es un hecho. ¿Lo demás? Suposiciones que no puedo confirmar ni desmentir.

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  8. Noooo ¡ A lo mejor era un poco de salsa ketchup para la carne y resulta que nos la comimos así nomas toda seca y picante... en fin ya no tiene remedio. Salgamos y apuremos el paso que cuando salgamos el barón ya habrá muerto de viejo.

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    1. El barón goza de buena salud, gracias. Además, regresará para una nueva aventura en el librojuego titulado… ¡La Prueba de los Campeones!

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  9. ¡Atención todos! Mis agudos sentidos de aventurero me alertan de que el misterioso líquido de dentro de la copa es en realidad... ¡una trampa!

    Sí, ya sé que es un shock para todos, pero tenemos que espabilarnos. Teniendo en cuenta las circunstancias, estimo que lo mejor sería dar media vuelta y correr un tupido velo sobre este embarazoso episodio (como que el hecho de que he votado tres veces seguidas el ir a por la copa para luego acabar marchándome con la cola entre las piernas).

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    1. ¿Nunca te engañan esos sentidos? Creo que mi descripción es lo bastante sutil como para pensar que la bebida podría ser inocua.

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  10. Claaaro, ahora que solo falta una pegatina de "Contiene aceite de palma" para hacer menos recomendable su consumo, todo el mundo se echa para atrás. Pues no, a tragar se ha dicho.

    Nah, es broma, consumir dos sustancias extrañas en una misma habitación de mazmorra es tentar demasiado al destino. Aire y al pasillo.

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    1. Me gusta lo del aceite de palma. No hay pegatina, pero voy a decir que lo lleva.

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  11. Recordemos que lo que estamos buscando son objetos clave y no maneras de coger una gastroenteritis.

    Un vaso sospechoso resultó ser bueno y necesario cuando nuestra sangre entraba en ebullición. Una carne de dudosa procedencia nos aportó un viaje onírico y un puntito de resistencia. Ahora que estamos templaditos, con las estadísticas bastante altas y una salud de hierro, ¿nos vamos a arriesgar a tomar ese ponche aguado? No quiero alarmar a nadie pero, ¿y si alguien le ha echado alcohol? Tendríamos que avisar al decano.

    Me parecería muy raro que hubiese un pleno (3/3) de aperitivos incorrectamente etiquetados que resultasen ser buenos en el denominado como "Laberinto Mortal".

    Por tanto, y con todo mi pesar, aceptemos que hemos perdido el tiempo y sigamos (con vida) nuestro viaje.

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    1. Rebolo McAnónimez7 de junio de 2022, 17:36

      Este comentario soy yo, por cierto, que me pudo el ansia de publicar y no vi que no llevaba la pegatina con mi nombre en la solapa.

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    2. "Este comentario soy yo" es la frase del mes. Qué fuerza.

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    3. Rebolo McAnónimez8 de junio de 2022, 10:02

      "Yo soy este comentario y mi mujer también" era la segunda opción.

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  12. En mi cabeza resuena la alarma de inmersión de un submarino y una voz que grita: "PELIGRO,PELIGRO". No me podría dar más mal rollo ese cáliz y la opción de beberlo. Sé que dije que quería que nos acercáramos al cáliz, pero pensando en cogerlo porque podría ser un objeto de esos que nos hace falta para salir victoriosos del laberinto. Realmente, ¿qué podemos ganar bebiéndolo? Nuestras estadísticas no se van incrementar más de lo que ya están, y si el cáliz fuese realmente un objeto necesario podríamos tirar al suelo el contenido y echárnoslo en la mochila sin más, lo que no es una opción ofrecida.
    En definitiva, voto por largarnos y dejar el cáliz para otro pardillo.

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    1. ¿Y si te dijese que, si bebéis del cáliz, este acabará en vuestras manos? ¿O era que acabará con vosotros? ¿Quizá las dos?

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  13. A ver, yo me pensaba que al menos tendriamos la opcion de llevarnos el caliz con nosotros sin tener que beber nada y, como mucho, nos veriamos asaltados nocturnamente por pesadillas con ciudades conformadas por construcciones de extraños angulos que llevan a dimensiones mas alla de la comprension humana, nada del otro mundo, pero me pones un liquido con pinta de Bisolvon ponzoñoso y pones la musiquilla del caldero magico y como que me no me apetece, mejor nos volvemos por donde hemos venido a buscar nuevas peripecias, que en este sitio no nos van a faltar.

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  14. Antes ya me parecía mala idea coger el cáliz, pero beberlo es directamente suicida. Voto por irnos y que luego en los extras, nos cuentes que habría pasado si lo hubiésemos bebido.

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    1. Uy, mucho tendría que escribir para contar todos los caminos alternativos que hay. Pero en la siguiente entrada, si finalmente os largáis sin perturbar el cáliz, algo apañaré sobre el particular.

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  15. Beber del cáliz.

    Hay que ir recogiendo objetos y no vamos a dejarlo después de tanto tiempo dentro de la sala. La muerte sería un efecto secundario...

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  16. Para ser coherente con mi entrada anterior, e imitando a Homer en ese capítulo (cosa generalmente no muy aconsejable): es tóxico, pero voto por beberlo.

    "Si es rojo y con burbujas es vino espumoso, así que me lo echo al coleto".

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  17. Humm, sinceramente, qué dilemón. Por un lado me parece tremendamente ilógico proteger una trampa con otra trampa, ¿qué sentido puede tener eso aparte de fardar de la mucha pasta que te sobra? Lo normal, al menos para mí, sin ser ninguna baronesa sádica propietaria de las mazmorras de la muerte, sería que el cáliz estuviese protegido porque es un objeto importante y, como mucho, poner otra trampa al cogerlo o que se activase de camino a la salida.

    Por otro lado no entiendo por qué carajo hay que beberse lo que hay dentro. ¿No podemos simplemente tirar el líquido al suelo y meter el cáliz vacío en la saca? ¿Tan tontos somos? No se me ocurre qué beneficio podría reportarnos el beber esa cosa aparte de volver a flipar como mucho, arriesgándonos así a que un mal viaje nos regale un (otro más) trastorno mental, y tampoco parece que sea esencial para sobrevivir o avanzar en la historia.

    Creo que voy a votar por la opción cagona y desandar. Al fin y al cabo nadie dijo que éste tuviera que ser el camino correcto.

    Cerdito Malva se suma a esta alternativa, dice.

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    1. Tirar el líquido y quedarse el cáliz sería lo lógico. Por lo tanto, esa opción no está disponible.

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  18. Yo en su día dije que no volvería a rechazar bebidas gratix.

    Obviamente, mentí. Las calaveras las dejo para los cráneos, las camisetas, las portadas de discos y como contadores de afrentas graves en mi libreta donde llevo la cuenta de eso, de afrentas graves.

    Salgo por patas cual sabandija COBARDE PECADOOOORL que soy.

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  19. Si fuera un liquido verde me apuntaba a beberlo ahora mismo, por que ahí dos reglas mundialmente conocidas... los potingues verdes dan super poderes y te convierten en la masa, la cosa del pantano, en fin cosas chulas aunque el verde sea el color del cutrerío.
    Por otro lado la regla de que los calvos son malvados (y el dibujo del cáliz deja claro que el tipo representado es calvo) nos da una pista infalible de que por leches el contenido es malvado... Seguro que si bebemos del cáliz nos convertiremos en el barón Sukumvit y nosotros hemos venido a por las drogas, el dinero y las mujeres de moral distraída, no ha tener responsabilidades en futuros libros.
    En resumen, que voto por pasar del cáliz que no tiene valor aparente y el liquido rojo después de que venimos de una resaca del copón pues como que no apetece mas bebercio...

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    1. ¿Qué versión de la Masa conoces tú que la transformación la provoca un líquido verde y no una explosión de rayos gamma?

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  20. Me encantan tus comentarios y chascarrillos
    Mmmm voto por recoger el peluche y que sea nuestro compañero de aventuras. ¡Dejemos el cáliz y salgamos en busca de otras salas del laberinto!

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    1. Muchas gracias. :)

      A saber cuánto tiempo lleva el peluche ahí tirado cogiendo mugre. Yo no lo tocaría.

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